martes, 16 de julio de 2019

lunes, 15 de julio de 2019

PALABRA DE CORTINA


Cada conferencia, cada intervención, cada declaración de la la filósofa y ensayista Adela Cortina despierta creciente interés. Recientemente, ha sido distinguida con el premio 'Palabra 2019', promovido por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y patrocinado por la Fundación César Egido Serrano. El jurado ponderó la extraordinaria aportación de la palabra y la obra de la doctora Cortina en el fomento de la convivencia, la tolerancia y la justicia, esenciales “en su constante defensa de la dignidad y los derechos de las personas”.

En efecto, Adela Cortina enfatiza a la hora de referirse a las palabras que hoy tienen “más importancia que nunca” en la revolución digital de nuestros días. Y es que lo que circula por las redes, por las plataformas de ciudadanía, son, precisamente, las palabras. En fechas que se cuestiona el papel de las redes y se debate el de los medios cada vez con menos reservas, Cortina insiste en la idea de educar para que “los usuarios de las redes utilicen las palabras con el fin de promover valores como la libertad, la igualdad y la solidaridad. Esa es la principal tarea de nuestras sociedades”.

La profesora valenciana está convencida de que la palabra es “clave de convivencia ética y como forma de consolidar el sistema democrático”. Deberían seguirla con atención comunicadores y políticos que hacen un mal uso del lenguaje, especialmente quienes utilizan expresiones insultantes, descalificadoras e irreverentes. Pero también quienes frecuentan las redes o están en ellas a diario escribiendo improperios y exabruptos, muchos, incluso, con faltas de ortografía. La convivencia y el entendimiento se construyen con palabras; el diálogo no es posible sin ellas. Luego, hay que cuidarlas y saberlas tratar porque su poder persuasivo es determinante.

Preguntada por cuál debería ser el peso de la palabra en la política para superar momentos de crisis, de tensión y de bronca, Adela Cortina responde que “el peso consistiría en tomar en serio que “hablar” es actuar, es comprometerse con lo que se dice y, por lo tanto, responsabilizarse de cumplir los cpompromisos. Si en política y en las demás dimensiones de la vida asumiéramos el valor de compromiso que tiene la palabra, se hablaría mucho menos y, sobre todo, mucho mejor”.
En cuanto al periodismo, la profesora es igual de rotunda porque ha sido sensible y ha estado encima de hacerlo con rigurosidad, con informaciones verificadas y contrastadas con fuentes fiables. Solo con un comportamiento éticamente profesional, se podrá combatir fenómenos como el de la noticias falsas y los bulos que, sobre todo, en las redes circulan a velocidad de vértigo.

“Hay que apostar -señala- por un periodismo profesional que tenga muy en cuenta la meta que legitima y da sentido a la actividad periodística: ayudar a aumentar la libertad de las personas, ofreciendo informaciones contrastadas, opiniones razonables e interpretaciones plausibles, distinguiendo entre información y opinión, y posibilitando la libre expresión de los profesionales y la ciudadanía”.

Ahí está el núcleo de lo que ella misma llama “un periodismo imprescindible”.

Palabra y lecciones de Cortina, sí señor.


sábado, 13 de julio de 2019

CHINEGUA 4

La revista cultural y de ocio Chinegua, editada por el consorcio del mismo nombre, alcanza su número 4 en su segundo año y en una línea de superación muy estimable. Estamos ante un producto sin duda atractivo, muy en su propósito de difundir y proyectar el patrimonio cultural de Canarias, tan necesitada de iniciativas como ésta para que los valores de la creatividad sean apreciados en cualquiera de sus manifestaciones.
Escribe Lola Reyes en su salutación que se trata de un reto, que la edición de la revista “es indispensable para estar al día en el panorama cultural desde una perspectiva plural”. Nosotros añadiríamos que es un soporte adecuado para esa prosecución de sustancial transformación sociológica de un barrio, hasta hace pocos años poco integrado y menos vertebrado. Ahora, la realidad física es otra. Y las conductas y los hábitos sociales son también diferentes. En ello han tenido mucho que ver los promotores de La Ranilla Espacios que no solo hicieron bien en conservar el nombre popular de toda la vida, sino en abrir nuevas ventanas, modernistas, por las que circula el aire cosmopolita y acogedor del Puerto de la Cruz.
¡Quién iba a decir que en La Ranilla se haría y se hablaría de arte! De pintura, de escritura, de música, de pintura, de ciencia, de fotografía y de informática, de tantas actividades que reflejan el pulso de un municipio que hace esfuerzos para no quedarse atrás.
El número 4 de Chinegua, sesenta páginas a todo color, con una profusión gráfica muy llamativa, reúne esos contenidos atractivos para una lectura rápida o sosegada, según se prefiera. He ahí otro de los reclamos de la publicación, en un formato llevadero para la guagua, para la biblioteca o para tener a mano en casa sabiendo de su cómoda accesibilidad.
Una entrevista con el escritor Jesús Villanueva, una referencia al primer centenario de la alfombra del Corpus en la plaza del Ayuntamiento de La Orotav,un interesante reportaje al museo de arte sacro Santa Clara de Asís, un trabajo orientado al patrimonio para los más pequeños, entrevistas breves pero sustantivas con las cantautoras Rosana y Marta Solís y una reseña sobre el trabajo de la fotoperiodista María Pisaca son algunos de los contenidos de esta cuarta entrega de Chinegua que también trata sobre manualidades, teatro, música y otras actividades artísticas y creativas.
La revista, que tiene también soporte digital, es una prueba de cómo afrontar con rigor y diversidad temas de interés y de nuestros días. Es otra prueba de la superación y de las sanas ambiciones de sus promotores.

viernes, 12 de julio de 2019

SACUDIDA POLÍTICA


Las réplicas del cataclismo político se dejaron sentir al mediodía del miércoles en Tenerife y La Palma. La presentación de censuras que previsiblemente prosperarán, entraña una sacudida al escenario canario como no se recuerda en décadas. El vuelco, en efecto, es tremendo. Algunos salen muy malparados y necesitarán luces y sosiego para lamer las heridas, además de autocrítica, un proceso de duración indeterminada en el que se requieren modificaciones sustanciales para recuperar espacios políticos y apoyos electorales.
Desde 1983 el socialismo canario no había acumulado tanto poder institucional. Ahora, con Gobierno autónomo, varios cabildos y numerosos ayuntamientos -entre ellos, los dos capitalinos- seguro que tendrá que rebuscar para el hallazgo de cuadros que atiendan las responsabilidades públicas que habrá de ostentar. Es curioso, porque cuando las debilidades predominaban en la organización antes de las elecciones y las dudas sobre los liderazgos unipersonales y las ofertas programáticas se cernían en las filas socialistas, la movilización y la recobrada ilusión de mucha gente produjeron unos resultados que hicieron tambalear desde la noche electoral las previsiones de continuidad o de alianzas de otro signo para que el régimen, a su modo, perviviera. Esos resultados, a los que hay que añadir los gobernos cabildicios de Tenerife y La Palma (el primero con presidencia y el segundo que se suma a los de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, y El Hierro por añadidura), catapultaron al socialismo canario a una coyuntura histórica, cargada, eso sí, de exigencias, la primera de las cuales -conviene reiteralo- consiste en corresponder a un considerable depósito de confianza, o lo que es igual, a la oportunidad concedida por una sociedad que demostró estar bastante harta de lo que había. Entre este factor y la ola nacional (que así la llaman), la sociedad canaria ha preferido ensayar con otras fórmulas a la espera de una mejor gestión de los recursos y de soluciones eficaces de las cuestiones que siguen condicionando el futuro de las islas. De los socialistas y de su desempeño depende para fortalecer su cohesión, para que el poder no se desborde, para revisar relaciones con agentes sociales y superar tentaciones insularistas. Tienen mucho que hacer y tejer.
No menos, desde luego, una Coalición Canaria descabalgada, víctima de su larga estancia en el poder y de errores -¡quién lo iba a decir!- de principiantes que condujeron algunas negociaciones al desastre. Siempre se dijo que los partidos políticos debían pasar una temporada en la oposición para sanear, revisar y renovarse. Perdido el poder político al que se había acostumbrado, no va a resultar fácil la recuperación que debería empezar -es el momento apropiado- por el robustecimiento del sustrato ideológico nacionalista. Menos clientelismo y menos victimismo. Toca, desde la oposición, acreditar que quedan fuerzas e ideas para revitalizar una organización que va a pasar un trance inédito para ella: la travesía del desierto. ¿Será larga?
El Partido Popular tiene otra papeleta difícil. Se habrán dado cuenta sus dirigentes que lo peor no es luchar por un mismo espacio político-electoral que los nacionalistas sino debatir entre discordias internas personalistas e insularistas, improvisar candidaturas y no consolidar estructuras de implantación territorial o dejar estas muy desguarnecidas. Ese ha sido el grueso del déficit de los conservadores que han probado hasta el acíbar de las frustraciones en expectativas y negociaciones a la desesperada que no dejaron, por otro lado, la mejor imagen. Los populares canarios tienen otro camino erizado de dificultades para reflotar opciones. Con un cabildo no capitalino, las autoridades portuarias y unas pocas alcaldías, no será sencillo.
Más fácil lo tiene Nueva Canarias que, con arreglo a los resultados cosechados, es el partido que los optimiza, tal como se configura el panorama político-institucional en el que Unidas Podemos va a tocar resortes de poder y la Agrupación Socialista Gomera habrá de decidir si reanuda la aventura de impantarse en Tenerife.
También forman parte de la sacudida.

jueves, 11 de julio de 2019

MI GENERAL, MI GENERALA

El debate está servido: ¿general o generala? El Consejo de Ministros aprueba mañana el ascenso a general de brigada de la coronel -o coronela- Patricia Ortega García, la primera española que accede a los escalafones más altos de la jerarquía militar desde que el Ejército admitiera a mujeres hace ahora treinta y un años. Ortega García fue la primera teniente coronel en 2009 y la primera coronel en 2015. Es ingeniera agrónoma por la Universidad Politécnica de Madrid, ingresó en la Academia Militar de Zaragoza en 1988 y prosiguió su formación en la Escuela Politécnica Superior del Ejército de Tierra, especialidad en construcción. Es nieta, hija y hermana de militares. Casada, madre de tres hijos.
Estamos ante otra prueba de las conquistas de las mujeres en su lucha por la igualdad. El ámbito militar no iba a quedar fuera de su radio de acción, así que vayámonos acostumbrando a que esa presencia armada se vaya intensificando también su cúspide.
Pero, ¿cómo decimos: mi general o mi generala? Primero, una referencia de la Real Academia Española de la Lengua: “La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones que generan dificultades sintácticas y de concordancia y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos”, apunta la entidad en su sección de consultas lingüísticas.
Después, lo que apunta la Fundación Fundéu BBVA, creada a partir del Departamento de Español Urgente de la agencia EFE para velar por el buen uso del idioma español en los medios de comunicación, especialmente en los informativos: “Según la Gramática académica, lo normal es dejar invariables los grados militares. A este respecto, la edición manual dice: Se consideran comunes en cuanto al género los sustantivos que designan grados de la escala militar, cualquiera que sea su terminación: el soldado/ la soldado; un teniente/una teniente (y lo mismo cabo, sargento, comandante, coronel, general. En diversos países se emplea capitana para designar el femenino de este grado militar, pero es más frecuente ursarlo para hacer referencia a la mujer que dirige una nave o un equipo deportivo”.
Fundéu señala que “hay que que tener en cuenta que no se trata realmente de un capitán (o una capitana) sino que es un grado en la escala de los generales, por lo que el núcleo de la locución, el que debería llevar el femenino en caso de que se optara por él, es en principio esta última voz. Sin embargo, tanto capitana general como capitana generala tienen abundantes registros históricos pues hay que recordar que a la Purísima Concepción se le ha concedido este gradi militar. Por poner un ejemplo, en ob ras de Galdós y Blasco Ibáñez se puede encontrar capitana generala”.
Al final, es probable que el debate quede reducido a foros académicos o lingüísticos pero hay que tener en cuenta estos considerandos, a efectos de hablar y escribir con propiedad. En la calle o en ambientes militares se dirá mi generala, ya lo verán.

miércoles, 10 de julio de 2019

LA CASA DE AGUSTÍN ESPINOSA: UNA ARGUMENTADA REIVINDICACIÓN

De las casas del escritor Agustín Espinosa” tituló Germán Rodríguez Cabrera (Los Realejos, 1981), licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Laguna y empresario, premio de investigación 'Viera y Clavijo' en 2005, su muy argumentada reivindicación del patrimonio de la familia del eximio autor (1897-1939), justo en el año que se conmemora el ochenta aniversario de su fallecimiento. El Gobierno autonómico, recordemos, dedicó el Día de las Letras Canarias a Espinosa.
El año de Espinosa o el año espinosiano, como gusta decir a algunos, encontró eco en las conferencias de historia local que promueve el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), incluidas en el programa de las popularmente conocidas como Fiestas de Julio. El salón de plenos del Ayuntamiento portuense acogió la interesante disertación de Rodríguez quien, desde 2008, viene ocupándose de las casas de personalidades insulares. Citó, en ese sentido, la casa de los Estévanez, en la curva de Gracia, que permanece cerrada, un ejemplo, entre otros, del celo de los arquitectos para dejar su sello personal cuando afrontan proyectos de reedificación o restauración.
Rodríguez se comprometió a lanzar su mensaje proactivo a propósito de la intención de comprar la casa del sabio realejero, José de Viera y Clavijo, la casa del centenario. El alcalde del Puerto de la Cruz, Marco Antonio González, presente en la conferencia, también quedó advertido con el inmueble de la familia Iriarte, en la calle San Juan: “Hay que recuperarla -dijo- porque la importancia de varios componentes es indiscutible”.
Los Espinosa, burgueses entre dos pueblos, disponían de una casa comercial en la segunda mitad de los años sesenta del siglo XIX y perdura hasta la segunda década del XX. A partir de ahí, fue desmenuzando los orígenes de la actividad mercantil de la familia. “Era el suyo un comercio abierto de amplio repertorio”, detalló. Lo desarrolló en la Casa Espinosa, luego de Reid, ahora desparecida. Era un edificio emplazado en la calle Iriarte, antes Venus. Fue vendido en los años 1965-66 a una firma constructora que la derriba. El desarrollismo se la llevó por delante.
Habló del patrimonio familiar, de la casa del Puerto y de las propiedades de La Gorvorana, en Los Realejos. De sus aguas se nutría el abastecimiento de la potable para todo el término municipal. Las aguas para el Puerto: lo tuvieron claro. La fuente del Burgado y los privilegios de La Gorvorana. Y también se refirió a la casa de la Cruz del Rayo, en La Vera, la casa de recreo del escritor, segundo de doce hermanos. Fue levantada entre 1908 y 1912, en un solar de la familia materna, siguiendo las pautas de un mesurado eclecticismo.
El proyecto de la casa de Los Realejos es atribuido a Antonio Martín Núñez, maestro de obras y sobrestante del Ayuntamiento portuense. Presenta soluciones propias de lo que podríamos considerar una arquitectura con algunos elementos se pueden interpretar en clave masónica. En su interior destacan el mirador acristalado y el corredor.
Ulteriormente, los hermanos Espinosa venden la propiedad al ciudadano holandés Johan W. Zwart (1903-1964). Hace reformas. De media Europa vienen tras el rastro de lo que dejó Zwart en el interior.
El historiador explicó otros pormenores sobre fotografías obtenidas hace diez años, cuando se consumó el derrumbamiento de la techumbre del comedor. El aspecto de abandono es tan desolador que una somera descripción avergonzaría. “Combatir la desmemoria con iniciativas para que repercutan en la opinión pública”, señaló Rodríguez antes de concluir con una sentida apelación: “El año espinosiano tiene que ser un año de oportunidades, entre las que debe figurar la restauración de la casa de Los Realejos de Agustín Espinosa”, dijo, recordando que entre la Tertulia de los lunes (en la localidad realejera) y las actividades del IEHC se había logrado generar un ambiente de razonable expectativa.
Quedan seis meses para que las instituciones competentes, cuya composición está recién salida de las urnas, den ejemplo de sensibilidad por el patrimonio y acometan una actuación que se corresponda con la importancia de la familia, principalmente, del escritor Agustín Espinosa.
Germán Rodríguez Cabrera no pudo ser más explícito.

martes, 9 de julio de 2019

HORAS EXTRAS IMPAGADAS

Llaman la atención los datos publicitados por el gabinete económico de la central sindical Comisiones Obreras (CC.OO), relativos a las horas extras sin abonar que significan un ahorro para los empresarios de once mil quinientos millones de euros. Según el informe, más de un millón de trabajadores se ve afectado por este hecho, el equivalente a doscientos setenta y seis mil empleados con jornada completa.
El informe de CC.OO. pone de relieve que el problema de las horas extraordinarias en el ámbito laboral sigue sigue siendo preocupante. Un millón cuarenta y seis mil trabajadores disponen de contratos a tiempo completo pero trabajan una jornada superior a la acordada. Aproximadamente, es el 8 % del total de contratados. Los cálculos apuntan a que cada uno prolonga su trabajo unas diez horas y media a la semana, lo que supone unos once millones de horas por semana entre todos.
Depende del sector, algunas empresas se niegan a abonar horas extras, por lo que el horario laboral es más estricto. Teóricamente, ello debería repercutir favorablemente en la creación de empleo, a poco que se quiera mantener los niveles de productividad o la calidad de los servicios que se presten.
La crisis económica de 2008, recordemos, incidió, principalmente, en los trabajadores con salarios más bajos, por lo que muchas empresas recurrieron al abono de este concepto, una fórmula que generó y genera una considerable controversia, también con la particularidad de la compensación de los días libres.
Otros estudios de empresas especializadas señalan que siete de cada diez trabajadores creen que cobran menos de lo que se merecen. En este sentido, muchos trabajadores se conformarían simplemente con cobrar las horas extras que tienen que hacer de forma habitual, si bien muchas veces noi se remuneran ni se compensan como ya dijimos con descansos en días sucesivos. El problema entonces es que se trabajan más horas por el mismo salario que, en la mayoría de las empresas, no alcanza o apenas supera los mil euros. bajos, pero mantener esta política a lo largo del tiempo no es sostenible.
Según el informe de Comisiones Obreras, Canarias, con doscientos cincuenta y tres millones de euros, aparece en el undécimo lugar del listado de comunidades con la rebaja del coste laboral.
En cualquier caso, es necesario que el trabajador se sienta cuidado por la empresa. De lo contrario, solo estará pensando en salir por la puerta sin despedirse y buscar otra oportunidad que favorezca o mejore sus condiciones laborales.



lunes, 8 de julio de 2019

ÉTICA PERIODÍSTICA

Ha sido aprobada en Túnez la nueva Carta Mundial de Ética para Periodistas, un documento concebido para defender y fortalecer, de forma global, la ética de los y las profesionales de la información. Trescientos delegados asistentes al 30º Congreso de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) acordaron actualizar la Declaración de Principios sobre la Conducta de los Periodistas, redactada en Burdeos (Francia) en 1954, modificada posteriormente en 1986. El texto aprobado en Túnez se adapta ahora a los desafíos actuales que han de afrontar los profesionales de la información.

Sus dos primeros artículos son muy claros. El 1 señala: “Respetar la verdad de los hechos y el derecho del público a conocerla constituye el deber primordial del periodista”. Y el 2 es consecuente: “De acuerdo con este deber, el o la periodista defenderá, en todo momento, el doble principio de la libertad de investigar y de publicar con hontestidad la información, la libertad de comentario y de crítica, así como el derecho a comentar equitativamente y a criticar con lealtad. Él/ella se asegurará de distinguir claramente la información de la oñpinión”.

En unos momentos difíciles para el periodismo, cuando muchos profesionales arriesgan y pierden la vida, cuando los bulos y las paparruchas son, de hecho, una lacra, cuando la libertad de información se sigue viendo amenazada; y cuando en nuestro país, asistimos a cancelaciones de espacios informativos y audiovisuales, cuando no al cierre de cabeceras y medios y a dolorosos expedientes de regulación de empleo, con los evidentes perjuicios para el pluralismo informativo y la estabilidad laboral, esta Carta pone de relieve el papel de los periodistas en circunstancias tan adverssas.

El preámbulo del documento aprobado en Túnez invita a no rendirse y a asumir los principios del trabajo periodístico: “La responsabilidad del periodista para con el público -señala- tiene prioridad sobre cualquier otra responsabilidad, en particular para sus empleadores y las autoridades públicas”. Advierte que el periodismo es una “profesión” que “requiere tiempo, recursos y medios para su ejercicio”. Esta declaración internacional especifica las directrices de conducta de los periodistas en la investigación, edición, transmisión, difusión y comentario de noticias e información, y en la descripción de los acontecimientos por cualquier medio. Otras disposiciones importantes se refieren al respeto de la verdad, los conflictos de intereses, la protección de las fuentes y la discriminación.

Téngase en cuenta que la FIP es una confederación de sindicatos y asociaciones de periodistas, la mayor del mundo. Por lo tanto, la aprobación de la Carta tiene una considerable importancia a la hora de cumplir con su finalidad principal, esto es, la defensa y fortalecimiento de la libertad de prensa. Otras acciones de la FIP están orientadas a la defensa de la solidaridad, la justicia social, los derechos laborales, la democracia y la globalización, así como contra la probreza y la corrupción.

El secretario general de la organización, Anthony Bellanger, tras la aprobación del documento no dudó en señalar que estábamos ante un hito en la hstoria de la FIP. Afirmó que “la ética profesional fue uno de los pilares fundamentales de la fundación de la FIP, en París en 1926. Este nuevo documento recoge las obligaciones profesionales establecidas en 1954, pero también incluye los derechos de los y las periodistas, en un mundo en el que se está abusando de la profesión”. Con ello quiso decir que todos los periodistas del mundo podrán identificarse con la Carta y utilizarla, incluso, “para defenderse de los empleadores sin escrúpulos”.

domingo, 7 de julio de 2019

CENTENARIO DE ISABEL DORTA

Mañana, en La Orotava, Dios mediante, cumplirá cien años Isabel Dorta, Isabelita, locutora que fuera de la desaparecida emisora La Voz del Valle, cuando ésta emitía desde unas exiguas dependencias del ayuntamiento de la localidad, bajo la dirección del sacerdote José Siverio Pérez.
Continuó desempeñando esas tareas en Radio Popular de Tenerife cuando el proyecto radiofónico -sin olvidar la etapa de Güímar- fue cuajando hasta convertirse en un potente medio de comunicación que concentró una elevada audiencia en la provincia occidental.
Luego asumió cometidos administrativos y gestión comercial. Lo hizo con rigor y responsabilidad. Siempre con discreción y eficacia. Hasta su jubilación.
Isabelita trabajó con denuedo. Atenta, observadora y sensible con cuanto le rodeaba, siempre tuvo palabras de aliento para quien las necesitó.
Mañana, un centenario que no pasará inadvertido para sus familiares, amigos y compañeros. Isabel Dorta, Isabelita, se hizo acreedora de respeto y afecto. Felicitaciones.

sábado, 6 de julio de 2019

PASEO 'PEATONAL ANTONIO OLIVA ÁVILA'

La primera visión que uno conserva de Antonio Oliva Ávila es, cuando siendo un niño con calzón largo, nos acercábamos al exterior de las viejas casetas del campo El Peñón para pedirle la alineación del infantil San Agustín, de Los Realejos. Aquel rostro serio de un hombre amable y aspecto bonachón, de aquel entrenador que, con el paso del tiempo, contrastamos que era un dechado de cordura, predisposición y buenos modales.
Se lo recordamos al terminar el acto de ayer en que fue descubierto un rótulo que lleva su nombre en una vía del municipio donde nació, Los Realejos: 'Peatonal Antonio Oliva Ávila'.
-Siempre has estado con el fútbol de la base-, acertó a decir entrecortadamente mientras no paraba de recibir abrazos efusivos y felicitaciones, después de que una de sus hijas agradeciera con toda sinceridad aquella prueba de gratitud.
Allí estaban numerosos discípulos, aquellos que se formaron y se hicieron futbolistas bajo la atenta mirada, la dirección y el seguimiento del maestro Oliva, carpintero de oficio y entrenador vocacional, especialmente para trabajar sin desmayo en las categorías inferiores. No iban a faltar ni dejar de arropar a quien les había enseñado a atarse las botas, a no calentarse con un error arbitral, a controlar el balón con el exterior del pie, a cabecear con eficiencia, a rematar de volea y a hacer un relevo en defensa o en ataque. Un trotamundos del valle de La Orotava y del norte tinerfeño, un hombre al que cuesta imaginar si alguna vez se enfadó o se molestó, tal era y es su bonhomía. No debió pronunciar insulto alguno desde los banquillos, no debió alterarse y si lo hizo fue de tal modo que nadie se percató. Ni un grito ni un reproche ni una descalificación.
Por eso le aprecian tanto. En el fútbol, cuando estaba en activo; y fuera del campo, cuando se caracterizó por el respeto que transmitía y que se granjeó sin dobleces -se diría que era algo consustancial- y la caballerosidad de la que hizo gala aquí, allá y acullá.
Antonio Oliva Ávila (Los Realejos, 1936) ya tiene su paseo en la expansión modernista de su pueblo, cerca de instalaciones deportivas además. Su primer equipo fue el Oratorio Festivo de La Orotava. Después, el inolvidable San Agustín, con el que nacía el preparador. Había probado como árbitro auxiliar pero no era su camino. Después, el juvenil Realejos. En 1965 se trasladó a La Vera. Quería ser entrenador titulado e hizo kilómetros para completar su formación en la capital tinerfeña. Muchos años después pudo acceder a los programas y escuelas de formación de las categorías de base del Athletic Club de Bilbao, cuando sus responsables proyectaron un formidable trabajo en el ámbito de la U.D. Orotava, uno de los equipos que dirigió, además del Vera, Realejos, Rambla, Icodense y, por supuesto, el Longuera-Toscal, cuando el campo 'Antonio Yeoward' era poco menos que un descampado entre las plataneras. Oliva, apoyado por los fieles Alfonso Fernández y Santiago Palmero (q.e.p.d.), fue todo un baluarte de un proyecto deportivo y social. A Francisco Sánchez seguro que le hubiera encantado estar presente.
El alcalde, Manuel Domíguez, ponderó su esfuerzo, casi cincuenta años con juveniles e infantiles, remarcando dos valores de su personalidad futbolística: pasión por el entrenamiento bien hecho y responsabilidad deportiva, más allá de los resultados.
El acuerdo del pleno de la corporación, adoptado por unanimidad -por cierto: no costaba nada reseñar en su lectura que fue a iniciativa del Grupo Municipal Socialista-, refleja la identificación y la determinación de la representación institucional de todo un pueblo en cuyo callejero figura desde ayer el peatonal 'Paseo Antonio Oliva Ávila' con todos los honores.
Entre aquellas peticiones aniñadas de alineaciones, al lado de una cancha de tierra, y las emocionadas manifestaciones de gratitud, escuchadas con emotividad, media... pues eso, toda una vida.