sábado, 11 de diciembre de 2010

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Y PROYECCIÓN TURÍSTICA

Lo que son esas coincidencias. Venimos escribiendo desde hace algún tiempo de innovar y cualificar el producto turístico. Hemos estado atento a declaraciones, a planteamientos y a conclusiones de jornadas donde se trate el asunto aún desde perspectivas genéricas pero desde las que puede contemplarse el Puerto de la Cruz que precisa de un salto para superar su anquilosamiento y mejorar su competitividad en el concierto de los municipios turísticos.

Recordemos, por ejemplo, las palabras del catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, José Angel Rodríguez, cuando exponía, en el curso de un congreso urbanístico, la necesidad de revisar criterios en un modelo alternativo de explotación turística que aún está por definir pero que es obligado teniendo en cuenta las circunstancias socieconómicas, la evolución del sector y las tendencias del mercado. Dijo Rodríguez que hay que “despertar el interés del turista por las singularidades del territorio”, un hecho que, sin ser esencialmente novedoso, pone de relieve la importancia del adecuado uso y cuidado de los recursos naturales.

Luego hemos estado atentos a los primeros pasos del Consorcio para la Rehabilitación Turística y a la sugerencia de emplear el hotel como un laboratorio de ideas, conclusión de una importante consultora de investigación en el sector, obtenida después de vislumbrar y analizar las características de la próxima década: la incertidumbre económico-financiera, un movimiento potencialmente masivo de la riqueza de oeste a este, los nuevos avances transformadores a nivel científico y tecnológico y una rápida evolución de las necesidades y expectativas de los consumidores. Estos factores determinan el rumbo de los establecimientos hoteleros.

Pues bien, con estos considerandos surge la oportunidad derivada de un acuerdo del consejo de ministros que encomienda a los ministerios de Ciencia e Innovación y de Industria, Turismo y Comercio, la promoción del turismo en las reuniones, conferencias y congresos científicos internacionales que se realicen en nuestro país.

Se trata, según el texto del acuerdo, de incentivar mecanismos de promoción del turismo, en los que se podrá incluir la reserva de espacios para la realización de campañas de promoción, la instalación de puntos interactivos de información el establecimiento de oficinas de promoción del turismo durante la celebración de las mencionadas actividades. Para todo ello, sigue diciendo el acuerdo, se contará con la colaboración de las Comunidades Autónomas y de los Ayuntamientos de las ciudades donde se celebren estos encuentros.

El Puerto de la Cruz, sobre el papel, aparte de la relevancia histórica adquirida por la presencia de destacados personajes, puede aportar recintos aptos para cumplir con esa nueva visión promocional del Gobierno de la nación que pretende asociar la ciencia y la investigación al desarrollo futuro del sector turístico: ahí están el jardín botánico -recurso insuficientemente explotado como hemos sostenido desde hace décadas- y la conocida como Casa Amarilla, donde Wolfgang Khöeler investigó el comportamiento de los primates en medio de un ambiente de intrigas bélicas.

Comoquiera que se está pendiente de la finalización de las obras de ampliación del jardín y el proyecto de restauración de Casa Amarilla no ha terminado de cuajar, pese a los nobles intentos de muchas personas, he aquí una excelente oportunidad para dar un empujón serio y definitivo que permitiera a la ciudad disponer de dos espacios atrayentes donde desarrollar actividades que, debidamente promocionadas, servirían para captar segmentos de mercado turístico mediante el enriquecimiento de una oferta innovadora y de muy alta cualificación.

Pues ya tiene trabajo ese futuro Consorcio. Hay que cuidar y potenciar todas aquellas convocatorias que traten materias como las investigadoras y científicas, de modo que los recursos de los que hemos hablado y cualesquiera otros que pudieran surgir o ser habilitados, sean convenientemente utilizados y promocionados.

Y ya tienen mucho que decir los científicos, los investigadores, los expertos, los analistas y los profesionales, tanto los que ejerzan a título individual como los integrados en entidades y asociaciones, en otra oportunidad que no se puede dejar pasar y que, teóricamente, constituye un excelente campo de acción para trabajar sin interferencias pseudopolíticas en una noble causa: el progreso del Puerto de la Cruz.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

LEER MÁS Y MEJOR

El Gobierno de Canarias hace una interpretación distinta y menos dramática de los resultados del informe PISA que la OCDE realiza para medir el rendimiento escolar. Puede y debe hacerlo porque los números y los porcentajes arrojan unas conclusiones inquietantes. Nuestra comunidad aparece en el furgón de cola de lo que conceptuaríamos como comprensión lectora pero el ejecutivo no admite que vayamos en ese furgón. Gonzalo Marrero, viceconsejero de Educación, tras un primer análisis del informe conocido ayer, se inclina por una lectura "cardinal" de los resultados que produce una visión o un impacto menos negativo.
Sea como fuere, en esta nueva entrega del informe PISA, centrado en el examen de destreza en la lectura entre los escolares de quince años (4º ESO), España mejora pero aún se sitúa a doce puntos de la media de la OCDE Por comunidades autónomas -ahí viene el problema- las últimas son Andalucía, Baleares y Canarias. Pero Marrero prefiere eludir los análisis comparativos "ordinales", aunque no deja de reconocer una coincidencia con el informe: las tasas de alumnos repetidores (44% en las islas) condicionan los resultados globales.
Y es en este apartado donde habría que analizar con detenimiento si una lectura deficiente, si los niveles de comprensión son los que motivan ese significativo volumen de repetidores. ¿No se aprueban asignaturas porque no se entiende lo que se lee? ¿Qué pasa con los textos para que no sean asimilados por los estudiantes? ¿Tienen éstos un problema de base, desde la formación no se repara en las deficiencias de la comprensión?
En cualquier caso, los resultados y sus interpretaciones invitan a una profunda reflexión de la comunidad educativa. Algo está fallando, algo sigue fallando para que las estadísticas extiendan su sombra de fracaso educativo. Y eso que los esfuerzos de los responsables son innegables. Pero no acompañan los aciertos. O no se corresponden con las evaluaciones que indican que algo se sigue haciendo mal.
La reflexión implica a todos: educadores y educandos, agentes sociales, padres y madres, instituciones... La crisis de nuestra época ha puesto al desnudo muchas cosas, entre ellas, las dificultades para acceder al mercado laboral que, de por sí, va menguando. Dificultades que se acentúan en proporción directa a los niveles de formación de los que se dispone. Así, ni generación de empleo ni mejora de la productividad ni competitividad.
O sea, que todo empieza por leer más y mejor. Elemental.

martes, 7 de diciembre de 2010

RECORTES SANITARIOS

Tiempo de recortes. Aunque el puente de diciembre -con sus circunstancias "descontroladas", las colas en los restaurantes y las aglomeraciones en los centros comerciales- haya servido para contrastar que, pese a todo, aún queda para consumir, es época de reducciones en la que, por ciertos imperativos, no se repara. Hasta que no se padezca en carne propia, será.
Porque es muy preocupante lo que se avecina en la sanidad canaria que encabeza -según datos ofrecidos por Intersindical Canaria que hasta ahora nadie ha desmentido- la disminución porcentual más alta del país, un 11,72%. Sólo Cantabria, con un 8,1% y Extremadura, con el 7.49%, se aproximan a la Comunidad Autónoma de nuestros pecados, donde la dotación en este capítulo, en números absolutos, pasa de 2.725 millones de euros del presente año a 2.406 del entrante 2011.
Atentos, porque estamos hablando de sanidad, de asistencia, de cuidados, de tratamientos, de prestaciones en defitiva, de uno de los pilares de ese estado que, a este ritmo, ya no se llamará del bienestar. Y encima, Aznar, el que metió a España en la guerra, abogando casi por su desmantelamiento. ¡Ay, Señor!
Pero más inquietante que esta apreciación del ex presidente, resulta el anuncio de los ministros de finanzas de la Unión Europea que han recomendado a los gobiernos de los veintisiete países integrantes que estudien la introducción del copago y la participación del sector privado para limitar el crecimiento excsivo del gasto sanitario y garantizar la sostenibilidad financiera de sus sistemas de salud.
Es probable que la decisión se haga firme hoy mismo, con lo que estaremos asistiendo al primer paso de un proceso que debe preocuparnos a todos. Si el envejecimiento de la población y la propia crisis son las causas que motivan la interpretación y el camno que sugiere la Unión Europea, si son inevitables las reducciones -ojalá que en estos campos no haya más- sólo resta confiar en la generosidad y en el desprendimiento del sector privado que opera en el ámbito sanitario.
A tal sector, de materializarse estas consideraciones, le ha surgido la gran oportunidad en plena recesión. Vale. Veremos si corresponde en las prestaciones.
A los ciudananos les resta seguir confiando.

lunes, 6 de diciembre de 2010

CUMPLEAÑOS FELIZ

Hoy que andamos de aniversario constitucional, subrayemos la vigencia de la norma suprema y su utilidad en ese pulso al Estado que echó un colectivo de privilegiados profesionales, en un todo o diez de últimas para el que sus mentores no midieron dos cosas: ni el clamor popular ni la firme reacción del Gobierno que, salvo en la formalidad de la ausencia del presidente en el momento de anunciar la declaración de un estado de alarma sin precedentes, ha gestionado bien la crisis, reaccionando con firmeza, agotando las vías de entendimiento y secuenciando bien los pasos y las medidas a adoptar, previstas, como decimos en el marco constitucional.

En el día después del caos, del que duramente nos reponemos en Canarias con la propina de otro desagradable fenómeno meteorológico adverso, en ese día, cuando ya se dispone de la primera perspectiva para analizar lo ocurrido y van creciendo los volúmenes de información y opinión, una de las primeras conclusiones es que el pulso ha causado un daño tremendo. Es verdad que Ronald Reagan adoptó en su día una solución similar en un conflicto similar y los Estados Unidos apenas menguaron su condición de imperio pero siempre hay que revitalizar la comparación. Y esta, mucho más.

Es un daño paliado porque los resortes de la estructura -esos que creemos que no es necesario activar nunca- resistieron y funcionaron adecuadamente, aportando las necesarias dosis de sensatez plasmadas en las reglas del juego constitucionales a las que siempre apelamos en abstracto pero que aquí han tenido una concreción evidente.

Más difícilmente mensurables son los efectos dañinos sobre la imagen o la oferta turística del país y no digamos de Canarias. Ya no era la carencia de información -en realidad, hasta que no se consumaran algunas decisiones, apenas podía decirse algo sobre alternativas- sino la impotencia y la indefensión las que condicionaron el comportamiento de cientos, de miles de personas, turistas extranjeros que iban o venían, o paisanos y compatriotas que pensaban disfrutar de unos días de asueto en el mar, en la montaña o en la casa de los parientes. No digamos de aquellos casos que precisaban desplazarse en esos días para una intervención quirúrgica o para acompañar el féretro de un familiar fallecido, como pudo verse en New York.

Desde aquel 23-F de infausto recuerdo pero de feliz solución, no se había vivido una situación de incertidumbre y de inquietud social parecida. Aquel suceso sirvió para que la sociedad española madurase, para que los avances hacia la consolidación de la democracia fueran ya inexorables y para que se palpara el hecho de que si nos habíamos dado una Constitución, había que respetarla, cumplirla y hacerla cumplir.

Ahora, con los avances tecnológicos, hasta un Rey coyunturalmente ausente ha rubricado una resolución sin precedentes que ha permitido encauzar el pulso que una formación política, obcecada, sencillamente obcecada con un adelanto electoral, no ha querido, no ha podido o no ha sabido medir su auténtica dimensión. Lo mismo que ocurrió con los controladores protagonistas del pulso que ahora tendrán que cargar con unas responsabilidades que seguro no calcularon como debían. ¿Habrán aprendido unos y otros que no todo vale?

Menos mal que el estado de alarma y la militarización del servicio estaban en la Constitución. Y la Carta Magna, vigente.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

EL DÍA MÁS RARO

De madrugada, el lunes pasado, ya fue imposible dormir. La temida borrasca, mejor dicho, el fenómeno meteorológico adverso, tardó en llegar pero, finalmente, hizo su aparición, Se alteró el sueño entonces, primera señal de los estragos que empezaba a causar. El silbido del viento penetraba entre las rendijas. Se escuchaba ruido de golpes, de impactos y de agitación de toldos. Las primeras luces advertían de los estragos: hamacas y parasoles habían volado desde azoteas, balcones y terrazas y quedaban estacionados en las calles, donde no se veía un alma, donde los habituales a esas horas prefirieron lógicamente mantenerse refugiados.

Seguía soplando el viento mientras los primeros testimonios en los espacios informativos convergían en un menor tremendismo. Pero, claro, faltaban elementos de información. Por eso, a medida que pasaban las horas y se iban conociendo, pintaron bastos. La realidad era otra: palmeras y árboles derribados, toldos que volaron o quedaron doblados. Los contactos telefónicos con familiares y amigos, para ver qué tal por ahí, confirmaron que la cosa era grave, inquietante.

Tiendas cerradas, terrazas públicas recogidas y sin actividad, quioscos sin periódicos, circulación rodada al mínimo... Por las calles más céntricas sólo transitan turistas con atuendo veraniego extrañados de la nula actividad. Al mediodía, las informaciones que llegan de núcleos de municipios cercanos confirman que el viento se ha ensañado.

Al fenómeno no le falta nada. Truenos que retumban proporcionan otro sonido al almuerzo y la sobremesa. Las imágenes de los estragos confirman la intensidad de lo que está siendo algo más que una borraca. Por fortuna, los daños sobre personas son menores. Aunque el susto no se lo quita nadie. Aparece la lluvia. Aparece con fuerza. Como que se agradece, sobre todo pensando en que el viento se calme. Las calles, donde se acumulan restos y desechos, se empapan. Brigadas de servicios de recogida inician una labor de limpieza y retirada de las huellas de la adversidad meteorológica.

Un paseo por las inmediaciones suscita pena y desconsuelo. Qué desastre, la expresión más escuchada. Es el día más raro de los últimos tiempos. Visto desde la habitación y vivido durante unas horas fuera, en la calle, donde tras la lluvia el viento vuelve a soplar con intensidad al caer la tarde.

A todas estas, no hay cacharros, no se escuchan. Es la víspera de San Andrés. La mayoría de los niños, lógicamente, se ha quedado en casa. La tradición se ve fuertemente condicionada, puede decirse que no se ha mantenido. Que 2010, por culpa del fenómeno, ha sido el año en que nos quedamos sin cacharros. Cuando los remolinos y las ráfagas recobran fuerza, las calles se vacían del todo. Ya sólo queda esperar al padre de todos los partidos por televisión, esto es, un Barcelona-Real Madrid de fútbol de expectación inusitada. Cuando finaliza, entre unas cosas y otras, apenas unos claxons celebran la goleada blaugrana.
No estaba la cosa para fastos populares. Así terminaba la jornada más rara. A ver qué traería San Andrés el día después.

martes, 30 de noviembre de 2010

TANTO DESATINO

A la semana de haber tomado posesión, primavera de 1993, Manuel Hermoso Rojas, presidente del Gobierno de Canarias, concedió una entrevista a la revista Tiempo, cuyo titular era éste: “Felipe González es el responsable de la corrupción y por tanto debe dimitir”.

Días pasados, el actual presidente de la Comunidad Autónoma, Paulino Rivero, preguntado por el asunto de la controvertida adjudicación de la consejería de Sanidad el mismo día que cesaba su titular de entonces, Mercedes Roldós, lo despachaba como uno más de los que se registran en Canarias y que “terminan en nada”. Qué decepción.

No, tranquilos, no se trata de establecer una comparación, ni siquiera de sugerirla, aunque sea muy fácil hacerlo. En la distancia y en las contradicciones se pierden muchas afirmaciones de este tipo sobre esa lacra que azota la convivencia democrática. Es lo que de verdad debe preocupar, siquiera por un elemental sentido cívico: se va haciendo insostenible la situación, chirrían los goznes del sistema cuando una sociedad se ve sacudida cíclicamente por casos de corruptelas ligadas a la administración pública, denunciadas, investigadas, demoradas, presuntas, enjuiciadas y sentenciadas.

Pero ya ven: el presidente del Gobierno prefiere el estado de la impunidad y la condescendencia. Ha dejado pasar una excelente ocasión de encabezar una condena o una reprobación de todas esas prácticas ilícitas e inmorales. Ha podido apelar a la dignidad de la actividad política. De su rango institucional hay que esperar otro tipo de respuestas, más contundente, desde luego. Pero no lo ha hecho. No es cuestión de despachar con esas simplonerías (“terminan en nada”) hechos que, tan sólo por su tratamiento mediático y a la espera de que sean resueltos en vía judicial (si es que llegan), desazonan al personal, de por sí bastante desmotivado y desencantado por tamaña sensación de que todo está podrido.

Y no queremos pensar que las cuatro nuevas detenciones de fechas pasadas en Lanzarote (ya son cincuenta y seis imputados en las operaciones contra tramas de corrupción) dejan indiferente al presidente Rivero. Ni que esa interpretación de una encuesta sociológica hecha en Santa Cruz de Tenerife el pasado mes de octubre, relativa a que la corrupción y el fraude no son un problema para los ciudadanos, le tranquilice o le haga esbozar una sonrisa de esas “¿lo ven?”. Para seguir con lo nuestro, con el populismo y tal, que a la gente le da igual.

Hay que resistirse a estas resignaciones (¿con qué moral siguen trabajando policías, investigadores, fiscales y jueces?), a adoptar posturas conformistas ante vicios que predominan y que parecen no tener remedio. Ahí tienen una conclusión, derivada de la misma encuesta citada: en mayo del año próximo, en la capital tinerfeña, puede triunfar la abstención, el 51% si la tendencia de los consultados es sincera y se proyecta. Sería tremendo.

Y digno de análisis si es que en las células de reflexión, en los estados mayores de los partidos y en los gabinetes de estrategia electoral, superado el fragor, alguien se pregunta por los límites del monstruo que hemos creado o por el rumbo de un cuerpo social al que no le duelen estas cosas y prefiere seguir moviéndose cuando toquen el tambor. Que no se extrañe nadie de reacciones ciudadanas en la red y en foros digitales, a caballo entre la acidez, el desconsuelo y la ironía que, por fortuna, aún queda entre mucha gente para sobrellevar tanta inhibición y tanto desatino.


lunes, 29 de noviembre de 2010

PINCELADAS

Pinceladas tituló Pedro González una segunda exposición de treinta y una acuarelas que hasta mañana puede contemplarse en la sede de la cofradía de pescadores “Gran Poder de Dios”. La serie abre de nuevo el universo de este artista portuense autodidacta, alumno de Clorinda Padrón y seguidor del francés Bernard Romain, ese universo que no podía permanecer oculto y que ahora se nos muestra con la pléyade de sugerencias que ya advertimos en su primera entrega.

Se han cumplido dos años desde aquella introducción que hicimos entonces en el Liceo Taoro, cuando confluían “un prestigioso artista y un artista debutante. Un profesional perfeccionista, infatigable; y un amateur tan modesto como perseverante”.

Hablamos entonces de una dualidad plástica. Ahora Pedro González (que firma Pegonza, para evitar confusiones) ha concurrido en solitario, acaso para confirmar que aquella eclosión suya era acreedora de una continuidad, justo por la que abogábamos en aquella presentación de una fría noche villera.

El autor prosigue desvelando un encanto bucólico. Techumbres, dragos, los bosques, los térreos, el verdor… Y la agradable sorpresa de los paisajes nevados. Las Pinceladas de González van atrayendo con el aire de inevitable nostalgia que José Javier Hernández García, su presentador de ahora, subrayó atinadamente para hacer “patente -escribe- el aferramiento de autor hacia esas arquitecturas nuestras, cargadas de historia, que se resisten a desaparecer o están a punto de hacerlo”.

Habló Hernández, sin querer profundizar en una descripción técnica de la obra de Pegonza, de llanuras isleñas bañadas por ocres y un singular color ceniza. Habló igualmente de luz sin sombra y resumió un inevitable aire nostálgico que impregna esta colección de acuarelas con la que su autor confirma rasgos muy bien aprendidos y muy bien plasmados.

Si los valores advertidos en su bautismo pictórico han sidos apreciados por críticos, expertos y otros pintores, ahora sólo tendríamos que congratularnos de la ratificación y confiar en que su producción no decaerá.








sábado, 27 de noviembre de 2010

MARTIÁNEZ: ¡JUGUEMOS OTRA VEZ!

Desde una de las redes sociales de Internet se convoca para el domingo por la tarde una quedada o una sentada en la zona de la playa de Martiánez, castigada por la desidia. Una foto muy ilustrativa caracteriza el intercambio de comentarios y mensajes cuya frecuencia, por cierto, ha ido en aumento a medida que han pasado las fechas desde que a los promotores se les ocurrió la idea.

A ver cómo sale una experiencia de este tipo en una ciudad muy dada al palabrerío pero poco “movilizable” a la hora de defender alguna causa. Ya hemos escrito en alguna oportunidad que los portuenses son muy suyos, propenden al individualismo y no son proclives a la vida asociativa, a agruparse en entidades, colectivos o clubes, razón por la cual han pasado a mejor vida unas cuantas de ellos.

A ver cómo sale, sí, pero, en cualquier caso, el paso ya está dado y hay que ponderarlo. Hay portuenses a los que duele la ciudad y no que estén ya desencantados de la política y sus conflictos sino que sienten cómo aquélla va prolongando una decadencia agónica.

Entonces, se animan unos a otros a través de la red, para expresar sus sentimientos, su desencanto, para dar a conocer sus inquietudes sin otra pretensión que la de llamar la atención para cambiar el actual estado de cosas, para salir del marasmo, para intentar remontar, para poner punto final a la indolencia o, simplemente, para intentar acabar con tanta atonía y tanta resignación.

Ya habrá tiempo para valorar si es demasiado tarde -personalmente creemos que no, que en una cuestión de éstas, nunca es tarde- y si la experiencia apenas sirvió para quebrar la monotonía de una tarde dominical pero que haya ciudadanos que reaccionen es, de por sí, saludable. Que pacíficamente expresen su desconsuelo y reivindiquen una alternativa, otro proyecto, una gestión de los recursos públicos más eficiente y una aspiración sensible para que el Puerto de la Cruz no siga languideciendo, es positivo.

Y como que ya habrá tiempo para interpretar las connotaciones de esta convocatoria que circula entre internautas a los que mueve su amor al Puerto, a una ciudad a la que no quieren ver postergada ni impregnada de enconos. La quieren más emprendedora y más creativa, acaso porque son conscientes de que el pasado esplendoroso no va a volver pero construir un porvenir esperanzador -entre todos- sí que es posible.
En Martiánez es la cita. Es como si los versos de Padrón Acosta dedicados a la playa, aquellos ‘festones de raso’, recobraran una vigencia inusitada: “¡Juguemos otra vez!”.

Suerte.

viernes, 26 de noviembre de 2010

TEST DE ESTRÉS

Ha sido en el presente mandato cuando más se ha hablado de la situación económico-financiera de los cabildos insulares. La crisis y sus recortes también han afectado a estas instituciones de la Comunidad Autónoma; la merma de ingresos, especialmente los procedentes del Gobierno de Canarias y de los recursos del Régimen Económico Fiscal (REF), ha elevado como no se conocía hasta ahora la preocupación de los presidentes que, agotadas las vías de la negociación y ante la intransigencia del anterior vicepresidente del ejecutivo autonómico, decidieron entablar un contencioso.

Hasta esos hechos, a diferencia de lo que ocurre con otras entidades locales, apenas ha habido debates sobre la salud de las haciendas cabildicias. Hasta los de las islas no capitalinas gozaron de etapas de esplendor económico, de desahogo, lo que les permitió disponer de importantes recursos para afrontar, en el marco de sus competencias, planes provinciales, convenios de cooperación y diversas iniciativas en campos de actuación como el turístico o el sanitario. Ni siquiera los grupos políticos en la oposición, de todo signo, han podido o han sabido elaborar un discurso y un presupuesto alternativos. En fin, no ha habido grandes controversias.

Por eso llama la atención que, con esos antecedentes y en la presente coyuntura, el presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria, José Miguel Pérez, haya tomado la valiente decisión de someter a examen de los expertos independientes la situación económico-financiera de la institución. Es un examen que popularmente se conoce ya por test de estrés, con el que se pretende no sólo tener un retrato fiel de la realidad sino disponer de bases sólidas para saber hasta dónde se puede llegar, tal como evoluciona la crisis y cómo ésta condiciona el futuro.

No hay antecedentes similares en el conjunto de las administraciones públicas canarias, luego teniendo en cuenta las circunstancias que concurren, la determinación de Pérez debe servir hasta para valorar de otra manera el papel de los cabildos. Si los resultados del examen aportan luz y sirven de guía para los futuros dirigentes de la institución -esto es, hay que cumplir directrices; si no, se autoengañan- puede que los negros nubarrones del presente se disipen y dejen paso a una confianza recobrada y a una transparencia administrativa absolutamente indispensable en el funcionamiento del edificio institucional de la Comunidad Autónoma.

El test de estrés, según se ha sabido, permitirá analizar a fondo hechos como el nivel de endeudamiento, la estabilidad presupuestaria, el coste financiero de los pasivos, la situación de la tesorería, los flujos financieros y los sistemas de gestión de ingresos, es decir, los pilares del funcionamiento de una institución que sigue siendo muy apreciada por los habitantes de cada isla, posiblemente aún identificados con una idea paternalista de cómo se han desenvuelto los cabildos, en otras palabras, de cómo atendían demandas allí donde la acción del Estado o de otras administraciones no llegaba o no alcanzaba. La población de ahora lo que espera de su cabildo es que tenga capacidad inversora y que realice eficazmente las prestaciones que por norma le corresponde.

La iniciativa del presidente del Cabildo de Gran Canaria, aparte de novedosa, es lo suficientemente atrayente como para significar un antes y un después. Se ha dicho hasta la saciedad: en tiempos de vacas flacas no se puede quedar nadie de brazos cruzados. Y también: en esos tiempos, surgen oportunidades para corregir y recomponer. El test de estrés es una primera experiencia y hecho con rigor, desde la independencia, ha de aportar una visión que contribuya a un funcionamiento más ágil y eficiente de la administración cabildicia. Lo que la ciudadanía quiere.

Atentos pues.





jueves, 25 de noviembre de 2010

TERMINAR EN ALGO

Otros cuatro detenidos en Lanzarote. Caso 'Unión', ¿se acuerdan? Una trama para cobrar comisiones en el Ayuntamiento de Arrecife. Después, caso 'Jable'. Oleada de detenciones. La máquina de la justicia se puso en marcha. Cincuenta y seis imputados. Sigue en marcha la máquina.

Y no son casos aislados. Si se unen al listado de corruptelas, presuntas, declaradas, enjuicadas y sentenciadas, se convendrá en que Canarias hace mucho tiempo que se puso el sol de la pulcritud política.

Por eso, el presidente del Gobierno de la Comunidad Autónoma no puede despachar la inquietud social -cada vez menos, es verdad, porque ya nos hemos acostumbrado a convivir con esta lacra- con una frase simplona, más o menos: se monta un escándalo y termina en nada. Es infortunada esa posición presidencial: ni transmite tranquilidad ni fiabilidad. Parecía más procedente una declaración institucional seria, preocupada, reflexiva... Un mensaje que reflejara algo así como que el presidente es el primero en condenar cualquier práctica que implique a políticos y administraciones públicas en casos turbios. El primero en condenar y el primero en dar ejemplo en la lucha contra esa práctica.

Tan sólo con el asunto de la adjudicación de un servicio de hemodiálisis registrado en una consejería de su ejecutivo, cada vez más enredado, tendría para no mirar hacia otro lado y restar importancia porque estime que terminará en nada.

Aparte de que ello consagre el estado de la impunidad, siempre denostado, se traduce ahí una indolencia nada positiva. El presidente debe ser consciente de que esa alargada sombra o esos tentáculos están causando mucho daño a la política y a la sociedad canaria en general. Es una lacra que avergüenza. Tiene que terminar en algo. Y si ese algo es ejemplarizante, mejor. Porque ya es difícil aguantar más.