sábado, 24 de octubre de 2015

ESPERPENTO EN LA COFRADÍA

Alguien debiera decir a los inspiradores y realizadores de la rueda de prensa llevada a cabo días pasados en la cofradía de pescadores del Puerto de la Cruz que en política las formas son importantes, de ahí que alguna gestualidad pública reciente haya suscitado notables rechazos ciudadanos.
Alguien debiera apuntarles que las ocurrencias traducidas en barata estrategia de presión mediática están abonadas al ridículo cuando no tienen otro fundamento que seguir mareando la perdiz de una actuación cuyos antecedentes se pierden en la noche de los tiempos y en el futuro imperfecto.
Alguien debiera indicarles que no hay que abusar de la paciencia de la gente por muchos incautos que haya. Y que los proyectos de infraestructura y equipamiento, como es el pretendido puerto del Puerto de la Cruz, no se debaten ni se discuten con superficialidad en sedes de cofradías cedidas para la ocasión ni intercambiando mensajes en dispositivos telefónicos particulares o en redes sociales.
Alguien, con sensatez y mínima visión, debiera hacerles ver que a estas alturas no todo vale para alimentar dolientes frustraciones y manipular las legítimas emociones de quienes ven en esa actuación una suerte de panacea para superar la etapa de decadencia que nos ha tocado vivir.
Alguien, en fin, debiera invitarles a reflexionar y a pensar en el día después, bien es verdad que conociendo tal como se conducen algunos, es pedir que el olmo de la gestión dé peras jugosas que impulsen el quehacer común en pos de una consecución supuestamente beneficiosa para el interés general.
Así los factores, lo ocurrido en la infausta rueda de prensa pone de relieve que cuando un asunto se desvirtúa hasta situarse fuera de control es difícil, por no decir imposible, reconducirlo. Empezando por las formas: había más personas ajenas que periodistas. ¿Qué clase de convocatoria es esa? Tras el precedente, a ver cómo los responsables de la cofradía dicen que no quieren política en sus instalaciones. ¿Y por qué el periodismo permite trabajar en esas condiciones? Sin dudar de la legitimidad de los convocantes, consejeros del Cabildo Insular en la oposición, ¿por qué el alcalde de la ciudad no les acompaña en la mesa y ocupa un lugar entre los asistentes? Independientemente de respetar la jerarquía partidista, ¿valoró la inevitable interpretación de entreguismo, teniendo en cuenta que es el alcalde de Los Realejos quien pide públicamente encabezar la encomienda delegada de la actuación, ni más ni menos que proyectar, buscar financiación y materializarla?
Y todo eso, por el medio peso de ofrecerse en público al presidente del Cabildo de Tenerife para gestionar el expediente, que para eso, faltaría más, hay capacidad. Un presidente, por cierto, que se suma al espectáculo contestando con prontitud -¿y sorna?- al consejero presidente insular del Partido Popular vía red social (Twitter) para que el desbarajuste -y el malestar- quedara ahí residenciado.
Ese ofrecimiento, en todo caso, fue la noticia de la rueda de prensa. Vaya viaje y qué vacías siguen estando las alforjas de las medidas concretas. Por no saber, a preguntas de algún paciente informador, ni siquiera el estado de tramitación ni de qué depende el avance del expediente.
Alguien debiera explicar a inspiradores y realizadores que la gente está cansada de burlas y de engaños. Que manipular los sentimientos y las emociones también tiene su límite: el de la ética y la decencia política. Que ya está bien de seguir hablando de cruceros cuando ni siquiera se sabe a ciencia cierta la viabilidad del equipamiento marítimo-portuario. Que es necesario hablar con propiedad en las instituciones desde donde se supone que se proyecta y se propicia la inversión público-privada. Que con jueguitos político-mediáticos no se consigue sino prolongar la agonía del pudo haber sido y no fue.
Alguien debiera hacer ver que la dejación en política es táctica cuando menos discutible y que, o se asume liderazgo, o se corre el riesgo de quedar retratado como gestores incapaces y difusos. Al cabo de tantos dimes y diretes con el puerto portuense, entretenerse más tiempo en el debate y seguir produciendo artificiales esperanzas -esa es otra: digan la verdad, sin dobleces- es, sencillamente, autoengañarse.
Alguien habrá, suponemos… ¿O es mucho suponer?

(Habrán comprobado que no hay una sola alusión al oportunismo electorero. Si no se entiende la nobleza y los costes de la causa, mejor que la demagogia y la pobreza ideológica no encuentren una mínima cabida). 

viernes, 23 de octubre de 2015

AÚN MUCHOS CASOS LACERANTES

No debería hacer discursos triunfalistas el Gobierno con los registros de la última Encuesta de Población Activa (EPA), pese a que las señales de mejora en el mercado laboral son claras. Ya saben: hay que congratularse de todos aquellos que han encontrado trabajo, como lamentarse y animar a quienes aún no lo han hecho o lo han perdido.
Y no debería porque hay otros datos de la propia EPA que siguen siendo muy preocupantes: son casi setecientos veintidós mil hogares donde nadie tiene ingresos. Y supera el millón y medio donde todoe están en paro. El desempleo de larga duración es también llamativo: son casi tres millones de personas las que llevan al menos un año sin trabajar.
Por tanto, con estas cifras, sería recomendable mantener cautela. Ojalá que se mantuvieran las tendencias y la creación de empleo no estuviera sujeta a la estacionalidad, por ejemplo. Pero hay heridas que no cicatrizan y eso obliga a perseverar en las terapias. Esmerarse en generar condiciones favorables para el empleo estable, es lo que procede, antes que presumir a sabiendas de que aún quedan muchos, muchos casos lacerantes.

jueves, 22 de octubre de 2015

LA EXCEPCIÓN CANARIA

Se sigue hablando del programa televisivo en La Sexta del pasado domingo, un cara a cara entre Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos), moderado por Jordi Évole. La audiencia superó los cinco millones doscientos mil espectadores, una cifra bastante respetable que ha impulsado la impresión de que se ha producido un salto en la comunicación política televisiva del país. Ya se verá.
Lo cierto es que hubo más espectadores que para Gran Hermano, en Tele 5, otra derivada noticiosa digna también de ser tenida en cuenta.
Claro que Canarias fue la excepción: fue la única comunidad autónoma española donde el debate aludido fue menos visto que el inefable programa de Tele 5.
Se dirá que no tenemos remedio.
Pero en esto de los gustos televisivos la heterogeneidad es cada vez más elevada.
Que juzgue cada quien.

miércoles, 21 de octubre de 2015

INGRESO MÍNIMO VITAL

Las elecciones legislativas están en un horizonte razonablemente cercano. Hoy mismo, se celebra la última sesión de control al Gobierno en las Cortes y en muy pocos días éstas quedarán disueltas. Fin, por tanto, de la legislatura. Los partidos políticos ya han empezado a hablar, con anticipos de ofertas y programas, en tanto que se escuchan las trompetas de la propaganda. El índice de audiencia, por otro lado, de un programa televisivo que se puede considerar el primer debate preelectoral, con más de cinco millones de espectadores, da a entender que, lejos de lo que podía suponerse, hay interés en recuperar la política. No parece, desde luego, que la inhibición y la abulia, la desafección y la desmotivación, tan características de un tiempo a esta parte, sean los factores predominantes.
Es la hora de los partidos, en efecto, de ahí que hay que mirar y examinar detenidamente las novedades que aporten a la ciudadanía para tratar de mitigar o resolver sus demandas. Dentro de pocas fechas, el ruido de los enconos o de los enfrentamientos no dejará distinguir las ofertas programáticas más sustantivas, de modo que es cuestión de poner atención ahora en aquellos planteamientos concretos orientados a la finalidad antedicha. La crisis no se ha cerrado: sigue habiendo carencias y colectivos sociales que esperan de los partidos políticos la formulación de medidas que les alumbren alguna esperanza, alguna salida.
Los socialistas, por ejemplo, hablan de poner en marcha una nueva prestación dirigida a los hogares sin ingresos y en situación de contrastada necesidad, concebida como prestación no contributiva de la Seguridad Social. Se denomina Ingreso Mínimo Vital (IMV) y viene a ser como una última red de protección social para atender a las personas que, por la causa que sea, hayan quedado desamparadas. En principio, se calcula que hay unos setecientos treinta mil hogares sin ingresos y casi un millón novecientas mil personas teóricamente beneficiarias.  Luego la iniciativa tiene su razón de ser.
El IMV trata de proporcionar a las unidades familiares sin ingresos una renta que les permita afrontar las necesidades más básicas. Con él se pretende terminar con la pobreza infantil extrema con una prestación por hijo a cargo. Es una manera, según explican fuentes socialistas, de combatir la pobreza y el incremento de la desigualdad, pero también compensar el notable descenso de la protección por desempleo.
La gestión de este Ingreso estaría a cargo del sistema público de Servicios Sociales, con participación convenida de las comunidades autónomas y en coordinación con los servicios públicos de empleo. Para acceder al IMV es necesario probar la inexistencia de rentas, además de acreditar la activación laboral y la formación para el empleo.

El Ingreso Mínimo Vital, en caso de cristalizar, supone invertir en la infancia, es decir, se trata de que los niños en hogares con menos rentas mejoren sustancialmente su situación, o lo que es igual, sea eliminada la pobreza más severa de quienes la padecen.

martes, 20 de octubre de 2015

UN ENSAYO PARA AGITAR EL DEBATE SOBRE LA PRENSA

El papel de la prensa Reflexiones en transición (Mercurio Editorial) es el título de la obra de Rafael Álvarez Gil (Las Palmas de Gran Canaria, 1984), presentada días pasados en esta ciudad por el director de Canarias7, Francisco Suárez Álamo. Doctor en Derecho, su tesis versó sobre Derecho Constitucional y fue publicada recientemente por la editorial Aranzadi. Licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Autónoma de Madrid. Diplomado por el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales del Ministerio de la Presidencia. Es columnista del citado periódico y colaborador en diversos programas de radio y televisión.
Parte el autor de la siguiente premisa: el periodismo no está en crisis. Y se basa en que nunca antes hubo una demanda de información tan nutrida para comprender lo que ocurre a nuestro alrededor. Tras ese arranque, su pretensión es agitar un debate sobre el modelo de negocio y la transformación que está experimentando la prensa desde los esquemas convencionales al imparable proceso de digitalización.
“Es un texto -explica Álvarez Gil- que aspira al combate de planteamientos, a ser provocativo y soliviantar todo lo que rodea a la encrucijada actual. Por ello, no tengo reparos en cruzar las diversas temáticas (que son varias) que conciernen en el presente al modelo de la prensa escrita. Puede que en algunas salga mejor parado que en otras; ciertamente tampoco me preocupa, pues mi voluntad es propiciar tanto el acuerdo, si lo consigo, como la confrontación que es, a fin de cuentas, lo que enriquece el debate a todos los que por unos motivos u otros nos intranquiliza el futuro inmediato del periodismo”.
Es un texto, en efecto, parido -y vertebrado- con vocación de confrontar ideas y planteamientos tratando de incursionar en todas las vías que esclarezcan el futuro del periodismo impreso. Los tres  capítulos en que se divide la obra desglosan las reflexiones que el  autor desgrana con ánimo creativo, aún a sabiendas de la crudeza de algunas aristas. Si en el primero, trata de desmenuzar las razones de la “teórica adversidad” que hoy en día afecta a la prensa; en el segundo distingue las oportunidades y los riesgos de los periódicos de nuestros días: “Es precisa -señala- una respuesta integradora que opere bajo la premisa de la necesidad imperiosa de reformatear los periódicos”.
Es fácil colegir que el tercer capítulo esté dedicado a la siempre difícil relación política-periodismo. Su contenido adquiere mayor importancia para interpretar la evolución más reciente de la política en nuestro país, generadora de tantos rechazos y desafectos. Rafael Álvarez Gil habla de “repolitización de la política” y de “repensar la prensa” para la sobrevenida intensidad política.
Así, llega a la reveladora conclusión: “Si a lo largo de la lectura le despiertan dudas, desavenencias y confidencias compartidas con las que se sienta identificado, el esfuerzo habrá tenido sentido y cumplido con su meta. En el acuerdo y en el desacuerdo, como sustento principal del devenir recíproco y nada pacífico entre el periodismo y la política, se enmarca la finalidad del libro. El resto solo está dirigido a que entre todos alertemos del peligro que supone para la democracia la debilidad del periodismo y, cómo no, la conveniencia de que la llamada prensa escrita siga escrutando a las diferentes realidades de un poder cada vez más complejo y desatado de los procesos democratizadores”.

En definitiva, El papel de la prensa se convierte -principalmente para los profesionales- en una obra de indispensable lectura y consulta para comprender el alcance de la realidad periodística presente y futura.

lunes, 19 de octubre de 2015

POLÍTICA DE PERSONAL

Es normal el desconcierto -y hasta el malestar- en las filas socialistas por la incorporación de determinadas personas a sus candidaturas para las próximas legislativas. De siempre, la ‘política de personal’ -así llamada para identificar la selección y colocación más o menos estratégica de cuadros y valores individuales- despertó recelos y críticas internas cuyo diapasón modulaba el desempeño y el paso del tiempo. Recuérdese el caso de Baltasar Garzón, fichado a bombo y platillo con José Bono de por medio, protagonista posterior de un sonado abandono.
         Por lo general, la inclusión de independientes no fue bien vista en las filas socialistas. Pero era claro que una mínima visión de enriquecimiento de la organización y las proclamas de aperturismo a la sociedad significaban la necesidad de obrar con criterios de laxitud a la hora de confeccionar las listas. Se trataba de superar cierta rigidez, unos corsés que frenaban o impedían la innovación, además del riesgo de desperdiciar aportaciones interesantes y aprovechables… Siempre que estuviera acreditado su progresismo y que asumían las posiciones partidistas se supone que democráticamente debatidas o aprobadas. Ponderar la independencia -cada quien y sus circunstancias, respetables- era y es una señal de madurez, nunca un impedimento para la participación política.
         Pero ni siquiera las dudas que puede inspirar el transfuguismo de Irene Lozano, procedente de las filas de Unión, Progreso y Democracia (UPYD); o las manifestaciones de rectificación o disculpas sobre algunas acusaciones que vertió sobre la casa que ahora le acoge y que le han solicitado dirigentes socialistas como el presidente extremeño Fernández Vara y el ex presidente Felipe González, las dudas -decíamos- sustancian el desconcierto y el malestar de la militancia como que no se haya contado con ella ni siquiera a mero título orientativo. Cierto que las direcciones y órganos de decisión deben tener un razonable margen de maniobra, pues para eso dispondrán de información y estudios en los que basar sus determinaciones. Cierto que hay criterios respetables como el número de candidaturas que en todo el Estado deben estar encabezadas por mujeres. Pero entonces no hablemos de procesos participativos o de consulta. No se corresponde con la realidad fáctica.
         La experiencia ha acreditado que el sistema de elecciones internas (también llamadas primarias), a la vista de las múltiples fisuras, está necesitado de un perfeccionamiento que se vuelve indispensable si se quiere mantener los mínimos de motivación de los militantes. Un partido moderno, democráticamente avanzado, abierto a la sociedad -como tantas veces se ha dicho- ha de afrontar esa asignatura con carácter prioritario. De lo contrario, parece condenado a la resignación de su gente. Y al malestar -no es demagogia- de quienes dicen que si solo se cuenta con ellos para abonar las cuotas y para asumir códigos éticos. Menos mal que sigue primando la sensatez y no se han perdido principios como el de la escenificación de la unidad: todos a una.


sábado, 17 de octubre de 2015

LA LIMPIEZA

El debate sobre el estado de la limpieza y conservación del municipio es recurrente desde hace años. Hay etapas en que alcanza niveles notorios, sobre todo cuando no hay otros asuntos de los que ocuparse. Cada quien expresa su visión, muchas veces ligada a alguna experiencia personal. Echar culpas a las deficiencias del servicio es usual. Y atribuir comportamientos incívicos o faltos de colaboración, no menos.
Ha de tenerse en cuenta que el Puerto de la Cruz es una ciudad turística, con multitud de nativos y visitantes recorriendo avenidas, calles y paseos. Con multitud de consumidores en el elevado número de establecimientos accesibles para comida rápida, heladería, chucherías…  Restaurantes, cafeterías y tiendas tienen en buena medida ocupada parte del espacio exterior próximo, ampliando su negocio en el que, por las razones que sea, no pueden retener demasiado tiempo residuos y material desechable. Y claro, las características de la ciudad obligan a evitar estampas de acumulación y abandono.
Ahora mismo, estamos ante una de esas etapas señaladas al principio. Dirigentes de la Federación de Servicios de la Unión General de Trabajadores (UGT) han planteado públicamente que la extendida impresión de que la ciudad está más sucia se debe a que la empresa concesionaria del servicio de limpieza y recogida de basuras, SUFI Tarajal, no dispone del personal suficiente para atender como debiera las demandas y las necesidades. Aportan un dato: llegó a tener 129 efectivos y actualmente tiene 66. La deducción: si con la primera cantidad, ya había problemas y las críticas eran elevadas, con la segunda es para fruncir el ceño y preguntarse cómo es posible.
No falta razón a los sindicalistas cuando exponen que trabajar en tales circunstancias obliga a un sobreesfuerzo y genera condiciones poco favorables para los operarios, afectados en su salud y en su seguridad. Cuando el gobierno local hubo de reducir el cánon de la concesión, el servicio se resintió, claro, pues hubo que reducir o suprimir varias prestaciones. Este otro dato de los dirigentes de UGT corrobora que la situación se va haciendo insostenible: por la noche trabajan once o doce personas para una ciudad de treinta mil habitantes y casi veinte mil camas turísticas. Y esta otra revelación de los sindicalistas: 
"Hay cubas que no salen, barredoras averiadas y camiones en mal estado. Nadie revisa nada y nadie va a comprobar cómo funciona el servicio. Que vayan a ver los camiones. Hace mucho que no se limpian y algunos ya son nidos de cucarachas".
Recordemos que la empresa aplica actualmente un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), vigente hasta 2017 con cuarenta y dos trabajadores afectados. Ni siquiera la alternativa ofrecida por la propia UGT, consistente en anular el ERTE y reponer al personal necesario, puede considerarse viable teniendo en cuenta la situación económico-financiera del Ayuntamiento.

Pero esta es una asignatura municipal que no admite dilaciones a la hora de invertir la actual situación. En las redes sociales, hay días en que el debate adquiere una virulencia preocupante. Se reclama más vigilancia y se piden sanciones ejemplares para quienes no respetan y dan pie a estampas nada edificantes, amasando la idea de ciudad sucia que no puede ni debe seguir robusteciéndose. Mejor servicio, claro que sí. Con más dotaciones. Pero también mayor sensibilización entre ciudadanos y empresas: campañas sostenibles de educación, información y facilidades para hacer que reverdezca aquel lema de hace más de tres lustros: ‘El Puerto, limpio y ejemplo’. Cuando el municipio ganó galardones nacionales por la calidad de la prestación de este servicio.

viernes, 16 de octubre de 2015

MIRAR CON LOS DEDOS

Hasta hoy se puede contemplar en la sala de arte de CajaCanarias (calle San Juan, Puerto de la Cruz)  la exposición #onthedraw, la idea de Veintiochoymedio, autodenominado como un estudio creativo enfocado al sector turístico, nacido con “la vocación de ser un espacio de inspiración centrado en la realización de proyectos de comunicación, arquitectura y diseño. Un lugar de transformación que encienda la chispa para un cambio profundo en el mundo que vivimos”.
A fe que lo consiguieron con esta singular colección de gráficos que es un auténtico viaje ilustrado a las islas, muy apropiado para suplementar la pasada edición de Periplo, la cita con la literatura de fantasías y de viajes. La originalidad de la concepción, la calidad de los artistas y su obra y la dotación tecnológica hacen de la exposición todo un descubrimiento: las islas, una a una, interpretadas por dibujantes e ilustradores, vistas como no lo habíamos hecho antes. Sus rasgos, sus símbolos, su naturalismo y sus peculiaridades plasmadas en un riquísimo quehacer dotado de vigorosa creatividad.
Las ilustraciones asemejan carteles o pósters plenos de la vitalidad insular. Así, la alemana Ekaterina Koroleva traslada el exotismo de Lanzarote; la francesa Malika Favre hace virguerías con el paisaje de Fuerteventura; la catalana Paula Bonet eleva a su modo los atractivos de Gran Canaria; Ben Heine, de Bélgica, demuestra que Tenerife no le resultó indiferente; el danés Mad Berg plasmó los motivos de El Hierro con singular belleza; la estética de La Palma se contrasta en las obras del irlandés Steve Simpson y el sueco Jens Magnusson extrajo auténtico guarapo artístico del territorio gomero.
Un video de cinco minutos de duración muestra parte del ‘makin of’ y con tabletas accesibles se conocen imágenes y secuencias de la obra de los autores, de modo que el viaje ilustrado se va desarrollando entre trazos y dibujos artísticos, entre ediciones y sucesiones frescas. Es la geografía, es el medio insular observado con ojos y manos de artistas. #onthedraw termina resultando una sugestiva invitación, matizada por una explicativa leyenda introductoria: “Aun sabiendo que ningún recuerdo es del todo cierto, que las instantáneas no tienen sabor, que las palabras se pierden y los dibujos vuelan, aún así decidimos mirar con los dedos”.

Es un dignísimo colofón para Periplo.

jueves, 15 de octubre de 2015

UTILIZACIÓN DE INSTITUCIONES

Hubo un tiempo en que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) gobernó muchas instituciones. Con frecuencia fue acusado de utilizarlas o instrumentalizarlas en provecho propio o partidista. Seguro que algunos cargos públicos cometieron desmanes o excesos. Hubo hasta algún caso clamoroso, como el de Juan Guerra, hermano de Alfonso, entonces vicepresidente del Gobierno. Resultó luego que ninguna de las acusaciones que le imputaron tuvo resolución judicial en su contra. Pero bueno, aquella fue una crítica inmisericorde con la que tuvieron que cargar. Preñada ¿recuerdan? de reproches de soberbia, arrogancia e intolerancia.
Cuando llegaron los regeneracionistas del Partido Popular (PP) y anunciaron el fin del favoritismo y de las influencias familiares en las sedes institucionales, se comprobó que había en sus filas quienes se desviaban, quienes incumplían y quienes infringían. Al desnudo también quedaron algunos casos de utilización de las instituciones para llevar a cabo políticas partidistas.
Ahora han dispuesto del Congreso de los Diputados para fines promocionales y autocomplacientes sin el menor reparo, como si hubiera broche que poner a la legislatura. 
A ver cuántos de quienes se rasgaron las vestiduras cuando el caso Guerra y otros, emplean ahora el mismo tono crítico y reprobable con el espectáculo del grifo de cerveza y viandas varias, mientras el portavoz del grupo parlamentario seguía lanzando vivas a Cartagena y el bueno del presidente del Congreso apenas acertaba a balbucear que la cámara está a disposición de los grupos políticos para este tipo de celebraciones.
Claro, confiarán en que todo el monte es orégano de impunidad, manejo, tolerancia e indolencia. O consecuencias de la mayoría absoluta. A ver cuántos...

miércoles, 14 de octubre de 2015

INQUIETUDES EMPRESARIALES



Exceltur, asociación empresarial que integra a veinticinco grandes empresas del ramo turístico, ha hecho sonar el timbre de alarma: pide, así de claro, que gobiernos autonómicos y locales no castiguen al turismo.
Tras un informe de valoración del verano, señala el la entidad su ‘preocupada sorpresa’ por las primeras medidas y reflexiones anunciadas por responsables de las instituciones que accedieron a las mismas tras las pasadas elecciones de mes de mayo. En concreto, no gustan a los empresarios ni las moratorias ni el establecimiento de nuevos tributos. Y de fijar posibles restricciones a la llegada de turistas, ni hablar.
Tienen todo el derecho del mundo los empresarios, faltaría más, a expresar sus inquietudes pero tampoco les favorece una estrategia de confrontación. Les guste o no, los actuales gobernantes en ejecutivos autonómicos y ayuntamientos están salidos de las urnas o son fruto de ententes políticas respetables. En defensa de sus intereses y del sector, deberían tratar de persuadirles de lo importante y beneficioso que sería una acción armónica, compatible y sostenible.
Pero los empresarios, de momento, recelan:  "De hecho, ciertas lecturas políticas que las sustentan [medidas y reflexiones], traducen una filosofía de fondo y unas líneas de actuación preconcebidas, mucho más punitivas y restrictivas para el sector (moratorias, impuestos/tasas, restricciones cuantitativas), que las derivadas de un análisis más técnico, equilibrado y constructivo, donde, en paralelo a corregir y evitar cualquier posible impacto desfavorable, se reconozca y garantice que sigan generándose los múltiples efectos multiplicadores positivos asociados al sector”, dicen en su informe de valoración estacional, en el que fijan estas posiciones de crítica y advertencia.
Exceltur, presidida por Amancio López, no quiere, en cualquier caso, refugiarse, en la bonanza y por eso advierte que "ante los excelentes resultados de 2015, hoy más que nunca el turismo precisa evitar lecturas autocomplacientes o limitativas de su capacidad de progreso y, por el contrario, requiere de nuevos y apoyos institucionales para potenciar a futuro los múltiples ámbitos de mejora –que aún existen en diversas esferas– ante cualquier cambio del escenario competitivo".
Es una declaración de intenciones. Interesante. Porque nadie pone en duda el relieve de la aportación del turismo al Producto Interior Bruto del país y de muchas comunidades autónomas. Luego, sería positivo recelar menos y operar más desde el entendimiento entre los sectores público y privado. A ninguna de las partes conviene enfrascarse ahora en una discordia  de impredecible final.
Respeto recíproco y compatibilidad de acciones. Eso es lo que debe primar.