martes, 15 de diciembre de 2015

FUTURO DEL PERIODISMO

Quienes nos preguntamos qué o cómo será el periodismo del futuro, debemos ser conscientes del vértigo de los cambios. Nunca antes se produjeron a tal velocidad: la revolución tecnológica ha sido determinante y quienes saltamos de la máquina de escribir al ordenador, de los cuatro hilos a la conexión digital y del telecine a la transmisión de imágenes vía móvil, sabemos que a tales impresionantes avances sucederán otros que casi nos harán hablar de milagros para contrastar costos y productos periodísticos aptos para el consumo y las audiencias crecientes.
         La prensa se vio en su día amenazada por la inmediatez de la radio pero siempre hubo que aguardar a la edición impresa para leer o asegurarnos lo que ya sabíamos. Durante décadas funcionó el convencionalismo de enterarnos en los periódicos al día siguiente de los hechos. La radio estaba ahí, en directo, transmitiendo acontecimientos para alimentar la imaginación. Hasta que la televisión proporcionó la imagen de lo que sucedía cerca de casa o en todo el mundo y ya estábamos debidamente informados, manipulaciones o sesgos aparte, que ese es otro debate. Y ahora es Internet con la que se accede a la información del futuro inmediato: proyectar el porvenir casi (o sin casi) para anticiparlo.
         En efecto, nada parece imposible. Los avances no se detienen. Ni ralentizan su marcha siquiera mientras la crisis sigue golpeando al sector y a la profesión misma. Por eso los periodistas debemos esforzarnos en nuestro cometido para estar a la altura de estos cambios que, a su vez, generan altos niveles de exigencias en la sociedad de nuestros días. Si la competencia siempre fue un concepto a tener en cuenta para superarse, la competitividad adquiere en nuestros días mayor importancia para ganar la confianza y la credibilidad.
         Los cada vez más perfeccionados soportes, los nuevos formatos narrativos audiovisuales, los audaces diseños y los servicios complementarios obligan al periodismo a esmerarse para dar respuestas adecuadas y convincentes y para afrontar retos comerciales apremiantes. Los periodistas buscan la información y la redactan cuando la obtienen pero alguna teoría defiende ya, abiertamente, su papel simultáneo de productores, diseñadores y ejecutivos de proyectos. Esa es, a grandes  rasgos, la dimensión del cambio que les afecta.
         Fran Barquilla, periodista multitarea y consultor de comunicación, se ocupa en uno de sus trabajos de ese futuro periodístico. Arranca de una premisa: la información, hoy por hoy, se articula a partir de la imagen. Es la hora del denominado periodismo visual. O lo que es igual: los recursos audiovisuales son lo primero… para todo.
         Recomienda expresamente que no se debe olvidar el periodismo prospectivo: el profesional está para informar y ayudar a entender las características del mundo que está llegando. El prospectivo -dice Barquilla- es un periodismo decididamente orientado hacia el futuro para el beneficio de la sociedad.
         Finalmente, habla del periodismo como proyecto. Y detalla: “Un proyecto en el que los objetivos editoriales también están orientados a grandes eventos, a organizar, a alinear, planificar, gestionar el equipo y la acción, detener, reiniciar, probar, repetir esquemas. Por eso son muchos los actores que participan de esta construcción y, por lo mismo, el papel del editor o del redactor-jefe es más que el de un mero selector de temas”.

         Lo estamos comprobando en los tiempos más recientes, en esta época de campañas electorales. Los medios escritos ensayan fórmulas y formatos que resulten atractivos para ganar lectores o para una mejor y mayor cobertura. Deben procurar, en cualquier caso, que no se desvirtúe el producto periodístico y que prime el interés informativo. Ahí reside el valor del proyecto o de la iniciativa informativa que querrán madurar y consolidar.

lunes, 14 de diciembre de 2015

VENEZUELA, NUEVA ERA

Se ha cumplido una semana del incontestable resultado electoral en los comicios legislativos de Venezuela. Apabullante triunfo de la oposición y doliente derrota del régimen, como se prefiera. A lo peor es un poco drástico, pero las revoluciones también mueren. Lo cierto es que una nueva era se inicia en el país hermano, donde, en cualquier caso, hay unas cuantas incógnitas que despejar hasta contrastar que funciona el Estado de derecho y superar las incertidumbres tanto coyunturales como estructurales. No será fácil, en medio de un clima de crisis económica y de valores.
         Tampoco es tiempo para chanzas (“El peor error de Chávez fue designar sucesor a Maduro”, circulaba en una red social en la misma madrugada electoral) cuando la inseguridad ciudadana alcanza niveles inimaginables, la inflación sigue disparada, el precio del petróleo continúa en caída libre, el aislamiento geopolítico es un hecho evidente y el desabastecimiento o las ásperas dificultades para acceder a los productos básicos ocasionan auténticos estragos en la sociedad venezolana (“Un pueblo con hambre no va a votar”, dijo, por cierto, un dirigente revolucionario para explicar la debacle).
         En tanto se suceden reacciones inquietantes y despechadas de los gobernantes derrotados, lo más importante es que los principales responsables de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) timoneen la situación de modo que los cambios sociales, económicos y políticos que han de operarse sean viables, respetables y garanticen una convivencia plural y pacífica. La heterogeneidad de esa Mesa, que agrupa a cuarenta y dos formaciones políticas, es una complicación misma pero ya que ha nadado contra viento y marea, en un titánico esfuerzo, debe ser consciente ahora de que no es cuestión de morir en la orilla de la división, de los revanchismos y de los apetitos políticos desordenados.

         Debe entender que Venezuela es un país dividido, con una clamorosa fractura social. Por tanto, la MUD debe administrar sus réditos electorales con generosidad y visión de futuro pues los problemas que padecen los venezolanos no se arreglan en pocos meses, cuando deben  afrontar, por ejemplo, un escenario político tan desconocido como es la cohabitación de una mayoría social indiscutible con un presidente revolucionario y cabeza visible de una franja importante que aún arropa los principios y las convicciones de un proceso iniciado por Hugo Chávez Frías. Paradójicamente, serán su Constitución y sus leyes -a la espera de modificaciones- las que ahora haya de soportar. Pero que tenga muy presente la Mesa el pensamiento y el desempeño de Henrique Capriles Radonski, actual gobernador del Estado Miranda y candidato a la presidencia de la República en dos oportunidades: su estrategia de no responder con enconos ni alimentando discordias desde una posición de unidad política fortalecida y participar sin reservas cuando llamen las urnas, ha sido decisiva para que alumbre esa nueva era en la que, basándose en la experiencia, casi está prohibido cometer errores. Esa mayoría indiscutible debe evitar imposiciones absolutistas, no sea que éstas hagan rebrotar no solo los legítimos afanes de recuperación de quienes ahora han palpado la amargura de un revés electoral sino las fáciles interpretaciones de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

sábado, 12 de diciembre de 2015

TRIBUTO A TOM HERNÁNDEZ

Las segundas jornadas sobre Historia del cine en la isla de Tenerife, promovidas por el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias, rinden tributo a la memoria del actor portuense, Tom Hernández. Se iniciaron anoche, en la sala Timanfaya, con una conferencia de Moisés Raya Pérez,  investigador y miembro de la Sociedad de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Canarias.
Hay que reconocerle a Raya el trabajo realizado para que se conozca mejor la trayectoria de “Tom Hernández, un tinerfeño en Hollywood”, que ese fue el título de su intervención, presentada por Iván López González quien, oportunamente, intercaló algunas preguntas y precisiones para enriquecer la propia exposición y reivindicó ayudas de instituciones públicas para las jornadas y la Filmoteca Canaria.
Raya destacó la personalidad de Domingo, Tom o Tommy, como era reconocido artísticamente. Su versatilidad para papeles de muy distinta condición. Fue interesantísimo el complemento videográfico al introducir, muy bien secuenciados y editados, breves fragmentos de películas en las que intervino, además de testimonios de algunos parientes y del director de la última filmación que rodó. En presencia de numerosos familiares, tuvo tiempo además para dedicar a Pepe Hern, nombre artístico del hermano de Tom, también actor, docente en Estados Unidos, a donde también había emigrado, durante muchos años.
La investigación de Moisés Raya permite, desde luego, que la figura de Tom Hernández empiece a ser algo más que una difusa o anecdótica referencia en la historia local. En su momento, cuando nos dio a conocer el proyecto, le animamos, precisamente haciéndole ver la necesidad de potenciar el conocimiento de destacados personajes directamente vinculados a la localidad. Hernández siempre se sintió tinerfeño, siempre lució su condición de portuense. Si en San Diego le encumbraron y le recuerdan anualmente en una de las más populares ferias norteamericanas, es de justicia que en su localidad natal reciba este homenaje que continuó con la apertura, en la misma sala, de una exposición de afiches, fotografías y objetos personales. Para hoy está prevista la proyección de un cortometraje del propio Iván López que hace una aproximación audiovisual a los dos actores, Tom Hernández y Pepe Hern.
La convocatoria es apta para que rescatemos una entrada publicada en marzo de 2012, alusiva a la trayectoria del primero, “el portuense que descubrió a Raquel Welch”, según titulamos. Decía así:

“Nacido en 1915 en el Puerto de la Cruz, Domingo Tomás Hernández Bethencourt sintió desde temprana edad la llamada de la interpretación. A los cinco años, en compañía de sus padres y un hermano mayor, viajó a California. Su formación en el ámbito del teatro le fue acercando a círculos cinematográficos: se convirtió en un artista. Su nombre: Tom Hernández.
Le conocimos a finales de los setenta, en uno de los viajes a su localidad natal. Le gustaba pasear y conversar con amigos en la plaza del Charco. Hablaba un español macarrónico, al cabo de tantos años en los Estados Unidos. Lo puso de manifiesto cuando intervino en el acto de inauguración del cine ‘Timanfaya’, invitado por sus propietarios: agradeció vivamente al matrimonio “Perrggy and Terrgge” (Pedro González y Teresa Cruz) su gesto e hizo un breve y apresurado recorrido de su trayectoria artística.
El fue quien descubrió a Raquel Welch, inicialmente conocida como Raquel Tejada, aquella imponente y deslumbrante mujer -a la que llamaron “El cuerpo”- que rodara, allá por 1966, en Las Cañadas del Teide y en el Llano de Ucanca, escenas de la película “Hace un millón de años”. La animó después de haber sido seleccionada reina en una feria hípica. Vaya si acertó. Hablaba de Raquel con verdadero sentido de la amistad, profesada durante muchos años.
Un enamorado de la historia local, Bernardo Cabo Ramón, reserva a Tom Hernández una destacada glosa en su sitio digital “Puerto de la Cruz: sus gentes y sus cosas”, en la que consigna las apariciones del actor en películas tanto de producción española como norteamericana y de otras nacionalidades. Recuerdo haber visto en un par de ocasiones uno de los títulos en que intervino, “Los comancheros” (1961), donde interpreta el papel de crupier.
Otras películas en las que apareció: “Comenzó con un beso” (1959), “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” (1961) y “Vacaciones en Acapulco” (1963). Varios papeles también en series televisivas de grata recordación como “Laramie”, “Caravana”, “El virginiano” y “Daniel Boone”.
En su entrada dedicada al actor portuense, Bernardo Cabo Ramón relata cómo Tom Hernández fue seleccionado en la Feria del Condado de San Diego para un espectáculo de doma clásica y encarnar la imagen promocional de la convocatoria. Ahí surge el personaje de don Diego, inspirado en hechos reales protagonizados por Diego de Alvarado. Se convirtió en todo un símbolo, en la proyección de la feria durante muchos años, tal es así que se conserva una estatua suya de dieciséis pies en el acceso principal del recinto que perpetúa su recuerdo.
De sus estancias en el Puerto de la Cruz, ya en los años ochenta, se plasma una anécdota. Conversaba en vísperas de la festividad de Epifanía con Antonio Ortiz Hernández, entonces concejal de Turismo y Fiestas, cuando le dijo en aquel castellano macarrónico que resultaba gracioso:
-Antonio, no comprendo. En Norteamerica, viene Papá Noël y cada niño o cada persona tiene un regalo. Aquí se celebran el 24 de diciembre y los Reyes Magos y a casi todo el mundo le parece poco un solo obsequio. Por eso se ve a tanta gente comprando. Pero no lo entiendo. Eso es un consumo incontrolado. Y una mala costumbre.
Tenía toda la razón, claro.
Este portuense, que en eso y en otras cosas se anticipó a su tiempo, que descubrió a Raquel Welch y al que se sigue recordando en San Diego, falleció en Los Ángeles el 2 de junio de 1984”.




viernes, 11 de diciembre de 2015

REIVINDICACIÓN PROFESIONAL TURÍSTICA



Las centrales sindicales Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores, así como varias asociaciones profesionales directamente vinculadas con la industria turística, han reivindicado la denominada certificación profesional en el sector, un hecho que, teóricamente, debería contribuir a potenciar las oportunidades de promoción.
El planteamiento de los sindicatos y organizaciones se recoge en un documento que han trasladado a los partidos políticos que concurren a las próximas elecciones del 20 de diciembre. Hay unos dos millones de personas en nuestro país que ejercen actividades relacionadas con el turismo. Un número elevado, según las fuentes, pero indeterminado, no dispone de certificados de profesionalidad, razón por la que se encuentran en desventaja, una situación de minusvaloración que, como hemos dicho, repercute en la merma de oportunidades de promoción profesional.
El problema estriba en que muchos trabajadores han asumido sus cometidos y competencias con arreglo a la experiencia profesional y la formación no reglada. Para los sindicatos, la promoción profesional se ve condicionada a menudo por la carencia de una certificación específica. Agregan en su informe el hecho de que cada vez haya más profesionales que deciden ampliar su experiencia laboral en otros países, lo cual "conlleva la dificultad de acreditar sus competencias, lo que les sitúa en un escenario de minusvaloración con respecto de otros".
No obstante, Comisiones Obrer4as y UGT, así como la Asociación de Profesionales y Maitres de España, la de Cocineros y Reposteros, la Asociación Española de Gobernantas y la Nacional de Conserjes de Hotel (Llaves de Oro), recuerdan que "en España contamos con un instrumento que puede atender estas vicisitudes, como son los Procedimientos de Acreditación de las Competencias Profesionales".
Por ello, reclaman que este sistema "se extienda a las distintas cualificaciones profesionales establecidas desde el Instituto Nacional de las Cualificaciones, con presencia en la familia profesional de hostelería y turismo".

De esta manera, añade, se cumplirían los siguientes objetivos:
-Introducir el reconocimiento profesional, al dotar de Certificación a los trabajadores y trabajadoras de la Hostelería Española, que si reúnen las destrezas y competencias adquiridas por la experiencia profesional, pero que carecen de este reconocimiento.
-Establecer la Cualificación profesional, como elemento de profesionalización y de calidad en el sector.
-Situar a la actividad turística, en el ámbito de la innovación, la calidad y el desarrollo de un modelo económico con valor añadido.
El déficit del certificado es evidente. Veremos ahora, si se abre el debate, qué dicen los responsables y las autoridades competentes.

jueves, 10 de diciembre de 2015

QUE REPITAN LOS TURISTAS



Informes de la asociación de empresas turísticas Exceltur  indican que, entre cuatro y seis millones de turistas -de los más de sesenta y ocho millones previstos al cierre del presente ejercicio- llegados a España en el presente año, proceden de países afectados por problemas de seguridad interior o inestabilidad política.
Es una cantidad lo suficientemente importante como para entender, entre otras cosas, que será revisado al alza el Producto Interior Bruto (PIB) turístico, por encima del 3,6% anticipado el pasado mes de octubre por la misma entidad.
Y también para plantearse de inmediato en qué niveles nos encontraríamos en caso de que no concurrieran las circunstancias apuntadas, independientemente del repunte del mercado nacional que también hay que consignar en el haber positivo del sector. O lo que es igual, alcanzados tales registros, si se trata de clientes prestados, ¿qué hacer para que repitan? Esa es la cuestión.
El debate queda abierto para determinar si este país está en condiciones competitivas de fidelizarlos.


miércoles, 9 de diciembre de 2015

VIVIENDAS VACACIONALES

El enredo del alquiler de viviendas vacacionales en nuestra Comunidad Autónoma va adquiriendo proporciones cada vez más intrincadas, de modo que encontrar la salida al problema, a la vista de los intereses contrapuestos y de las propias diferencias políticas, es muy complicado. La iniciativa del Grupo Parlamentario Popular Canario, consistente en la derogación del decreto regulador, reaviva la controversia hasta niveles de limbo legal que es lo que, en principio, otros grupos parlamentarios -se supone que las asociaciones de afectados también habrán fruncido el ceño después de haber mostrado su aprobación a la fórmula inicial aprobada por el anterior Gobierno- han detectado para mejor proveer. En efecto, empresas y particulares que tramitaron sus licencias con arreglo a lo dispuesto en el actual decreto serían los perjudicados en tanto la derogación acarrearía una evidente situación de inseguridad jurídica, curiosamente uno de los argumentos que, en su momento, sustanció la postura de los populares canarios que ahora niegan la validez del decreto.
            Aunque los objetivos para salir del limbo y de las incertidumbres parecen claros, no lo son tanto los caminos o métodos para alcanzarlos. Se trata de armonizar los derechos de las empresas turísticas y de los agentes profesionales del sector con la incentivación de la economía local, de modo que sea posible crear empleo y hasta mejorar el mantenimiento y la prestación de los servicios públicos. Es más: lo que se quiere -eso es lo que quieren los grupos parlamentarios que apoyan al ejecutivo- es incorporar el alquiler vacacional a la oferta turística reglada, teniendo en cuenta, sobre todo, que cada vez es mayor la demanda de experiencias alojativas diferentes. Ello redundaría, teóricamente, en un aumento de la productividad económica y en más empleo. No en altos porcentajes, desde luego. Los defensores del alquiler vacacional enfocan éste como una ampliación complementaria del modelo implantado en el sector turístico canario. Estamos hablando de unos cincuenta mil propietarios de viviendas vacacionales.
            Pero todo ello, en cualquier caso, hay que hacerlo en las coordenadas de la legalidad. Es importante negociarlas, evaluarlas y pactarlas. Porque se requiere una solución estable y de amplio espectro dada la evolución del sector, de las expectativas que se siguen abriendo y de las tendencias que se van configurando. Las reglas, claras: para que se sepa qué se puede hacer y dónde, en qué suelos es factible aplicar la medida, si al final se alcanza algún tipo de solución satisfactoria que englobe, por cierto, el concepto de calidad, no sea que ciertas proliferaciones vengan a desvirtuar la oferta y el destino. Recordemos que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia también expresó sus dudas al respecto, hasta el punto de reclamar a los responsables de la Administración canaria que suprimieran o modificaran varios preceptos reglamentarios.
            Del enredo, por supuesto, hay que salir. Si hay que modificar normas, que sea para mejorarlas.


martes, 8 de diciembre de 2015

LO QUE NO HACE FALTA

“Para ser buen periodista no hace falta tener el colmillo retorcido, no hace falta ser mala persona o egocéntrico”, dijo Javier del Pino, conductor del programa  A vivir que son dos días (Cadena SER), flamante Premio Ondas 2015 al Mejor programa de radio hablada. Su pensamiento tiene que ser necesariamente compartido en esta etapa difícil para la profesión, afectada por tantos males que terminan condicionándola. Quienes desde hace años venimos abogando por la humildad como virtud distintiva para un ejercicio equilibrado del periodismo y reprobando los excesos de divismo como un mal que termina pasando factura y mermando la propia credibilidad, la confesión de Javier del Pino es muy atinada. Y hasta oportuna, después de aquellos episodios que criticamos en una entrada anterior tras los sucesos de París.
         Precisamente, quizás el radiofonista de la SER la plantee consciente de que no se cumple, de que cada vez son más acentuados los comportamientos profesionales inapropiados. Hay quien señala que el pecado capital del periodista es la soberbia. Seguro que todos los que nos dedicamos a este oficio lo hemos cometido en algunos momentos o en más de una ocasión. Bien hallados los que han aprendido la experiencia, los que han asimilado consejos y recomendaciones de los veteranos, los que han hecho autocrítica y han sabido reconsiderar, porque eso curte la ética y la deontología, porque eso hace crecer y ganar estatura profesional.
         Hay que tener sentido de la autocrítica para distinguir los desvíos, los incumplimientos, los sesgos y hasta la inveracidad. Como hay que reconocer el error y rectificar cuando sea preciso, especialmente cuando se han producido perjuicios probados a los destinatarios de una información o a los aludidos en la misma. El respeto escrupuloso a la verdad y los principios de ecuanimidad deben primar sin concesiones al egocentrismo y sin actuar con maldad. La intransigencia y la terquedad son malas consejeras y alimentan aquellos factores que, de prolongarse, están condenados a consolidar un mal profesional, poco creíble y proclive al desprestigio.

         Por seguir al pie de la letra el pensamiento de Del Pino, debemos esforzarnos, entonces, en ser buenas personas para fortalecer la condición de buen periodista. Hay que huir de las pequeñas y grandes miserias, de la mezquindad, de las maldades, del protagonismo y del proceder antiético. En la redacción, en los platós, ante los micrófonos o en el lugar de los hechos. El compromiso ante los lectores, ante los oyentes y los telespectadores, se forja con el respeto a los fundamentos básicos del ejercicio profesional, máxime cuando éste, hoy en día, debe estar supeditado a un examen permanente en el que cada artículo, cada intervención, si nos apuran: cada opinión, se convierte en una exigencia de los consumidores de información o en una prueba interminable de capacitación.

lunes, 7 de diciembre de 2015

CUMPLEAÑOS CONSTITUCIONAL

En las vísperas del cumpleaños constitucional, quienes encabezan las candidaturas al Congreso de los Diputados por la provincia de Santa Cruz de Tenerife coincidieron sobre una cuestión muy concreta en el debate promovido por COPE Canarias: incorporar (también dicen anclar) el fuero canario, el Régimen Económico Fiscal (REF) en la Constitución. Hay una voluntad política expresada: ahora falta que ese clamor revisionista de la Cartamagna -al que se resiste el partido gubernamental- cristalice, como pretenden, en la próxima legislatura, a partir del indispensable consenso sociopolítico.
         Fue una coincidencia apetitosa, si se quiere, no muy novedosa pues en el pasado ya hubo peticiones similares en discursos de dirigentes y responsables de institucionales autonómicas. Pero que se refresque y se someta al vértigo de los debates, o lo que es igual, sea incluida en las respectivas ofertas programáticas, resulta interesante para estimular su definitiva viabilidad.
         Y es que, al celebrarse el treinta y siete aniversario de la Ley Fundamental en plena campaña electoral, aparte de las solemnidades y las celebraciones, aparte de las declaraciones sobre los valores constitucionales que han favorecido la consolidación de la convivencia democrática, la cuestión misma de la reforma ha cobrado una considerable relevancia. Los afanes de algunos actores políticos, las investigaciones y los planteamientos de estudiosos y expertos así como las tendencias que van configurándose en el mapa sociopolítico del país determinan la necesidad de tomarse muy en serio este asunto si de verdad se quiere hablar con propiedad de nueva política y establecer las reglas del juego para afrontar el porvenir sabiendo qué se tiene y qué se quiere. El futuro vuelve a depender de nosotros mismos, siempre y cuando la representación salida de las urnas el próximo 20 de diciembre sea capaz de dialogar, transar y ponerse de acuerdo.
         Porque son muchas cosas sobre el tapete, dichas sin prelación subjetiva, para analizar y cambiar: el modelo territorial vertebrador, con el serio problema de Catalunya sin resolver; el sistema electoral; el funcionamiento de las Cámaras legislativas (atención a la controversia que suscita el Senado, con algunas opciones políticas predicando su eliminación); la primacía del hombre sobre la mujer en la línea de sucesión monárquica; ciertos nuevos derechos de las personas… y el REF canario, como se ha dicho.
         Si se acepta que es absolutamente consecuente que las nuevas generaciones quieran afrontar las nuevas realidades con sentido de perspectiva y con voluntad de superar la etapa de desafección política y de revitalizar las instituciones, para que la sociedad española progrese, la reforma de la Constitución no admite muchas demoras.  Ayer mismo, en el aniversario, el presidente del Congreso, Jesús Posada, invocaba el espíritu del 78 que hoy debería inspirar la actuación de quienes les sea encomendada la tarea de revisar el texto constitucional. Y así como entonces, primó el diálogo para enterrar viejos atavismos y sellar heridas, en otras palabras, para dar un salto a la modernidad, ahora se trata de reeditar un debate que no es patrimonio de unos pocos y por tanto debe superar toda tentación excluyente o restrictiva. Peor: inmovilista.

         Se trata de mejorar y cualificar el texto. En esa labor, desde luego, todos tienen algo que decir. El debate tiene ya antecedentes y experiencias solventes desde el ángulo político. Hasta una reciente provechosa coincidencia de los aspirantes tinerfeños a sentarse en las Cortes. 

sábado, 5 de diciembre de 2015

LA PENÚLTIMA PIRUETA EN EL LAGO

Es insólito y por tanto, hay que destacarlo: que a estas alturas, con todo lo que ha sucedido, los trabajadores hagan público un comunicado de apoyo a su empresa, causa, cuando menos, estupor. Algo ha tenido que pasar, circunstancias de muy distinta índole tienen que concurrir para que esto se haya producido. Nos ha llamado la atención y por eso nos referimos al asunto, aunque ello significa volver a ocuparnos de la situación del complejo turístico ‘Costa Martiánez’, popularmente conocido por el Lago.
         Los trabajadores salen en defensa y promoción de su empresa. Hablan de condiciones climáticas y de descenso de visitantes, pese a lo cual, aquélla ha mejorado sus ratios económicos y ha cumplido, no sin esfuerzos, los compromisos con la parte social. “Esta empresa representa una posibilidad real de encaminar la situación para dar viabilidad, de una vez, a esta concesión”, dicen en el comunicado en cuya parte final apelan a los partidos políticos y a las instituciones del Puerto de la Cruz y de Tenerife para que, en la medida de sus posibilidades, apoyen a la empresa “y saquen nuestra situación de la arena política para garantizar nuestros puestos de trabajo”. La guinda: “Al tiempo que se consigue eliminar las deudas contraídas por la empresa en beneficio de todos los portuenses y, en particular, de este emblemático recurso turístico del municipio y de la isla”.
         Respetando el criterio de los trabajadores, parece aplicable aquello de los pájaros contra las escopetas. Los términos de su comunicado, en efecto, son reveladores. ¿Acaso de alguna imposición, acaso de algún temor inducido a perder los puestos de trabajo? La posición, en tiempos de reforma laboral, de restricciones, de desmantelamiento del Estado de bienestar y de precariedad en el empleo es, ciertamente, inaudita. Habría que remontarse a la noche de los tiempos para encontrar una postura similar. Que soliciten quedar al margen de la arena política, menospreciando, incluso, a quienes hasta ahora les han defendido, es llamativo. Benditos trabajadores, tendrá que decir la empresa. Sus sindicatos -si es que pertenecen a alguno- no sabemos por dónde respirarán.
         Pero bueno, todo esto trae causa de la confusión que desde hace algún tiempo predomina en el complejo. Desde el mandato anterior, el gobierno local perdió una excelente oportunidad de propiciar una solución al rechazar una comisión de investigación de las concesiones administrativas pedida por la oposición. Y lo que es peor: ¿qué habrá sido de aquel Plan Integral para el complejo aprobado hace unos meses? ¿Habrán redactado ya el primer folio?
         En serio, defensa y promoción laboral (creemos que coyuntural) al margen: la situación del complejo, sus servicios interiores, su gestión no puede continuar por los mismos derroteros. El gobierno local podrá seguir entretenido, si quiere, en políticas clientelares, en recelos clientelares, en ensoñaciones privatizadoras y en indiferencias varias; pero tiene que afrontar la realidad con otro ánimo y con otra iniciativa.
         Porque si las informaciones no son inciertas, el contrato concesional se incumple por parte de la empresa al no haber abonado en el presente año y en los dos anteriores el pactado cánon correspondiente. Que lo sepan los trabajadores: eso significa que el perjuicio es evidente para todos los portuenses, no solo para ellos. ¿Habrá algún informe técnico sobre tales incumplimientos y sus consecuencias?

         No, si al final, terminaremos aceptando que este mandato es el del ‘Shangri-La’  (paraíso terrenal) de las empresas.

viernes, 4 de diciembre de 2015

ARRANQUE DE CAMPAÑA



Es como si los medios audiovisuales se hubieran percatado de que las redes sociales iban por muy delante y se pusieron las pilas con tal de igualarse y no quedarse atrás en la cobertura de la campaña electoral y del período inmediatamente anterior, que no se sabe muy bien donde establecerlo entre opciones libres de cada partido y las estrategias correspondientes.
Lo cierto es que entre entrevistas humanas o de perfil personalizado y debates muy bien promocionados, por cierto, uno de los grandes alicientes de la campaña electoral iniciado hace unas horas es esa suerte de pugilato entre las redes y los medios de comunicación audiovisuales. Aquéllas no quieren quedarse atrás y la prueba es que en el primer debate digital de la historia en España, el llevado a cabo por El País, tuvieron no solo un despliegue activo de primer relieve sino que marcaron tendencias en el postdebate.
Esta, desde luego, ha sido una de las grandes innovaciones de la campaña. Este sí que es un elemento sustantivo que distingue a la denominada nueva política. Y porque sin debates no hay democracia, habrá que congratularse en cuanto sirva para incentivar la afección política, el interés por la política (Pese a lo cual, aún se suceden los episodios en los que muchas personas preguntan cuándo son los próximos comicios o si va a haber elecciones otra vez).
También está la coincidencia con la campaña y el ambiente de las fechas navideñas. Esa es otra. A ver quién quién absorbe a quién. Porque quiérase o no, será complicada una compatibilización. Eso de ver a políticos y candidatos en centros comerciales interrumpiendo los afanes consumistas de los ciudadanos igual no es bien mirado.
Total, que en las primeras horas de la campaña hay gente que ya está pidiendo que llegue el 18-D, fecha de su finalización. Pero no banalicemos: lo que está en juego, dos días después, ya sin encuestas volátiles e interesadas, es lo suficientemente serio como para prestar atención y participar. Oigan, que ese porcentaje de indecisos (19-20) es muy elevado.