Cision
es una plataforma
líder mundial en software y servicios de relaciones públicas (PR), marketing y
medios ganados, diseñada para
ayudar a profesionales a identificar influencers,
distribuir contenido y medir el impacto. Con sede en Chicago y tecnología de
Inteligencia Artificial (IA), centraliza monitoreo, análisis y escucha social
(brandwatch) en una herramienta integral y medios ganados. Cision ha elaborado el informe
titulado ‘CES 2026: Análisis de tendencias mediáticas’, una de cuyas
conclusiones es que los grandes modelos de
lenguaje no solo consumen información periodística, sino que la reorganizan,
la sintetizan y la convierten en una nueva capa de intermediación informativa
que altera la jerarquía de visibilidad de empresas y sectores.
El estudio introduce una metodología
poco habitual en los análisis de cobertura: además de medir el alcance
mediático clásico de un Consejo Económico Social (CES) 2026, formula
preguntas sobre este evento a distintos sistemas de inteligencia artificial
generativa (Google AI Mode, ChatGPT, Perplexity y DeepSeek) y examina cómo
construyen sus respuestas. El objetivo no es evaluar la feria
en sí, sino entender cómo los modelos interpretan un gran evento tecnológico y
qué papel desempeña el ecosistema informativo en esa interpretación.
La primera conclusión es estructural:
los modelos no reproducen el detalle de los lanzamientos ni priorizan los
productos concretos. En sus respuestas, la robótica (28 %) y los videojuegos
(25 %) aparecen como tendencias dominantes, por delante de áreas como
movilidad, hogar inteligente o pantallas. El informe subraya que los sistemas
GenAI tienden a centrarse en temas estratégicos y orientados al futuro, más que
en anuncios específicos. Esto implica que la IA
reconfigura la narrativa hacia marcos conceptuales amplios y deja en segundo
plano la granularidad del producto.
El 41 % de las fuentes utilizadas por
los modelos procede de medios tecnológicos y el 18% de medios de noticias
generales.
Una
segunda conclusión afecta directamente al periodismo. El
41 % de las fuentes utilizadas por los modelos procede de medios tecnológicos y
el 18 % de medios de noticias generales. Es decir, cerca del 60% de la base
informativa de las respuestas generadas por IA tiene origen periodístico. La
web oficial del CES representa el 15 %, las webs corporativas el 9 % y YouTube
el 6 % . El informe destaca que el contenido periodístico sigue siendo la
principal fuente de los grandes modelos de lenguaje (por sus siglas en inglés,
LLM), lo que sitúa a los medios en una posición central dentro del ecosistema
de entrenamiento y consulta de la inteligencia artificial.
Este dato introduce una implicación relevante para la industria
informativa: aunque los modelos sintetizan y reformulan la información,
dependen de la producción previa de medios especializados y generalistas. La
IA no desplaza al periodismo como fuente primaria, sino que actúa como capa de
agregación y reinterpretación. Es im portante tener en cuenta que este doble
concepto, la autoridad editorial y la profundidad analítica, siguen siendo
determinantes para que una narrativa sea absorbida por los sistemas generativos.
El
estudio, según publica Laboratorio de Periodismo, detecta también una
divergencia entre la visibilidad mediática tradicional y la visibilidad en
respuestas de IA. Nvidia lidera tanto el alcance en medios (20 %) como las
menciones en LLM (8 %), pero otras compañías
muestran comportamientos distintos. Samsung, por ejemplo, obtiene un
rendimiento proporcionalmente más alto en los modelos de lenguaje debido a la
elevada presencia de su propia web como fuente citada. Esto indica que la
arquitectura digital corporativa influye directamente en cómo la IA representa
a una marca.
Desde el
punto de vista de la comunicación corporativa, el informe apunta a una
transición hacia una doble competencia por la visibilidad: una
mediática y otra algorítmica. La primera depende de la cobertura en prensa y
del posicionamiento en la agenda informativa; la segunda, de la citabilidad
digital, la calidad semántica de los contenidos propios y su capacidad para
integrarse en el corpus que utilizan los modelos de lenguaje.
El
informe concluye que la influencia pública ya no se define exclusivamente por
el volumen de cobertura en prensa, sino también por cómo
esa cobertura es absorbida, indexada y reformulada por sistemas de inteligencia
artificial. Para los medios, el hallazgo confirma su papel como fuente
estructural de la memoria digital que alimenta la IA. Para las marcas, introduce
una variable adicional: no basta con aparecer en la agenda informativa, sino
que resulta determinante cómo esa presencia se traduce en citaciones dentro de
los entornos generativos que cada vez median más en el acceso a la información.