viernes, 25 de octubre de 2013

COMO AYER, SIMPLEMENTE

“Como ayer, simplemente”, ese fue el título de la crónica publicada en Diario de Avisos (19 de septiembre 1982) sobre la actuación del Dúo Dinámico (Ramón Arcusa y Manuel de la Calva), ofrecida en la desaparecida sala ‘Andrómeda’ (Isla del Lago) dentro de la programación de las Galas OTA, una iniciativa del que entonces era uno de los principales operadores turísticos españoles, ‘Club de Vacaciones’. La organización nos encargó la presentación de aquella actuación. Recordamos perfectamente que dos horas antes sonó un timbre de alarma: venían en vuelos distintos, uno de Madrid y otro de Málaga. Y este traía retraso. Ramón Hombre y Carlos Martín, ejecutivos del citado operador, trataban de tranquilizar a Paulino Izquierdo, director de la sala. Hasta que aparecieron juntos poco antes de la hora señalada para la actuación.
     “Y es cuestión de plantearse -se decía en la crónica- el porqué del éxito que aún saborean Ramón Arcusa y Manuel de la Calva, compositores y productores, al margen de estas galas veraniegas que siguen haciendo desde hace tres años, cuando en Zafra (Badajoz) reaparecieron en olor de multitud. Llegaron a afirmar que todo esto resultaba tan bonito que preferían saber retirarse a tiempo. Pero la realidad, muchachos (de nada), es que el público se les entrega, que pide “Perdóname”, “Balada gitana” y “Quisiera ser”. Y ustedes se cambian en pleno ‘show’ para enfundarse aquellos ‘pullovers’ de pico que hicieron furor y moda. “Como ayer”, claro. Y esa pareja que nunca es noticia (“porque nos llevamos estupendamente”, confesaría Ramón), inundó ‘Andrómeda’ de recuerdos, de sencillos y gratos recuerdos porque frustraciones y prohibiciones encontraban un desahogo en estas canciones. Fue otra “Escala en Tenerife”.
     Estos recuerdos recobran vigencia tal día como hoy que el Dúo Dinámico pone punto final, en el Palau de la Música de Valencia, a la gira conmemorativa de su 50 aniversario artístico, de medio siglo sobre los escenarios.
     No fue aquella su única actuación en la ciudad y en la isla. Algún testimonio verbal apunta el desaparecido teatro ‘Topham’ como otro marco de su poder de convocatoria a principios de los sesenta, cuando intentaban abrirse paso, romper moldes y acercar la música española a las corrientes que procedían del extranjero.
     Y luego está el célebre rodaje de “Escala en Tenerife”, título de una película dirigida por Leon Klimosvky en 1964. Manolo y Ramón protagonistas. También aparecen José María Caffarel, Ethel Rojo y José Miguel Ariza. A la salida del colegio, por las tardes, acudíamos a la plaza Reyes Católicos y la avenida de Colón, alrededores del hotel ‘Las Vegas’, donde se rodaban los exteriores. Algunos profesionales del establecimiento, como el conserje Carlos Hosp, tuvieron su papel de figurantes.
     La historia era bien sencilla (no podía pedirse mucho más al cine de la época): el dúo ganaba fama y emprendió un viaje a Brasil para realizar una gira pero antes, el barco en el que viajan, ha de hacer una escala en Canarias. Una vez en Tenerife, una millonaria les hará perder el barco a propósito con el fin de que actúen en una fiesta benéfica que ella misma patrocina.
     El Dúo Dinámico, tras su reaparición en los escenarios, fieles a su estilo, que seguía gustando, volvió a la isla en julio de 1981 para inaugurar la edición de las Galas OTA de aquel año, en plena celebración de las portuenses Fiestas de Julio. Tras la ya comentada actuación en septiembre de 1982, aún se recuerda su paso, en julio de 1984, por la desaparecida discoteca ‘El Coto’, en el hotel ‘Botánico”. El periódico El Día, en su edición del 7 de julio, tituló: “El Dúo Dinámico volvió a fascinar a sus incondicionales de siempre”. Y en Diario de Avisos de la misma fecha -poco antes del nombramiento de Paco Afonso como gobernador civil-, podía leerse: “Dúo Dinámico, crónica del rayo que no cesa”
     Han cumplido cincuenta años en los escenarios, ganándose el respeto y el afecto de públicos de toda condición social hasta lograr que sean memorizadas canciones que desde hace algún tiempo -medio siglo, ni más ni menos- resultan de obligada cita y audición.

     “Como ayer, simplemente”.

jueves, 24 de octubre de 2013

CIFRAS DE FRAUDE FISCAL

Otoño caliente. Y más que se pondrá. Tiempo de números, cifras presupuestarias en todos lados que terminan mareando pero que, mínimamente analizadas y contrastadas, ponen de relieve que la situación sigue siendo preocupante. Se acaba la recesión y hasta mejoran los datos de desempleo y ocupación en la Encuesta de Población Activa. Pero el déficit que se prevé en la Seguridad Social, por ejemplo, once mil millones de euros en el próximo ejercicio, hace que las cautelas sigan siendo las máximas a la hora de prever bonanzas. Ya veremos cómo se gestionan los recursos presupuestarios y si la liquidación de las cuentas constata que eran las de la recuperación -Montoro dixit- pero algunas previsiones y algunos registros indican lo contrario.
Sobre todo, cuando se detecta que no hay avances en la lucha contra el fraude fiscal. La recaudación del presente ejercicio en ese capítulo apunta entre quinientos y seiscientos millones de euros menos que el pasado año. Deben estar tranquilos los defraudadores: va a haber menos efectivos y, por consiguiente, menos recursos, para acabar con esa otra lacra social. De momento, se escucha, sin resultados, la denuncia del sindicato de técnicos de Hacienda.
Lo grave es que se extiende una mancha de impunidad en este campo: recordemos que ya hubo una amnistía fiscal que significó, en la práctica, la renuncia a cobrar a los presuntos defraudadores que se acogieron a ella, unos cinco mil quinientos millones de euros de los que habían pagado. 
Sin escrúpulos. 

martes, 22 de octubre de 2013

LOMCE, CONFIANZA LIMITADA

El Gobierno -el ministro Wert, sobre todo- tiene que ser consciente de lo que se avecina con la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Primero, porque los representantes de la Plataforma Estatal por la Escuela Pública registraron días pasados, en la sede de la Presidencia del Gobierno, un millón de firmas de ciudadanos que no sólo se oponen a la norma y al modelo sino que piden frenar los recortes, modificar el real-decreto sobre becas y recuperar la inversión en educación. Y segundo, porque esta misma semana se enfrenta a una huelga general del sector que, previsiblemente, podrá en estado de ebullición el malestar de la comunidad educativa en la presente legislatura.
    Ya recibió un aviso el ejecutivo cuando la LOMCE fue aprobada en las Cortes sin otro apoyo que el de la mayoría parlamentaria popular. Algo tendrá la norma cuando concentró el máximo consenso en contra. Los grupos parlamentarios, por cierto, llegaron a escenificar el compromiso de que la Ley será modificada en cuanto el Partido Popular salga derrotado de las urnas o pierda la mayoría cuyo abuso ha merecido la calificación de absolutista. Pero es que, además de las representaciones políticas, son la práctica totalidad de la comunidad educativa y todas las asociaciones y confederaciones de padres y alumnos, las que se han sumado a la expresión de disconformidad con la nueva Ley, acaso excesivamente ideologizada, con tendencias claramente segregadoras y que establece unas barreras económicas que determinan que la educación de calidad sea para el que pueda abonarla. La dificultad para el acceso de todos a los estudios universitarios es otro de los aspectos más criticados de la reforma educativa.
    “Mi confianza en la Ley es limitada”, llegó a decir el ministro Wert una vez aprobada. Ello da idea de los negros nubarrones que sabe se ciernen sobre el futuro, tras una reducción en los Presupuestos Generales del Estado superior a los cinco mil millones de euros desde que gobierna el Partido Popular y después de que se haya producido un recorte de treinta mil profesores en la enseñanza pública. Hasta la Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE), mayoritaria en el ámbito de la educación privada concertada, ha hecho coincidir su disconformidad con la celebración de la huelga.
    Para quienes han llevado la simbólica consulta y convocan el paro del próximo jueves en toda España, el objetivo del Gobierno y del ministro es “acabar con la educación pública”. Cabe esperar que la respuesta no esté supeditada a los titulares de prensa y tratamientos audiovisuales que intenten minimizar, con cifras contradictorias sobre todo, el impacto de la participación.
    La respuesta debería haber venido de una mayor voluntad de consenso y diálogo por parte de sus promotores. El Gobierno, según los testimonios que se acumulan, no ha estado por la labor. Y claro, una Ley que nace de espaldas a la comunidad educativa, sin respaldo de sus operadores ni de sus organizaciones representativas, tiene un futuro muy incierto.
    En eso parece acertar Wert: vale que una Ley no resuelva todos los problemas educativos, pero que aparezca lastrada por empecinamientos propios ya condiciona la confianza.

    Y así, desde luego, no se avanza.

USO RESPONSABLE

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, apeló en la Cumbre Iberoamericana de Panamá a un “uso responsable” de derechos tan “sagrados” como la libertad de expresión y la libertad de información. Señaló Rajoy que “la pluralidad informativa y la independencia de los medios de comunicación son factores imprescindibles para el desarrollo democrático”. En lo que ha sido interpretado como una alusión a medios digitales y géneros confidenciales, el jefe del ejecutivo lamentó la aparición de nuevas opciones mediáticas que “no se rigen por las mismas normas y obligaciones que las tradicionales”.
    Casi coincidiendo con estas manifestaciones, el periodista Federico Jiménez Losantos, que habitualmente dedica en su emisora insultos y vilipendios a Mariano Rajoy, comentaba una resolución judicial sobre el conocido como “Caso Faisán” en estos términos:
    -Hay que quemar la Audiencia Nacional… Bueno, metafóricamente hablando… Vale, hay que volarla…
    Entonces, cabe detenerse en el concepto “uso responsable”. Siquiera para preguntarse qué diferencia hay entre quienes se manifiestan en los términos reproducidos y quienes critican las decisiones de mandatarios o políticos de países donde se ponen obstáculos a la libertad de expresión propiciando cierres de cabeceras o señales audiovisuales o forzando la desaparición de programas y espacios críticos. Ninguna, ¿verdad? Como que son los mismos quienes protagonizan ambas posturas.
    Un radicalismo atroz, un fundamentalismo ciego desborda la mismísima racionalidad de las posiciones por las que abogan. Un uso responsable, pide el presidente español: nada que objetar. “Cualquier medio de comunicación -dijo en Panamá-, grande o pequeño, es depositario de valores ciudadanos esenciales y su papel es decisivo en el proceso de transformación de una opinión pública exigente y responsable”. Rajoy, que cuenta con un apoyo mediático en nuestro país solo equiparable al dispensado a José María Aznar en sus días de vino y rosas presidenciales, se ha movido con cautela, tal como evolucionan las tendencias en el universo de la comunicación.
    Pero que tomen nota las partes: el político (que por lo leído, imita al intelectual catalán Salvador Espriú, no leyendo periódicos) ya alertado, claro, de lo que sueltan en algunos micrófonos; y el periodista convencido de que todo el monte es orégano, de que se puede vejar, ofender, denigrar o descalificar impunemente. Precisamente, en nombre de principios o derechos “sagrados”.
    En fin, ese “uso responsable”…


domingo, 20 de octubre de 2013

EMPLEO, SIN RECURSOS

Se estará saliendo de la crisis, se estará diciendo adiós a la recesión, estarán aumentando las inversiones, estará lloviendo dinero si interpretamos a uno de los prebostes de la gran banca pero lo cierto es que los presupuestos del próximo ejercicio, en todo el país y en Canarias, van a ser poco menos que de guerra, a poco que se contrasten las restricciones en capítulos y consignaciones así como la disminución de los fondos europeos para el período 2014-20 de acuerdo con la distribución dispuesta por el Gobierno de Mariano Rajoy entre las comunidades autónomas.
            Situación límite, por ejemplo, en las políticas activas de empleo. Las leves mejorías advertidas en los últimos registros, que parecen indicar un cierto freno a la destrucción de puestos de trabajo, pueden tornarse en todo lo contrario si se consuma la supresión del Plan Integral de Empleo de Canarias (PIEC) que no será tal si han decidido incluirla en esa suerte de agenda secreta, dicho sea sin ironía alguna, que con las cosas del paro ni se juega no se hacen chanzas.
            El PIEC ya sufrió una severa disminución: de 42 millones en el ejercicio de 2012 se pasó a 10 millones de euros en el presente. Poco se puede hacer con esas cantidades, además del problema que representa el que las consignaciones de este año y del pasado aún no hayan sido transferidas por el ministerio de Empleo. Es fácil colegir que no contar con ese Plan equivale a que crezca el paro, a que aumenten los índices de pobreza y a que la brecha de desigualdad sea cada vez más difícil de cerrar. El Gobierno de España querrá seguir aplicándose en la consecución del cumplimiento del déficit público pero también habrá de tener muy en cuenta que la productividad económica difícilmente mejorará con listas de desempleo que se engrosan como consecuencia de no existir ni programas ni ayudas siquiera para mitigarlo. Habrá que recordarlo por enésima vez: Canarias tiene una de las tasas de paro más alta de todo el Estado y el índice de paro juvenil más elevado de todo el país. De modo que anteponer déficit público al desempleo es un dilema muy delicado que supone un esfuerzo añadido de explicación por parte del ejecutivo de Rajoy para sortear las inevitables acusaciones de insensibilidad, desatención o ‘castigo’ que le llegarán desde las islas.

            Si a lo dicho se suma que habrá 200 millones de euros menos de los previstos, procedentes de los fondos comunitarios para atender el denominado “Eje social europeo”; y otros 100 detraídos del programa específico para las regiones en transición -aquellas, como Canarias, cuyo PIB se encuentra entre el 75 y el 90% de la media comunitaria-, se comprueba que los problemas de desempleo se agravarán y que los presupuestos para combatirlos, tan menguados y restrictivos, en efecto, son de guerra. Casi nada.

sábado, 19 de octubre de 2013

CONTRASTES PORTUENSES

Pocas causas han despertado mayor sensibilidad cívica en el Puerto de la Cruz en los últimos tiempos que el proyecto de remozamiento del paseo San Telmo, inspirado en una apertura al mar con la que discrepan abiertamente amplios sectores ciudadanos desde el momento en que eso se materialice con la destrucción del muro que va desde la plazoleta de la ermita a la Punta del viento. Al muro en cuestión se le otorga, por los críticos, un cierto valor histórico que informes técnicos del Cabildo Insular niegan, al menos en su vertiente patrimonial. Desde luego, lo que no podrán refutar es una función social, un valor sentimental que ha caracterizado la fisonomía del paseo en la que también puso su mano César Manrique que lo convirtió, a principios de los años setenta, en una antesala de su obra cumbre en Martiánez.
    Usuarios del espacio, a los que se han unido muchas personas que han simpatizado con su lucha, incluso extranjeros, han perseverado en su oposición hasta confluir en una plataforma que ha convocado para el próximo sábado, al mediodía, una manifestación. Hasta entonces hay toda una trayectoria que engloba las concentraciones dominicales, la distribución de información, los artículos de prensa, el rescate y la difusión de fotografías (con el muro omnipresente, antes y después de su reposición) y, sobre todo, la presentación de más de dos mil alegaciones que fueron desestimadas en su práctica totalidad.
    Pero no se han rendido. Y por eso han seguido ganando adeptos con un efecto multiplicador, lo que de por sí es noticia en una localidad donde siempre se ha hablado mucho, con mayor o menor propiedad, pero donde también, a la hora de la verdad, poco o nada se ha hecho. Un pueblo anestesiado, llegamos a escribir hace algún tiempo, aludiendo a la pasividad y la indolencia con que parecía reaccionar a las tribulaciones y a las decisiones del gobierno local. Quienes han estado en la causa santelmera, sorteando imponderables y haciendo caso omiso de embelecos y de peroratas provocadoras y queipollanescas, han resistido y han contagiado, demostrando que les duele lo suyo, donde han convivido, lo que es de todos, lo que forma parte de su idiosincrasia, uno de esos pastos urbanos, con permiso del poeta, que jamás ha pasado de moda y que gusta así, con sus peculiaridades de muro y pavimento (Por cierto: atentos a dónde irán todas esa piezas pétreas, de difícil consecución ya en cualquier excavación).
    Han dado un ejemplo, en ese sentido. Podrán ver caer el muro pero nadie negará su parte de razón, su resistencia y su identificación.
    Todo lo contrario de lo que ha ocurrido tras la aprobación en un pleno del Ayuntamiento de un Plan de ajuste que consigna la supresión de la Universidad Popular Municipal ‘Francisco Afonso’, la Escuela de Música y el Museo Arqueológico Municipal. Hemos dejado pasar las fechas a ver si alguien reaccionaba. No hemos pulsado ni una sola discrepancia pública, más allá de la que expresaron algunos grupos políticos en la sesión. Pero ni una sola protesta ni una sola concentración ni un solo comunicado. Ni de afectados ni de centrales sindicales ni de representaciones de personal adscrito. Puede estar contento el gobierno municipal: difícilmente se encontrarán precedentes de derribo de una obra social tan poco o nada contestados.
    El contraste entre una actitud (proactiva y comprometida de quienes se oponen al proyecto de San Telmo; pasiva e indolente de quienes ven cómo se desmoronan servicios y recursos públicos municipales de alto valor formativo, participativo e histórico-cultural) y otra es evidente.

    Quizás la clave sea esa: lo que duele y lo que no. Porfiar en causas nobles es expresión de sensibilidad e identificación. La impasibilidad o la indiferencia son señales indicadoras de una preocupante apatía social.

viernes, 18 de octubre de 2013

EXCLUSIÓN INACEPTABLE

Ni en el fondo ni en las formas. El nombre de Leonarda Dibrani, una niña de quince años, de origen kosovar romaní, deportada sin miramientos de Francia, está ya asociado a la parte más oscura de la exclusión social. Ni más ni menos que en Francia han ocurrido los hechos. Cabe preguntarse a dónde fue a parar la "grandeur". Es normal que hayan arreciado las críticas desde las propias filas socialistas a la decisión gubernamental.
Son las contradicciones de nuestro tiempo. Tanto discurso de integración, de unión, de la Europa de los ciudadanos y de los pueblos, y luego resulta que se produce una decisión de este tipo: expulsar a una niña componente de una familia gitana. Oírla fue una extraña delicia: este es mi país, yo quiero vivir aquí, aquí están mi colegio y mis amigas... Pero la Francia de la igualdad, de la legaidad y de la fraternidad, se ve sacudida por vientos xenófobos y racistas y un gobierno socialista decide combatirlos con exclusiones sociales. Inaceptable. Cada país y cada Gobierno pueden fijar sus propias leyes, pueden regular el régimen y las condiciones de los extranjeros en su suelo. Pero no parecen consecuentes ciertas decisiones con los discursos que se predican.

miércoles, 16 de octubre de 2013

ALCALDES 'CONTRA LEGEM'

Alcaldes de todo el país, de todas las organizaciones políticas, menos del Partido Popular (PP) -habrá que imaginar esas consignas circulando desde Génova, escritas o verbales: Nadie a esa concentración, ¿entendido?, nadie- quisieron escenificarlo días pasados en Madrid: fue su ‘no’ rotundo, su rechazo a la Ley de Modernización y Sostenibilidad Local, la reforma de la administración local promovida por el Gobierno que está próxima a iniciar su trámite parlamentario. Quieren ir tan deprisa -¡cómo se nota que se agota la mayoría absolutista!- que el ejecutivo espera que entre en vigor el próximo 1 de enero. De confirmarse esta voluntad, está muy clara cuál es la suerte que aguarda a las enmiendas que los grupos parlamentarios presenten en dicho trámite. La petición de retirada de la nueva norma, explícitamente formulada por los ediles, será desoída, con toda seguridad, por mucha advertencia que haya de acudir al Tribunal Constitucional.
            No estaban los regidores populares pero muchos de ellos no han ocultado ni ocultan su contrariedad con esta Ley que, como apuntan expertos analistas del ámbito municipalista, no clarifica competencias ni evita duplicidades. Ya el Consejo de Estado emitió en su día un informe muy crítico sobre tales particulares, hasta el punto de ser interpretado como un varapalo a la filosofía del partido gubernamental en esta materia. Pedía el Consejo una revisión en profundidad del texto ya que, además de las razones expuestas, alegaba que no se justificaba el ahorro que vaticinaba se iba a producir con los cambios de estructura. Y lo que es peor: para el Consejo de Estado no se acredita que la prestación de servicios por las Diputaciones provinciales vaya a materializarse con  un coste menor del que ahora tiene siendo prestado por los ayuntamientos. Pero les dio igual: no hicieron caso y han seguido adelante.
            El caso es que el texto articulado parece estar lejos de objetivos tales como la simplificación de la estructura de la administración local. Si encima no resuelve los problemas de financiación que tienen los ayuntamientos, negras perspectivas, porque de los Presupuestos Generales del Estado para 2014, los que sin fe ni pompa fueron calificados como los de la recuperación por sus mentores -por cierto, ¿dónde ha estado el presidente del Gobierno en el debate subsiguiente a su presentación en las Cortes?- no se desprende horizontes más despejados para el municipalismo en su conjunto.
            La concentración de alcaldes en Madrid está cargada de simbolismo. Alcaldes ‘contra legem’, si se nos permite la licencia. Hubo también  nutrida representación canaria que ha tenido en la unanimidad alcanzada sobre el particular en la Federación Canaria de Municipios (FECAM) una significativa posición de repulsa. Es una foto muy similar a la del rechazo días pasados a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE): hay una coincidencia muy amplia de grupos políticos, de la comunidad educativa y de agentes sociales que están en desacuerdo con la norma. Representantes corporativos de la práctica totalidad de organizaciones políticas del territorio nacional dijeron ‘no’ a una Ley que vulnera principios de la autonomía municipal, abre brechas de desigualdad entre los ciudadanos y perjudica a éstos en cuanto que las fórmulas de gestión que prevé acarrearán servicios más caros y menos eficientes. Peor aún: nadie ha desmentido el cálculo de la pérdida de cien mil puestos de trabajo en la administración local, en caso de consumarse las reformas del PP, especialmente en el campo de los servicios sociales, donde las privatizaciones son un hecho.

            Es un rechazo notable que se expresará con la presentación de una enmienda a la totalidad. A ver si la respaldan los demás grupos políticos. Aunque, tal como han evolucionado las cosas, que nadie espere cambios sustanciales. Serían ‘milagrosos’.

martes, 15 de octubre de 2013

SAN TELMO BULEVAR

Estaban colocadas las vallas desde el viernes, vísperas de una noche en blanco que tenía en el propio paseo alguno de sus escenarios. Podían haber sido instaladas con un efecto disuasorio o como una señal de poderío. Vallas de tela metálica verde, antecedentes de obras en las pequeñas vías que unen la calle La Hoya con el paseo. Desde la Punta del viento hasta el lateral de la plaza de la ermita.


Ese era el nuevo escenario que casi anticipaba la suerte final. Aunque nunca la claudicación, a tenor del espíritu y del entusiasmo que lucieron quienes se siguen oponiendo al derribo del muro de San Telmo. Allí estaban, un domingo más, megáfono en mano, coreando consignas y colocando una pancarta doméstica y lazos negros sobre las vallas metálicas. Eran unas decenas de personas más que otras veces: mayor animación, mejor predisposición. Con mucho respeto, no se rinden. Y no se van a rendir. “Salvemos San Telmo”: los extranjeros preguntan y hacen signos de aprobación cuando les explican la causa.

Fotos en las escalinatas y fotos en la Punta del viento. Hay infinidad de curiosos. La concentración es una expresión de solidaridad. Acuden libremente quienes quieren y pueden. Hay ‘santelmeros’ de toda la vida, los que aprendieron a nadar allí, los que jugaron de críos y los que aún disfrutan de la terraza y de su pavimento, de sus escaleritas y de sus charcos cuando baja la marea. Allí estaban, resistiendo. En la pequeña gran historia local, ocurra lo que ocurra con el paseo, por muchas desestimaciones de sus alegaciones que sumen, su actitud quedará registrada como la reacción cívica de un sector de población empeñado en defender la identidad de un rincón del pueblo.

En medio de aquella concentración, nos vino a la memoria un artículo sobre el paseo publicado hace treinta años. “San Telmo bulevar” era el título, alusivo a la identidad del paseo en medio de la geografía y la idiosincrasia local. Lo hemos rescatado. Y lo reproducimos.

“El paseo de San Telmo era, hasta hace unos años, el reflejo del caos urbanístico de la ciudad, hasta que la mano reparadora de César Manrique lo transformó en un bulevar sugerente que une el corazón turístico de la ciudad con el centro de la población.

En San Telmo, que muchos siguen identificando como “El Boquete”, había verbenas, ahora convertidas en sardinadas de verano. Y los jóvenes de toda una generación se daban cita para derrochar la valentía de un lanzamiento desde el acantilado, protagonizar apasionantes partidas de envite, despertar tiernos amores de juventud y pagarle cuatro cervezas a Manuel ‘Ratón’ Rodríguez, cuando se habían consumido siete. En San Telmo, donde todavía se baña el alcalde, los jóvenes de ahora imprimen otro sello que nada tiene que ver con aquella rivalidad entre los miembros del Cima Club y del Peñita.

El bulevar es una mezcla lógica de usos y costumbres extranjeros. El singular espectáculo de las olas bramando y rompiendo desde El Penitente, aderezado por unos potentísimos focos durante la noche, es seguido por miles y miles de personas que se detienen en escaparates de las boutiques de lujo o de bazares con ostentosas figuras de Lladró.

En el bulevar se dan cita vendedores de bisutería o de rudimentarios juegos infantiles. Tiene reminiscencias de cultura hippie, con cítaras y armónicas esporádicas; y sabor de pasaje persa cuando les intentan colocar un presunto ‘Omega’ de oro a precio de ganga. Se rinde culto al consumo con pollo frito y “wimpy-burgers”. Las discotecas dejan escuchar la voz de Bertín Osborne durante el día y por la noche el sonido de ‘Police’ toma el relevo en las boites; alguna, por cierto, refugio de “latin lovers” a los que no resulta difícil el romance con la escandinava que vino en busca de la aventura.

San Telmo, recogido en el cantar de “Los volcanes del Teide”, con sus rincones: Reboso, Espadarte, Cebada… San Telmo, plasmado en las acuarelas de Ávalos… San Telmo conserva el sabor y el encanto de los lugares por los que se distingue a su ciudad. Aunque el paseo sea ahora un sugerente bulevar y otros hayan tomado el relevo…”

GARCIA

lunes, 14 de octubre de 2013

ATISBOS DE RECUPERACIÓN

Anda el Puerto de la Cruz tan necesitado de buenas noticias, especialmente para invertir ciertas tendencias históricas caracterizadas en el propio sector turístico, que la aportación de datos estadísticos, interpretada en clave positiva, viene a ser todo un estimulante a ver si aquéllas se invierten y genera un estado de opinión que haga ver los horizontes de otra manera.
            Es de las primeras veces, por otro lado, que se manejan tales datos con una cierta proyección analítica, frente a esquemas convencionales, más rígidos, a los que se concedía una importancia relativa en la que predominaba el escepticismo, teniendo en cuenta -sobre todo, en el ámbito empresarial- que incidían en reducción de oferta, menor afluencia, destrucción de empleo y pérdida de competitividad.
            Ha sido el Consorcio Urbanístico para la Rehabilitación de la localidad norteña el que ha hecho público un informe elaborado para analizar la rentabilidad del destino turístico Puerto de la Cruz y de su planta alojativa en el período comprendido entre 2009 y julio del presente año. Es el primer informe de coyuntura turística que incide en los resultados que se están monitorizando en el desarrollo del Plan de Modernización, Mejora e incremento de la Competitividad de la ciudad, actualmente en fase previa a su aprobación.
            Según los redactores del informe, “el Puerto se recupera como un entorno atractivo para la actividad turística y para la inversión”. Tal consideración se apoyaría en datos tales como un crecimiento interanual de turistas en el primer semestre de 2013 del 5,2% respecto al pasado año. En julio del presente ejercicio, el crecimiento con respecto al mismo mes del año anterior fue del 34,3%. También suben las pernoctaciones, un 1,5%. Tomando el pasado mes de julio como referencia, el aumento interanual en este concepto fue del 41,7%. Los ingresos hoteleros, en el ciclo 2009-12, años cerrados, registraron un incremento del 16,9%, contabilizándose 94 millones de euros. Se constata, asimismo, una senda al alza en la competitividad de la oferta de alojamiento.

            Por supuesto, no hay que lanzar campanas al vuelo pero sirvan los datos para profundizar en el trabajo emprendido para revitalizar el destino turístico. Hasta la saciedad repetimos que el Consorcio era el último tren que pasaba para que el Puerto de la Cruz pudiera labrar una oferta innovadora que robusteciera y cualificara sus valores naturales e históricos. Las estadísticas apuntan el ascenso de la curva y ojalá reflejen una regularización de la oferta teniendo en cuenta la merma de la capacidad alojativa y la destrucción de puestos de trabajo en los últimos años. Por ahora, apuntan. Confiemos, junto a otros parámetros y la culminación de actuaciones, que se consoliden.