jueves, 23 de septiembre de 2021

FALLECIMIENTO DE PACO DELGADO GÓMEZ

 

Falleció en el Puerto de la Cruz Francisco Delgado Gómez, perito, empleado de banca y del sector de importación y exportación de frutos así como concejal del Ayuntamiento durante dos mandatos (1979-83 y 1983-87), en el primer ciclo con Unión de Centro Democrático (UCD) y en el segundo integrando la candidatura de Alianza Popular, Partido Demócrata Popular y Unión Liberal (AP-PDP-UL).


En ese segundo, coincidimos como capitulares: era nuestra primera etapa en la vida municipal, mantuvimos algunos debates con posiciones contrapuestas pero hemos de decir que siempre fue respetuoso y tolerante en las formas. Su trabajo político fue en todo momento modesto, ese que, en política local, se desarrolla con discreción, o sea, escoger un tema o recibir la encomienda y desmenuzarla tras consultar fuentes de afectados y antecedentes documentales.


Delgado fue deportista: jugó en equipos de aficionados de fútbol y baloncesto. Participó en algunos torneos locales. Era seguidor del Barcelona pero cuando el Tenerife militó en la Primera división, estuvo siempre al lado de los albiazules. También apoyó al C.D. Puerto Cruz y solía acudir a El Peñón, así como a los campos de los clubes de las localidades próximas.

Igualmente, incursionó en el automovilismo. Compitió en en rallyes y distintas pruebas por las carreteras insulares. Conducía un Hillmann Imp que pintó con los colores de Tenerife y que, según nos explicó él mismo, era el primer coche producido en serie con el bloque motor y la culata fundidos en aluminio.


En cierta ocasión, en los primeros años de la recuperada democracia para los ayuntamientos, nos convenció para que le acompañáramos en un denominado Rallye del Valle de colches antiguos, enmarcado en unas fiestas de Carnaval, debidamente reglado, cuya salida se hizo desde la calle Blanco, aún con adoquines. Pilotó un Ford 3, y llegó –llegamos- en segunda posición por delante de otros conductores expertos que arrancaron con la condición de favoritos. Eso acentuó su satisfacción al término de la prueba.


Francisco Paco Delgado fue un portuense amante de su pueblo y de sus costumbres, que se sentía orgulloso cuando los paisanos cosechaban algún logro, individual o colectivo, y que compartía con deleite lo que coloquialmente se conoce como “echarse una cuarta de vino”. Reciban Margarita, su esposa, hijos y demás familiares, una sincera expresión de condolencia.


miércoles, 22 de septiembre de 2021

NO HABÍA CONEXIÓN ENTRE El TENEGUIA Y GODÍNEZ

 

A la salida de una tertulia televisiva, Antonio Salazar, buen periodista y amigo (aún sigue apareciendo La gaveta económica, una iniciativa editorial suya), comenta que ha echado en falta alguna alusión al episodio que, de forma colateral, animó en Tenerife la erupción del Teneguía (La Palma), de la que se cumplen, por cierto, cincuenta años.

Efectivamente, en el imaginario colectivo quedó para siempre un hecho, si se quiere anecdótico, pero que movilizó a no pocas personas para acudir al lugar de los hechos, con el fin de comprobar si alguna de las múltiples causas que se esgrimían para explicar aquel fenómeno que ahora volveremos a relatar era verosímil o tenía fundamentos para creérsela.

Fue a principios de los años setenta del pasado siglo. Sin exageraciones, un fenómeno natural de difícil justificación científica produjo un auténtico revuelo popular. En los pueblos de la comarca, casi no se hablaba de otra cosa mientras, en paralelo, el volcán palmero era visitado por científicos y enviados especiales que cubrieron el suceso cuyos antecedentes más recientes en el tiempo eran los del volcán de San Juan, cuya erupción ocurrió en 1949, en el término municipal de Los Llanos de Aridane. No se ha insistido en ello, por cierto, pero mucha gente se quedó sin nada y el impulso a la emigración, sobre todo hacía Venezuela, fue notable. Sin radio ni televisión, aquel fue todo un acontecimiento.

Sería bueno describir que el imaginario colectivo o popular, es definido por la periodista y Máster en Desarrollo Personal, Vanessa González, en Lifeder, como “un conjunto de símbolos, costumbres o recuerdos que tienen un significado específico y común para todas las personas que forman parte de una comunidad. La imaginación colectiva examina la naturaleza del espíritu creador de las sociedades que se deleitan en la invención. También analiza cómo los núcleos culturales de las sociedades creativas energizan y animan a los sistemas económicos, sociales y políticos”. Muy apropiada su descripción para comprender lo que ocurrió entonces.

Ocurrió en el barranco de Godínez (Los Realejos), en las cercanías de la antigua Carretera General del norte que conducía hasta Icod y Buenavista. Aún hoy se puede transitar.

Alguien que una noche cruzaba a oscuras el barranco escuchó una especie de respiraciones. Se asustó, echó a correr y al día siguiente lo contaba a familiares y amigos.

No hizo falta mucho para que la curiosidad se agigantara y comenzara el desfile hacia Godínez. Gentes del pueblo pero también venidas de localidades cercanas, principalmente del Puerto de la Cruz, se concentraron en los márgenes de la carretera y en los senderos que conducían al fondo del barranco para especular y dar su particular versión. Horas y horas, hasta bien entrada la noche, Godínez fue ruta de curiosidad y peregrinación.

Las respiraciones eran una especie de desahogo, lo que entenderíamos como un escape, como un soplido. Al coincidir con la erupción del volcán Teneguía, en La Palma, se quiso encontrar ahí la razón de aquellos soplidos o de aquellos extrañísimos desinflamientos. Allí estuvimos varias noches y así lo sentimos. El geólogo portuense Telesforo Bravo, y su yerno Juan Coello, casi sin quitarse las cenizas que habían acumulado en sus ropajes mientras seguían in situ cómo emergía el Teneguía, lo negó. No había relación alguna.

Pero la leyenda cobró otros derroteros.

A la hora de ofrecer explicaciones, llegó a hablarse de los jadeos y del éxtasis de una pareja que exteriorizaba su placer de forma digamos tan desaforada. Hasta se hizo recuento de criaturas nacidas al cabo de nueve meses para señalar que se aprovechó el fenómeno para hacer el amor en cualquier cueva o rincón del barranco. Una venta localizada al borde de la carretera agotó las existencias de vino, pan y carne de cabra.

Desde el Puerto de la Cruz se organizaron verdaderas excursiones. En una de ellas, uno de los hermanos Pérez, mecánicos de pro, llevó una batería y un potente foco supuestamente para alumbrar los pasajes más recónditos de Godínez y poder disparar sobre el bicho con una escopeta de aire comprimido.

Porque alguien apuntó la posible existencia de un animal, de un avechucho, recién nacido, malherido o atrapado en el follaje o en algún hueco del barranco como causa de aquellas respiraciones que llegaban a producir escalofríos en las mujeres y en muchos hombres.

Allí nació la leyenda del bicho. El bicho del Realejo o el bicho de Godínez. El periódico 'La Tarde' se hizo eco en varias ediciones de la controversia. Fueron unos reportajes deliciosos.

Y allí quiso disparar el popular Gilberto Hernández, a quien Manolín González, si no estamos errados, había provisto de una escopeta de balines. Se lo pasó muy bien con el mecánico Pérez a su lado, a quien ordenaba la orientación del foco.

Gilberto tuvo en Godínez una de sus genialidades: el padre Rubén, animado por las historias que le llegaban a su parroquia, se acercó una noche para comprobar qué había de serio en todo aquello. El cura trataba de explicar algunos fenómenos geológicos para hallar similitudes hasta que Gilberto le interrumpió:

-Para mí, padre, se trata de un alma en pena que está vagando en el infierno y quiere salir aunque esté abrasado.

-¡Hombre, Gilberto! No diga usted eso, deje el infierno tranquilo que bastante dolor tienen los que están allí-, replicó el padre Rubén, mientras Gilberto y acompañantes contenían las ganas de la carcajada.

En la oscuridad de la noche, apareció también Gregorio Avalos, un pintor acuarelista, precursor del cabello largo de The Beatles y que intentó en cierta ocasión suicidarse en Las Cañadas con un tubo de aspirinas. Tenía una peculiar forma de hablar, muy castellanizada:

-¡Jesús, qué oscuro está esto!

En ese momento, el mecánico Pérez encendió el foco y lo dirigió al rostro del artista:

-Soy Avalos, el pintor, ¿no me reconocen?

Se pedía y se guardaba silencio cuando se escuchaban las respiraciones (sic). Alguien pretendió grabarlas pero no tuvo éxito. Algunos guardaron posiciones estratégicas, en las proximidades de los "núcleos de emisión", como para localizarlos y salir de dudas. Hasta que el silencio se veía alterado por un grito:

-¡Galano!, échate un metro p'abajo, muchacho, a ver si sale el bicho y te pica.

En las páginas de 'La Tarde' de aquellos días, como dijimos, ha quedado reflejada la opinión del catedrático Telesforo Bravo, quien negaba la posible relación de aquellos extraños ruidos con la erupción volcánica de La Palma.

Centenares de personas se agolparon en la carretera, el hombre de la venta debió hacerse rico con el chorizo y la carne de cabra, alguien se quedó con las ganas de disparar y cobrar pieza, puede que alguna pareja haya aprovechado la ocasión para unos arrumacos o algo más, puede también que algunos hayan "visionado" al bicho... pero lo cierto es que la popularidad del fenómeno fue decreciendo a medida que pasaban las fechas y allí, en Godínez, no pasaba nada. No, no había conexión entre el Teneguía y Godínez.

Pero en la pequeña gran historia del municipio, en ese imaginario colectivo, quedó este episodio, tan peculiar y tan popular. Tal fue así que aquel barranco (con el paso del tiempo y el trazado de la nueva autovía del norte, más aislado o más lejano) recibió, naturalmente, el sobrenombre: barranco del bicho.


martes, 21 de septiembre de 2021

LA BRECHA: BIEN DE LUJO

 

El Foro Económico Internacional advertía hace unos meses que existe un riesgo real de un aumento de la brecha de acceso a la información con los muros de pago en medios de comunicación. En una de sus investigaciones, ha constatado, en efecto, que existe una mayor proporción de suscripciones a muros de pago entre personas de mayores ingresos o de mayor estatus.

En efecto, la llegada masiva de los modelos de suscripción a los medios digitales ha comportado una preocupación: la brecha entre los que pueden pagarse las suscripciones y los que no pueden hacerlo se agranda. Esto quiere decir que la distancia entre quienes tienen acceso a información de calidad y los que no, sea cada vez mayor, perpetuando de esa forma las diferencias sociales.

Partiendo de estas premisas, la profesora asociada de Periodismo en la Universifdad de Illinois (USA), Nikki Usher, ha publicado un libro en el que profundiza en este problema: News for the rich, white and blue (Columbia University Press), en castellano algo así como Noticias para ricos, blancos y azules. Usher concluye que “en medio de la desigualdad y la desconfianza desenfrenadas, los medios de comunicación se han vuelto más fuera de contacto con la democracia a la que pretenden servir”. En su obra, la profesora de Illinois reformula los desafíos que afronta el periodismo en términos de poder, lugar y desigualdad.

La autora se detiene en las desventajas del periodismo diseñado principalmente para aquellos que pagan una suscripción completa. Ahora que los periódicos canarios han dado pasos claros a favor de extender los contenidos de pago, habrá que estar atentos a la evolución de los consumidores de información con respecto a sus hábitos y costumbres. ¿Abandonarán definitivamente las ediciones impresas? ¿Les parecerán elevados los costes de la suscripción de la edición digital? ¿Se inclinarán cada vez más por los tratamientos audiovisuales? ¿Es otro paso en la crisis del periodismo?

Quienes han asistido al nacimiento del libro de Usher, coinciden en señalar que el peligro que se avecina es un futuro en el que los periódicos dan forma a su cobertura para atraer al grupo que ha demostrado la mayor disposición a pagar por noticias de calidad: las élites ricas, blancas y liberales. Se vislumbran, pues, los desequilibrios que ya son notables en algunos casos. Lo resume un crítico de Usher, el periodista Jack Shafer:

Si los lectores de bajos ingresos –escribe-- se ven excluidos de las noticias de calidad, corren el riesgo de quedarse desinformados o, peor aún, de ser engañados por información errónea mediante operaciones gratuitas de noticias falsas, medios ideológicos que se hacen pasar por noticias directas o ráfagas virales en las redes sociales”.

Entonces, Nikki Usher es muy clara a la hora de prever que, por la conjunción de varios elementos, “el periodismo local está en peligro”. Tiene presente también el influjo de las redes sociales y el ecosistema de publicidad digital. Y eso lleva a Shafer a reflexionar sobre el futuro de la comunicación:

En la era de los medios impresos, los periódicos locales, aunque se dirigían a las mismas comunidades que ahora, obtenían unos ingresos por periódico mucho mayores de lo que ahora deja un suscriptor digital, por lo que la suma de cincuenta mil suscriptores digitales comprando un periódico al día, unido a los ingresos por publicidad, no tienen nada que ver con los ingresos de otros tantos suscriptores digitales ahora. El problema, a diferencia de periódicos como el NYT, Washington Post, y otros, es que para los locales no hay más territorio donde crecer”.



lunes, 20 de septiembre de 2021

UN DRAMA TELÚRICO

 

Un volcán en erupción. Anunciado pero hasta que no emerge, casi confiamos en que nunca se va a producir. Y por tanto, no causa daños. Temblaba la tierra en La Palma, enjambre sísmico, miles de movimientos, ruidos inquietantes… Hasta que estalló, si se puede emplear como sinónimo.

Y estalló en pleno directo de un noticiario de la televisión pública canaria, registrado en la sala de realización en medio de la liberación del personal y en los puntos más próximos, allí donde el tiro de cámara era el más rebuscado, sin saber donde estaba el blanco. Antes, un aperitivo con el susto de una redactora de la cadena estatal en plena intervención. Una y otra señal coincidían: la erupción iba a ser televisada.

Somos islas de suelo volcánico pero no estamos acostumbrados. Y ahora era posible seguir en directo el curso de la erupción: todos preguntándose qué va a pasar, cómo será, cuánto durará…

La jornada, desde las tres y doce minutos de la tarde, momento en que el magma empieza a brotar, iba a tener un marcado acento informativo, no exento de anécdotas y apremios. Tal como fue discurriendo en las horas sucesivas, un drama telúrico se desarrollaba en La Palma, a la espera de recibir un bautismo nominativo. Sin problemas; hay tiempo para ello.

El directo. Hay que valorarlo, especialmente desde el punto de vista mediático. Horas de transmisión continuada, con apenas descanso y en busca de testimonios que fueran el soporte informativo serio y sin alarmismos. En el suceso, de magnitud casi desconocida, cuando se quiere llegar o estar lo más cerca del lugar de los hechos, es natural que se produzcan precipitaciones y hechos que llaman la atención, como la exclamación de una locutora (“¡Voy a mear!”), convertida en trending topic en la maraña de las redes sociales.

Si esa es una expresión llamativa –se vuelve a poner de manifiesto que para quienes intervienen en directo, en cualquier cometido y desde cualquier puesto, es primordial mantenerse en silencio- no lo es menos el mutismo de otros canales de televisión de ámbito estatal. No es el momento, pero bueno, ya saben que Canarias queda muy lejos y es domingo por la tarde. Un poco más de sensibilidad no sobraría. A fin de cuentas, un volcán en suelo patrio no se ve todos los días.

Que no hubiera radios locales que sintonizar –llueve sobre mojado, recuerden el triste suceso del rescate de una de las niñas tristemente desaparecidas en aguas próximas a Tenerife el pasado mes de junio- es un vacío descomunal en un acontecimiento histórico, como lo prueba su reflejo en medios y digitales de medio mundo.

No hubo daños personales, evacuadas unas cinco mil personas, veinte viviendas destruidas total o parcialmente al paso de la lava que busca el mar, presente el presidente del Gobierno de España para dar gracias a la ciencia, un reconocimiento razonable de la respuesta coordinada de los servicios públicos, bocas que crecen para ofrecer estampas sin igual, perfilar el cráter de un volcán, los testimonios de los lugareños explicando sus circunstancias personales o familiares… y una cadena de titularidad pública (RadioTelevisión Canaria) que prestó, durante unas once horas, un auténtico servicio a la ciudadanía insular que merecía estar informada.

Eso: un drama telúrico al que, en las pantallas, no faltaron ni sustos ni emociones ni el deseo sobrevenido de una micción.


domingo, 19 de septiembre de 2021

LA OMT SEGUIRÁ EN ESPAÑA

 

La sede de la Organización Mundial del Turismo (OMT) seguirá en Madrid, capital del Reino. Se zanja así una polémica que no pasó de una fase incipiente. Es una buena noticia después de la zozobra de la pandemia. Se trata de ganar visibilidad, de seguir siendo referencia física de una actividad fundamental sobre la que nuestro país tiene mucho que aportar.

La nueva sede de la OMT estará ubicada en el Palacio de Congresos de Madrid, localizado en pleno Paseo de La Castellana, frente al flamante nuevo Santiago Bernabéu. De acuerdo con las informaciones que se han ido conociendo, la licitación del contrato de remodelación del edificio y la adjudicación se producirán el año próximo, por lo que, si no hay contratiempos, las obras comenzarán a principios de 2023. El edificio tiene una superficie construida total de casi ocho mil metros cuadrados; consta de un sótano para instalaciones y aparcamiento con capacidad para más de 30 coches, entreplanta, que alberga la cafetería y una sala de exposiciones polivalente, y tres plantas para oficinas, despachos y salas de reuniones, incluyendo un auditorio de más de quinientos metros cuadrados con cabinas de traducción. La nueva sede cuenta con diversas medidas orientadas a la eficiencia y sostenibilidad energética, tales como paneles solares, luminarias LED o sistemas de climatización y ventilación con las más altas prestaciones. En definitiva, una sede moderna y funcional, con una excelente ubicación que permitirá a la organización internacional seguir liderando la promoción de un turismo responsable, sostenible y accesible para todos.

España ha desempeñado un papel destacado en el ámbito de la OMT, desde su creación, en 1975. Recordemos que en 2003, en virtud del impulso aportado por España, la Organización se integra en Naciones Unidas como agencia especializada. Eso significó, de facto, la consideración de primera institución internacional en el campo del turismo. Tal consideración ha contribuido a fortalecer la colaboración público-privada en el ámbito de la OMT, dando un apoyo especial al programa de sus miembros afiliados, siendo el país con mayor participación de entidades públicas y privadas en esta categoría de miembros afiliados.

La periodista Concha Moreno ha publicado recientemente sobre el papel de la Organización. “En la actualidad –escribe- nuestro país trabaja en el seno de la OMT para coordinar actuaciones que faciliten la movilidad internacional segura que permitan la reactivación del sector y reforzar la agenda multilateral para impulsar el valor del turismo sostenible como fuente de empleo y desarrollo económico, reforzando el papel activo de la organización en la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático”. Además, Moreno consigna que España colidera con Francia el Programa de Turismo Sostenible de One Planet, que aspira a acelerar la producción y el consumo sostenibles en las políticas y prácticas turísticas para abordar los retos de la contaminación, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

En síntesis, pensando en el turismo del futuro y en los propios intereses de España, una buena noticia que nuestro país siga siendo la sede de la OMT. Gana el turismo, ganamos todos.



sábado, 18 de septiembre de 2021

TRABAJO EN EL HOGAR, INFORMALIDAD Y PRECARIEDAD

 

Al cumplirse diez años de la aprobación del Convenio internacional 189 que regula situación de los trabajadores domésticos, firmado en junio de 2011 y en vigor desde septiembre de 2013, se descubre que solo ha sido ratificado por treinta y dos países, entre los que no se encuentra España. Otra razón para entender lo que pasa en este país con las Kellys. Y para explicarse la actitud de la patronal recientemente, al negarse a un incremento de quince euros para fijar el salario mínimo. Tan llamativo como cierto.

Esta falta de compromiso ha venido generando, especialmente en los últimos años, un movimiento reivindicativo, organizado desde las asociaciones y organizaciones de trabajadoras del hogar y entidades afines españolas. Este movimiento asociacionista ha conducido incluso a la creación de un sindicato de trabajadoras del hogar y los cuidados. Una de las principales reivindicaciones de este sindicato es la ratificación del Convenio 189, como herramienta de dignificación del trabajo al servicio de los hogares y de consecución plena de derechos sociales.

La profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad Carlos III de Madrid, María Gema Quintero Lima, ha publicado un interesantísimo trabajo sobre la realidad del ámbito de empleadas y empleados domésticos, donde hay, según concluye, mucho trabajo y pocos derechos.

Recordemos aquella frase (¡cómo está el servicio!), utilizada incluso como chiste u ocurrencia en cualquier gag, un golpe de efecto cómico en una película, representación teatral o programa de televisión. La criada, la sirvienta, la fámula eran términos, en otro tiempo, con los que identificar a quienes se ocupaban de los servicios de la casa, incluso hasta de la atención a los recién nacidos.

En su estudio sobre la dimensión jurídica del asunto, la profesora Quintero precisa que en España, el Trabajo al Servicio del Hogar Familiar, antes denominado Trabajo de Servicio Doméstico, se enmarca jurídicamente en el Real Decreto 1620/2011 de 14 de noviembre. Y es que, bajo el paraguas argumental de que el servicio doméstico es un tipo de relación laboral especial, tiene una legislación distinta del Estatuto de los Trabajadores.

Estamos –escribe Quintero- ante una prestación laboral que se desarrolla en un centro de trabajo particular (el hogar familiar), al servicio de un sujeto empleador (cabeza de familia) que no desarrolla actividad económico- empresarial alguna ni tiene un ánimo de lucro, lo que justifica formalmente el régimen diferenciado”.

Es tan especial esta relación laboral -continúa- que existe la modalidad de trabajo en régimen interno, con alojamiento y pernocta en el hogar familiar las veinticuatro horas del día, todos los días de la semana, con ciertos descansos particulares”.

Sus particularidades se proyectan también en su regulación (forma del contrato, tiempo de trabajo y descansos, remuneración, prevención de riesgos laborales, extinción y calificaciones del despido).

Los trabajadores del hogar, como deben saber, se incluyen en un sistema especial del Régimen General de la Seguridad Social. Esta diferenciación conlleva distintos actos de encuadramiento, distinta intensidad en la cotización (que en su caso va por tramos) y exclusiones prestacionales. El ejemplo más relevante de esto último es que los trabajadores del hogar no tienen acceso a la protección por desempleo.

La dificultad de controlar las condiciones laborales en el hogar es evidente. Por consiguiente, el proceso de verificación que formaliza las relaciones laborales es un tanto débil. Es posible que haya un número no cuantificado de trabajadores del hogar en situación irregular. Personas que no podrían prestar fácilmente sus servicios en una empresa pero que apenas encuentran dificultades prácticas para trabajar en los hogares. La profesora Quintero Lima, tras sus estudios e investigaciones, concluye que, además de la situación de irregularidad administrativa, los déficit de control permiten que en el trabajo doméstico pueda haber una masa importante de trabajo informal o trabajo no declarado. “Sin contratación ni vinculación al sistema de Seguridad Social o, si la hay, infracotizando. La cotización por debajo de las horas reales de trabajo ha sido abordada recientemente por la Inspección de Trabajo” revela.

Al final, la informalidad hace inútiles los derechos sociales reconocidos al colectivo de los trabajadores del hogar. Esos derechos serán difícilmente exigibles si antes han de demostrar la existencia de una relación laboral, pero con serias dificultades de prueba.

En puridad, según aprecia Quintero Lima, “la regulación laboral del servicio del hogar no aplica para los trabajadores dedicados a la atención sociosanitaria”. Los trabajos de cuidados que se realizan en las instituciones (residencias, centros de día, atención a domicilio), quedan regulados por el Estatuto de los Trabajadores y sus normas de desarrollo (particularmente en materia de riesgos laborales), así como por acuerdos negociados. Además, estos trabajadores están amparados por el Régimen General de la Seguridad Social, del que obtienen una cobertura completa.

No obstante, muchas veces, a través de la fórmula del trabajo doméstico, se contrata a personas trabajadoras para realizar labores de cuidado similares a los que se prestan en las instituciones, pero con peores estándares laborales”, según indica la profesora de la Carlos III.

En conclusión, el área del trabajo en el hogar adolece de una serie de irregularidades que generan informalidad y alta precariedad, sobre todo porque muchas de las personas trabajadoras del hogar acaban prestando servicios de cuidado al margen del marco de garantía del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) y sin los beneficios laborales correspondientes.


viernes, 17 de septiembre de 2021

CASTAÑO OSCURO

 

Veremos lo que sucede el próximo lunes, en Bruselas, en la reunión que ha convocado el comisario de Justicia de la Unión Europea (UE), Didier Reynders, para tratar, con representantes de tres asociaciones judiciales españolas --la progresista ha anunciado que no asistirá- la necesidad de reformar el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Entre todos, jueces y políticos, han subido, tras el paréntesis veraniego, el volumen de la controversia, fundamentalmente política.

Recordemos que el Consejo ya lleva caducado y en funciones casi tres años. Se acaban de cumplir los mil días de esta insólita situación, que provoca un enorme desprestigio al poder judicial y proyecta la imagen de que los intereses partidistas pueden controlar la justicia. Se supone que, en una democracia madura, en la que se ha producido la alternancia política en el poder, este asunto debería estar zanjado, o cuando menos, acordado, para cumplir con el principio de la separación de poderes, de gran relevancia para el conjunto de la sociedad y para el funcionamiento normal del sistema democrático.

El Consejo, además, es el órgano de gobierno de la judicatura. Tiene razón de ser por su finalidad de proteger la independencia judicial. Entre sus funciones se consigna la designación de los componentes de los principales tribunales del país.

Entonces, la conclusión es sencilla: Consejo bloqueado, Consejo inútil. Situación notoriamente insostenible derivada de las enormes presiones que deben fluir en las entretelas de los poderes públicos, entre ellas también las del mismo cuerpo de la judicatura. Pareciera –o sin subjuntivo- que nadie quiera dar el brazo a torcer. Y si nadie renuncia a algo o no se avienen a negociar, el quiste del bloqueo se ha ido agrandando de forma que se produce una situación insólita que pone de relieve lo difícil que en España es alcanzar un acuerdo en este ámbito y en estos niveles.

Los magistrados y jueces deben ser conscientes de que esta coyuntura no favorece la credibilidad del sistema y, mucho menos, la misma administración de justicia. Un órgano de la importancia del CGPJ, más de mil días en funciones o en transitoriedad, estigmatiza a jueces y políticos, incapaces de concertar una salida a la prolongada crisis. Vale, se admite que hay mucho en juego y que los intereses son poderosos. Pero la ciudadanía, la institucionalidad quiere otra cosa. El actual CGPJ debió finalizar su mandato a finales de 2018, conforme a lo establecido en la Constitución, pero el desacuerdo político, forzado por el Partido Popular (PP), ha frenado toda posibilidad de entendimiento y los avances para el desbloqueo y el consenso para determinar un nuevo sistema de composición. En la revoltura o en el cruce, seguro que también han influido o han privado los personalismos.

A ver el lunes, porque lo que quieren las asociaciones es que doce de los veinte vocales que conforman el Consejo sean elegidos directamente por los jueces, en lugar de por las Cortes, como sucede actualmente. El ‘cuándo’ es otro motivo de discrepancia, sin fácil solución, desde luego, pero que obliga a flexibilizar el rumbo de las últimas determinaciones. Todos, se supone, son conscientes de la anomalía; luego, pensando en la ciudadanía y en la democracia, han de esmerarse para hallar una solución. Y Europa ya ha enseñado el castaño oscuro.



jueves, 16 de septiembre de 2021

RESTAURAR LA CRUZ VERDE, ANTES DE QUE SEA TARDE

 

El historiador Eduardo Zalba y la asociación de vecinos La Peñita, presidida por Miguel López Carballo, han tomado la iniciativa para urgir al Ayuntamiento una solución al progresivo deterioro de la capilla de la Cruz Verde, en la calle Mequinez. Cerrada al público desde hace años, este hecho ha contribuido a que se agrave la situación.

Es un caso claro de abandono, el mal que afecta a una parte del patrimonio histórico artístico portuense. De ello nos hemos ocupado desde hace tiempo, a la espera de que la corporación, con voluntad política, un mínimo de sensibilidad y un plan sencillo de recuperación y restauración, acabase con esas bochornosas estampas de desidia en las que se ponen de manifiesto los daños en la edificación y otros elementos del recinto que se supone guarda unos valores edificatorios, religiosos o tradicionales.

En la Cruz Verde siempre se hacía un alto en el camino que era habitual: visita a las cruces, bien en la víspera bien en la propia festividad del 3 de mayo. Pero la capilla lleva cerrada y desde fuera, quienes observen a través de los separadores de madera, pueden comprobar algo más que desgaste. Hasta la techumbre está cediendo. No es exagerado afirmar que difícilmente resistirá un nuevo invierno ventoso y lluvioso. Ese es el peligro: que los daños, llegado un momento, sean irreversibles.

Unos escritos de la citada asociación registrados en los pasados meses de mayo y agosto, así como los reclamos del propio historiador, no han servido. El silencio por respuesta. Esa es la insensibilidad de la que antes hablamos. Por lo tanto, no se debe alardear de política cultural cuando un aspecto importantísimo de la misma, la conservación del patrimonio urbano e histórico, presenta pruebas fehacientes de abandono.

En sus escritos, vuelven a demandar que se adopten medidas para superarlo, pensando en que la Cruz Verde pueda ser reabierta en mayo del próximo año. Sería aconsejable, dicen, encargar a la oficina técnica municipal la redacción de un estudio del estado en que se encuentra la edificación, por si existiera riesgo de derrumbamiento que pueda afectar a las viviendas colindantes o para las personas que transitan por sus inmediaciones.

Ni parece una tarea excesiva ni habría que hacer una gran desembolso, si es que el gobierno local decide afrontar las obras de restauración de la capilla. La cuestión es proponérselo y acreditar que sí, que hay voluntad y preocupación para desaparecer el impacto negativo, en un barrio, además, y en una calle que han mejorado sensiblemente durante los últimos años.



miércoles, 15 de septiembre de 2021

AHORA EMPIEZA EL DEBATE

 

¿No queríamos que hablasen las eléctricas, escuchar su versión de la subida incontenible de los precios de la luz? Pues ahí la tenemos después de que el Gobierno adoptase una serie de medidas extraordinarias y sin precedentes para atajar la escalada del precio de la luz con especial incidencia en los "beneficios extraordinarios" que están disfrutando las compañías eléctricas con el episodio. El Estado detraerá 2.600 millones de euros de ingresos del oligopolio hasta marzo de 2022 y lo inyectará directamente en el recibo, en el apartado de cargos, para lograr bajar los precios hasta los niveles de 2018. Además, se creará una nueva subasta para hidroeléctricas, nucleares y renovables, en la que no influirá el precio del gas, para que las pequeñas comercializadoras del mercado libre puedan acudir y ofrecer a sus clientes una cuantía competitiva y más baja.

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha explicado que, igualmente, el ejecutivo reducirá el Impuesto sobre la Electricidad del 5% al 0,5%, pondrá un tope al mercado regulado del gas para evitar una subida en la calefacción doméstica, aumentará la cobertura para consumidores vulnerables, aplicará los ingresos del mercado del CO2 para bajar aún más el recibo y modificará la Ley de Aguas para poner fin a los episodios de vaciado de embalses. El plan de choque rebajará el recibo un 22 % mensual hasta final de año, ampliado a un 30 % si se suma la "congelación fiscal" del IVA aplicada en junio.

Mientras el festín alcista de los precios alcanzaba niveles inigualables –se hablaba en los medios de récord diario-, las eléctricas, a lo suyo. A calcular sus insaciables márgenes de beneficio. Y callado todo el mundo. Un chitón vergonzante. Faltaría más.

Pero después del freno del ejecutivo, la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec) ha manifestado su "contundente rechazo" a las medidas anunciadas en el Consejo de Ministros para atajar la subida del recibo de la luz, fundamentalmente las que implican una minoración de sus ingresos, que han calificado como "intervencionistas". 

La asociación ha instado al Gobierno a buscar soluciones “verdaderamente eficaces” que protejan de la volatilidad diaria de precios a los consumidores con tarifa regulada, que suponen un tercio del total. "Las medidas dirigidas a intervenir los mercados van en contra de su eficiencia, la ortodoxia europea y crea un clima de inseguridad jurídica", ha denunciado la asociación en un comunicado. En este sentido, pide que no se penalice "de forma injusta" a un sector comprometido con la electrificación y descarbonización de la sociedad, el desarrollo territorial y el empleo, así como la protección de los colectivos vulnerables.

O sea, que encima, poco menos, hay que agradecer a las eléctricas ese comportamiento, “que está asumiendo grandísimos esfuerzos económicos. Ya podrían haber sido algo más comedidos en plena emergencia sanitaria.

Pero no, ya entramos en otro terreno. Y nadie quiere ser el malo de la película, sobre todo cuando los costes, los que abona el pueblo consumidor, son tan elevados. A juicio de la asociación, y a falta de conocer el texto del Real Decreto-ley, el recorte a los ingresos de la generación hidráulica y nuclear, justificado en un supuesto incremento de los beneficios por la subida del precio del gas, es una medida "injusta y desacertada" para las empresas del sector. En otras palabras, la culpa es del Gobierno intervencionista. En opinión de la Asociación, la solución pasa, por una reforma de la tarifa regulada que evite –como sucede en países europeos de nuestro entorno– el traslado a los consumidores de la volatilidad del mercado. El otro ámbito de actuación para reducir el precio de la luz deber ir orientado a limpiar la factura de la luz de todos aquellos componentes que nada tienen que ver con la producción eléctrica y su transporte y distribución y acometer una reforma fiscal que alivie la presión a la que está sometida el recibo de la luz con altos impuestos.

Y en el Partido Popular, lo esperado. Primero, el reproche al Gobierno de inhibición ante la envergadura del problema. Y después, cuando pasa a la acción, pues toca defender, como no iba a ser de otra manera, a las grandes compañías. El primer partido de la oposición propone que el Ejecutivo ataque el problema exclusivamente reduciendo impuestos y asumiendo parte de la factura vía presupuestos pero en ningún caso tocando los beneficios de las compañías eléctricas. Tampoco hay que extrañarse. Para subir el listón, Pablo Casado ha comparado las medidas del Gobierno con una expropiación.

Sigamos atentos el curso del debate. Algunos ya han hablado y otros se han quitado la careta.


martes, 14 de septiembre de 2021

DISCURSOS DE ODIO DEVASTADORES

 

Hay quien duda de los efectos de los discursos de odio en redes sociales. Bueno, en realidad de esos mismos discursos. Sin embargo, los estudios demuestran que, progresivamente, son devastadores.

El Observatorio Español de Racismo y Xenofobia (Oberaxe), del Ministerio de Inclusiòn, Seguridad Social y Migraciones ha publicitado datos reveladores de un problema que no es fácil de atajar y que siembra dudas en la convivencia de nuestros días. El informe refleja que la principal motivación de estos discursos de odio son los dirigidos a la población migrante en su conjunto. Así, los discursos antiinmigración aumentaron ligeramente entre julio y agosto (30,8% del total del contenido analizado) con respecto al período anterior (28,5% en mayo-junio).

En el boletín de Oberaxe se observa un descenso del contenido xenófobo dirigido hacia la población asiática (0,5% del total), que se reduce en 6,3 puntos con respecto al boletín anterior. Disminuyen igualmente los contenidos de xenofobia hacia las personas de origen sudamericano (2,3%) y europeo (0,5%).

Asimismo, en el periodo analizado, el Observatorio concluye que disminuyeron los contenidos de odio dirigidos a las personas de etnia gitana (2,1%).

Los discursos antiinmigrantes dirigidos a menores concentraron el 30 % del discurso de odio online entre los meses de julio y agosto, mientras que en el periodo anterior, comprendido entre mayo y junio, se situaba en el 17,1%.

Los últimos boletines bimensuales publicados por Oberaxe también reflejan un aumento del discurso de odio online hacia personas de origen migrante. Así, los contenidos de xenofobia y rechazo hacia las personas de origen magrebí se duplicaban en apenas dos meses, pasando del 7,9% en marzo-abril al 15,3% en mayo y junio, coincidiendo en el tiempo con la entrada de personas marroquíes en la ciudad de Ceuta. En esta última entrega, es del 16%.

De igual modo, el informe del Ministerio de Interior sobre la evolución de los delitos de odio en España correspondiente al año 2020 señalaba al racismo como principal causa de los delitos de odio registrados durante el año pasado. El mismo estudio arrojaba datos similares al centrarse exclusivamente en 'menores', ya que en este grupo de edad la principal causa de victimización del delito de odio también fue 'racismo y xenofobia'.

Los delitos de odio registrados en el año 2020 también tuvieron como principal causa el racismo y la xenofobia en los siguientes grupos de edad: 18-25 años (88 delitos), 26-40 años (233 delitos), 41-50 años (126 delitos). En las siguientes franjas de edad, fue 'ideología' la principal causa, siendo el racismo la segunda motivación.

La pregunta es si se está haciendo algo para mitigar los efectos de este discurso que, en algunos casos, va más allá del recelo. El Observatorio identificó y comunicó a las responsables de redes sociales como Facebook, Youtube, Twitter, Instagramp y Tik Tok un total de seiscientos siete contenidos identificados con el discurso de odio, lo que supone un incremento del 9% con respecto al boletín bimensual anterior (1 de abril - 31 de mayo 2021).

De estos,doscientos veintiún contenidos fueron eliminados al ser notificados como usuario normal, por lo que la tasa de eliminación se ha situado en un 36,4%. Esto supone un descenso en la eliminación de este contenido de 4,9 puntos porcentuales respecto al periodo anterior.

El problema es latente, como puede comprobarse. En cualquier caso, luchar solo contra los delitos de odio parece insuficiente para acabar con el racismo institucional y estructural. Hay que seguir trabajando.