lunes, 13 de octubre de 2025

Machacar la lengua

 

Dos cuestiones previas.

Una: el artículo 3 de la vigente Constitución española comienza así: ·”El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”.

Otra: La deconstrucción del lenguaje postula que el significado, tal como se accede a través del lenguaje, es indeterminado porque el lenguaje mismo es indeterminado. Es un sistema de significantes que nunca puede significar plenamente: una palabra puede referirse a un objeto, pero nunca puede ser ese objeto.

Conclusión: deconstruir no es destruir, sino desmontar la realidad social, para descubrir sus mecanismos engañosos. En un sentido amplio significa criticar, desactivar prejuicios, poner a la luz privilegios, pero en un sentido más técnico, remite a la obra de uno de los autores más valorados por el pensamiento woke: Jacques Derrida. La aparente sencillez de ese estilo o filosofía -que tiene origen en justos movimientos reivindicativos- se complica en la obra de sus teóricos, que asumen el sofisticado y con frecuencia difícil lenguaje de la filosofía posmoderna.

Hasta dónde alcanza el citado derecho,  el deber es una cuestión que sobrevuela el ambiente en cualquier época del año que nuestras plazas y calles acogen a comerciantes de la pluma y el papel y a lectores ávidos de vivir más vidas que la unitaria que les es propia.

Los datos son, a todas luces, positivos: el 68,5 por ciento de la población española lee con frecuencia, porcentaje que va en aumento respecto de la última década. Además, durante el confinamiento más duro, parece que casi la mitad de los ciudadanos de nuestro país afirmó ocupar parte de su tiempo libre entre libros. Algo bueno tenía que traer aquella pandemia…

Sin embargo, según se explicaba en la edición de un blog tinerfeño, "una bruma neblinosa tiñe de gris tan alegre panorama. Y nos empaña la perspectiva desde varios frentes. Por un lado, tenemos un nuevo capítulo que se ha estrenado de la cansina serie a la que nos hemos abonado –esperemos que sin contrato de permanencia- con una parte de nuestra clase política, titulado “Todas, todos, todes”. Hasta hace no tantos años nos sorprendíamos cuando, más allá de la lógica economicista del lenguaje, se empezó a generalizar el “todos y todas”, “niños y niñas”. Y desde una perspectiva ideológica o política se podrá estar o no de acuerdo con esta deriva lingüística, pero desde la base morfológica y sintáctica propia de nuestra lengua, parece haber un mayor consenso: esta duplicidad en el lenguaje ignora fundamentos elementales de nuestro idioma y tampoco contribuye a solucionar el problema social al que busca dar respuesta".

Pero da igual, ya hemos dado un paso más en esta frenética carrera del absurdo: vamos a por el tercer género o “género neutro”. Y alguno dirá: es necesario visibilizar otras realidades. Pues muy bien. ¿seremos más tolerantes y empáticos a base de machacar la lengua de Cervantes y quedarnos sin saliva y sin tiempo cuando queramos referirnos a una generalidad tan diversa como lo es la del ser humano? Porque si ese es el precio a pagar, parecería asumible. Pero el problema es que todo esto no parece más que una patraña electoralista para entretener al público enviándose memes por whatsapp, mientras volvemos a desenfocar  lo sustancioso, lo trascendente.. Y disculpen si a estas alturas no creamos en la magia ni en los demagogos…

Pero si este asunto no causa ninguna inquietud, digan cómo se les queda el cuerpo con este otro titular del que la prensa internacional se ha hecho eco hace unas fechas días y que se encuentra intrínsecamente vinculado al mismo maltrato: “Varias universidades británicas piden que no se penalicen las faltas de ortografía para no ser <<elitistas>>». Es para echarse a temblar, ¿verdad? Ahora bien, los amigos británicos no han hecho otra cosa que formalizar lo que la universidad española lleva años aceptando de forma subrepticia. A fin de cuentas, y siguiendo con el argumento anterior, alguno pensará: el lenguaje está vivo, ¿qué más dará escribir bien o mal? ¿Para qué sirve una correcta ortografía o una gramática cuidada? Todos, todas, todes debemos expresarnos como queramos, en plena libertad, ¿no era así? El problema es que para pensar primariamente necesitamos el lenguaje; luego, si el lenguaje está viciado, nuestro razonamiento mental tampoco podrá construirse adecuadamente ni, mucho menos, transmitirse. Y es en ese punto donde corremos el riesgo de involucionar y que algún lumbreras nos encandile con su lenguaje inclusivo y otras pamplinas varias.  

Menos mal que siempre nos quedará la foto con el libro en las manos para celebrar el Día del Libro en... las redes sociales, claro.


 

domingo, 12 de octubre de 2025

APERTURA DE CURSO EN EL IEHC

 

Se lució por segundo año consecutivo el doctor Javier González Pérez, presidente del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), el acto de inauguración del curso 2025-26, celebrado en el salón de plenos del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz con estimable asistencia de público, con asistencia del alcalde, Leopoldo Afonso, y otros miembros de la corporación local.

Y es que González hizo una intervención memorística de aquellos años que bajaba al colegio desde Las Cabezas, rememorando los términos habituales de la infancia de la época que servían hasta de saludo para los vecinos y conocidos de una comunidad vecinal a la que costaba desembarazarse de los usos sociales de aquellos años sesenta del pasado siglo que, en todo caso, parecían alumbrar saltos y avances sociales.

El presidente del IEHC hasta se permitió establecer las comparaciones con la terminología de nuestros días, la que usan los niños y escolares que dominan asombrosamente los dispositivos móviles, desde los que se enteran, cada vez con más frecuencia, de lo que ocurre en el mundo. González actualizó y rememoró el Puerto de entonces, el itinerario matinal de quienes iban al colegio de los Agustinos, al de segunda enseñanza Gran Poder de Dios y al extinto Instituto Laboral. Su padre era funcionario municipal, cuando el Ayuntamiento estaba localizado en aquel edificio de Blanco esquina a Iriarte, frente al antiguo Casino de los Caballeros, y contó que, entre las recomendaciones recibidas al salir de casa, habría de saludarle.

Javier González hizo hasta algún juego de palabras, despertó la sonrisa del auditorio y fue un dignísimo introductor de la conferencia inaugural del curso del IEHC, pronunciada por el profesor Gonzalo Ortega Ojeda, presidente de la Academia Canaria de la Lengua y catedrático de la Lengua Española, con el título ‘¿Hablamos bien los canarios?’, quien ponderó, por cierto, las cualidades del propio presidente del IEHC y de su presentadora, la profesora Margarita Rodríguez Espinosa. El profesor Ortega, por cierto, compareció, por culpa de una Covid 19 aún dando la lata, a través de videoconferencia.

Fue, en efecto, un brillante trío de intervenciones, suplementado por la actuación musical de la palmera Ayatimas Pérez Brito, profesora de piano despu´és de haber cursado sus estudios en el Conservatorio Superior de Música de Canarias. El curso del IEHC se inició, pues, con brillantez, una respuesta afirmativa a la pregunta del conferenciante y un nivel académico muy estimable. Confiemos en que los proyectos que se anuncian resulten también positivos, entre ellos la conmemoración del 70 aniversario del Curso de Español para Extranjeros.

sábado, 11 de octubre de 2025

De camino a casa, emprende Vladislava Thul

 

La artista y diseñadora rusa Vladislava Thul emprende el “Camino a casa”, titulo de la exposición que abrió el jueves por la tarde en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), en el Puerto de la Cruz. Sus cuadros son, en efecto, el camino a casa, hacia uno mismo, un camino conocido. Como si fueran varias rutas a la vez, en ellas se interpreta la real, la que lleva a la casa de la artista. Luego está el camino de la vida que la condujo a la isla, Tenerife. Y también aparece el más importante: el regreso a sí misma, a sus raíces, al legado familiar y al arte que se convirtió en su vocación.

Un expresionismo alegre y desenfadado caracteriza la obra de Thul. Hay una combinación de colores que se antoja atrevida. Y unas pinceladas que remarcan el paisaje figurado. En el tinerfeño, se adivina una visión insular amable y poética, desarrollada desde una propuesta cromática novedosa en la que los colores son aplicados con sorprendente habilidad. Y una segunda visión, si se quiere, más comprometida, en la que nos hace recapacitar sobre cuestiones que van más allá del arte y cargada de intenciones que apuntan a la dualidad masculina/femenina: nos pone frente al espejo de nuestras contradicciones en una serie titulada genéricamente “Leones”.

Desde 2017, Vladislava vive y trabaja en Tenerife. Es una artista reconocida por su habilidad para fusionar estilos, dando lugar a obras expresivas que poseen un alto contenido alegórico. Ha obtenido diversos premios y participado en exposiciones colectivas e individuales.

"Mi trabajo como artista -revela- se centra desde hace años en la exploración de paisajes emocionales a través de escenarios naturales”. Y es que Tenerife, con su diversidad de ecosistemas, colores intenso, luz cambiante y contrastes entre el mar, las montañas y la lava volcánica, representa una fuente inagotable de inspiración.

“Mi objetivo -prosigue- no es reproducir el paisaje de manera fotográfica sino transformarlo en una experiencia sensorial e introspectiva, utilizando el lenguaje pictórico como medio de conexión entre lo externo y lo interno”.

Licenciada en Historia del Arte, Vladislava Thul es también diplomada en Diseño de Modas y Diseño de Interiores y ha logrado combinar con éxito su actividad profesional con la creatividad artística.


viernes, 10 de octubre de 2025

Hostelería con economía sumergida

 

La economía sumergida es un problema difícil de abordar en todos los países del mundo. Llega a tener, hemos leído, consecuencias devastadoras, tanto para los individuos, impotentes ante una situación de la que es complicado salir y que, cada vez con más frecuencia, se perpetúa en sus hijos, como para los Estados, que pierden por esa vía una ingente cantidad de ingresos decisivos para el desarrollo de sus políticas. Un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señala  que seis de cada diez trabajadores operan al margen de la legalidad a escala mundial, un fenómeno que se agudiza en el caso de las economías emergentes, donde llega a alcanzar el 90 % de la mano de obra.

La repercusión en el empleo es directa. Veamos lo que ocurre en nuestro país. La lupa de la Inspección de Trabajo afloró el año pasado 92.689 empleos que se mantenían en la economía sumergida, según la memoria anual del organismo público vigilante del cumplimiento de la normativa laboral. Se trata de trabajadores que no estaban dados de alta en la Seguridad Social, trabajadores extranjeros ocupados sin permiso de trabajo, empleados con jornadas declaradas mínimas respecto a las reales y personal en Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) trabajando, así como falsos becarios y falsos autónomos, entre otras situaciones. Atentos porque el sector donde la Inspección detectó más empleo sumergido en sus campañas planificadas fue la hostelería, seguida de otros servicios y el comercio.

El empleo aflorado de la economía irregular es uno de los múltiples fraudes perseguidos por la Inspección de Trabajo, como la conversión de temporales fraudulentos a indefinidos, de cuyo balance informa en su memoria anual correspondiente a 2024, publicada esta misma semana. En total, el año pasado el organismo detectó 130.416 infracciones a la legislación (incluyendo 1.570 requerimientos a la Administración Pública), lo que supone un incremento del 2,5 % respecto al año anterior. Estos abusos alcanzaban a ochocientos setenta y seis mil setecientos trabajadores, una cifra inferior al millón de afectados del año anterior, y fueron sancionados con multas por valor de 541 millones de euros, un 3 % más que en 2023.

La lucha contra la temporalidad fraudulenta y el abuso de la figura del fijo discontinuo por parte de la Inspección de Trabajo se ejecuta en varios planos. Por un lado, a través de la actuación ordinaria de los inspectores e inspectoras, en todas aquellas investigaciones que pueden afectar a la contratación y en las que detecten irregularidades, así como a través de los llamados “planes de choque”. Se trata de una estrategia que el Ministerio de Trabajo inició en 2018 y que ha intensificado en los últimos años.

El caso es ser conscientes de los daños que ocasiona todavía la economía sumergida. La labor correctora es de todos.


miércoles, 8 de octubre de 2025

Recogida ¿y prensado? de residuos

En una céntrica cafetería del Puerto de la Cruz entra una señora que viene a solicitar la firma de los propietarios de aquélla para expresar su queja y el propósito de cambiar el horario y el sistema de recogida domiciliaria de residuos. Los titulares del establecimiento prestan su conformidad y después de advertir que ello no servirá para nada, insertan su rúbrica en los pliegos de firmas que irán dirigido a la alcaldía y terminarán en algún despacho municipal, posiblemente sin surtir efecto positivo.

Se trata, en efecto, de otra antiestética estampa de la geografía local portuense. Determinados puntos o zonas (que recordemos, tres: en la Punta del viento, en la mitad de la calle La Hoya acceso a Cólogan y en la calle José de Arroyo, cercanías de la plaza del Charco) en donde hace años que fueron instalados por los servicios municipales unos sistemas de prensado de residuos subterráneos orientados a una más operativa recogida y posterior distribución.

Sobra decir que funcionaron mal o no funcionaron. Al revés: quedaron encasquillados y con el paso de los días, sobresaturados. Han pasado meses y años en que, salvo la limpieza puntual externa, la visibilidad del sistema ofrece un impacto negativo, aderezado, con más frecuencia de la debida, con la acumulación de todo tipo de residuos en los alrededores de la instalación.

Estábamos -nunca mejor expresado el tiempo verbal- ante la experimentación con el sistema de prensado de residuos subterráneos que ya funcionaba en otras localidades turísticas peninsulares. Veamos cómo, a grandes rasgos:

El sistema se activa mediante una serie de buzones de vertido conectados a un punto de captura desde donde se realiza una aspiración del circuito. Los buzones de recogida se pueden ubicar en el interior de las viviendas, en áreas comunitarias dentro de los edificios o en áreas públicas exteriores. Los residuos vertidos en los buzones caen por gravedad hasta las válvulas en niveles inferiores, donde se acumulan temporalmente hasta que se realiza el proceso de aspiración. Existen por cierto, dos sistemas para realizar este proceso: estático y móvil, El primero cuenta con una central fija de recogida y una computadora que coordina los programas de vaciado periódicos. El sistema móvil, por su lado, utiliza bajantes verticales conectados a contenedores que aspiran los residuos de forma periódica.

En la actualidad, algunas ciudades están adoptando sistemas neumáticos subterráneos de recogida de residuos para transportar y recoger la basura sin realizar actividades en superficie. El sistema consta de una red de vacío completamente cerrada, lo que significa acabar con los malos olores y la suciedad de las salas de recogida de basuras en los sótanos de los edificios y los contenedores en las calles. Este sistema se está adoptando rápidamente en muchas ciudades. Las ventajas son numerosas para las ciudades modernas, pero también para los centros históricos de las zonas urbanas más antiguas. 

El problema es que, actualmente, la basura se tira en contenedores situados en zonas de paso. Los servicios de recogida municipales degradan la ciudad, porque para la recogida hacen falta camiones muy grandes que pueden deteriorar fácilmente calles antiguas. Con la introducción de la recogida neumática, los anticuados contenedores de la calle han cedido su lugar a unas trampillas más modernas con forma de buzón, y los camiones ya no tienen que entrar en el centro de la ciudad, mejorando así las condiciones de salud, higiene y ambientales en general. Los sistemas neumáticos subterráneos, según expertos y técnicos, tienen un funcionamiento muy complejo, pero eficiente. 

En el caso del Puerto de la Cruz, la disyuntiva para la corporación municipal se plantea así: reiniciar, mediante la oportuna renovación, el sistema comenzado hace unos años y que ha devenido en rotundo fracaso; o proseguir con el convencional, en ese supuesto retirando o suprimiendo los restos de antiguas instalaciones en cuyos fondos no queremos ni pensar lo que pueda encontrarse. 


lunes, 6 de octubre de 2025

Especializar para contar mejor

 

En Mérida (Extremadura), han celebrado el VIII Congreso de Periodismo de Migraciones, un espacio para conversar con profesionales que elaboran información de calidad en este ámbito, en el que se reclama también una especialización “para contarlo mejor”. Participaron cerca de un centenar de periodistas de países como Jordania, México, Colombia y Estados Unidos.

Estamos ante uno de los grandes fenómenos sociales de nuestro tiempo. La reivindicación de una política migratoria bien estructurada sigue siendo una de las asignaturas pendientes de la Unión Europea (UE), de ahí que la convocatoria de la capital extremeña fuera esperada con notorio interés a la espera de una aportación sustantiva para ir forjando esa política.

La experiencia es una base sólida para entender las estretelas del fenómenos. Así, la directora ejecutiva del evento, Patricia Macías, ha definido esta especialización como un fenómeno transversal pues, “la economía, la parte social, la actualidad hablan de migraciones”, aunque ha asegurado que para informar sobre migraciones “con criterio y calidad, necesitas estar especializado para poder acceder a fuentes que normalmente son mucho más opacas y entender los datos”.

El evento cuenta con ponentes como Sebnem Arsu (corresponsal de Der Spiegel en Estambul), Rawan Damen (directora de Arab Reporters for Investigative Journalism), Dounia Mseffer (RMJM, Marruecos), Eromo Egbejule (The Guardian, Nigeria), Andrei Popoviciu (periodista freelance en África Occidental), Gabriela Sánchez (eldiario.es) y Pepe Naranjo (corresponsal de El País en África Occidental), entre otros.

Respecto a esta especialización, el periodistas y escritor grancanario Pepe Naranjo ha solicitado que se mire “a lo que está pasando en los países de origen” para comprender las razones porque, de lo contrario, “no estaremos entendiendo nada”.

Al publicar para medios fundamentalmente españoles pero vivir en Senegal, ha incidido en la necesidad de un filtro mental, estar muy atento a la actualidad, crear una red de fuentes y periodistas locales para, después, tratar de vender temas, a su juicio “la parte más difícil”.

En este sentido, ha subrayado que no se puede perder de vista África en general, y Senegal en particular, pues “son un poco la marginalidad informativa”

En la versión de la agencia EFE, se cita también a José Bautista, periodista de investigación y coordinador del área de periodismo de investigación de la Fundación PorCausa, quien destacó la dificultad de cubrir este tipo de informaciones porque, a menudo, se trata de países “donde el periodismo es una profesión de riesgo o directamente está prohibido”.

Martina Madaula, cofundadora de la revista Yemaya, especialista en vulneración de derechos humanos con perspectiva de género, abordó los impactos de la externalización fronteriza de Europa hacia las mujeres.

“Hemos explorado las diferentes manifestaciones de esta violencia, superexplícitas, violencias sexuales y físicas, hasta mucho más psicológicas que impactan, sobre todo, cuando tienes cargos reproductivos como mujer”, explicó.

Al evento también asistió Montserrat Domínguez, antigua trabajadora en la Cadena SER y actual 'freelance', quien recalcó la oportunidad “única” de este congreso para poder conocer de primera mano el trabajo de muchos compañeros en algo que, “en países ricos como los nuestros, no queremos ver o saber cómo otros se encargan de expulsar a los inmigrantes o de encerrarles en cárceles, porque es algo ante lo que nosotros preferimos estar ciegos”.

Su conclusión fue clara: “Precisamente por eso, se llevan la gestión de las fronteras a países donde no hay democracia, donde no hay control por parte de la prensa libre y ese es el reto que tenemos los periodistas. Si no tenemos ojos ahí, no lo podemos contar”.


domingo, 5 de octubre de 2025

Triunfo en medio del caos

Agradecemos, en primer lugar, a la autora y al Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias, la oportunidad de introducir esta novela, ‘Todas las nubes’ (Nectarina Editorial, 2025), la primera de María Nieves Pérez Cejas (Puerto de la Cruz, 1975), que resultó ser finalista el pasado año del premio de novela Benito Pérez Armas de la Fundación CajaCanarias y narra la historia de Greta, una agente de la Guardia Civil, una mujer de fuerte carácter y presencia imponente que no pasa inadvertida.

Sin embargo, su vida personal dista mucho de ser sencilla: debe criar sola a un hijo cuyo padre no lo ha reconocido, un hombre que continúa influyendo negativamente en su vida.

La historia se inicia con el traslado de tres reclusas desde la isla a bordo de un barco, misión que Greta realiza junto a su compañero Romeo Roque, un guardia civil en prácticas, inexperto, inseguro y propenso a marearse desde la infancia.

La trama se desarrolla en torno a una operación de contrabando de piedras preciosas expulsadas por un volcán submarino activo. En esta red ilegal están implicados diversos personajes singulares: un excéntrico capitán de barco, apodado por Greta como "La Nariz", un extranjero procedente de Sarajevo llamado Mathias, y el ex amante de Greta, cuya identidad permanece sin ser mencionada directamente y que además es el padre de su hijo.

Con el volcán como telón de fondo, la autora entrelaza los acontecimientos —fortuitos o no— que conducen al descubrimiento de las actividades ilícitas vinculadas al comercio de gemas, encubiertas bajo el negocio aparentemente inocente de inmersiones turísticas al cráter submarino.

La autora demuestra una notable meticulosidad en la construcción y descripción de los personajes, logrando dotarlos de una profundidad tal que el lector no solo los comprende, sino que empatiza con ellos. Este ejercicio de caracterización se refleja especialmente en las tres mujeres reclusas -Laura Deisy, Rosario y María del Carmen-, cuyas historias personales son presentadas con sensibilidad y detalle, revelando los motivos que las condujeron a prisión. Lejos de esbozarlas como meras delincuentes, la narración ofrece una visión humana y compleja de sus vidas, cargada de matices y contradicciones. Es lo que la escritora denomina indefinición consciente: “Hay algunos [personajes] que parecen estar definidos por el bien, por lo bueno, por la bondad, mientras que otros serían justo sus opuestos”, expone Pérez Cejas. “Sin embargo, hay momentos en los que esa oposición desaparece, en los que esa división entre lo bueno y lo malo se diluye”, precisa.

Durante el traslado de las reclusas en barco, la autora aprovecha para mostrarnos otra faceta de Greta: su humanidad. En dos ocasiones, libera momentáneamente a dos de las presas de sus celdas, otorgándoles breves instantes de libertad. Primero a María del Carmen, la “Dorremí”, a quien lleva a cubierta para que sienta el aire salado del mar, bajo el pretexto de que solo pedía un café. Luego a Rosario, la gitana de piel aceitunada, a quien invita a la cena de gala del capitán en sustitución de Romeo, que se encontraba indispuesto debido a los vaivenes de las olas. Estos gestos no solo relevan la empatía de Greta, sino también su capacidad para entender que, en ocasiones las circunstancias vitales pueden conducirte a tomar decisiones erróneas. Al mismo tiempo, muestran una Greta decidida, audaz, incluso temeraria, capaz de traspasar los límites de la legalidad cuando su instinto así lo dicta.

Esa misma impulsividad se manifiesta cuando, al recibir la resolución judicial que dictamina una custodia compartida con el padre ausente de su hijo, Greta toma la determinación de no entregarlo. La decisión, aunque cuestionable desde el punto de vista legal, se presenta como una reacción comprensible y profundamente humana ante una situación de injusticia emocional.

Con el desarrollo de los personajes femeninos, la autora propone una exploración de la mirada femenina como eje articulador del relato. Tal como ella misma señala, su intención ha sido otorgar a las mujeres una presencia significativa dentro de la narración, en tanto representan una forma particular de comprender la vida y de establecer vínculos con los demás. Esta perspectiva surge, además, de su propia experiencia vital y de su entorno más cercano: “Soy mujer, tengo muchas amigas y no deja de llamarme la atención cómo viven sus historias”, afirma.

Mención destacada merece Romeo Roque, el compañero novato de Greta. En sus inicios es retratado como un joven al inmaduro, que vive aún con su madre y parece más preocupado por causarle orgullo a ella que por cumplir con las exigencias de su profesión. Sin embargo, a lo largo de la trama, Romeo experimenta una evolución significativa: crece en confianza, agudiza su instinto policial y, finalmente, desempeña un papel clave en el descubrimiento de la red de contrabando que operaba en el pantalán número 5 del muelle. 

Otro personaje determinante es el ex amante de Greta, padre de su hijo y principal fuente de su sufrimiento emocional. La autora lo perfila como un hombre con un instinto mujeriego y un ego devastador. A través de episodios particularmente intensos -como la escena en la que Greta descubre sus infidelidades al leer los mensajes de su teléfono, o aquella en la que, en pleno parto, él la humilla diciendo: “Greta, ay, Greta, si que nada sabes, mujer inútil, nada entiendes, si que por no saber, no sabes ni parir”- el lector experimenta una cascada de emociones: odio, repulsión, rechazo hacia él, y compasión, pena y solidaridad hacia ella. Esta carga emocional alcanza su punto álgido cuando él, tras años de ausencia, pretende recuperar la custodia de su hijo. La angustia de Greta se transmite de forma tan visceral que resulta imposible no sentirla como propia.

De esta historia hay que hablar también de Dalibor, un hombre que llega a la isla escapando de una ciudad que estaba siendo devastada por la guerra: Sarajevo. Su presencia está marcada por una fuerza silenciosa y por unos ojos azules que no pasan desapercibidos, especialmente para Greta, a quien logra cautivar desde su primer encuentro. Coinciden por casualidad -o al menos eso parece- al sentarse juntos en un vuelo con destino a la isla. A partir de ese momento, una serie de encuentros aparentemente fortuitos comienzan a entrelazar sus caminos, aunque con el tiempo se hace evidente que ambos, impulsados por una atracción mutua, buscan provocarlos con la excusa del azar.

Dalibor desempeña un doble papel en la narración: es, por un lado, una pieza clave -aunque no completamente consciente de ello- en la resolución de la trama del contrabando de piedras preciosas; y, por otro, el catalizador que devuelve a Greta la esperanza, el deseo; y, en última instancia, la capacidad de volver a sentir. La relación entre ambos en intensamente pasional, marcada por una atracción física que no solo despierta en Greta emociones largamente reprimidas, sino que activa en ella una especie de renacimiento personal. En este sentido, la pasión entre Greta y Dalibor establece un potente paralelismo simbólico con la erupción del volcán submarino: una fuerza interna que llevaba su tiempo acumulándose y que finalmente estalla, transformando todo a su alrededor. Dalibor no solo representa el alivio moral o emocional de Greta, sino también una figura de redención en una historia plagada de heridas, traiciones y cicatrices. 

No solo los personajes están cuidadosamente delineados; también lo están los escenarios. La descripción de los paisajes, y en particular del volcán submarino y su entorno, está elaborada con tal precisión que permite al lector situarse mentalmente en el lugar. Las excursiones submarinas son narradas con una riqueza sensorial que convierte el entorno volcánico -ese desierto de tonos ocres, silencioso, inhóspito, salpicado de burbujas de sulfuro- en un escenario casi tangible: “Un entorno que, de pronto, se había convertido en un páramo, en un desierto de sal y de burbujas de sulfuro”.

La autora, en fin, entreteje todos estos elementos con gran destreza, construyendo una narración ágil y absorbente, que mantiene al lector en vilo. La constante amenaza de una erupción volcánica añade un trasfondo de tensión que se intensifica hasta el final, logrando que el lector no pueda abandonar la lectura hasta conocer el desenlace.

Y, finalmente, se alcanza un cierre que bien podría definirse como feliz, aunque matizado por la imperfección inherente a la vida real. Si bien algunos personajes, como la “Dorremí”, encuentran un final trágico, otros -como Rosario y la propia Greta- experimentan una forma de redención y justicia, especialmente tras el encarcelamiento del ex amante y la posterior paliza que recibe en prisión, símbolo de una venganza cumplida. A través de la caracterización de los personajes principales, es posible advertir un proceso de evolución y maduración, el cual ha sido explicitado por la autora al afirmar: “Los personajes evolucionan, y, en ese proceso, la madurez que adquieren responde en buena medida a las relaciones que establecen unos con otros, que al principio pueden parecer azarosas”.

La autora apunta: “Es una novela caleidoscópica, de personajes que, según aparecen, da la impresión de que no tienen nada que ver unos con otros, que cada uno de ellos no se ubica junto al resto”.

“Y sin embargo, comienzan a surgir vínculos, afectos, que van modulando esa madurez”. De manera que en ‘Todas las nubes’ podría decirse que hay un viaje a través de dos caminos: el existencial y el emocional”, apostilla Pérez Cejas. 

El lector cierra el libro con una sensación de alivio y satisfacción, consciente de que, aunque no todo ha salido bien, lo esencial se ha restaurado: el equilibrio emocional de una mujer que ha luchado -y vencido- en medio del caos.

Gracias otra vez. Y que sea el primero de muchos éxitos bibliográficos.


N.del A.- Texto leído en la presentación de la novela 'Todas nubes', de Mari Nieves Pèrez Cejas, que tuvo lugar el pasado viernes 3 de octubre en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC)




viernes, 3 de octubre de 2025

Goodall

 

Jane Goodall, fallecida en Estados Unidos, a los 91 años de edad, tampoco verá culminado el proyecto de reconstrucción de la Casa Amarilla, en el Puerto de la Cruz, causa que abrazó sin reservas cuando desde la universidad de La Laguna, conscientes de la importancia que había tenido en el estudio y experimentación de los chimpancés, promovieron la iniciativa. La última vez que vimos a Goodall fue en el programa ‘La Revuelta’ (RTVE), en una entrevista interesantísima de David Broncano, a quien se veía fascinado por la sabiduría de la científica.

La doctora Goodall, Mensajera de la Paz de la Organización de Naciones Unidad (ONU) y fundadora del instituto que lleva su nombre -treinta oficinas en todo el mundo-, falleció debido a causas naturales. Se encontraba en California, una de las estaciones de la denominada gira de oraciones en los Estados Unidos. Los descubrimientos de la doctora Goodall como etóloga revolucionaron la ciencia, y ella fue una defensora incansable de la protección y restauración de nuestro mundo natural, según se afirma en una nota del instituto.

Goodall es una figura relevante en el mundo de la zoología. Dedicó gran parte de su vida profesional al estudio de los chimpancés salvajes en Gombe (Tanzania), siendo considerada por la comunidad internacional como la mayor experta mundial en estos animales y sus complejas estructuras sociales. La trayectoria de Jane Goodall en el estudio de los chimpancés comenzó en el año 1960 cuando ella y su madre, Vanne, llegan a las orillas de la reserva de chimpancés de Gombe Stream, en el oeste de Tanzania, siendo en 1963 cuando sus investigaciones llegaron por primera vez a la revista ‘National Geographic’ (NG) bajo el titular Mi vida entre los chimpancés salvajes. 

La película documental del mismo título también llegó en 1965, doce años antes de la creación del Instituto Jane Goodall, para continuar con sus investigaciones sobre los chimpancés, así como para ampliar los esfuerzos en materia de protección, conservación y educación ambiental de estas especies. En 1992, creó el Centro de Rehabilitación de Chimpancés Tchimpounga, que ahora cuida a más de ciento cincuenta chimpancés para brindar un hogar y cuidado a los chimpancés huérfanos debido al comercio ilegal de carne de animales silvestres y de mascotas. En 1994, Goodall lanzó trabajos de conservación comunitaria en el oeste de Tanzania. Este programa, conocido como Reforestación y Educación de la Cuenca del lago Tanganica (TACARE), fue diseñado como un proyecto piloto para abordar la pobreza y apoyar medios de vida sostenibles en las aldeas alrededor del citado lago. deteniendo al mismo tiempo la rápida degradación de los recursos naturales, especialmente en el bosque indígena restante.

La doctora Goodall conoció del proyecto de la Casa Amarilla gracias a un psicólogo portuense, Melchor Hernández Castilla, que se esmeró, junto al profesor Mas, en la recuperación de un recinto que albergó, allá en el límite del término municipal con La Orotava, y en las primeras décadas del siglo XX, el primer centro de investigación primatológica. Hernández no cejaba en su empeño pero, seguramente, se habrá cansado de tanta incomprensión y de tantas puertas cerradas, intentando abrirlas infructuosamente Gratificaba verle conferenciar, reciclando material y aportando cualquier testimonio novedoso.

Sin duda, tenía mucho que ver en sus estudios la figura del célebre psicólogo alemán Wolfgang Khöler uno de los principales teóricos de la Escuela de la Gestalt y que estuvo allí sobre los terrenos de aquel inmueble del sector La Paz. Khöler y cuanto le rodeó, que no es poco, incluso alguna novela que imprime más interés a sus importantes investigaciones en el comportamiento de los primates.  Melchor amasa prudentemente su sueño de ver reconstruida la Casa Amarilla que, ahora mismo, tiene el mismo aspecto ruinoso y destartalado que conocemos desde hace años. Una prudencia que no quiebra cuando tiene que hablar del doctor Mas, de su colegio profesional, de Jane Goodall -que llegó a visitar la casa-, de Manuel ‘el de los machangos’ o de cualesquiera otras autoridades científicas con las que ha ido relacionándose para acentuar su entusiasmo y sus ganas. El empeño es que el Puerto de la Cruz renueve la sede del que fuera primer laboratorio de investigación de los chimpancés.  Jane Goodall también quería pero no, no podrá ser. Lastimosamente.


jueves, 2 de octubre de 2025

Urbanización frustrada en el Puerto

 

Se va prolongando -y sin marchamo de solución- otra estampa de la geografía local portuense que es un impacto negativo desde cualquier ángulo que se contemple. Hablamos de una urbanización frustrada, localizada junto a los hornos de cal en Las Cabezas o en las faldas del Taoro. Por no tener, no tiene ni nombre.


Cuando se inició la actuación urbanística, parecía que llevaba buen rumbo. Es más, delimitados los viales y establecidas las cotas, todo daba a entender que solo faltaba conectar las luminarias y empezar a construir. A la espera de que ello se produjera, Juan Carlos Marrero, siendo concejal delegado del área, activó gestiones con los promotores e impulsó algunas medidas provisionales de adaptabilidad, entre ellas un cerramiento de puertas metálicas de generosas dimensiones con el fin de impedir el estacionamiento y la accesibilidad rodada, a la espera de ir ejecutando y completando los dotacionales. Se tomó muy en serio este cometido que a punto estuvo de cristalizar. El problema es que los portalones, tras romperse y sufrir desperfectos -por supuesto, nunca reparados- ya no cumplen la función para la que fueron concebidos e instalados, de manera que la ancha zona de acceso quedó abierta y ya aparcan los conductores que descubren el espacio y hasta penetran por él a cualquier hora.


Parece ser que los propietarios de casas y terrenos colindantes han pleiteado sin haber consensuado todavía posibles cauces de entendimiento. Las consecuencias saltan a la vista: urbanización inacabada, paralización del proyecto o de los proyectos si es que los terrenos iban a poblarse con viviendas unifamiliares… e impacto visual negativo, muy negativo. Antes se decía adefesio y más recientemente, pegote o emplasto. Y los responsables municipales que bastante habrán hecho, seguramente, con agotar todas las vías -menos las de la urbanización frustrada- para desbloquear la situación y reemprender la materialización del proyecto, parecen haber arrojado la toalla.


El caso es que, ya lo hemos dicho, no se vislumbran soluciones. La vía no es solo urbana, es prácticamente el primer kilómetro de la TF-132, que si no ha sido modificado el nomenclátor, se corresponde con la Carretera General de Las Arenas y termina precisamente en los alrededores de la montaña de La Horca o Las Arenas. El tráfico es intenso a cualquier hora, regulado por la rotonda de la superviviente estación de servicio, y conecta con los accesos a la zona comercial del polígono de Las Arenas así como con los del populoso barrio de La Vera y autovía del norte, dirección Realejos-Icod.


En fin, el paso por la zona -donde, por cierto, en el distribuidor de tráfico se registró un accidente de notorias proporciones, aunque sin víctimas- permite visualizar otro prolongado impacto negativo en el Puerto. Urbanización frustrada, sí. Ya van años.



miércoles, 1 de octubre de 2025

Adiós al 'Track' de Mauro

 

Ayer por la tarde cerró sus puertas, al cabo de veintiséis años, “Track”, una popular cafetería de comida rápida que regentaba el herreño Mauro Armas Padrón, a quien acompañaba su gentil esposa, Leida Pérez Reboso. “Track”, durante todo ese tiempo, vino a mantener la efervescencia y el movimiento constante de gente que se registraba en el célebre “Capitan corner”, por donde fluían muchas inquietudes y discusiones portuenses.

Mauro llegó de El Hierro, después de pasar por Venezuela, para integrarse. Y vaya si lo hizo. Terminó siendo un portuense más, cercano, diligente, predispuesto a echar una mano. Creó empleó , propició el primer trabajo para muchos jóvenes de ambos sexos que buscaban y encontraron una oportunidad, sirviendo cortados, infusiones, helados, hamburguesas, cervezas y bebidas refrescantes.

Como los buenos patrones, estaba allí, en el bar, desde muy temprano, atendiendo a los clientes y vigilando a sus empleados, a quienes enseñaba y corregía en el trato, ocupándose de las mesas del exterior casi siempre ocupadas, a cualquier hora. Mauro y esposa aún tenían cuerda para rato pero han emprendido la retirada, porque a todos nos llega esa hora de disfrutar de hijos y nietos, de las bajadas sin estar pendientes de los billetes de avión para llegar a la hora y abrir la persiana. Una franquicia, tras la debida reforma, se hará cargo del establecimiento, aún no se sabe si con el mismo nombre.

Un recuerdo, confesado ayer mismo, cuando las prisas del punto final ya dominaban: en “Track” desayunamos, con familiares y compañeros, aquel lunes después de la jornada electoral en que ganamos la alcaldía del municipio. Dice Mauro que lo recordaba y participó de la alegría que “yo veía en el pueblo que se acercaba”.

Un buen hombre, un trabajador, un emprendedor herreño trasterrado que colaboró con fiestas y celebraciones portuenses, que estaba predispuesto para ser uno más y que iba a todos lados con su pequeña motocicleta. “Track” ha formado parte de la geografía urbana del Puerto de la Cruz, del entorno de una plaza que para todos nosotros, Mauro incluido, ha sido una suerte de universo de la pequeña gran urbe.

A disfrutar, suerte.