martes, 15 de febrero de 2022

Cuando se altera la convivencia

 

Dos hechos con escasa diferencia horaria, ocurridos un día de la pasada semana y que tuvieron reflejo mediático, ponen de relieve la fragilidad de la sociedad en la que nos desenvolvemos en la isla y lo fácil que resulta alterar la convivencia aprovechándose de aquélla. La gamberrada o el vandalismo hacen su aparición porque el marco resulta propicio.

Así, un colegio de Granadilla tuvo que ser desalojado en plena jornada lectiva tras haberse recibido un aviso de bomba con el que se pretendía boicotear un dispositivo de vacunación contra la Covid. Algunas fechas antes, unas cuantas personas, supuestamente vinculadas a colectivos antivacunas, en el exterior colocaron carteles y lanzaron proclamas en los que se oponían a la administración y hasta amenazaron a docentes y sanitarios.

Conclusión: cuatrocientos treinta alumnos desalojados, más profesores y personal. Una jornada prácticamente perdida. Sanidad hubo de aplazar la programación prevista en el centro. Y la sensación de inquietud e incertidumbre que se va extendiendo mientras los autores de la dudosa hazaña disfrutaban los efectos. “Hemos puesto una bomba para que no vacunen a nuestros hijos”, dijo la voz de quien transmitió telefónicamente el aviso.

Independientemente de los derechos que asisten a quienes no quieren vacunarse, los discrepantes, que en esta país se manifiestan (seguramente serán los mismos que luego dicen no haber libertad de expresión) sin ningún impedimento, deben ser conscientes de las repercusiones de la actitud cuando esta genera situaciones como la ocurrida en el sur.

Unas horas después, en la otra vertiente insular, alguien o algunos, incendiaron el drago de San Antonio en Icod de los Vinos. Tuvieron que intervenir los bomberos. ¿Qué daño estaría causando el árbol? El susto alteró la proverbial quietud de la localidad norteña. Ocurrió en pleno mediodía. ¿Vandalismo? ¿Qué intereses guiaban a los autores de esta otra hazaña? A la espera de conocer una evaluación de los daños y si tienen reparación, estamos ante un suceso incalificable que deja a los autores en muy mal lugar.

El caso es que estamos ante comportamientos inquietantes. Se dirá que los avisos de bomba no son nuevos y que quemar el tronco de una especie arbórea resulta un hecho aislado, pero son fruto de conductas torcidas en un contexto social convulso, fácilmente alterable, y en el que los inadaptados se aprovechan de las circunstancias. En el primeros de los casos, se persigue una determinada finalidad. Y en el segundo, otra de intrincada auscultación. En ambas, llamar la atención. Pero a costa de trastornos, sustos y daños, que influyen negativamente, claro que sí, entre quienes padecen las consecuencias.

Serán más o menos conscientes los autores de estas acciones. Que hay que reprobar. Por los daños causados, más o menos materiales. No estamos para juegos en fechas que requieren aún no solo acciones de los poderes públicos sino respuestas cívicas que, enmarcadas en el contexto de nuestras características sociológicas, sigan distinguiendo unas cualidades que la gente quiere seguir admirando. Y disfrutando.

lunes, 14 de febrero de 2022

Las ayudas públicas de cada medio

 

En Francia llevan algún tiempo intentando transparentar la vida interna de los periódicos y de las empresas editoras. Es un asunto complicado, principalmente en lo que concierne a las ayudas que tales empresas puedan recibir desde los poderes públicos. En España, el debate se vuelve áspero, antipático. Primero, porque es un lugar común no solo en conversaciones de bodegón y más o menos desenfadadas; sino porque se recurre al argumento (en sus distintas versiones)para liquidar posiciones antagónicas en cualquier discusión que se precie, a partir de que ciertas lineas editoriales, poco menos, obedecen a inyecciones económico-financieras administradas a las empresas que zozobran y no no pueden abonar la nómina del mes que entra. Los amigos del refranero dirían que por dinero baila el perro.

En el país galo, como decimos, se airea el debate. En efecto, el presidente del Fondo por una Prensa Libre (FLP), y cofundador de Mediapart, François Bonnet, redactor que fuera de los prestigiosos ‘Liberation’ y ‘Le Monde’, ha reclamado ante el Senado francés que los medios de comunicación tengan la obligación de publicar la lista de miembros de su accionariado, tanto el directo como el indirecto. Según el periodista, «necesitamos transparencia en el sector de los medios y revisar el sistema de ayudas públicas a la prensa para recuperar la confianza de los ciudadanos».

El Fondo por una Prensa Libre es una organización fundada en 2019 –aún desconocíamos el alcance de la emergencia sanitaria- con el fin de apoyar el pluralismo y la independencia del periodismo. Pero “tiene que haber una transparencia que, hoy, por hoy, no se respeta por parte de los medios”, según valora Bonnet. En España estamos muy lejos siquiera de intentar establecer unas elementales reglas del debate. Y la creencia está muy extendida: las empresas no están por la labor. Pero ahora que muchas de ellas están en plena fase de cambio de modelo de negocio, deberían hacer un esfuerzo para intentar dar pasos en la dirección apuntada.

El presidente del FLP considera que “varias medidas muy sencillas permitirían reconstruir el vínculo con los lectores», al informarles sobre «quién es quién y quién hace qué”. No se arruga cuando se le pregunta por tales medidas: sus criterio es que “resulta necesario publicar la lista de accionistas directos e indirectos de los medios de comunicación, así como los pactos a los que pudieran llegar los accionistas”. Bonnet, incluso, defenderá en el Senado que las cuentas de los medios de comunicación sean publicadas, una práctica que no es habitual, pese a ser una obligación legal que no se respeta en absoluto. Quiere el periodista, promotor de esta iniciativa, que la publicación de las cuentas sea “título por título” y no solo el de las cuentas consolidadas.

Pero, en el fondo, el gran objetivo es conocer al detalle las ayudas públicas que recibe cada medio. Es el meollo de la cuestión para intentar esclarecer la marcha de las empresas que las necesitan para subsistir. Que se conozcan las cuantías de ayudas y subvenciones por órganos gubernamentales, sociedades participadas por la Administración, departamentos y corporaciones locales.

El periodista es concluyente al señalar que “realmente tenemos que dejar de modificar el sistema de ayudas públicas a la prensa: tenemos que derribarlo, ponerlo de nuevo en pie y, en la asignación de estas ayudas, tenemos que introducir un criterio que es el de la independencia de los medios”.



domingo, 13 de febrero de 2022

El salto turístico de Baleares

 

Bien, pues es cuestión de aguardar reacciones a la decisión del Gobierno de Islas Baleares que el pasado viernes aprobó el Decreto Ley de Circularidad y Sostenibilidad Turística que, entre otras medidas, determina una moratoria o prohibición de nuevas plazas turísticas de alojamiento durante los próximos cuatro años.

Estamos ante una decisión relevante, un auténtico punto de inflexión para vislumbrar el futuro del sector, con un considerable peso en la productividad económica de las islas, sometidas desde hace años a una carga creciente sobre el territorio.

Allí estas circunstancias, aparte de la estacionalidad, abrieron un debate que, sin concluir, generó un enfrentamiento entre los poderes económicos y empresariales y las organizaciones medioambientalistas. La controversia ha tenido, claro, sus repercusiones políticas. Parece que es ahora cuando la sociedad balear empieza a moverse, cuando las instituciones comienzan a dar respuestas, cuando, en definitiva, el debate entra en otra fase en la que hay que concretar el modelo de crecimiento. El dónde estamos, qué queremos y a dónde vamos empieza a ser una cuestión seria que a todos concierne para encarar el porvenir.

Allí están convencidos de que hay que tender a la reducción. De ahí el bloqueo de bolsas de plazas, a la espera de lo que decida el Consejo Insular de Menorca, aún pendiente de aprobación su planificación específica. la presidenta de las Islas Baleares, Francina Armengol, ha explicado que el objetivo de la nueva ley, "es crecer en calidad no en cantidad" y dado que el crecimiento turístico experimentado por la comunidad en los últimos años ha generado un "importante debate" entre la sociedad, ha llegado la hora de "buscar un equilibrio entre el número de plazas y la capacidad de las islas, con planteamientos de sostenibilidad". Por dicho motivo, ha añadido Armengol, "se ha aprobado el bloqueo de plazas y en cuatro años los consejos insulares harán la adecuación".

Está claro que se trata de un paso decisivo para hablar de sostenibilidad con propiedad, es decir, de hacer bueno el principio de crecimiento económico sin dañar el medio ambiente o el territorio. Más claro aún: hay que crecer más en valor que en volumen.

"El bloqueo de plazas significa que no se pueden adquirir nuevas plazas”, explican desde el ejecutivo balear. “No vamos a generar ningún problema con las plazas que se tienen ya o en tramitación. Lo que no se podrá hacer es adquirir ahora, desde ya, nuevas plazas de uso turístico. Quiero recordar que hemos tenido un crecimiento muy importante del alquiler de viviendas de uso turístico", añadió el consejero de Turismo, Iago Negueruela.

Y atención a esta disposición contenida en el decreo ley que ya ha entrado en vigor: los establecimientos hoteleros podrán hacer obras de reforma y ampliación hasta un 15 % de su superficie, para mejorar servicios y habitaciones, pero a cambio de reducir un 5% su número de camas.

Pues con esas premisas, a ver cuáles son las respuestas en Canarias, en plena búsqueda de su modelo. Primero, habrá que preguntarse si habrá debate. Después, en caso afirmativo, contrastar las posiciones que fijen instituciones y entidades públicas, además de los agentes sociales. Lo que está en juego son los intereses generales del destino que hay que compatibilizar con las características de cada isla. No será fácil.


sábado, 12 de febrero de 2022

La radio y la confianza

 “La radio y la confianza” es el lema con el que la Unesco anima a celebrar hoy el Día Mundial de la Radio, una jornada dedicada a las emisoras radiofónicas y a sus oyentes. Fue instituido por la Unesco en 2011 y elevado a Día Internacional de interés colectivo por la Asamblea General de las Naciones Unidas un año después. Hoy haya que congratularse, por tanto, de la leal confianza de los oyentes en este medio y del éxito de las emisoras para seguir siendo creíbles, a sabiendas de que la multiplicidad de la oferta y la experimentación de los sistemas de transmisión complican, en determinadas ocasiones, esa credibilidad.

Pero la radio sigue gozando de predicamento. Y un alto nivel de competencia  entre  cadenas, emisoras, locutores, profesionales, alardes técnicos y coberturas  la dispara hasta registrar índices de audiencia que atesoran el interés y las preferencias de los seguidores y de los consumidores de información. La pandemia y la desinformación han sido o son enemigos directos pero ni la circulación de bulos en redes sociales  resta confianza. Esto quiere decir que los oyentes siguen esperando contenidos informativos precisos y fiables. Tal como se señala en un comunicado de la propia Unesco, “los ciudadanos esperan una información verificable e independiente, que se comparta en aras del interés público, que obligue a los poderosos a rendir cuentas y que ayude a la sociedad a construir un futuro mejor para todos”.

El Día Mundial de la Radio (WRD, por sus siglas en inglés) propicia recordar, siguiendo el manifiesto de la Unesco,  que “la radio es un medio poderoso para celebrar a la humanidad en toda su diversidad y constituye una plataforma para el discurso democrático. A nivel mundial, la radio sigue siendo el medio más consumido. Esta capacidad única de llegar a la audiencia más amplia significa que la radio puede dar forma a la experiencia de diversidad de una sociedad, erigirse como un escenario para que todas las voces hablen, sean representadas y escuchadas. Las estaciones de radio deben servir a comunidades diversas, ofreciendo una amplia variedad de programas, puntos de vista y contenido, y reflejar la diversidad de audiencias en sus organizaciones y operaciones”.

El llamamiento de esta edición del WRD se sustancia en tres apartados de interés vinculados a la confianza que hay que ganarse, por supuesto: 

-Confianza en el periodismo radiofónico, o lo que es igual, producir contenido independiente y de alta calidad. Respetar los estándares básicos del periodismo ético se ha convertido en un desafío en la actual era digital de alto ritmo. Sin embargo, para mantener o aumentar la confianza de los oyentes, el periodismo debe seguir basándose en información verificable que se comparta en interés público, haga rendir cuentas a los poderosos y ayude a la sociedad a construir un futuro mejor para todos. Respetar los estándares básicos del periodismo ético se ha convertido en un desafío en la actual era digital de alto ritmo. Sin embargo, para mantener o aumentar la confianza de los oyentes, el periodismo debe seguir basándose en información verificable que se comparta en interés público, haga rendir cuentas a los poderosos y ayude a la sociedad a construir un futuro mejor para todos.

-Confianza y accesibilidad significa cuidar a la audiencia.
Llegar a un grupo de audiencia seleccionado implica atender las necesidades informativas de todos los oyentes y ser un catalizador para la integración y la participación social, incluidas las personas con discapacidades. Las plataformas de radio digital proporcionan motivos para la innovación en la accesibilidad de los contenidos para estos últimos, como el uso de lenguajes de signos o subtítulos automatizados para la audiencia con discapacidad auditiva cuando se transmite, o anuncios de contenido para oyentes ciegos.

-Confianza y viabilidad de las emisoras, esto es, garantizar la competitividad.  ¿Cómo puede sobrevivir la radio cuando la crisis financiera golpea el mercado de los medios? ¿Cómo transformar la participación leal de la audiencia en sostenibilidad financiera?
Este apartado vincula la supervivencia económica de las estaciones de radio con su capacidad para atraer y retener una base lo suficientemente grande de oyentes leales para ser sostenible o para integrar la interacción del oyente en sus modelos de negocio.
Llegar a un grupo de audiencia seleccionado implica atender las necesidades informativas de todos los oyentes y ser un catalizador para la integración y la participación social, incluidas las personas con discapacidades. Las plataformas de radio digital proporcionan motivos para la innovación en la accesibilidad de los contenidos para estos últimos, como el uso de lenguajes de signos o subtítulos automatizados para la audiencia con discapacidad auditiva cuando se transmite, o anuncios de contenido para oyentes ciegos.

viernes, 11 de febrero de 2022

Paseo urbano

 

Después de años con restricciones motivadas por la dichosa pandemia, cabe confiar en que volveremos a tener oportunidad de disfrutar de uno de los placeres que se ha ido perdiendo: el paseo urbano. Al menos allí donde hay pueblos y ciudades, con plazas y avenidas aptas para su utilización con esa finalidad y en las que se hizo práctica o costumbre a las horas que, según las circunstancias, eran propicias o más frecuentadas. Hasta dar vueltas a la plazas fue un ejercicio común en el pasado, una distracción más de aquel conjunto de hábitos o usos sociales que era, en si mismos, una seña de identidad. Los cambios en las fisonomías, las sustantivas modificaciones en el desenvolvimiento de la sociedades y la multiplicidad de alternativas para el ocio y el tiempo libre fueron aportando a través de décadas nuevas formas de convivir. Se diría que la pandemia –y los confinamientos respectivos- han venido a dar el tiro de gracia al paseo urbano, el que protagonizaban todas las generaciones, el ansiado para despejarse, para respirar allí donde la contaminación no lo invadió todo, para gozar de la vitalidad de hijos y nietos, para dar continuidad a la coexistencia, para contrastar, al paso, los procesos de crecimiento, madurez y envejecimiento.

Distintas causas son las originarias de haber perdido el sentido de haber salido a la calle, simplemente a dar un paseo, sin otra finalidad utilitarista. A matar un par de horas, o una simplemente, como se diría en la jerga pueblerina. Se habla de la visión pesimista de la ciudad, de la consideración de espacio inhóspito hasta el punto de que casi hay que huir de él. Hasta autores como el francés Charles Baudelaire, poeta –el de mayor impacto en el simbolismo galo- ensayista y crítico literario, mantuvo una relación dialéctica con la ciudad, pues esta es una realidad plural, dinámica y compleja. Pero en todo caso, tal como han publicado la investigadora de la Universidad de Oviedo, Isabel Argüelles Rozada, y el profesor titular de Filosofía de la misma Universidad, Vicente Domínguez García, Baudelaire defendió la necesidad del artista moderno de mezclarse entre la multitud para capturar instantes estéticos en los sitios más inesperados”. No hace falta decir que la imagen, lo audiovisual, y ahora lo digital ha podido con todo y con todos.

Por eso, los paseantes ya no salen pese a que siguen siendo figuras solitarias que acaban necesitando escapar, por unos momentos, del desamparo urbano. Por consiguiente, recuperar la urbanidad es un reto, un factor que ha de contribuir a la cohesión, esa que se ha resquebrajado tanto que ni los sepelios sean lugares de encuentro y de paseos ocasionales. Los investigadores citados señalan que “la ciudad es el único espacio físico donde los distintos actores sociales podemos ser y estar. Todo lo demás son simulaciones virtuales que no fomentan la comunicación genuina, sino el repliegue del individuo”.

El paseo urbano. Para recuperar valores. Y para avanzar, pues.



jueves, 10 de febrero de 2022

Gracias, doctor San Juan

 

Pues claro que tiene mucho mérito lo de Carlos San Juan, el médico jubilado, mayor pero no idiota, que emprendió en solitario una causa que está dando sus frutos: humanizar la atención en los bancos a las personas mayores, especialmente a aquellas que no se manejan bien ante la informática, o sea, los ordenadores de los cajeros.

Reunió más de seiscientas mil firmas que hicieron fruncir el ceño en el seno de la Asociación Española de Banca y las tres principales patronales bancarias. Tiene bemoles la iniciativa del jubilado: el solo contra el omnímodo poder financiero. La suya ha sido una lucha contra la resignación, contra la exclusión, contra la inferioridad, contra la discriminación. Independientemente de lo que ocurra en el futuro, bravo por su valentía, por su aplomo y por su decisión. Ha sido un ejemplo para miles de personas que ya deberían estar coreando el ‘sí se puede’ más puro sin connotaciones políticas.

Las estructuras de la banca se han tambaleado. Un poquito pero han encajado el golpe. En pleno festín de beneficios es como si Carlos San Juan hubiera llegado y mandado a parar. Las entidades han visto que esto iba a más y más. O adoptaban medidas, no solo de freno, o se exponían a rebeliones en su propia casa. No era cuestión de arriesgar más la imagen: ¿se imaginan las cifras del festín y las colas o concentraciones de protesta en el exterior de las oficinas y sucursales?

El caso es que la patronal de la banca ya dispone –qué pronta reacción- de un protocolo contra la exclusión financiera que incluye los nuevos problemas identificados. Según se ha sabido, las asociaciones del sector financiero concluyen que es necesario un instrumento permanente que permita a las personas que ya no están en disposición de utilizar los canales digitales poder seguir usando otros canales. "Estamos agradecidos porque hemos identificado un problema con carácter estructural, cualitativamente distinto al identificado y al que vamos a poner remedio", ha asegurado el presidente de la Asociación Española de Banca, José María Roldán.

Ahora, habrá que seguir atentamente el desarrollo de las alternativas contenidas en ese protocolo y en medidas más o menos complementarias que hagan operativas las soluciones. De momento, en un genérico avance, se habla de tres claves para un protocolo voluntario:  franjas horarias de atención específica, respuesta telefónica personalizada y la creación de un Observatorio de Exclusión Financiera.

El próximo 20 de febrero termina el plazo que el Gobierno dio al sector financiero para que sus patronales bancarias pudieran revisar el Protocolo. Estratégico para Reforzar el Compromiso Social y Sostenible de la Banca, aprobado el pasado mes de julio. El final del plazo coincidiría con el anuncio de Nadia Calviño de tener un plan listo a finales de mes.

Pero, de momento, agradezcámoslo a Carlos San Juan que ha sido capaz, en solitario, de despertar la sensibilidad del omnímodo pñoder financiero.





miércoles, 9 de febrero de 2022

A prorrogar los ERTE

 

Confiemos, por el bien de todos, en que la prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), cuyo vencimiento finaliza el próximo lunes 28 de febrero, no se vea envuelta en la esperpéntica resolución de la Reforma Laboral aprobada la semana pasada en las Cortes. No es que se requiera el mismo trámite formal, pero abundar en incertidumbres como aquella, ahora que también se debate si se aumenta o no a mil euros el salario mínimo interprofesional, desasosiega a cualquiera.

Enero se cerró así con más de ciento cinco mil trabajadores en este sistema de protección -la mayor parte en actividades relacionadas con los viajes y la hostelería-, lo que supuso un incremento de dos mil cuatrocientas noventa y cinco personas, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

La Mesa del Turismo ha pedido que se extiendan los ERTE en el sector. al menos, hasta el 30 de junio. El lobby turístico Exceltur va más allá y ha propuesto que se mantengan hasta final de año. Cree conveniente ampliar este escudo de protección porque la nueva variante del coronavirus alargará sus efectos durante este primer trimestre de 2022 y la reactivación no arrancará hasta Semana Santa.

Por su parte, el presidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), Carlos Garrido, no descarta que se tenga que prorrogar este mecanismo hasta el final de 2022. En declaraciones al sitio web especializado, hosteltur.com,  reconocía que después del verano “los datos eran muy positivos porque se estaba recuperando no solo la demanda nacional, sino también algunos mercados internacionales”, pero la aparición de ómicron modificó las expectativas.

Sus cálculos estriban en que la facturación de 2021 será de media el 50 % de la registrada en 2019 y en 2022 se llegará como mucho al 80%. En este contexto, Garrido daba por hecho que los ERTE se tendrán que prolongar, no ya hasta Semana Santa, sino hasta verano e incluso más allá en el tiempo.


Recordemos que también la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel) ha instado al Gobierno de Canarias que exija ante el Ejecutivo español la prórroga del citado mecanismo de protección más allá de 28 de febrero.


En fin, que el empresariado prefiere ir sobre seguro y estima que los ERTE son una buena herramienta para consolidar la estabilización del sector en el plano laboral y avanzar hacia horizontes más despejados. La evolución de los ERTE en el sector muestra una evolución desigual. El segmento de las agencias de viajes es el más afectado, aunque en enero registró una leve reducción, al tiempo que hubo un incremento en los servicios de alojamiento, así como un notable recorte en el transporte aéreo, como puede apreciarse en algunas compañías, como Iberia. El 1 de febrero, eliminó todos los expedientes que afectaban a sus pilotos, entre mil doscientos y mil trescientos tripulantes técnicos que han retomado su jornada regular al 100%.


Para el 28, almanaque a la vista, quedan pocas fechas.



martes, 8 de febrero de 2022

Recuperación, manos a la obra

 

Estamos deseando que nos dejen trabajar y recuperar la confianza de nuestros clientes”, ha manifestado el presidente de Hostelería de España, José Luis Yzuel en el curso de la apertura del Foro Nacional de Hostelería. Eso sí: “Vamos a seguir necesitando las ayudas de la Administración”. Porque, claro, pese a las buenas perspectivas, hay un elevado “sobreendeudamiento en muchas empresas del sector, de modo que nos va a costar cuatro cinco años en llegar a los números de 2019”.

Dirigentes empresariales andaluces pusieron de relieve en dicho Foro que en la Comunidad cada vez hay menos personal incluido en Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), unos 300. No obstante, confían en que este mecanismo se amplíe porque «va a ayudar a pequeñas empresas a superar esta situación, es básico».

La patronal confía en la recuperación tras la pandemia. “Ojalá que pronto sea un mal sueño”, han coincidido algunos representantes que admiten “la «peor situación conocida en la historia, si bien es un momento de oportunidades y de reflexionar».

También reconocen que, en términos de empleo, al sector le faltan en torno a cien mil trabajadores: “Tenemos muchos deberes desde el punto de vista laboral», y agregan: «Tenemos que ser más atractivos, mejorar nuestras relaciones laborales, estamos deseando volver a liderar y acumular empleo porque la hostelería necesita a mucha gente que se incorpore y esperemos que esa senda de la recuperación venga ligada de esa creación de empleo». El dinamismo del sector ha de ser determinante para contribuir a la recuperación. Necesita «permanentemente» nuevos perfiles, así como «mucha formación seria», pero también «ser más atractivos», ha reiterado Yzuel, quien cuestionado al respecto ha explicado que uno de los problemas a la hora de incorporar trabajadores son «las condiciones de trabajo, no solo por lo salarial que a todos nos encantaría pagar mejores salarios, sino porque trabajamos a turno partido, los domingos, y eso es difícil para la conciliación y siempre lo podemos mejorar». No olvidemos que la formación sigue siendo una exigencia que debe latir para ofrecer más y mejores servicios. Todo da a entender que los clientes post-pandemia vienen con lecciones aprendidas y confían en encontrar unas prestaciones ajustadas a nuevas normativas y a precios que se correspondan.

El presidente de la patronal Hostelería de España confía en que la recuperación será un hecho palpable en 2023 aunque este año ya se empezará a notar con la llegada de más turismo internacional y con la confianza de seguir contando con el cliente de cercanía. El mismo José Luis Yzuel pone por delante, en un proceso de recuperación, que es primordial ganarse la confianza de los clientes. Sobre todo, añadimos, si es que se quiere que repitan en sus próximas vacaciones.

Hasta el momento, pues, declaraciones de buena voluntad, esperanzas y buenos propósitos. El dicho, entonces, es apropiado: manos a la obra.


lunes, 7 de febrero de 2022

El papel (creen) será redescubierto

 

Ya casi se ha apagado el debate sobre los medios impresos. El predominio de lo digital y lo audiovisual es patente. Lo impreso, entre escasez de papel, cierre de cabeceras y la facilidad de acceso a la red, empieza a ser casi residual. Quedan alguna clase teórica, algún estudio técnico-económico y algún debate en el que es inevitable utilitarismo nostálgico.

Hay quien todavía entiende que queda alguna oportunidad para los medios impresos, como se puso de relieve en una reciente entrega de PrintPower, una organización paneuropea dedicada a promoverlos y a valorar su papel, por ejemplo, en campañas publicitarias o políticas y programas de ‘marketing’ multicanal. El contenido de dicha entrega dedica un apartado a las previsiones para el presente año.

¿Oportunidad, dice? Pues sí, el presidente y director ejecutivo del prestigioso sitio web fipp.com, James Hewes, cree que aún tienen algo que decir los que entienden el universo de los medios impresos, “porque la pandemia ha hecho que se incrementen las suscripciones al papel y se vuelva a mirar hacia ellos por la fiablidad”. Admite Hewes que las suscripciones digitales y el comercio electrónico dominarán la forma de pensar, “pero la fuerza motriz es la gama de oportunidades para interactuar con los lectores, incluido una negocio de impresión rentable y quizás incluso en crecimiento. Los que lo dominen –apunta Hewes- continuarán construyendo una cartera de diversas fuentes ingresos”.

Otros editores apuntan un problema de cansancio digital, en tanto que los medios impresos siguen gozando, en amplios círculos sociales, de un aprecio por los hábitos, la comodidad, la relevancia y el modo pasivo, especialmente en lo que respecta a la privacidad de los datos. Aunque parezca paradójico, interpretan que la peor debilidad de la impresión (sin interacción, lectura pasiva, sin salida digital y hasta sin espionaje) es su mejor fortaleza. Con estas premisas, la conclusión es que el papel será redescubierto.

Pero, claro, téngase en cuenta que las cifras de circulación y venta siguen en picado, escenario de un declive apreciable hasta en los quioscos o puntos de venta y son pocos lo datos nuevo para la esperanza. Para plasmar un resurgimiento de los periódicos impresos –para el que no hay mucho papel en las apuestas- habrá que estar atentos a profundas reflexiones públicas sobre cuál puede ser su papel complementario. Habrá que pulsar también el recorrido de otras experiencias ya en práctica, como las ediciones de los fines de semana: ver si en ese ámbito se genera un mercado, por ejemplo, y se establece algún tipo de competencia.

El presidente de la firma consultora Innovation Media, Juan Señor, ha hecho sobre este particular una declaración significativa: “La migración de lo digital a lo impreso ha sido universal e irreversible, pero para la experiencia impresa diaria, la impresión de fin de semana está creciendo a nivel mundial. Las personas asocian la impresión con una experiencia cognitiva definida con un principio y un final».

Sus previsiones para 2022 van también en esa línea: «Crecimiento continuo de los ingresos de los lectores y un enfoque en las ediciones impresas de fin de semana con más y más suplementos impresos».

domingo, 6 de febrero de 2022

Reactivación inversora en el Puerto

 

El área de Turismo del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz calcula en treinta y cinco millones de euros la inversión que significará la inversión para el presente año con el fin de mejorar las condiciones de varios establecimientos hoteleros del municipio.

El alcalde, Marco González Mesa, se muestra optimista y ha venido a confirmar las buenas impresiones que, con el sector, captó en la pasada edición de Fitur. “Allí lanzamos –explica- el mensaje de Ciudad Viva porque Puerto de la Cruz sigue atrayendo el capital privado lo que habla bien a las claras de la apuesta segura que en estos momentos la ciudad pionera del turismo en Canarias y el espaldarazo también que supone para el empleo en el sector de la construcción primero y la hostelería una vez acabadas las mejoras”.

Para González es esencial el impulso que se ha dado desde el gobierno con la unidad técnica diseñada para atender todos estos procesos, y que cuenta con el apoyo que se viene desde el Gobierno de Canarias, y especialmente desde el Cabildo de Tenerife y sus áreas de Patrimonio y Turismo, así como desde el Consorcio Urbanístico para la Rehabilitación de la ciudad.

Esta reactivación inversora se releja en al menos cuatro establecimientos. la más potente la que se va a realizar en el antiguo hotel Taoro cuyas obras se iniciarán las próximas semanas para reabrir el hotel más emblemático de la ciudad y de la isla. Hasta dieciocho millones de euros en unas actuaciones que permitirán recuperar una de las señas de identidad destino y cualificar el conjunto de su oferta. Será un cinco estrellas.

También destaca la recientemente anunciada en el hotel Miramar que pasará a llamarse Atlantic Hills y que gestionará la empresa Macaronesian Hotels and Resorts que ya posee en la ciudad el hotel Atlantic Mirage. Allí, en pleno Parque Taoro, prevén invertir más de ocho millones de euros para revalorizar todo el entorno de un espacio natural, sin duda una zona privilegiada cuya vialidad y cuyos jardines interiores hay que mejorar como tantas veces hemos planteado. Asimismo, ya han comenzado las obras de rehabilitación del antiguo hotel San Telmo que con su nuevo nombre Saaj Maar y con la gestión de la cadena Silken Hotels invertirá casi tres millones y medio de euros.

 En el centro de la ciudad también srá recuperado, tras años cerrado, el nuevo hotel Los Príncipes con una traensformación integral que conllevará una inversión prevista de casi cinco millones de euros. “Son actuaciones que, además de ese impacto inversor supondrá un salto de calidad incuestionable que también incluye al corazón de la ciudad que así seguirá diferenciándonos de otros destinos turísticos”, remarca la concejala-delegada de Turismo, Carolina Rodríguez.

Además, estas mejoras proyectadas se vienen realizando en inmuebles históricos que ya forman parte de la identidad de la ciudad, por lo que su impacto es del todo positivo al no consumir más suelo y propiciar una mejora de cada entorno donde se sitúan esas inversiones. Sin embargo, las condiciones de conservación y mantenimiento de algunos de algunos inmuebles que forman parte del patrimonio histórico de la ciudad, dejan mucho que desear.