viernes, 4 de septiembre de 2026

Basta, dejen trabajar

 

Hombre, al final quedó la duda de si las concentraciones del miércoles pasado eran para apoyar a Ceuta e identificarse con la causa del pueblo ceutí o corear ‘Pedro Sánchez, hijo de puta’, pero sí es cierto que los periodistas que cubrían aquéllas e informaban de lo que acontecía no tenían culpa, aunque hayan recibido improperios, acusaciones, amenazas y vejaciones, en definitiva, hayan sido vilipendiados en otra de esas tristes jornadas en las que no se respeta la labor de informar.

No era la primera vez que sucedía.  Llevamos demasiados días, semanas, viendo que cualquier periodista que esté en la calle, con un micrófono, puede recibir insultos, empujones y amenazas. Sólo por llevar una herramienta de trabajo de un canal que no gusta. Cómo les explicamos a estos discrepantes ¿aprovechados? ¿confundidos? ¿fanatizados? ¿radicales? ¿extremistas? por enésima vez que una de las bases de nuestra democracia es la libertad de prensa. Poder informar, contarles lo que está pasando. Lo que estamos viendo, lo que reflejaban las pantallas, es inaceptable y muy peligroso. Seguro que aunque lo repitamos, no lo van a entender o aceptar.

Está dicho: los periodistas nunca deben ser los protagonistas de la noticia. Pero llevamos mucho tiempo, ahora también con la crisis migratoria en Ceuta, viendo cómo reporteros y periodistas sufren ataques mientras hacen su trabajo. Solo por llevar un micrófono de un canal con el que los agresores -los valientes y encendidos agresores, imbuidos de su verdad, intransigentes e intolerantes- no están de acuerdo. Solo por contar la realidad, por informar.

Sucedía de nuevo este miércoles en la manifestación ante el Congreso de los Diputados. Gritos de "rojos, asquerosos", "fuera, fuera", "hijos de puta", son algunos de las expresiones que pudieron escucharse entre escupitajos, empellones y poses acompañadas de gesticulación y cartelería variada. Cuando el circo se descontrola. No citemos a medios concretos, cuando uno sufre ese comportamiento, lo sufren todos.

Y veamos si, además, de las notas reprobatorias y de las que publiciten los colegios y las organizaciones profesionales, se suman las de partidos políticos, colectivos empresariales o sindicales, siquiera para guardar las apariencias y hacer ver que por esa vía, con  la utilización de esos métodos, no se va a ninguna parte.

Desde luego, pocas profesiones como la periodística son tratadas de esta manera tan injusta con tanta frecuencia y con tanta impunidad. Los que trabajamos activamente para recuperar la democracia, para devolver la voz al pueblo y contribuir a la convivencia plural siempre pensamos que habría un tiempo para madurar pero estamos comprobando el retroceso y la involución. Los malos modos, la destemplanza, la protesta insultante se van imponiendo en un marco de nociva impunidad. La reflexión final consiste en preguntarse hasta dónde influyen los propios medios en las conductas así, esas que pasan de la legítima y cívica protesta a la brusquedad, el vandalismo y la agresión verbal y física.

Por eso, después de lo ocurrido esta semana y antes de que haya que lamentar otros sucesos, hay que expresar un firme y enérgico basta ya. El editorial de La Sexta TV era contundente al respecto: “Que no nos peguen, que nos sintamos verdaderamente protegidos por los encargados de hacerlo, que nos dejen trabajar en algo que más que un oficio es vocación. En cualquier caso, y pase lo que pase, tengan muy claro que estos trabajadores con etiqueta de esenciales se lo seguiremos contando todo al detalle con ganas y con respeto, siempre con mucho respeto”.

jueves, 3 de septiembre de 2026

REVOLUCIÓN, ¿PARA QUÉ?

Venezuela. 

¿Y para esto hicieron una revolución?

¿Y encima la apellidaron  'bonita'?

¿Para terminar regalándola al gringo?

Vaya fracaso del 'comandante eterno' y sus sucesores.

La principal fuente de riqueza, servida en bandeja a quien mantiene secuestrado al presidente de una nación y su esposa. Encima, presumiendo de ventajosas condiciones. Vaya fiasco. 

¿Cómo se medirá la decepción de quienes entregaron sus conocimientos y hasta su vida misma a una nación, a una patria, a un pueblo del que formaron parte?

Salvo que la revolución, en sus prescripciones, previera también la claudicación. ¿Y de la dignidad?


miércoles, 2 de septiembre de 2026

Incrementos de precios hoteleros

 

La edición digital de preferente.com publica que los hoteles de Canarias disparan, a niveles récord,  sus principales indicadores. Según se desprende del Observatorio Turístico del Gobierno autonómico, el ingreso medio por habitación disponible (RevPAR) se ha situado en 104,6 euros en el último año, lo que representa un incremento interanual del 6,6%. La tarifa media diaria por habitación (ADR) también crece un 6,7%, ascendiendo a 127,3 euros.

Estos incrementos han propiciado que las empresas hoteleras afincadas en el archipiélago contrarresten el impacto que han tenido en sus cuentas de resultados los sobrecostes derivados del contexto económico global. Además, el alza de los precios no ha provocado un retroceso en la ocupación, que se mantiene estable respecto al año anterior.

De los cuarenta y siete núcleos turísticos analizados, el RevPAR ha crecido en 43, con tasas de doble dígito en un total de quince. Meloneras, en el sur de Gran Canaria, repite como el destino con la tarifa media más elevada: 249,23 euros. Le sigue Playa de El Duque (Adeje), en Tenerife, con un ADR de 231,05 euros.

Recordemos que el año pasado de los dieciocho millones trescientos ochenta y seis mil turistas (un 76,5 %) que visitaron Canarias, trece millones veintiséis mil cuatrocientos catorce (un 54, 2 %), según el Observatorio Turístico de Canarias, se alojaron en hoteles y establecimientos similares.

La bonanza pues sigue caracterizando el sector. Veremos cuando termine la temporada veraniega.

martes, 1 de septiembre de 2026

EXABRUPTOS DE UNA DIPUTADA

La Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) ha condenado los mensajes en X de la diputada de Vox Rocío de Meer en los que señala y llama “terroristas” a periodistas, en este caso de TVE, que cubren desde Ceuta la información de la crisis creada en la ciudad autónoma desde que decenas de miles de migrantes entraron ilegalmente en España.

La diputada de Vox hizo público un mensaje, en sus redes sociales, en el que afirmaba que “No todos los terroristas ponen bombas, algunos son periodistas”, junto a una foto de una informadora de TVE, María Álvarez. Este señalamiento provocó la condena del Consejo de Informativos de TVE, al que nos unimos, pero la diputada de Vox, lejos de rectificar se ha reafirmado en sus palabras con otro mensaje en X en el que califica lo que están haciendo los compañeros de la cadena pública de “terrorismo informativo, que es colaboracionismo con la puñetera invasión que tiene a 84.000 españoles viviendo una auténtica pesadilla” y subraya que “honestamente creo que me he quedado corta, porque son culpables del sufrimiento y del terror del pueblo”.

La FAPE, que agrupa a más de 17.000 periodistas, condena estas palabras que tratan de coartar la libertad de información, un derecho que tienen los ciudadanos españoles, y llama a Vox y en concreto a Rocío de Meer a que dejen de señalar a informadores, que lo único que hacen es contarle al resto de los españoles lo que ocurre en una parte de España, y a los que la responsable política pone en el punto de mira de exaltados y ultras.

La Federación pide a la política de Vox que no se ampare en la inmunidad que le otorga su condición de diputada para verter palabras tan graves sobre una periodista, y solicita a su partido que en lo que pueda trate de calmar los ánimos de sus seguidores que con estos señalamientos están provocando auténticas situaciones de persecución e incluso de agresión hacia periodistas de todos los medios de comunicación.

La situación creada en Ceuta es muy grave no sólo desde el punto de vista político, sino de convivencia y la obligación de los partidos políticos, además de pedir cuentas al Gobierno, es ayudar a solucionar el problema, por lo menos no creando otros, como está ocurriendo con los señalamientos a informadores.

La FAPE, como ya ha hecho en ocasiones anteriores, apoya la labor de todos los periodistas que se encuentran en Ceuta cumpliendo con su obligación de informar con rigor y veracidad sobre lo que está ocurriendo en la ciudad autónoma.

lunes, 31 de agosto de 2026

Por fin, regulación legal de los grupos de interés

 

Un grupo de interés es un conjunto de personas organizadas en torno a un interés común, con el fin de actuar conjuntamente en defensa del mismo. Se denomina grupo de presión cuando ese grupo busca la manera de influir a la opinión pública. Su actividad política es distintiva de otras categorías porque procuran intervenir en la temática política desde el exterior, desde fuera, es decir indirectamente. A menudo los grupos de interés son de conocimiento público, como los sindicatos, las organizaciones patronales, las grandes empresas, las asociaciones de profesionales, las ONG… La mayoría de las sociedades modernas reconocen legitimidad a los grupos de interés y regulan las modalidades de su capacidad de obrar, de modo que no afecten la forma en que se encuentra regulada en cada país la toma de decisiones políticas. Una modalidad característica de la canalización institucional de los grupos de interés son los consejos económicos y sociales, que existen en varios países. Es habitual que los grupos de interés realicen sobre los poderes públicos una actividad particular denominada ‘lobby’, con el fin de tratar de incidir a su favor en el proceso de toma de decisiones públicas.

Quede claro que un grupo de interés no es una tertulia, aunque muchos grupos de interés y de presión nacen en ellas. Se diferencia conceptualmente del grupo de poder o del grupo de presión en que el grupo de interés busca la realización de sus necesidades mediante sus actividades profesionales, es decir que una ONG protectora del medio ambiente buscaría afiliar más socios y buscar más animales, plantas, bosques… para proteger, a fin de que las autoridades vean su necesidad de colaboración y una empresa se esforzaría en crecer en producción para ser objeto de medidas de política económica. En cambio, un grupo de poder busca forzar el proceso de decisiones del Estado en su favor e intereses, utilizando mecanismos de poder. Un grupo de presión acudiría directamente al parlamento a dialogar para satisfacer de ese modo sus necesidades. No obstante, a pesar de las disimilitudes, el grupo de interés, según el contexto histórico, social, cultural y político, podría mutar en grupo de presión y a posterior en grupo de poder.

Lo que los diferencia de los partidos políticos, insistimos, es que no pretenden ejercer el poder político sino influir en el proceso de la toma de decisiones políticas para conseguir los fines que en cada caso se proponen.

En España, con un  vacío evidente en la materia, se están dando los primeros pasos para la regulación legal y estricta del trabajo de representación ante los funcionarios y personal público. En efecto, el Gobierno presidido por Pedro Sánchez ha aprobado un Real Decreto-ley en el que se define qué colectivos tienen la consideración de ‘lobby’. Asimismo, el texto fija con claridad quiénes pueden recibir dichas presiones profesionales. La medida cumple con compromisos clave en materia de integridad democrática. Además, la iniciativa responde a las exigencias de los organismos internacionales.  De esta manera, el Gobierno crea un Registro estatal de grupos de interés

Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, departamento encargado de proponer la ley, ha destacado la importancia del cambio. "El Gobierno de España cumple así su compromiso con la transparencia, la regeneración institucional y la calidad democrática. Tres piezas indispensables en el puzle de la confianza ciudadana", afirmó López.

Por primera vez, las normas éticas afectan al personal eventual y a los asesores de confianza. Por consiguiente, los cargos públicos deberán publicar todas sus reuniones en un plazo máximo de un mes. La inscripción en esta plataforma oficial será gratuita, electrónica y obigatoria para las entidades. El denominado Consejo de Transparencia y Buen Gobierno asumirá la supervisión de la herramienta digital. Asimismo, la institución podrá tramitar expedientes y aplicar sanciones ante los incumplimientos.

Las empresas y las organizaciones deberán aportar información sobre sus fuentes de financiación. De igual modo, los datos estarán accesibles para toda la ciudadanía a través del Portal de la Transparencia. Esta plataforma se conectará con los registros de las comunidades autónomas. Al mismo tiempo, el sistema compartirá datos con la Unión Europea.

En definitiva, las autoridades registrarán la huella normativa de c ada proyecto legislativo. Con este mecanismo, el público podrá comprobar qué grupos de presión han participado en las leyes. El Registro estatal de grupos de interés refuerza de esta manera los estándares de control público.

 

domingo, 30 de agosto de 2026

Más de tres millones de empleados en el sector

 

Cualquier análisis, sobre todo los comparativos, que verse sobre estadísticas que nos acerquen a la realidad turística, resultará incompleto si no hay un apartado dedicado al empleo que genera el sector. En julio, la cifra de asalariados en turismo aumentó un 4,1 % respecto al mismo mes del año anterior. No es que el cuerpo laboral aparezca muy involucrado pero el debate de los desajustes apreciables  entre los crecimientos y la correspondencia subsiguiente que se registra se va intensificando y es importante extender la sensibilidad en ese campo.

Porque el turismo español sigue tirando del empleo. En julio pasado, por ejemplo, los afiliados vinculados a actividades turísticas subieron en 110.712 personas, hasta rozar los 3,1 millones de trabajadores. Un incremento del 3,7 % interanual, según los datos facilitados por Turespaña.

El conjunto de la economía española creció un 2,8 % interanual en el mismo periodo. El turismo, por tanto, vuelve a crecer por encima de la media y ya supone el 13,9 % del total de afiliados del país.

Una de las conclusiones que expresan los observadores de los datos de Turesapaña es que la hostelería encabeza el impulso mientras que las agencia de viajes frenan la línea alcista que venía caracterizando su desempeño. Efectivamente, el sector residencial registró 70.409 afiliados: 21.246 en alojamiento y 49.163 en servicios de comidas y bebidas. Las agencias de viaje, en cambio, perdieron 1.587 trabajadores.

Ese descenso, sin embargo, no refleja una caída real del empleo en el sector. Las modificaciones en la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) han reclasificado parte de la actividad que antes se contabilizaba como “agencias de viaje”, según precisa la ficha técnica adjunta a la información de Turespaña.

Según la misma fuente, los asalariados —el 85 % del empleo turístico— crecieron un 4,1 % interanual. La hostelería subió un 4 % (3,6 % en alojamiento y 4,1 % en restauración), mientras que las agencias de viaje y los operadores turísticos cayeron un 1,5 %.

El empleo autónomo, un 15 % del total, avanzó un 1,8 %. El alojamiento fue el gran protagonista, con un repunte del 17 %, frente al tímido 0,1 % de comidas y bebidas. En agencias de viaje, los autónomos retrocedieron un 4,1 %, también condicionados por el cambio estadístico en la CNAE.

Finalmente, digamos que el empleo turístico aumentó en julio en todas las comunidades autónomas, salvo en Ceuta y Melilla. Andalucía fue la que más afiliados sumó en términos absolutos, con 12.320 nuevos trabajadores. Pero fue la Comunidad Valenciana la que registró el mayor crecimiento relativo, con un 5 %, repitiendo el liderazgo ya contabilizado en junio.

 

sábado, 29 de agosto de 2026

En el fútbol, más demostraciones de sensatez

 En el fútbol español quedan excentricidades y situaciones incomprensibles. Siguen algunos utilizándolo para exteriorizar discrepancias y llevar al límite las inconsecuencias. No basta ya con esa absurda pitada al himno nacional cuando sus acordes suenan antes de la final de la Copa de España, también llamada Copa del Rey, sino que hay que impedir que los jugadores que acaban de proclamarse campeones del mundo reciban el afecto y el calor de sus aficionados en la primera ocasión que tienen de reencontrarse. 

Es lo que acaba de ocurrir la semana pasada en dos escenarios, Bilbao y Barcelona, donde los mundialistas se toparon con un rechazo incomoprensible. Los futbolistas no tienen la culpa de lo que es una tamaña demostración  de intolerancia. Si, como en el caso del coliseo blaugrana, encima se convierte en una exaltación independentista, menos lógica, menos sensatez aún. Qué ridículo.

Y no es que a estas alturas vayamos a escandalizarnos por los afanes y sentimientos separatistas de una parte del pueblo catalán. Ni a ignorar las tentaciones pretéritas y consiguientes jugeuteos, a ver qué pasa, del presidente de lo que sin duda es más que un club. Ya se sabe lo que hay. Y habrá otros escenarios más apropiados para dilucidarlo.

Pero que los jugadores que ganaron el entorchado y lucen la segunda estrella que les acredita como campeones del mundo no hayan recibido el homenaje popular de los suyos, en su propia casa, parece descabellado. 

Es inevitable la comparación. El Real Madrid les dio una cachetada, sin tener que presumir de patriotismo ni de nada por el estilo. Reconoció a Cucurella, que se incorporó a su plantel fechas después de haber cumplido el ciclo mundialista, y encima, compartió los honores en el Bernabéu con Oyarzábal, de la Real Sociedad. 

Es decir, cada cosa, dentro de su ámbito. Sin estridencias. Sin aquelarres extrafutbolísticos. En esta España, esta España nuestra, en la que caben tantas cosas, sería bueno y positivo para todos tener más actos y demostraciones de sensatez, sobre todo cuando de utilizar a campeones del mundo se trata.


viernes, 28 de agosto de 2026

Ceuta, guerra híbrida

A media tarde de ayer, la situación era insostenible. Se preveía un estallido social, en Ceuta, ciudad autónoma. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) no la incluye -tampoco a Melilla- en el listado de territorios pendientes de descolonizar. Ambas ciudades están integradas en la estructura estatal española desde el siglo XV. Habría que estar allí para pulsar la tensión, antesala de lo que se llama ‘guerra híbrida’, un conflicto extensible a nuevas áreas donde la información, la tecnología y la influencia políico-social  se convierten en armas. En este contexto, la guerra híbrida es un nuevo tipo de enfrentamiento que combina estrategias tradicionales con tácticas no convencionales, como la desinformación, los ciberataques y los grupos paraestatales. Comprender su funcionamiento es fundamental para interpretar los conflictos del presente y anticipar los del futuro. Desde luego, ocurra lo que ocurra, habrá un antes y un después de Ceuta. Porque una guerra de este tipo incide en el ‘desorden’ internacional que nos ocupa, sobre todo si convenimos en que su principal característica es que difumina los límites entre la guerra y la paz, propiciando incluso que las partes actúen sin una declaración formal del conflicto. Se podrá deducir que la híbrida se diferencia de una guerra convencional en su capacidad para operar en múltiples frentes y su carácter difícil de atribuir, lo que complica la respuesta por parte de las naciones afectadas.

Desde luego, son “Malos tiempos para la lírica" aquella emblemática canción del grupo español Golpes Bajos, considerada un referente de la Movida madrileña y de la poesía musicalizada de los años 80. Su título hace referencia al poema homónimo de Bertolt Brecht, escrito en 1939, evocando un sentido de decadencia y desilusión frente a los tiempos difíciles. La letra, con tintes existencialistas y tortuosos, refleja la percepción de un entorno urbano y social marcado por la frivolidad. La composición utiliza la lírica como un medio para explorar y criticar las contradicciones de la vida contemporánea, haciendo un llamado a valorar la belleza y la expresión artística incluso en los momentos más oscuros.

El pueblo ceutí tiene acreditada su paciencia y su resiliencia. Ha hecho gala de solidaridad y tolerancia. Es más que justo acreedor de la comprensión que van manifestando los estamentos sociales y los distintos pueblos de España que tratan de compensar la lejanía, la polarización, los bulos, la desinformación y las circunstancias que concurren adhiriéndose a las demandas ya desesperadas de defensa, acción palpable, eficacia, coordinación ejecutiva y de compromiso social. La sensación de que la política no sirve; la diplomacia, tampoco; el pseudopatriotismo, para qué hablar; la negociación no hay ganas de entablarla; el derecho internacional para qué sirve; el gobierno está ‘groggy’; qué es eso del interés superior del menor… Y eso que las relaciones bilaterales con el reino alauí atraviesan un momento inmejorable. La incomprensión envuelve tantos pensamientos, genera tantas preguntas.

La historiadora Margarita Torres analizó recientemente, en un programa de la COPE, los fundamentos históricos de la españolidad de Ceuta y Melilla. Frente a las pretensiones de las autoridades marroquíes sobre ambas ciudades autónomas, la experta ha calificado estas reivindicaciones de "fantasía animada" sin base documental ni verosimilitud histórica. Durante su intervención, Torres recordó que ambas plazas cuentan con más de tres milenios de trayectoria continuada. "Esto es lo primero que los españoles tienen que tener muy claro, que hasta 1957, el reino de Marruecos no existía”, aseveró la investigadora tras contrastar el origen reciente del Estado vecino con el pasado fenicio de Abyla y Rusadir.

Pero son malos tiempos para la lírica. Porque son de guerra híbrida. 

jueves, 27 de agosto de 2026

Más coches que en Dinamarca y Uruguay

 

Según los últimos registros del Instituto Canario de Estadística (ISTAC) y la Dirección General de Tráfico (DGT), el volumen total de turismos, motos, furgonetas y vehículos industriales asciende ya en Canarias a 2.012.450 unidades. Esta cifra sitúa el parque automovilístico canario por encima del volumen total de vehículos registrados en países enteros como Uruguay (1,5 millones) o Croacia (1,8 millones), y prácticamente iguala la flota global de Dinamarca, un territorio con casi seis millones de residentes.

El hecho se comenta por sí solo. Más coches que habitantes. Se explican los atascos kilométricos de todos los días a casi todas las horas. Y el creciente número de accidentes. Y las fotografías tomadas desde los puentes con los carriles de ida y vuelta -y las intersecciones- superpoblados. Falta la frase, sí: y eso que no han empezado los colegios.

Diario de Avisos lo publicaba ayer: “Canarias ha rebasado la barrera simbólica de los dos millones de vehículos en su parque móvil. El incremento constante de las matriculaciones tras la pandemia y el peso de las flotas de alquiler han llevado al archipiélago a alcanzar una densidad media superior a los 830 vehículos por cada mil habitantes, situando a la región entre las áreas con mayor saturación circulatoria de Europa”.

Se acuerda uno de aquel eslógan que dio la vuelta a las vallas publicitarias: “Qué suerte vivir aquí”. Y sonríes, claro.

Porque la información proseguía: “El crecimiento continuado de la flota responde a factores estructurales del transporte en las Islas. Aunque la gratuidad de las guaguas y el tranvía comenzó a aplicarse en 2023, el uso del transporte público apenas representa una de cada 10 actividades de movilidad motorizada en la isla de Tenerife o Gran Canaria. La dispersión geográfica, la falta de alternativas ferroviarias y la fuerte demanda del sector turístico explican la adquisición ininterrumpida de utilitarios privados”. En el caso de Tenerife, circulan más de 792.000 unidades para una población censada de 950.000 personas.

Qué suerte vivir aquí.

 

miércoles, 26 de agosto de 2026

Credibilidad gubernamental erosionada

 

Mal, muy mal el Gobierno con la evidente confrontación entre dos de sus ministros a cuenta del suceso de Ceuta, aún de impredecibles e inusitadas repercusiones. Versiones contrapuestas que, ofrecidas en sede parlamentaria, agravan la trascendencia de la descoordinación en un asunto muy delicado.

Por un lado, la ministra de Defensa, Margarita Robles, señala que los servicios de inteligencia desplegados en la ciudad autónoma advirtieron el día anterior de lo que se avecinaba: masiva entrada a nado en territorio de soberanía española. Por otra parte, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, niega la existencia de tales informes.

La contraposición es flagrante y la percepción que va quedando, más allá de quién tiene razón, o quién dice la verdad, es negativa con respecto a un asunto cuyas imágenes siguen mortificando en medio de la desazón de un pueblo, el ceutí, y de la carencia de una solución que no se vislumbra pues las ramificaciones internacionales del conflicto hacen también muy intricada la vía diplomática.

El editorial de El País de hoy es tajante: “La crisis de Ceuta no puede quedar reducida a un reparto de culpas mezquino entre el CNI, el Ejército, la Policía y la Guardia Civil, cuyos agentes se jugaron su integridad física esos días y salvaron incontables vidas en el  mar”.

Porque la credibilidad gubernamental se ha visto muy erosionada con las versiones contrapuestas de dos de sus componentes más significativos y con mando en plaza. Esta es las crisis de largo alcance, que se complica a cada paso y que cuesta remontar pues tiene unos daños colaterales evidentes.