viernes, 2 de enero de 2026

Proteger el periodismo

 

Ocurre casi siempre a principios de año, cuando se empieza a emborronar agendas y hojas de almanaque. Hay ganas de emprender, se formulan propósitos, se quiere materializar ideas… Lo hace también  la Asociación de Medios de Información (AMI) que promociona una iniciativa titulada ‘Tu poder es estar informado. Protege tu derecho a la información. Protege el periodismo’ y con la cual se quiere sensibilizar a la ciudadanía para que ésta aprecie el valor de la información veraz y del periodismo profesional como pilares que son de las libertades individuales y colectivas y del propio funcionamiento del sistema democrático.

Surge en un buen momento la promoción. Asistimos en nuestro país a un momento delicado de los procesos de información y comunicación, influido, entre otros fenómenos por la utilización perversa de las redes sociales y por la polarización política. Es oportuna, por tanto, la campaña de la AMI. “Allí donde la información se degrada, se manipula o se diluye entre el ruido, la capacidad de los ciudadanos para tomar decisiones libres y conscientes se debilita. En ese sentido, una sociedad bien informada es una sociedad más libre, más crítica y más resistente frente a la manipulación”, publicaba a  propósito hace poco el diario El País.

Y es que la iniciativa parte de una idea principal: la información no es un lujo ni un producto accesorio del universo digital de nuestros días sino un derecho fundamental reconocido por las democracias avanzadas.

Hay que tener presente que la AMI promueve esta iniciativa en un contexto caracterizado por una abundancia informativa sin precedentes, pero también por la proliferación de la desinformación, la circulación de contenidos no verificados, la presión de los algoritmos y el impacto creciente, por un lado, de las plataformas digitales; y por otro, de la inteligencia artificial sobre el ecosistema informativo.  En este escenario, según la información aludida de El País, “la sobreabundancia de mensajes no siempre se traduce en mejor información y puede llegar a erosionar el propio derecho a estar informado si no se protegen la calidad, la independencia y la credibilidad de las fuentes”.

Tengamos en cuenta algunos planteamientos primordiales con los que arranca la iniciativa de la AMI. Por ejemplo, no toda información es periodismo ni todo el contenido informativo garantiza el derecho a la información. Ya conocemos las fases del proceso pero conviene recordarlas: informar requiere visualizar o verificar los hechos, contrastar las fuentes, contextualizar los acontecimientos y asumir responsabilidades pues el periodismo profesional, también es sabido, se define por su método, por su ética y por su vocación de servicio público. Estamos ante un trabajo que precisa recursos, formación y medios bien dotados para cumplir su función con  independencia editorial.

La asociación convocante hace una llamamiento cívico que trasciende a los propios medios y periodistas. Según interpretó el periódico, “la defensa del derecho a la información interpela al conjunto de la sociedad: a las instituciones públicas, a las empresas tecnológicas, a los responsables políticos y a los ciudadanos. Proteger ese derecho exige políticas públicas que reconozcan el valor del periodismo, marcos reguladores equilibrados, modelos de negocio sostenibles y una ciudadanía consciente de la importancia de apoyar la información de calidad”.

En definitiva, la campaña pretende fortalecer la respuesta social sobre el papel del periodismo profesional como un pilar fundamental del sistema democrático. La AMI lo deja claro en su conclusión: apostar por el periodismo es hacerlo por la inteligencia colectiva y por una democracia más sólida, más homogeneizada. Pero, sobre todo, más informada, más crítica y más libre.

Veremos si los resultados de esta iniciativa modifican el panorama.