La noticia no puede
pasar inadvertida. Que cuarenta y cuatro niños y niñas del portuense barrio de
La Vera se hayan quedado sin la denominada cuota cero de comedor escolar en el
Colegio de Enseñanza Infantil Primaria ‘Juan Cruz Ruiz’ es un hecho muy serio
que no deja indiferente. El escritor portuense, cuando se entere, si no lo ha
hecho ya, se molestará, seguro. Como se habrán molestado los padres y madres
del alumnado. Como lo habrán sufrido los propios escolares. El Grupo Municipal
Socialista, único en la oposición, es el que ha denunciado la situación.
Todo apunta que en el
servicio municipal correspondiente se dejaron dormir. Si fuera así, estamos
ante una negligencia grave. En efecto, fuentes de la oposición señalan a la
concejalía de Servicios Sociales el incumplimiento de los plazos señalados por
la consejería de Educación del Gobierno de Canarias (15 de octubre) para el
envío de las correspondientes solicitudes. En la documentación debe constar que
las familias afectadas cumplen con todos los criterios de vulnerabilidad que se
exigen.
Por consiguiente, los
escolares no podrán acceder al comedor a coste cero y deberán esperar hasta la
siguiente ventana de tramitación, fijada para el 15 de enero. No habrá comedor
gratuito, pues, para familias vulnerables del populoso barrio de La Vera
“Esta negligencia
administrativa -informaba días pasados la periodista Gabriela Gulesserian en Diario
de Avisos- obliga a familias con escasos recursos a asumir costes de hasta
110 euros mensuales por menor para mantener el servicio de comedor”.
En la comunidad
educativa, sector padres y madres, debió reinar el descontento, tal es así que
la dirección del centro hizo público un comunicado en el que aclaraba que el
colegio cumplió en tiempo y forma con los requisitos y los plazos exigidos. El
bloqueo, según su versión, surge como consecuencias de la carencia de informes
que debía presentar el área competente del Ayuntamiento.
Muy fácil para la
oposición: “Que un Ayuntamiento deje perder una ayuda vital por no tramitar
unos informes a tiempo solo se explica desde la falta de sensibilidad social y
el desinterés hacia quienes más lo necesitan. Exigimos soluciones inmediatas y
asumir responsabilidades ante el malestar generado en el barrio”.
El caso es que a estas
alturas del mandato y del funcionamiento administrativista tales negligencias
-por ser benevolentes- no tienen por que producirse, A la espera de conocer
otros detalles, se diría que es una cuestión mecánica: previsión
presupuestaria, garantía de consignaciones y ejecutividad. Es el servicio el
que tiene que funcionar con solvencia. Y los responsables políticos, in
vigilando, y ejecutando, con escrupuloso respeto a los plazos.
Con tiempo y dedicación,
sin quebrarse los huesos, se puede conseguir.
Y no dejar a cuarenta y
cuatro niños sin comer. Que esa tiene que ser una prioridad. ¿O es que no han
oído hablar del interés superior del menor?
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