lunes, 31 de agosto de 2009

CORREGIR EL RUMBO

No juegan a favor ni el tiempo ni las circunstancias y el socialismo canario tiene que sortear notables obstáculos, algunos inducidos por sí mismo.
El riesgo de enredarse en un debate público sobre estrategias y otras cuestiones más domésticas es la primera de tales barreras. Afloran diferencias personales que se van alimentando desde muy distintas aristas y terminan produciendo distanciamientos irreconciliables, cuando no insalvables abismos de incomunicación. Si hay un problema de funcionamiento de órganos, esto es, reuniones periódicas de los mismos, ya deberían estar corrigiendo quienes se han olvidado o han dado pie, con su desidia, a no activar la formación, desde sus niveles más elementales hasta la administración de la información más sensible que sustancie la toma de decisiones y oriente a la militancia en alguna dirección, la que sea, pero en alguna dirección. Eso, o aguardar titulares de prensa y vocinglería audiovisual para aumentar el desconcierto y la confusión. Para que la desmoralización, como parece que está ocurriendo, siga aumentando enteros.
Es tradicionalmente admitido en el seno del PSC-PSOE que lo menos perdonado por la ciudadanía o el electorado es presentarse ante ella como una formación fracturada, plagada de pugnas intestinas consecuencia de recelos, revanchismos, exclusiones y diferencias de ‘familias’. Como en otros colectivos numerosos, también las hay. En otros tiempos -no se dice mejores, pero sí distintos al menos a la hora de funcionar- se solventaban con un sentido de la responsabilidad, de la prudencia y de la disciplina fuera de lo común, una cualidad que era admirada por otras organizaciones políticas.
Quienes estén pensando en que se aboga por métodos de un anticuado modelo de partido, se equivocan. Nada que objetar al debate público de las ideas y baste hurgar un poco en la historia para encontrar ejemplos modélicos -incluso con coherentes renuncias individuales- de cómo el socialismo canario solventó cuestiones tan delicadas como la apertura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria o el modelo de adhesión de la Comunidad Autónoma a la primitiva Comunidad Económica Europea.
El problema ahora es que no haya ideas o que no haya debates para fijar posiciones sobre planteamientos que son los que deben interesar a la ciudadanía. Ese vacío, ya se ha visto, hace que se incurra en desinformación y en contradicciones. Y eso es lo malo: la devaluación o el escaso aprecio a las resoluciones de congresos, el primero y más importante de los órganos de un partido político.
Más de tres lustros lleva el socialismo canario sin tocar poder autonómico. Muy resistente tiene que ser para haber superado esa carencia, pese a haber ganado elecciones. Es, sin exagerar, una suerte de milagro político en el que mucho tienen que ver alcaldes, munícipes y presidentes de cabildos que no sólo han afrontado las limitaciones venidas desde otras instancias sino que han encabezado gestiones bastante estimables que los ciudadanos han sabido reconocer, incluso con la confianza hacia las personas.
Después de las elecciones locales de hace dos años, todo parecía indicar que el socialismo canario se encaminaba a un fortalecimiento que impulsaría su acceso a nuevas cotas de responsabilidad política. Reunía muchos ingredientes necesarios para prepararse adecuadamente y sustanciar una sólida alternativa que, además de ilusionar, hacía que se recobrara credibilidad. Pero ni las crisis ni la fragilidad ni el desgaste de otras organizaciones han dimensionado la centralidad política que podía esperarse que ocupara.
Al contrario, los males que afectan a Canarias, que son muchos y que las derechas no van a resolver porque sus modelos están agotados, además de un discurso empecinado en su denuncia y en evitar la resignación, requieren de una visión pragmática, de un contenido ideológico y resolutivo aplicable en la realidad y de un comportamiento cohesionado, tanto público como orgánico, que transmita valores y confianza.
Pero el socialismo canario ha de corregir el rumbo para salvar obstáculos y no resignarse a verse derrotado. Paradójicamente, aunque vuelva a ganar.

sábado, 29 de agosto de 2009

SEMANA BÁVARA

Todo comenzó, según cuentan, con la búsqueda de una orquesta bávara que ofreciera un par de conciertos en fechas apropiadas. Era verano de 1973. Desde luego, hay que agradecer a los mentores de entonces su visión de futuro. Porque entonces, cuando estábamos bastante lejos de las numerosas variables y del espectacular desarrollo de los soportes de promoción, promover esta iniciativa, modularla e irla incluyendo en programas de actividades que sirvieran como factor de captación de mercados turísticos, tiene su mérito.
Y ya son, con la presente, treinta y seis ediciones de la Semaba Bávara que acoge el Puerto de la Cruz en los días finales de agosto. Tres años después de aquellos comienzos, en 1976, la idea ya había cuajado, contaba con el respaldo del Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) y tenía esa denominación oficial: Semana Bávara.
La ciudad, como la isla, cuenta con grandes corrientes de simpatía en Alemania. Con el paso del tiempo, esta Semana, como el intercambio carnavalero con Düsseldorf y otras ciudades de la Renania-Westfalia, se han convertido en dos soportes importantes de lo que significa promoción original y directa.
Porque hay componentes humanos y de tratamiento muy fluido en su materialización. Esta Semana Bávara, por ejemplo, gira en torno a las actuaciones de una orquesta, Die Iustigen Egerländer, cuyos componentes, con algunos familiares, se alojan en distintos establecimientos portuenses. Célebres han sido sus conciertos en el parque San Francisco, en el complejo "Isla del Lago", en Playa Jardín y hasta en la iglesia de la Peña de Francia. Precisamente, en el primero de los recintos citados, se celebró durante muchos años la popular "Fiesta de la Cerveza", a beneficio de la Cruz Roja. En el escenario, la orquesta interpretaba sin cesar -incluso algunos pasodobles- y amenizaba unos sorteos muy tentadores. Se convirtió en tradición que el presidente del CIT invitara al alcalde de turno a dirigir la orquesta y le cedían la batuta en medio del regocijo popular.
La conclusión es que, al cabo de una semana, los componentes de la agrupación musical ya han familiarizado, se desenvuelven en la ciudad y han puesto en marcha ese sistema de promoción infalible que es el "boca-oído" que funciona admirablemente en sus lugares de origen. O sea, que no hay que hacer un gran desembolso para producir un reclamo que, mínimamente atendido y cuidado, genera una convocatoria de indudable interés social y promocional.
Ya son treinta y seis ediciones. Teniendo en cuenta lo difícil que resulta dar continuidad a las cosas que suponen mover colectivos y darles una ocupación durante un tiempo, integrarlos en la convivencia de las ciudades y proyectarlos como un exponente de lo que se debe hacer par fomentar el tuismo, que alguien vaya sugiriendo algún tipo de reonocimiento para esta Semana Bávara que, además, por fortuna, parece bastante exenta de personalismos y otros intereses que pudieran condicionarlo.
La celebración se ha trasladado ahora a plaza de Europa, seguramente para aprovechar la amplitud del espacio y las brisas del mar. Es un nuevo paso en la historia de esta Semana Bávara, una iniciativa consolidada que bien merece las atenciones que la enriquezcan.

jueves, 27 de agosto de 2009

AQUELLA AMABILIDAD...

Parece que este viejo problema se agrava. Y cuando los indicadores del desempleo se incrementan; cuando las encuestas que interesan grados de satisfacción del cliente tras la estancia reflejan porcentajes de descontento en algunas prestaciones muy reveladores y cuando las sempiternas quejas del sector inciden en las menguantes cifras de llegadas, sobre todo en los meses de verano, aceptados desde hace tiempo como una mínima panacea, la situación se torna más preocupante.
Hablamos de la atención al turista. El voluntarismo caracterizó décadas de aprendizaje y de ejecutoria profesional. Desde los tiempos en los que se cambió la azada por la bandeja, las principales carencias, desde las idiomáticas hasta el real conocimiento del medio, eran suplidas por una amabilidad a prueba de todo. La profesionalidad empezaba entonces por un comportamiento como muy educado. Y el turista agradecía aquellos esfuerzos por explicar bien dónde quedaba una calle, donde se cogía la guagua para ir a determinada localidad y dónde se podía disfrutar de una comida típica.
Aparte de los encantos y los atractivos de la isla, puede afirmarse que ese es el secreto de la fidelidad de miles de clientes, de aquellos que vinieron en su luna de miel y terminaron trayendo a hijos y nietos. No es exageración hablar de miles. La amabilidad lo era todo o casi todo. No se convirtió, resultó ser una cualidad distintiva que nos hizo apreciar muy bien la importancia que entrañaba el turismo para nuestro modelo productivo.
Como las cosas no son inmutables y como las hay que no se transmiten con el relevo generacional, comenzamos a acusar un déficit de ese valor que ha sustanciado durante muchos años nuestra relación y nuestra convivencia con los turistas. Eso es lo que se desprende de testimonios de profesionales que han conocido la evolución del sector y este aspecto concreto así como de empresarios a los que disgusta tener que recibir quejas de la atención y del comportamiento de ese personal que no oculta su malcriadez y su escasa predisposición para una atención adecuada.
Miembros de la patronal hotelera y dirigentes turísticos alzan su voz de vez en cuando poniendo el acento en la necesidad de una mejor y más completa formación para atender responsablemente las demandas y las necesidades de los clientes. Seguro que ya hoy no basta con la amabilidad anteriormente ponderada. Y esa formación no sólo es esencial para competir profesionalmente en el universo laboral, cada vez más condicionado, sino para transmitir una imagen de servicios personales que al menos se corresponda con los lemas o los espíritus de esas campañas de promoción que pretenden impactar abiertamente desde el primer soporte.
La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) llevó a cabo una de ellas hace unos años. Trataba de inculcar a alcaldes, concejales del ramo, organismos y entidades el peso del turismo, lo que éste representaba en un modelo de productividad y de relaciones sociales y económicas. El turismo, pues, no ya medio de vida, sino fuente de desarrollo y de avances sociales. Una fuente, por cierto, que tiene riesgos de agotarse a poco que no se cuide, a poco que dejen de cultivarse ciertos activos.
No era una campaña promocional más. Era la iniciativa que, con aspiraciones de sostenibilidad, debía irradiar, desde las instituciones públicas, sensibilidad, cuidado y hasta pedagogía en todo lo concerniente al turismo y sus derivados. Porque esa es otra: no sólo es la atención a clientes en hoteles y establecimientos residenciales sino también en comercios, restaurantes y servicios públicos, como los de transportes. Cuando se hable de turismo de calidad, pensemos en que ésta es una premisa básica.
Sería injusto generalizar pero algunas referencias dan a entender que se está fallando por ahí. Seguro que se ha avanzado en el conjunto de las prestaciones pero si falla lo elemental, perdemos todos. Ojo: no se trata de incurrir en el servilismo sino de actuar consecuentemente, con un ánimo cívico-profesional que siga siendo objeto de admiración.
Es lo que nos distinguirá en medio de destinos emergentes y de una competencia cada vez más feroz.


sábado, 22 de agosto de 2009

ARNOLDO EVORA, REBELDE E INCONFORMISTA

"Personajes en una exposición" es el título de la última entrega del polifacético artista portuense Arnoldo Evora, abierta hasta el próximo 1 de septiembre en el centro cultural "el Casco" de Adeje.
Atrevimiento y originalidad: Arnoldo en estado puro. Se lo escribe Eloy Cuadra Pedrini en el prólogo del catálogo: "...Tal vez quiera decirnos que el arte por el arte no existe, no puede éste ser autónomo, no puede vivir al margen de su mundo, y sobre todo, no puede permanecer ajeno a la crueldad y las injustas desigualdades que padecen muchos seres humanos".
Evora fue siempre así: un inconformista permanente, un intérprete de la realidad rebelde, nada convencional. Con mala suerte, con las mismas dificultades de aceptación de cualquier otro creador. Pero constante, inasequible a la adversidad, observador atento de cuanto gira a nuestro alrededor, inspirado muchas veces en los clásicos pero capaz de innovar y de plasmar su propio sello allí donde se lo proponga.
Una obra suya, "Spectator", estuvo muchos años presidiendo el pequeño mirador de la Punta del Viento, en el Puerto de la Cruz. Era el lugar apropiado: una simbología de la contemplación de lo que en su día fue el núcleo del emporio turístico.
"Menina", otra escultura majestuosa, extraída del cuadro de Velázquez, pudo ser contemplada en el patio exterior del Castillo San Felipe y en el museo de arte contemporáneo de Garachico, localizado en cl convento de Santo Domingo.
Le animamos en ambas realizaciones. Sabíamos lo importante que para él era dar a conocer su creación. Aunque se arruinara. Arnoldo Evora es así de desprendido: le pueden las artes, le pueden las ganas de hacer cosas y moldearlas a su aire, al aire de la provocación y de la imaginación efervescente.
Por eso concibió los seis personajes en una exposición lanzados en busca de la complicidad que el autor parecía reclamar para superar la indolencia ante lo que ocurre en el exterior. Atinada y poética descripción de Cuadra Pedrini: "...Entre luces y sombras, entre el todo y la nada, estatismo y movimiento brotan del bloque cúbico, cortado, estirado, sinuoso y alargado, geometrizando el trabajo escultórico de la figura humana como expresión de un sentir".
Luego está el canto de rotunda protesta de sus cuadros. Evora hace una explícita condena de la guerra, de la pederastia, de la especulación urbanística, de la destrucción paisajística, del hambre y del llanto de mujeres y niños. Es un canto cruel del dolor y de la codicia humana que, en el caso determinado de la alusión a Euzkadi, generó alguna protesta teñida de radicalismo que, por fortuna, no pasó a mayores de anécdota.
En estos cuadros, Evora combina elementos y colores, inserta imágenes, cruza los impactos y provoca hasta no dejar indiferente a nadie.
El artista portuense ha vuelto a hacer gala de su rebeldía y de su inconformismo, señales claras de una madurez artística ante la que cabe congratularse.


viernes, 21 de agosto de 2009

"AVISO" REPROBABLE

El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista Canario, Santiago Pérez, un veterano político, profesor universitario, ha visto dañado su domicilio por la acción de algún o algunos vándalos que han tratado de intimidar. Han arrojado pintura roja sobre la fachada, un hecho que recuerda cierto episodio histórico de ingrata y delicada mención.
Algunos cargos públicos en Canarias hemos tenido que padecer ciertos comportamientos tan reprobables como inconsecuentes. Hay personas que se conducen así, impulsados o movidos por planteamientos radicales aprendidos en cualquier foro donde enseñan todo menos tolerancia, donde se alejan del civismo elemental progresivamente. Hay bronquistas profesionales, hay personas con tintes violentos, los hay dispuestos a soltar exabruptos. Luego se amparan en el anonimato cobarde, en las sombras nocturnas y hasta en alguna reunión o concentración de masas para llevar a cabo sus "hazañas".
Por lo general, las víctimas son menos dadas a publicitar estas cosas desagradables o a responder con la indiferencia, sin perjuicio de poner los hechos en conocimiento de las autoridades policiales, al menos para que tengan los antecedentes adecuados y averigüen lo que proceda por si acaso se repite la acción.
Santiago Pérez no gusta a muchos adversarios políticos. Es natural. Desde hace unos años se viene mostrando públicamente como uno de los críticos más descarnados hacia el régimen de Coalición Canaria y los vaivenes del Partido Popular en las islas. Los años en la oposición han convertido a Pérez en un político duro, en un hombre cuya rigurosa dialéctica hace tambalear los cimientos políticos de sus antagonistas y más que eso, los métodos con los que de vez en cuando se adornan.
Se podrá discrepar de él, se podrá discutir su visceralidad, se podrá criticar incluso una cierta radicalidad pero eso no obsta para dejar de reconocer que se toma su cometido muy en serio y que defiende sus posiciones no sólo con ardor sino, como le gusta, con argumentación sólida fruto del estudio y de su propia experiencia, que no es corta ni vacía, desde luego.
Por eso, el "aviso" recibido en su propia casa no le va a arrugar. Tampoco es que le envalentone. Le va a estimular para seguir haciendo política, con su estilo, con las ganas que le caracterizan.
Animo y suerte, 'profe'.

jueves, 20 de agosto de 2009

ERROR TACTICO

Podrán calificarla de gala veraniega, de número circense, de película y de lo que quieran pero no con ello conseguirán minimizar el impacto de la iniciativa de la oposición parlamentaria socialista en Canarias a propósito de un presumible trato de favor para un familiar en una convocatoria laboral pública promovido por el presidente del Gobierno. Desde que cobró trascendencia pública, el tema, aún en agosto, despierta sus bemoles.
Y mucho más después del primer envite: es lo que tienen estas negativas. Si no hay problemas, como ha dicho la representación palamentaria de la alianza gubernamental, para que el presidente ofrezca explicaciones en la Cámara cuando se reanude el período de sesiones, ¿a cuenta de qué esas reacciones más allá de las diatribas políticas a las que estamos acostumbrados?
Salvo que hayan querido ganar tiempo y aguardar a alguna incorporación vacacional para rescatar algún dossier, actualizarlo y emplearlo como mecanismo de defensa, la táctica inicial no ha favorecido mucho que digamos al ejecutivo y a los grupos que lo sustentan. Asuntos como ése, el del presunto trato de favor, los lidian CC y PP con solvencia y ahora, aunque el reflejo mediático no haya cobrado perfil alto, resulta que habrán de aguardar a la liquidación que estará acompañada, faltaría más, de alguna otra materia con la que eclipsar el interés que el planteamiento de la oposición pueda suscitar.
Lo dicho: error táctico al querer tapar.

miércoles, 19 de agosto de 2009

UNA ACEPTACION SOCIAL INQUIETANTE

Odalys Padrón, concejala que fuera del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, en representación de una formación política denominada Ciudadanos por Santa Cruz, ha dicho algo con respecto a la corrupción que no deja de estremecer: la aceptación social de la misma. Eso se convierte en un problema real y peligroso.
El repaso de algunos hechos en la historia más reciente de Canarias concluye que nos hemos acostumbrado a convivir con la corrupción. Es el estado de la impunidad. No pasa nada: todo lo más, un par de días con titulares más o menos llamativos en los periódicos o con tertulias audiovisuales donde las afirmaciones y los juicios de valor se van diluyendo y hasta que las denuncias se pierden en la noche de los tiempos o se agotan en vía judicial. ¿Dónde habrá ido a parar el periodismo de investigación?
Tiene razón Odalys cuando señala que lo que más duele y lo que más daño hace es compobar cómo en la calle muchísima gente disculpa y condesciende con decisiones arbitrarias, presuntas comisiones delictivas y numerosas revelaciones de favoritismo o vulneración de normativas y principios éticos. Luego vienen las modulaciones: se perdona a unos más que otros: a los partidos progresistas o de izquierda, nada; a la derecha y al conservadurismo, bastante más. ¡Oh! qué vamos a hacer.
El asunto ya es inatajable. A ver quién encuentra las correcciones y cómo las opera. La credibilidad de buena parte de la clase política está muy mermada por todas estas cosas. Es verdad que se valora a la generalidad de forma injusta, por lo que es importante precisar y poner en valor las excepciones.
Pero que el pulso social sea el de la resignación, malo. En el fondo, va dañando la salud democrática. Esa impunidad termina amparando otras conductas y otros manejos de reglamentos y procedimientos que menoscaban el funcionamiento normal de las instituciones.
Canarias, a lo largo de los últimos años, ha sido escenario de unos cuantos casos de irregularidades, infracciones y corrupción al amparo del sector público. Después se quejan algunos de excesivos controles o de exagerado celo policial.
Son encomiables los esfuerzos de los responsables que luchan contra ese mal extendido que se resume en una idea muy negativa: se está en política para aprovecharse. Y como son dignos de reconocimiento los comportamientos de servidores públicos que se resisten a participar en operaciones y decisiones que guarden alguna irregularidad.
El caso es romper la tendencia de resignación y de aceptación social de un serio mal de nuestro tiempo.

martes, 18 de agosto de 2009

REVESES Y VETOS

Total, qué más da.
Que RadioTelevisión Canaria no haya querido entrevistar al alcalde de Candelaria, Gumersindo García, en el curso de las celebraciones festivas de la localidad, porque el regidor quiso hacer las cosas de la mejor manera a la hora de adjudicar la señal televisiva para transmitir determinados actos, sólo pone de relieve el criterio con que se conducen muchas cosas en esta tierra: el criterio del capricho y el de ahora te vas a enterar.
Un requiebro judicial, de esos que difícilmente se entienden, resolvió la controversia.
Total, qué más da.
Ni la Radiotelevisión Canaria habrá aumentado sus índices de audiencia ni García será menos alcalde porque sus micrófonos no hayan recogido su testimonio.
Pero los responsables de aquélla ya están preguntándose -¿o no hace falta?- por qué ese rechazo o esa desconfianza no ya de cargos públicos socialistas sino de importantes segmentos de población localizados entre cortados y mediobocadillos mañaneros, conversaciones de oficina a cualquier hora, comentarios de sobremesa, foros digitales y diálogos para besugos. Si para la captación de audiencia vale todo -entre ello discriminar a un alcalde por un enfado-, es lógico que mucha gente se muestre crítica y descontenta. Y eso que es la nuestra. ¡Jo!
A Sindo, alcalde: ni preocuparse por el trance. Se anota en la libreta por aquello de la desmemoria, que siempre hay bajaditas, y punto. Quien quiere lo mejor para su pueblo, quien defiende el interés general, quien actúa con transparencia suele encontrarse con reveses y vetos, aunque sean caprichosos.
No plegarse cuando se dispone de razones para hacerlo, seguir aprendiendo y trabajando, es el sino del buen municipalista.
Ya lo reconocerán quienes tengan que hacerlo.

lunes, 17 de agosto de 2009

POLICIAS ACOSTADOS O GUARDIAS MUERTOS

Siempre llamó la atención la capacidad para encontrar -y patentar- una denominación o expresión popular y coloquial equivalente a una medida técnica. Igual que en el pasado fue posible 'castellanizar' términos y frases británicos, ahora es frecuente encontrar sinónimos más familiares y corrientes con lo que se termina identificando tal medida o tal determinación. Si hay una "economía del lenguaje" (ahorrar, abreviar, comprimir, emplear siglas...), existe también una tendencia a popularizar aquellas cosas que, aún no siendo complicadas, cuesta aceptar. Puede que sea el afán de ciertas sociedades de poner motes y apodos a todo. O puede que la vulgarización del lenguaje haya alcanzado ya tal nivel que este fenómeno sea inevitable.
Un último ejemplo lo hemos encontrado curioseando entre las lecturas veraniegas. Está referido a una materia como la circulación rodada, en concreto, a las bandas reductoras de velocidad. Son, para entendernos, esas que son instaladas en algunas vías para evitar que los conductores crean que están en un circuito.
Las bandas, faltaría más, han generado su controversia. Que si inadecuadas, que si unos metros más abajo, que si afectan a la suspensión del vehículo, que si producen daños, que si las arrancan... En lenguaje llano, se las conoce por "policías acostados" y aquí, en Canarias, por "guardias muertos". Algún experto nos aseguró hace años que los efectos positivos eran indudables y que muchas tragedias se habían evitado gracias a tales "guardias", sinónimo, miren ustedes por donde, de bandas.
El caso es que, después de mucho sube y baja, por fin ha llegado una regulación del modelo que era lo que se echaba en falta y daba lugar a interpretaciones y polémicas de aseguradoras y picapleitos. La regulación del Ministerio de Fomento, teóricamente, pone fin a las dudas y deja bien claro a las administraciones titulares de carreteras y vías que las bandas reductoras de velocidad deben reunir determinadas características.
El modelo aprobado por el Ministerio -según se lee- debe de ser una plataforma trapezoidal de 10 centímetros de altura como máximo, construida en hormigón o material asfáltico, con un máximo de 4 metros de largo y unas rampas de subida y bajada de 1 metro, para límites de velocidad de 30 km/h; 1’5 metros, para el limite de 40 kms/h, y de 2’5 metros, para velocidades limitadas a 50 km/h. Así mismo, esta normativa regula exhaustivamente todos los aspectos que pueden afectar a este tipo de elementos de seguridad como ubicaciones permitidas, señalización, iluminación, geometría, diseño, etc. Esta norma ha entrado en vigor el pasado 31 de julio y cientos de ayuntamientos pueden ser sancionados desde ahora, si no adaptan urgentemente a la nueva legislación estos reductores de velocidad que estaban instalados con anterioridad.
Si se permite la licencia, los "guardias muertos" han quedado apuntalados y ya nadie podrá cuestionarlos. Eso sí, que los ayuntamientos se den prisa antes de que sean ellos quienes, por pasividad o ignorancia, queden al margen del Reglamento General de Circulación.
Salvo que encuentren -y aunque no parezca fácil, no hay que descartarlo- otra expresión con la que eludir responsabilidades.

sábado, 15 de agosto de 2009

DE VENEZUELA A CANDELARIA

Las imágenes de periodistas agredidos en Caracas y en otros puntos de Venezuela tiñen de más incertidumbre la convulsa realidad del país. Extraña y contradictoria manera de entender la libertad de expresión: cerrar emisoras, amenazar y agredir a profesionales de la comunicación.
Una luz se encendió en las tinieblas y el ministro del Poder Popular de Relaciones Interiores y Justicia tuvo la decencia de condenar las agresiones y legitimar a los venezolanos que estaban manifestándose pacíficamente por un derecho fundamental. No basta o es insuficiente pero siempre es de agradecer que en el caos aparezca algo de sensatez.
Leopoldo Castillo, uno de los más afamados periodistas de la televisión venezolana (Globovisión), encarna la defensa de la expresión libre y del pluralismo. Debe estar más que amenazado. No importa: él sigue. En su tono crítico, en una línea discrepante del régimen. Pinchando en el siguiente enlace, se puede contrastar su altura moral, su ética cívica y periodística y su compromiso con las libertades:
Claro que por aquí también hay episodios que claman al cielo. Puede leerse en un periódico digital (canariasahora.com) que el alcalde de Candelaria (sur de Tenerife) no ha sido entrevistado por la RadioTelevisión Canaria porque el director general de ésta así lo ordenó a sus redactores, a cuenta de un enfado personal.
Es, cuando menos, insólito: un alcalde constitucional, elegido por el pueblo con mayoría absoluta, no puede testimoniar en una celebración de las fiestas de la localidad en medios de comunicación públicos porque su máximo responsable se encapricha.
Allá, en Venezuela, hablan del socialismo del siglo XXI. ¡Vaya socialismo! Aquí, medios de comunicación públicos vetan al primer representante de la voluntad popular de un pueblo.. El mundo al revés. ¿A dónde iremos a parar?