domingo, 15 de junio de 2025

Jardín Botánico, una frustración más (parte 2 y final)

 

Hay antecedentes sobre este particular. En septiembre de 2005, cuando ejercíamos tareas de concejal en el Ayuntamiento portuense, ya en la oposición, el Grupo Municipal Socialista presentó una propuesta para garantizar la gestión pública del Jardín. Su texto era el siguiente:

Algunos medios de comunicación se han hecho eco a lo largo de los últimos días de la posibilidad de privatización del Jardín Botánico, enclavado en nuestro término municipal.

Se trata de un recinto de profundo valor histórico y científico cuya gestión corresponde a la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias.

El Ayuntamiento del Puerto de la Cruz cedió hace unos años unos terrenos colindantes con el destino finalista de la ampliación del Jardín, hecho consignado en algunos ejercicios presupuestarios de la Comunidad Autónoma de Canarias aunque no materializado completamente.

El Jardín Botánico debe constituir un recurso primordial no solo de conservación e investigación sino un soporte promocional que contribuya a la proyección turística del municipio.

En ese sentido, hay que esmerarse en la consecución de su ampliación, negociando ante quien proceda la agilización de los proyectos correspondientes.

Las características de este recinto, por otro lado, aconsejan que siga siendo de titularidad pública, incluso en lo que a gestión se refiere.

En consecuencia, se propone que el pleno adopte acuerdo del siguiente tenor:

1º Trasladar al Gobierno de Canarias la oposición a que el Jardín Botánico del Puerto de la Cruz sea privatizado, siquiera parcialmente.

2º Solicitar al mismo Gobierno de Canarias que agilice los proyectos previstos para la ampliación del Jardín Botánico, asegurando su realización en el horizonte temporal 2006-2008.

3º Facultar al alcalde-presidente para que disponga lo que sea procedente con el fin de producir y ejecutar el acuerdo adoptado.”

El acta de la sesión señala que “sometido a votación el referido dictamen, una vez debatido el asunto, fue rechazado, por mayoría (8 votos a favor de su aceptación de los concejales del Grupo Municipal Socialista, 11 votos en contra de los concejales del Grupo de Coalición Canaria y del concejal no adscrito D. Luís Gómez Pérez, y 2 abstenciones de los representantes del Partido Popular). En consecuencia, el Excmo. Ayuntamiento Pleno acuerda, por mayoría, desestimar la propuesta anteriormente transcrita del Grupo Municipal Socialista”.

El debate aportó una vertiente interesante, válida incluso para contrastar la voluntad y la visión política. El alcalde-presidente de entonces, Marcos Brito Gutiérrez, asumió -solía hacerlo- la negativa de su Grupo y anunciaba la recuperación de una iniciativa consistente en promover la declaración del Jardín Botánico como Patrimonio de la Humanidad. Replicamos -figura en el acta de la sesión- ofreciendo “nuestro apoyo ciego” a esa iniciativa. “Esperamos con ello no incurrir en excesos o que no incurran otros en excesos”, dijimos antes de rematar: “¡Qué contraste sería el ver en manos privadas una parte de la gestión de un Patrimonio de la Humanidad!”.

De la iniciativa nunca más se supo. De las obras de ampliación, ahí las tienen, inacabadas. Y ahora vuelve a hablarse de la privatización, con la que se han mostrado en desacuerdo los grupos de oposición en el consistorio local. La controversia aflora. Los responsables deben informar, aclararse y fijar posición política. El Jardín Botánico, desde luego, merece, de una vez por todas, un tratamiento a la altura de sus valores histórico, científico y turístico.

Febrero de 2009. Título ‘El Botánico, de la nostalgia a la ampliación’. Escribimos el enésimo reclamo. Decíamos:

Es una joya, es lo que quisiera tener cualquier alcalde en su municipio. Uno lo recuerda como aquel lugar exótico y llamativo, casi el único al que excursionar durante los años de adolescencia y juventud. “Vayan con cuidado, que esa carretera es muy peligrosa y los coches pasan volando”, aconsejaban quienes intentaban disuadir de la visita recurrente. A ver el árbol de Tarzán. Y a juguetear con los pavos reales. A gozar de la frondosidad y del olor a verde. Aquel fue el escenario, además, de alguna clase de ciencias naturales en el bachillerato.

El Botánico, siempre el Botánico. La auténtica denominación, la que aún conserva es el Jardín de Aclimatación de La Orotava. Es el segundo en antigüedad de toda España. Sus orígenes hay que situarlos en el reinado de Carlos III, fruto de las actividades desarrolladas durante la Ilustración o el Siglo de las luces. La finalidad científica era muy clara, según el interesantísimo trabajo histórico elaborado por Arnoldo Santos Guerra, jefe de la Unidad de Botánica de este singular recinto: la Corona deseaba contar con un lugar donde poder sembrar las plantas de mayor interés existentes en las colonias de Filipinas y América, tratando de conseguir su aclimatación a condiciones más frías que permitieran su posterior traslado a Madrid y a los jardines reales de Aranjuez.

El profesor Santos aporta otros datos de la gestación del Jardín. La Real Orden para su establecimiento fue firmada en el palacio de La Granja (Segovia), como resultado de las gestiones hechas por Alonso de Nava y Grimón, apoyadas por el ministro de Justicia, Porlier Sopranis. Al fallecimiento de Carlos III, la memoria y los planos de los que se disponía fueron remitidos por Nava a la Corte para el emplazamiento definitivo y la construcción del Jardín, hasta que fueron aprobados por el sucesor, el Rey Carlos IV.

El Botánico ha sido un recurso sorprendentemente olvidado, excluido en otros tiempos hasta de las promociones turísticas. Recuerdo haberlo reivindicado en ocasión de una convocatoria científico-didáctica que llevó a cabo la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, cuando pudimos dar las primeras noticias del proyecto de ampliación que habíamos impulsado desde la alcaldía (1999-2003), iniciativa que mereció el respaldo de Manuel Fernández Galván, un excelente director general de la Consejería de Agricultura y Pesca del Gobierno de Canarias.

Con él, trabajamos sobre el primer proyecto, logramos consignación presupuestaria en las cuentas generales de la Comunidad Autónoma y asistimos a los primeros movimientos de tierras y acopio de materiales. Parecía que lo más difícil, desbloquear y poner en marcha una ambiciosa actuación, estaba logrado. Lamentablemente, las obras quedaron interrumpidas en el siguiente mandato.


La broma de don Juan Carlos


Hay una anécdota que contar sobre el espacio destinado a la ampliación, durante unos cuantos años utilizado como recinto deportivo en el que la Administración competente, con buen criterio, jamás dejó construir, razón por la cual hubo que recurrir a un vestuario ambulante que, si mal no recordamos, llegó a ser criticado por José María García cuando éste andaba por Antena 3 Radio.

Ocurrió en 1985, el año de la inauguración de las instalaciones del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), hecho que congregó a representantes de las casa reales europeas y varios jefes de Estado. Los terrenos fueron acondicionados -se hizo una siembra de césped en un tiempo récord- para que allí aterrizaran los helicópteros que habrían de trasladar a las personalidades al hotel de alojamiento (el Botánico, en concreto) y a los recintos del Astrofísico.

Cuando llegó el helicóptero de los (entonces) Reyes de España, las aspas produjeron tal ventolera y levantaron tal polvareda que hubo miembros de la corporación municipal que tuvieron que asirse de unos mástiles allí instalados en tanto que las señoras agarraban sus faldas y trajes. Una bandera nacional se desprendió y salió en volandas. Duró poco pero la situación debió ser muy cómica, porque don Juan Carlos y doña Sofía bajaron muy sonrientes y cuando saludaban a las autoridades locales, don Juan Carlos bromeó sin reservas:


-Desde el aire se os veía muy apurados, ¡eh!


Proyección científica y turística


Parece que la ampliación es una realidad y sólo hay que congratularse. En su día, cuando la reivindicación aludida, nos propusimos que el Jardín Botánico se convirtiera en un recurso de primer orden y que la ampliación habría de servir precisamente para eso. Argumentamos una doble proyección: la científica y la turística.

La primera, con un formidable campo para proseguir las investigaciones, para profundizar en estudios sobre la biodiversidad y para analizar -se empezaba a hablar de ello entonces- la evolución del cambio climático. Con instalaciones apropiadas, desde el renovado Jardín se habría de contribuir decisivamente a esos fines.

Y en cuanto a la turística, es evidente que el recinto constituye un reclamo para cualquier visitante y por tanto se convierte en un elemento sustantivo de la oferta que haga el municipio allí donde quiera que se promocione.

El Jardín Botánico, en fin, esa joya que precisa de un pulido. Y que cuando concluya la ampliación de la que es objeto, lucirá en todo su esplendor.

La pregunta, a día de hoy, es cuándo estará finalizada. Porque, claro, en junio de 2022, hubo otra ocasión para abordar la ampliación frustrada desde el ángulo periodístico. Decíamos:

La idea de que el Jardín de Aclimatación de La Orotava (más conocido como Jardín Botánico de Puerto de La Cruz) sea un recurso ambivalente, científico y turístico, cobra fuerza. El proyecto fue presentado días atrás por el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, y por la consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca, Alicia Vanoostende, ambos acompañados por el alcalde de Puerto de la Cruz, Marco González, y la consejera de Gestión del Medio Natural y Seguridad en el Cabildo de Tenerife, Isabel García, entre otras autoridades. Se trata de un centro de visitantes que deberá estar en funcionamiento en el segundo semestre del próximo año.

El presidente Torres, tras observar el vídeo que muestra cómo quedarán las instalaciones, señaló que existen muchos motivos para “estar contentos porque es maravilloso ver lo que será la realidad de un proyecto integral que comenzó en 2007, que ahora desarrollará su tercera fase y que tiene un plazo de once meses. Como siempre decimos, intentaremos que sea lo más corto posible para que se pueda abrir en el verano de 2023” (Otro verano -decimos ahora- en la crónica de la frustración).

Los trabajos, que cuentan con ese plazo de ejecución y un presupuesto de 2,9 millones de euros, consisten en dotar al centro, ya construido, de los elementos expositivos y divulgativos necesarios para poder abrirlo al público, de forma que pueda desarrollarse la actividad de divulgación para la que ha sido concebido. La realización de los trabajos corre a cargo de la empresa pública estatal Tragsatec, adjudicataria del proyecto.

El Jardín de Aclimatación de La Orotava, que depende del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), organismo adscrito a la Consejería de Agricultura, plantea este proyecto con el fin de consolidar un medio para la sensibilización con mensajes claros acerca del mundo botánico y vegetal. También con la finalidad de que el público adquiera conciencia sobre el hecho de que las plantas y los árboles son seres vivos. Además, habrá contenidos sobre la evolución y adaptación vegetal ante distintos factores y el papel de la flora en el desarrollo global de la vida.

Los usuarios del centro de visitantes podrán hacer un recorrido bajo el lema ‘La vida secreta de las plantas’. En torno a ello, los contenidos se han distribuido en cuatro bloques, que son: Las plantas y nosotros, Evoluciones, Inteligencia vegetal y Sentido y sensibilidad.

Según informaba el gobierno municipal de entonces, el aspecto más innovador del espacio es que el modelo expositivo se centra en piezas de arte, concretamente en esculturas de gran impacto visual que apoyan los mensajes educativos que se quieren transmitir.

El proyecto está pensado para contribuir a la interacción del visitante, desde la concepción de los espacios hasta los usos a los que se destinarán todos ellos, pasando por el diseño, el mobiliario, las estructuras expositivas y la redacción de contenidos.

El centro de visitantes ofrecerá un espacio multidisciplinar donde esculturas y montajes artísticos faciliten la interacción de los visitantes. Así, el recorrido favorecerá que el público analice y reflexione sobre los mensajes que se quieren transmitir a través de los elementos plásticos.

La infraestructura tiene una superficie aproximada de dos mil quinientos metros cuadrados, distribuidos en un sótano y dos plantas. El sótano acoge una sala de exposiciones, otra para escolares y un espacio para laboratorio de prácticas, así como una sala de audiovisuales.

En cambio, la primera planta acogerá una pequeña tienda, una cafetería y un restaurante, mientras que la última consistirá en una cubierta a modo de mirador hacia el Valle de La Orotava y el propio Jardín Botánico.

En el mismo recinto, también se dispondrá de áreas de descanso pensadas como zonas de contemplación de los bloques escultóricos. Estas pretenden ser zonas de reflexión, aprendizaje e interacción gracias a los recursos expositivos de las que están dotadas.

El alcalde entonces, Marco González Mesa, agradecía el que parecía ser impulso definitivo a un espacio que comenzó su construcción hace quince años y “que ahora por fin -decía- cuenta con proyecto, financiación y lo que es más importante con una idea y un objetivo claro para que sea un nuevo espacio único y atractivo para la ciudadanía y nuestros visitantes”.

González se congratuló asimismo que todas las administraciones han llevado a cabo la tarea para hacer realidad “este proyecto que aúna a la historia y al legado de la ciudad, una visión vanguardista que habla no solo de la ciudad y su pasado, sino también del futuro que queremos para nuestra ciudad y para nuestras islas”.

En fin, el nuevo Botánico. Un dotacional que enriquece la oferta turística del municipio y proyecta la realidad científica y cultural desde este mismo espacio. Muy válido.

Desconoce quien les habla si algunas de las características consignadas siguen siendo válidas o son aprovechables para acometer la actuación. Que continúa pendiente, que representa una auténtica frustración, como hemos ido desglosando.

En un cuadro sinóptico, para ir concluyendo, situaríamos algunos hitos.

En 1988, comienzan las obras que han sufrido más de treinta años de vaivenes, retrasos y modificaciones.

En 2019, hay una primera recepción de las obras; pero se constata que no existe proyecto para su desarrollo botánico de la infraestructura.

En 2020, el Gobierno de Canarias destina quinientos mil euros a mejorar el Botánico.

En 2022, es presentado el nuevo proyecto para el centro de visitantes. Los trabajos cuentan con un plazo de ejecución de once meses y un presupuestos de 2,9 millones de euros. Los objetivos que se pretenden son:

. Poner en valor los recursos naturales y culturales de la zona.

. Fomentar el desarrollo de un modelo de turismo sostenible.

. Crear un espacio que transmita al visitante una concienciación clara de respeto y cuidado hacia el medio ambiente.

. Se quiere favorecer la interacción de los visitantes, a la vez que recorren un recinto a modo de parque temático.

Pero estamos a mediados de 2025 y aquella escena de la guagua se podría reeditar. Estamos ante una frustración, de esas que caracterizan a la ciudad donde, por las razones que sea, los proyectos se eternizan. No falta imaginación pero se estanca el emprendimiento. Hay voluntad pero la capacidad de gestión -y aquí somos culpables todos- hay que acreditarla. Más y mejor seguimiento, más y mejor acción resolutiva. Nos gustaría que la causa de la ampliación del Botánico fuera abrazada por todos y hasta se convirtiera en una suerte de canto de rebeldía que rompiese el conformismo, la resignación o la indolencia.

Perdonen si estas palabras suenan a utopía pero hay hechos y motivos que en la vida exigen una toma de posición y estamos, sin duda, ante uno de ellos. No puede ocurrir que pase más tiempo sin una voluntad política clara, acompasada por una cooperación interinstitucional eficaz y operativa, orientada a la consecución de una meta que haga honor a un esfuerzo histórico e impulse nuevos afanes científicos, sociales, culturales y turísticos.

La asociación de vecinos Botánico, en colaboración con el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias, ha dado hoy este paso que ojalá despertara conciencias. Nuestro reconocimiento por su iniciativa que ojalá sea correspondida.

La descripción emocionada del paisaje nativo encuentra en los versos del insigne poeta portuense Luis Rodríguez Figueroa tiene su propio espacio poético que nos permite seguir imaginando, entre madreselvas y azahar:


“Tendido al pie del valle, como el aduar del moro,

pareces un modesto tranquilo palomar,

cuyos aleros cubre magnífico tesoro

de blancas madreselvas y flores de azahar”.

Pero también al valle de Taoro cantó el poeta con entusiasmo fervoroso por el maravilloso ambiente natural en uno de sus sonetos:


“¡Salud! valle risueño, que grabado

va siempre en mi ardorosa fantasía,

yo en tu seno tranquilo he despertado;

y al sentir en mi ser tu poesía,

con amante fervor la lira mía

entono el himno del hogar sagrado”.

Ampliación, jardín, valle risueño, ardor fantástico, hogar sagrado… No se trata de volver al pasado: eso es imposible. Se trata de acabar con las frustraciones, construir y acceder al futuro como las exigencias de la sociedad ameritan.

Así sea.


sábado, 14 de junio de 2025

EL BOTÁNICO, UNA FRUSTRACIÓN MÁS (1)

 

Agradecemos a los promotores de la convocatoria la confianza y la oportunidad de intervenir en esta conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, este año dedicada a reivindicar el Jardín de Aclimatación de Plantas de La Orotava, cuya denominación, popularmente aceptada, es el Jardín Botánico del Puerto de la Cruz. Aquí está emplazado, aquí se ha consolidado durante siglos y aquí, si alguna vez cristaliza el proyecto de ampliación, va a seguir siendo -ojalá que con una denominación actualizada- un recurso científico, cultural y turístico de primer orden.

El Día Mundial del Medio Ambiente es una jornada que se celebra el 5 de junio desde 1973. Se estableció en 1972 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU).

La institucionalización de la fecha se da en el contexto de la primera gran conferencia sobre cuestiones medioambientales, conocida como la Conferencia sobre el Medio Humano o Conferencia de Estocolmo, celebrada en junio de ese mismo año. Su finalidad era resaltar que la protección y la salud del medio ambiente son cuestiones fundamentales que afectan el bienestar de la población y el desarrollo económico mundial. Además, pretendía motivar a individuos, empresas y comunidades a convertirse en agentes activos del desarrollo sustentable o sostenible y equitativo.

Ese mismo día, también se aprobó la creación del Programa de las Naciones Unidas parea el Medio Ambiente (PNUMA), que ha representado un papel crucial en la coordinación de las actividades a escala mundial para este día.

La fecha, cada 5 de junio, coincide con la apertura de la Conferencia en la capital sueca, para recordar a los gobiernos y organizaciones la importancia de llevar a cabo actividades que refuercen la preocupación por la preservación y mejora del medio ambiente. La conmemoración se hace con múltiples variantes, incluye una gama de actividades que van desde concentraciones en calles a conciertos, plantaciones de árboles o campañas de reciclaje Además, en muchos países, esta fecha es aprovechada para firmar o ratificar convenios de distinto ámbito y establecer estructuras gubernamentales para el manejo ambiental, lo que subraya la importancia sociopolítica del día.

La consultora ‘Garden Atlas’ define los jardines como espacios de diálogo entre la naturaleza y la cultura. Laboratorios donde se entrelazan creativamente los deseos humanos con las potencialidades vegetales, entre las cuales se halla la capacidad de estimular los sentidos y la razón, pero también de regular el medio que nos rodea. Por ello, en un contexto de desequilibrio climático y ecológico como el actual, resulta de vital importancia volver a actualizar el interés por estos espacios de conciliación entre lo natural y lo artificial. Un reto, a propósito, que, según esta firma, no debe recaer exclusivamente sobre la generación de certidumbres científicas sino también sobre la creación de nuevos relatos compartidos que permitan hacer aflorar una sensibilidad renovada e integradora.

Esta es nuestra modesta contribución a uno de esos relatos que, en en síntesis, concebida como tal, es la ampliación del Botánico, la crónica de una frustración más, de una aspiración social que ha esclerotizado, de un hecho que, como muchos otros, representa el quiero y no puedo de un pueblo, de una sociedad acostumbrada a tenerlo todo con la norma no escrita del mínimo esfuerzo, bajo el paraguas del fácil acceso o la poco costosa consecución de los bienes de provisión.

Hace muchos años -lo hemos contado- en un trayecto en guagua desde Santa Cruz fuimos testigos de una conversación entre dos pasajeros extranjeros, uno de los cuales advertía que hacía cinco años que se había ausentado de la isla y había dejado aquel paisaje de la ampliación en las mismas condiciones que ahora observaba desde su asiento y la cristalera.

Después de eso, unos primeros pasos constructivos y una edificación, junto a la siembra de algunas especies vegetales, que avanzaban la realización, que hacían parecer que aquello iba en serio. También, muy buenas intenciones, como en el mandato municipal anterior, cuando el área de Cultura del Ayuntamiento puso en marcha una herramienta que está asociada a una aplicación de juego y a todo un proyecto de actuación. La riqueza botánica está geolocalizada, incluso, gracias a un proyecto de participación dentro del programa ‘Ecosistema Cultural y Creativo’. Pero lástima: el gozo, en un pozo, según se plasmaría con el paso del tiempo en el que apenas mostraban interés los responsables públicos de las administraciones implicadas.

Lo último, lo más reciente de un camino que podríamos recorrer al revés para apreciar la frustración de la que hablamos, fue una Proposición no de Ley (PNL) del Grupo Parlamentario Socialista Canario, aprobada por unanimidad en la Cámara legislativa en la que se pide culminar el proyecto de ampliación. Dice así:

El Jardín Botánico de Puerto de la Cruz se creó en 1788, y su creación supuso la consolidación de una importante región botánica para la investigación científica.  Inicialmente, este jardín se llamó Jardín Botánico de La Orotava y en distintas publicaciones se  destaca que el mismo estuvo en  contacto durante décadas con los  jardines botánicos europeos,  particularmente con los de Francia  e Inglaterra. Sin embargo, el jardín  de Canarias adquirió un  protagonismo diferenciado del  resto, al ser el único de los jardines  europeos en hacerse con las plantas nuevas que se estaban trayendo de los nuevos territorios  de ultramar, muchas de ellas plantas tropicales que no hubieran sobrevivido al traslado directo  a Europa. Se trataba de aclimatarlas en Canarias, para que, más adelante, pudieran soportar el frío  europeo.

El Jardín Botánico de Puerto de la Cruz -prosigue el texto de la PNL- también se convirtió en un laboratorio científico, de  ensayo con fines medicinales, y para buscar usos de las nuevas especies. Este jardín fue visitado por científicos de notable prestigio como Humboldt, Baudin, Ledru,  Barker-Webb, entre otros.

El establecimiento de un jardín botánico  en Tenerife es una idea sumamente feliz,  a causa de la doble influencia que pueda  ejercer este jardín sobre los progresos de  la botánica y en la introducción de  vegetales útiles en Europa”.  

Esta era la cita de viaje a las regiones equinocciales del Nuevo  Continente, de Alexander von Humboldt y Aimé  Bonpland.

En la actualidad, este Jardín de Aclimatación sigue constituyendo un activo natural que visitan  miles de personas para contemplar una importante colección de plantas autóctonas, tropicales  y subtropicales y que, tal como relata su página web, se   trata de una colección de plantas que se han aclimatado a  nuestro clima y son muy difíciles de encontrar en esta  parte del mundo. El Jardín de Aclimatación de La Orotava, dependiente del  Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA),  organismo adscrito a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, contó con una importante inversión de casi tres  millones de euros la pasada legislatura, consistente en la dotación del centro de visitantes con  elementos expositivos y divulgativos necesarios para su apertura al público, de forma que pueda  desarrollarse la actividad de divulgación para la que se ha creado.  

Sin embargo, el tiempo ha pasado y aunque el Jardín se conserva muy bien, hace años que no  cuenta con recursos suficientes para avanzar hacia un modelo de gestión que lo haga más  atractivo tanto para la ciudadanía de nuestra tierra como para los que nos visitan. De tal  manera que no se cuenta con un modelo de gestión que permita reinvertir los ingresos  vinculados a las entradas y a la eventual explotación de las infraestructuras de hostelería con  que cuenta en una continua mejora y mantenimiento del espacio.  No se puede tolerar que un lugar tan emblemático cuente tan solo con una persona responsable del recinto, que a la vez se encarga tanto del jardín como de cobrar entradas. Si bien es cierto que se ha avanzado en proyectos como el centro de interpretación, la  cartografía o una aplicación APP implementada por el Área de Cultura, estas medidas tienen que ir acompañadas de formación, y, sobre todo, de compromiso de las instituciones en la  introducción de un modelo de gestión más autosuficiente y que mejore la calidad de los  servicios que se prestan. 

Por todo lo expuesto, el Parlamento de Canarias aprobó esta Proposición con dos objetivos en el petitum dirigido al Gobierno autónomo: 

1. Desarrollar un estudio de viabilidad económica y jurídica para implantar la mejor  modalidad de gestión posible del Jardín Botánico del Puerto de la Cruz y, en ese marco,  iniciar los procedimientos administrativos para la gestión de los recursos turísticos con los  que cuenta. 

Y 2. Culminar el proyecto de ampliación del Jardín Botánico del Puerto de la Cruz.

Durante las últimas décadas, desde nuestra modestas tribunas de opinión, hemos expuesto en reiteradas ocasiones la necesidad de tomarse en serio este proyecto.

La última ocasión fue el 26 de marzo del presente año cuando escribimos que “Veteranos ejecutivos del sector turístico en el Puerto de la Cruz se vieron sorprendidos días pasados con las quejas de grupos de visitantes relativas al estado de conservación del Jardín de Aclimatación de La Orotava, popularmente conocido como Jardín Botánico, emplazado en el municipio portuense.

Las impresiones, según relataron, eran muy negativas: abandono, zonas mal cuidadas, desperdicios… Hasta ahora, la tónica convergente se centraba en el abandono del proyecto de ampliación, obras eternas inacabadas pese a contar con consignaciones presupuestarias y, en consecuencia, desaprovechamiento significativo de un recurso histórico, científico, cultural y turístico.

Hace poco, hace unos meses, parecía que la actuación iba a ser reimpulsada pero resultó un espejismo: se volvió al solar donde comenzaron unos trabajos dotacionales y de reacondicionamiento… que ahí quedaron. Los grupos políticos institucionales, que podrían hacer bandera de este proyecto de ampliación, no se han esmerado mucho que digamos. Apenas unas míseras preguntas. La verdad que igual les da vergüenza visitar el lugar y hacerse unas fotos destinadas a redes sociales, el modo o sistema de dar a conocer que una actuación surge, se inicia, se desarrolla (se inaugura) y se firman las actas correspondientes.

Pero no. Ahí está viendo pasar el tiempo, la ampliación del Botánico. Hemos escrito mucho sobre ella. Es más, llegamos a plantearnos que no volveríamos a hacerlo hasta que finalizaran los trabajos, hasta que lucieran los mil distintos tonos de verde, semejando los paisajes de Catamarca, una de las veintitrés provincias en las que está dividida la República Argentina.

Pero quebramos ese propósito ahora que un grupo de ejecutivos del sector empiezan a percibir el malestar de visitantes que extenderán su mensaje crítico o negativo, como si el Puerto no acumulara suficientes impresiones de desidia o parálisis en sus dotaciones públicas. Lo quebramos aportando otro grano de arena. A ver si muchos granos hacen un mucho. Que ya está bien.

Recordemos algunos datos históricos. Hay que remontarse a la Ilustración, cuando en 1788, una Real Orden del Rey Carlos III dispone que en nuestras islas se debía establecer un lugar donde cultivar especies exóticas procedentes de los trópicos, para su aclimatación y posterior envío a Madrid y los jardines reales de Aranjuez. La misión se encomienda a don Alonso de Nava Grimón y Benítez de Lugo, sexto Marqués de Villanueva del Prado (1757-1832). Para el desarrollo del mismo el marqués pidió colaboración, entre otros, del inagotable sacerdote católico, historiador, biólogo y escritor Viera y Clavijo (1734-1813) y en 1790 empezaron los trabajos según planos de su amigo y arquitecto Diego Nicholas Eduardo (1738-1798), que dispuso zonas de siembra de formas geométricas, terminado el trabajo de diseño en 1791. Las primeras 35 semillas se sembraron en 1792.

El naturalista francés Pierre Ledrú (1761-1825) realiza el primer catálogo de especies cultivadas en el Jardín y propone la ordenación sistemática de sus colecciones basada en la taxonomía linneana de 1753. El intento de aclimatación en su traslado a la península resultó fallido debido al clima de interior de la península Ibérica. Después del Siglo XIX, se hace cargo de la institución la Sociedad Económica de Amigos del País; luego, el Gobernador de las Islas Canarias, que lo arrendó a particulares; posteriormente ingenieros agrónomos, hasta que ya a finales del Siglo XX lo asume el Centro de Investigación y Tecnología Agrarias de la Consejería de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Canarias. 

La superficie donde se encuentra la exposición principal sigue en pie desde su creación y ocupa unos veinte mil metros cuadrados, con un programa de ampliación, actualmente en ejecución, para ajardinar y dotar de nuevas infraestructuras una superficie adyacente de cuarenta mil metros cuadrados y donde en la actualidad desarrolla programas de investigación sobre la flora y vegetación de las Islas Canarias y sus endemismos. Existen ejemplos de especies raras o con una procedencia de lugares remotos y también importantes colecciones de plantas tropicales y subtropicales de valor económico y ornamental, teniendo especial mérito las variedades de palmeras, bromeliáceas, aráceas y moráceas. 

En marzo de 2015, hace por tanto ya más de diez años, reaparecieron los presupuestos planes de privatización del Jardín. Decíamos entonces que no han concluido las obras de ampliación pero ya se habla de privatizar servicios. Las consignaciones en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de varios ejercicios no han sido enganche suficiente para impulsar y materializar aquéllas y se vuelve a especular con la posibilidad de hacer una o más concesiones administrativas. 

Habrá que aguardar a conocer con exactitud el alcance de esa operación. La titularidad del recinto corresponde a un departamento del ejecutivo autonómico y es preciso concretar si son los servicios de cafetería o similares los que pasarían a manos privadas (el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias, desde luego, no tiene camareros ni personal especializado para esos menesteres) o la iniciativa es de mayor calado, donde entonces mucho habría que decir. 

(continuará)


viernes, 13 de junio de 2025

Papeleta

 

Aparecía contrito Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, ante los medios de comunicación que acudieron a la convocatoria de Ferraz. El partido, desmoralizado, crujía, a la espera de la campana que le salvara mientras la derrota se antojaba inevitable. Y sonó, sonó, como aquel relato de Juan José Castillo (entró, entró) cuando narraba el tenis de las primeras figuras españolas que lo elevaron.

Pero la cuestión va más allá de gestos y semblantes para la ocasión. Cierto que es muy serio tener que comparecer públicamente para decir adiós al secretario de Organización del partido, el tercer hombre, el tercero a bordo en el que confías para dirigirla, coordinarla y engrasarla y luego reconoce sus culpas, ante la contundencia de informes policiales, sin olvidar el papel de quien le acompañó en aquella aventura, consistente en afrontar un proceso histórico de elecciones internas para determinar el rumbo de un partido en el que siguen confiado miles de personas y que ha labrado su propia historia no exenta de sinsabores mientras reafirmaba su compromiso de responsabilidad en horas decisivas del devenir de un pueblo.

La cuestión es el futuro mismo, cómo afrontarlo. Porque aún admitiendo que no es fácil acertar con el personal que acompaña en la aventura y que se supone que es de máxima confianza, hay que asumir el coste de las decisiones y tener sentido autocrítico ante el proceder. ¿De qué vale entonces presumir de madurez si llegados a un trance como el que padecen los socialistas españoles se acredita justamente lo contrario, o sea, haciendo lo que no se debe, abonando el terreno de la improductividad, de las fullerías, del cesarismo y de las decisiones no debatidas ni colegiadas? Y eso que la gestión de las política sectoriales es, razonablemente, satisfactoria.

Este es el verdadero problema de los socialistas que no tiene una fácil solución sobre todo porque, entre errores propios, vicios, comportamientos inapropiados, desmoralización y persecuciones (que de todo hay en esa viña político-mediática), el terreno está muy dañado, muy maleado, y no se ve a las generaciones menos añosas como muy motivadas y en disposición de afrontar papeletas siquiera elementales. Es que no se las ha formado adecuadamente, con programas de contenidos sugerentes y mínimamente sistematizados. Si encima se las conduce por los caminos más cómodos, por los del postureo y de las frases cortas propias de ‘reels’ en redes (cuando no de los insultos y descalificaciones), convenimos en que el futuro está más negro que una pelea de cochinos, que esa es la frase con la que solemos despachar algunas disputas inextricables.

Hay que inculcar valores. Y reivindicar los sustratos ideológicos para que esa cesión, ese regalo en bandeja servido a los populismos o los radicalismos, o sea, lo fácil, el acceso casi gratuito a los bienes de provisión, al menos cueste algo. Que los socialistas se pongan manos a la obra tras el aprendizaje de los sucesos de esta legislatura porque también habrán de lidiar con los apremios de las citas electorales. En este ciclo, han acumulado mucho lastre, una rémora por la que habrán de abonar un alto precio. No será fácil pues las circunstancias son adversas. Ya no basta con voluntarismo: la política y las exigencias de la sociedad de nuestros días comportan planteamientos que requieren de respuestas de las organizaciones políticas más avanzadas que, sin merma de la flexibilidad, estén a la altura y sustancien discursos y mensajes que sean coherentes y pragmáticos. ¿Quedará un mínimo bagaje para afrontar ese cometido?

Actuar en sentido contrario equivale a aumentar el desapego, alejarse de la indispensable actividad política y erosionar la democracia hasta límites insospechados. Simplemente.


lunes, 9 de junio de 2025

Frenar la desinformación

Campaña ‘Stop bulos: frena la desinformación’. Ese es el título de una iniciativa gratuita que pretende dotar a jóvenes y adultos de recursos que sirvan para detectar contenidos falsos en internet y redes sociales. La promueve, con el fin de quebrar la difusión de informaciones falsas, las asociaciones iCmedia Galicia y Seniors Españoles para la Cooperación Técnica (Secot).

Como ha ido consolidándose, la desinformación digital es una amenaza global. Es uno de los grandes males de la comunicación de nuestros días. Será difícil pero no queda otra que poner freno y erradicar a este fenómeno que crece y evoluciona, a medida que se desvirtúan los intereses y se confunden los planos y las intenciones de las empresas mediáticas y los editores. Los consumidores de información están llamados a interpretar un papel decisivo. Está claro que, en buena medida, de ellos depende una respuesta crítica, cabal y consecuente. Lo que no puede ocurrir es que, amparándose en la libertad de expresión, algunos (que son unos cuantos) crean que todo el monte es orégano y sigan pervirtiendo los usos y los canales informativos. Las exigencias de la sociedad son otras: hay que esforzarse para que cuaje la idea.

La campaña fue presentada días pasados en la Escola Municipal de Artes e Oficios de Vigo y se enmarca en un proyecto europeo denominado ‘Break the Chain’ (algo así como ‘Rompe la cadena’), centrado en la mejora de competencias mediáticas de la ciudadanía. Lo que se pretende, según los promotores, es que los ciudadanos sepan donde informarse y cómo identificar una noticia falsa para no compartirla, como primera medida, y romper en consecuencia la cadena de difusión que las viraliza en las redes sociales. Tengamos en cuenta que el informe de riesgos globales del Foro Económico Mundial sitúa la desinformación como uno de los principales desafío a corto y medio plazo. La campaña se desarrollará a través de sesiones prácticas y teóricas impartidas por voluntarios seniors de la Secot y colaboradores de iCmedia en centros educativos, asociaciones y entidades que lo soliciten. La manipulación de imágenes, los sesgos de la información, el impacto de las redes sociales en la salud mental de loe menores y la identificación de contenidos generados por inteligencia artificial (IA).

Por cierto, uno de los asuntos más atrayentes es el uso responsable de las herramientas de verificación. Los promotores recordaron que existen plataformas dedicadas a contrastar la información que circula en la red, por lo que aprovechan para animar a los participantes a consultarlas antes de compartir cualquier contenido dudoso.


 

domingo, 8 de junio de 2025

La senda y la producción anchietana

 

Agradezco, en primer término, la oportunidad que se nos concede desde la Cátedra Cultural ‘Padre Anchieta’, de la Universidad de La Laguna, para clausurar estas III Jornadas Anchietanas, convocadas con el título “José de Anchieta: lenguas y bulos”. Mi reconocimiento a las autoridades académicas; al director de la revista ‘Anchiétea’, ilustre compañero Eliseo Izquierdo Pérez; y a las áreas competentes del Ayuntamiento lagunero a cuya confianza deseo corresponder con este texto titulado “La senda y la producción anchietana”.

Unas breves consideraciones antes de desglosar el contenido de la publicación que aparece cuando se cumplen setenta años de la creación de la cátedra, la primera y más antigua de las establecidas en las universidades canarias, por tanto, la decana de las implantadas en la Universidad lagunera, que cumple así con su propósito de conmemorar la fecha con iniciativas que acercan cada día más la figura del santo escritor a la sociedad, empezando por la canaria, como bien precisa el editorial.

La cátedra, creada por Orden del entonces denominado Ministerio de Educación Nacional en febrero de 1955, tiene como objetivos primordiales estimular y difundir trabajos científicos, históricos y literarios sobre las relaciones de nuestro archipiélago con el mundo hispanoamericano, como también con el cercano continente africano, y sobre la personalidad y la obra plural del gran humanista que la da nombre. Esta publicación que hoy presentamos, ‘Anchiétea’, es el órgano de expresión y difusión.

Aún persiste en la memoria de muchos canarios el acto de elevación a los altares de José de Anchieta. Recordemos que su canonización por el papa Francisco, por un procedimiento poco común dentro de la Iglesia católica, es altamente significativa. La personalidad del eminente religioso adquirió plena dimensión universal, lo que ha contribuido a extender e intensificar su valoración y la de su obra literaria y doctrinal.

Poeta, lingüista, historiador, dramaturgo y epistológrafo, que todo eso fue José de Anchieta cuya memoria honramos al glosar esta publicación.

Cuatro trabajos y una crónica anchietana, más una página dedicada a las reseñas biográficas de quienes son los autores de dichos trabajos engloban su contenido, precedido de una preciosa foto a color de María Pisaca, detalle de un barco de la romería de Tegueste del año pasado.

'La Casa Anchieta. Historia de una rehabilitación’, de Alejandro Beautell, es el título del primer capítulo -si nos permiten- de esta publicación que condensa la rehabilitación arquitectónica de la casa así reconocida, el lugar donde nos encontramos. Es la que ocupa el número 10 de la plaza del Adelantado en San Cristóbal de La Laguna, habitada por José de Anchieta desde su más tierna infancia hasta su primera juventud, momento en el que abandonó la isla, llamado a convertirse en un hombre para la historia. La vieja casa Anchieta había tenido muchas vidas, claro, antes de que, en el verano de 2016, según relata Beautell, “la visitara acompañado de mi padre y colega, con el encargo de restaurarla”. Fue habitada por escribanos, santos y poetas. Después fue otras muchas cosas y desde el año 2007 el inmueble había permanecido abandonado, sin uso, condenado a la muerte lenta de los edificios vacíos.

Alejandro Beautell señala, al referirse a la rehabilitación, que la intervención pluridisciplinar es una estrategia responsable que debe darse no solo en la redacción del proyecto sino durante todo el proceso de recuperación del edificio. Y lanza un certero vaticinio: sin esa perspectiva global y coordinada que considera el edificio, a la vez, tanto un documento histórico (su valor histórico-arquitectónico) como una construcción que ha de cumplir una función determinada y como un objeto físico que es su integridad constructiva, no es posible garantizar la supervivencia de nuestro patrimonio cultural en el futuro.

Alejandro Beautell García es arquitecto por la Escuela Superior de Las Palmas de Gran Canaria desde 2005. Completó su formación académica en la facultad de Arquitectura, Construcción y Planeamiento de la Universidad de Eindhoven, en Países Bajos. Realiza su actividad profesional en el estudio que comparte con su padre, el veterano arquitecto, Fernando Beautell Stroud, y la compatibiliza con la docencia y la investigación como profesor de proyectos arquitectónicos en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Europea de Canarias. Entre sus obras relevantes figura el Plan Director del Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna.

Fremiot Hernández González, licenciado y doctor en la Universidad Complutense de Madrid, con premio extraordinario en ambos grados, docente en las universidades laborales de Cheste y Tenerife, es al autor del segundo trabajo aparecido en esta publicación, titulado ‘El acróstico y otros poemas dedicados a José de Anchieta en el Orpheus Brasilicus.

Se trata de una obra del siglo XVIII publicada en Lisboa, aunque redactada en Bahía (Brasil). Su contenido son una serie de escritos en latín, fruto principalmente de un concurso literario que tuvo lugar en el colegio de los jesuitas de aquella ciudad brasileña en el año 1736. Después de la introducción, en la que, entre otras cosas, se repasan los ejemplares existentes y su contenido, se editan, traducen al español y se comentan algunos de los poemas que en él figuran, destacando el acróstico en el que se relata el milagroso amansamiento de un toro bravo por el propio José de Anchieta.

El lexicógrafo y poeta portuense Juan de Iriarte y Cisneros, tío del poeta y dramaturgo Tomás, compuso ciento catorce epigramas, de los que dejó esta definición:


“A la abeja semejante,

para que cause placer,

el epigrama ha de ser

pequeño, dulce y punzante”.

En consonancia, el profesor Hernández González alude a un suceso, a un hecho maravilloso que tiene que ver con los poderes de lo escrito por la mano de Anchieta, pues hasta las olas del mar le obedecen. Se cuenta en el mismo que echan mano de un papel que había sido escrito por él para calmar una tempestad. La belleza descriptiva de la estrofa seleccionada impone:


“Por todas partes con ruido de olas el mar está encrespado

mientras una embarcación elevada se dirige al proceloso abismo.

Se le arroja un papel escrito por los dedos de Anchieta

y el oleaje deja de hacer ruido; una voz muda enmudece el mar.

Bajo la voluntad del héroe están los elementos; somete

al mar la letra escrita por la mano del jefe de los elementos”.

Todo da a entender que algunas facetas del personaje eran bien conocidas. En otro orden de cosas, se pone de relieve la labor humanística que la Compañía de Jesús estaba llevando a cabo en el siglo XVIII en Brasil, todavía entonces colonia portuguesa, continuando así el trabajo iniciado por José de Anchieta quien fue considerado el primer maestro de escuela de esta parte del Nuevo Mundo.

Fremiot Hernández González ha llevado a cabo investigaciones del latín antiguo, medieval y humanístico. Participó, igualmente, en el libro titulado ‘José de Anchieta. Vida y obra’, editado en La Laguna en 1988. Obra suya es la edición crítica y traducción al español de la ‘Carta de Anchieta sobre la naturaleza de Brasil’, publicada en 2017. Por último, fue miembro del proyecto de investigación titulado “Padre Anchieta”, elaborado por la Universidad de La Laguna y financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia.

Eliseo Izquierdo Pérez se pregunta si vinieron de América los “barcos” (entrecomillado) tinerfeños. (Con un referencia del santo Anchieta). Este es el título de su entrega, resumida en que desde hace trescientos veinticinco años se mantiene en Tenerife la tradición de llevar en las romerías y procesiones de mayor popularidad del nordeste de la isla unos curiosos artefactos artesanales en forma de navío, sobre carretas tiradas por bueyes. Comenzó en San Cristóbal de La Laguna en 1699 y se extendió únicamente por la comarca de Aguere y sus aledaños, sin que se sepa bien cómo y de qué manera surgió la costumbre. El autor plantea como posible antecedente directo de los “barcos” laguneros los “veleros” que, desde el primer tercio del siglo XVI, se construían en México para determinados espectáculos teatrales y para la celebración de algunas de las grandes victorias militares de la época en las que participaban la tropas españolas.

Izquierdo rescata una copla que circuló en el XVII en las fiestas laguneras de Los Remedios que gozaban, según el presbítero e historiador José Rodríguez Moure, de “una gran celebridad”. Dice así:


“De Candelaria, la Virgen;

de Güímar, señor San Pedro;

de Arafo, San Agustín;

de la ciudad, Los Remedios”.

El periodista y escritor lagunero, Eliseo Izquierdo Pérez, licenciado en Filología Románica y en Ciencias de la Información, periodista, premio ‘Patricio Estévanez’ de la Asociación de Periodistas de Tenerife, autor de numerosas publicaciones, cronista oficial de este municipio, académico de honor de la Real Academia Canaria de Bellas Artes, ha contribuido, además, con dos trabajos, que le fueron solicitados por Roma, a la publicación del volumen Positio supercanonizatione aequipollenti (2014), de la Congregación de la Causa de los Santos, para la canonización del religioso y lingüista. Escribe sobre esta curiosa tradición, circunscrita a la isla de Tenerife, al área geográfica del nordeste para ser precisos, refiriéndose a los barcos -metafóricamente, son en sí mismos, una hermosa metáfora, según desgrana- que nunca han rebasado los “confines de su navegación auroral”, la de finales del siglo XVII ni han recalado o buscado refugio en latitudes insulares en las que sí encontraron otras tradiciones isleñas.

Estamos ante una tradición tricentenaria que sigue viva en los cuatro municipios del área metropolitana de Tenerife. Los vecinos cultivan las que deben ser estimadas como preciadas señas de la identidad del pueblo. Ahí brota la interrogante de Izquierdo: ¿vinieron de América los barcos? Él mismo responde:

Es innegable la semejanza de los “navíos” americanos y tinerfeños, en latitudes tan distantes y distintas. Unos y otros son artefactos para “navegar” por mares imposibles, para moverse y avanzar en tierra, unos en medio de una naturaleza ubérrima, tropical y subtropical; otros entres trigales, huertas de papas y verduras, calles, caminos y veredas, o o entre el oleaje del gentío. Los aúna la exigencia de calidad constructiva… Comparten ser artilugios ideados para la utilería teatral. En todos se aprecia, con mayor o menor intensidad, la similitud de elementos constructivos y la profusión naif de formas ornamentales…”.

Y su conclusión:

En esa línea, sinuosa pero sin fisuras violentas, cabe incluir como posible ocurrencia factible de algún isleño retornado, la de reproducir en su tierra, como novedad, la estampa de los barcos que había contemplado, como muchos otros indianos, con sorpresa y con entusiasmo, como “navegaban” tierra adentro en el otro lado del océano. La incógnita -condensa Eliseo Izquierdo- se mantiene en el aire de las incertidumbres y las posibilidades”.

El estudio y edición crítica, con aparato de fuentes, y versión rítmica al español del poema O Deus alme, de José de Anchieta, cuyos ochenta y cuatro versos ocupan las páginas 84 al 86 del manuscrito de Algorta y abre la edición de los “Poemas eucarísticos”, realizada por Armando Cardoso, original de Miguel Rodríguez-Pantoja, completa las cuatro entregas que conforman el contenido de esta publicación.

El autor es doctor en Filología Clásica por la Universidad de Sevilla y catedrático de Filología Latina de las universidades de La Laguna y Córdoba. Sus líneas de investigación son filología, lingüística y literatura latinas, traducción y tradición clásica. Iniciador y director del grupo de investigación sobre Anchieta del Departamento de Filología Clásica y Árabe de la Universidad de La Laguna y coordinador del libro ‘Anchieta. Vida y obra’, publicado en 1988. Autor de trabajos sobre la obra latina del apóstol de Brasil y de la introducción, edición crítica, traducción rítmica y notas del volumen ‘Poemas ocasionales de José de Anchieta’, aparecido hace ahora cuatro años.


“Dios criador, que todo con tu poder lo gobiernas,

y sin embargo estás siempre sometido a tus siervos,

no desdeñando asumir la vida sujeta a la muerte

y en el duro madero de la cruz dar la vida”.

Son los primeros versos de ‘O Deus alme', (la expresión, literalmente ‘Dios nutricio’), un bellísimo canto a las bondades divinas que ensalza sin reserva, consciente de una vida venturosa, sin daños, una vida desbordante de bienes: “Vida de Dios feliz, placidísima, vida apacible, dulce amor, de mi vida deliciosa existencia”.

Corona este poema eucarístico con una proclamación entusiasta del tránsito que sucede a las muchas heridas consignadas:


“Pero tales tristezas sufrir debo ahora: un alegre fin tendrán todas ellas: el paraíso divino.

Porque a los nubarrones les sigue un cielo sereno,

da lugar la noche tenebrosa al día claro.

Yo también, tras las duras penas del siglo presente,

de mi Señor plenamente gozaré para siempre”.

Pero la senda y la producción anchietana prosiguen. Estas terceras jornadas son una buena prueba de ello, de la riqueza creativa del personaje que sigue brindando sus aristas para que los estudiosos e investigadores nos acerquen su fe, su desempeño y su obra.

Esta nueva aparición de ‘Anchiétea’ estimula el quehacer y más producciones que, sin duda, enriquecerán los afanes de la cátedra promotora y de los órganos universitarios que los sustenta.

Enhorabuena. Muchas gracias.


viernes, 6 de junio de 2025

¿Aliada o enemiga?

 

Encarna Samitier, presidenta del grupo mediático ‘20minutos’ -cuya edición gratuita debe ser de las pocas (si no, la última) que circulan en España- alertó recientemente de los riesgos de desinformación que comporta un mal uso de la tecnología, ante la que los periodistas y el universo mediático tienen que luchar. Lo hizo en el curso de una convocatoria promovida por la agencia de noticias ‘Sevimedia’ en colaboración con la consultora ‘Estudio de Comunicación’, la cuarta con mejor reputación corporativa en en nuestro país y primera en el sector de la comunicación según el conocido ranking ‘MERCO 2022 Empresas y Líderes’; y en la que también participó la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE).

La interrogante de la convocatoria era si para los periodistas, la Inteligencia Artificial (IA) debe ser considerada una aliada o una enemiga. Samitier arrancó de una afirmación: “Tener miedo a la IA es como si hubiésemos tenido a la rotativa”. Y argumentó que “la historia del mundo, la historia de los medios de comunicación desde hace dos mil años es la historia de los avances tecnológicos”. Sin embargo, recordó que el sector no debe dejarse “deslumbrar” ni perder el foco de que la “IA se alimenta de las personas”. Por eso es importante defender o preservar la componente humanista que también forma parte de esa modalidad tecnológica.

Encarna Samitier utilizó un ejemplo que pone de relieve la profesionalidad del periodista, sobre todo para advertir de los efectos del denominado “periodismo ciudadano”. “Hay quien cree -precisó- que por tener un móvil puede ser reportero. Sería como decir que ‘si utilizo un extintor, soy un bombero’. O sea, mi primo con un teléfono móvil no es un periodista: me puede contar lo que ha pasado, pero luego un periodista confirma, contrasta y elabora la información veraz, acorde al artículo 20 de la Constitución”.

La presidenta de ‘20minutos’ recordó que la verdad es cara y barata la mentira. Es una división simple pero que importa tener en cuenta en unos tiempos en que la desinformación avanza al galope tendido, sin que se sepa bien cuál es el final de una jungla espesa de intereses de todo tipo en la que hay un rótulo de ‘todo vale’ que nadie sabe quién instaló pero es constatable.

La pregunta es si la IA ha venido para impulsar un periodismo distinto, más puro, más académico, o para agigantar los desmanes que se ven a diario, casi informativo tras informativo, boletín tras boletín. Desmanes preñados de sesgos incluso sustentados en mentiras. La IA debería ayudar a las empresas y sus editores, si fuera posible hasta para desenmascarar a la prole de quienes operan sin miramientos y sin escrúpulos de ningún tipo, acosando a cargos públicos o personajes determinantes en la configuración de un hecho noticioso.

Pero no será fácil. La cada vez menos incipiente AI aún está lejos de madurar. El presidente de la FAPE, Miguel Ángel Noceda, presente también en la citada convocatoria, puso el foco en uno de los datos que revela un estudio reciente: el 90 % de las empresas periodísticas carecen de un departamento específico de regulación de nuevas tecnologías. En este sentido, invitó a las empresas del sector a adaptarse a las tecnologías y adaptar también sus reglamentos y códigos deontológicos.

Explicó Noceda que en la última asamblea de la FAPE, que tuvo lugar en Cádiz, “decidimos hacer una comisión para estudiar el impacto de la Inteligencia Artificial y ver cómo adaptamos el código ético y deontológico de la profesión, no a la inteligencia artificial, sino a todas las nuevas tecnologías”. Según ese estudio dado a conocer por la FAPE, un 57,6 % de los periodistas cree que la responsabilidad de “poner orden en el uso ético de la IA corresponde a las organizaciones profesionales y, según el 41,8 %, esa labor de regulación debe implicar también a las administraciones públicas.

Mientras tanto, seguirá funcionando una comisión de quejas de deontología del periodismo -compuesta por magistrados, periodistas y académicos- que se encarga de “evaluar y analizar las actuaciones de los propios medios” y animó a los profesionales, a “cualquier ciudadano, cualquier empresa, cualquier institución” a que denuncie cuando vea vulneraciones”.


lunes, 2 de junio de 2025

Armas Marcelo, el honor de ser canario


La vida, las circunstancias, nos obsequiaron hace muchos años con haber compartido un partido del Real Madrid en el Santiago Bernabéu, junto a Mario Vargas Llosa y Juancho Armas Marcelo. Jerónimo Saavedra, siendo ministro para las Administraciones Públicas, había obrado la posibilidad de unirles en aquel imponente escenario, donde al término del encuentro, fue posible participar en una animada charla sobre fútbol, literatura y periodismo.

Desde entonces, con otros amigos de las islas (Julio Martín Cruz, Armando Marcos, Paco González Concepción, Alberto de Armas…), profundizamos en la amistad con Armas Marcelo, a quien habíamos citado en algún texto para el propio Saavedra, a partir de aquella obra suya, ‘Las naves quemadas’, una suerte de odisea de la conquista de América, que tiene su origen en Salbago, una isla imaginaria de las Canarias, y culmina en la búsqueda imposible de El Dorado. La novela transcurre entre los siglos XV y XVI, y mezcla reconstrucción literaria y ficticia, tomando anécdotas de las Crónicas de Indias y combinándolas con episodios y personajes inventados, que son metáforas de la entonces historia reciente de América Latina.

Luego, años después, hubo otra oportunidad para saludar a Vargas Llosa en el teatro ‘Pérez Galdós’ de la capital grancanaria, cuando Saavedra, siendo alcalde,  le nombró Hijo Adoptivo de la ciudad, una condecoración concedida en 2010.

















En los exteriores del teatro Pérez Galdós, antes de la visita de Vargas Llosa, esperando su llegada.

Pero es de Armas Marcelo de quien hablamos, ahora que le han distinguido, con todo merecimiento, con el Premio Canarias de Literatura.

Escritor, periodista y comentarista cultural. Se licenció en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid. En 1978 se instaló en la capital española para desarrollar sus actividades editoriales, literarias y periodísticas. Su amplia producción literaria incluye novelas, ensayos y estudios literarios, pero también textos de catálogos de exposiciones, prólogos, correspondencia, discursos y pregones, además de numerosos artículos en revistas, congresos y suplementos, como TiempoLetras LibresABCD las Artes y las LetrasBlanco y Negro Cultural El Urogallo. Como periodista, ha colaborado en radio y televisión como comentarista, tertuliano y director de programas. Es miembro de varias academias de la Lengua y fue director de la Cátedra Vargas Llosa de la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes hasta 2020.

La intervención de Armas Marcelo en el acto de entrega de los premios fue muy aplaudida. Habló en representación de los galardonados. Fue quien glosó la canariedad y el honor que supone ser canario. Y a todos los canarios reclamó «hacer archipiélago» para lograr un mayor avance de las islas, tal como se logró en el pasado, cuando «fuimos necesarios para el mundo y para Europa». En ese pasado, dijo el escritor,  «Canarias fue protagonista de la Historia (con mayúsculas); de la Historia de Europa y de la Historia de América. Fuimos Canarias en América, viajeros y fundadores de ciudades importantes». Tanto fue así que «la gran epopeya histórica de Canarias es la emigración isleña a América».

«Recordemos que por la isla de La Palma entró la luz de la Ilustración y el libre pensamiento en España. Y, por La Palma y gracias a Europa, volvimos a ser necesarios para España». Y ahora es «tiempo de hacer archipiélago», apeló Armas Marcelo.