Luis Anibarro
expone su colección fotográfica ‘Máscaras’ en el Instituto de Estudios
Hispánicos de Canarias del Puerto de la Cruz hasta el próximo 27 de febrero.
Apasionado por la fotografía de paisaje, su trayectoria profesional, dedicada a
la fotografía industrial y arquitectura, deposita en estas gráficas la estética
única del barroco, del rococó y la vestimenta de la época de la República de
Venecia de los siglos XVII y XVIII.
Se nota
enseguida que se ha esmerado en sus
disparos para captar la esencia de una celebración única en la que predominan
la belleza y la sofisticación. Lo explicó atinadamente el arquitecto Francis
Alvarez Abrante, el presentador de esta notable serie de veintitrés imágenes,
en la que enfatiza sobre el misterio, la elegancia, el drama y el lujo con los
elementos característicos: máscaras, disfraces suntuosos y escenarios
palaciegos para crear un ambiente o un universo de ensueño y fantasía,
revelador de una singular riqueza, la que caracteriza el Carnaval veneciano.
Anibarro le puede a la máscara, esa que se remonta a la Edad Media y
llega a nuestros días. Se recrea en sus moldes y en sus resultados,
proporcionando a la imaginación el vuelo libre que la convierte en un
aditamento primordial para hurgar en la personalidad y en la representación
figurada de los portadores. El fotógrafo sabe a lo que juega en las estampas,
en las gráficas que contienen el sobresaliente colorido de ese mundo
inigualable, caracterizado por sus sofisticados trajes del siglo XVII y máscaras
misteriosas. La celebración carnavalera revive la tradición de anonimato y
libertinaje que alcanzó su apogeo en el siglo XVIII.
La selección del fotógrafo permite adivinar el por qué
eran utilizadas como elemento de precaución en arriesgados negocios o para dar
salida a tensiones de la gente o, simplemente, como explicó Francis Álvarez,
para celebrar la fiesta, “no solo en el Carnaval sino como diversión y alegría en todo tipo de eventos”.
Anibarro nos acerca a los prodigios de la creatividad que
atesora el Carnaval veneciano, aptos para exhibir y contemplar al amanecer, al
crepúsculo, o en cualquier momento. Cómo será eso, cómo será ese “Volo
dell’Angelo” (Vuelo del ángel) en la plaza de San Marcos, esos desfiles de
disfraces en el agua, cómo será ese derroche de fantasía y gran lujo…
El fotógrafo nos brinda un anticipo.
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