viernes, 23 de agosto de 2019

SECUELAS


El mayor incendio forestal de los últimos años en suelo español ha servido para poner a prueba la solidaridad de la que hacen gala los canarios cuando de situaciones adversas se trata. Como si de un único territorio se tratase, el dolor, los sentimientos, la emotividad y las reacciones han sido las mismas. Todos sentimos las brasas y el peculiar sonido ardiente de pinares y árboles, plantas, vegetación y animales de las cumbres de Gran Canaria como si fueran propias. Desde aquel fatídico sábado, después de haber superado lo que parecieron preliminares o ensayos, cuando se sucedían los datos de superficies quemadas, de medios y recursos para contener los avances, de personas evacuadas, de municipios afectados, de vías cortadas, de certidumbres meteorológicas desfavorables, de informativos audiovisuales como noticia de apertura, de impotencia en la lucha, los canarios hicimos nuestro aquel fuego y su poder devastador, nos invadió el pesimismo, estábamos presos de la fatalidad. La pregunta era la misma en Alajeró que en Betancuria, en El Pinar que Arrecife: ¿cómo va el incendio?

            Un mismo desgarro, una misma duda, un mismo afán... Por encima de las rivalidades obtusas deportivas, carnavaleras y de otro tipo. Somos ocho sobre el mismo fuego, si se nos permite la licencia, el latido de un solo pulso. Una parte de Gran Canaria ardía, todas las islas ardían. Lo que las llamas destruían, unía a los canarios, acogotados y apesadumbrados, pendientes como nunca de que los alisios hicieran su trabajo y se suavizaran las temperaturas.

            Allá arriba se libró una lucha de héroes y titanes. Se requería arrojo y destreza: no hubo regates; al revés, la máxima entrega caracterizó aquel combate en el escenario cuya tonalidad gris oscuro y negroide era cada vez más evidente. Esa es la del infierno cuando las llamas dejan de quemar. La evacuación hacia la retaguardia contribuyó a fortalecer los sentimientos, pese a las incomodidades y los trastornos.  Pero esa logística elemental termina agradeciéndose. Todas las edades de cualquier condición social se congregaban de manera forzosa para vivir la experiencia, aquellas largas horas muertas sin información de lo que puede haber pasado allá arriba, la casa, el cuarto de aperos, la granja, los perros, los animales...

            Es verdad: cuando un monte se quema, algo de todos se quema. Por eso, duele tanto, sobre todo porque los riesgos, mientras prevalecieran las circunstancias meteorológicas, se multiplicaban hasta convertirse en psicopsis. Las radios y las redes anticipaban noticias de conatos. Aquí, en Lanzarote, en Tenerife, en La Gomera, está pasando algo, esto no es normal. Pero la movilización y los sustos no hay quien los quite. Después, la misma prudencia, la misma letanía, dicha con la ternura típica:
            -Ay, mi niño, Dios quiera que lo apaguen pronto, Y que no pase nada más. Ni aquí ni en ningún lado.

            Y luego, las eficaces respuestas de los servicios públicos, fraguadas desde la direccion y ejecución profesional. Y las gratitudes. Porque somos un pueblo agradecido cuando alguien acude en socorro y cuando las tribulaciones predominan. En pancartas, o con aplausos, en balcones, en azoteas, al paso por vías y pueblos, al desembarco de unidades, las sencillas expresiones de gratitud, el mejor reconocimiento a un cometido profesional que no conoce de descansos mientras latan las amenazas. Alguno se extrañó y dijo no haber vivido nunca un afecto similar y una correspondencia tan cálida, espontánea y plausible.

            Ahora, cuando todo termine, con más sosiego y sabiendo que la chispa puede volver a saltar en cualquier sitio, llegan los análisis, las evaluaciones y las medidas. No se olviden de incluir enseñanzas regladas y obligatorias sobre el cuidado y adecuado uso de los recursos naturales, de ese territorio que, o lo protegemos entre todos, o nos quedamos sin él.





jueves, 22 de agosto de 2019

MIGRANTES, PESE A LOS BULOS


Según datos extraídos del Programa Social de Encuesta Internacional, incluido en el Anuario CIDOB de la Inmigración 2017, España, con un 7,7 % de población que está en dedsacuerdo con que los inmigrantes en situación regular tengan los mismos derechos, aparece en el duodécimo puesto de una clasificación en la que figuran, además de varios países de la Unión Europea (UE), Estados Unidos, Turquía y Japón. La clasificación está encabezada por Suiza, con el 56,5 % y Hungría con el 50,7 %. El análisis de dicho Programa concluye que aunque existen sectores todavía muy radicalizados, el índice de tolerancia de los españoles hacia la inmigración ha mejorado a lo largo de los últimos años.
Otras fuentes coinciden con esta apreciación. Según la última encuesta Evolución del racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia en España, publicada por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, ese índice en 2015 mejoró cinco puntos con respecto al año anterior hasta situarse en 49,5 puntos en una escala de 0 a 100. Por ptimera vez desde 2008, el porcentajes de españoles que creen que los migrantes contribuyen notablemente al desarrollo económico de España (58,4%) está por encima de los que opinan que los migrantes quitan trabajo a los españoles.
Por su parte, el Eurobarómetro de 2016 pone de relieve que la actitud de estos respecto a la migración sigue siendo acogedora tanto con los extranjeros comunitarios como con los no comunitarios.
Sin embargo, estos registros favorables no impiden que sigan circulando bulos en las redes sociales que pretenden predisponer actitudes de rechazo hacia los migrantes. Aunque nada tiene que ver con las tendencias que nos ocupan, las crisis de los barcos Open Arms y Ocean Viking, tan de actualidad en nuestros días, también es aprovechada para leer algunas impresiones y juicios poco edificantes y poco humanitarios, reflejo en ocasiones de una actitud de odio verdaderamente reprobables.
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) no ha dudado en señalar que hay que erradicar expresiones e informaciones falsas en las redes de ciudadanía y en los medios donde se cuelan. Hay que hacerlo, además, en las fases de creación o publicación “porque cuando ya están en circulación, solo se pueden limitar los daños”.
Pongamos tan solo un par de ejemplos. No es verdad -uno de ellos- que los negocios regentados por población china no pagan impuestos en nuestro país y que no cumplen la normativa sobre horarios. No existen moratorias ni exenciones para el empresariado chino. También se repite con frecuencia que los migrantes reciben más ayudas públicas que los españoles, aunque la nacionalidad no determina el acceso a las ayudas sociales sino las circunstancias individuales. Igualmente, se habla de la sobreutilización de las prestaciones sociales por parte de los migrantes. Un informe específico del Anuario CIDOB anteriormente citado indican lo contrario. Sus datos revelan que los extranjeros migrantes hacen un uso similar de los centros de salud y hospitales que la población nacional, bien es verdad que suelen recurrir más a las urgencias.
El caso es que los migrantes representan el 10 % de los habitantes de nuestro país. Su presencia es básica para el crecimiento económico y demográfico. Están entre las víctimas de las falsedades y las paparruchas, en cualquier red y en whatsapp. Por fortuna, ya hay herramientas para contrastar y descubrir si estamos ante un montaje o ante algo verdadero. Algunas aplicaciones, en efecto, como TinEye y Google Imágenes permiten rastrear una imagen, determinar el contesto en el que se publicó por primera vez y hasta descubrir si una foto ha sido retocada y es una versión manipulada del original.
Migrantes, en fin, pese a los bulos.



miércoles, 21 de agosto de 2019

INFLUENCIA DE LAS TECNOLOGÍAS


Utilizamos nuestros teléfonos más de ochenta y cinco veces al día y podemos estar en línea unas veinticinco horas por semana, concluyen algunos estudios sobre la incidencia de las tecnologías y las nuevas formas de comunicar en el ámbito de las relaciones personales. Los cambios son evidentes, con dispositivos cada vez más perfeccionados y más aptos para hacer todas las funciones imaginables: los teléfonos son extensiones de nosotros mismos y resultan indispensables para desenvolverse socialmente.
Hay quienes hablan de revolución en los hábitos o usos sociales, bien es verdad que, según los estudios, hay una desventaja evidente: pasamos demasiado tiempo mirando la pantalla cuando deberíamos interactuar más con quienes nos rodean.
Las tecnologías, además, avanzan de forma incontenible. Lo que hoy parece el summum dentro de semanas o meses será superado. Vienen para ser asequibles y para quedarse, lo que obliga a informarse constantemente y a reflexionar sobre el empleo de las mismas de la forma más responsable.
Porque llegan a todos los ámbitos, cambian las relaciones personales. Y en ese sentido, hay que ser conscientes de las limitaciones, aunque hablar de limitaciones, a estas alturas y en el inmenso universo de las comunicaciones, pueda parecer contradictorio.
Por ejemplo, el ámbito familiar. La estampa de los miembros de la unidad familiar, cuatro o cinco, sentados a la mesa a la hora de almorzar, todos manejando el dispositivo móvil, contestando mensajes o guasaps o siguiendo videos. No hablan, o no comen, o comen sin ritmo, todos pendientes de la pantalla dichosa. Es evidente que se asiste a una escena extraña, desequilibrada, que obliga a adoptar algunas medidas -no tienen por que ser severas- para minimizar el uso de las tecnología en el domicilio familiar.
De los estudios aludidos se desprende que los más jóvenes “crean un nuevo mundo social ajeno de sus progenitores que crea desconfianza y hermetismo”. Claro, esto significa que es casi imposible obviar las ventajas de una mejor comunicación con sus amistades. Pero lo peor es que esta adicción a las nuevas -y no tan nuevas- tecnologías están reemplazando la atención de los padres a sus hijos cada vez más, o lo que es igual, empiezan a ser un recurso para contentar a los más pequeños.
Y no solo las relaciones familiares se ven afectadas. Las de pareja, según los informes, son las que más han cambiado. Y no siempre para bien, precisamente. Los datos son reveladores: la proporción de personas que se conocieron por primera vez en línea se incrementó más de un 80 %, lo que ha generado un aumento extraordinario en la vida social de las personas, con sus ventajas e inconvenientes añadidos.
Lo dicho: los teléfonos son extensiones de nosotros y la interacción con las personas es inconmensurable.

martes, 20 de agosto de 2019

FLAGRANTES CONTRADICCIONES


Hay contradicciones políticas tan flagrantes que es difícil evitar comentarlas.
Debate de investidura de la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. En un turno de répica, el portavoz de Más Madrid, Iñigo Errejón, se explaya y pone en evidencia las debilidades de la candidata. Esta se revuelve y lanza su contrataque:
-Es usted el personaje más traidor de la política española.
La traición está referida a lo ocurrido con el dirigente de Unidas Podemos, Pablo Iglesias:
-Le debe todo a Iglesias al que dejó tirado en el momento más difícil, porque ahora le interesa la política madrileña.
Al día siguiente del debate, el primer nombre que salta para la composición del nuevo ejecutivo madrileño es el de Ángel Garrido, ex presidente de la Comunidad matritense con el Partido Popular al que abandonó para integrarse en Ciudadanos. Ahora es consejero de Transportes e Infraestructura.
Pregunta obligada: ¿es un caso de traición política o transfuguismo? Y otra: la acusación que se hace a Errejón durante el debate, ¿sería válida para reprobar el comportamiento de Garrido?
Ya: será que, como tantas otras cosas, se tolera sin más. Qué más dan las contradicciones: pelillos a la mar, ya saben. Y el largo etcétera, hasta el basurero de la desmemoria.
¡Ay 'tamayazo', cuánto daño has causado!


lunes, 19 de agosto de 2019

EL HIERRO, AGRADECIDA CON MANRIQUE


En El Hierro agradecen con un sencillo mensaje la contribución de César Manrique en el centenario de su nacimiento. El Centro de Iniciativas Turísticas (CIT) presidido por el entusiasta Amós Lutzardo y con sede en La Frontera, lo situó como figura principal de su V Semana de la Cultura y las Artes. La isla sigue siendo territorio apropiado para que la idea naturalista, tan preconizada por el artista lanzaroteño, sea de aplicación permanente y se contrasten los principios de sostenibilidad. El Hierro es naturaleza pura, donde los vientos entrecruzan soplos mágicos que envuelven las neblinas que dulcifican las temperaturas las cuales se agradecen en verano y hacen que ciertos paisajes asemejen ambientes londinenses. De ese paisaje herreño se enamoró Manrique, que dejó su huella en el mirador de La Peña, como también sus discípulos Imeldo Bello, quien enseñó durante años casi al aire libre; y Jaime Estévez Santana, el polifacético artista icodense que llegó a la mencionada Semana por el “camino de verde bosque” que, de alguna forma, es, a la vez, una guía y un generoso tributo a la visión manriqueña de la vida y del medio.

En la isla empiezan a entender que su progresiva apertura al turismo no es para infraestructuras hoteleras de doscientas habitaciones, que la clave es la sostenibilidad, cuidar y conservar lo que se tiene, no ocurra como las instalaciones de Las Puntas, donde el uso gratuito se ve alterado por alguna gamberrada o conducta inapropiada que obliga a su cierre. El Hierro es donde las extensiones de piña y de mango lucen en lontananza y en las cercanías, donde las lapas y las morenas saben como en muy pocos lugares de Canarias, donde todo el mundo se conoce, donde los turistas de atuendo llevadero, sombrero y gafas de sol preguntan para obtener una respuesta amable, donde las distancias son cortas a cualquier hora y donde las rectas asfaltadas, de sur a norte o de oeste a este, permiten una circulación cómoda. La isla de sabores -feliz eslógan promocional- es también la de los limpios fondos submarinos a donde acuden fotógrafos, biólogos, naturalistas, especialistas y pescadores en busca del hábitat sin igual. Hasta un volcán emergente se empeñó en hacerla más atractiva.

La isla del meridiano y del garoé nos retrotrae a la voz de José Padrón Machín, el insólito corresponsal capaz de producir una noticia todos los días, aunque una de ellas fuera el acondicionamiento de un camino vecinal de cien metros con el que acceder a las fincas de arriba. Aquella voz -se supone que conservada en archivos- y aquel atuendo inconfundible han sido sustituidos por el habla dulce y silbado de los personajes de la serie televisiva, estrenada el pasado mes de junio y que ha llegado a tener su impacto positivo para aumentar en casi un 6 % el índice de confianza empresarial que actualiza la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife. La serie de Movistar, en efecto, protagonizada por Candela Peña y Darío Grandinetti, ha supuesto una promoción de primerísimo nivel, como se reconoce en la excelente ocupación hotelera y extrahotelera de estos meses.

Pero los jóvenes, dicen en la isla, se marchan desde que tienen oportunidad. No les atrae la Naturaleza ni el sector primario, pese a los incentivos que este guarda en su universo tecnológico. Ni pesca ni agricultura ni aprovechamientos energéticos. El Hierro atrae pero muchos habitantes prueban fortuna en otras latitudes en tanto envejece la población que decidió quedarse porque esos encantos no los hallará en ningún otro sitio. Algún paisano portuense que por allí encontramos lo corrobora. Otros naturales, como Amós, sueña con proyectar el nombre de la isla -que incorporó El Pinar como tercer municipio de su geografía política-administrativa- allí donde se pueda explicar, de forma cercana, aún es posible el cuidado y adecuado uso de recursos naturales.

En Valverde la bruma envuelve la leyenda, las parejas van abrigadas y hay que dormir bajo sábanas. El “visionismo mágico” que a Manrique, en su centenario, hubiera hecho feliz.


domingo, 18 de agosto de 2019

REENCUENTRO CON BORBOLLA


Afortunado reencuentro con Jesús Gutiérrez Delgado, popularmente conocido por Borbolla, el exterior de la boutique de su propiedad en las cercanías del refugio pesquero del Puerto de la Cruz. Meses sin bajar desde su Villa natal pero ya felizmente recuperado de una operación en la rótula derecha, se ayuda con un bastón pero sigue conservando el mismo ánimo y el mismo talante que le caracterizaron mientras se dedicaba a sus ocupaciones o mientras hablaba de la evolución del turismo y de fútbol.

Borbolla pregunta y pregunta. Un nonagenario que conserva la memoria y que desvela los secretos de su convalecencia: frotarse la rodilla con agua salada que sus descendientes le suben embotellada y con una piedra del muelle. Es admirable. En vísperas del Celta-Real Madrid televisado del sábado, la conversación discurrió amena, evocando episodios y personajes, lamentando los fallecimientos.
Borbolla, precisamente, fichó y jugó en el club vigués en la temporada 1949-50. Jugaba de extremo derecha, demarcación para la que fue descubierto por Chano Hernández Lorenzo, después de figurar como portero suplente en el Orotava F.C. Cuentan quienes le vieron jugar que era velócísimo y tenía facilidad para desbordar. Militó también el C.D. Norte, un proyecto futbolístico de la época para afrontar mayores empresas deportivas y competir con los equipos capitalinos de mayor potencial.
Su aventura gallega se completó con el paso por el Lucense y el Rácing de Ferrol, desde el que retornó a Tenerife ya para dejar la práctica del fútbol. Perteneció a una de las directivas del C.D. Tenerife que presidía el industrial José López Gómez, a quien le unía una gran amistad. López siempre tuvo en cuenta el criterio de Borbolla cuando se trataba de incorporar a algún jugador de los equipos territoriales.

Pues ya recuperado, será un placer volver a conversar desde la privilegiada localización del establecimiento de su propiedad, frente al Atlántico que sube y baja para dar identidad al Puerto que bulle a lo largo de todo el año. El fresco de aquel corner gratifica a cualquier hora. Jesús Borbolla no lo dice pero otro secreto de su juventud es, precisamente, el aire del muelle portuense. Que aproveche.

viernes, 16 de agosto de 2019

LIBRO DE EFEMÉRIDES


Podrá parecer una figura en desuso pero no puede negárseles una contribución decisiva para conocer la historia de un municipio. Horas y horas de estudio, repaso e investigación, seguro que en condiciones físicas o ambientales muy precarias. Cientos, miles de anotaciones. Consultas y contrastes. Algún dato incompleto y otro roto o deteriorado. El cronista, el cronista oficial estaba allí, para alumbrar un pregón o una entrada a insertar en el programa de las fiestas de la localidad o un texto alusivo a algún acontecimiento, suceso o personaje sobresaliente merecedor de ser perpetuado. Al cronista oficial se le debe el rescate y la conservación de documentos, gráficos o escritos. Su celo, su sensibilidad y su profundo amor al lugar donde nacieron o se criaron fueron determinantes para reconstruir no pocos episodios históricos y conocer mejor figuras destacadas y populares del municipio.
Mucho mérito, desde luego, tuvieron aquellos que se desenvolvieron entre carencias e incompresiones, con muy escaso respaldo y sin otra satisfacción que ver publicados los resultados de algunos trabajos caracterizados por la constancia. Y donde no había máquinas de escribir, manuscribían sus propias impresiones, sus expurgos, y pasaban en limpio anotaciones. Los que daban un paso más, hasta oficiaban de archiveros. Fueron baluartes del costumbrismo y las tradiciones locales. Fueron personas respetadas, a quienes consultaban dudas y requerían aclaraciones sobre hechos y conexiones familiares.
Con el paso del tiempo y la evolución de las comunicaciones, el papel del cronista empezó a ser otro. Cierto que su valoración depende del interés con que en su ayuntamiento se tomen la historia y la proyección. Deberían ser los munícipes más sensibles con la intrahistoria y dedicar más recursos a la archivística y a los departamentos supuestamente encargados de guardar, conservar y reciclar todo ese material merecedor de mayor atención. Desgraciadamente, los gabinetes de las corporaciones, aquéllas que los tienen, no han dedicado a estas tareas -salvo en muy contadas ocasiones- la atención suficiente. En Canarias existe una Junta de Cronistas Oficiales que se desenvuelve con mucho entusiasmo a la hora de editar o publicar. Los cronistas son los primeros interesados en cultivar la memoria y los elementos históricos de sus respetivos pueblos o ciudades. Son treinta y uno, mientras que los municipios son ochenta y ocho. La ex presidenta del Parlamento, Carolina Darias, sugirió en el curso de una recepción en la Cámara, que se podía impulsar la creación de la figura a través de las federaciones canarias de islas y municipios (Fecai y Fecam).
En el quehacer de los antiguos ejercientes, figuraba la confección y custodia de un Libro de Efemérides en el que recogían los acontecimientos notables sucedidos en la localidad. En 1962, por ejemplo, el gobernador Ballesteros Gaibrois dictó una orden según las cual todos los ayuntamientos debían designar cronista oficial. El 6 de agosto de aquel año, la corporación municipal del Puerto de la Cruz, entonces de trece concejales, presidida por Isidoro Luz Carpenter, aprobó el nombramiento correspondiente de Nicolás Pestana Sánchez. Era secretario Manuel Florían de Tomás Ibáñez e interventor de fondos, Pedro Martínaez López. Pestana hace constar (y firma) en aquel Libro de Efemérides, con fecha 14 de agosto de 1962, que no encontró en los archivos libro o documento similar, “costumbre que data de los tiempos de Carlomagno y que los cristianos escribian en blanco de los libros sagrados que guardaban en sus archivos como depósitos sagrados y que se transmitían de geneación”. Así se estrenaba, ni más ni menos, hace cincuenta y siete años. El libro es una delicia para quienes puedan estar interesados en los orígenes turísticos del Puerto de la Cruz y en los entresijos de la política local e insular de entonces.
Pestana cesó, según su propia anotación, por acuerdo del pleno del 30 de diciembre de 1963, comunicado el 11 de enero del siguuiente año, fecha en que finaliza las anotaciones en el presente libro, donce consigna “trabajos históricos realizados por el que suscribe durante el período de tiempo que desempeñó el cargo de cronista oficial” de la ciudad portuense.

jueves, 15 de agosto de 2019

PRIORIDAD ANTES DE EMBARCAR


Ojalá se resuelva cuanto antes la crisis del barco 'Open Arms'. Por el bien de todos, pero principalmente por el de los ciento cuarenta y siete migrantes procedentes de Libia que naufragaron en el Mediterráneo. Tiene que ser desesperante ir a bordo sin saber dónde atracar. El barco a ninguna parte, como aquel célebre titulo del libro de la escritora neoyorquina, Rona Arato. Ahora se está a la espera de una resolución de la Comisión Europea para que varios países de la Unión acojan proporcionalmente un número de refugiados.

La cuestión de fondo sigue siendo la misma: seres humanos que huyen de los conflictos, del hambre y de la miseria en busca de una oportunidad, así tengan que jugarse la vida. Y eso pasa por los “servicios” de redes criminales que obran sin escrúpulos, ofreciendo transporte, alojamiento, documentación e informació fraudulenta sobre puntos de contacto en otros países. El gran reto para España y la Unión Europea (UE) sigue siendo atacar y destruir el núcleo de las mafias que trafican y que deben estar bien blindadas: se sabe poco de ellas -¿se investigará sobre el particular?- y continúan operando con bastante impunidad. La Europol advierte que el contrabando de migrantes se ha convertido, según leemos, en una de las actividades delictivas más rentables y sofisticadas, comparable con el mercado de las drogas. Así que, tremendo negocio. Solo en 2016 se registraron más de quinientos diez mil criuces fronterizos ilegales en la UE.

Y ya que andamos con cifras, estos datos del ministerio del Interior de España son ilustrativos de la dimensión del problema: entre el 1 de enero y el 16 de junio del presente año, entraron en España once mil cuatrocientos nueve migrantes iregulares, un 15 % menos que en el mismo período de 2018. La mayoría, ocho mil ochcocientos treinta y cuatro, accedieron al país por vía marítima.

A estos números, hay que sumar las víctimas mortales. La Organización Internacional para las Migraciones -aún señalando las dificultades de todo tipo para su contabilización- habla de un número de muertos y desaparecidos en el Mediterráneo verdaderamente escalofriante: en 2015, tres mil setecientas ochenta y cinco personas; un año después, cinco mil ciento cuarenta y tres, o sea, un aumento del 36 %.

Mientras los gobernantes parecen no querer asumir la entrada de migrantes y los problemas derivados, mientras la propia UE no sabe muy bien qué hacer, las razones humanitarias pierden peso. Hay que combatir las mafias y las redes criminales que trafican con seres humanos indefensos. Esta es la prioridad. Antes de embarcar.


miércoles, 14 de agosto de 2019

CASAS DE ESCRITORES


Ni la fama ni la popularidad han servido para salvar las casas donde nacieron o habitaron. Escritores célebres, inmuebles en precario o en ruina. Habrá que insistir con la protección del patrimonio: la historia se nos cae a cachos, la hemos visto pasar, indolentes, insensibles, con desidia. ¿Por qué tanta insensibilidad, por qué tanto descuido? Corresponde a los poderes públicos la protección de su patrimonio histórico. En muchos casos, no lo hace. Y lo peor es que no solo se pierden los valores y el acervo sino hasta la oportunidad de disponer de un recurso que, además de posibilitar y ampliar los conocimientos, constituye una fuente de ingresos -nunca debe ser un negocio- válida para la conservación y el mantenimiento de un inmueble. ¿Por qué tanta desidia?
Casas de escritores abandonadas. ¿Qué hicieron, qué delitos cometieron para ser penalizados de esta manera?
Tres casos concretos: en el Puerto de la Cruz, la Casa Iriarte, en la calle San Juan, acogió un museo naval de cierta entidad. Un apellido ilustre, un linaje distinguido. Tomás de Iriarte y Nieves Ravelo fue poeta de la Ilistración y del Neoclasicismo, fabulista, dramaturgo y traductor. Sus hermanos Bernardo y Domingo fueron diplomáticos. Era sobrino del humanista, bibliógrafo y poeta Juan de Iriarte. La idea de la poesía de Tomás de Iriarte era propia de la Ilustración: “Los pueblos que carecen de poetas, carecen de heroísmo; la poesía conmemora perdurablemente los grandes hechos y las grandes virtudes”.
El inmueble está cerrado desde hace años. La trasera da a la calle Agustín de Betancourt. Hace una década que el Gobierno de Canarias aprobó la Declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Sitio Histórico. Junto con las cercanas Casa Ventoso, Casa Reimers, la actual de los Hermanos de la Cruz Blanca y la Casa de Álvarez Rixo, la de Iriarte forma un conjunto arquitectónico muy representativo del denominado 'siglo de oro portuense' (XVIII), cuando el auge comercial del puerto propició la llegada de ricos comerciantes españoles y extranjeros. En 2007, alumnos de cuarto de Primaria del Colegio Público de Educación Infantil Juan Cruz Ruiz, del barrio de La Vera, comenzaron una campaña de recogida de firmas para salvarla de la ruina. El Consorcio para la Rehabilitación del Puerto de la Cruz ha incluido en su Plan de Modernización y Mejora las actuaciones orientadas a la restauración del inmueble. Lástima que no se haya aprovechado la ejecución de las obras de remozamiento de las calles San Juan e Iriarte, ya en su recta final, para haber acometido dichas actuaciones, siquiera parcialmente.
En Los Realejos hay una segunda realidad: la casa de los Espinosa, del escritor Agustín Espinosa, de la que nos ocupamos el pasado mes a propósito de un estudio histórico elaborado por el licenciado en Historia del Arte, premio de investigación 'Viera y Clavijo' (2005), Germán Rodríguez Cabrera. La suya es una sentida reivindicación. “Combatir la demesmoria con iniciativas para que repercutan en la opinión pública”, dijo en la presentación de su trabajo. En efecto, el aspecto de abandomo de la casa del eximio escritor, nacido en el Puerto de la Cruz y fallecido en Los Realejois, es tan desolador que una somera descripción avergonzaría. Queda menos de un semestre para que los mismos y nuevos gobiernos de las instituciones públicas demuestren, en el denominado año espinosiano, voluntad para acometer las actuaciones que urgen, como la recuperación de este inmueble realejero.
Finalmente, en Vallehermoso (La Gomera), la casa de su poeta más universal, Pedro García Cabrera. Vicente Pérez, en planetacanario.com, hizo una certera descripción: “Techos caídos, sótano abierto de par en par, malahierba invadiéndolo todo, muro de antiestético bloque sin enfoscar, oxidada y desvencijada valla: así la encontró PLANETA CANARIO, en una imagen que produce tanta tristeza como indignación a cualquiera que tenga un mínimo de cultura general y de respeto por el patrimonio cultural del pueblo canario”.
El Cabildo Insular adquirió el inmueble. Con ánimo de darle uso y aprovechar sus valores históricos y culturales, el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) que lleva el nombre del escritor, afrontó un proyecto de educación sobre patrimonio histórico elaborando una propuesta de restauración y uso museístico de la casa, presentada como acción de la Carta Europea de Turismo Sostenible en su estrategia 2013-17). En otra propuesta, incluida en el Fondo de Desarrollo y Cohesión de Canarias (Fdcan), se señala la necesidad de rehabilitar: «Además, se definirá un espacio expositivo que ponga en valor la obra del poeta y acerque su figura y su legado cultural a las nuevas generaciones y se definirá un Plan de Gestión de este nuevo equipamiento cultural que permita un manejo sostenible y adecuado». Y «en cuanto al espacio físico, se adecuará para su función expositiva dotándolo de los materiales necesarios para la puesta en marcha de la Casa del Poeta Pedro García Cabrera; también se elaborará un Plan de Uso y Gestión Turística Sostenible de esta instalación».
Pues así están las cosas en estos tres casos de claro abandono, de evidente ruina. El tiempo pasa y la realidad visible es la que, a grandes rasgos, hemos descrito. ¡Cuánta historia olvidada y abandonada! Los escritores no tienen quien conserve y reactive su memoria. ¿Qué mal han hecho para que las generaciones de hoy les traten así? Lástima.

martes, 13 de agosto de 2019

REGISTROS AEROPORTUARIOS


Estadísticas de AENA sobre movilidad aérea en pleno verano. Algunas de ellas reflejan un descenso en varios aeropuertos canarios, hecho siempre preocupante, agravado por los anuncios de la compañía Ryanair de abandonar las islas como base.
Pero bueno, vayamos por partes. El pasado mes de julio por los aeropuertos españoles pasaron 29,4 millones de pasajeros, un 3,4 % más que durante el mismo mes del pasado año. En los siete primeros meses del año, el tráfico de pasajeros sumó 157 millones y aumentó un 5,2 %. Los vuelos nacionales, siempre en el mismo mes, registraron 8,5 millones de pasajeros, en números relativos un incremento del 7,9 %. Del análisis comparativo de datos, cabe colegir la duda de por qué llegan más turistas y cae la demanda al mismo tiempo.
Los porcentajes negativos se dan en tres aeropuertos canarios: Gran Canaria, con un 4,4 % menos; Lanzarote, con un 2,4 % menos; y, sobre todo, Fuerteventura, que desciende en el número de llegadas hasta un 9,5 %.
Los aeropuertos canarios que están por encima de los cien mil pasajeros en julio son: Gran Canaria, con un millón sesenta y ocho mil novecientos cuarenta y un pasajeros; Tenerife Sur, con ochocientos noventa y un mil novecientos doce; Lanzarote, con seiscientos cuarenta y nueve mil ciento doce; Tenerife Norte, con quinientos cuarenta y nueve mil doscientos siete; Fuerteventura, con quinientos uatro mil novecientos once; y La Palma, con ciento treinta mil setecientos cuarenta y cinco pasajeros.
Los registros de AENA, especialmente los referidos a los aeropuertos insulares, revelan que la competencia de destinos que se recuperan es un factor a tener en cuenta. Las tendencias para los próximos meses, y sobre todo, hechos como los anuncios ya mencionados de Ryanair y la incidencia del brexit, si se termina aplicando en los términos que se dice, serán determinantes para recuperarse.