Nuevo gobierno en el Reino Unido tras
el nombramiento el pasado lunes del laborista Andy Burnham. Los conocedores de
la realidad británica señalan que el cambio político ha de reflejarse
significativamente en la gobernanza del país que se plasmaría en el nuevo
gabinete ministerial que encara un objetivo claro: afianzar su autoridad y
marcar distancias con el desempeño de su predecesor, Keir Starmer.
Canarias, turísticamente hablando,
debe estar atenta a la alternativa que surge. Efectivamente, la Asociación de
Agentes de Viajes y Touroperadores de Reino Unido (ABTA), en la que están agrupadas más de tres
mil quinientas marcas del país, está tomando posiciones ante las políticas que
despliegue el nuevo ejecutivo. Ante este
nuevo panorama, ABTA ha manifestado que está plenamente preparada para
reorientar su actividad parlamentaria hacia el ejecutivo laborista entrante. La
organización turística intensificará sus contactos con los
funcionarios, asesores y nuevos ministros que asuman sus carteras en estos
días.
Anotemos que el mercado británico representa,
aproximadamente, el 35 % de las llegadas y de la facturación turística en
Canarias, aportando unos ocho mil millones de euros anuales y superando los
seis millones de visitantes cada año. Estos datos clave del impacto de este
mercado se complementan con los del gasto medio de los visitantes (unos 191
euros por día), con estancias promedio de ocho días. Responsables públicos y
del sector privado coinciden en resaltar el peso de los turistas ingleses en
afluencia e implantación comercial, tal es así que en alguna isla, como
Lanzarote, el volumen turístico del Reino Unido llegó a superar el 50 % del
total de visitantes en períodos recientes.
Lo que
está haciendo ABTA, según publica el digital tourinews.com, es llevar a
cabo reuniones con el sector para posicionar en la agenda del nuevo gobierno
asuntos críticos para el turismo, como la revisión del Reglamento de Viajes Combinados,
la implantación del Sistema de Entrada y Salida de la Unión Europea y el desarrollo de
una nueva estrategia de crecimiento turístico y de combustibles de aviación
sostenibles.
Asimismo, la patronal mantiene la presión para lograr un acuerdo de movilidad
juvenil con la Unión Europea (UE) que mitigue el impacto del ‘brexit’.
Son
previsores experimentados los ingleses pues tratan de desarrollar una
estrategia da continuidad a la intensa labor que han atesorado en los
últimos doce meses, periodo en el que han mantenido conversaciones con más de
250 parlamentarios. Luke Petherbridge, director de Asuntos Públicos de
ABTA, por ejemplo, subrayó la importancia de mantener un programa de relaciones
institucionales para influir de forma real en los responsables
políticos. “La verdadera influencia se logra con un programa de asuntos
públicos equilibrado y sostenido". En este sentido, reafirmó el compromiso
de la asociación de seguir trabajando mano a mano con el nuevo ejecutivo de
Burnham, con el fin de asegurar un entorno político favorable que permita a la
industria turística prosperar y seguir contribuyendo de manera decisiva al
crecimiento económico del Reino Unido.
A la
espera de contrastar estas impresiones con Pepe Barreiro, el empresario gallego
que más sabe de los movimientos de los
ingleses, a eso se le puede llamar promoción con fundamento.