martes, 13 de octubre de 2009

CUANDO PRIMAN LOS ABUCHEOS

Pues claro que había noticias en el desfile militar del Día de la Fiesta Nacional. Y algunas, destacadas.
Pero, sin embargo, los abucheos al presidente del Gobierno han primado, informativamente hablando. Abucheos entremezclados con peticiones vociferantes de dimisión.
No es el día adecuado, no es el marco, no es un acto del Gobierno pero... hay que convertir el griterío en noticia. Como si eso fuera difícil. Ya en años anteriores sucedió y en muy pocos foros se escuchó una palabra de reprobación. Como si la solemnidad, la memoria, la simbología y el respeto de la celebración no importaran. ¡Leña al presidente, que es de goma!
Pero el presidente resiste. Con buen talante y adecuada compostura. Con estoicismo. Hasta termina restando importancia cuando dice que los abucheos forman parte del rito.
Y los que menos pueden disimular su contento -algunos medios, incluidos- vieron cómo se apagaba el esplendor de la protesta cuando el alcalde de Madrid, Ruiz Gallardón, dejaba claro que ésas no son formas. Aunque no se destaque ese capote.
Se entiende el descontento, se acepta el disgusto que una gestión política puede deparar, se admite la discrepancia con un político, por muy presidente del Gobierno que sea... Pero hasta para protestar hay que saber conducirse. ¡Quién los vería, con su coro mediático de 'constructivo' refuerzo, si esos abucheos fueran dirigidos a un presidente de otro color político en el mismo escenario!
Había otras noticias, sin duda, pero los abucheos primaban.
Hoy, para otras cosas, seguro que no los hay.

lunes, 12 de octubre de 2009

PAISAJE TRAS LA CENSURA

Consumada la censura en el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, cabe exponer algunas consideraciones, fruto de la legitimidad que proporciona la convivencia vecinal y de la observación y seguimiento a cierta distancia, voluntariamente autoimpuesta, de las circunstancias y acontecimientos en torno a ese trance que se ha saldado con el retorno de Marcos Brito a la alcaldía y con la reedición de la alianza política entre Coalición Canaria y el Partido Popular.
Muchas personas, portuenses y de otras localidades, se han sentido avergonzadas -más que escandalizadas- con imágenes, informaciones y gráficas que no sólo revelan tensión y que traducen la crispación que desde hace unos años sacude el cotidiano desenvolvimiento de los portuenses, sino que pudieran ser interpretadas como un comportamiento público que abochorna. Encontrarse a vecinos y amigos, reconocer rostros metidos en un ambiente de refriega, como si de figurantes se tratara, no es gratificante, desde luego.
Pero no es la principal esa actitud que se cuestiona. Al menos, durante la sesión. En el fondo, parece lo natural. Por muy comedida que haya sido la ambientación previa y hasta por muy punzantes que resultaren algunas intervenciones, se diría que es la exteriorización de unos sentimientos, una suerte de catarsis en la que se registran desde el dolor por una pérdida hasta la ansiedad por derribar y disfrutar de las mieles de una victoria política. Son sensaciones en muchos casos incontroladas porque en situaciones así no todos pueden mantener el temple y la compostura. Aunque tengan antecedentes. Pero hay quien sigue viendo en estos episodios una especie de circo o de pugilato.
Los portuenses no somos así, lo aseguro (y perdón por la primera persona). Terminado el pleno, liquidados los afanes de unos por acceder al poder y la legítima defensa de otros como primera baza para intentar recuperarlo, se supone que se agota todo ese clima enrarecido y tirante. Puede que la ciudad -sin que ello sea necesariamente nocivo- padezca una excesiva politización. Si fuera ideológica, nada que temer, pero puede presumirse que son otros los factores que alientan aquélla. Y eso es lo malo: que el virus del encono -y hay verdaderos especialistas en administrarlo- inocule hasta extremos que dejen entrever un cierto clima ‘guerracivilista’.
Pero, de verdad, no somos así. Siempre hubo respeto y tolerancia entre los portuenses, incluso durante el franquismo que uno conoció. El turismo contribuyó a ello. En foros y conversaciones populares, en polémicas periodísticas, en círculos de distinta naturaleza, en los colegios, las diferencias -que las había- se sobrellevaban de una manera no sólo (como se diría hoy) políticamente correcta sino con elegancia. En una población poco numerosa, donde todos más o menos se conocían, las procedencias y las familias se sabían con asombrosa exactitud, por lo que se aceptaban y toleraban aún cuando, sotto voce, esto es, en voz baja, casi en secreto, pudieran hablar de la cáscara amarga o de algún episodio turbio que no se correspondía con la auténtica personalidad del individuo.
Esto es lo que debe preocupar en el paisaje después de la censura. Sosegados los ánimos, la legítima y democrática pugna política debe desarrollarse en las coordenadas más normales, con arreglo a las reglas del juego. Lástima que algunos abusen de ellas. Pero es la ciudadanía la que espera uno y muchos actos de generosidad, la que aguarda señales y expresiones de respeto para restituir el prestigio institucional y para lograr que las discrepancias sólo fortalezcan la salud del civismo democrático. El civismo y la cultura democrática, precisamente para no dañar o seguir mermando la credibilidad de quienes ejercen la representación popular.
Todos están obligados a hacerlo. La ciudad, metida en una difícil encrucijada de revitalización como destino turístico, necesita de mayores dosis de quietud y estabilidad por parte de sus dirigentes políticos. La población espera hechos y realizaciones una vez alcanzado el cenit de las rupturas. Recuperar valores, generar confianza, discutir con madurez, cultivar señas de identidad, defender sin reservas los intereses generales del municipio…
Se puede hacer. Es mucho lo que está en juego.

viernes, 9 de octubre de 2009

EXTRAÑA SENSACION, RARA

El Consejo de Ministros se reúne en Las Palmas de Gran Canaria. Las circunstancias han querido que coincida con las exequias del soldado Cristo Cabello Santana, a las que asistirá el Príncipe de Asturias.
Es una sensación rara, extraña. La importante cita política se ve impregnada de dolor por la pérdida de una vida humana que estaba allí trabajando por la paz. Qué paradoja. La paradoja de todas esas misiones.
Es un dolor que no escapa. Estuvimos cerca de las lágrimas y de los gemidos de los familiares y seres queridos, cuando el féretro, envuelto en la bandera nacional, era custodiado por sus compañeros. Estuvimos cerca del desespero y de la impotencia, de la amarga realidad que supone dejar la vida tan lejos y en qué circunstancias.
Lágrimas de la ministra Chacón, fundida en un abrazo transido de emoción con los familiares. La cúpula militar, firme y solidaria. Qué trance.
Y muy cerca de donde habita el dolor, la trascendencia de un Consejo de Ministros específicamente convocado para tratar de Canarias. Rodríguez Zapatero da una prueba más de la sensibilidad que sus gobiernos han tenido con esta Comunidad Autónoma. Es de los gobernantes que más sensibilidad ha acreditado con las islas. Se esperan decisiones que tengan que ver con el transporte público, la reconversión turística y la revisión del régimen Económico y Fiscal (REF), asignaturas que hay que aprobar, no porque el ejecutivo venga y se reúna en el propio escenario sino porque también las instituciones canarias y los agentes sociales están obligados a un ejercicio menos acomodado.
Será una fecha, este 9 de octubre, apta para recordar: la despedida a un canario caído por la patria en misión profesional y un gobierno reunido para abrir caminos y diseñar soluciones a las demandas de la población.

jueves, 8 de octubre de 2009

HUELGA DE JUECES

Hay sangre canaria en Afganistán, el Tribunal Supremo decide que Tebeto va para largo, prosigue el viacrucis del Partido Popular, Silvio Berlusconi ya no es tan inmune a la Justicia, el Gobierno de España se reúne mañana en Las Palmas de Gran Canaria... La actualidad del día se desgrana en medio de calores y de humedad que han traído congestiones y golpes de tos difícilmente soportables.
Pero hay otro asunto que llama la atención: la huelga convocada para hoy por la Asociación Profesional de la Magistratura. Parecía pacificado ese terreno: es más, el Gobierno entendió el mensaje del paro anterior, se puso las pilas y dispuso lo necesario para que se viera que la Justicia es una prioridad. Se prevé un incremento del 13,77% en el presupuesto del Ministerio para el año próximo, alcanzando la cantidad de mil ochocientos cuatro millones de euros, el mayor de la historia de la democracia.
El Gobierno, que es consciente de las demandas ciudadanas en orden a disponer de un sistema de justicia eficiente y de calidad, acaba de aprobar también el Plan de Modernización de la Justicia que completará el proceso de mejoras iniciado hace cinco años. Supone una inversión de 600 millones de euros hasta el final de la legislatura.
Los presupuestos para el próximo año prevén casi treinta y cinco millones de euros para la implantación de la nueva oficina judicial. Ello significa concentración de esfuerzos y recursos, juzgados más eficientes, un mejor servicio a la ciudadanía y una mejor asistencia a jueces y magistrados.
El ejecutivo señala, en fin, que no hay motivos para no ir a trabajar y que no es una huelga de jueces sino el paro de la Asociación Profesional de la Magistratura que califica de "fogonazo" el Plan de Modernización y considera la inversión prevista como "escasa".
En cualquier caso, respetando las razones de dicha Asociación, sus componentes habrán valorado la oportunidad de la convocatoria en momentos de recesión económica como los que venimos padeciendo. Hay medidas que, en determinados contextos, suelen generar impopularidad. Que se pongan en huelga los jueces, o los integrantes de una asociación de jueces, es difícilmente entendido y aceptado por la gente.
Lo importante: que haya diálogo, que se agoten todos los recursos al alcance para evitar medidas rupturistas, parálisis y trastornos. En definitiva, que la Justicia funcione. En un Estado de derecho es primordial.

miércoles, 7 de octubre de 2009

VIACRUCIS DEL PP

Destapada la trama corrupta del Partido Popular (PP), ahora que el sumario no es secreto y ya se conocen detalles concretos, no sólo del 'modus operandi' sino hasta del comportamiento de los implicados, habrá que reconocer el trabajo profesional de los redactores de la cadena SER que ayer dieron toda una lección y en el breve espacio de unas horas fueron capaces de condensar aspectos relevantes del funcionamiento de la trama hasta culminar con la prolija síntesis de 'Hora 25', una nueva lección de periodismo radiofónico.
La democracia de este país le debe mucho a la SER y su tratamiento informativo del "Caso Gürtel" es la penúltima contribución al robustecimiento del derecho a la información, a la transparencia, a la libertad de expresión misma. La cadena, sus profesionales, han dado un ejemplo de destreza y calidad profesional. Se explica así el por qué de un liderazgo permanente en las mediciones de audiencia. Un aplauso, sí señor.
La cuestión de fondo: los dirigentes del Partido Popular ya no pueden mirar para otro lado. Es muy grave la situación. Y un partido político que ha tenido experiencia gubernamental y aspira a recobrar cuotas de poder y que se ve manchado por este escándalo que no es bueno, obviamente, para la democracia, tiene que dar algún tipo de respuesta que en nada se parezca a las tangentes que encuentra su presidente, Mariano Rajoy, cada vez que brotan las noticias que ponen de manifiesto que no soplan vientos favorables.
De lo que se va conociendo del sumario se desprende claramente que han ido 'cantando' los detenidos e interrogados. Lo han hecho por instinto de supervivencia, seguramente. Algún día, cuando se profundice en la investigación, se sabrá.
Desde hace muchos años sostenemos la teoría de que lo peor para la derecha (principalmente en núcleos de población pequeños donde las relaciones son más directas y donde se conocen más fácilmente las cirunstancias que concurren) es que quienés están en la pomada se conocen las artes buenas y malas de todos. Conocen sus odios y sus filias, sus debilidades, sus aspiraciones... Se lo van contando unos a otros. Y claro, cuando la cuerda se rompe por algún lado, cuando surge alguna discrepancia y se produce el distanciamiento, entonces es cuando se exterioriza el peor talante, las descalificaciones, los deseos de revancha...
Entonces, no son de extrañar ni las formas ni las expresiones que se van conociendo (Una de ellas, por ejemplo, que causa hasta gracia, es la pretensión del presidente de la Generalitat valenciana de sacarse una foto con Obama. Quien recibe el encargo termina confesando que no ve la hora de jubilarse pues está harto de los políticos y sus caprichos).
Quede para otro momento el análisis de las repercusiones de asuntos tan graves como la financiación irregular de una organización política, que es de lo que se trata. Para ahora, hay que decir que lo ocurrido al Partido Popular, donde hay gente honesta y capacitada, por descontado, no es bueno ni para el propio partido ni para el sistema democrático español.
La credibilidad hay que ganársela en un pulso que late no sólo con proyectos y programas políticos, con una adecuada política de personal y con decisiones de calado, sino con determinaciones internas que pueden ser dolorosas pero que no hay más remedio que afrontar si no se quiere perder del todo la credibilidad.
Porque si ésta merma, malo, muy malo. Hasta los más profanos en política, aquellos que tengan un vago conocimiento de lo que está ocurriendo en el interior del PP, podrán establecer la duda básica: caramba, si así administran los recursos de su casa, ¿qué harán con la de todos si se les otorga la confianza?
Lo dicho: no se puede seguir mirando para otro lado, dando respuestas inconsecuentes o tratando de minimizar el impacto a base de naderías. Claro que lo tiene que estar pasando mal Mariano Rajoy. Pero sobre él, en un funcionamiento democrático elemental, recae la responsabilidad principal y la necesidad de tomar la iniciativa para buscar salidas si es que quedan.
Un dirigente de su talla no puede argumentar la aplicación de la indiferencia cuando es su partido el que se ve afectado por los comportamientos presuntamente delictivos de quienes pertenecen a la organización o tienen algún vínculo con ella. Ya no es un medio de comunicación hostil que persigue, ya no es la veterana voz discrepante, ya no es la obsesión de unos pocos: es algo tan serio como la financiación de la organización lo que se pone en tela de juicio, algo esencial en la salud del funcionamiento del sistema.
Y ante eso, respuestas. Las demandan las bases, aunque sea discreta y disciplinadamente, los votantes y la sociedad misma.
De momento, sigue el viacrucis.

martes, 6 de octubre de 2009

INDICES DE AUDIENCIA

Los más recientes registros de audiencia de programas de televisión en Canarias con invitados y contenidos políticos no sólo no han dado bien para los medios y los protagonistas sino que ponen de relieve un claro agotamiento de la fórmula y hasta de los discursos.
El hecho es indicativo del hartazgo de la ciudadanía y de la preocupación que suscita esa conducta. Canarias lleva años sufriendo las inconsecuencias de muchos representantes de la soberanía popular y hasta la repetición de muchos rostros que han de explicar decisiones de difícil justificación. La Comunidad Autónoma es un dechado de irregularidades de todo tipo. La sospecha de que en Canarias todo se compra y se vende está muy extendida. Los casos de corrupción se han multiplicado. Y hasta la impunidad que ha caracterizado una buena parte de asuntos turbios vinculados a la política es otro factor que ha cansado a la población.
Hace pocos años el anuncio de la aparición de un líder político en la pequeña pantalla era seguido de notable expectación y hasta los periódicos de los días siguientes dispensaban a la comparecencia el tratamiento que estimaban adecuado para resaltarla. Ahora, pese a las promociones propias y del mismo medio, prácticamente se limitan a referenciar índices de audiencia.
Preocupante. La política en Canarias ha dejado de interesar, hecho que favorecerá a algunos, seguro, y por tanto, habrá que relativizar. Al menos la política que podemos contrastar en las televisiones. La gente se ha cansado: cree que se habla lo mismo de los mismos, que de tal cargo público ya ha escuchado todo lo que tenía que escuchar, que esas manifestaciones ya las conoce de otro medio, en definitiva, que prefiere otras opciones de la oferta televisiva, tan digitalizada ella.
Que tomen nota también los responsables de las televisiones. Igual esa fórmula está más que agotada. Que sepan, desde luego, que su importante papel como medios de comunicación debe estar motivado sobre la innovación, además de contribuir a una formación e información de la ciudadanía bajo los principios del respeto y el pluralismo.
Los registros, esos índices revelan que algo va mal, que la gente está bastante cansada de políticos y de televisiones con políticos.
Así que, unos y otros, a replantearse uas cuantas cosas.

lunes, 5 de octubre de 2009

POLITICOS VERSUS JUECES

A la hora de elaborar este comentario, se desconoce si ya el Gobierno de Canarias ha formalizado una denuncia o una queja que su portavoz ha anunciado días pasados tras las declaraciones públicas hechas por la portavoz de la asociación “Jueces para la democracia” en Canarias y titular del número 8 de Las Palmas de Gran Canaria, la magistrada Victoria Rosell, en relación con la sentencia del caso ‘Tebeto’, a este paso convertido ya en un auténtico ‘tebetazo’, inevitable aumentativo no sólo por la cuantía de la condena sino por las aristas de la controversia que la resolución ha generado.
Pero, bueno, da igual. Salvo que se haya producido alguna entente, cuasi imposible, el anuncio es lo suficientemente ilustrativo como para que hablemos sin reservas de un claro enfrentamiento en la Comunidad Autónoma de Canarias (o Estado Libre Alocado, como prefieran) entre representantes de dos poderes públicos. O sea, políticos versus jueces. Lo que faltaba para el duro, se decía coloquialmente en el pasado, cuando el cúmulo de la ilógica y de los contrasentidos, de las complicaciones y de las difíciles salidas, alcanzaba su punto álgido.
Ya se verá entonces, cuando el asunto se residencie en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cómo se resuelve el incumplimiento que el ejecutivo atribuye a la magistrada amparándose en el articulado de la Ley del Poder Judicial: “Dirigir a los poderes, autoridades o funcionarios públicos o corporaciones oficiales felicitaciones o censuras por sus actos, invocando la condición de juez o sirviéndose de esta condición”.
Lo malo es eso, que, como en tantas otras ocasiones, asistamos a un debate semántico o nominalista pues la juez señala que opina como ciudadana y portavoz de una asociación profesional y, por tanto, se abre el espacio para el entretenimiento fronterizo: hasta dónde llega su margen de manifestación o la libertad de expresión misma. Si así fuera, estaríamos ante otra cortina que impediría apreciar la cuestión de fondo.
Porque, en la jungla en que se ha convertido Tebeto, Victoria Rosell ha dicho algo que escalofría: “Donde se tramitan las cosas, por amistad, enemistad o pura negligencia es en la consejería de Industria”. Es probable que si la afirmación fuera el texto de uno de esos innumerables mensajes que no se filtran y aparecen en programas televisivos del todo vale, se perdería en el espacio catódico sin más, otra de las infinitas aseveraciones impunes. Si esto lo escribe un periodista o lo manifiesta algún cargo público, puede que si en esas fechas no hay mucho que hacer, alguien, al menos, abra unas diligencias previas.
Pero, ojo, es una magistrada quien lo dicho, en calidad de lo que sea, pero es una juez la que pone el dedo en la llaga de la muy extendida sospecha de que en Canarias todo se compra y se vende, todo se arregla a base de componendas, favores, predisposición o negligencia, ya sea natural o premeditada.
Y es la misma Victoria Rosell la que advierte en el anuncio del Gobierno de Canarias un intento de hacer callar esa voz discrepante, mejor dicho, esa voz crítica con un modus operandi complejo y tendente a desviar la atención o enredar las secuelas de la ya célebre sentencia.
Pocos días antes de que estallara la tormenta, la judicatura había pedido respeto a sus decisiones. Lo decía un siempre prudente Antonio Castro, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), consciente de la polémica en que se veían envueltos algunos magistrados a raíz de determinadas resoluciones. Castro querrá atemperar, sobre todo después de comprobar que si la juez Rosell se apresuró a defender a su colega Gómez Cáceres (autor de la sentencia de Tebeto), nadie, prácticamente, se ha adherido a lo dicho por aquélla.
Abierto este frente por el Gobierno -ya se verá donde acaba el enfrentamiento y cómo suturan las heridas-, lo preocupante es si esta comunidad de nuestros pecados resistirá lo que parece ser un virus de imprevisibles proporciones. La convivencia sociopolítica ya estaba lo suficientemente enferma como para que ahora broten episodios como el que nos ocupa.
Como la credibilidad andaba en tan altos niveles, encima políticos versus jueces.

sábado, 3 de octubre de 2009

TAORO, OTRA FRUSTRACION

Pues no hay manera, no. Leyendo a Víctor Pérez, consejero de Hacienda del Cabildo Insular de Tenerife, se desprende que el antiguo hotel Taoro, sede también de un casino de juego durante décadas, está condenado. Condenado a permanecer cerrado, a sufrir el abandono, a deteriorarse progresivamente... Nadie lo quiere ya. Pobre Taoro.
Ya costó lo suyo la idea de restitución del uso residencial turístico, una de las opciones que surgió nada más materializarse el traslado del casino y sus instalacioes complementarias al complejo "Costa Martiánez". Los informes técnicos determinaron, por fin, la voluntad política pero... no ha habido suerte.
Pérez dice que hasta tres concurso públicos han sido convocados pero ninguna empresa ha mostrado interés ni ha participado. Dato inquietante que puede asociarse a la crisis general que también afecta al sector turístico y la coyuntura declinante del Puerto de la Cruz como destino turístico.
Quizá a la voluntad política le haya faltado algo más de entusiasmo, un poco más de carne en el asador para que cristalizara esta indudable oportunidad. No se apreció un seguimiento más activo al margen de la literatura administrativa oficial de los concursos. Quiere uno pensar que en ferias y convocatorias promocionales se hablara de este asunto, pero ni por esas...
Y como una vez más, el empresariado local ha hecho gala de su escasa capacidad de iniciativa, siquiera para presionar algo, para galvanizar ánimos e intentos emprendedores, he ahí que el Taoro de toda la vida, aquel hotel que los ingleses concibieron en el parque natural de la ciudad, el de la escuela de formación de excelentes profesionales, el de centro histórico, el de jardines inigualables, el de sede de casino de juego durante décadas, el de pabellón de congresos complementario sigue cerrado.
Es otra desilusión más, otra frustración. Leyendo las opiniones de algún foro digital, se nota claramente esa sensación. Hay quien llega más lejos y despierta los viejos fantasmas del norte desatendido o abandonado por otros intereses. Es inevitable que se produzca esa sospecha, que reaparezca la invisible mano negra que se muestra implacable a la hora de impedir o aplastar cualquier intento de que el destino remonte la situación. Y lo peor: que la situación alimente la maldición que parece pesar sobre el municipio.
Pérez, un consejero sensato que conoce bien la evolución socioturística del municipio, explica que, tras las convocatorias fallidas, se está estudiando el futuro del inmueble. Y que la decisión que se tome pretenderá el beneficio general para la isla. Vale, como formulación teórica.
No dice que se abandona la alternativa de la restitución del uso hotelero pero lo da a entender. Y eso sí que es lo preocupante. Aquí estábamos, aún en plena crisis, en una auténtica oportunidad para el Puerto de la Cruz. A ningún empresario, a ningún hotelero le escuchamos opiniones contrarias a que la ciudad precisaba de uno o dos establecimientos turísticos de primer rango. Sin embargo, el tren ha pasado y nadie lo ha detenido. Ni siquiera la actuación de mejora y reacondicionamiento de los jardines y paseos de la ladera norte -para que nadie esgrimiera su mal estado como factor disuasorio- ha servido de acicate.
O sea, que se queda el Puerto sin su hotel de lujo, sin su hotel por antonomasia y ahora, mientras el cierre siga cobrando el alto precio del deterioro y la inutilidad, se ciernen todas las dudas de qué hacer con tan atractivo (teóricamente) inmueble. Atentos al debate de ideas, si lo hubiera o hubiese.

viernes, 2 de octubre de 2009

MADRID OLIMPICA, ILUSION COLECTIVA

Se despeja hoy la incógnita. La mayor pugna diplomática que se recuerda por unos Juegos, puede leerse hoy en El País. Todos pendientes de Copenhague, donde se decide la sede olímpica de 2016. Madrid aspira a serlo, como lo fue Barcelona en el año mágico de 1992. Y España vive la incertidumbre de las vísperas sabiendo que es dura la competencia.
El Rey, el presidente del Gobierno, el alcalde, la presidenta de la Comunidad Autónoma, el ex presidente del Comité Olímpico Internacional... Allí están, en Dinamarca, encabezando el esfuerzo español: la diplomacia, la gestión, la inversión... y hasta el futuro político de alguno, según él mismo ha proclamado públicamente.
En la capital danesa, desde hace unos días, viene disputándose la carrera de la corazonada madrileña. Pero está el mismísimo Barcak Obama en la línea de salida, porque Chicago también aspira. Y a su lado, Lula da Silva, un gobernante persuasivo que brindará todos los encantos de Río de Janeiro. Y el último en llegar, el nuevo primer ministro japonés, Yukio Hatayama, que representa a Tokio.
Están en la recta final, son los últimos cien metros para materializa una ilusión colectiva. Ya Marid sabe de una frustración anterior. En caso de que se repita, el consuelo de haber hecho, como parece, unos preparativos excelentes, inmejorables, será insuficiente.
Madrid, capital olímpica. Ese debería ser el titular esta tarde. Suerte!
PUNTUALIZACION DE JORGE GOMEZ
Hay un comentario sobre nuestra entrada de ayer, relativa a la carta de un ciudadano español disconforme con una medida político-legal en Venezuela.
Lo firma Jorge Gómez quien, con mucho respeto y muy buena capacidad expositiva, puntualiza y aclara algunos extremos hasta concluir con una atinada frase sobre los prejuicios. Llama la atención la fecha de la carta, escrita, por lo visto, hace cuatro años, aunque sea ahora cuando circule por la red y, por tanto, se preste a interpretación desfasada.
Agradecemos al autor del comentario su mesura que sirve para entender otras cosas de la realidad venezolana que, pese a todo, respetado comentarista, sigue siendo muy preocupante.
¡Ah! Gracias por estar entre los visitantes del blog y por dejar tu testimonio.

jueves, 1 de octubre de 2009

ALGO QUE NO SE QUITA

Los que somos hijos de emigrantes, los que hemos vivido algún tiempo en otro país, los que hemos convivido con gentes que nos brindaron su acogida, los que tenemos familia, siempre seguimos atentamente el curso de los acontecimientos que allí suceden. Hasta nos duelen muchas cosas, que en cierto modo son nuestras, pues ni el tiempo ni la distancia han podido borrarlas.
Venezuela fue tierra de promisión para miles de canarios y de peninsulares que llegaron allí con lo puesto, buscando trabajo, queriendo ganarse la vida legalmente. Se aventuraron. Desafiaron circunstancias adversas y contribuyeron a levantar aquel país, donde echaron raíces, donde fueron aceptados y entendidos.
Allá se vive ahora una extraña y singular revolución. La encabeza un militar golpista. La revolución degenera en un régimen totalitario. La decepción de mucha gente, la desilusión de inmigrantes que se apresuran a retornar, el desespero de personas que ven cómo hasta lo más elemental se desmorona.
Aquí hay un testimonio revelador frente a una propuesta de la diputada Iris Varela, en un Parlamento donde no existe oposición, para despojar de la nacionalidad venezolana a quienes, oriundos de otras latitudes, no están de acuerdo con el régimen político actual. Se trata de un ciudadano español dolido que, pese a todo, proclama públicamente su amor a la Venezuela que le acogió. Por su interés, y para comprender mejor lo que ocurre en la país hermano, lo reproducimos íntegramente:

"He visto con asombro su propuesta ante la Asamblea Nacional, para quitarle la nacionalidad a un grupo de venezolanos nacidos en otras tierras y que no están de acuerdo con el régimen actual. Pues bien déjeme echarle mi cuento:
El 19 de agosto de 1954, desembarqué junto con mis padres y 6 hermanos del Américo Vespuccio, barco en el cual zarpamos 12 días antes desde el puerto de Barcelona, España, país donde nací y que conste sin mi permiso ni autorización, pues como Ud. debería saber, nadie escoge ni el sitio, ni la fecha ni el hogar de su nacimiento. Pero sepa que me siento muy orgulloso de mis raíces, de mis antepasados, todos, gente honesta, trabajadora, con arraigados principios morales y honorables.
A los dos días de llegar a Venezuela, continuamos el viaje hacia la isla de Margarita,donde mi padre había conseguido trabajo. En Porlamar, transcurrieron mis años de infancia, allí, bajo la dictadura de Pérez Jiménez, terminé la primaria y comencé el bachillerato, aprendí a tocar cuatro, a comer empanadas de queso y cazón, pastel de chucho, carite, arepas y casabe, conocí el Retablo de las Maravillas, el béisbol, Conticinio y Dama Antañona, el galerón y la geografía e historia de mi nueva patria. Conocí un pedacito del país y también supe lo que era una dictadura.
Para el año 1958, cuando me imagino que hablaba con acento margariteño trasladaron a mi padre a la ciudad de Mérida, en el viaje venía otro miembro de la familia, mi hermano menor nacido en Porlamar.
Aquí en Mérida, donde resido desde esa fecha, terminé el bachillerato, me gradué de ingeniero en la ULA, me enamoré, me case con una caraqueña, he tenido dos hijas y dos hijos, tres caraqueños y un merideño, una es médico, otra odontólogo, un Ingeniero, y el cuarto está terminando su carrera en la ULA.
Aquí le tomé gusto a los valses, al joropo, al pisillo de chiguire, a la arepa andina, al Quinteto Contrapunto, a Serenata Guayanesa, a la chicha andina, a los pastelitos de carne o de queso, a Morella Muñoz, a Simón Díaz, al queso ahumado, a Freddy Reyna y a Carlos Reyna, al vals Amelia a Chelique, a Rosa Virginia y Maria Teresa, a los aguinaldos, a Alírio Díaz, al cuatro que practico desde 1956, y a Fúlgida Luna, al papelón con limón, y al pastel de morrocoy, al hervido de gallina y a la Pisca andina, a una puesta de sol en Juan Griego o la satisfacción de haber ascendido 6 veces al Pico Bolívar.
Conozco el país, desde Guanare hasta Elorza, desde Santa Elena de Uairén hasta Manzanillo, desde Tucupita hasta San Antonio del Táchira, desde el cabo de San Román hasta Puerto Ayacucho, desde Los Testigos hasta Los Roques. He navegado el Apure, dormido en Bruzual, desayunado en Achaguas y almorzado en San Fernando.
Este año cumplo 50 años en Venezuela, no me acuerdo cuando me hice venezolano, pero por mi cedula que empieza por 3 millones Ud. lo puede suponer. Yo sí escogí vivir aquí, yo sí escogí mi país y déjeme decirle que lo quiero con toda mi alma y por ello deseo fervientemente que este régimen termine de la mejor manera posible, para que tengamos una vida mejor, sin odios ni venganzas como las que Ud. propone.
Si por oponerme a este régimen Ud. decidiera quitarme la nacionalidad, seguro que gracias a la injusticia que impera actualmente Ud. Podrá quitarme un papel, un pasaporte, mi cédula, pero nunca, óigalo bien, nunca me quitará 50 años de vida. ¿Cómo me quitará mi infancia, juventud y madurez que la viví aquí, como me quitara mi familia, mis 11 sobrinos venezolanos, mis 6 sobrinos nietos, mis cuñados y cuñadas criollos por muchas generaciones, mi gusto por una arepa bien resuelta o una cachapa con queso de mano preparada en un tarantín a orilla de carretera.

Nunca me quitará mi pasión por la música venezolana, por el cuatro y la guitarra, por Andrés Eloy, Rómulo Gallegos, Uslar Pietri o Aquiles Nazoa. Poder visitar la tumba de mi padre que nunca regresó. Mi orgullo por las tres promociones de ingenieros civiles que llevan mi nombre, ni los miles de ingenieros que he ayudado a formar a través de 35 años como profesor de la ULA.
No diputada, lo más que hará es quitarme un papel, pero jamás, téngalo por seguro, jamás, ni siquiera muerto, podrá quitarme mi amor por Venezuela, que si a ver vamos es mas mía que suya porque yo he vivido en ella más que Ud. He construido y Ud con su resentimiento y su odio sólo aporta miseria y destrucción.
Y aunque le duela me despido con un:

Su compatriota y lástima que no pueda decir amigo:
Eduardo Jáuregui".

Sin desperdicio, ¿verdad?