Según la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), “la radio
constituye una plataforma para el discurso democrático y la representación de
todas las voces”. Es importante que valoremos esta consideración, incluso
después que hayamos dejado atrás la conmemoración del Día Mundial de la Radio
(13 de febrero), fecha que no solo sirve para recordar la vigencia de un medio
que acompañó a la humidad durante más de un siglo sino también el papel
fundamental de ese medio como vehículo de comunicación, educación y emergencia
en contextos críticos. La elección del 13 de febrero, por cierto, tiene una
razón histórica precisa: fue el día en que se creó Radio Naciones
Unidas en 1946, marcando el inicio de una instancia internacional
destinada a promover la paz y la diversidad a través de las ondas radiales.
De acuerdo
con la información oficial de la UNESCO, la proclamación del Día Mundial de la
Radio surgió tras una propuesta de la Academia Española de la Radio y
el respaldo de organismos internacionales como la Unión Europea de
Radiodifusión (EBU), la Unión Africana de Radiodifusión (AUB) y
la Unión de Radiodifusión de los Estados árabes (ASBU), entre otros.
La radio
ha trascendido en nuestra vida personal y profesional. A ella hemos dedicado no
pocos afanes que tienen su punto de partida en el seguimiento que hacemos del
medio. Hace poco más de un mes, en efecto, nos ocupamos de un registro que
llamaba la atención: según los datos de la última entrega
del Estudios General de Medios (EGM), la radio generalista en España alcanzó en
2025 su mejor dato histórico de audiencia diaria. En efecto, por primera vez desde que existen
mediciones, supera los 13 millones de oyentes diarios, mejorando además en un 10 % el ya excepcional resultado de 2024. Esto supone que uno de cada tres españoles mayores de 14 años elige la radio generalista como
medio de referencia cada día.
La radio
sigue siendo el medio más consumido a nivel global, capaz de llegar a las
audiencias más diversas y remotas, según datos de la UNESCO. El organismo subraya que la radio es
un medio de bajo costo, especialmente adecuado para comunidades vulnerables o
de difícil acceso, y destaca su papel insustituible durante emergencias cuando
otros sistemas de comunicación pueden fallar. Por su capacidad de adaptación y
su accesibilidad universal, la radio continúa siendo el canal preferido
para recibir información de primera mano durante desastres naturales, crisis
sanitarias o eventos de alcance global.
Pero la
celebración del Día Mundial de la Radio no implica solo recordar el pasado de
la radiodifusión, sino analizar su presente y futuro. En efecto, la UNESCO
invita cada año a emisoras, organismos y el público general a organizar
actividades, producir contenidos especiales y participar en debates sobre los
retos contemporáneos del sector. Tomando como fuente su recomendación, la
consigna destaca el potencial de la IA como una herramienta que puede ampliar
la creatividad de los radiodifusores, mejorar la accesibilidad y optimizar la
gestión de archivos sonoros, pero siempre bajo criterios éticos y de
transparencia.
En ese
sentido, la organización enfatiza que la inteligencia artificial debe ser
vista como un apoyo, no como un reemplazo. En su mensaje para 2026, la UNESCO
sostiene: “La tecnología puede innovar, pero la confianza solo se
construye desde el trabajo humano y el compromiso con las audiencias”. Entre
las aplicaciones de la IA en el ámbito radiofónico, la UNESCO destaca la
posibilidad de automatizar la transcripción y traducción simultánea de los
programas, lo que permite que personas con discapacidades auditivas o hablantes
de diferentes lenguas accedan a los contenidos.
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