martes, 26 de marzo de 2013

SANIDAD PÚBLICA, PREOCUPANTE ESCENARIO


“La sistemática aplicación de recortes presupuestarios está estrangulando la disponibilidad de recursos para la sanidad pública poniendo en riesgo la calidad asistencial y la salud de la ciudadanía”, dice uno de los párrafos del “Manifiesto por una sanidad pública, universal y de calidad” que hace pocas fechas presentaron conjuntamente PSOE, IU y la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. Es bastante ilustrativo.
         Quienes hemos dado por liquidado el Estado del bienestar -el remate lo pondrá la nueva Ley que regulará el régimen local, con la apertura a la privatización de los servicios sociales municipales-, encontramos en el desmantelamiento del sistema sanitario público la prueba más fehaciente. A la utilización de la crisis económica como disculpa de la insostenibilidad y justificación de medidas restrictivas por parte del Gobierno, hay que contraponer la impresión cada vez más extendida de que se está considerando la sanidad pública como un negocio. O sea, desmontar para conducir obligatoriamente, si es que se tiene dinero, a la atención privada. Para eso también ha servido la mayoría absolutista del Partido Popular.
         La exclusión de inmigrantes sin documentación de la atención sanitaria ambulatoria, la progresiva incorporación de copagos en distintas prestaciones sanitarias, la exclusión de más de cuatrocientos medicamentos de la cobertura sanitaria y el incremento de las aportaciones de la mayoría de los pacientes en el acceso a los medicamentos son, entre otros, aspectos concretos de una reforma sanitaria con la que sólo pueden estar de acuerdo los empresarios del sector sanitario privado. Ni las admirables protestas de la comunidad profesional de Madrid ni algunas resoluciones judiciales que cuestionan algunas determinaciones del gobierno de la Comunidad de Castilla la Mancha relativas al cierre u horario de apertura de centros de salud parecen frenar los indomables afanes privatizadores de los gobiernos del Partido Popular.
         Se va configurando, pues, en una cierta atmósfera de impunidad, un preocupante escenario donde las restricciones y las exclusiones aumentan las desigualdades en salud en nuestro país. Por si no nos hemos dado cuenta: es la salud lo que está en el centro y con la salud no se juega, porque es un derecho irrenunciable. Pero de esto poco entienden algunos.
         ¿Hay alternativas? Pues claro que sí: hay que asegurar la suficiencia financiera de la sanidad pública mediante una fiscalidad equitativa. Y hay que establecer un sistema de cohesión a través de un Fondo para la igualdad que desarrolle los planes de salud que garanticen equidad, cohesión e igualdad de todos los españoles. Así se recoge en el Manifiesto señalado al principio.
         Las organizaciones firmantes se han comprometido a presentar iniciativas en sus respectivos ámbitos de operatividad para revertir la situación. Será complicado porque los intereses son de aúpa. Pero es un compromiso ético que debe sustanciar un modelo más justo. En las protestas de Madrid y Castilla La Mancha se dibuja un horizonte de esperanza y resistencia: a ver.
          

lunes, 25 de marzo de 2013

TOGAS Y PUÑETAS


Cierta política y una gestión de los recursos públicos, al banquillo o a prisión. Inevitablemente judicializadas, en todo caso. Preponderancia, pues, de togas y puñetas en el vértice noticioso de un país sacudido por las crisis que acentúan el rechazo a la política, arrastrando a sus actores y mermando la credibilidad. Tremendo esfuerzo hay que hacer para salir, para persuadir de que no todos son iguales y para acabar, en fin, con tanto comportamiento doloso germen de corruptelas y de la corrupción misma.
            Lo peor es que el personal no salga de su desconcierto. Claro que llama la atención el pugilato de dos magistrados por hacerse con el caso del ex tesorero del Partido Popular, cuya calderilla parece ser no más que un anticipo de uno de los asuntos más graves, dada su naturaleza, en la historia de la democracia española. A medida que se van dando pasos, se agigantan las dudas de la exclusión de Baltasar Garzón. Al desconcierto, por seguir en las mismas coordenadas, se suma la afirmación del ex tesorero y ex senador, que también fue cargo público el hombre: se acabó, no piensa declarar más ni hacer más pruebas caligráficas. ¿Estaba así en el guión? Habráse visto.
            La juez que investiga los presuntos fraudes en la tramitación y aplicación de los expedientes de regulación de empleo en Andalucía, después de otra operación policial saldada con más descubrimientos y más detenciones, ha determinado el ingreso en prisión de varias personas para proseguir y ultimar la instrucción. Los socialistas tendrán que redoblar sus esfuerzos para que sus denuncias e investigaciones, así como su probada colaboración con la justicia, y hasta la iniciativa política de la investigación parlamentaria, sirvan -a la espera de centrar y concretar las cantidades- para despejar las sombras y las dudas que cierto derechío mediático se encarga de magnificar.
            No acabaron ahí las decisiones judiciales de la semana pasada en el terreno político. Relevante es que la Sala Segunda del Tribunal Supremo se reúna próximamente a puerta cerrada para revisar el veredicto popular que absolvió al ex presidente de la Generalitat de Valencia y al ex secretario general del Partido Popular de Valencia de un delito de cohecho pasivo impropio. Vuelven a temblar ciertos cimientos mientras se comprueba que la sombra de los trajes es alargada.
            Y no menos relevante, en fin, es que el secretario general de Convergencia Democrática de Catalunya y diputado de CIU al Parlament haya sido imputado por presunto delito de tráfico de influencias en un asunto de concesiones de inspección de vehículos -la ulterior delegación de funciones es una peculiar y acomodaticia renuncia y olé-; en tanto que el inefable presidente de la Diputación de Castellón, arrogancias aparte, tendrá que sentarse en el banquillo para ser juzgado por tráfico de influencias, cohecho y delito fiscal, después de diez años de instrucción, por cierto.
            Al final, el aforismo romano: “Dura lex, sed lex”. Dura ley, pero ley. También en política.
            

sábado, 23 de marzo de 2013

TREINTA AÑOS DESPUÉS: AL RESCATE DE LA UPM


Se cumplen treinta años de la inauguración de la Universidad Popular Municipal (UPM) del Puerto de la Cruz, la primera de Canarias. En la que era primera visita oficial del presidente del Gobierno de la Comunidad Autónoma, Jerónimo Saavedra, a un municipio de Tenerife, fue incluido un acto que tuvo lugar en el vestíbulo del centro, un antiguo inmueble de uso residencial turístico, adquirido por el Ayuntamiento con el fin de destinarlo a núcleo de actividad social, formativa y participativa. Era alcalde Francisco Afonso, cuyo nombre, por decisión corporativa, rotularía la UPM meses después del fatídico accidente de La Gomera.
“Yo creo que nos encontramos ante la iniciativa más esperanzadora en estos momentos en el archipiélago canario”, dijo Saavedra entonces, después de haber recorrido aulas y dependencias del centro, de haber participado en una clase de inglés que se impartía en el momento de su visita y de haber descubierto una lápida cuyo texto condensaba el acontecimiento. Los periódicos de la época recogieron en las ediciones del 25 de marzo crónicas y numerosas fotografías del acto.
Antes, Nicolás Barroso Hernández, responsable de la UPM, había dirigido una salutación de bienvenida seguida de una explicación de las características y objetivos de la institución que nacía. Su primera responsable política era Elsie Ribal.
Señala una de las reseñas periodísticas que el alcalde portuense, Francisco Afonso, habló con satisfacción de la obra que se inauguraba “que responde -dijo- a una gran demanda popular que se ve satisfecha gracias al esfuerzo de cuantos habían hecho posible su puesta en marcha”. Agregó: “Hay que congratularse por ello y mucho más hasta alcanzar esa aspiración de que el centro se convierta en el lugar cultural e intelectual más importante de nuestra ciudad”.
Al cabo de tres décadas, puede hablarse ya con cierto sentido de perspectiva. La evolución de la UPM entraña luces y sombras en medio del interés que hayan puesto los gobernantes. El fenómeno de las universidades populares españolas adquirió gran importancia, incluso antes de la guerra incivil. Eran una alternativa a las enseñanzas regladas, una auténtica oportunidad para quienes no disponiendo de recursos o de posibilidades encontraban un espacio donde formarse, ampliar conocimientos o desarrollar habilidades. La reinstauración de la democracia recuperó estos centros: el portuense fue el pionero en Canarias. Sobre él germinó, incluso, la semilla de la Asociación Canaria de Universidades Populares.
En la UPM portuense ha habido de todo durante estos treinta años. Desde récords de matriculación, desde impartición de cursos de materias poco habituales, desde experimentación práctica con otras, desde la configuración de grupos teatrales o de danza, desde la conformación de la banda municipal de música, desde la cesión de espacio no exenta de contenciosos a otras entidades… a una progresiva pérdida de fuerza activista, capaz de proyectarse al exterior. No es exagerado decir que aparece como una realidad alicaída, que ha mermado su identidad.
Bien que debemos sentirlo. Porque la UPM, a poco que se la dinamice y se impregne de innovación, con los adecuados reclamos (incluidos los de divulgación), tiene que seguir siendo la referencia esperanzadora de la que se habló en su inauguración. Los tiempos no son los mismos ni son iguales las circunstancias, de acuerdo: pero ahí está el reto, la búsqueda, el afán de querer progresar y consolidarse.
Para eso es indispensable la voluntad política. Salvo que invertir en educación y fomento de la participación social haya dejado de ser una atención política.
Hace treinta años que se inició aquella esperanzadora andadura. Hoy, desde el Ayuntamiento, seguro que nadie se ha acordado de aquel acontecimiento ni nadie habrá promovido una mínima acción conmemorativa.
Tanta indolencia, tal abandono es lo preocupante.

viernes, 22 de marzo de 2013

PREMIO PARA LEOPOLDO

Se ha sabido a primera hora de la tarde: Leopoldo Fernández Cabeza de Vaca, ex director de Diario de Avisos, ha sido distinguido con el premio Canarias de Comunicación. 
Solo cabe congratularse de esta decisión del jurado que habrá valorado una trayectoria profesional impecable, desarrollada en multimedia, pero, principalmente, en la prensa escrita: Leopoldo dirigió el periódico durante décadas, acreditando un compromiso profesional con un rigor fuera de lo común.
Llegamos juntos al decano: él provenía de Europa Press, la agencia de noticias. Nos adscribieron a la sección de deportes, a la que el flamante director dedicaba especial atención. Revisaba titulares y corregía textos como si de política o información general se tratase. Cuando salió el periódico, el Tenerife andaba en segunda división. Nuestra lucha era la petición de más páginas para publicar más información: cuando Leopoldo conseguía la cuarta página, éramos felices allí.
A él le debemos también haber dado el salto: abandonamos la información deportiva -nunca del todo, es cierto- para hacer otras cosas: local, reportajes, entrevistas... Él supervisaba y uno se sentía tranquilo.
Ahora, todavía en activo, después de tantos años de ejercicio profesional, le dan el premio Canarias y nos alegramos como si lo hubiéramos recibido porque él gustó siempre de compartir las escasas alegrías que el periodismo depara. Su dedicación y su afán de perfeccionamiento son los mejores valores de su trayectoria, los que sustancian un magisterio silencioso que huyó de toda veleidad y de todo protagonismo.
Como amigo, como discípulo y compañero, sólo tenemos que congratularnos. A la espera de escribir con más sosiego: porque el premio bien que merece una licencia para la nostalgia.
Un abrazo, Leo.

jueves, 21 de marzo de 2013

ESPIADOS

Espiados. Yo espío, tu espías, él espía… ellos espían. Espiar, verbo de moda. Hasta el independentismo catalanista, tan accidentado y tan agitado, ha tenido también sus episodios. En realidad, espionaje ha habido toda la vida: saber qué hacen los demás, los cercanos y los enemigos, ha llegado a ser una obsesión. Hasta los medios de comunicación que ahora ponen el grito en el cielo y presumen de denuncias utilizaron las cámaras ocultas y obtuvieron imágenes o testimonios verbales para poner en evidencia.




Todos espiados. O esa es la sensación.



En la película Missing, de Costa Gavras, hay una escena en la que Jack Lemmon (padre de Charles Horman) llega a la habitación de su hotel y sorprende a una persona (¿policía?) manipulando el teléfono:



-Ya lo podrían hacer de forma menos descarada-, se limita a decir Lemmon.



Sabíamos del espionaje por el cine y por la literatura, ficción y realidad, riesgo, dobleces, delaciones y errores fatales. Pero ahora el espionaje está en cualquier sitio, con mayor o menos profesionalidad, que en todas partes hay clases. Los ojos del Gran Hermano, los oídos del Gran Hermano, los tentáculos del Gran Hermano…



Ellos espían. Por encargo o sin él. La finalidad es otro debate. Pero que no hay que fiarse, seguro.





miércoles, 20 de marzo de 2013

PALABRA DE LUIS


Dice que, después de haber llegado al medio con calzón corto, no le da la gana de desconectar. Y se entiende. Luis del Olmo, érase un hombre a un micrófono pegado, se despidió de Punto Radio con un ‘hasta luego’ que entonó al calor de la experiencia de anteriores adioses. Los que tuvo que decir, en su momento, en Radio Nacional de España, en RadioCadena Española, en la Cadena de Ondas Populares Españolas, en Onda Cero… allí donde su palabra quiso siempre ser rigor, divisa del medio bien hecho, donde la continuidad en antena se convirtió en el mejor aval de su credibilidad.
         No, no quiere despedirse del todo el periodista leonés, la voz cálida e inconfundible de Protagonistas, el programa o el título que ha quedado definitivamente vinculado a su trayectoria. Está jubilado pero se resiste, quiere más, se siente con ganas y de seguir siendo útil. Su vida está ahí, ante el micrófono, en las ondas, donde se ha dejado la piel profesional durante casi cuarenta años.
         Hizo once mil seiscientos Protagonistas, uno de ellos desde los antiguos estudios de Radio Popular de Tenerife en la calle La Carrera (Obispo Rey Redondo), cuando aún la dirigía el padre José Siverio. Su incorporación a la COPE fue determinante para que la cadena se vertebrase como tal y estuviera en condiciones de competir como tal. Allí estuvimos, en aquel programa realizado en directo, naturalmente. Ocurrió a principios de los ochenta, durante los últimos meses de nuestra estancia en aquella casa, a la que tanto debemos. Luis del Olmo llegó casi en plan revolucionario: trajo todo su equipo, unas diez personas, incluida la telefonista. Antes del alba, por aquello de la diferencia horaria, hubo que estar allí. Buenos días, España: la salutación inicial del magacín tuvo un inevitable tinte canario. Su dominio ante el micrófono, los gestos, las órdenes, la primera utilización del ordenador, la esmerada selección musical, el aviso periódico de lo que ofrecían en ese momento otras emisoras… Todo, todo fue muy estimulante y aleccionador para quienes trabajábamos en una emisora entrañable donde lidiamos las primeras cuitas profesionales. Al terminar la emisión, nos reunimos todos, directivos, redactores, operadores y auxiliares en un almuerzo en torno a su figura, cerca de Los Rodeos.
         Experiencia personal y puntual al margen, es evidente que Protagonistas  es una notable obra radiofónica, es una contribución a la historia contemporánea del país, al tránsito democrático, a la consolidación del modelo constitucional y a la propia libertad de expresión. El programa, en todas las emisoras donde pudo ser sintonizado, ha formado parte de la vida de sus centenares de miles de oyentes y de la memoria de nuestra sociedad misma. Si algo merece ser denominado ‘clásico’, he aquí un título y un espacio que así debe ser considerado, que abrió surcos, que hizo de la información y del entretenimiento, del pluralismo y de la inmediatez, un brillante paradigma.
         Por todo eso, pese a los sinsabores del desencuentro final de la “Operación Vocento”, merced a la cual la COPE se ha quedado con los postes de ABC Punto Radio, donde Luis del Olmo, galardonado donde los haya, brindó sus últimos trabajos, se entiende que no quiera desconectar, que ya prepare alguna producción para seguir pegado al micrófono de su vida desde donde seguirá saluda, comentando y preguntando.
         Palabra de Luis.

martes, 19 de marzo de 2013

MENTIR EN CAMPAÑA

Entre otros factores del desencanto político y de la desafección que demuestra la población hacia la política, hay que consignar los incumplimientos de las ofertas programáticas, popularmente promesas, de candidaturas electorales.


Es la propia política la que tiene que parir ideas y producir alternativas que permitan superar ese estado cada vez más preocupante de rechazo y cuya máxima expresión converge en el “Todos son iguales”. Más política, se decía hace unos meses, cuando la crisis económica en la Unión Europea amenazaba no sólo con llevarse por delante a gobernantes sino al mismísimo euro. Se pensó en la tecnocracia como panacea pero ya se han visto en Italia los resultados: la contención del gasto, elevada al austericidio, no resuelve. Al revés, complica. Menos para bancos y grandes poderes económico-financieros.

El caso es que en España se produjo un gigantesco fraude electoral, con el consiguiente aumento de la incredulidad no solo hacia el partido gubernamental sino hacia la oposición. La similitud de porcentajes en diversas encuestas es significativa. Amplios sectores ciudadanos han perdido la fe, ya no tienen referencias a las que asirse, hasta el sistema se tambalea y genera una crisis de institucionalidad.

Desde Holanda llegan noticias en el sentido de que está prohibido mentir en campaña electoral. Que no se puede anunciar pleno empleo para que, al término de la legislatura, se incremente en cientos de miles el número de parados. O que el IVA no experimentará incremento y a los pocos meses el Gobierno haga todo lo contrario.

Los holandeses han creado una suerte de auditoría externa de programas electorales, si se quiere, una especie de detector de mentiras que escrutará los contenidos de aquéllos y expondrá públicamente sus conclusiones. Se trata de la Oficina Central de Planificación, organismo dependiente del Ministerio de Economía que, en tiempos electorales, elabora informes y estadísticas por iniciativa propia, a petición del Gobierno o del Parlamento o de cualquier otro organismo oficial. Se asegura que su trabajo es muy útil para muchos votantes indecisos.

La Oficina no recomienda ni sugiere el voto sino compara las distintas propuestas electorales, especialmente en materia económica. Su trabajo ha sido asimilado en el Reino Unido. El trabajo de auditoría tiene una finalidad principal: aportar más claridad y lograr que los candidatos hagan un uso correcto de la política, especialmente durante la campaña.

O sea, que no engañen, que no anticipen hechos que luego no podrán materializarse. Otro debate es el cúmulo de explicaciones que se ofrezca para justificarse: desde herencias a incapacidades, coyunturas, estrategias y otros intereses políticos. Pero, al menos, el electorado dispondrá de sólidos elementos para comparar y obrar en consecuencia.

El caso es que los partidos se sientan fiscalizados, so pena de que instrumentos como esta Oficina Central de Planificación les pongan aún más en evidencia, especialmente después de campaña. ¿La veremos en España?

domingo, 17 de marzo de 2013

CONECTIVIDAD AÉREA


“Hay intención de compra por parte de los turistas de Alemania y capacidad de compra. Pero falla la conectividad aérea”, ha venido a decir Jorge Marichal, presidente de Ashotel, la patronal hotelera. Es una de las conclusiones extraídas de la última edición de la Feria Internacional de Berlín, junto con la de Londres, ya se sabe, uno de los termómetros para medir las tendencias de los mercados turísticos europeos, vitales para Canarias.
            Se explica, entonces, la ofensiva en dos direcciones que se ha registrado en fechas recientes: por un lado, la necesidad de revisar el importe de las tasas aéreas (reducción de un 20%, piden los empresarios hoteleros); y por otro, la ampliación horaria en el aeropuerto Tenerife-Norte “Los Rodeos”, una vieja aspiración que ha chocado con imponderables de distinta naturaleza y consideración.
            El empeño de operadores turísticos, de agentes sociales y hasta de instituciones públicas es respetable: todos se aferran al turismo como sostén de la economía productiva y todos son conscientes de que es preciso estimular y consolidar factores que robustezcan la competitividad, única manera de que los mercados sigan interesados en un destino con atractivos naturales evidentes pero que también precisa de otros reclamos para captar segmentos y preferencias especializadas.
            Pero ese empeño colisiona con dificultades que van surgiendo en la actividad cotidiana. Así, por ejemplo, las expectativas no satisfechas de una sobreoferta de asientos aéreos motivada por los supuestos efectos positivos de la denominada “Primavera árabe” que no se tradujo efectivamente al constatarse una recuperación parcial de Túnez y Egipto. Ello obliga a un replanteamiento en las estrategias comerciales del conjunto de la turoperación, basado en la adquisición de plazas aéreas según evolucione la demanda. El problema es que las aerolíneas han suprimido vuelos y frecuencias, lo que equivale a un aumento de precios.
            De ahí que se insista en petición de bonificaciones pues las que aplica el Gobierno de España en determinados días de la semana no convence al sector, dado que los turoperadores deben reordenar sus dispositivos de trabajo frente a la concentración que, teóricamente, favorece la optimización de sus recursos humanos y materiales. Más peso parece tener otro argumento: el de los agravios deducidos. Mientras las tasas aéreas se incrementan un 8%, el importe del billete de AVE en la península se abarata un 11% y los descuentos aplicables pueden alcanzar el 70%.
            Entonces, ciñéndonos al siempre importante mercado alemán, si falla la conectividad aérea, por muchas intenciones y por mucha capacidad de compra que se advierta en sus clientes y usuarios, la situación futura peligra. Y como no es cuestión de ceder cuotas -recuperarlas es un ejercicio muy costoso-, habrá que esmerarse para conquistar ciertos objetivos que, en definitiva, sólo contribuirán a ser más competitivos.

sábado, 16 de marzo de 2013

"ARREGLEN SUS HOTELES"


Habrá sorprendido al vicepresidente primero del Cabildo Insular, al gerente del Consorcio y a los técnicos responsables del Plan de Modernización, Mejora e Incremento de la Competitividad del Puerto de la Cruz, que algunos asistentes a una sesión de presentación de sus contenidos celebrada días pasados en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) hayan insistido enfáticamente en la voluntad de hacer realidad el proyecto del puerto de la ciudad.

Uno de ellos llegó a leer un poema, escrito desde los sentimientos que alberga la frustración de una aspiración secular y que por ahora se agita en los despachos donde la inevitable burocracia fragua parte de sus decisiones. Otro imploraba las fechas de comienzo de las obras. Y otro, acaso más realista, preguntaba por qué no conservar y mejorar lo que actualmente se tiene antes que meterse en aventuras cuyo final es bastante impredecible en los tiempos que corren.

Se cruzaron las miradas de los asistentes. Pero las reacciones fueron de lo más respetuosas y caballerosas. Carlos Alonso, el vicepresidente, ofreció la información más reciente, de horas antes: ese mismo días, se había reunido la mesa de contratación que abría las plicas de las dos ofertas presentadas al concurso convocado por la administración portuaria. No tenía los resultados, obviamente, conocidos el día después según se hizo público: las dos empresas incumplen determinados requisitos, luego se les concede un plazo para subsanar las anomalías. Eso es frecuente en actos administrativos de esta naturaleza. Será después cuando el órgano correspondiente, examinada toda la documentación, valore las ofertas presentadas y se decante por aquélla que estime en mejores condiciones para hacer viable el proyecto.

De todos modos, el vicepresidente primero del Cabildo Insular explicó a renglón seguido algo que fue más llamativo. “Yo comprendo el interés de los portuenses por este asunto -vino a decir- pero en todas las promociones y en todas las reuniones con el sector a las que asisto, en las que están empresarios y turoperadores, nadie, absolutamente nadie, me pregunta por ese proyecto. En cambio, en todas, sí que me insisten: arreglen sus hoteles”.

Esta es la realidad más palpable. Válida para interpretar que la alternativa del puerto para atraer más turistas es, cuando menos, discutible. O lo que es igual, en los núcleos donde se fragua el negocio turístico, en el contexto de la turoperación, de lo que se habla es de un parque alojativo, hoteles y apartamentos, que deben mejorar, aún más de lo que ya se ha hecho.

Por lo demás, ese Plan de Modernización (por abreviar) va configurándose como un trabajo sólido para saber lo que aguarda el porvenir. Se camina hacia un modelo que pretende reafirmar las características o las singularidades de un destino turístico diferenciado. La marca y producto Puerto de la Cruz se basan en el concepto de la competitividad con todas las consecuencias. Si se quiere competir, si se quiere hacer frente a tendencias de mercado, si se quiere cualificar ese producto, hay que innovar y mejorar. Y como la experiencia es un grado, mejor dicho: un activo, que se aproveche también.

Por cierto: sólo dos concejales de la oposición asistieron a esta presentación. La incredulidad inicial del gobierno local hacia el Consorcio de Rehabilitación Turística debe verse superada de una vez. Porque si no se pone interés o empeño para el seguimiento de sus actuaciones desde el Ayuntamiento, difícilmente saldrán adelante algunas cosas.

Porque el Consorcio, desde luego, no nació para afrontar un plan de repavimentación y acondicionamiento de vías públicas.


viernes, 15 de marzo de 2013

DIOS LE GUÍE


A medida que las informaciones sobre los perfiles y la personalidad del nuevo Papa hacen que vaya remitiendo la sorpresa inicial de su elección, la percepción es la misma que antes de celebrarse: quien quiera que fuese, independiente de nacionalidad, tendrá que pilotar la Iglesia católica de modo que ofrezca respuestas claras a las exigencias del propio catolicismo y de la sociedad del siglo XXI.
         El problema no es sólo los escándalos sexuales de algunos de sus miembros o los indicios racionales de corrupción sino el inmovilismo. A una institución cabe exigirle siempre aperturismo, transparencia. Y sobre todo, un posicionamiento claro y solidario ante medidas de poderes terrenales que frenan el progreso y los avances sociales.
         El nuevo pontífice sabe bastante de lo que son las demandas y aspiraciones de capas de población de jun país y de un continente que tienen en la Iglesia católica una referencia. Es su fe, es su credo lo que les mueve. Pero a estas alturas de la Humanidad ya no basta con una entusiástica concentración en el curso de una visita papal o con una liturgia de impecable e impactante ejecución.
         Los primeros gestos de Jorge Mario Bergoglio, de Francisco I, son esperanzadores. Las informaciones que van llegando sobre su pasado son esclarecedoras, aunque se mantengan sombras de duda. Pero no estamos aquí para enjuiciar su pasado sino para afrontar el porvenir con otro talante o con otra perspectiva. Claro que la humildad de las formas debe estar acompañada por la iniciativa y la firmeza de las convicciones para dar pasos a favor de querer abrir nuevos caminos que nos hagan ver la nueva Iglesia. Y es que inspira cierta seguridad su condición de jesuita.
         No se quiere un Papa revolucionario sino un pontífice emprendedor, transigente, consciente de que ha de modelar y operar en un cuerpo que tiene más seguidores que nunca. Consciente de que poco tiene que ganar ante el laicismo y mucho ha de reformar para superar la desafección y la creciente pérdida de fieles.
         Habla castellano y procede de un continente de especiales características en el plano sociológico. Además del gobierno de la Iglesia, tiene por delante la inmensa tarea de incentivar la fe y de modernizar estructuras y usos.
         Por usar su fraseología inicial, Dios le guíe y le bendiga.