sábado, 30 de agosto de 2014

IMPULSO DESDE LAS REDES

Empieza a ser una impresión bastante extendida en sectores de la sociedad portuense, al menos entre los que frecuentan las redes sociales. En su momento, anticipamos lo que podría suceder, de mantenerse la tónica. Todo da a entender que la evolución confirma aquellas impresiones de un papel determinante y hasta emprendedor en la búsqueda de soluciones a problemas y situaciones visibles que, por desidia o falta de mantenimiento, se convierten en estampas reprobables, antiestéticas y reflejo de un abandono que es impropio en  una ciudad turística.
         El caso es que, a medida que se van sucediendo fotos-denuncia de tales situaciones y los usuarios de la red van escribiendo sus comentarios y juicios de valor, han ido llegando los arreglos y las reparaciones. Es decir, hay una relación causa-efecto casi inmediata. Se está produciendo una reacción (de responsables municipales, en este caso) para corregir las deficiencias, los rotos y hasta los desaguisados. Es lógico que no guste el que, a diario, casi a todas horas, el devastador efecto multiplicador alimente, con pruebas gráficas o documentales, la realidad de comportamientos incívicos y de servicios inexistentes o ineficientes.
         Los usuarios de las redes, que no ocultan en muchos casos su incredulidad hacia la política, han tomado la iniciativa y prefieren abogar por una solución más directa y más doliente para los responsables públicos. Se dirá que están haciendo el trabajo de éstos y no falta razón a quienes alberguen ese pensamiento. Pero es otra forma de hacer ciudad, de sentirse comprometido, de ser portuense… Es lo más fácil pero, al menos, es algo, mucho mejor que mostrarse indiferente, que dejar hacer y dejar pasar, como si eso no fuera con los propios habitantes de un barrio, de una comunidad.
         El hecho pone de relieve, por otro lado, el papel de las redes sociales en nuestros días. Cierto que ese es otro debate pero ahí está, en directo y en la distancia corta, su influencia. En el contexto que analizamos, encontremos el lado positivo de las cosas: se va creando conciencia. Lo que podía ser desafección, indolencia o rechazo se va transformando en compromiso cívico, en activismo cabal y consecuente. Y sin necesidad de tergiversar o de insultar. Cuidando las cosas, preservándolas, usándolas adecuadamente… Es el tiempo de las redes.
         En el Puerto de la Cruz, donde las asociaciones vecinales tuvieron en otra época su preponderancia reivindicativa -a pesar de que luego no han sabido o no han podido mantenerse- y donde siempre fue complicado tejer redes de ciudadanía para ofrecer una respuesta eficaz a las demandas o aspiraciones que planteaban, los usuarios de las redes sociales están comprobando que sus denuncias y sus quejas están surtiendo efecto. Los representantes del pueblo también están reaccionando: les han puesto un termómetro que posibilita rápidos diagnósticos y les pone manos a la obra sin muchas dilaciones.

         Miren por donde el impulso a las soluciones…

viernes, 29 de agosto de 2014

MÁS TURISTAS, PERO MENOS GASTO

Algunas estadísticas turísticas parecen advertir al Gobierno que no se duerma en la autocomplacencia. Que frente a los récords, hay datos indicadores de que no es oro todo lo que reluce. Y que hacer un discurso triunfalista, del tipo qué buenos somos, para sustanciar la recuperación, tiene sus puntos flacos.
         Lo veíamos hace poco, a cuenta de las llegadas, las pernoctaciones… y la economía sumergida. Una buena parte del sector, acaso la más preocupada en dotarlo, por fin, de una solidez estructural, sigue empeñada en no lanzar campanas al vuelo, esto es, hacer lecturas estadísticas más realistas, revisar planteamientos y proyectar una imagen de la bonanza mejor dimensionada. Porque la competitividad es exigente y otros destinos ya están en ello.
         Veamos las razones para andarse con cautela. De los resultados comparados de dos encuestadoras oficiales, Frontur y Egatur, se desprende que el pasado mes de julio el gasto medio por turista extranjero cayó un 1,3% en tasa interanual. Recordemos que ese mes España registró el mejor dato de la historia en lo que a llegadas se refiere, solo superado por agosto del pasado año.
         (Para quienes no conozcan, digamos que Frontur, dependiente del ministerio de Industria, Energía y Turismo, es la encuesta de movimientos turísticos en fronteras. Es la operación estadística de la subdirección general de Conocimiento y Estudios Turísticos que engloba datos relativos a la entrada en España de visitantes no residentes en el país. Egatur, por otro lado, dependiente de Turespaña, es la Encuesta de gasto turístico que se elabora para conocer el volumen de gasto turístico total efectuado por los visitantes extranjeros, algunos de cuyos aspectos clave en cuanto a comportamiento turístico se refiere, también son analizados en el estudio que incluye todo el gasto del turista relacionado con su viaje a España, consignado el transporte y la contratación de servicios desde el país de origen).
         El gasto medio por turista extranjero, según Egatur, fue en julio pasado de 983 euros, como ya dijimos, un 1,3% menos que el mismo mes de 2013. La explicación que ofrecieron los responsables de la encuesta es que “el gasto medio diario (unos 104 euros) permaneció prácticamente constante y el gasto medio por persona (983 euros) descendió levemente debido a una pequeña reducción de la estancia media”.
         El caso es que, al venir más turistas, se eleva el gasto total. Vale. Pero si en julio el incremento interanual del gasto total de los turistas internacionales se incrementó un 4,5%, ello se debió a que llegaron más visitantes, no porque éstos gastaran más. Canarias, por cierto, detrás de Catalunya, fue la comunidad donde más gasto adicional se acumuló, con una variación interanual del 8,3%.
         En definitiva, que hay que insistir en la prudencia y en la cautela, a la hora de valorar las estadísticas. No es que súbitamente España y nuestra Comunidad Autónoma hayan despertado el interés de quienes prefieren estos destinos vacacionales. Hay factores y circunstancias que se deben aprovechar, de acuerdo, pero es la sostenibilidad lo que se busca y un incremento de lo que se queda aquí. Y ahí se ve que afluencia y gasto por turista no se corresponden.


jueves, 28 de agosto de 2014

CIERRE DE UNA LIBRERÍA

Va a cerrar sus puertas en Santa Cruz de Tenerife, al cabo de cuarenta y tres años, la librería “La isla”. Es una mala noticia: todos hemos sido clientes de ese establecimiento. Allí hemos adquirido los ejemplares que llegaban antes, ediciones difíciles de conseguir, volúmenes de todas las colecciones, títulos perdidos, textos, manuales, regalos de última hora… Ningún paseo por la calle Castillo hasta enlazar con Robayna sin detenerse en “La isla”, a ver sus escaparates o a curiosear en su interior donde el ambiente siempre tuvo ese singular sabor de las librerías superpobladas, con estantes y anaqueles a tope, con pasillos estrechos, conversaciones en voz baja… Sus propietarios -la vocación nunca se pierde- quieren seguir atendiendo a sus clientes en las otras tiendas de la firma, emplazadas en la calle Imeldo Serís.
         El cierre de de esta y de cualquier librería es un hecho negativo. En la sociedad del conocimiento y de la información se pierde otro núcleo de sabiduría, otro espacio de difusión de la cultura. Se dirá que la crisis no perdona o no distingue pero hay más inquietudes derivadas: no se lee, no se compran libros, son muy caros, se espera a ediciones posteriores más baratas, la red ha hecho mucho daño pese a los incentivos y las alternativas que ofrece…
         Lo cierto es que si ya era preocupante la reducción de lugares, usos, programas y espacios donde se pudiera desarrollar una actividad cultural, siquiera elemental; si ya era para perder el sueño con las limitaciones de los recursos dedicados a la creación y a la cultura en general; si ya están sufriendo lo indecible las instituciones con sus políticas restringidas o mutiladas; si algunas convocatorias de ferias y similares parecen abocadas a la desaparición o a la disminución de sus ofertas; si tantas campañas de sensibilización o de fomento a la lectura están sirviendo de muy poco… el que ahora los propietarios de librerías hayan de clausurar es para echarse a temblar.
         Ojalá que el hecho haga reflexionar y replantear muchas cosas. La continuidad ha entrañado un gran esfuerzo de empresas familiares y de emprendedores que, aún conscientes de la entrada en pérdida, hicieron todo lo posible para que ese siguiera siendo el medio de vida, para modernizar y para divulgar la cultura y el saber. Esperaron -como lo seguirán haciendo quienes subsistan- a determinadas fechas del año para mantener el negocio vivo.
         Lo hizo la familia Celis, en “La isla”, durante más de cuatro décadas. Como no se rinde, quiere decir el próximo sábado un hasta luego y seguir comerciando con libros en otro establecimiento cercano. Saben -sabemos- que no será igual pero es plausible su empeño. Mucho tiempo al lado de páginas impresas y de portadas de tapa dura que hacían de reclamo.

         Ese amor por los libros, hay que reconocerlo.

miércoles, 27 de agosto de 2014

LOS REGISTROS TURÍSTICOS DESNUDAN LA ECONOMÍA SUMERGIDA

Mucho se había tardado pero empieza a ser un clamor: el verdadero récord turístico del presente año es… la economía sumergida. Los debates y las conversaciones fluyen alumbrando disparidad de criterios y contradicciones: si se baten récords, será que la recuperación es un hecho; si aumentan las llegadas de turistas, es que Europa dejó atrás la crisis; si crece la demanda, es que por fin se aprecia el valor del destino; es que se siguen notando las secuelas de la “primavera árabe”; es que los europeos prefieren seguridad a exotismo; mucho cuidado con reconvertir o legalizar las viviendas turísticas; pero si hay más turismo, ¿por qué no hay más y mejor empleo?... Y así sucesivamente.
         El caso es que los datos más recientes ponen de relieve algunas paradojas. A saber: de enero a julio, en nuestro país, las llegadas subieron un 7%, más de treinta y seis millones de pasajeros. Julio, con 8,3 millones de visitantes, el mejor mes de todos los años, solo superado por agosto de 2013. Sin embargo, las pernoctaciones se redujeron el mes pasado en un 1,8%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Las estancias hoteleras, igualmente en julio, se comprimen un 0,2%. En fin, si se disparan las llegadas y caen las pernoctaciones, asistimos a un evidente contrasentido. Algo ha fallado o algo está pasando.
         Una primera explicación a este hecho consistiría en que los flujos turísticos se están redistribuyendo en espacios de alojamiento alternativos a los convencionales, o sea, hoteles, residencias, bungalows y apartamentos.
         Sin embargo, empresarios y expertos argumentan lo que es algo más que una anomalía: aluden al fenómeno de la economía sumergida, es decir, establecimientos que incumplen sistemática e impunemente las normativas sectoriales, que no tributan, que no dan de alta a sus empleados… Algunos dicen que el fenómeno avanza a ritmo vertiginoso, para perjuicio general: no solo empresarios, profesionales y empleados sino para la oferta en su conjunto y para la propia marca España, país que vuelve a verse como un destino barato con trampas, en donde puedes sortear las obligaciones y en donde la falta de seriedad o las prestaciones viciadas se acepta porque forma parte del negocio.
         El secretario general de la patronal hotelera CEHAT, Ramón Estalella, ha llegado a afirmar que “solo se lucran quienes viven de la economía sumergida”. Por eso, hace un llamamiento casi a la desesperada: “¿Cuándo entrará a saco la Agencia Tributaria, que tiene medios, y así deja de asfixiar a los de las nóminas, que si se te olvidan 4 euros de intereses bancarios, ya te están mandando la cartita?”.
         Más inspecciones y más sanciones a los que cometen infracciones.
         La otra gran contradicción que se advierte es en el ámbito laboral. Se supone que si vienen más turistas, habrá más servicios que ofrecer y habrá más necesidades que atender. Pero no es así: el sector turismo genera empleo (hay 2,14 millones de afiliados a la Seguridad Social en julio del presente año), pero es un empleo precario, en el que predominan los contratos temporales y la pérdida de puestos indefinidos.
         Hacen bien las centrales sindicales en advertir que se están haciendo contratos a tiempo parcial que se convierten en jornadas completas. Ahí aparece otra bolsa de economía sumergida: las contrataciones a tiempo parcial que dan cobertura a puestos de trabajo con actividad permanente.

         Así, es difícil motivar a los trabajadores que preferirán incentivos y estabilidad. Si tanto se les exige, es natural.

martes, 26 de agosto de 2014

TAMAÑA OBSTINACIÓN

Hasta no hace mucho, el ‘otoño caliente’, por lo general, se identificaba con el nivel reivindicativo de las centrales sindicales, dispuestas a movilizar hasta donde se pudiera para equilibrar desfases salariales, liquidar cuentas pendientes en determinados sectores productivos, prepararse convenientemente para afrontar planes o determinaciones de los gobiernos que incidieran en el ámbito laboral y apretar todo lo que se pudiera en la tramitación de la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Según el nivel o la trascendencia social de las movilizaciones, se cumplía el adjetivo de la estación.
         Pero el lugar común de la expresión, entre la crisis sindicalista, el temor a ver reducido el nivel retributivo y hasta el miedo a perder el puesto de trabajo, ha ido palideciendo, incluso como recurso periodístico. O sea, ‘otoño caliente’ pero menos, casi un recuerdo nostálgico para quienes protagonizaron  luchas, procesos de negociación y medidas ejecutivas para calmar o pacificar el malestar de segmentos sociales.
         El caso es que el empecinamiento del partido gubernamental en tensar la cuerda, reposado en la ancha peana de la mayoría absoluta y apurando, ahora que esta se agota, el cáliz de medidas reformistas (no importa que no figurasen en ofertas programáticas: qué más da otro incumplimiento), le conduce a una situación en los próximos meses francamente difícil de lidiar. Es, como seguramente habrán adivinado, la modificación del sistema electoral para que ocupen las alcaldías los candidatos más votados.
         Rajoy, de donde partió la iniciativa que disfrazaba en un contexto de “regeneración democrática” -todo lo que se quiera, menos eso precisamente entraña esta medida- quiso pillar con el pie cambiado al principal partido de la oposición, ocupado hasta hace poco en menesteres internos que le impedían distinguir el bosque político general y el alcance de modificaciones como esta. Fuimos de los primeros en señalar que, independientemente de prosperar o no, era una medida con trampa, que mal deberían dar los sondeos de opinión del estado mayor de los populares en cuanto a expectativas de voto como para detectar de inmediato que se trataba de un asidero para salvar alcaldías. Es decir, interés político partidista.
         A medida que han pasado los meses y se han conocido más informaciones, además del ritmo y la modulación política de los promotores que no parecen dispuestos, por cierto, a dar marcha atrás, el marco del debate se ha ido estrechando y enredando. Casi todos convienen en que una medida de este calado, en realidad todo lo que tenga que ver con el sistema electoral, debe ser consensuado. Al mismísimo Rajoy parece importarle un bledo aquella declaración pública suya de que no ejecutaría lo que no llevaba en el programa electoral. Y otra perla suya, de febrero del pasado año: “Yo nunca modificaría la ley Electoral por mayoría. Creo que hay consensos básicos que hay que preservar”, manifestaba en eldiario.es
            Detectada la trampa, verificado el interés propio con el que se quiere tirar hacia adelante, se van concatenando y contrastando posiciones que incluso van más allá de enfoques e interpretaciones con los que blandir la oposición a la iniciativa. El flanco gubernamental quiere blindarse y juega con el factor tiempo a la espera de que se sumen a la causa aliados inesperados o que aún no lo tienen muy claro. Claro que el PP no contaba con que el personal tiene “ganas de marcha”, si se permite la expresión, de modo que las discrepancias y las formulaciones teóricas, así como las peticiones de comparecencias, mociones en las propias instituciones locales y declaraciones puntuales empiezan a dejar paso a los anuncios de movilizaciones por parte de organizaciones políticas progresistas que no se recatan ya a la hora de hablar de cacicada, imposición, involucionismo o golpe de mano a la democracia por lo que quieren hacer ver a la ciudadanía que esta no es una pugna política más sino que es preciso boicotear la intentona popular, incluso desde concentraciones y protestas en plazas y calles.

         Eso hace presumir el otoño caliente. La pretendida reforma no solo es inoportuna sino que no cuenta con el procedimiento político adecuado. Parece poco democrática. Está claro que si se materializa estaríamos ante una medida política precipitada, partidista y sin mínimas bases de consenso. El Partido Popular suma ya contantes y sonantes descontentos como para embarcarse en otro abuso de su mayoría parlamentaria. El suyo es un empecinamiento políticamente dañino. Muy sombrío tiene que ser el panorama para intentar forzar la situación sin anestesia, tratando de imponer a los demás las reglas que más convienen a los conservadores. Si ya su credibilidad está muy mermada, tal aferramiento, tamaña obstinación revela que la voluntad y el discurso de regeneración democrática son más que dudosos.

lunes, 25 de agosto de 2014

LA DONACIÓN

De la misma forma que lamentamos la pérdida de valores patrimoniales, de la naturaleza que sean, en tanto que alteran las señas de identidad y contribuyen a la insensibilidad y al desapego hacia las cosas propias, hemos de congratularnos de un hecho a contrario sensu, como ha sido en el Puerto de la Cruz la donación a la Universidad de La Laguna del archivo personal de quien fuera historiador y alcalde del municipio, José Agustín Alvarez Rixo (Puerto de la Cruz 1796-1833), hecha por sus familiares vivos, en concreto sus bisnietos las hermanas Carmen y Charo Fernández Álvarez; y su primo, Eladio Santaella Álvarez. Hay que consignar, por supuesto, el trabajo silencioso y eficiente de Julián  Fernández Calzadilla, padre de aquéllas, quien se preocupó de custodiar, ordenar y clasificar. El sabía dónde estaba todo. Enhorabuena y gracias, de verdad.
         Porque la donación viene a significar la seguridad de un legado de indiscutible valor. Rixo es el regidor ilustrado, una figura relevante en la historiografía canaria del siglo XIX. Cuando se llega a su retrato, cuya autoría se debe a José Carlos Gracia, que cuelga en el salón noble de las casas consistoriales portuenses, hay que detenerse ante él. Alcalde real, interino y constitucional en distintas etapas. Ese legado, un conjunto documental fechado entre 1808 y 1883, aglutina estudios históricos, lingüísticos, literarios, genealógicos, educativos, sociales y comerciales. Un alcalde sabio, claro que sí, capaz de alternar su cometido político-administrativo con la investigación y la elaboración de trabajos relativos a materias muy dispares y que completó con mapas, planos, dibujos y manuscritos.
         Esa es la otra obra del alcalde, la que, gracias a sus descendientes, ha podido salvarse y ahora queda adecuadamente custodiada en uno de los mejores lugares a disposición de la investigación canaria. En este legado hay nada menos que doscientos cincuenta manuscritos, además de una miniatura de Fernando VII y un retrato de Manuel José Álvarez, padre del regidor ilustrado, realizado por otro ilustre portuense, el pintor Luis de la Cruz y Ríos. También está el célebre retrato inacabado, “por falta de vista del autor… por lo que sus ojos son de color entre azul y pardo”. Casi cien volúmenes impresos con anterioridad a 1850, monografías, separatas de revistas y ediciones sobre la inmensidad de su obra completan el legado que los familiares entregaron a la institución universitaria que ha visto enriquecido de esa forma su valioso patrimonio documental.

         Vivió también en Gran Canaria, Lanzarote y Madeira. Sus hagiógrafos y estudiosos de su obra hablan de un hombre de conducta recta y de profunda conciencia religiosa, de un intelectual comprometido con sus ideales. La producción literaria e historiográfica de Álvarez Rixo, un intelectual de la política, es muy útil para entender la complejidad de la sociedad canaria. La narración oral y la memoria tradicional colectiva fueron también importantes fuentes de su ingente trabajo. Hay que recordar, por cierto, la edición en 1994 de los “Anales del Puerto de la Cruz de La Orotava (1701-1872)”, a cargo del Cabildo Insular de Tenerife y el Ayuntamiento portuense con la introducción de la profesora Noreña Salto y la colaboración de Emma Calero e Hilda Hernández. Fue un notable intento de sistematizar y dar a conocer su obra, parte de la cual aparece en esta donación de la que solo cabe congratularse.

sábado, 23 de agosto de 2014

LLANTO POR EL PATRIMONIO COMÚN

“Al final lloraremos por la pérdida de valores patrimoniales”, titula uno de sus últimos trabajos Melecio Hernández Pérez, investigador y estudioso del Puerto de la Cruz, siempre atento a sus antecedentes históricos, algunos de los cuales hemos conocido precisamente gracias a su labor. Por lo tanto, no es sobrevenida esa querencia de Melecio por hechos tan controvertidos como es el derribo del muro de san Telmo, el más reciente ejemplo de la destrucción del patrimonio social, histórico y arquitectónico de la ciudad. Melecio escribe desde su sensibilidad comprometida y del conocimiento que le reporta haber vivido en las inmediaciones de ese rincón de la geografía urbana, de haber indagado en los testimonios que le han dado vida y de haber participado activamente en la defensa de aquellos valores que constituyen la personalidad urbanística misma de una ciudad.
         A fin de cuentas, Melecio Hernández Pérez hace lo que cualquier portuense debería cuando aquellos lugares de la infancia o juventud, de las andanzas y del disfrute común, de la confortabilidad modesta y accesible a todas las clases sociales, se ven amenazados por la mano destructiva o especuladora, capaz de aniquilar todos esos valores que los portuenses han ido haciendo suyos. No solo es haber convivido con ellos sino haberse identificado, incluso ‘transgeneracionalmente’. Y como tampoco se puede poner en cuestión su progresismo, su respaldo a los avances sociales, su respeto y tolerancia con las concepciones modernistas del urbanismo y de las infraestructuras, resulta que sus opiniones, sencillamente, siempre deben ser consideradas.
         Ese trabajo al que hacíamos referencia al principio, aparecido en canariascnnews.com, pone de relieve la inquietud de Hernández con respecto a un problema que se agrava: la cantidad de casas antiguas y solariegas que, por distintas causas, van cayendo en el más absoluto de los abandonos, de modo que, en su conjunto, ofrecen una estampa de desidia difícilmente recuperable hasta configurar una estampa de obsolescencia descuidada de la ciudad, cuyos indudables encantos se ven de esa forma ensombrecidos hasta adquirir casi -o sin casi- una visión fantasmagórica.
         Para los propietarios se trata de una difícil papeleta. Son edificaciones poco funcionales, ideadas para otras épocas y otras costumbres o usos sociales. Además, dadas las características tanto internas como exteriores, de muy difícil mantenimiento. El hallazgo de usos alternativos (casas u hoteles rurales, museos o centros socioculturales) depende no solo de la iniciativa privada sino de las facilidades o condiciones que pueda brindar la Administración pública.
         El caso es que el abandono, la incapacidad o la impotencia tampoco son un refugio en el que dejar pasar el tiempo mientras se despintan las paredes, se hunden las techumbres, se deterioran los patios y se degradan las dependencias interiores… Eso obliga a una inversión costosa si se quiere rehabilitar.
         Y no se trata de que las administraciones -es evidente que la local, en solitario, poco podría hacer- resuelvan la papeleta o arreglen la casa a los propietarios. Pero sin su aportación, en forma de planes de ordenación y de protección y de programas específicos de recuperación, difícilmente se podrá avanzar en un objetivo muy concreto: preservar el patrimonio urbanístico, conservar valores patrimoniales que son un bien común. A ver qué consignan los programas electorales de las formaciones políticas en esta materia -independiente de la perentoriedad de viviendas sociales- ahora que está próxima una nueva cita con las urnas.
         Melecio advierte mientras tanto: “Al final lloraremos por la pérdida de valores patrimoniales”. Cuanta verdad.





viernes, 22 de agosto de 2014

CAMBIOS TELEVISIVOS

Preparémonos para nuevos cambios en la Televisión Digital Terrestre (TDT).  Cambios de ubicación de canales, para ser concretos. Ya se habían experimentado a raíz del avance tecnológico que significaba la implantación de ese sistema. Las prisas, las trampas y las infracciones pusieron de relieve que no era oro de buena imagen lo que relucía y que la oferta surgida de la reordenación flaqueaba por muchos sitios.
            De nuevo la Unión Europea (UE) obliga a serias modificaciones como consecuencia de la necesidad que tiene la telefonía móvil de alta velocidad de utilizar frecuencias ahora mismo ocupadas por las televisiones. Eso significa que unos cuantos canales, públicos o privados, autonómicos o locales, tendrán que mudarse de sitio. A reajustar el mando se ha dicho.

            Si los obligados cambios que se avecinan fueran aprovechados por los titulares de las licencias para hacer una profunda revisión de su producto, tanto de estructura empresarial o comercial como de contenidos, habría que darlos por bienvenidos. Ganarían los telespectadores. Pero si todo se reduce a un cambio de numeración, estaríamos ante más de lo mismo. 

jueves, 21 de agosto de 2014

CRUELDAD Y SINRAZÓN

Por si quedaban imágenes de horror, espeluznantes, las del degollamiento de James Foley, periodista de Estados Unidos secuestrado hace dos años en Siria, elevan a lo indecible esa escalada de terror impuesta por la milicia del Estado Islámico.
        Un periodista decapitado, con imágenes adjuntas,  engrosa los terribles métodos islamistas con los que pretenden vengarse de los ataques aéreos sobre Irak. Dice el presidente Obama que no tienen cabida en el siglo XXI. Que amigos y aliados de todo el mundo comparten valores enraizados en todo lo contrario de lo que se ha visto.
        El vil asesinato de Foley, en medio de un conflicto sangriento e inacabable que tendrá todas las razones geoestratégicas que se quiera pero nadie entiende, es un “crimen abominable”, en palabras de Ban Ki-moon. Sus padres pedían, inútilmente, misericordia.
        Cuando un profesional de la información muere en estas circunstancias, contrastamos algo más que dolor por muy lejos que estén las escenas del suceso. Su deber era informar. No es que hiciera mucho daño. Es que era un símbolo, otra víctima de la crueldad y sinrazón humana, de las guerras donde no hay valores.
        Y había que acabar con el símbolo a la vista del mundo. Terrible.


miércoles, 20 de agosto de 2014

LA DEUDA QUE PITA, PITA...

Estamos de acuerdo, ¿no? El gasto público, durante la presente legislatura, ha experimentado una notable reducción en sanidad, dependencia, protección social, pensiones y educación. Algunos hemos señalado que es el práctico desmantelamiento del Estado de bienestar. Pues bien, pese a ello, la deuda pública ha seguido creciendo: “Y la máquina seguía, pita pita, y caminando”, como en la letra de esa canción de Serrat, La maquinita, incluida en su trabajo con Sabina, El símbolo y el cuate”.
        Tal es así que la deuda pública supera ya el billón de euros, a menos de dos puntos porcentuales de alcanzar el cien por cien del Producto Interior Bruto (PIB). Las cifras y los cuadros comparativos de las mismas son para preocupar al más optimista. Estamos ante una deuda ingente, enorme. Una deuda que es, en sí misma, una hipoteca a largo plazo y que, a largo plazo, condiciona el desarrollo económico y la recuperación de niveles de vida y de derechos sociales.
        Mientras tanto, el Gobierno sigue desgranando el rosario de un milagro económico que, sencillamente, no existe. Solo falta que el departamento de ‘marketing’ encuentre una frase similar a aquella de Aznar: “España va bien”. Aparecerá, no se preocupen.

        Y así volverán a vivir algunos en su Estado del bienestar.