sábado, 25 de julio de 2015

EMPLEO TURÍSTICO

La denuncia de Comisiones Obreras (CC.OO.), referida a la inconsecuencia que significa que el empleo turístico aumente por debajo del crecimiento del sector, pone de relieve que no es oro todo lo que reluce en esa bonanza que atraviesa un segmento productivo de la economía española tan importante como es el turismo. Llevamos meses, en efecto, comentando, con datos en la mano,  índices de ocupación, aumento de los desplazamientos, consolidación de nuevos destinos,  incrementos en las pernoctaciones o la rentabilidad de los negocios. Pero, según el sindicato, ello no se corresponde con los registros sobre el empleo.
Por ejemplo: el empleo solo crece un 1,85% cuando el número de turistas sube más del 6%; las pernoctaciones, un 3,9%; el nivel de ocupación por habitación, un 5,9% y la rentabilidad, un 9,4%. Está claro que no se corresponde, que algo no cuadra, porque aun admitiendo que se ha creado empleo, “estamos entre cien mil y ciento cincuenta mil puestos de trabajo por debajo del nivel de antes de la crisis”, según ha explicado el secretario de Políticas Institucionales de la central sindical, Gonzalo Fuentes.
Después de comentar que este nuevo empleo es precario, temporal, parcial y de bajos salarios, Fuentes ha advertido que la hostelería es el sector con los salarios más bajos de la economía española con un datos incontestable: en 2013, la media anual era de trece mil ochocientos cincuenta y un euros, frente a los veintidós mil seiscientos noventa y siete euros del resto de los sectores. La tendencia es que se sustituye el empleo estable a tiempo completo por empleo precario.
De modo que esta vertiente profesional o sociolaboral de la bonanza turística merece un análisis profundo, también con implicación del empresariado que ha de esmerarse en la mejora de la relación ‘precio-calidad-servicios’, un triple concepto básico del negocio turístico que, no por nuevo, exige transacciones y empeños innovadores que no pueden ni deben olvidarse de los trabajadores, vitales para que ese negocio genere beneficios.
Invertir en recursos humanos, en nuestra opinión, es el paso que hay que dar. Hacerlo racionalmente, desde programas de formación a reciclaje, con incentivos laborales, pero, sobre todo, con estabilidad en el empleo, independientemente de que éste se vea condicionado por la estacionalidad.

Lo que no debe ocurrir es que mejoren todos los indicadores del sector menos los del trabajo directo.

viernes, 24 de julio de 2015

MÁS Y MEJORES PUESTOS DE TRABAJO

La nueva entrega de la Encuesta de Población Activa (EPA) sobre desempleo, dada a conocer ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y referida al segundo trimestre del presente año, reedita planteamientos anteriores: hay que congratularse de aquellos que hayan encontrado trabajo; hay que cuestionar las características del empleo generado; hay que evitar la autocomplacencia y hay que seguir luchando, por tanto, contra la reforma laboral.
Pero que son datos buenos, no se discute. En España, en el período citado con respecto al trimestre anterior, el paro descendió en más de doscientas noventa y cinco mil personas, es decir un 5,4% menos, o lo que es igual, el segundo mayor descenso en un segundo trimestre desde al menos 2008. La disminución deja el número total de desempleados en cinco millones ciento cuarenta y nueve mil personas. La tasa de paro bajó 1,4 puntos, hasta situarse en el 22,37%, su menor nivel desde el tercer trimestre de 2011.
Los registros en Canarias también son positivos: hay veinte mil trescientas personas desempleadas menos, respecto al segundo trimestre de 2014, lo que significa un 5,69%. El paro en la Comunidad Autónoma.
Comisiones Obreras ha dado una explicación muy bien razonada de esta evolución en Canarias: se trata de la estacionalidad, de la alta temporalidad, en otras palabras, el aumento de personas ocupadas se debe a que la cartera de pedidos de las empresas relacionadas con el sector servicios ha engrosado considerablemente.
La central sindical, que desmenuza los datos que serán objeto de análisis en otra entrada, concluye que el empleo turístico sube por debajo del crecimiento del sector. Lo peor, en versión del sindicato, es que el empleo creado es precario, parcial, temporal y de bajos salarios, lo cual da pie a condiciones de trabajo alejadas de los niveles deseables y a prácticas fraudulentas.
Ello pone de relieve que hay que ser moderados a la hora de evaluar los registros del paro. La continuidad de su descenso, cierto, es una tendencia que ojalá se mantenga y proporcione una estabilidad que favorezca el crecimiento de la productividad económica. Pero también con más y mejores puestos de trabajo.


jueves, 23 de julio de 2015

LOS MENOS CREÍBLES

Los medios españoles son los menos creíbles de Europa y los segundos de todo el mundo en ese sentido, solo superados por los estadounidenses. Esta es la conclusión de un estudio elaborado por la Universidad de Oxford y publicado por el Instituto Reuters para el estudio del periodismo.
Es, en sí misma, una mala noticia que obliga a reflexionar y a hacer autocrítica. Por muchos matices que se aporten. El estudio, realizado en doce países, ha sido confeccionado sobre la base de dos mil consultas en España. La confianza en las noticias españolas es la más baja de los ocho países europeos analizados, tanto desde el ángulo de las fuentes en general como en las que el usuario utiliza habitualmente a la hora de informarse.
Y es que, siempre según el estudio de Oxford, solo un treinta y cuatro por ciento de los ciudadanos españoles creen que se puede confiar en la mayoría de las noticias publicadas en los medios.
Si se comparan porcentajes, los resultados son aún más inquietantes. En Finlandia, por ejemplo, los medios gozan de la confianza del sesenta y ocho por ciento de la población, el doble que en nuestro país. Brasil (62%), Alemania (60%), Dinamarca (57%) y Reino Unido (51%) siguen en la clasificación.
Y preguntados los ciudadanos españoles por la confianza que les merecen los medios que ellos mismos consultan, el resultado del cuarenta y seis por ciento, la más baja a escala mundial, es como para deprimirse. En este capítulo, Estados Unidos supera a España con un grado de confianza que valora el cincuenta y seis por ciento de los ciudadanos.
En definitiva, no salimos bien parados de este estudio al que el periodismo y el mundo de la comunicación en general deben prestar atención para analizar con evidente ánimo autocrítico. Claro que siempre hay quien encuentra el lado positivo del asunto para abonar sus tesis de escepticismo y opina que es lo mejor que podía suceder para darnos cuenta de que todos o casi todos los medios faltan a la verdad o manipulan la realidad. “La sociedad tiene que ser escéptica y no creérselo todo para no ser manipulada”, puede leerse en uno de los foros subsiguiente a esta información aparecida en un digital.
Si a la crisis del sector se añade ahora esa credibilidad tan perdida o tan menguada, sombrío panorama.


martes, 21 de julio de 2015

ATISBO DE CONFLICTO EDUCATIVO

Todo da a entender que llegan las vacaciones con la incertidumbre a cuestas de la vigencia del calendario de la Ley Orgánica para la Mejora  de la Calidad Educativa (LOMCE) cuya paralización inmediata -junto a la convocatoria urgente de la conferencia sectorial durante lo que resta de julio- han solicitado al ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, el Partido Socialista Obrero Español y las comunidades autónomas donde gobierna.
            Si no hay entente con el ministerio, preparémonos para un comienzo de curso conflictivo. Lo que se pide, sencillamente, es no poner en marcha la implantación de las enseñanzas de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato, programada para el próximo curso escolar, así como las denominadas evaluaciones finales de etapa. Quienes se oponen a la Ley, fraguada y aprobada durante la etapa de José Ignacio Wert al frente del departamento, siguen reivindicando diálogo pero deben ser conscientes de que el tiempo se echa encima. Son vacaciones, comienzo del curso y convocatoria electoral de forma muy seguida. Aún así, seguirán intentándolo, basándose en la carencia de homogeneidad en la fase inicial de la implantación, en la necesidad de aumentar los recursos para becas y en la recuperación de los programas de cooperación interterritorial.
            El caso es que si la LOMCE ha ocasionado malestar y desconcierto desde su aprobación, a medida que se aproxima el comienzo del curso escolar 2015-16, tras un cambio político en muchos territorios, ahora nos encontramos en una fase determinante. El dato del rechazo a la Ley en comunidades que alcanzan el setenta por cierto de la población educativa es significativo. Por eso decíamos que había que estar atentos, porque tras la reunión de responsables socialistas se ha anunciado una campaña de acción social y política orientada a la paralización del calendario planificado.

            Confiemos en que las discordias no distorsionen el arranque del nuevo ciclo ni perjudiquen a la comunidad educativa, alumnos y padres incluidos. Si las partes, en efecto, están de acuerdo en alcanzar unos mínimos de estabilidad en la normativa en la que ha de basarse el funcionamiento del sistema, no tienen más remedio que agotar las vías de diálogo hasta lograr unos acuerdos que favorezcan el desarrollo de un modelo avanzado y cada vez menos sujeto a vaivenes políticos.
            Tener en la educación una fuente de conflictos casi permanente es abonarse a serias incertidumbres, por decirlo suavemente.


lunes, 20 de julio de 2015

VUELCO A LA HISTORIA

Pues resulta que no, que hemos manejado fuentes equivocadas, que hemos dado por buenas fechas tan importantes como las relativas a la fundación de la ciudad y no es así. No es 1650 el año de partida en tanto que 1603 y 1604, manejados por José de Viera y Clavijo, se corresponden, en todo caso, con un primer desarrollo urbano de un sector concreto del municipio; la supuesta carta fundacional es el contenido parcial de una Real Cédula más bien contraria a los intereses de los portuenses; Juan Francisco de Franchi Alfaro, es un orotavense vinculado al Cabildo claramente enemigo de la autonomía de aquéllos, para lo que intrigó hasta el límite; y el rey Felipe IV, quien rubricó la Real Cédula, prácticamente plagió la llave de la isla con que definió la importancia  del enclave marítimo que se independizaba de La Orotava.
            Esta apresurada síntesis de hitos extraída de la investigación de Manuel Rodríguez Mesa, plasmada en el volumen titulado Puerto de la Cruz Precisiones sobre sus orígenes y evolución, produce un vuelco a la historia del municipio. La obra, presentada días pasados en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), es la primera y sustanciosa aportación de la Fundación ‘Telesforo Bravo Juan Coello’, encaminada a interesantes empresas en el ámbito científico y cultural. “Un trabajo de investigación de treinta años y una aportación decisiva a la historia de la localidad”, dijo Jaime Coello en su introducción, tras destacar la iniciativa de coedición con el propio Instituto.
            Rodríguez Mesa, en efecto, viene a saldar con este nuevo libro una deuda contraída con el propio Telesforo Bravo y Leopoldo de la Rosa Olivera. Con ellos había compartido la necesidad de profundizar en el conocimiento y divulgación de lo acontecido en la localidad norteña con anterioridad a 1604, entre otras razones “para dejar bien sentado que su fundación debía retrotraerse a fecha muy anterior”. Si se nos permite, en realidad era una deuda con el municipio mismo.
Para ello, el autor hurgó hasta los tuétanos de los archivos insulares e interinsulares y así descartar leyendas e hipótesis. “El espíritu de Telesforo está latiendo en esta sala”, dijo Rodríguez Mesa quien, tras recordar los antecedentes del trabajo urdidos y conocidos allí mismo, habló de un “anhelado servicio final a la historia de la isla y del Puerto de la Cruz”. El libro, esclarecedor, revelador, viene a despejar una cierta imagen inexacta y engañosa acerca de los orígenes. A partir de ahora, los estudiosos tienen una consulta obligada y una fuente de primer relieve para contrastar el proceso de formación de este municipio muy bien documentada, por cierto. La concusión a la que se llega es que el origen del Puerto trasciende las fechas manejadas “por beneméritos escritores del pasado y consolidadas como fiables por la posteridad”. El autor ha querido destacar los afanes populares y el tesón de quienes, desde el anonimato, invirtieron con denuedo sus esfuerzos. Como lo señaló Salvador Allende, antes de morir: “La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.
            Un vuelco a la historia. Podrá parecer exagerado pero eso es lo que significa esta aportación bibliográfica para ser tenida en cuenta desde todos los ángulos, sobre todo el institucional, obligado a revisar algunos esquemas sobre los que se ha venido trabajando. El Puerto se remonta más allá de donde creíamos y eso tiene un valor muy apreciable.

   

sábado, 18 de julio de 2015

HASTA LOS MÍNIMOS DETALLES

La actuación de un humorista en la pasada gala de elección de la reina de las Fiestas de Julio desató alguna polémica en las redes sociales. No gustaron, según puede leerse, algunas afirmaciones pseudochistosas vinculadas a un importante complejo turístico de la ciudad. Fueron interpretadas como excesivamente gravosas para su renombre y para la proyección que presta a la ciudad.
        Respetemos la creatividad artística -que es discutible, claro está- y también las reacciones críticas. Ha ocurrido otras veces, en otros foros –principalmente, televisivos- y sobre temas, digamos más gruesos o de mayor enjundia. En esta ocasión, por la cercanía, por el significado o el simbolismo, la crítica subió de tono, incluso con una derivación política, puede que algo exigente –pedir responsabilidades políticas a quien contrató al humorista- pero eso es materia opinable. Uno hablaría de pecados de principiante y de bisoñez: otros los han cometido de mayor gravedad y no ha pasado nada.
        En fin, lo que importa son las repercusiones. Y en ese sentido, los titulares de las concejalías deben estar sensibilizados y tener conciencia de que cualquier actividad pública genera consecuencias en la imagen turística de la ciudad. Por lo tanto, ni pueden obrar superficialmente y con descuidos, no pueden ir por libre. Hay que estudiar previamente, asegurarse de que las actuaciones que se conciertan ofrecen unos mínimos de calidad, contratar con cierta seguridad. Después, igual resultan un fracaso o, simplemente, no gustan; pero ya es otro cantar. Cuestión de gustos, por resumir.
        Experiencias así demuestran que hay que andar finos porque los fallos pueden tener una dimensión difícilmente reparable, máxime si tocan alguna fibra sensible que, salvo excepciones, es aceptada comúnmente, hasta como timbre de orgullo de un conjunto patrimonial urbano-turístico. A estas alturas, con evidentes dificultades para mejorar la oferta y mantener los rasgos de un destino diferenciado, hay que cuidar hasta los mínimos detalles para que la situación no se agrave y se degrade aún más.
        El reflejo inmediato en redes sociales de impactos negativos obliga a ello.


viernes, 17 de julio de 2015

¿NO LES PARECE?

Los problemas y las necesidades del Puerto de la Cruz, en materia turística, no se arreglan con un plan de ‘marketing’, por muy ambicioso que sea. Es la primera conclusión. Está bien que se afronte pues hay que competir pero no es la panacea. Ya hubo iniciativas similares en el pasado, con desigual fortuna. Luego, se trata de introducir nuevas acciones y revisar o fortalecer aquéllas que en el pasado no cuajaron o, al revés, surtieron efectos positivos y, en definitiva, vinieron a proyectar la marca y el destino diferenciado que, en teoría, es Puerto de la Cruz.


Además, como otras veces, son Cabildo y el Ayuntamiento quienes asumen y coordinan el plan cuyos contenidos, a la espera de ser conocidos con detalle, estarán basados en un Plan de Modernización que el Consorcio de Rehabilitación Turística trató de impulsar en medio de sus avatares. Consorcio cuya continuidad, por cierto, da por hecha todo el mundo, aun cuando no se tienen siquiera declaraciones públicas determinantes de los responsables.

Ese Plan de Modernización tenía como fundamentos la implementación del propio destino así la promoción y desarrollo de nuevos productos y experiencias, con el fin primordial de crear o acentuar rasgos característicos propios que fueran, en sí mismos, valores diferenciados y competitivos sobre otros destinos. El próximo mes de agosto se cumplirá un año del comienzo de la confección de este Plan de Modernización, al que se incorporan, según se ha sabido, veintiséis convenios firmados para avanzar en la mejora de la oferta turística portuense.

Pero, volviendo al principio, se precisa algo más que el ‘marketing’ puntual o estacional. Ni siquiera conviene entretenerse, llegado el momento, en debates sobre las orientaciones y aplicaciones que definan los responsables. Si eso sucede, por ejemplo, y seguimos sin acometer la reconstrucción de la estación de guaguas pues continuaremos con una carencia infraestructural penosa teniendo en cuenta el significado y las características de esa instalación. Es decir, la ciudad, como tal, y como destino turístico, necesita hechos que de verdad reflejen una modernización necesaria.

Se requiere, entonces, una acción decidida de los poderes públicos para transformar, para abrir nuevos caminos, para innovar y cualificar la oferta turística. El Puerto, por fortuna, sigue conservando activos valiosos, encantos inigualables. Y hasta los componentes de su oferta -entre los que se incluyen, por supuesto, los de índole privada- permiten seguir fidelizando clientela. Hay que seguir cultivándolos. Pero siendo conscientes del riesgo que supone quedarse muy atrás y perder los raíles de la competitividad, tan exigentes en la sociedad de nuestros días.

No basta, pues, con un plan de ‘marketing’. Está bien pero se demandan otras cosas. Sería muy interesante, en ese sentido, hablar de un ‘Plan de inversiones’, ¿no les parece?

jueves, 16 de julio de 2015

NECESIDAD DE RENOVACIÓN

Dos de cada tres plazas hoteleras canarias necesitan renovación. Es una de las conclusiones registradas en el estudio promovido por la cátedra de Turismo-CajaCanarias,Universidad de La Laguna-Ashotel, titulado “Reinventando alojamientos turísticos. Casos de éxito y soluciones innovadoras”. Sus dos coordinadores, Moisés Simancas y Raúl Hernández, son convergentes a la hora de valorar este aspecto de la realidad turística canaria, relacionándolo con el presente y el futuro. “Canarias no puede dormirse en los laureles”, dice el primero, que remarca: “O nos expulsan o nos obligan a bajar precios”, asunto del que nos hemos ocupado últimamente con su incidencia en el Puerto de la Cruz. “Hay que reinventarse y no vivir solo de sol y playa”, apunta Raúl Hernández.

Es significativo el dato: dos de cada tres plazas hoteleras en la Comunidad Autónoma necesitan renovación. Y que el 75% de las camas tiene más de veinticinco años. ¿Significa que la oferta, en su conjunto, está vieja? El porcentaje, aclaran los coordinadores del trabajo, no equivale a decir que están obsoletas. Pero sí hablan de una competencia dura y de la necesidad de renovar para alcanzar niveles de competitividad que los mercados valoren para traducirla en fidelización.

Por ello acierta el presidente de la patronal turística tinerfeña (Ashotel), Jorge Marichal, cuando insiste en que hay que adaptarse a los nuevos gustos y las nuevas exigencias de los clientes. Sostiene Marichal que ahora es el momento de renovar “porque la rentabilidad va mejorando y hay líneas de financiación”.

Tendrán que aplicarse propietarios y empresarios de establecimientos turísticos. Una perversa y maliciosa interpretación de datos como los que comentamos van tiñendo a la oferta alojativa canaria de un color sombrío, inquietante, ‘avejentado’, si nos permiten esta expresión.

Que la cúpula del empresariado del sector tenga la valentía de proyectarlo, es un hecho positivo. Se trata de hacer virtud de la necesidad. Hay que llevarlo a la práctica.

martes, 14 de julio de 2015

LA DECADENCIA, ANTE EL MINISTRO

El Puerto de la Cruz es hoy escenario, en medio de una de sus festividades principales, de la entrega de las cinco medallas y dos placas al mérito turístico 2014 que concede el ministerio de Industria, Energía y Turismo. Su titular, José Manuel Soria, acompañado de la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego, estarán presentes en el acto. La isla La Palma recibirá uno de los galardones que la distingue como Destino Emergente. Y el Grupo Piñero, que tiene algunos establecimientos hoteleros en las islas, recibirá una medalla que premia la internacionalización de su expansión, cifrada en su operatividad en más de treinta países y en la gestión de más de cinco millones de estancias turísticas. Para todos los galardonados, la enhorabuena.
        Está claro que la ciudad vibrará más con su fiesta marinera que con esta convocatoria que posiblemente  interese casi de forma exclusiva al ámbito turístico. La proyección mediática y propagandística no podrá evitar referencias a su proceso de decadencia, agitado hace pocas fechas por los datos negativos de sus precios hoteleros, y en el que hará falta algo más que voluntarismo para superarlo. Un gobierno local que se estrena relativamente y del que apenas se tienen noticias sobre lo que quiere y piensa hacer en materia turística tiene derecho a sentirse estimulado por ser ciudad-sede, pero debe ser consciente de la gloria efímera de las fotos y los titulares en plena jornada del Carmen. Como el pueblo parece estar más pendiente de sus festejos, para vivirlos a su aire ácrata, acomodaticio y desenfadado, pocos se acordarán de este evento cuando se sucedan los avatares que pondrán de relieve el escepticismo con que hay tomarse las cosas del Puerto.
        Para el anecdotario quedan los esfuerzos ministeriales en llenar el recinto, la escasa respuesta inicial del empresariado local, las llamadas motivadoras, los arreglos y los adecentamientos apresurados de espacios públicos por los operarios municipales… Es curioso pero quienes en el pasado reprochaban “la ruta de las procesiones” son casi los mismos que ahora no solo la repiten sino que la prolongan con “el trayecto del ministro”. Bienvenido, ‘míster’ Soria, aunque sería bueno que aclarase si se puede seguir confiando en lo del Consorcio, el último tren de progreso que pasaba por aquí.   Pero, en fin,  sean esos lavados de cara positivamente recibidos porque la ciudad los necesita. Solo basta darse una vuelta por las redes sociales para contrastarlo. Y claro que no se conforma con ellos. Quiere más.

La cuestión de fondo es harina de un costal más importante: necesidad de revitalizar a fondo el municipio, consolidarlo como destino turístico diferenciado, transmitir a la ciudadanía y a los actores sociales pruebas claras y serias de que se pueden desbloquear algunas actuaciones, incentivar a los diezmados sectores productivos, hacer viables proyectos e iniciativas. El Puerto no volverá nunca a ser lo que fue pero tiene derecho a escribir un futuro menos sombrío.

lunes, 13 de julio de 2015

BAJOS PRECIOS Y SUS CONSECUENCIAS

¿Y qué se puede hacer?, se preguntaba un empresario hotelero tras la lectura de nuestra entrada del pasado viernes 10, titulada Precios hoteleros ¡Horror!  y basada en las informaciones de agencia que, remitiéndose a fuentes del sector, sitúan al Puerto de la Cruz como el destino turístico con los precios hoteleros más baratos de España durante el presente mes de julio. La media: 68 euros por noche, frente a los 118 de promedio por pernoctación en el país.
La respuesta debe encontrarla el propio sector. Y a ser posible, con sus propios recursos; sin que eso signifique renunciar a cooperar con el sector público, apremiándolo y exigiendo cuando sea menester. Los propietarios y directores de algunos establecimientos ya lo intentaron en el pasado, con el fin claro de fidelizar clientela y multiplicar un mensaje distinto de confortabilidad. Pero poco tenían que ver esas acciones con los niveles de competitividad exigibles en una elemental estrategia de comercialización. Son estos niveles los que ahora hay que mejorar, por todo: pero, principalmente, para frenar el malbaratamiento del producto.
La situación requiere, además, una respuesta colectiva, de conjunto. Los intentos aludidos fueron casi a título individual. Ahora, todos deben mojarse. Deben estrujarse los sesos o pagar a consultores especializados para plasmar y llevar a cabo iniciativas que hagan la oferta más atractiva en todos los órdenes. Cruzarse de brazos, nuevamente, equivale a vegetar, a seguir viendo muy lejos el tren de la competitividad. Que pregunten los empresarios y profesionales si en aquel Consorcio de Rehabilitación Turística, en el que Fernando Senante hizo lo que pudo antes de que la paralización y la falta de apoyo municipal lo paralizara casi todo, queda algún resquicio no para ejecutar alguna acción promocional sino para culminar alguna planificación y mejorar las condiciones generales de la oferta hotelera portuense.
En otros sitios, con problemas que tienen similitudes, la iniciativa privada empieza a moverse. Algunos hoteleros de Sevilla, por ejemplo, han ideado productos “para hacer más atractiva la ciudad en verano”. Han logrado la incorporación de firmas comerciales y atracciones. Y hasta han dado con la separación de ofertas para niños y adultos. Por otro lado, la Federación Hotelera de Mallorca (FEHM) ha propuesto al nuevo alcalde de Palma –apenas un mes en el cargo- un plan de trabajo para impulsar la competitividad y la cualificación de la ciudad como destino turístico. La FEHM ha llegado a hablar al regidor mallorquín José Hila de fórmulas para contribuir al dinamismo urbano, de un mayor cumplimiento de ordenanzas y de incrementar la oferta especializada en restauración.
        Bueno, son elementos para empezar a hablar. Y para empezar a moverse. Es hora de que asociaciones y entidades  del sector digan algo, diseñen y compartan una mínima estrategia. Tanto silencio, tanta inhibición y tanto pasotismo, o tanta inversión de tiempo en pugnas que luego se desvanecen en las entretelas de la política, no sirven para nada.

        Quizá hoy, en el Club 13, donde se sientan expertos profesionales y buenos conocedores del medio turístico, aunque unos cuantos ya estén jubilados, deberían hablar de todo eso. De bajos precios y de sus consecuencias.