sábado, 11 de mayo de 2019

ADIÓS A UN PURASANGRE POLÍTICO

La primera referencia que tenemos de Alfredo Pérez Rubalcaba es la de una intervención suya en un debate televisivo cuando una dura huelga general de estudiantes en 1987. Fue llamativo descubrirle con una inconmensurable aportación discursiva de aplomo y serenidad, pero sobre todo, de sensatez, mientras el encono y la crispación apenas dejaban entrever alguna salida al conflicto, amenizado por un poco célebre personaje llamado popularmente Jon ‘el cojo Manteca’. Alfredo, entonces secretario de Estado de Educación, acreditó dominio del lenguaje y tratando con una cercanía tolerante a los líderes estudiantiles, empezó a desmontar la huelga esa misma noche confirmando, si la memoria no es infiel, que se mantendría la convocatoria de los exámenes de septiembre y que no subirían las tasas por encima del 5 %, porcentaje del incremento de precios al consumo (IPC) de entonces.
Las circunstancias quisieron que coincidiéramos personalmente, algunos años después, en el Palacio de La Moncloa, cuando él coordinaba las reuniones de los asesores de comunicación de los ministros de Felipe González. Nos hacía intervenir a todos. Qué capacidad la suya para condensar y sugerir luego la acción o el mensaje político correspondiente. Hablaba con alto grado de conocimiento de los medios canarios. En los pasillos de las Cortes contrastamos que todo el mundo respetuosamente se refería a él como ‘Rubal’.
Luego hubo oportunidad de trato directo, al acceder a la Delegación del Gobierno en Canarias, primero como jefe de gabinete de José Segura Clavell y luego como titular de aquélla, cuando le sustituimos. Siempre fue sensible con las islas. Le era tan fácil evocar los nombres de diputados y senadores y hasta de veteranos militantes socialistas como plantear alguna alternativa a los problemas que eran de su competencia. Su temple y su visión de Estado fueron determinantes para modular la aspiración de Coalición Canaria de contar con una policía autonómica. Queden para las memorias personales, si algún día ven la luz, los episodios y las conversaciones que mantuvimos entonces en el ejercicio de los cargos, ya en la época de Rodríguez Zapatero, como vicepresidente y ministro del Interior, siempre atento, siempre solícito. Con su jefe de gabinete, Gregorio Martínez, entablamos también una cordial y fluida relación.
Recordaremos siempre a este químico, metido a político de altas responsabilidades, como un gran comunicador, como un hombre cercano, artista de la dialéctica, a quien estarías escuchando horas sin cansarse. Le atribuían dotes de astucia, de maquiavelismo, en cualquier proceso negociador. Pero era, sobre todo, humano: le vimos con lágrimas en los ojos cuando el proceso de paz en Euzkadi, cuyo papel fue decisivo para su materialización.
Nos quedará su talento y su talante. Su estatura política. Su integridad. Una generosidad de la que hizo gala incluso a la hora de marcharse: cuando se retiró de la política, quiso volver a sus orígenes y se enfundó la bata de profesor para dar clases de nuevo en la facultad de Ciencias Químicas. Rector, profesores y alumnos estaban encantados con su reincorporación y su manera de ser y de hacer política, la que ayer admiraban compañeros y adversarios. Sus testimonios acreditaban que había sido un purasangre político: racionalidad, rigor, respeto, tolerancia, habilidades...


viernes, 10 de mayo de 2019

MÁS Y MEJOR EUROPA

Desde la medianoche pasada, estamos en campaña, también para elegir diputados y diputadas al Parlamento Europeo (PE), además de parlamentos autonómicos, cabildos y ayuntamientos. Casi pues enlazando con la campaña anterior, no ha habido tiempo ni mucho espacio para conmemorar (ayer jueves) el Día de Europa. Será que la vieja Europa nos sigue quedando lejos, pese a todos los esfuerzos por estar allí, integrados, en sus órganos de representación y decisión, en sus complejidades estructurales y en esos largos procesos de negociación. ¿O ha sido la inminencia de la campaña y la inflexibilidad de la administración electoral lo que frenó actos conmemorativos?

En cualquier caso, Europa interesa. Bruselas, Estrasburgo... todos los escenarios donde hay que tomar alguna determinación. Y porque las cosas no están nada cómodas no estables en una organización supraestatal a la que cuesta dar respuestas a los problemas comunes que se amontonan. Algunos analistas políticos señalan que los comicios europeos del próximo 26-M son una especie de tercera vuelta en nuestro país. Habrá que seguir incentivando la participación, so pena de que se produzcan avances indeseados de los populismos extremistas o de extraños y hasta folklóricos comportamientos electorales (¿recuerdan el caso de Ruiz-Mateos?), basados en el pasotismo o el castigo a las opciones políticas propias y al sistema mismo. En nuestro país, del 68,5 % de participación registrado en la primera convocatoria para los españoles en 1987, se pasó al 43,81 % en la última, 2014. Evidente y preocupante descenso.

Por eso, desde luego, no son unas elecciones de segundo grado, aunque el ambiente y los resultados de otros países de la Unión Europea (UE) sean similares. El hecho de que se vote en circunscripción única, esto es, que cada voto valga exactamente lo mismo, sin que se pierda ninguno en circunscripciones provinciales y rentabilizádose entonces lo obtenido de manera estrictamente proporcional en el conjunto del territorio, es otro factor importante con tal de cohesionar y fortalecer la idea de redistribución y equidad, indispensable en el marco de la UE para ganar peso político. Son difíciles las soluciones, las que debe propiciar la propia Unión pero, por muy agotadas que parezcan las ideas y por muy costosas que sean las innovaciones, las vías del diálogo y del entendimiento, serán siempre preferibles a las que deriven del nacionalpopulismo excluyente o del radicalismo excluyente, a veces peligrosamente autoritario y despreciativo de los derechos humanos. Hay quien afirma que las grietas y las imperfecciones de la democracia en Europa se arreglan con más democracia.

Europa, por lo tanto, nos hace falta. Debe ser una conclusión clara después de una controvertida gestión de las presidencias más recientes de la Comisión, ostentadas por Durao Barroso y Juncker. No se han frenado los procesos que han desembocado en las evidentes desigualdades producidas en las sociedades de muchos países de la UE. Los intereses de los los grandes poderes económicos se siguen concatenando a los de la mayoría social. Entonces, es normal que siga creciendo un sentimiento antieuropeísta. Por ello es tan importante tener a Europa en el pensamiento y en la voluntad expresada ante la urna. Para reconducir. Para demandar más y mejor Europa.

jueves, 9 de mayo de 2019

SATE: QUÉ SUEÑOS MÁS LARGOS


Llega el final del mandato municipal en el Puerto de la Cruz y entre las cosas pendientes, de las que ha promovido el gobierno local, figura el anunciado Servicio de Atención a Turistas Extranjeros (SATE). Ni explicaciones de los responsables ni preguntas de la oposición. Hombre, no es que sea un hecho para deslumbrar pero cuando se concibe algo para supuesto beneficio del turismo que nos visita, se debe poner más empeño.
En diciembre de 2017 y en febrero del año siguiente, nos ocupamos del asunto, tras el anuncio correspondiente. Reproduzcamos, la mejor manera de saber el estado de la cuestión:

“En estas cosas que se repescan durante los últimos días del año, esas consignadas a beneficio de inventario, aparece en el Puerto de la Cruz, en medio del sueño inabarcable de las infraestructuras que goza el gobierno local, forzado a destacar la conexión para la carga de vehículos eléctricos como válvula de escape, aparece el SATE.

¿Qué es el SATE? Son las siglas del Servicio de Atención a Turistas Extranjeros, cuya creación e implantación fue anunciada en el curso de una Junta Local de Seguridad celebrada el pasado mes de julio, fruto -decían entonces los responsables- de un convenio entre el ministerio del Interior y el Ayuntamiento, que ya estaba redactado -decían más- y solo estaba a la espera de las rúbricas pertinentes. El Servicio quedaría instalado en dependencias municipales pero eso sí -seguían diciendo- gestionado por efectivos del Cuerpo Nacional de Policía. “Establecer un nuevo medio que ayude a incrementar la experiencia positiva que recibe el turista en el Puerto de la Cruz, con el objetivo de fidelizar al visitante”, declaraban como intenciones.

Eso fue en julio pero del SATE nunca más se supo. Bueno, sí: a finales de agosto, con la finalidad de estudiar y aplicar las directrices del ministerio del Interior para llevar a cabo en zonas turísticas después de las acciones terroristas perpetradas en Catalunya, en el curso de otra reunión en el Ayuntamiento mantenida por responsables municipales y policiales, se vuelve a mencionar que el Servicio está a la espera del mencionado convenio.

Hasta que en las primeras fechas de octubre se anuncia que es inminente la apertura del SATE cuya sede sería la antigua oficina de turismo, ubicada en plaza de Europa que también aspira a acoger -esas al menos son las intenciones del gobierno municipal- las dependencias de la policía local. Se hablaba incluso de algunas características de funcionamiento: dos policías, de lunes a viernes, con servicios de traducción e intérprete que ofrecería el Ayuntamiento.

Termina diciembre, termina el año y no se sabe si ha sido necesario revisar el convenio o de qué depende para su firma, ni si ya ha sido trasladado y a dónde el departamento de turismo -¿no había también recursos humanos de otras áreas de la administración local?- ni si los supuestos preparativos del personal que ha de funcionar en el Servicio han culminado felizmente, de modo que el SATE esté, desde su apertura misma, lo que se dice en plenitud de prestaciones, tanto que se quiere “fidelizar al turista”, especialmente -otro suponer- a aquel que haya podido sufrir alguna contingencia de esas que no dan ganas de repetir la visita.

En definitiva, ¿qué fue del SATE? Habría que ser más cuidadosos y precavidos con anuncios de este tipo y con las gestiones que se requieren para poner en marcha nuevos servicios que se desnaturalizan o son tomados muy poco en serio cuando pasan semanas y meses sin que se vea un avance, siquiera con la firma de un convenio que parece más un codiciado objeto de propaganda política antes que un instrumento indispensable para que las partes expresen y conozcan sus obligaciones con el fin de materializar el servicio.

Termina 2017 y ni SATE ni sombras de su alumbramiento.

Es lo que tienen esos inventarios en cuyo ¿haber o debe? se anotan, sin seguridad alguna, proyectos o propósitos que luego no se cumplen. Total, el papel aguanta todo lo que le echen, que se decía antiguamente. Ahora, en algún sitio repiten algo así como 'maldita hemeroteca'”.

Primavera de 2019. Lo dicho: del SATE nunca más se supo. Igual lo incluyen en algún programa electoral. Qué sueños más largos los de la fruslerías y las mendacidades.

miércoles, 8 de mayo de 2019

GALARDONES PLAYEROS, PERO...

Hay que congratularse, naturalmente, de la Bandera Azul, concedida por la Fundación Europea de Educación Ambiental, a Playa Jardín y San Telmo, en el Puerto de la Cruz, dos espacios de baño y esparcimiento con indudable encanto natural y que son frecuentados a lo largo de todo el año por nativos y visitantes.
El primero es una de las últimas creaciones de César Manrique. El sueño de fusionar el mar con la vegetación frondosa, esa combinación azul, negro y verde. El Cabildo Insular de Tenerife la incluyó en la segunda edición del programa Tenerife y el mar como una actuación en la que se pretende la mejora de la accesibilidad al recinto de playa. Ya calificamos en su momento (enero del presente año) de buena noticia “para una población incrédula, indolente y desmotivada”, como puede constatarse a lo largo de un mandato municipal anodino en el que son escasas la realizaciones que sobresalen.
Han pasado los meses, por cierto, el verano ya está encima y nada ha vuelto a saberse de la ejecución del proyecto, presupuestado en casi quinientos sesenta y tres mil euros, englobando trabajos de construcción y de inmuebles, obras de ingeniería civil, instalación de tuberías, líneas de comunicación y de conducción eléctrica y trabajos de explanación. Según el anuncio de licitación, publicado entonces, el plazo de ejecución era de siete meses. Un primer cálculo, si todo iba bien, era que hasta septiembre no estarían terminadas las obras, dando por supuesto que había que trabajar en verano. Todo da a entender -algo no ha ido bien- que la actuación lleva un -adjetívese como quieran- retraso.
Y en cuanto a San Telmo, el tantas veces recordado Boquete, el muellito de la canción de los Encinoso, el escenario de hazañas juveniles y de amores tempranos, la Bandera Azul no envuelve el abandono tan grande que sufre. Hace unos meses, tan solo, instalaron allí una furgoneta de comida rápida, como si alguien hubiera querido poner a prueba la paciencia de los santelmeros. Después, subió el mar y arrancó barandas y losetas, dejando huecos y desperfectos. Lo peor es que aquella caseta, el chiringuito de la terraza, sigue allí, sin que nadie le eche mano para reacondicionarla y sacarla a concurso para su explotación, para solaz de los visitantes de ese espacio tan coqueto del litoral portuense, tan coqueto, donde bañarse fue siempre placentero.
El verano se echó encima y sigue faltando, como en los anteriores, un lugar donde compartir el desenfado de una comida o de una consumición en bañador al borde mismo del mar. Debe ser que es muy costoso: habilitarlo y tramitar administrativamente lo que proceda. O que se prefiere la furgoneta. O que no haya nada, que prosiga la orfandad.
Qué bien por la bandera, por la tarea de los socorristas, por la generosidad de la naturaleza, por ese mantenimiento merecedor de galardón. Pero qué mal por hechos como los que comentamos, en el fondo gestión custionable.

martes, 7 de mayo de 2019

EFECTOS DE UN INCENDIO


Miren por donde, un incendio ocurrido en la planta cuarta y que ha causado lesiones a una persona -supuesto okupa- ha reactivado la situación del edificio Iders, en el Puerto de la Cruz, un inmueble afectado -al menos parcialmente- y que, ante la alarma, hubo de ser desalojado, allá por los años noventa. Desde entonces, se mantiene vacío y abandonado en pleno corazón turístico de Martiánez, las ruinas, algo más que una mancha, todo un monumento a la impotencia, a la incapacidad y a la desidia. Los intentos de rehabilitarlo han chocado con todo tipo de causas, desde legales o urbanísticas a diferencias interpropietarios, desembocando en los intereses creados y en las especulativas. Todo, muy enredado. La última de las opciones, una suerte de expropiación que debía ser previamente acordada por las administraciones competentes, tampoco parece correr mejor fortuna de viabilidad.
Algunos propietarios han fallecido y otros tuvieron que desprenderse del patrimonio inmovilizado y arruinado. Los supervivientes han hecho lo que han podido, resistiendo abatidos por el desconsuelo y la carencia de respuestas eficaces. Su presencia en redes sociales es su último núcleo.
El incendio -¿de quién hubiera sido responsabilidad en caso de consecuencias más graves?- pone de relieve los peligros. Cuentan que hay una red más o menos organizada de okupas que llega a cobrar por dejar pasar, convivir y dormir en horas nocturnas. Si es verdad, funciona impunemente. Otro factor añadido que agrava la situación y que no ha merecido alguna respuesta desde la administración o desde los poderes públicos. Tanta desidia llega a ser insolente.
En tiempo de elecciones es difícil propiciar soluciones pero alguien las debe impulsar. ¿Incluirán los partidos políticos concurrentes en sus programas alguna proposición innovadora? En caso afirmativo, al menos, si está bien fundamentada y se orienta a una salida equilibrada, sería un punto de partida. Hay que empezar por ahí, mostrando voluntad política y a continuación, una cierta capacidad de gestión. Justo de lo que se ha carecido hasta ahora.
Y tomen nota: son latentes los riesgos de más incendios. Y en los alrededores hay más inmuebles. Eviten tragedias.

lunes, 6 de mayo de 2019

MENOR OCUPACIÓN HOTELERA Y DERIVADAS

La ocupación hotelera en Canarias durante el primer trimestre del año se ha reducido un 4,2 %. Es una de las conclusiones del Barómetro del Sector Hotelero elaborado por la firma STR en colaboración con Cushman & Wakefield España, operando con datos de mil doscientos hoteles y más ciento sesenta y tres mil habitaciones de España y Portugal. Esto comporta que el índice de precios por habitación disponible (RevPar), a diferencia de lo que ha sucedido en destinos peninsulares, refleja un descenso del 8,8 % con respecto al mismo período del año pasado.

Atención a los datos que, sumados a otros indicadores anteriores, revelan que el archipiélago ya acusa el impacto del desvío de turistas hacia otros destinos competidores por parte de los turoperadores. El cambio de tendencia, apuntado en 2018, se explica, según el citado Barómetro, por una reducción de reservas, de la que se benefician otros puntos vacacionales. Fuerteventura, por ejemplo, seguida de Mallorca, son los lugares donde más disminuido el RevPar. Y es que en la isla majorera la ocupación se ha reducido un 17 % en la comparativa interanual. Naturalmente, se resiente la tarifa media diaria por habitación ocupada (ADR) y el descenso del 4.8 % en los establecimientos canarios sitúa dicha tarifa en los 119,49 euros.

Recordarán que habían bajado las pernoctaciones y que la estancia media se retrajo un 2 %, situándose por debajo de las tres noches por viajero. Teniendo en cuenta que por las islas andábamos en temporada alta, las cifras no dejan de ser preocupantes. Se avecina el verano, de hecho estamos ya en los meses que muchos propietarios o empresarios aprovechan para llevar a cabo reformas y obras de reparación, coincidiendo con una menor afluencia de visitantes europeos. La evolución de los mercados es una incógnita. Y hasta bien entrado el verano no se conocerán los programas y planes de actuación de los nuevos gobiernos y equipos ejecutivos salidos de las urnas.

Eso obliga a que el sector redoble esfuerzos o inversiones promocionales. Para romper la que se parece ser una tendencia y para frenar los desfases que ya se advierten en las cuentas de resultados. Ya se verá si ello incide en la política de precios. Lo que parece claro es que los destinos competidores vuelven a ser atractivos y otros, como Catalunya -y en concreto, Barcelona- empiezan a superar incertidumbres fruto de su inestabilidad política y social para situarse de nuevo en primera línea de preferencias.

Así las cosas, le corresponde al sector, en sus vertientes pública y privada, acreditar la competitividad. Y aunque otros datos del Banco de España referidos a la balanza de pagos son más tranquilizadores, en el sentido de que en los dos primeros meses del año se ha registrado un superávit en el ámbito turístico de un 0,4 % con respecto a 2018, no es menos cierto que dormirse en los laureles puede ser, dados los indicadores, un error descomunal.

sábado, 4 de mayo de 2019

EN DIRECTO, DESDE LA CALLE

La concentración, con mucho de espontaneidad, como el espíritu de la radio misma, terminó convirtiéndose en un programa en directo, desde la calle, en el exterior de la sede. Solo con un dispositivo que sirvió de megáfono y con los soportes de unos cuantos dispositivos móviles para dar fe de lo que sucedía.
La concentración de los trabajadores de Radio El Día y El Día Televisión, en plena jornada festiva, sirvió para hacer visibles las consecuencias y para que pudieran despedirse. Unas decenas de oyentes y varios compañeros les respaldaron. Algunos viandantes se sumaron. Sindicalistas con banderolas. Se escuchó un grito, no secundado pero revelador: “Periodismo precario, democracia en peligro”. La sensación de orfandad fue progresivamente disminuyendo. Guillén Castellano, al micrófono, fue dando paso a testimonios de profesionales y de oyentes, algunos cargados de inevitable emoción, todos plenos de vitalidad radiofónica en los que se contrastaba las ganas de seguir trabajando, de continuar sumando y comunicando. Una queja común: ni siquiera les dejaron despedirse. Sin señal, o barrado y a negro.
Pues la concentración, ese programa, fue un canto de dignidad. En directo, desde la calle. La dignidad a menudo pisoteada, la desesperanza. Lo que significa un puesto de trabajo. Lo que supone perder el empleo. Los empleados de las dos cabeceras dieron una lección de dignidad, concentrándose allí, en plena vía, contando respetuosamente sus cuitas, en demanda de algo, de una explicación, de un diálogo pendiente que alimente la esperanza de volver a conectar con la que gente que espera al otro lado.
Dignidad porque la profesión les duele y su compromiso, con la información, con los oyentes, con los televidentes, es superior. Fue un programa improvisado, sin guión ni escaleta. Por eso se acentuó la dignidad, por sentido de la responsabilidad y porque hay hechos que no merecen pasar inadvertidos cuando tantas cosas están en juego y sufren trances tan delicados: menor pluralismo informativo, pérdida del empleo, para resumirlos.
Los trabajadores dieron una lección de dignidad. Otro empujón a lo que ya es algo más que un eslógan: sin periodistas, no hay periodismo. Y sufren las libertades. Y pierde la ciudadanía.
Hoy, otra concentración. Ánimo!!

viernes, 3 de mayo de 2019

¿QUÉ CELEBRAMOS?

Celebrar el Día Mundial de la Libertad de Prensa cuando están frescas las sacudidas de la clausura de tres cabeceras en el panorama mediático de Tenerife, sugiere de inmediato que hay poco o nada que celebrar. La sociedad insular se ha quedado, en el curso de pocas semanas, con menos opciones informativas con las que lleva años familiarizada, a la vez que constata que el pluralismo va mermando considerable y progresivamente. Decenas de trabajadores y familias se han visto privadas acaso de su único ingreso, además de haber sido interrumpida, en unos cuantos casos, la trayectoria profesional extendiendo de paso, tal como está el mercado laboral, una notoria incertidumbre.

No son buenos tiempos, pues, para el periodismo y para el sector de la comunicación, golpeados por circunstancias tras las que siempre pierden los mismos, lo más frágiles, los más desprotegidos. Tengamos en cuenta tanto la precariedad laboral como el deterioro de los salarios y la desigualdad de éstos entre hombres y mujeres para señalar que, si se suman a amenazas y exclusiones, en efecto, hay poco o nada que celebrar.

A sabiendas, claro, de que no son los únicos problemas. Las presiones de los poderes y el sesgo de algunos medios, públicos y privados, unidas a deficientes gestiones empresariales y a la excesiva dependencia de intereses comerciales o de otro tipo, contribuyen, tal como ha recordado la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), a un sensible deterioro de la libertad de prensa. Para colmo, a raíz de algunas legítimas operaciones de empresas editoras, ha reaparecido el fantasma de la concentración de medios cuyas repercusiones, en el pasado, no fueron muy positivas que digamos para los consumidores de la información.

Para la FAPE, “los ataques a la libertad de prensa tienen como objetivo impedir que los medios de comunicación cumplan su misión de garantizar el acceso a una información libre, pluralista e independiente de los poderes políticos y económicos”. Su reflexión va más allá: las presiones, la desinformación y la pérdida de la exclusividad de la intermediación entre los hechos y la ciudadanía -”hoy en manos de la ciudadanía”, asegura- son evidentes factores de riesgo a los que las y los periodistas deben hacer frente con una actuación profesional rigurosa, esto es, ejerciendo un periodismo basado en la veracidad, que haya sido verificado de forma cabal y contrastado con fuentes fiables para respetar y hacer cumplir los códigos deontológicos propios.

Desde luego, si se quiere la libertad de prensa sea un pilar fundamental de las libertades y de la convivencia democrática, hay que esmerarse, desde el mismo periodismo, en un ejercicio honesto y riguroso, avalado por la veracidad para lograr un tratamiento informativo adecuado que sustancie productos creíbles y cualificados. En una fecha como la de hoy, buena para recordar que sin periodistas no hay libertad ni democracia, la posición de la FAPE es consecuente: abogar por “un periodismo que anteponga los intereses de los ciudadanos a los intereses de los poderes, que fomente la convivencia y la tolerancia y rechace la bronca y las descalificaciones”. Que, desgraciadamente, se registran, vaya que sí.

jueves, 2 de mayo de 2019

ESPINOSA, SIEMPRE ESPINOSA

Como saben, es el año de Agustín Espinosa García (Puerto de la Cruz, 1897-Los Realejos, 1939), según determinación adoptada por el Gobierno de Canarias. El año espinosiano. Se cumplen ochenta años del fallecimiento del escritor, uno de los más relevantes exponentes de las letras canarias y, en concreto, de la estética surrealista. Entidades, organismos, centros de enseñanza y colectivos están promoviendo iniciativas para dar contenido a la fecha. Entre ellos, el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) que, desde el pasado martes, acoge una interesantísima exposición que condensa la trayectoria vital, profesional y literaria de un auténtico genio de las letras. Sirvió para arrancar las fiestas fundacionales.
La profesora Margarita Rodríguez Espinosa, pariente del escritor, en justificada ausencia de la comisaria de la exposición, Ana María García Pérez, tuvo a su cargo la explicación del contenido de los paneles temáticos y de las vitrinas donde aparecen la documentación personal, ediciones, primeros números y facísimiles y alguna correspondencia perteneciente a Espinosa. Aludió a los antecedentes: a aquel reconocimiento de 1981, cuando le fue tributado un homenaje coordinado por la comisión de Cultura del Ayuntamiento, presidida por Cristóbal Díaz Tena, y en cuyos preparativos intervinieron las archiveras Emma Calero e Hilda Hernández, junto al inolvidable escritor tinerfeño Domingo Pérez Minik y Agustín Espinosa Boissier, el hijo menor del escritor. Fue colocada entonces, en la fachada del edificio Teide, que ocupa el lugar donde se levantaba la casa natal, una preciosa placa conmemorativa, con dos grabados de Pacheco, uno de la casa y otro de la torre de la iglesia, y el fragmento de una carta escrita por Espinosa en esa casa el año anterior a la muerte. La comisaria quiso dejar constancia -y así leyó Rodríguez Espinosa- de que no ha sabido de ningún homenaje más, “aparte de la sustitución de esa placa por la actual losa de mármol, fea y aburrida. En el IEHC se imparten periódicamente conferencias y se publican artículos sobre el escritor en [la revista] Catharum. La Tertulia de los Lunes se preocupa de mantener vivo su recuerdo en Los Realejos, con frecuentes actos de conmemoración, como las obligadas citas anuales cada 28 de enero en el Cementerio de San Francisco de esa localidad, donde está enterrado el escritor”.
La carta que dirige a su prima María Teresa García Barrenechea -una de sus sustitutos en la dirección del colegio Gran Poder de Dios, segunda enseñanza-, ya cuando la parca acechaba, sigue emocionando. Este fragmento, por ejemplo: “La ISLA aísla mucho más de lo que en realidad parece. Y tanta agua azul, honda y áspera por medio. Luego yo no sigo mejor. Cada vez tengo menos humor y menos fuerza. Me fatigo por todo y hasta hablar me cansa. Soy una isla más dentro de la isla. Una isla en régimen de ulceroso y hambre de bienestar y noches durmiendo”.
Y entre los paneles, con excelentes gráficas, sobresale el último. El autor de la foto es Eduardo Westerdahl, pintor, crítico de arte y escritor. Aparecen Pedro García Cabrera, poeta inmenso; Luis Rodríguez Figueroa, abogado y escritor, detenido en el templo masónico de la calle San Lucas de la capital tinerfeña; y Pérez Minik, ensayista, crítico y director teatral. Un documento histórico, sin duda, en el que el propio Pérez Minik, refiriéndose a Espinosa (El Día, Santa Cruz de Tenerife, 30 de noviembre de 1980), sentencia: “Todos estamos en deuda con él, como escritor, como amigo, como insular primero de las más serias apuestas. La memoria que no nos deja tranquilos”.
Tomándolo al pie de la letra, será cuestión entonces de no perderse la conferencia de la comisaria de esta exposición, anunciada por la misma Margarita Rodríguez Espinosa para el próximo miércoles 8 en el mismo recinto, a la que seguirán, durante lo que resta de año, otros versados testimonios referidos a la obra literaria de Agustín Espinosa.

miércoles, 1 de mayo de 2019

CAOS E INCERTIDUMBRE EN VENEZUELA

Como en los años de infancia y adolescencia, a la caída de la tarde o bien entrada la noche, en la casa o en algún coche, en solitario o con alguna compañía familiar, con paciencia o al borde del desespero, con la radio como recurso indispensable, así anduvimos ayer a la búsqueda de noticias de Venezuela, donde la fractura social abrió otra brecha, esta de considerables proporciones
Hasta Carlos Ramírez, amigo inquieto, se sumó a la tarea, ahora con las infinitas opciones de la red, con más facilidad para las conexiones. Entonces, había que esmerarse para sintonizar, mover aquella ruedita ('tunning') con mimo y con tacto, con algunas anotaciones para recapitular y volver a intentarlo cuando se terminaba perdiendo la señal. Ahora, la digitalización y los grafismos lo hacen todo más fácil.
Episodios y experiencias de la vida. Ganas de saber, de estar on line, ante el caos y la incertidumbre de aquel país, otrora tierra de promisión para tanta gente, ahora horror y espanto para quienes allí habitan. Una revolución fracasada, un régimen totalitario y una sociedad quebrada que no ve horizontes y que se desenvuelve sin producir, sin dialogar, con violencia, hasta hacerse irreconciliable consigo misma.
Las consecuencias de la brecha de ayer, en medio de la confusión, contrastada en la búsqueda informativa, son todavía más preocupantes: de momento, se extiende a países terceros, entre ellos España. Las embajadas pasan a ser escenarios de la crisis. Brecha también en las Fuerzas Armadas. Late el desespero. Nadie quiere sangre -y está bien que se hagan todos los llamamientos- pero fluye. La política como campo donde plantear las soluciones, inútil. Ahí, en ese clima y en ese ambiente, las alternativas son difícilísimas. Ese pueblo estará cansado y los sostenes, sin duda, muy debilitados. Mucho tiempo habrá de transcurrir para despejar el caos y la incertidumbre, para reconducir, para acertar, en fin, con la solución más apropiada. ¿Cuál es? La gran cuestión.
Hoy, fecha señalada, con el pueblo tomando vías y plazas, los dos bandos exhibirán sus ánimos y lo que les quede para expresar sus deseos, apoyos y reivindicaciones. ¿De qué servirá?
Otra vez, pendientes de Internet.