El último libro del escritor portuense Juan Cruz Ruiz, 'Inolvidables', fue presentado anoche en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC). Aforo completo en la bochornosa tarde portuense. La profesora y directiva de la entidad, Margarita Rodríguez Espinosa, hizo de introductora. Minuciosa descripción la suya. Luego, leímos el siguiente texto como antesala del diálogo que mantuvimos:
“Fui por muchos sitios del mundo, y jamás he sentido que preguntar fuera un oficio circunstancial: es, al contrario, la esencia de lo que sirve para saber”, escribe Juan Cruz Ruiz en el preámbulo de este tomo que tituló Inolvidables, como por si no lo fueran ya, perpetuó a sus protagonistas entrevistados con pasión, una manía saludable que cultivó, queriendo y sin querer, allí desde donde el territorio limita con el barranco y llaman Calle Nueva.
Es tal la pasión y tan extensa la colección
que el autor plantea una duda existencial: “No sé cómo haré el día que ya no
pueda preguntar”.
Pues nos quedarán libros como éste y tantos
otros que son la síntesis de una vida, el recorrido entusiasta y perfeccionista
por los meandros y los recodos, hurgando en la memoria y la piel viva de los
personajes, hasta tocar su alma. Juan Cruz se siente agradecido con el azar que
favoreció la inmunidad del aguijón de la curiosidad. Claro, como que descubrió
que preguntar era mejor que callarse.
Y por eso el curioso que lleva dentro siempre
se sentirá motivado. Más interrogantes en busca de más respuestas. Pero no es
cuestión de cantidad, ¿saben?, al contrario: hay que saber preguntar, cómo
hacerlo, hasta el énfasis importa, medir los tiempos, valorar la oportunidad,
administrar los silencios, interpretar el por qué de una evasiva… Quizá, o sin
quizá, por todo ello, el escritor/entrevistador, no solo supo enhebrar sino
encontrar las contestaciones adecuadas, esas que, en más de una ocasión, los
del oficio condensamos con el verbo arrancar.
En estas páginas aparecen Gabriel García Márquez, Günter Grass, Carlos Fuentes, Orhan Pamuk, Saramago, Semprún, Vargas Llosa, Octavio Paz, Muñoz Molina, María Zambrano… con sus “respuestas de aire y de memoria”. Porque esa es otra: la sensibilidad del autor, el ‘feeling’ que va aportando para que haya un sello inconfundible, mejor dicho, ese toque de humanismo que destilan los elegidos, los elegidos para preguntar, como Juan Cruz Ruiz, hasta hacer más inolvidables a los relevantes personajes y creadores que contestan y dan vida a este libro, una treintena de las mejores entrevistas realizadas en las últimas cinco décadas".
Y el diálogo, con participación del pùblico, fluyó.
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