¿Qué futuro, qué encantos y qué proyección tienen unas islas cuyo
litoral -o sea, un activo primordial en su oferta- presenta serios problemas de
contaminación cuya resolución depende de algo más que la sensibilidad de sus
responsables públicos?
Aunque la agencia Efe publicaba ayer una nota que pretendía ser
tranquilizadora, no deja de ser muy preocupante: La Dirección
General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) -decía-
ha realizado en lo que va de año un total de 891 tomas
de muestras en 62 puntos correspondientes a las cincuenta zonas de baño de Tenerife con la
calificación de aptas en el 99 % de las mismas.
Esto ha supuesto la realización de 1.782 determinaciones
microbiológicas, de las que el 99 % han dado resultado negativo a contaminación
por Enterococos intestinales y Escherichia coli y, por
tanto, las zonas costeras analizadas han podido mantener su condición de aptas
para el baño, detalla Sanidad en un comunicado.
A lo largo de este año, desde la Dirección General de Salud
Pública solo se ha recomendado a los respectivos municipios el cierre de
zonas de baño por contaminación de corta duración en el 1%
del total de puntos de muestreo.
En total supone la emisión de recomendación de once cierres por
episodios de contaminación de corta duración que se distribuyen de la siguiente
manera: en tres ocasiones la zona de baño de Playa
Jardín y una ocasión para cada una de las siguientes playas: El Camisón,
Los Cristianos, El Médano, El Médano- Leocadio Machado, El Socorro, La Pinta,
Castillo-Bajamar y las piscinas naturales de Bajamar.
Analizando estos datos relativos entre enero y el 24 de septiembre
de 2026, comparándolos con este mismo periodo de años anteriores, se aprecia
que no se ha experimentado una tendencia al alza en el número de incidencias en
lo referente a las zonas de baño de Tenerife.
Entre 2020 y 2025 se ha registrado una media anual
de nueve declaraciones de zonas no aptas para el baño por
resultados desfavorables en las analíticas microbiológicas.
Así, en el año 2020 se decretó el cierre de zonas de baño en trece
ocasiones, en 2021 fueron doce veces, mientras que en 2022 se cerraron zonas de
baño en seis ocasiones. En 2023 fueron cinco episodios de cierre, en 2024 se
registraron doce cierres y en 2025 se cerraron zonas de baño en ocho ocasiones.
El Programa de Vigilancia determina que, en función de las
analíticas realizadas en 2025, el 92% de las zonas de agua de baño tuvieron una
calificación de excelente y el resto, buena.
De esta forma de los 62 puntos de toma de muestra, 57 mantuvieron
la calificación de excelente, cuatro fueron calificadas con buena y una como
suficiente.
El Programa de Vigilancia Sanitaria de Zonas de Aguas de Baño de
Tenerife para 2026 comprende cincuenta zonas de aguas de baño,
distribuidas en diecisiete municipios, y 62 puntos de muestreo.
La vigilancia desarrollada comprende la inspección visual de las
aguas de baño y el control microbiológico mediante la determinación de
enterococos intestinales y escherichia coli.
La programación de los controles se establece para cada punto de
muestreo atendiendo al tipo de temporada de baño y a la frecuencia de
vigilancia asignada.
En las zonas con temporada de baño anual se establecen tres
niveles de vigilancia: intensiva, normal y reducida, que suponen,
respectivamente, 21, 15 y 13 controles programados por punto de muestreo.
En las zonas con temporada de baño estival, la vigilancia
establecida es normal y comprende, con carácter general, nueve controles
programados por punto, distribuidos entre los meses de mayo y septiembre.
Estos distintos niveles de vigilancia se establecen en función de
la calidad microbiológica de las aguas de baño, teniendo en cuenta los
resultados de los últimos cuatro años, las situaciones de incumplimiento e
incidencias registradas y los perfiles de las aguas de baño.
Las frecuencias indicadas corresponden a los
controles programados, sin perjuicio de las tomas de muestras adicionales que
puedan resultar necesarias durante la temporada como consecuencia del
seguimiento de resultados microbiológicos, situaciones de incidencia u otras
circunstancias contempladas en el Programa de Vigilancia Sanitaria.
Total, que mientras los vertidos indiscriminados
e incontrolados al mar prosigan, mientras no funcionen adecuadamente las redes
de saneamiento, los riesgos en playas y charcos continuarán. Y cuidado: porque
ya van surgiendo los estigmas.
O se cuida el litoral...