martes, 13 de octubre de 2015

MENOS ENCONO Y MÁS SOLUCIONES

La conclusión que se desprende de la reciente controversia sobre la financiación de las carreteras en Canarias es que hay desgastes que se evitarían con diálogo y negociación. Y que una posición firme y unida permitiría llegar a la raíz del problema con una clara voluntad de resolverlo.
Los ciudadanos isleños se han cansado de polémicas estériles y quieren soluciones prácticas. Para eso han colocado a sus representantes en las instituciones; para eso formalizan alianzas políticas a fin de garantizar la gobernabilidad y para eso se tragan discursos que proclaman, sobre todo, la identificación con los intereses generales que luego, por muy heterogéneas razones, no se cumplen y dan pie a discordias, recelos y conflictos.
En la de las carreteras se ha visto, además, cómo se alimentan los insularismos, alentados incluso por el sesgo de medios de comunicación. Ello confunde más a la ciudadanía y hasta contribuye a demorar el pretendido desbloqueo. Es consecuente que los cabildos insulares, instituciones de la Comunidad Autónoma, propugnen y defiendan inversiones y actuaciones en su territorio. Y hasta disponen de una nueva Ley, respaldada por unanimidad, que delimita las competencias. Y deben hacer cumplir el principio de cooperación interadministrativa tan socorrido cuando hay nubes en el horizonte. Tal principio conlleva lealtad, por supuesto. Por eso, cuanto sea ignorar el origen del problema y salirse de las coordenadas en las que hay que desenvolverse significará tensar las cuerdas y fabricar la enésima controversia, a saber con qué final.
Aquí se sabe cómo empezaron las diferencias y, curiosamente, algunos actores no reparan en ello. Todo se origina con los recortes presupuestarios operados por el Gobierno de la nación en el ya célebre y poco bien ponderado convenio de carreteras. Casi ochocientos millones de euros menos. Digan lo que quieran decir  y disculpar, en el principio era esa la restricción y a partir de tal incumplimiento, las complicaciones en forma de retraso en las obras, pérdida de competitividad y hasta destrucción de empleo.
También es sabido que en el acuerdo de gobernabilidad para la presente legislatura, suscrito entre Coalición Canaria y Socialistas Canarios, consignaba el propósito indubitado de garantizar el cumplimiento del convenio vigente hasta 2017, independientemente de negociar otro gran acuerdo en materia de infraestructuras relacionadas con la conectividad interinsular.
De modo que las partes implicadas, sin perjuicio de querer establecer las prioridades en las actuaciones correspondientes, deberían esmerarse en transar y canalizar las soluciones, pues son los ciudadanos, mientras tanto, quienes sufren errores de planificación, recortes de dotaciones presupuestarias, insensibilidades, presiones interesadas y disputas políticas.

Y no están las carreteras, con sus atascos e insuficiencias, para tantas majaderías.

lunes, 12 de octubre de 2015

UNIVERSALIZAR LOS VALORES

(A Carmen Cruz Ruiz, cuya ausencia lamentamos y cuyo restablecimiento deseamos)

Allí empezó todo. Allí se fraguó todo. El barranco, el fuerte, el campito, las plataneras, la foguetería... El territorio de la memoria estaba expedito para que Juan Cruz Ruiz hiciera un periplo diferente, junto a quienes le siguen en artículos y novelas, retornando a los orígenes que mostraba recordando con milimétrica precisión. El tiempo ha pasado, claro, pero aquellas escenas, aquellas voces, aquel ambiente se conservan imborrables. Como los primeros ingresos por rellenar cohetes y el papel de chico de los mandados, a la venta o a la casa de algún vecino. Como el ruido de la escorrentía y como el silencio que predominaba en el barrio que crecía desordenadamente al margen del desarrollismo turístico operado en otros sectores del municipio.
         Quienes acudieron a la cita conocieron la Calle Nueva, el nexo entre San Antonio y La Vera. La calle ciega (sin salida) de la casa familiar, acaso por eso denominada Malteveo. Contrastaron su humildad y su proximidad, la personalidad de quien habla de infancia y adolescencia como muy pocos podrían hacerlo. Las ancianas del lugar pasaban y se paraban y le decían ¡Juanillo! “Aquí estoy, mandándome un rollo” que unos escuchaban embelesados mientras otros tomaban nota y más de uno descubría, en riguroso directo, las esencias del periodista y del escritor, un relato que -es lo bueno- suena siempre a primera vez.
         Allí estaba todo. Todo lo de entonces. Hasta los restos de aquel poema, 'If', escrito en la fachada de la casa, subido a un taburete y borrado con las uñas. Nunca imaginó Kipling aquella resucitación. Era la casa del calzado rudimentario para ir a jugar al campito; de las noches interminables con los remedios caseros elaborados por la sabiduría materna; de la radio para escuchar todo lo que se podía entonces y sancionar personalmente la sintaxis; de la caja del dinero que el padre no sabía dónde guardaba; del 125, que no era un modelo de utilitario sino los tres dígitos de un modelo de teléfono antediluviano que necesariamente pasaba por la centralita y desde  el que rompió la virginidad del género de la entrevista para convertirse, como no podía ser de otro modo, en imborrable; del patio; de los primeros libros devorados con fruición; de los suecos en la foto y del comedor donde Carmela, ausente por un quebranto de salud, servía incomprensiblemente al mismo tiempo el pescado y la carne.
         Aquel era el núcleo, el fértil y ubérrimo territorio de la memoria, donde el escritor portuense estaba en su salsa, explicando con minuciosa precisión las vivencias y las experiencias, retrotrayéndose al pretérito perfecto, del que habla sin reservas, como si aun quedaran vericuetos que atravesar. Y plasmar.
         Todo sigue siendo familiar e intimista en aquel territorio pero hay que reconocer al escritor portuense que haya agradecido con emotividad el acompañamiento y haya universalizado tales valores en su escritura, tan realista y tan asequible a su vez para la imaginación interpretativa. Este fue un viaje, un recorrido diferente. Lo hizo como sabe: con lucidez y sin regatear un solo episodio.

         Si todos tenemos un pasado, que Cruz se enorgullezca del suyo es natural.   

sábado, 10 de octubre de 2015

UN PLAN PARA EL LAGO

Como no es frecuente que el pleno del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz apruebe iniciativas políticas por unanimidad, hay que destacar el hecho cuando se produce. Y como quiera que se trata de una relativa al complejo turístico 'Costa Martiánez', necesitado de una actuación vigorosa que entrañe una revisión profunda de la gestión que se ha venido haciendo en los últimos años, ese acuerdo político es acreedor de esperanza y de confianza.
Ya veremos cómo se traduce. Por ahora solo es un primer paso pero indicador de una voluntad política que, en sí misma, contiene un compromiso para trabajar en una misma dirección: el complejo tiene que dejar de ser noticia por aspectos negativos, como han venido menudeando, incluidos los oscurantismos en determinadas fases de la gestión cotidiana, las redes políticas clientelares tejidas sin control y hasta algunas diferencias políticas fruto de un reparto de competencias poco operativo y coherente. La joya de la corona merece un tratamiento constante y sostenible que signifique, de forma visual, la voluntad de todos, trabajadores y usuarios, en mantenerlo en perfecto y atrayente estado de utilización. Hay que valorar y ser conscientes de lo que ha significado esta infraestructura para el desarrollo de la ciudad y de la isla entera.
El caso es que el pleno, a propuesta del Grupo Municipal Socialista, ha aprobado afrontar un Plan Integral del Gestión para el complejo. Teóricamente, con ello se garantiza la titularidad y la gestión pública. Para los socialistas en el Ayuntamiento, es fundamental que el Plan "ayude a sacar todo el aprovechamiento posible de Martiánez". Este aprovechamiento es un concepto que debe estar ligado a la calidad de las prestaciones de servicios que allí se haga. Importa tanto el acceso físico a la instalaciones como el mantenimiento de las mismas y la atención en las unidades interiores de explotación (Un usuario nos comentaba personalmente días pasados que a las seis de la tarde pidió en uno de los bares un paquete de papas para su hijo y el dependiente le ofreció un bocadillo de salchichón, porque ya había recogido todo y no le iba a hacer abrir de nuevo para despachar el paquete de papas).
Que el Plan también sirva, por cierto, para impedir la instalación de mobiliario y elementos decorativos poco o nada armónicos con las características del complejo, como denunciamos en solitario hace unas semanas. No digamos de la colocación de lonas o soportes publicitarios en los tejados de las edificaciones de la 'Isla del Lago'. Hay que poner punto final al mal gusto, al abandono, al pasotismo, al oscurantismo y al deterioro sin freno.
Entonces, si como parece desprenderse, la privatización ya no entra en los planes de quienes desde hace años abogaban por ella -pudimos, durante nuestra pertenencia a la corporación, frenar un intento en el último minuto-, se trata ahora de no perder demasiado tiempo en la elaboración de ese Plan Integral -no sobraría hacer consultas ciudadanas sobre el particular- e implementarlo. Como bastión de los recursos públicos, hay que cuidar y rentabilizar al máximo el complejo y hay que esmerarse en la gestión, revisando todo lo que sea necesario para evitar el caos que se barruntaba y se critica, sobre todo, en redes sociales.

  

viernes, 9 de octubre de 2015

REVELACIONES DE CARLIN

John Carlin (Londres, 1956) casi terminó saturado de preguntas sobre fútbol y acabó él mismo sugiriendo que se hablara de otros asuntos, de aquéllos que le habían traído hasta Periplo, el Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras que tiene como marco el Puerto de la Cruz. No quería dejar de sacar El corner inglés, título de su sección semanal en El País, pero se le vio con más ganas de desgranar las vivencias y las peripecias de su rica vida profesional, sobre todo en la última parte de sus revelaciones ante un público expectante que interrogaba sobre una de las materias que le han encumbrado. Casi era inevitable que ello sucediera en la cálida noche portuense, durante la cual, Eduardo García Rojas, sustituto de Antonio Lozano, ofició de atinado entrevistador impuesto en cultura cinematográfica.
Así, Carlin contó cómo hubo de interrumpir un planificadísimo viaje por varios países africanos cuando desde el Real Madrid le llamaron para que hiciera la primera entrevista a David Beckham, tres días después de su fichaje. Las dudas le abrumaron pero el interlocutor del momento en que recibió la llamada, en Nairobi, las despejó diciendo que el tren pasa una vez. Antes, se había referido a la "mano de Dios" de Maradona (y su iglesia) y a José Mourinho, el entrenador portugués, con el que no hace buenas migas. 
Y también reveló el proceso que desembocó en Invictus, la película inspirada en su novela Playing the enemy, traducida como El factor humano, protagonizada por Morgan Freeman y dirigida por Clint Eastwood. Carlin hizo algo más que escrutar la personalidad de Mandela para persuadir a Freeman que logra, ya saben, una interpretación magistral. Cuando el agente de Carlin le telefoneó para decirle que Eastwood estaba interesado, lo primero que hizo preguntarle si estaba sentado. Un par de días después, ya había un guionista entrevistándose con el periodista y escritor inglés a quien se le vio cómodo y sincero detallando los pasos, describiendo las escenas donde se fraguaron ciertas decisiones.
John Carlin, hijo de madre española, hizo gala de la cercanía que le caracteriza. Es su filosofía de la vida, quizá porque sus padres, "sin su permiso", le trasladaron a Buenos Aires, a los dos años de edad. Reveló que le interesaba cualquier persona y que encontraba en las historias que escuchaba una fuente de inspiración. El autor atravesó la línea divisoria entre el periodismo y la literatura sin que se notara: "Un periodista que escribe libros". Descubrió el pueblo de Islandia para rendirse a él y confesar la admiración por su tenacidad. Contrastó las circunstancias condicionantes en varios países africanos. E hizo gala de su humor mientras relataba lo que había ocurrido para que la película La jungla de cristal, con Bruce Willis de protagonista, también contara con alguna inspiración suya.
Carlin, en fin, basculando entre la historia y el mito (o los mitos), hizo honor al espíritu de esta edición de Periplo: el viaje del periodismo.

jueves, 8 de octubre de 2015

EL BAILE DE LOS POLÍTICOS

Cuando el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, intervino en un popular programa de televisión, un 'reality' de gran audiencia, rompía esquemas y empezaba a coleccionar testimonios críticos. Que si no era el marco apropiado, que qué pintaba un político aspirante a la presidencia del Gobierno conversando con un presentador tan controvertido... 
Después, llegan las elecciones catalanas y el candidato socialista a la presidencia de la Generalitat, Miquel Iceta, comienza a soltarse unos bailes en plena campaña que terminó siendo casi más noticia por eso que por sus posiciones políticas. Lo hacía tan bien que hasta le dedicaron programs y le pedían en los mitines que repitiera.
Y ahora es la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, la que se se descuelga en otro programa de televisión con baile y acompañamiento coreográfico. Por si faltaba algo, en un gesto suplementario de frescura y espontaneidad, terminó besando la calva de uno de los acompañantes.
Quienes se rasgaron las vestiduras criticando a Sánchez e Iceta no han tenido más remedio que tragar. Su silencio les delata. Pero da igual: se impone la moda del baile de los políticos. Y éstos han encontrado una fuente de actividad para promocionarse y recuperar terreno ante la ciudadanía cabreada y desesperada. Al menos, seguro que les dedica una sonrisas. Y hasta se polemizará sobre si lo hacen bien o no. Da igual: a bailar se ha dicho.  

miércoles, 7 de octubre de 2015

GALARDÓN PARA EL TIGAIGA



El hotel Tigaiga, localizado en pleno parque de Taoro, en el Puerto de la Cruz, acaba de ser distinguido por el turoperador alemán TUI con uno de sus premios relevantes, el Holly. Ya son veintiuno de esta modalidad que el establecimiento ha recibido de forma consecutiva. El Holly 2015  viene a reconocer, cada otoño, los cien hoteles vacacionales más populares entre sus clientes.
Como el Tigaiga está acostumbrado a galardones -son más de sesenta los que colecciona en sus estancias y vitrinas-, no sorprende esta distinción que, en cualquier caso, significa otro espaldarazo a la constante sensibilidad de sus propietarios y personal para mejorar las instalaciones y cualificar una oferta que siempre tuvo en el trato humano una seña de identidad. Puede darse por completado el proceso de renovación llevado a cabo en habitaciones, dependencias interiores, zonas comunes y jardinería, esta última uno de los grandes atractivos en un entorno natural muy singular.
El hotel, de cuatro estrellas, fue edificado en los últimos años de la década de los cincuenta. Ya en 1961 obtenía un premio concedido por el Cabildo Insular de Tenerife en el concurso “Por un Tenerife más bello, limpio, alegre y optimista”. A partir de ahí, una colección de premios y reconocimientos.
Es de justicia mencionar a Enrique Talg Wyss, su anterior propietario, uno de los hoteleros tinerfeños más sensibles con el medio ambiente. Sus hijos han heredado esa vena y se esfuerzan en lucir esa divisa, esmerándose en las virtudes que les inculcó el inolvidable Enrique. Un busto, en uno de los jardines del Taoro, cercano al hotel, perpetúa su memoria.
El viejo Talg se sentiría orgulloso de la continuidad de esa obra, callada, perseverante, mostrada de forma fehaciente a los operadores turísticos. Todo gusta del Tigaiga: jardines, piscina, restaurante, ambiente y, sobre todo, la atención de su personal. Por eso se alojaron ahí tantos personajes de renombre -uno de ellos, Gerard Schoreder, canciller de la República Federal de Alemania, disfrutó allí de una navidades antes de ser elegido- que encontraban en el hotel y sus alrededores un remanso de tranquilidad, de atrayente acogida, de un silencio que solo es interrumpido por el paso de los vehículos y, en otro tiempo, por los graznidos de los pavos reales que merodeaban por los alrededores.
El Tigaiga es el ejemplo del amor por la obra bien hecha. Una clientela fiel hace todo lo demás.

martes, 6 de octubre de 2015

ADELANTADOS FEDATARIOS EN EL NORTE

Llegamos con toda la ilusión y todas las ganas del aprendiz. Se diría que la vocación periodística encontró su vía natural. El deporte era el ámbito escogido, en el que nos habíamos iniciado y en el que simultaneábamos el medio radiofónico. Tuvimos el privilegio de asistir al parto de un periódico y conocer a fondo sus entretelas, cumpliendo horarios y turnos, asimilando los  métodos de producción ('pasando página', que se gritaba entonces, para que toda la redacción se enterara), incrementando los contactos, cuidando y cualificando las fuentes, adelantando material cuando era posible... Demasiados gerundios como para que Leopoldo, a estas alturas, no lo reproche.
    Fue en la segunda mitad de la década de los setenta del pasado siglo. ¡Cómo pasa el tiempo!, con permiso de Silvio Rodríguez. El Tenerife, en Segunda división. El Náutico, encestando casi a la desesperada en Anaga para sobrevivir. El Tres de Mayo, sembrando para dar un salto. La lucha canaria, abriéndose paso a brazo partido con Eligio Hernández, entonces juez, para estructurarse de una manera más sólida. El fútbol regional, agotando las rivalidades antes de dar el salto a un grupo de Tercera división (tremenda conquista). El boxeo, apagándose la llama de los gimnasios y en crisis de figuras. Las federaciones deportivas y los organismos, languideciendo a la espera de gente nueva y de estructuras más modernas. Los deportistas individuales, paseando con resignación y generoso espíritu de superación sus tribulaciones... Más gerundios, pero ese era, a grandes rasgos, el panorama de la realidad deportiva de entonces, contemplado desde el puente de la información que nos brindaba DIARIO DE AVISOS. Tan solo obtener un resultado de un partido disputado en horario nocturno y que la competencia no insertaría al día siguiente, era todo un estímulo. No digamos cuando lográbamos unas declaraciones de un aspirante a un título mundial o disponíamos en solitario del testimonio -nos lo currábamos: allí estábamos en Los Rodeos aquella mañana de domingo- de una figura universal como Pelé.
    El periódico se tomó en serio el deporte y quiso tener una sección  potente que estuviera en consonancia con los avances y los cambios que se operaban en el deporte español y en la información deportiva del país. Se quería un tratamiento distinto, con crónicas y entrevistas ágiles que, sobre todo, reflejasen la actualidad. Luego se sucedieron la atención a los deportes minoritarios y géneros como el reportaje o la opinión en forma de comentarios y columnas. Una red de corresponsales y colaboradores que engrosaba poco a poco completaba las aspiraciones de una cobertura amplia y diferente. Fue un tiempo exigente, desde luego, pero enriquecedor, en el que no faltó osadía para tratar algunos asuntos, en el que contrastamos intereses, presiones, descontentos, insatisfacciones, reveses y efímeras glorias, si se permite la expresión. De todo eso, de las enseñanzas cotidianas y de los consejos y de las correcciones que aportaban quienes más sabían y quienes atesoraban experiencia profesional, nos imbuímos para curtirnos. Supimos lo que era asumir responsabilidades. Fue una etapa memorable, en la que el periódico fraguó credibilidad y ganó predicamento entre los seguidores del  deporte. Lo fácil es decir que excelentes compañeros tomaron el relevo de quienes incursionaron en otros caminos pero es completamente cierto: el espíritu de superación caracterizó su desempeño a medida que cambiaba la realidad deportiva insular.
    Vocación por lo local
        Una nueva etapa arrancaba con la reinstauración de la democracia. El periódico acreditaba su compromiso con la protección de las libertades y el pluralismo político. Y ahí, desde principios de los ochenta, abogó por la potenciación de lo local. Más información de los municipios, donde había que descubrir enormes potencialidades. Las páginas de entonces, desde luego, contribuyeron a conocer mejor la realidad local y hasta cómo eran o cómo se perfilaban los nuevos munícipes, salidos de la convocatoria electoral de abril de 1979. Con sus mayorías y sus alianzas, con sus proyectos, sus penurias, sus aspiraciones y sus deudas. Casi todo por hacer, ciertamente.
    Los responsables del periódico entonces tuvieron claro que era necesario ocuparse de lo local. Y así fue moldeándose esa vocación que se plasmó, por ejemplo, en la apertura de delegaciones desde donde se aglutinaba la información y la publicidad que nutría los contenidos del rotativo. El norte fue primero, en el Puerto de la Cruz, concretamente. Otro alumbramiento: allí abrimos, en un pequeño y céntrico apartamento alquilado, un espacio que conocieron muy bien políticos, empresarios, sindicalistas y agentes sociales, no solo de la ciudad sino también del valle orotavense y, por extensión, de otras localidades norteñas. Es de justicia mencionar al gerente de entonces, Pepe Capón, quien al principio recelaba pero luego terminó reconociendo el valor de contar con aquella reducida oficina en la que el gran Enrique Serrano instaló un laboratorio fotográfico, mientras Chicho Vázquez telefoneaba a los cuerpos policiales pidiendo datos de algún suceso. Con el paso de los años, la delegación llegó a contar con siete personas. Todo el mundo sabía que el diario tenía una sede en el Puerto que evitaba llamadas o desplazamientos a la capital. Sobres con información, anuncios, maquetas y fotos eran remitidos en guagua hasta Santa Cruz hasta que los horarios lo permitían. Eran los tiempos en que se vendían en el valle hasta quinientos ejemplares. Luego, ya con Gustavo Armas oficiando en la gerencia, mejoraron las dotaciones tecnológicas y la conectividad propició elaborar hasta cuatro y cinco páginas que llevaban el sello de la Delegación que figuraba, además, en el 'staff' de la edición. Fue más fácil, por supuesto, informar sobre los plenos que finalizaban a horas intempestivas, eventos deportivos nocturnos o sucesos que requerían de búsqueda de datos.
    En la delegación, por cierto, cuajó también, en la segunda mitad de los ochenta, la edición alemana de DIARIO DE AVISOS, Wochenspiegel, en la que la señora Lidner y Teresa von Luvetzow, junto a la eficaz Ulrike, forjaron una leal clientela y elaboraron un producto pionero que fue reconocido en otros lares y anticipó ediciones similares en otros idiomas.
    Esa vocación por lo local subsiste, aunque sea a duras penas, fruto de la crisis y de las transformaciones que ha sido necesario afrontar. Cuando, ya en los noventa, dejamos aquella delegación, fue imposible eludir un cierto aire de tristeza. Allí seguimos aprendiendo y empezamos a desarrollar el género de opinión. Allí se guardaba una sustanciosa experiencia periodística que consignó dar paso a otros compañeros que, con mayor o peor fortuna, pero siempre con la mejor voluntad, forjaron estimables lides periodísticas. Por allí desfilaron Mariano López Palacios, José Manuel Martín, Leopoldo Ledesma, Lorenzo de Ara, Vincenzo Cherubino, Moisés Pérez, María José Marichal, Agustín González, Fran Domínguez y Santiago Toste (Perdón por alguna omisión).

    Es satisfactorio comprobar, en cualquier caso, que todo esto forma parte de la trayectoria de un periódico que cumple ciento veinticinco años. La delegación, a su modo, dinamizó el periodismo y la vida social y política de una ciudad y de una comarca en un momento clave de la historia de Canarias. DIARIO DE AVISOS, aunque resulte un tópico, con su vocación por lo local, fue un auténtico y avanzado fedatario de la actualidad.

lunes, 5 de octubre de 2015

FANTASÍAS DE JORGE PÉREZ

Jorge Pérez Rodríguez (La Laguna, 1971) exhibe en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) sus lúcidas interpretaciones de San Borondón. En treinta y dos cuadros, de distinto tamaño, divididos en tres bloques: la obra pictórica original, trabajos al óleo; la obra gráfica, con una serie de  reproducciones y los bocetos, hechos a lápiz, grafito y creyón. La isla imaginaria, la isla invisible, el territorio mágico y fabuloso, espléndido y fértil para la creatividad literaria y pictórica, lucen sugestivos y atrayentes abriendo claramente las ventanas de una nueva experimentación a cargo del artista.
         El manuscrito de la Navigatio Sancti Brendani (La navegación de San Brendano), a cargo de monjes evangelizadores irlandeses, redactado en torno a los siglo X y XI, inspira a Pérez, que insiste en una obra pletórica de fantasía, sin límites a la hora de expresarse. “No encontramos plantas sin flores ni árbol sin frutos. Las piedras allí son preciosas”, dice el texto traducido y  el  pintor se recrea. Reaparece, como la isla, como la tierra de promisión que aquéllos buscaron, para dejarnos esta peculiar realidad, impregnada de variedad polícroma, tan dinámica, tan viva. Claro: sus fortalezas están en el dibujo, en la línea, de modo que el acabado final sea tan detallado y a partir de esa solidez sea posible admirar el colorido de sus cuadros. Cree Pérez que el óleo, la pintura tradicional, tienen mucho terreno por donde discurrir  y descubrir, aunque las nuevas tecnologías atrapen y resulten utilísimas a la hora de hacer una composición, por ejemplo.
         Así, poniendo un punto seguido con esta exposición, piensa ahora en un libro que le libere de la propensión al encasillamiento que él mismo reconoce. Quiere superar lo monotemático, después de haber exprimido, fiel a sus ideas, el viaje legendario de Brandán (Brendani) traducido en un discurso artístico minucioso después de haberse sumergido en un concepto al que exprime todo el jugo, “tratando mucho el detalle y haciéndolo sin fronteras -explica- siempre intentando añadir algo nuevo para poder seguir creciendo en mi propia imaginería y aumentar de este modo mi vocabulario pictórico”.
         Jorge Pérez navega, pues, con otros rumbos. Empiezan a quedar algo lejos las influencias del 'cómic' y del propio Dalí. Pero prevalecen los afanes de originalidad que seguro será apreciada en la pintura al óleo y al grafito que son sus técnicas preferidas. En el IEHC deja un sello inconfundible, en su momento exploratorio: en cierto modo, un tributo a la fábula y la leyenda, interpretaciones inagotables que subliman el misticismo. Su libro en proyecto, según parece, aspira a ser una cierta liberación.

         Veremos.

viernes, 2 de octubre de 2015

UN BIC EN EL PUERTO

La iglesia de San Francisco y los bienes muebles vinculados a la misma, entre los que se encuentra la antigua plaza del mismo nombre, hoy plaza del Doctor Víctor Pérez, serán declarados Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de monumento, según ha resuelto la consejera de Juventud, Iguldad y Patrimonio Histórico del Cabildo Insular de Tenerife, Josefa Mesa Mora.
        Se trata de un paso más en el expediente que se tramita desde 2013, en el que se personó, por cierto, el psicólogo portuense Melchor Hernández Castilla, de probada sensibilidad con la protección y conservación del patrimonio de la ciudad. Hernández, en este caso, se mostraba partidario de la ampliación en virtud de la pervivencia de una balconada que forma parte del inmueble número 4D de la calle Agustín de Betancourt, anexa al recinto Parque San Francisco (actualmente inutilizado), pues sería el único elemento que se conservaría del antiguo convento franciscano.
        Los servicios competentes del Cabildo Insular desestimaron tal consideración al entender que “la balconada de referencia, que aparece reflejada en una fotografía de 1973, ha desaparecido casi en su totalidad, de la que solo se conserva un pequeño tramo de poco más de tres metros, en muy mal estado de conservación y adosado a un cuepor de fábrica también transformado”.
        La resolución aprobada, además, entiende que “el entorno de protección de la iglesia de San Francisco, que se extiende a la totalidad del citado Parque San Francisco, junto a la propuesta de amploiarlo para incluir la plaza del Doctor Víctor Pérez, es suficiente para garantizar la prevención de posibles impactos que afecten a la contemplación, disfrute o estudio del BIC. Tampoco existen elementos patrimoniales lo suficientemente relevantes como para ampliar, por este motivo, el entorno de protección ya establecido”.
        Pese a la desestimación, hay que agradecerle a Melchor Hernández Castilla su preocupación por la defensa de los valores patrimoniales históricos y arquitectónicos del Puerto de la Cruz, donde tanto se ha perdido por inhibición y pasotismo. Esta declaración de BIC, con su delimitación perfectamente establecida, incide, tal como se recoge en el Anexo I del anuncio del Cabildo Insular publicado en el Boletín Oficial de Canarias número 191, del pasado miércoles 30 de septiembre, en la necesidad de proteger uno de los inmuebles históricos de mayor relevancia de la ciudad, “fijando un entorno de protección que englobe el solar que correspondió al antiguo complejo conventual, hoy muy transformado, así como a los espacios públicos inmediatos al trmplo, incluyendo la plaza del Doctor Víctor Pérez”. En dicho Anexo, se advierte que “se pretende prevenir el efecto de obras, usos e intervenciones que puedan generar impactos que devalúen la imagen de la iglesia o que degraden espacios de interés dentro de este ámbito como el correspondiente a la plaza”.

        La incoación del expediente continuará con la notificación a la Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias. A la espera de su ratificación y aprobación definitiva, habrá que congratularse.

jueves, 1 de octubre de 2015

REPUNTE DE LAS AGENCIAS DE VIAJES

Hay que alegrarse del repunte que parecen experimentar las agencias de viajes, uno de los sostenes del negocio turístico, castigado también por la crisis que se ha llevado por delante no pocas empresas, algunas de medio de vida familiar y otras de reducida dimensión.
En el foro promovido por la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (ACAVE) se ha tratado el asunto con moderado optimismo por los participantes. Este subsector concreto de las agencias se va recuperando paulatinamente, tal es así que puede hablarse de pequeños establecimientos que han sobrevivido y de otros, de igual condición, que van surgiendo en cualquier parte, no obligatoriamente destinos turísticos.
Hay que alegrarse por los puestos de trabajo que se salvan o se crean. A pesar de que las fórmulas preparatorias de viajes y desplazamientos han cambiado notablemente, a partir de la ampliación de negocios y de la implementación de nuevas tecnologías, las agencias tienen que seguir siendo útiles. No puede ocurrir, además, que la bonanza del sector turísticos en general, con cifras de récord, no se viera reflejada también en las agencias, algunas de las cuales, en determinados destinos, labraron y consolidaron una merecida fama de solvencia en la prestación de sus servicios.
En el encuentro empresarial de ACAVE, se ha hablado de perspectivas. Así, las agencias de viajes prevén cerrar el ejercicio del presente año con un incremento de facturación del 8%. Todo da a entender que estamos ante un nuevo ciclo que debe significar más oportunidades para las agencias, muchas de las cuales han demostrado tener casi tan buena cintura como la de los grandes grupos verticales. Ganar la batalla de la venta directa parece ser el gran reto de las agencias convencionales o tradicionales.
Ese, y el de la especialización pues se trata de un valor añadido en los tiempos que corren, cuando las exigencias de viajeros y clientes se han incrementado dependiendo su accesibilidad a la información y de la capacidad de penetración de las vías promocionales. Teniendo en cuenta que en nuestro país el mercado está muy atomizado, con un 70% de negocios que funciona con un nivel de empleados entre seis y diez efectivos, los agentes de viajes deben seguir esforzándose en la captación y en la oferta de servicios potentes que merezcan la confianza de los consumidores.
En cualquier caso, es una buena señal que las agencias remonten el vuelo. Tan solo para contrastar que sus yacimientos de empleo no se han agotado.