viernes, 6 de febrero de 2026

RTVE se defiende

 

Vienen llamando la atención las intervenciones en sede parlamentaria del presidente de la corporación Radio Televisión Española (RTVE), José Pablo López. Por su coherencia, por su dinamismo, por su audacia, por su valentía, incluso. Se nota que hay un discurso bien construido y bien memorizado, un trabajo concienzudo de manejo de archivos, datos y ediciones que propician un índice de solvencia al que estamos poco acostumbrados. Hasta ahora, no se ha arrugado López, no esquiva preguntas o requerimientos de sus señorías. Al contrario, va en corto, sin dobleces y en directo. Acredita buen conocimiento no solo del medio sino de la casa, siempre tan compleja, que está conociendo picos de audiencia como pocas veces antes, una etapa de producciones muy competitivas y una estabilidad que la permite sobresalir en su faceta de servicio público y de no generar grandes controversias económico-financieras.

En este sentido, dos hechos recientes han destacado en la cobertura mediática que genera RTVE: por un lado, la notoria discrepancia de López con un informe presentado por el Consejo de Informativos; y por otro, el respaldo público que ha mostrado a la periodista colaboradora Sarah Santaolalla, activa participante en espacios de tertulia y opinión.

El informe, que incluyó un centenar de quejas investigadas, contiene, según ha trascendido, unas apreciaciones sobre dos programas concretos: ‘Malas lenguas’ y “Mañaneros 360 grados’, presentados por Jesús Cintora y Javier Ruiz, respectivamente, de lo que se dice que “incumplen, de forma habitual y reiterada, las normas fundamentales para la elaboración de información en RTVE”. José Pablo López, según algunas crónicas, prologó la defensa expresando su respeto por la estructura y el trabajo del Consejo de Informativos pero rebatía las conclusiones de su análisis que estaba referido únicamente a trece programas de cuatrocientos emitidos. Lo que ha embravecido a López, según algún testimonio, es lo que él considera el hecho "más grave" del informe, refiriéndose a que se haya acusado a RTVE "de incitar al odio": "El problema no es señalar errores o malas prácticas que se puedan haber producido, el problema es el salto injustificado de hechos concretos a una imputación global". Para el presidente de RTVE esto demuestra "la mala praxis que se detecta en el informe del Consejo de Informativos compromete la credibilidad del propio Consejo".

 

El Consejo fue más allá en su informe. Denunciaba, entre otras cosas, la responsabilidad editorial calificada de “opaca", pues "no se sabe" ni se dice "quiénes son los responsables reales". Y lo que es más grave, según distintas indagaciones llevadas a cabo por este Consejo de Informativos, parece que las decisiones fundamentales las toma gente ajena a RTVE.

En cuanto al papel de Santaolalla, colaboradora de los dos programas citados, López hizo de abogado defensor y se mostró severamente crítico con los ataques que había sufrido. "Mis primeras palabras de apoyo quiero que sean a ella y de condena firme a una campaña de acoso que ha traspasado todos los límites exigibles dentro de la democraciaLos ataques tanto a RTVE como a sus colaboradores no es casual. Que RTVE tenga una posición muy fuerte dentro del panorama audiovisual y tenga una agenda propia se convierte en una especie de profesión de riesgo", llegó a afirmar López.

El presidente de RTVE, además, hizo hincapié hincapié durante su comparecencia en que lo que está ocurriendo es fruto de "una estrategia misoginia y machista perfectamente trazada donde unos señalan y denigran y otros que se consideran periodistas se atreven a acosarla". Se permitió incluso en su intervención un reproche a la Asociación de la Prensa de Madrid (APM): "No caben los silencios clamorosos. Me gustaría saber donde está la Asociación, por qué es tan rápida para otros linchamientos y en esta ocasión, no".

 

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