Han
tratado en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), en el
marco de la Semana para la Administración Abierta, la jornada titulada
‘Gobiernos locales abiertos y transparentes por la ciudadanía’, promovida por
el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y el
Consejo de Transparencia y Buen Gobierno.
En la convocatoria ha participado el secretario general de la
FEMP, Luis Martínez-Sicluna, quien ha subrayado la necesidad de contar con
“gobiernos abiertos, comprensibles, confiables y transparentes”, en los que los
ciudadanos sean corresponsables en la toma de decisiones que les afecten en su
día a día.
Ahora que algunos partidos políticos ya alumbran escarceos sobre
su oferta para los comicios municipales del próximo año, bueno es que se ocupen
de estas cosas, sobre todo cuando insisten en reformas de su ámbito
administrativo cuya mejora, a base de agilización o simplificación, siempre
mencionan sin que hasta la fecha se haya plasmado,
“Cuando hablamos de administración abierta, hablamos de
transparencia, de participación y de rendición de cuentas. Pero también de algo
más profundo: la nueva forma en la que las instituciones se relacionan con la
ciudadanía”, ha indicado Martínez-Sicluna, tras señalar que abrir la
administración no es solo una obligación legal, sino una forma de entender el
servicio público y de asumir que la información pertenece a la ciudadana y que
la participación mejora las decisiones.
“La FEMP va a seguir impulsando este camino con determinación
porque en ello nos va algo más que la calidad administrativa: nos va la calidad
democrática y porque, en definitiva, abrir la administración es la mejor forma
de respetar a la ciudadanía”, ha manifestado.
Como formulación teórica, está
bien. Otra cosa es la propia respuesta de los gobiernos locales
supuestamente comprometidos con una gobernanza eficaz y operativa.
A lo largo de los últimos años, la denominada Red de Entidades
Locales por la Transparencia y la Participación Ciudadana ha impulsado
numerosas iniciativas, como grupos de trabajo especializados en datos abiertos,
integridad en la contratación, gobernanza participativa o evaluación de
políticas públicas, además de transparencia y acceso a la información pública.
En este punto, Martínez-Sicluna se ha referido a la nueva
publicación del grupo de trabajo: “Basado en hechos reales”, con veintiocho
relatos sobre resoluciones creativas de derecho de acceso a la información
pública.
Junto a ello, desde el Grupo de Gobernanza Participativa de la
Red de Transparencia se trabaja en la mejora y actualización del nuevo
Reglamento de participación ciudadana para fomentar el impulso de la gobernanza
pública, donde los ciudadanos no sólo participen, sino que también sean parte
activa en la toma de decisiones.
Asimismo, el secretario general de la FEMP ha destacado la
importancia que tiene realizar una buena gestión de los datos y, de forma
paralela, asegurar la correcta protección de estos. Por ello, la Red de
Transparencia ha elaborado una guía para ayudar a los gobiernos locales en la
adaptación y cumplimiento del Reglamento de Protección de datos.
Durante esta jornada, precisamente, se debatió sobre la
participación ciudadana en el diseño de los pueblos y ciudades; las
resoluciones de derecho de acceso a la información pública; y la protección de
datos como estrategia para mejorar la confianza de la ciudadanía en los
gobiernos abiertos.
Veremos si los munícipes, los actuales y los futuros, se
identifican y dan pragmatismo a estos hechos.