Prepárense los ayuntamientos españoles -unos cuantos ya han avanzado- para afrontar el uso de la Inteligencia Artificial (IA). Estamos ante una realidad que no admite marcha atrás y obliga a organismos como la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) a ir implementando programas que, dentro de un tiempo, serán moneda corriente en los usos administrativos. La Federación, en efecto, ya se adelantó al debate elaborando una guía práctica dirigida a las entidades locales, donde se aborda el enfoque ético de su uso, preservando los derechos de las personas y primando aspectos como la ciberseguridad.
Hay que tener a la IA como aliada. Esa es
la conclusión a la que han llegado en el Foro Nacional sobre Inteligencia
Artificial para la inclusión y la accesibilidad universal en los municipios
celebrado en Zamora bajo los auspicios de la propia FEMP, de la Fundación ACS y
el Ayuntamiento de la localidad, con la participación de la CERMI y la
Fundación ONCE. En la convocatoria se dieron cita los representantes de las administraciones
públicas, entidades del tercer sector, empresas tecnológicas, expertos y personas
con discapacidad para compartir experiencias, identificar retos y
oportunidades, y promover el desarrollo de soluciones innovadoras que sitúen la
inclusión y los derechos humanos en el centro de la transformación digital. La
organización municipalista insiste en hacer políticas de inclusión de las
personas con discapacidad para que “disfruten de una vida plena y puedan
ejercer todos sus derechos.
El secretario general de la FEMP, Luis
Martínez-Sicluna, remarcó en su valoración de este foro que la IA tiene que
llegar a todos los ayuntamientos, incluso los más pequeños, garantizando un
“enfoque inclusivo para que ningún ciudadano se quede atrás” porque el 10% de
las personas con discapacidad vive en el mundo rural. Martínez-Sicluna ha
recordado que la FEMP lleva décadas trabajando por la accesibilidad,
centrándose primero en la mejora de los espacios públicos; más tarde en la
accesibilidad sensorial, cognitiva y comunicativa; para potenciar ahora el uso
de la IA.
“La accesibilidad es una cuestión que
afecta a la dignidad de las personas. Hablamos de una garantía para el pleno
ejercicio de sus derechos de una parte importante de la sociedad. Pero, más
allá de esto, es algo que mejora la vida de todas las personas”, ha añadido.
De ahí, el pensamiento de tener a la IA como aliada. Cuando
en foros políticos y empresariales se discute sobre la perversión y los riesgos
de su funcionamiento, la iniciativa de la FEMP es constructiva y alentadora. Socializar
su uso. Es poner la IA al servicio de los ciudadanos pues estamos ante un marco
de realidades que no pensábamos. Seguro que hay amenazas pero también un
horizonte de posibilidades que, debidamente encauzadas, tienen que ser muy
útiles. Un salto de modernidad y una mejora clara de la calidad de vida.
Que no es poco, en este mundo de lágrimas y penurias.
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