La Inteligencia Artificial debe tratarse como una fuente no verificada. Lo sostiene Jelani Cobb, historiador y periodista,
director de una de las escuelas de periodismo más respetadas del mundo pues es
decano de Columbia desde 2022. Cobb enseña lo que sabe: su carrera periodística
es aún más intensa y distinguida que la académica. Periodista de ‘The New Yorker’ desde 2015,
recibió un premio ‘Peabody’ por un documental y fue finalista del premio
Pulitzer en 2018. Es editor/autor de varios libros y se doctoró en Historia de
los Estados Unidos.
Cobb hizo esa
afirmación en el curso de una lección magistral impartida en Chile, en medio de
una enorme disrupción tecnológica que está destruyendo el modelo de negocio de
los medios. Preguntado qué le puede hacer la IA al periodismo, su respuesta fue
la siguiente:
“Sabemos que la IA está haciendo lo que hace. Pero dudo en
ser completamente pesimista al respecto. Y la razón por la que digo esto es que
si tomáramos todo lo malo que sabemos que está sucediendo en el periodismo, y
lo pusiéramos todo en un lado, y luego miráramos el periodismo, lo que
destacaría sería lo dinámico que es (hoy). Hay todo tipo de innovaciones. Y el
periodismo es más dinámico e innovador de lo que ha sido, fácilmente, en medio
siglo, ya que se está pensando en todo tipo de nuevas formas de hacer
investigaciones. Y en Estados Unidos la gente está experimentando con nuevos
modelos de distribución y encontrando todo tipo de nuevas formas de hacer un
trabajo que es tan importante. Y eso es realmente emocionante. No quiero que
solo miremos este lado del libro de contabilidad que señala lo que está mal y
no miremos el lado que señala las posibilidades, que son realmente
emocionantes. Creo que si pudieras traer a un periodista de mediados del siglo
XX, y transportarlo al presente y decirle, así es como informamos, se
asombraría de toda la información a la que tenemos acceso”.
Preguntado
el profesor Cobb por el uso de la IA que considera apropiado para el periodismo
y qué le enseña a sus alumnos de Columbia sobre los límites del uso de esa
tecnología, contestó:
“Creo que la IA debe ser una herramienta que se utilice
para mejorar nuestras capacidades, para las cosas que ya hacemos y no un
sustituto de las mismas. Y una de las mejores categorizaciones que he escuchado
fue la de The Associated Press, que dice que la IA debe tratarse como una
fuente no verificada, lo cual es genial, porque te hace abordar todo lo
relacionado con la IA como si tal vez esto sea cierto. E incluso las cosas que
tienes que hacer, como resumir documentos extensos o que la IA los combine señalando
la detección de tendencias en los datos, o todo tipo de tareas de
categorización, en las que hace un trabajo bastante decente. Pero aun así,
siempre debemos ser muy cautelosos con ella. Y nada que utilice IA debería
publicarse sin intervención humana. Otro aspecto es que ahora usaremos la IA,
creo, para análisis financieros complejos, la usaremos para datos y tendencias
climáticas y todo este tipo de cosas. Cosas que serían muy difíciles de hacer
con los recursos que tenemos en las redacciones actualmente. Y creo que eso es
realmente interesante. Si analizamos anomalías financieras en alguna empresa
gigantesca, podremos detectarlas mucho más rápido. Mi colega de Columbia, Asmat
Khan, ganó un Premio Pulitzer por su trabajo sobre las bajas civiles de los
bombardeos estadounidenses en Afganistán e Irak. Me mostró una IA que, una vez
entrenada, puede detectar cráteres de bombas que serían difíciles de percibir
incluso para el ojo humano. Creo que esto tiene el potencial de sernos útil y
preciso. Además, es una carrera contrarreloj: ¿quién llegará primero? ¡Será muy
útil si alguno de nosotros aún conserva su empleo!”.
Sigamos aprendiendo.
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