viernes, 14 de agosto de 2026

Aeropuertos canarios

 

Últimas estadísticas de la sociedad mercantil estatal AENA, que gestiona cuarenta y seis aeropuertos y dos helipuertos españoles, referidas a los aeropuertos canarios: durante el mes de julio pasado registraron 4.698.056 pasajeros, un crecimiento del 1,3 %. De la cifra total de viajeros, 4.685.799 corresponden a vuelos comerciales.

De ellos, 2.224.719 viajaron en vuelos nacionales, un 4,3 % más respecto al mismo mes del año pasado, y 2.461.080 lo hicieron en vuelos internacionales, un 0,1 % menos. 

El aeropuerto de Gran Canaria sigue siendo el que mayor número de pasajeros registra, con 1.349.122, lo que supone un incremento del 4,9 % respecto a julio de 2025. Le sigue Tenerife Sur-‘Reina Sofía’ con 1.039.708 pasajeros (-5,0%); César Manrique-Lanzarote con 800.545 (+0,2%); Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna, con 706.962 (+6,7%); Fuerteventura, con 610.406 (-1,2%); La Palma, con 146.151 (+9,1%); El Hierro, con 32.043 (+5,1%); y La Gomera, con 13.119 (+6,9%).

Además, se gestionaron 42.068 movimientos de aeronaves y se transportaron 2.637 toneladas de mercancías. En el acumulado, en los siete primeros meses del año, los aeropuertos canarios registraron 31.545.882 pasajeros, un 0,4% menos que en el mismo período de 2025.

Sobra  decir que los puertos y aeropuertos insulares son fundamentales en la  movilidad. Por ahí discurren los flujos que sostienen la vida económica, social y territorial del archipiélago. Son elementos esenciales también para la conectividad interinsular e internacional, así como para la cohesión del territorio, su integración y sus vertebración. De ahí que interese saber la evolución de las estadísticas, especialmente para medir el termómetro turístico en todos sus indicadores.

Sigamos pues  valorando algunos de los contenidos en el informe periódico de AENA. De los 31.415.484 viajeros comerciales, por ejemplo, casi 12 millones 880 mil  (+0,5 %) viajaron en vuelos nacionales, en tanto que 18.543.490 lo hicieron en vuelos internacionales, un 0,7% menos respecto al acumulado de estos meses del pasado año. Asimismo, entre enero y julio se gestionaron 282.879 movimientos de aeronaves y se transportaron 18.018 toneladas de mercancía.

Recordemos, por otro lado, que en el pasado mes de mayo se dio a conocer que el Gobierno de España había iniciado formalmente el procedimiento para transferir a nuestra Comunidad Autónoma la competencia exclusiva sobre puertos, aeropuertos, helipuertos y otras infraestructuras de transporte que no tengan la consideración de interés general estatal. Canarias solicitó la transferencia en enero del presente año. La propuesta, elaborada por el Ministerio de Política Territorial, cuenta con el respaldo del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que considera que existe base jurídica suficiente para llevar adelante la transferencia competencial. En ese trance, es primordial mantener un espíritu de diálogo que sustancie una negociación fluída. A Canarias le interesa; a España, también. No está de más recordarlo: servicios, buena comunicación interior, espaciosidad para facturación, zona de restauración, tiendas y aparcamientos bien señalizadas… En suma, instalaciones modernas, funcionales, confortables y operativas.

 

jueves, 13 de agosto de 2026

Hipnotizados que anduvimos

 

Hipnotizar: esa es la palabra para resumir la experiencia de ayer. Un brindis por la naturaleza y por la ciencia. Y por Jacob Petrus, que condujo con sobrada maestría en La 1 (RTVE) una jornada histórica, no solo por el valor de las audiencias. ‘Aquí la tierra’, el título de su programa, fue una ambivalente invitación a la curiosidad y la admiración. El especial de la emisión no solo fue líder de su franja, sino que firmó máximo histórico y se convirtió en el contenido más seguido de la televisión este miércoles con un 27,3% de cuota de pantalla, una media de 2.131.000 espectadores y una suma de más de 3,4 millones de contactos únicos en algún momento de la emisión.  Además, también protagonizó el minuto de oro del día, a las 20:33 horas, cuando anotó un gran 30,8% de share y una media de 2.398.000 televidentes.

 

El eclipse no se iba sin anunciar el siguiente, el 2 de agosto del año próximo: después de esta catarsis y de nuevo arrancando un período vacacional, tras un proceso electoral, por cierto, las sensaciones, las emociones, las expectativas se van a multiplicar. Díganselo a esos pueblos desconocidos, los que forman parte de la piel de toro o de la España vaciada, esos pueblos a donde acudieron gentes de toda condición en busca de un emplazamiento idóneo para la observación, esos pueblos que, curiosamente, hoy volverán a ser eclipsados por todo lo demás.

 

Lágrimas, aplausos, abrazos, emociones… España fue ayer un país transido de sentimientos respetables y consecuentes. Como si las distancias se hubieran evaporado tras un soplo. Una vivencia para que no se borre de las retinas. Un eclipse tuvo la culpa.

 

Hipnotizados que anduvimos.

 

miércoles, 12 de agosto de 2026

El norte tinerfeño, cada vez más alejado

 

Habrá que esperar. En corto y por derecho, salvo que se produzca un milagro de esos que ya no se dan: los ciudadanos del norte tendremos que seguir sufriendo y padeciendo atascos de tráfico. Las autovías, salvo mínimas mejoras, son las mismas pero el parque automovilístico crece y crece sin cesar. Y las mejoras e innovaciones en el transporte público siguen siendo insuficientes. Quizá en el próximo multitudinario homenaje al  mundialista Pedri, se pueda llegar antes a Tegueste.

A ver qué dicen empresarios y agentes sociales, algunos de los cuales siempre velan por el equilibrado desarrollo de la isla y sus infraestructuras. El sur, por si acaso, ya ha tomado la delantera. Claro: el norte ya no es el que ordena.

El caso es que, según informa la agencia Efe, el proyecto para crear una nueva conexión ferroviaria en el norte de Tenerife se ha quedado, de momento, sin propuestas. El concurso internacional convocado por el Cabildo Insular para concretar ideas sobre el diseño y las características que podría tener esta futura infraestructura ha quedado desierto, después de que las tres candidaturas presentadas fueran excluidas por no cumplir los requisitos establecidos en las bases.

La iniciativa pretendía definir soluciones para mejorar la movilidad en el norte de la isla mediante un sistema ferroviario de alta capacidad. El Cabildo llegó a plantear incluso soluciones tecnológicas innovadoras, como vehículos suspendidos o sistemas de levitación magnética, tomando como referencia modelos desarrollados en países como Japón o China.

Pero la esperanza se ha desvanecido a las primeras de convocatoria. En diciembre de 2024, recordemos, el consejo de administración de la sociedad Metropolitano aprobó el concurso con un presupuesto de 450.000 euros, que ascendía a 481.500 euros con el IGIC. Las bases contemplaban hasta ocho candidaturas, pero el procedimiento continuó finalmente con solo tres y el importe previsto quedó reducido a 285.373 euros. Las bases contemplaban hasta ocho opciones o candidaturas pero el procedimiento continuó finalmente con solo tres y el importe previsto quedó reducido a 285.373 euros.

Desde la oposición socialista, que asoma la cabeza, no han tardado en resumir el resultado: cero euros adjudicados, ninguna propuesta seleccionada y  ninguna solución concreta para la movilidad en el norte. Largas colas de tránsito rodado que desde un avión se ven inacabables seguirán caracterizando esa franja de nuestra geografía. Los ciudadanos, y no es exageración, estarán descontentos y frustrados, después de tanto anuncio y tanta expectativa. Pareciera que estamos condenados. Incluso a la pregunta frecuente: ¿por qué en Gran Canaria no suceden estas cosas?  Muchas expectativas y luego, cero al cociente.

Ni las cotufas posteriores, o sea, protestas y críticas posteriores a los resultados -aclaración, por ejemplo, de la reducción de candidaturas para este concurso- animan el cotarro. Pero no es malo que haya palomitas, aunque la gente ya está cansada.

martes, 11 de agosto de 2026

Tensión entre España e Italia

 

Mientras se sigan viendo las imágenes de los sucesos de Ceuta, difícilmente se suavizará la tensión entre España e Italia que afecta a flujos turísticos y que se trata de resolver en los aeropuertos que las conectan. Es difícil entenderlo y luego aceptarlo, mientras queda al desnudo la fragilidad de los socios de la Unión Europea (UE): España sufre un ataque a su integridad territorial e Italia, en lugar, solidarizarse y ayudar (recuérdese aquel episodio de Lampedusa, hace unos años), lo que ha hecho es pedir ls suspensión de la libertad de movimientos que garantiza el tratado de Schengen y encabezar una discutible iniciativa diplomática encaminada a que veintiún países europeos cuestionen la política de inmigración de España. Las repercusiones, pese al vacacional y festivo agosto, se traducen en controles especiales que el ejecutivo italiano lleva a cabo con los viajeros procedentes de España con el argumento de proteger su seguridad. Y el Gobierno de Pedro Sánchez corresponde. Pero esa no es la vía mejor escogida, según algunos medios y observadores internacionales.

Pareciera que asistimos a una confrontación ideológica, alentada principalmente por la primera ministra italiana, preocupada como está con recuperar apoyos sociales para superar la pérdida de credibilidad. Los hechos, desde Ceuta y sus circunstancias, están poniendo en evidencia que la  brecha alrededor del imprevisible fenómeno migratorio alentado por los partidarios del cuanto peor, mejor, se va agrandando.

La confrontación no está siendo encauzada y mucho menos resuelta por la vía diplomática. Hay que esforzarse para hacerlo. Para eso están las instituciones y los foros internacionales. Porque los países del contencioso tienen mucho que perder, desde luego.

 

lunes, 10 de agosto de 2026

El insulto ese, una catetada

 

Quienes nos siguen habitualmente, saben que no somos defensores a ultranza de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España. Ni siquiera hemos ponderado su modo de dirigir el partido y tampoco es que juguemos a favor cuando la ocasión propicie algún planteamiento victimista. Tiene cualidades políticas que el tiempo y otra visión no tan condicionada de su gestión al frente del ejecutivo se encargarán de ponderar.

“Pedro Sánchez, hijo de puta” se ha escuchado a coro en varias manifestaciones. Seguro que en algunas tertulias se ha utilizado también como recurso. Desde ya, decimos que nadie, en el ejercicio de su cargo público, y menos un dignatario por muy mal que se crea que lo hace, merece una locución de ese calibre que hasta hace pocos años creíamos reservada a los espectadores más furibundos de un espectáculo deportivo para expresar su desacuerdo o protesta por una determinación arbitral o de los jueces. Se puso de moda -da igual cuando- y ahora ya se utiliza hasta en desfiles patrióticos -no habla muy bien la práctica de quienes profieren- o en concentraciones ante las sedes de alguna organización política que durante un tiempo recibían el malestar en forma de pintada o graffiti que, aún siendo visible, los propios o los servicios municipales se encargaban de borrar y adecentar. En algunas localidades, por cierto, el estilo gráfico se convirtió en un elemento de fácil descubrimiento para la autoría.

El asunto ha recobrado alguna vigencia pues pese a estar en verano, hay episodios que lo refrescan. Por ejemplo, el escritor Juan del Val, ganador del premio Planeta, dotado con un millón de euros, con su novela ‘Vera, una historia de amor’, ha publicado un video en su perfil oficial de Instagram en el que critica que se entonen -¿no será demasiado obsequioso el término?- los cánticos “Pedro Sánchez, hijo de puta”.

Estaba de vacaciones el escritor, pero no se ha resistido a publicar el vídeo para comentar estos casos que “le indignan muchísimo: Se está haciendo últimamente mucho en corridas de toros, en partidos de fútbol, en conciertos... En cualquier sitio público”.

Del  Val no es sospechoso de ser un adulón o un palmero del presidente del Gobierno. Al revés, ha reconocido que no tiene una buena opinión del dignatario español como siempre ha expresado libremente en espacios televisivos que frecuenta como ‘El Hormiguero’: "Mi opinión personal es que Pedro Sánchez es el peor presidente de la democracia, con él ha peligrado más que con ningún otro la separación de poderes, creo que ha intentado de una manera lamentable copar todas las instituciones públicas".

Pero de inmediato reconoce que estamos ante algo más que una desconsideración. Es un irrespeto palpable, en cualquier escenario: "¿No nos damos cuenta de lo enormemente dañino que es este comentario para la convivencia entre todos? Aparte de ser, perdonadme, una enorme catetada", ha defendido, avisando de que quien se moleste por su opinión puede dejar de seguirle en redes sociales. El escritor insiste a título personal que su manifestación se puede compartir o no, pero esa locución cantada y acompasada, entre un montón de gente, “emprobrece mucho como país y nos define muy bien”. 

Añade Del Val que estamos ante una falta de respeto a la democracia. "Te guste o no te guste, es algo que tenemos que entender si tenemos un sentido democrático. A los presidentes se les quita en las urnas, critícale todo lo que tú quieras criticarle, me parece fenomenal, como si no te gusta otro o quien sea, pero no se puede faltar el respeto en un coro".Lo tristemente cierto es que el insulto se ha instalado como rutina perversa en la sociedad española actual. De la mañana a la noche, a través de diversos medios de comunicación, una cascada de palabras gruesas y afirmaciones ofensivas y descalificantes nos inunda día tras día, con cualquier pretexto y casi total impunidad. Ante tan injustificada marea, el escritor y periodista Juan Cruz Ruiz nos ofreció hace años un manifiesto titulado ‘Contra el insulto’ en el que proponía tomar conciencia del problema y contribuir a barrer de la escena pública el insulto como recurso habitual. El paisano y maestro se esfuerza en ese libro en desentrañar los mecanismos que han propiciado que el lenguaje de las injurias se generalice.

 

sábado, 8 de agosto de 2026

BINTER VUELA Y VUELA

 

La aerolínea Binter sigue proporcionando buenas noticias. En plena temporada veraniega, después de la adquisición de cinco aviones ‘Embraer195 E2’, ha vuelto a garantizar la movilidad, reforzando su programación del presente mes de agosto de los vuelos interinsulares, con una oferta de cuatro mil cien plazas adicionales por semana. Quiere así dar respuesta a las variaciones en el comportamiento de la demanda propias de la época estival.

Según fuentes de la propia compañía, la aerolínea ha puesto a disposición de sus clientes un total de 1.700 vuelos interinsulares de lunes a domingo, lo que supone 64 trayectos más que en una semana estándar de junio. Esta programación le permitirá ofrecer más de ciento veinticinco mil doscientos asientos a la semana, lo que supone un aumento interanual del 7 %. Esta ampliación es posible gracias a la incorporación de un avión ATR adicional

 Por rutas, destacan especialmente los incrementos en las conexiones entre Fuerteventura y Tenerife Norte, que incorporan 44 vuelos adicionales a la semana, lo que representa un crecimiento del 47 %; y entre Lanzarote y Tenerife Norte, con 42 vuelos más, un 35 % más que en junio.

También, según las mismas fuentes,  se amplía la conectividad entre Gran Canaria y El Hierro, que prácticamente duplica su oferta semanal al sumar 22 vuelos adicionales, así como en las rutas entre Gran Canaria y Tenerife Sur y La Palma, con ocho y cuatro vuelos adicionales, respectivamente, y entre Tenerife Norte y El Hierro, con ocho nuevos trayectos semanales.

Además, durante esta temporada de verano, Binter ha recuperado la conexión directa entre Lanzarote y La Palma, que contará con 14 vuelos semanales. Asimismo, ha puesto en marcha un vuelo entre Fuerteventura y La Palma que realizará, hasta principios de septiembre, seis veces por semana.

Las cifras de Binter, a la espera de que todo el dispositivo de vuelos funcione como se espera, significan una constante de superación. Fijarse que estamos hablando exclusivamente de vuelos o trayectos entre islas.  Es una aerolínea plenamente consolidada cuyo crecimiento y cuya oferta subsiguiente continúan contribuyendo a vertebrar la  movilidad de los canarios.

 Lo más importante.

viernes, 7 de agosto de 2026

AMEDRENTAR, QUE ALGO QUEDA

 

El secretario general de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), Agustín Yanel, considera que hechos tales como la querella del artista español Julio Iglesias contra el director de ‘elDiario.es’, Ignacio Esolar; y la que ha anunciado Alberto González Amador, la pareja de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, contra el director editorial de ‘infolibre.es’, Jesús Maraña, son un intento de amedrentar a los citados profesionales para que no informen sobre ellos, o lo que es igual, no pretenden aclarar informaciones que consideren erróneas o perjudiciales sino atemorizar o infundir cierto miedo.

Lo ha escrito Yanel en un artículo publicado en un digital de Casilla la Mancha, titulado ‘Contra el periodismo y contra el derecho a la información’:

“Cuando un personaje millonario, o poderoso por otros motivos, se querella contra unos periodistas porque no le gusta algo que han publicado o han dicho, o porque lo consideran inexacto y perjudicial para él, no lo hace para aclarar los hechos. No. Si quisiera corregir lo erróneo de una información, les enviaría, les enviatría un escrito de rectificación, acvogiéndos a la Ley Orgánica 2/1984, que regula ese derecho. Pero si interpone una querella y solicita penas de cárcel para los informadores, su objetivo está claro: amedrentar a esos profesionales para que no informen sobre él”.

Ese es el camino emprendido por el cantante y por el novio de la presidenta madrileña que se querellará, según ha anunciado, contra Maraña, si no rectifica unas afirmaciones que hizo en TVE. El director de ‘infolibre.es’, en su opinión, aprecia una doble vara de medir por parte de la Justicia y la diferente velocidad en la que son tramitados los asuntos en sede judicial, dependiendo de quién sea la persona acusada.

A la vista de lo argumentos de las partes y de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre la prevalencia del derecho a la información frente a otros, el criterio principal es que cuando el periodista recaba información que es de interés general con la diligencia profesional exigible, como parece ser que han hecho en ‘elDiario.es’, se puede presumir -a la espera de la decisión de sus señorías- ninguno de los dos casos concluirá favorablemente para sus promotores en los juzgados.

Por eso, la FeSP ha sostenido públicamente que las acciones legales afrontadas ranto por Julio Iglesias como por González Amador representan un ataque al periodismo y al derecho a la información. “Los periodistas deben rectificar cuando se equivocan pero no se les puede pedir que dejen de informar sobre un asunto de interés general”, consigna Agustín Yanel en su análisis.

A primera vista, se trata de dos claros de las conocidas como ‘demandas esratégicas’ contra la participación pública. Claro que la normativa de aplicación parece gustar poco, como lo prueba que, por un lado, el Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios debería estar incorporada a la legislación española desde el 7 de mayo del presente año pero ni, por otro, tal Reglamento ni otra directiva relacionada, también de rango comunitario, básicos para defender el derecho a la información, se están valorando y teniendo en cuenta tal inhibición, por llamarla de alguna manera, no es de extrañar que las previsiones explicitadas sean pura ilusión.  

 

miércoles, 5 de agosto de 2026

Adiós a Juan Vicente García, la voz aterciopelada

 

Siempre recordaremos el día que dejamos Radio Popular de Tenerife para dar un salto a otros menesteres. Allí, en la soledad del estudio, leyendo un texto para la ocasión que, sin saberlo, se convertiría en un adiós definitivo, al otro lado estaba Juan Vicente García, lloroso y transido de una emoción que terminó contagiando a los compañeros operadores de control. Eran los últimos minutos de Radio Deportes, el programa que nos confió el padre José Siverio Pérez, canónigo de la Santa Iglesia Catedral y director entonces de la emisora.

Juan Vicente, natural de Los Realejos y por cuyos ojos las  mujeres suspitraban, estaba allí, aguardando su turno, sus intervenciones en la programación vespertina y nocturna que preparaba con esmero.

Sabíamos de sus quebrantos de salud pero la del fallecimiento nos entristeció apenas comprobar su esquela en el periódico ‘El Día’ y otros amigos comentarlo sobre la marcha, asociándolo de inmediato al “Arcón de la abuela”, título mágico de un programa musical que condujo acertadamente durante años, con gusto y esmero en la selección de su escaleta.

Eso tenía la radio de entonces: la preparación, el encaje, la entonación, el respeto a la creatividad  y al buen gusto. José Antonio Pardellas, un grande, como escribimos el día en que falleció, era defensor del guión y del casi guión que así llamaba a los textos con que evitar las improvisaciones y las trabaderas. Pardellas siempre se fijaba en cómo el locutor salía de una frase o de algún circunloquio.

Pues Juan Vicente García fue un alumno aventajado de Siverio. Era enfático, sabía cuando emplear y qué duración era la más adecuada en las pausas, no alargaba la liquidez de las eses, leía con aquella voz que parecía terciopelo y sabía imprimir el ritmo adecuado, bien desgranando esquelas o anuncios por palabras o presentando las salas de audiciones o relatando las  noticias de ‘Meridiano Insular’. Juan Vicente era mucho en aquella emisora que marcó una época en la radiodifusión canaria. Formó pareja con buena voces femeninas, las de Marisol Fariña y Sagrario Luis Cáceres, alter ego de César Fernández Trujillo cuando éste daba sus lecciones de diccción y armonía enfática, sus etiquetas y hasta sus trajes típicos.

También lució presentando festivales y espectáculos en esos escenarios, más o menos granados, de las fiestas tinerfeñas.

martes, 4 de agosto de 2026

CEUTA, MELILLA... ¿Y AHORA?

 

Las plazas de soberanía, término histórico con el que se reconoce desde el siglo XIX a los territorios españoles situados en la costa mediterránea del norte de África, han sido escenarios de conflictos sociales de notorio calado en el panorama internacional, aún no resueltos del todo. Plazas mayores son consideradas Ceuta y Melilla, que se transformaron en 1995, de acuerdo a la Constitución española de 1978, en ciudades autónomas, estatus similar al de Comunidad Autónoma, con competencias superiores a las de un municipio ya que pueden decretar regulaciones ejecutivas, pero inferiores a las de una comunidad autónoma, puesto que no tienen cámaras legislativas propiamente dichas. Actualmente, el término plazas de soberanía poco o casi nunca se usa para referirse a ambas ciudades autónomas.

Estamos de acuerdo en señalar la gravedad de los hechos, tal como pudo constatarse en las imágenes televisivas. El Rey de España, Felipe VI, desde su residencia veraniega, transmitió un mensaje en el que expresa su  “gran preocupación e indignación por los graves acontecimientos en Ceuta y, en menor medida, también en Melilla”.  Según un comunicado hecho público el sábado pasado, por la Casa del Rey, a lo largo de estos días el monarca se ha mantenido en contacto, tanto con los presidentes de las dos Ciudades Autónomas, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, como con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.  “A todos”, señala la nota,” les ha transmitido palabras de ánimo y firmeza.”

En términos muy tajantes, la nota continúa afirmando que “el  Rey cree necesario adoptar todas aquellas medidas que transmitan de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España.

La nota concluye con la rotunda posición del Rey quien considera que “el Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos–que además, se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas– vuelvan a repetirse”.

La intervención del Rey, de por sí, revela la trascendencia de lo ocurrido, sobre lo que pesan aún muchas sombras desde el punto de vista formal -¿pueden las mafias y las redes sociales influir y promover en tiempo récord una movilización sin que los aparatos de inteligencia de los Estados concernidos, incluida la CIA que siempre tiene un ojo abierto, ya saben, lo detecten?-   y añaden inciertas perspectivas a su evolución.

Es un problema de derecho internacional pero, independientemente de las circunstancias internas que concurren en los dos reinos, no sabemos si aquel será capaz de resolverlo. En su día, el Observatorio de Ceuta y Melilla propuso poner fin a la “indefinición jurídica de los territorios españoles” para garantizar su protección. Aunque Rabat no ha formulado oficialmente ninguna reclamación territorial sobre las plazas españolas, el nacionalismo marroquí reclama como propios Ceuta y Melilla. Ya sabemos que el nacionalismo, cuando pilla hueso, le da vueltas y vueltas con tal de una ingesta a su gusto.

Pero conviene precisar hasta dónde puede llegar la actuación de Felipe VI. La respuesta  está marcada por la propia Constitución. El Rey es el jefe del Estado y el artículo 56 le atribuye la función de "arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones", además de asumir la más alta representación del Estado. Ese mandato constitucional, no obstante, no le permite dirigir la política del país ni intervenir por iniciativa propia en decisiones reservadas al Gobierno. La propia Constitución establece en su artículo 64 que los actos del Rey deben ser refrendados por el presidente del Gobierno o por los ministros competentes, que son quienes asumen la responsabilidad política de esas decisiones.

El caso es que hoy se reúnen los ministros de Interior europeos quien sabe si en una nueva etapa de las falsas hasta el cinismo relaciones entre países. Pero bueno, España ya ha hecho lo que tenía que hacer, vía diplomática, y Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha dado sus bendiciones. Unos cuantos creen que esto se arregla con despliegue de tropas y movimientos tácticos de los recursos militares cuando no es así. Salvo que no se quiera hacer caso a la diplomacia ni al derecho internacional.

Claro que las jugadas y las advertencias se hacen ahora desde las redes. Bueno, y con el gringo de espectador ansioso en mover las piezas.

Cuidado, no es que deteste a Pedro Sánchez y lo español: ser socio aliado del reino alauí y Mohamed VI es más rentable. Aún queda Melilla para tensionar. Al primer ministro marroquí, por cierto, ya le han ordenado que suspenda las vacaciones. El alfil está en su hilera.

 

lunes, 3 de agosto de 2026

Dos normativas sin aplicación

 

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) sigue exigiendo al Gobierno de España y a los grupos parlamentarios que realicen de inmediato las acciones necesarias, en sus respectivas competencias, para implementar dos normativas que son de gran importancia para defender el derecho a la información de la ciudadanía, las cuales están establecidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución española. Pide la Federación que no las usen como un argumento más de confrontación política sino para impulsar las medidas que contienen, imprescindibles para mejorar la calidad de la democracia.

¿De qué normas se trata? Por un lado, el Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios de Comunicación (EMFA, por sus siglas en inglés European Media Freedom Act) debería aplicarse en todos los países de la Unión Europea (UE) desde agosto del pasado año. Por otro, la directiva europea contra las demandas estratégicas contra la participación pública, conocida como anti-SLAPP (por sus siglas en inglés Strategic Lawsuit Against Public Participation) debería estar incorporada a la legislación española desde el 7 de mayo del presente año. Como decimos, ninguna de estas dos normas europeas, muy importantes para defender el derecho a la información de la ciudadanía que establecen la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución española, se está aplicando en España.

La Junta Ejecutiva Federal de la FeSP ha expresado su profunda indignación ante las graves revelaciones sobre la productora audiovisual ‘Andalucía Digital Multimedia’ (ADM), empresa semipública participada mayoritariamente por la Junta de Andalucía. Esos hechos no son más que el exponente de una precariedad laboral que, lamentablemente, es la tónica dominante en el sector audiovisual español. La impunidad de las prácticas de acoso y abuso es el resultado directo de un modelo de subcontratación pública que prioriza el ahorro de costes sobre la dignidad de los y las profesionales.

El sindicato parece querer llegar lejos pues ha hecho un llamamiento urgente a todos las y los trabajadores del sector para que sean conscientes de que esa situación solo se resolverá desde la unidad, la organización sindical y la exigencia compartida de que ninguna administración pública siga financiando a empresas que vulneran derechos fundamentales. “Es el momento -dice- de romper el silencio y dar una respuesta sindical coordinada y firme para transformar un modelo que precariza la profesión. La externalización de cada vez más tareas de las radiotelevisiones públicas a productoras privadas que no tienen convenios de empresa ni planes de igualdad se está convirtiendo en un pozo oscuro de precariedad y desregulación que es necesario y urgente revertir”.

La FeSP, por otro lado, denuncia el aumento de las presiones políticas y la manipulación en distintas radiotelevisiones públicas, como se ha visto recientemente de manera muy grave en IB3, la radiotelevisión pública autonómica balear. Esta Federación también apoyó las convocatorias de huelga en TV3 y en Catalunya Ràdio y se solidarizó con sus profesionales. Exigió al Consejo de Gobierno de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) que atienda las reivindicaciones de los respectivos comités de empresa.