martes, 2 de julio de 2013

PANORAMA LOCAL SOMBRÍO

A punto de alcanzar el ecuador del mandato, a los ayuntamientos españoles les falta cruzar el Rubicón de una importante reforma legislativa sobre la que aún, por cierto, no existe un acuerdo político de calado que la haga creíble y sostenible.
            Sobre esta importante lámina de incertidumbre y bajo los condicionantes de la crisis, que ha hecho reajustar presupuestos hasta límites insospechados, han venido trabajando los municipalistas de todos los signos políticos para mantener a flote las instituciones, o lo que es igual, para procurar que los ciudadanos y los vecinos sigan viendo a los ayuntamientos, en un extendido clima de desafección política, su centro de poder más cercano, la referencia más próxima a la hora de impulsar una solución a sus demandas.
            Muchos e importantes sacrificios han tenido que hacer a lo largo del presente mandato. Quien más quien menos ha sacrificado proyectos y ha renunciado a la realización de actuaciones. En la tesitura actual, se han visto obligados a priorizar y son las necesidades sociales más perentorias las que han que han merecido una atención preferente. Nunca mejor dicho lo de tener que administrar la miseria: con recursos menguantes, seguro que con resultados dispares, más o menos satisfactorios, tratando casi siempre de no renunciar y de dejar a salvo la autonomía municipal.
            Ha sido una etapa de penurias, desde luego, que empieza a dejar un reguero de cifras contradictorias. A la pregunta de si está mereciendo la pena el inconmensurable esfuerzo, traducido en ahorro, servicios de menor calidad, menores prestaciones y más impuestos, la respuesta es significativa: en el primer cuatrimestre del año, las entidades locales han registrado un superávit de dos mil trescientos millones de euros. Es el dato más positivo en la evolución del conjunto del déficit público estatal pues ha contribuido a reducir el déficit conjunto de las administraciones al 1,19% del Producto Interior Bruto (PIB).
            Sin embargo, la buena marcha de la contabilidad local no despeja las inquietudes ya que el conjunto de la deuda pública sigue creciendo y el nivel de endeudamiento medio de las instituciones locales, a la vista de los resultados del cierre del ejercicio del pasado 2012, ha seguido aumentando, paradójicamente como consecuencia del Plan de pago a proveedores. Las cifras que se manejan arrojan una deuda media por habitante de 744 euros, sin duda muy elevada.
            Esto equivale a decir que, salvo casos puntuales en los que se contrasta el saneamiento económico-financiero de las corporaciones locales, muchas están hipotecadas. Y de persistir las circunstancias, les será muy difícil liberarse de importantes cargas. Tendrán que timonear alcaldes y concejales delegados de Hacienda, a sabiendas de que aún deben tomar medidas muy duras que llevan aparejadas, inevitablemente, un malestar social. Sin ir más lejos, y a la espera de los resultados de la reforma legislativa, a ver cómo afrontan la privatización de los servicios sociales municipales, principalmente las localidades de menos de veinte mil habitantes.
            Ello nos hace temer que volveremos a escuchar criterios estrictamente economicistas para justificar tales medidas de privatización. Pero los ediles son conscientes de que no valen para la gestión cotidiana, para afrontar el día a día con los vecinos más afectados que dependen, algunos desde hace años, de los trabajadores sociales que son los que conocen de verdad las tribulaciones.  Al revés, de consumarse la privatización, cabe dudar del cacareado ahorro en la estructura municipal y en el ejercicio de las competencias. Sucederá lo contrario: los servicios públicos se van a prestar seguro que con menor eficacia y con un coste más elevado para los ciudadanos. Además de la incidencia en el desempleo, claro.

            A la espera de la reforma, el panorama local sigue siendo, desde luego, bastante sombrío.

lunes, 1 de julio de 2013

SUPERAR ANÓNIMOS

Sobre Fidela Velázquez, ex alcaldesa de San juan de la Rambla, recae la acción trapacista y cobarde consistente en la distribución de panfletos vejatorios e insultantes a su persona, amparada en el anonimato, y seguramente en la nocturnidad, métodos de otra época que parecían ya superados pero que algunos siguen utilizando como si desafiaran a las mismísimas redes sociales de efectos tan multiplicadores como inmediatos. Pero ya se sabe: pueblo chico, infierno grande y entonces todo es posible y se magnifica.
            Es lo que irán buscando, seguramente, los autores intelectuales y los ejecutores de esta “hazaña”: que se hagan eco de ella, que se difunda más allá de lo que ellos repartieron en cien o doscientas cuartillas fotocopiadas. Ese es el daño agregado, el que supuestamente pretenden alcanzar. Y de paso, sembrar el temor, intimidar, extender la sensación de que hay cosas que se pueden hacer por las malas y por tanto, mejor no replicar ni hacer defensas heroicas no sea que la próxima vez te toque algo.
            Ciertamente, la acción no merece ni el juego de averiguar quién está detrás o quién pudo ser. Pero cada quien conoce las estancias de ese infierno y los afectados sabrán cuál puede ser la mejor respuesta. Una, desde luego, acaso la mejor, es ignorancia olímpica: mueran solas la cobardía y la descalificación, por mucho que carcajeen en sus círculos quienes crean haber causado daño y se sientan orgullosos de su repulsiva acción. Y no mucho más: vale la denuncia policial, para que quede constancia de lo que puede ser germen de una comisión delictiva; y valen tanto la defensa como la solidaridad de la organización a la que pertenece la ex alcaldesa que, si es vituperada de esta manera reprobable, es porque no se ha arrugado, porque sigue desarrollando su compromiso y sigue dando ejemplo de responsabilidad política.
            En ese sentido es en el que debería esmerarse, pasados los primeros meses de la censura que la apartó de la alcaldía, donde lo estaba haciendo bien y desde la que imprimía un sello democrático y participativo como no lo conocía el pueblo en muchos años. Antes de ganar las elecciones, Fidela Velázquez ya había dado pruebas de iniciativa política, de saberse ganar la confianza de los vecinos y de hacerles ver que otra forma de gobernar era posible. Fue el suyo un modelo de resistencia política mientras se sucedían los ataques y las desmesuras hacia quien tenía la legítima aspiración de ser la alcaldesa de su municipio.
Si entonces, si durante los años duros de la oposición, pudo y supo ejercerla con dignidad, con ideas, con afanes constructivos y con capacidad de fiscalización, ahora que ha vuelto a ella, debe reeditar esas habilidades, acentuadas, si cabe, por la experiencia ganada durante la corta fase gubernamental. Que se concentre. Tiene madera, su condición de ramblera comprometida está fuera de toda duda y el compromiso de querer ser útil se acredita también estando por encima de cualquier ambición política. Le quedaron muchas cosas por concluir y está en condiciones de volverlo a intentar.
Aunque para ello tenga que superar -e ignorar- anónimos que sólo ponen al desnudo la vileza de sus autores que no merecen, francamente, mayor difusión.




sábado, 29 de junio de 2013

RESCATAR EL TAORO

Rescatar el Taoro, el antiguo hotel, el antiguo casino. Rescatarlo del cierre y del abandono casi total -todavía andan allí las dependencias del Consorcio de Rehabilitación Turística- y reactivarlo, proporcionando un uso que haga del emblemático inmueble lo que sea menos la visible coronación de la ciudad, un edificio que otrora plasmara el esplendor turístico de la misma y ahora sea reflejo de su proceso de decadencia.
En esa causa hemos volcado afanes en el pasado. Desde que se consumó el traslado del casino de juego al complejo turístico Costa Martiánez, advertimos, en el ejercicio de responsabilidades públicas, que era necesario no dejar pasar mucho tiempo con el edificio vacío, o más, sin saber qué hacer. Que la estampa de abandono se podía prolongar y que los daños derivados harían más difícil cualquier solución con el paso del tiempo. La primera, desde luego, era -y es- muy preocupante: el emplazamiento, en pleno parque, en una zona privilegiada del término municipal, requiere actividad para evitar la estampa de edificación fantasmagórica con un entorno pletórico de atractivos pero que, por tal circunstancia, pierde atractivo.
Creíamos que había llegado el momento de intentar la restitución del uso turístico. Volver a hotel, en definitiva. Siempre fuimos partidarios de enriquecer la oferta alojativa portuense con un par de establecimientos de máxima categoría. Y el Taoro era uno de ellos. Creíamos que era posible hablar nuevamente del Gran Hotel Taoro, de ahí que llegáramos a sugerir una operación similar a la que el Cabildo Insular había emprendido con el Mencey, en la capital tinerfeña. La corporación insular, una vez que los informes de sus técnicos despejaron el camino, afrontó el reto. Pero no salió bien, tras dos intentos, tras la convocatoria de un concurso público en el que la iniciativa privada, acaso reflejo de la crisis, no mostró interés y no participó. Conclusión: pasan los meses y los años y el edificio prolonga su cierre.
La noticia es que se intenta de nuevo, ampliando los usos en las bases del concurso que se volverá a convocar. Se trata de hacerlo más atractivo para los hipotéticos inversores. Y según puede leerse en información periodística, no necesariamente tendrán aquéllos que ceñirse o concentrarse en la explotación hotelera. Se precisa, en cualquier caso, que tales usos deben estar vinculados al turismo y favorecer la oferta desde este sector productivo.
No se dice ni se insinúa pero es probable que tal orientación anticipe alguna idea o algún perfil de lo que se pueda hacer en el Taoro, por ejemplo, que retorne el casino de juego o que sea factible la habilitación de instalaciones que la ciudad, ahora mismo, no dispone. Aun cuando, en ese sentido, habrá que delimitar muy bien los contenidos del futuro parque marítimo para contrastar la idoneidad de la localización de esas instalaciones. El hecho de que en el nuevo pliego de condiciones del concurso del Cabildo se amplíe la edificabilidad de parcelas próximas o se prevea la construcción de aparcamientos subterráneos que complementen una dotación comercial da a entender que tales perfiles se alejan, en efecto, de un uso residencial turístico convencional.
Otros aspectos, como la reversión del cánon, descontable de la inversión que efectúe el concesionario, o el tiempo de explotación, son también considerados como un reclamo para la iniciativa privada, de la que muchos portuenses siguen esperando que se moje.
Dejemos hacer. A ver si en las próximas semanas se aprueba y se publica el pliego y verifiquemos cuál es la respuesta. Tercer intento: ojalá sea el válido y definitivo.


viernes, 28 de junio de 2013

BATALLAS PERDIDAS

En un programa televisivo de humor, reproducen la reacción de un altavoz del derechío mediático a propósito de la reconsideración del ministro Wert sobre la nota de corte para acceder a becas. Inconfundible malestar con los resabios de siempre, reproches al partido gubernamental incluidos: "Las batallas de las ideas siempre las gana la izquierda", dice el periodista con indisimulada contrariedad.
No es que llame mucho la atención, ciertamente, esta reacción. Si acaso, sirve para evidenciar la contradicción de quienes se plantean esto como una batalla ideológica. Ya es significativo, desde luego, que quienes acusaban a gobiernos socialistas de intransigentes, de poco humildes y de poco dados a la reconsideración de medidas que ellos mismos se encargaban de dimensionar como sectarias o perjudiciales, ahora traguen sapos y critiquen a un ministro que, consciente de lo que se le había echado encima, no ha tenido más remedio que dar marcha atrás. 
Esa es la batalla de las ideas perdida, al menos para ese programa del medio donde una noche sí y otra también, por lo que cuentan, hacen méritos verbales para ver quién es más antisocialista.
Ya es significativo también que sean prácticamente los mismos que en su día defenestraban al anterior presidente del Gobierno por su radicalismo, quienes se muestren tan fundamentalistas. Se ve que no les gusta cómo recula la derecha proclive al ultraconservadurismo. ¿Qué habrán dicho, sobre todo en privado, de las palabras de presentación de Rodríguez Zapatero por parte de un ex ministro del Partido Popular en una conferencia pblica?
Si te cogen...

jueves, 27 de junio de 2013

PREFERENTES EN CALZONCILLOS

Algo más que llamar la atención.
No, no era el minuto de gloria.
Más que un gesto y más una pose.
Acaso un testimonio desgarrador que entremezclaba rabia e impotencia.
Era el canto postrero de rebeldía improductiva.
Las llamaban preferentes, un producto bancario en el que el hombre volcó los esfuerzos, los ahorros de toda una vida, unos cincuenta mil euros.
Las preferentes tenían más de indecentes. Cuando fue a reclamar lo suyo ante el director que las había vendido, ya se había fugado.
No tuvo reparo siquiera en su condición de invidente. No vio lo que firmaba, claro. Pero sí se lo habrán leído, un suponer.
No, eso sería demasiada honestidad, un acto preventivo: fue otro engaño. Un dolo, un fraude, un abuso pues. De la bondad, de la ingenuidad, de la ignorancia.
Por ello, ese canto postrero tenía más valor. Era una imagen para la posteridad, nunca mejor empleado. La posteridad de un problema que se atreven a tratar de resolver con anuncios publicitarios en los que se dice que entre todos hemos saneado el sector bancario. ¡Quién dijo escrúpulos!
El canto postrero en calzoncillos. “Así me han dejado”, exclamaba el ciego. Se lo decía allí, ante su cara, ante el rostro avergonzado ¿avergonzado? De quienes respondían, de alguna manera, del desaguisado en la España del latrocinio impune. El hombre invidente no necesitó ayuda: se desvistió en solitario, para mayor escarnio de banqueros y ejecutivos que habían colocado, por si las moscas, personal de seguridad en el escenario. Le habían dejado en calzoncillos y él lo explicitó de forma tan gráfica.
Nunca se vio una protesta tan gráfica en medio del desespero. Nadie de la entidad se acercó a pedirle perdón. ¿Perdón? Pero ¿conocerán ese vocablo quienes han hecho gala de tanta insensibilidad?
Para la historia ha quedado esa determinación. Hasta curiosidad se siente por saber cómo recogió el hecho el secretario de actas de la Junta General y cómo la ha reflejado. Si lo hizo tal cual lo hemos visto en televisión, dentro de cien años, los historiadores tendrán un excelente material para tratar de explicar que un español invidente, al que su banco le hizo perder cincuenta mil euros, se tuvo que desnudar delante de los rectores y de otros afectados para decir lo que sentía.
Nunca una estafa -para colmo, cometida en el marco de algo sustantivado como preferente- encontró reacción más diáfana. El hombre no sacó un arma, no intentó agredir, no insultó, no cometió escrache… Nada. Se limitó a quedarse en calzoncillos.
Nada, tranquilos… Puede que los responsables sigan riéndose y cuenten el hecho como una anécdota. Y es probable que los historiadores, dentro de un siglo, hablen de enajenación mental transitoria.
Que alguien deje constancia: por millones de euros evaporados.


miércoles, 26 de junio de 2013

PENA POR LA CIENCIA

El presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), Carlos Andradas, era rotundo en unas declaraciones públicas recientes: “No es que los científicos se sientan huérfanos sino que el Gobierno desprecia la ciencia”. No haber entregado al Gobierno, como era su propósito, una denominada Segunda Carta por la Ciencia, firmada por cuarenta y cinco mil personas (de las que unas diez mil son investigadores y científicos) y avalada por la Conferencia de Rectores de España; y comprobar que la holgada mayoría parlamentaria popular rechazaba la iniciativa socialista que asumía los contenidos de la referida Carta, hacían más patente de la desazón de Andradas. Ni el anuncio televisivo en que los futbolistas internacionales españoles aplauden y estimulan el quehacer de destacadas personalidades de la ciencia ha ablandado el parecer del Gobierno y de su soporte parlamentario.
            Los científicos quieren la inmediata puesta en marcha del Plan Estatal de Investigación más Desarrollo más innovación (I+D+i) 2013; que se mantenga la inversión pública en ciencia básica; que se ejecute el 100% de los presupuestos aprobados para I+D+i y la materialización de una Estrategia específica en este concepto con inversiones que permitan cumplir el compromiso de una inversión del 2% del Producto Interior Brito (PIB) en el período 2013-16.
            Son absolutamente consecuentes las reivindicaciones de los científicos, escamados desde aquella restricción de unos seiscientos millones de euros en el presupuesto que engloba la I+D+i, decidida por Mariano Rajoy, tras apenas haber accedido a la presidencia del Gobierno. Recordemos que en el organigrama de su gabinete, fue suprimido el ministerio de Ciencia e Innovación, convertido en una Secretaría de Estado. Desde entonces, los recelos de la comunidad científica no han hecho más que redoblarse: demasiados recortes y muchas medidas reduccionistas que han ido minando la moral y la capacidad de acción.
            La ciencia española se percató inmediatamente de que era un camino equivocado el que seguía el ejecutivo. Una de las primeras consecuencias: resurgía la “fuga de cerebros”, ya conocida y experimentada en otra etapa de nuestra historia. Ahora huyen de la precariedad de medios, salen al extranjero o se presentan a concursos televisivos para poder completar sus trabajos u obtener alguna fuente de financiación para poder hacerlo. Algunos de esos trabajos, por cierto, han obtenido resultados sobresalientes.
            Entonces, hubo una primera Carta por la Ciencia de la que se extrae el siguiente significativo párrafo: “Asistimos a un lamentable y vergonzoso espectáculo en el que investigadores de muchos centros están siendo despedidos de la noche a la mañana, y centros de investigación destinados a convertirse en referentes europeos han llegado casi al extremo de tener que financiarse a través de la mendicidad”.
            No ha corrido mejor suerte la segunda Carta, en la que los científicos han constatado una suerte de exclusión, absolutamente inasumible. Que el Gobierno no haya querido recibirla solo abona esa impresión de desprecio que condensa en su declaración Carlos Andradas. Que eso se traduzca, además, en que los contenidos presupuestarios no son reconsiderados ni que hay más inversiones en I+D+i, revela algo más que insensibilidad por el futuro.

            Penoso.

martes, 25 de junio de 2013

SALVAR A LA RADIOTELEVISIÓN PÚBLICA GRIEGA

El Consejo de Estado de Grecia, una especie de Tribunal Supremo Administrativo, ordenó días pasados el restablecimiento de la señal de la radiotelevisión pública de aquel país, ERT, a negro por una decisión unilateral del primer ministro, Andonis Samarás. Los trabajadores estaban dispuestos a resistir hasta donde pudieran -estaban emitiendo vía internet y habían presentado un recurso contra la desaparición de la cadena- mientras se abría una crisis de gobierno y se iban acumulando reacciones de organizaciones profesionales claramente contrarias al cierre. Fue llamativo que el único partido conforme con la medida era el ultraderechista o neonazi, Amanecer Dorado. España no fue ajena, por cierto, y la presidenta de la Federación de las Asociaciones de la Prensa de España (FAPE), Elsa González, expresó el apoyo a los trabajadores y se sumó a las protestas que había manifestado la organización internacional en la que se integra.
            Mientras se sucedían los acontecimientos, algunos, en círculos más próximos, aprovechaban para identificarse con la medida de cierre y sugerían que en nuestra tierra o en nuestro país debía hacerse, poco más o menos, lo mismo. Con escaso fundamento, sus elementales explicaciones desembocaban en el estuario demagógico: consecuencias de ahorro en el sector público, destino alternativo de los recursos destinados para tal fin y favorecimiento de la iniciativa privada. Ni la más mínima consideración, por supuesto, del carácter del servicio público y del desempleo automáticamente engrosado (en el caso de los griegos, tres mil personas). Además de demagogia, ignorancia. Pero bueno… Otra cosa es que se reabriese el debate sobre el modelo de radiotelevisión pública y ahí ya la controversia se desate, hasta con paradójicas curiosidades: mientras la pérdida de credibilidad y liderazgo de los informativos de la radiotelevisión pública española se acentúa, el hecho sólo parece preocupar a los profesionales que salieron el pasado fin de semana a las calles de Madrid en demanda de estabilidad en el empleo, de preservar el carácter público en todos los sentidos y de afrontar el futuro con seguridad. Las circunstancias que concurren condicionan ese debate pero tenerlo, hay que tenerlo. Y concluirlo de la forma más positiva para los intereses generales.
            Volviendo a Grecia, otra organización profesional, la Federación Europea de Periodistas (EFJ), dejó bien clara su postura que facilita una adecuada comprensión del problema y sus repercusiones: la decisión del Gobierno heleno era un monumento al absurdo. Por consiguiente, un duro golpe a la democracia, al pluralismo de los medios de comunicación y al periodismo, cada vez más duro de ejercer en los tiempos que corren. La pérdida del derecho a una información honesta, sensata e imparcial que tienen los ciudadanos griegos fue otro de los factores señalados por la EFJ.
            Los medios de aquel país respondieron con un generoso sentido de la solidaridad responsable. Algunos, incluso de titularidad privada,  llegaron a dejar de emitir o publicarse. Se sucedieron las movilizaciones y los paros. El resultado es que el primer ministro Samarás tuvo que rectificar. La determinación del Consejo de Estado valió para salvar a la radiotelevisión pública de Grecia. A la espera de la creación de una nueva corporación y con un notorio reajuste de personal, su señal seguirá en el aire que, a la espera de otras decisiones, es lo que más importa.

            Si en medio de la crisis, el sacrificio impuesto por los poderes económico-financieros internacionales conlleva la pérdida de medios públicos de comunicación, es para echarse a temblar. Bendita reacción griega: el precedente, acompañado de resignación, estaba haciendo temblar los cimientos. No le faltaba claque.

lunes, 24 de junio de 2013

CIFRAS DE BONANZA

El mejor mayo en una década. Así puede resumirse la estadística de Movimientos Turísticos en Frontera (FRONTUR) referida a Canarias. Acogió a más de seiscientos noventa mil turistas, un 8,5% más que el mismo mes del pasado año. Lo que son las cosas: mayo -y en muchos casos, junio-, mes maldito, mes terrible, período de sufrimiento para todo el mundo en núcleos turísticos, convertido en época de bonanza. Mayo y buena parte de junio eran aprovechados, efectivamente, para cerrar el hotel o el restaurante, hacer obras o trabajos de reparación y mantenimiento. Todos se sabían la lección: en Europa, exámenes de estudiantes, declaración de la renta, preparativos de vacaciones estivales…, en definitiva, una cautela que repercutía en los mercados emisores. Era la expresión de la estacionalidad en las islas y la antesala de lo que luego sería, durante años, la gran irrupción del mercado nacional. Aquel titular -¿recuerdan?- tantas veces repetido: “El turismo peninsular ha salvado el verano”.
            Desde 2001, año en que fueron registrados setecientos seis mil ochenta y cuatro visitantes, según la misma fuente, no se alcanzaba una cifra tan alta. Los datos de este año -llamativos, en todos los sentidos- han hecho que los acumulados vuelvan a ser positivos después de que hasta abril pasado fueran todo lo contrario. En España, 19,8 millones de visitantes extranjeros, un 3,9% más con respecto a los cinco primeros meses del pasado año. Canarias alcanzó, en este mismo cómputo temporal de 2013, el 21,7% de los turistas extranjeros que visitaron España: 5,8 millones, concretamente, en mayo. El aumento de un 10,5% de turistas procedente del Reino Unido pone de relieve nuevamente la importancia de este mercado. Pero habrá que estar atentos también a la evolución del mercado ruso que experimentó en nuestro país, durante el ciclo analizado, un incremento considerable.
            Se rompe pues la tradicional tendencia de menos visitantes y menor ocupación, por lo que cabe congratularse. El negocio turístico viene intentando estabilizarse pero todos sabemos que no es fácil. Hasta algunos hechos que suceden en la escena internacional son interpretados de inmediato como favorables por el presumible desvío de flujos hacia lugares menos conflictivos o arriesgados. Habría que ser más moderados en ese sentido y más exigentes en otros aspectos, de orden interno, para esmerarse en los márgenes de competitividad y ganar la fidelidad de los clientes. Abaratamiento de tasas aeroportuarias, mejora de la oferta alojativa y del destino, especialización, atracción por eventos relevantes, experimentación de nuevas tendencias y desarrollo tecnológico son factores en los que se debe incidir. Mucho más que en el aprovechamiento comercial del litoral, dudosamente beneficioso.

Y es que en la letra pequeña de estos estudios demoscópicos, hay que leer también, por ejemplo, el aumento del denominado ‘alojamiento no hotelero’ (10,4%), o la subida en un 7,9% de los viajes sin paquete turístico. Al por qué de tales registros en esos conceptos también hay que dedicar atención.

sábado, 22 de junio de 2013

REALIDAD VERSUS MISTERIO

Realidad versus misterio. Juan Carlos (Juanca) Romero Hasmen, autor de Catástrofe 77 El viaje interrumpido (Círculo Rojo Editorial), decidió hacer un ensayo que profundiza en el terrible accidente del aeropuerto de Los Rodeos, cuando chocaron dos aviones Jumbo (KLM y PAN-AM) el 27 de marzo de 1977, y en los enigmas -alguno, auténtica leyenda popular- que envuelven la citada instalación y su entorno.
Presentó su libro en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), diferenciando las dos partes de su contenido: una primera basada en un trabajo periodístico de investigación que recoge la versión oficial del accidente, muy explicativa de todo lo que sucedió aquella fatídica tarde de domingo; y una segunda en la que desgrana creencias, misterios y derivados antropológicos, en definitiva un relato de lo insólito.
El autor dedicó frases elogiosas al periodista televisivo Santiago Vázquez (TVE) que redactó el prólogo, un anticipo de páginas que describen el peor accidente de la historia de la aviación comercial. La explosión de un artefacto en el edificio terminal del aeropuerto de Gando (Gran Canaria), reivindicada por la organización independentista MPAIAC, determinó el cierre de la instalación y el desvío de los aviones al aeropuerto más cercano, en este caso, Los Rodeos, en el norte de Tenerife. La densa niebla y una cadena de errores sustanciaron la fatalidad.
Romero Hasmen se preocupa de no especular, tanto en las páginas como en la exposición verbal de su síntesis. Se apoya en versiones como la del superviviente Norman Williams, y en la de Marilyn Rossner, considerada como la mejor médium del mundo. Aporta imágenes, grabaciones y gráficos del lugar de los hechos. Su exhaustiva investigación, que empezó a bordo de un vuelo que despegó desde el mismo aeropuerto, refresca el suceso, especialmente para quienes albergan en su memoria aterradoras imágenes y un penetrante e indescriptible olor a carne humada abrasada.
Explicó Romero también las apariciones y las premoniciones, las situaciones insólitas y las coincidencias que proporcionan un aire de misterio a la tragedia, puestos a encontrar vínculos. Habla de seres errantes, de soldados renuentes, de sobres lacrados que contenían informaciones o titulares de periódicos que reflejaban con antelación lo que luego sucedería, de montañas próximas horadadas para preparar sabe Dios qué mecanismos, la célebre equis roja de la controversia sobre el lugar donde debía o no ser construido el aeropuerto y el malestar o el insomnio de trabajadores que ese día, curiosamente, no acudieron a su puesto tras la mala noche padecida…
La obra de Romero es una contribución al mejor conocimiento de aquella catástrofe, de aquel viaje interrumpido por un cúmulo de fatalidades, algunas de cuyas incógnitas siguen aún sin despejar.


viernes, 21 de junio de 2013

DESBLOQUEAR EL BOTÁNICO

Desde el distribuidor de la autovía, próximo al antiguo empaquetado, la visión es desoladora. Quienes circulan a diario -hablamos de una de las carreteras más transitadas de la isla- ya se han familiarizado: es una prolongada estampa de abandono, acentuada por los muros de piedra exteriores, ya concluidos. Turistas que hayan repetido visita durante los últimos años, impresión negativa que habrán almacenado. Ciudadanos que pasan, ven, mueven la cabeza o se preguntan qué pasa con esto o cuándo lo terminarán, descontento y crítica servida en bandeja.
            Porque es demasiado tiempo, en efecto, el de las obras inacabadas de ampliación del Jardín de Aclimatación de La Orotava, popularmente conocido por Jardín Botánico, el segundo en antigüedad de toda España cuyos orígenes hay que situar en el reinado de Carlos III. El Jardín es resultante de las actividades desarrolladas durante la Ilustración o el Siglo de las luces. En un interesantísimo trabajo, el que fuera jefe de la Unidad de Botánica del recinto, Arnoldo Santos Guerra, revela que la Real Orden para el establecimiento fue firmada en el palacio de La Granja (Segovia), fruto de las gestiones hechas por Alonso de Nava y Grimón, apoyadas por el ministro de Justicia, Porlier Sopranis. Al fallecimiento de Carlos III, la memoria y los planos de que se disponía fueron remitidos por Nava a la Corte para el emplazamiento definitivo y la construcción del Jardín, hasta que fueron aprobados por el sucesor, el Rey Carlos IV.
            En la historia más reciente hay que consignar el uso deportivo transitorio, la utilización como helisuperficie, la preservación en los respectivos planeamientos de los terrenos para la concreta finalidad de ampliación y la realización del proyecto mediante consignaciones plurianuales en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma y de otras instituciones públicas. Pero tal realización ha quedado incompleta, por lo que, de la misma forma que lo reivindicamos en su día como recurso científico-turístico, e impulsamos la viabilidad de la actuación (1999-2003) con el extraordinario apoyo de quien fuera excelente director general de la consejería de Agricultura y Pesca del Gobierno autónomo, Manuel Fernández Galván, ahora planteamos la necesidad de desbloquear las obras paralizadas que, según hemos sabido en el Consorcio de Rehabilitación Turística, consistirían en la dotación de vegetación a la zona circundante al área de agua y en la habilitación de la conexión de acceso desde el recinto original. Quedan también los equipamientos del centro de visitantes y de los servicios interiores complementarios para los que se ha pensado en una gestión externa. Las intenciones que se tienen son las de poner en funcionamiento el nuevo Jardín durante el primer semestre del próximo año.

            Ojalá fructifiquen los propósitos. Con tal de no extender la estampa de parálisis y abandono, tan visible desde la autovía, hasta se agradecería que las obras pendientes se reanudaran.