domingo, 18 de octubre de 2020

TIEMPO DE CUENTAS PÚBLICAS Y PREVISIONES

 

Tiempo de cuentas públicas y de previsiones presupuestarias. Es un tiempo difícil, claro, entre limitaciones, restricciones, recursos insuficientes y propósito de no subir impuestos. Las circunstancias ponen a prueba eso que tanto se ha repetido desde el ángulo político: priorizar. Es la hora de acreditar y afrontar los presupuestos con realismo y con voluntad expresa de gobernar para todos, con unas cuentas justas y equilibradas. Todos parecemos estar de acuerdo en que no hay margen para dispendios ni para audaces derroches. En pleno proceso de recuperación de la economía, con muchas incertidumbres aún golpeando en los flancos, el mejor presupuesto siempre resultará imperfecto pero hay que hacer todo un esfuerzo de entendimiento para salir airosos y para desenvolverse con cierta estabilidad.

Por lo que a Canarias respecta, el anuncio de confeccionar unos presupuestos sin recortes en los servicios públicos por parte del Gobierno es alentador. Quiere el ejecutivo anticiparse la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, sin perjuicio de las modificaciones al alza que se puedan presentar una vez aprobadas las cuentas estatales y de que se desarrollen por primera vez aspectos del nuevo Régimen Económico Fiscal (REF) y del Estatuto de Autonomía. Todo da entender que el Gobierno de la nación prorrogará los plazos para la Reserva a de Inversiones (RIC) y la Zona Especial Canaria (ZEC) más allá del 31 de diciembre del presente año.

También destacan en el ámbito autonómico presupuestario las modificaciones presupuestarias aprobadas recientemente incorporando ciento cinco millones de euros en créditos extraordinarios para Sanidad y Educación con el fin de hacer frente a necesidades sobrevenidas como consecuencia de la emergencia sanitaria. La citada cantidad se añade a los ciento ocho millones de euros incrementados a lo que va de año hasta totalizar doscientos trece. Fuentes gubernamentales revelaron que, al cierre del ejercicio, previsiones se alcanzarán en este capítulo los cuatrocientos millones de euros.

El vicepresidente canario y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, manifestó que estas generaciones de crédito permiten dar cobertura al incremento del gasto en los servicios públicos esenciales, “muy exigidos ahora mismo por la presión de la crisis del coronavirus”, y mantener las prestaciones que recibe la ciudadanía.

Veamos brevemente el desglose: de los ciento cinco millones de euros apuntados, sesenta son para Sanidad y cuarenta y cinco para Educación. Se consignan también cantidades para que las universidades públicas canarias puedan asumir los nuevos protocolos de funcionamiento. El grueso de los cuarenta y cinco millones se destinará a personal docente (treinta y dos millones) o las tareas de limpieza y acondicionamiento de los centros (cuatro millones). Asimismo habrá un millón de euros para cada una de las universidades públicas canarias.

En cuanto a sanidad, tras una anterior incorporación de ciento millones de euros, las transferencias aprobadas favorecerán mejoras en infraestructuras y, en el caso del Servicio Canario de la Salud, la adquisición de material fungible, como mascarillas, equipos de protección individual, kits de farmacia o vestuario.

Se trata, en fin, de superar los apremios presupuestarios y de reajustar las cuentas para atender, como hemos dicho, las prioridades. El próximo ejercicio de 2021 será también complicado. Seamos conscientes de la importancia de su establecimiento, de las necesidades. En los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma se expresa una voluntad política. Tengamos presente que no es una cuestión exclusiva de los gobernantes y de quienes tienen el deber de su fiscalización: las cuentas públicas son un asuntos que nos concierne a todos. Luego, todos debemos estar atentos a su evolución.



sábado, 17 de octubre de 2020

ÓLEOS HIPERREALISTAS

 

Santiago Melián canta. Y también pinta, como quizás algunos de ustedes descubran esta noche.


Si para la música está dotado, para la pintura no digamos. Un artista polifacético pues. El hombre que acerca o une dos archipiélagos, surcando dos océanos, con su arte, con sus creaciones, con su búsqueda y su experimentación.


La luz y el color, la naturaleza de dos territorios insulares tan distantes. La paisajística dotada del hiperrealismo que termina siendo mágico, poderoso, ambicioso, apto para el abrazo y las ganas de integrarse en sus trazos y en sus colores.


A los más profanos en la materia pictórica --leemos en el blog de la tienda del artista.com-, hay algo que les puede resultar muy llamativo y es cómo sobre lienzos en blanco los artistas van desarrollando su ingenio y su inspiración y van consiguiendo poco a poco auténticas obras de arte, no solo por la calidad pictórica sino porque consiguen transmitir fielmente la sensación que está impresa en el cuadro de una manera muy real. De ahí el título de esta intervención, Óleos hiperrealistas.


Aquí y ahora, al hablar de lienzos en blanco y de realidades, toca explicar algo de un estilo que nunca deja indiferente a nadie, el hiperrealismo, también conocido como superrealismo, fotorrealismo o realismo fotográfico.


Por la fuente citada, sabemos que esta corriente surgió allá durante la década de los años 60, donde se buscó mantener a la pintura en conexión con la fotografía; mejor dicho, con la visión fotográfica. Uno de los propósitos del superrealismo es acercarnos a una supuesta objetividad visual, especialmente en lo que se refiere a la representación de retratos y/o fotografías de paisajes, escenas cotidianas, objetos o incluso la muerte.



Algunos críticos dicen que es una técnica verdaderamente impresionante que más impresiona aún cuando se ve trabajar a un pintor de estas características, “auténticos artistas que tienen tal control sobre sus herramientas y pinturas, que es prácticamente imposible distinguir cuál puede ser una fotografía y cuál puede ser su propia interpretación de la misma”.


Sobra decir que tras estos cuadros hay muchas horas de intenso trabajo. Si el artista es escrupuloso, como es el caso, la dedicación se acentúa en busca del mejor acabado. Una obra hiperrealista es uno de los mayores triunfos de la representación del artista en sí. El estilo llama la atención, por supuesto. Dicho en términos llanos: es como si el autor plasmase lo que ve con sus ojos y estos fuesen cámaras de fotos que registran el momento. Se mire por donde se mire, impresiona.


Ese cuadro del Teide majestuoso sirve de ejemplo, con sus retamas, la nieve y la roca conjugando la inmensidad naturalista.


Santiago Melián rinde homenaje a la naturaleza, como ya lo hiciera hace un par de años, empeñado en que descubriéramos la biodiversidad de Hawaii, ahora con nuevos cuadros que plasman el frío ventoso y la atmósfera lluviosa donde las palmeras cimbreantes libran una sugerente pugna porque quieren seguir allí.


No menos llamativa la tonalidad amarilla-naranja descubierta en una tarde cualquiera en la que hasta las tortugas salieron a saludar. Ellas reflejan el trabajo chinesco del que, con toda modestia, habla el pintor a sus allegados.


Pero la suya es también la naturaleza de Anaga, de la Punta del Hidalgo donde nació, desde donde se ve otra isla y donde, aún con los rezos del padre Damián en la memoria, escruta el paisaje con admirable trazo filigranesco para señalarnos que el Roque de las ánimas era “otro dedo de Dios” y que Tachero bien merecía asociarse al título de una novela premiada. O que la perfecta alineación de las piedras es un guiño al perfeccionismo.

La colección retrata enclaves insólitos, rincones desconocidos, acantilados soberbios que han visto cómo la mano del hombre quiere dejar su marca o estampas rurales llamadas a la inmutabilidad o la vegetación que ofrece una secuencia que es una sinfonía polícroma, allí donde la generosidad naturalista, en fin, desborda toda su copiosidad que Melián refleja concienzudamente, sin dobleces o giros artificiales.


¿Y los cielos? ¿Han reparado ustedes en las nubes, en esa volatilidad, cuyas formas va dibujando el artista con exquisita pulcritud hasta dejar la luz exacta? Hay verdaderos alardes con los que entonar los contrastes. Una firma, de frecuente aparición en sitios especializados de la red, Milena Fulana, señala los colores vivos, los dibujos complejos, las composiciones alineadas y bien estructuradas como sólidos elementos visuales que requiere el hiperrealismo para alcanzar sus objetivos: tener más vida que su propia realidad. La gama de luces es sobresaliente.


Es normal que el entorno natural, el de aquí, el de nuestras islas, y el de Hawaii, apasionen a un Santiago Melián nacido para crear e interpretar. El caminante incansable, el hombre que modula su voz para que los auditorios contengan la respiración y que representa en los lienzos, para la eternidad artística, las visiones naturalistas dignas de aprecio.


El mar, las nubes, el volcán, los riscales, caminos, los bosques, la frondosidad… hacen de la paisajística del artista un hecho singular. Nuestras islas pero también Muanalua (el parque que pintó soñando), Honolulu, Maui y Kahala. Durante muchos años, pacientemente, mientras timple y ukelele sembraban su armonía, sus pinceles han moldeado un estilo propio que ya es inconfundible, incluso para quienes acaban de descubrirlo. Se diría que han ido confluyendo, atraídos por la belleza de los territorios insulares donde han convivido, aprovechando el tiempo pero también captando como pocos sus encantos, hasta acercarlos, para descubrir las similitudes y sus atractivos.


Hasta aquí, hasta Buenavista del Norted, hasta donde la isla exprime su belleza, Santiago Melián ha traído su original e hiperrealista lenguaje pictórico. Esa belleza, como la verdad, “está en relación con el momento en que se vive y para la persona que pueda comprenderlo”, dijo Gustave Coubert, el pintor francés máximo representante del estilo realista, autor del polémico cuadro ‘El origen del mundo’.


Un momento para disfrutar y para que los humanos lo gocen a plenitud.


(Texto leído en la presentación de la exposición de Santiago Melián, en la sala "Granero", de Buenavista del Norte).


viernes, 16 de octubre de 2020

LENGUAJE PROCAZ Y TABERNARIO

 

Los políticos deben extremar el cuidado de sus declaraciones públicas (y ya puestos, hasta privadas), de sus conductas, de sus gestos y de sus apariciones. Algunos episodios recientes demuestran que hasta parecen ignorar que hay una cámara o un magnetofón grabando y que la difusión posterior puede acarrearles disgustos o críticas difícilmente superables.

Podrán justificarse diciendo que son víctimas de sus prontos, de un deslenguamiento sobrevenido y hasta de una necesidad de defenderse ante la arremetida de un adversario basto y procaz que llegó a emplear algún embuste en su exposición, pero salvo que tire de fina ironía y construya bien un par de sarcasmos –es que con uno difícilmente basta-, los riesgos de quedar estigmatizado por alguna ‘boutade’, son considerables.

Lo peor es que esa frases fomentan el encono y favorecen ese clima de crispación que, a su vez, impulsan la desafección que tan fácil es adivinar en cualquier ambiente político, institucional o partidario. Los malos modos se han ido imponiendo progresivamente, es difícil encontrar excepciones y las refriegas –lo que en fino, y acaso para suavizar, se denomina rifirrafes dialécticos- han terminado caracterizando lo que, en teoría, debería ser el debate político.

De ahí que sea fácil pasar de la natural discrepancia –ideológica o de modelo dispar- a la descalificación o al insulto. Quienes recuerden aquel “tahúr del Missisipi” que Alfonso Guerra dedicó en un debate parlamentario al entonces presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, pensarán hasta en una expresión benevolente, ocurrente y sandunguera si la comparan con algunas de las que en estos días utilizan portavoces y cargos públicos --“atmósfera irrespirable”, dijo una diputada en la última sesión de control- empeñados en palabras gruesas, faltonas e inapropiadas –en definitiva, dicterios- que verbalizan lo que simplemente es mala educación o incapacidad argumental.

Cuando desde el plano político se salta al pseudoperiodístico o al estrellato de la comunicación individualizada que ha de subsistir gracias al aumento del protagonismo buscado o de la servidumbre de intereses, el panorama se torna desolador, allí donde se encuentran la degradación, la desfachatez, la malcriadez y la desvergüenza, para que sufran los valores democráticos, para que la gente pierda la fe y las convicciones y para que la conclusión injustamente generalizada, “todos son iguales”, termine asentándose en las coordenadas políticas de cualquier nivel, alimentando el rechazo hacia los cargos públicos y el noble arte de la política y produciendo de paso la desazón que distingue a una democracia de baja calidad.

En Canarias, recientemente, hemos sido testigos de hechos, manifestaciones y dichos desafortunados. Hay que lamentarlo. Cuando se confunde la dialéctica punzante o audaz con el lenguaje tabernario, malo.

jueves, 15 de octubre de 2020

EL OCTAVO PERIPLO

 

Octava edición de Periplo, el Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras , convertido en una de las marcas identificativas de la actividad cultural del Puerto de la Cruz, empeñado en sortear como sea la alargada sombra del virus COVID-19, que todo lo sigue condicionando.

Pero el alcalde, Marco Antonio González, es el primero en no rendirse y sigue empeñado en que se tenga al municipio como referencia de la producción cultural en tiempos de pandemia: “Seguimos cultivando –dijo- espacios totalmente seguros para compartir lo que nos une como sociedad y lo que nos hace progresar en unas circunstancias tan inéditas como las que estamos viviendo manteniendo una ciudad viva y con mucho que ofrecer”.

Esta nueva edición del festival, en efecto, llega en un momento otoñal muy apto para reanimar el ambiente de calles y círculos sociales que empieza a acusar la crisis de afluencia turística. Una ciudad alegre, acostumbrada a vivir muchos del exterior, va notando la entrada en pérdida de su pulso, en el que la integración de los turistas y visitantes es un hecho característico de su evolución, el que la hace diferente, el que la hace ciudad turística propiamente dicha.

Presentaciones de libros, charlas, cine, exposiciones y otras actividades confluirán en un nuevo escenario, El Penitente, en la semana del 17 al 25 de octubre, de sábado a sábado. Una veintena de invitados hablarán de su experiencia y del impacto de la pandemia en las rutas y las aventuras. La amplia agenda del festival incluye también visitas guiadas por la exposición ‘Migraciones en la frontera sur de Europa’, que se instalará en el Castillo San Felipe, con su autor, Juan Medina, de la agencia Reuters; o la muestra ‘Cinenómada’, que se desarrollará en colaboración con el Festival de cine africano ‘Tarifa/Tánger FCAT’, con cuatro proyecciones en la sala Timanfaya los días 17 y 18 de octubre, desde las 18:00 horas. Asimismo, destaca el estreno de ‘Periploesía’, una jornada dedicada íntegramente a la poesía.

Según se informa desde la organización, como cada año, el encuentro reúne periodistas, fotógrafos, viajeros y escritores, expertos en literatura de viajes, que trasladarán al público a experiencias y lugares únicos e inimaginables a través de las charlas y presentaciones de sus libros, que también podrán seguirse por ‘streaming’. Entre los participantes, cabe destacar la presencia del escritor y periodista argentino Martín Caparrós; Carlos Zanón, novelista, guionista, articulista y crítico literario; Carla Fibla, periodista y escritora experta en el mundo árabe y países del sur; el divulgador Gotzon Cañada, habitual de expediciones científicas; Lucía Mbomío; reportera en ‘Aquí la Tierra’, de RTVE y autora del canal de YouTube ‘Nadie nos ha dado vela en este entierro’; Nicolás Castellano periodista de la Cadena SER, especializado en migración y conflictos internacionales; Mercé Martí, aviadora pionera cuya actividad deportiva la ha llevado a figurar entre los 100 Grandes Aventureros Españoles de Todos los Tiempos de “La Revista”, suplemento del periódico El Mundo; e incluso un ex ministro, Javier Gómez Navarro, presidente de la Sociedad Geográfica Española.

Los interesados en asistir a las sesiones de Periplo deben saber que es imprescindible disponer de invitación, que se obtendrá de manera telemática y para un aforo máximo de 75 personas. Los asientos serán preasignados y habrá distancia de seguridad entre todos ellos, de modo que no se permitirá la agrupación de personas convivientes. Igualmente, se tomará la temperatura a los asistentes, se les distribuirá gel hidroalcohólico y se facilitarán los accesos y salidas escalonadas a cada uno de los eventos.

Un elenco y un programa, desde luego, muy llamativos. Ojalá salga todo bien, siquiera para poder decir que el virus, en el Puerto, tampoco pudo con Periplo.



miércoles, 14 de octubre de 2020

RETOS, CON CONOCIMIENTO E INNOVACIÓN

 

Fortalecer la economía y el desarrollo social pueden parecer objetivos inalcanzables en los tiempos que corren. Sin embargo, hay que proponérselo e intentarlo. La resignación y la pasividad no son una fórmula aconsejable cuando se amontonan las adversidades y los bloqueos. De ahí que cada reto que se plantee haya que afrontarlo con disposición de superarlo, si es posible a través del conocimiento y de la innovación.

Así lo van a afrontar el Gobierno de Canarias y la Plataforma del Tercer Sector de Canarias que han acordado establecer líneas de trabajo conjunto orientadas a un desarrollo social más justo, inclusivo y con más igualdad para corregir desequilibrios sociales. Así lo convinieron días pasados la consejera de Economía, Conocimiento y Empleo del ejecutivo autónomo, Elena Máñez; la directora general de Asuntos Económicos con África, Nasara Cabrera y el director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de Información, Carlos Navarro; que se reunieron con los representantes de la Plataforma, la secretaria general de Cáritas Diocesana de Canarias, Caya Suárez; y el presidente del Consejo Territorial de la ONCE en la Comunidad Autónoma, Miguel Ángel Déniz.

Queremos potenciar la resolución de problemas sociales a través de la I+D+i canaria con la participación del tercer sector, promoviendo la innovación social, así como producir los cambios de comportamiento necesarios para resolver los grandes retos de la sociedad, capacitando a la ciudadanía y generando nuevas relaciones sociales y nuevos modelos de colaboración”, explicó la consejera Elena Máñez.

Y es que las nuevas sinergias que se generen entre los diferentes agentes que conforman el sistema de productividad económica, procurando su fortalecimiento y el desarrollo social, solo serán posibles a través de proyectos basados en el conocimiento de los centros canarios de investigación, el emprendimiento innovador de las personas jóvenes de las islas, así como la aplicación de la innovación y la transformación digital en las entidades sociales.

Una vez más, se puso de manifiesto en la reunión la importancia de superar los altos índices de desconocimiento que predominan en los programas de trabajo de algunos departamentos de las administraciones públicas cuyas ayudas podrían ser utilizadas por el Tercer Sector, especialmente, tal como dijo el director general de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información, Carlos Andrés Navarro, aquellas que está referidas a la Investigación más Desarrollo más innovación y la transformación digital (I+D+i) y la transformación digital. Dejó claro Navarro que estos canales de financiación deben contribuir a la consecución de un Tercer Sector más productivo y facilitar más oportunidades de servicio a las personas que atienden a terceros.

El Gobierno de Canarias, por cierto, ha informado de la próxima convocatoria de Transformación Digital, dotada con 2,4 millones de euros, por lo que los representantes del Tercer Sector fueron invitados a conocer e incorporarse al programa Demola Canarias de la ACIISI, un modelo de innovación abierta de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información del Gobierno de Canarias, para mejorar el ecosistema innovador de la región y la competitividad del tejido empresarial.

Sería bueno que desde el ejecutivo se hiciera el seguimiento correspondiente y se facilitaran resultados periódicamente para conocer la evolución y las perspectivas. Hay que estimular el sector, desde luego. Y contrastar las respuestas.


martes, 13 de octubre de 2020

DE RESTRICCIONES, CUARENTENAS... Y POSITIVIDAD

El Consejo de Ministros de hoy, previsiblemente, aprobará homologar un acuerdo alcanzado por la Unión Europea (UE) para unificar los criterios aceptados para restringir los viajes a causa de la pandemia de la COVID-19. Tales criterios consignan la armonización de los código de colores por zonas así como los índices de positividad, de notificación de casos y de pruebas. Se trata de acabar con una cierta confusión apreciada en los distintos Estados a la hora de establecer determinadas medidas como las cuarentenas o las normas para delimitar las zonas de riesgo. La Comisión Europea, recordemos, propuso el pasado mes de septiembre confeccionar un código de colores común y armonizar las pautas de modo que sea posible garantizar la libre circulación de ciudadanos.

Es consecuente que los órganos de la Unión abogue por criterios comunes. Así quedó de manifiesto en el curso de una reunión de los embajadores permanentes de la UE que estuvieron de acuerdo en que tanto un análisis del riesgo como unos mapas comunes llevarán a cabo una mayor previsibilidad y transparencia al viajar.

El libre movimiento de personas se desarrollará con arreglo a tres nuevos conceptos con los que ya debemos empezar a familiarizarnos:

-La tasa acumulativa de notificación de casos en catorce días (el número total de casos nuevos por cien mil habitantes en ese plazo y a nivel regional).

-El índice o tasa de positividad (porcentaje de positivos entre todos los test realizados durante una semana), y

-La tasa de pruebas (el número de test por cien mil habitantes en la última semana).

De estos preacuerdos, a los que se adherirá España, se desprenden los colores a emplear. El Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades publicará un mapa por regiones o comunidades de la UE que incluirá otros países como Noruega, Liechtenstein e Islandia en el que se marcarán cuatro colores adecuados a los criterios establecidos.

-El verde marcará las áreas en las que la tasa de notificación de casos en catorce días acumulados sea menor de veinticinco y la tasa de positividad sea menor al 4%.

-  -El naranja será para las zonas en las que la tasa de notificación sea inferior a cincuenta, pero la de positividad sea del 4% o más, o bien si la tasa de notificación va de veinticinco a ciento cincuenta, pero la de positividad es menor del 4%.

-    -El rojo determinará áreas en las que la tasa de notificación sea de cincuenta o más y la de positividad del 4% o superior, o en las que la tasa de notificación sea de más de ciento cincuenta por cien mil habitantes.

---El gris se aplicará si no hay suficiente información para evaluar los mencionados criterios o si la tasa de pruebas es de trescientos test o menos por cien mil habitantes.


Según aprobaron los embajadores permanentes, los Estados miembros no deberían restringir el libre movimiento de personas que viajan entre ‘áreas verdes’. En cualquier otra área, deberían tener en cuenta criterios como la población y las tasas de hospitalización, admisión en UCI y mortalidad sobre una base semanal.

Los responsables de los Estados miembros de la Unión Europea también deberán fijarse en la situación epidemiológica en su propio territorio, es decir, los datos relativos a la política de test, el número de pruebas realizadas o las tasas de positividad), así como la situación de las áreas con altas tasas de pruebas.

Es probable que asociaciones de empresarios y ejecutivos consideren que estamos ante un cúmulo de trámites burocráticos pero, tal como están las cosas, la eficacia de las medidas en aras de la recuperación de la actividad turística, dependerá de la observancia de estos criterios. El preacuerdo logrado establece que si un Estado miembro va a restringir la movilidad con otro, debería informar previamente a ese país, al resto de socios comunitarios y a la Comisión Europea, preferentemente con cuarenta y ocho horas de antelación. Y también deberá informar inmediatamente cuando relaje la restricción. Otra consideración: las restricciones a la libre circulación deberían levantarse cuando un área vuelva a ser verde, siempre que hayan transcurrido el manos catorce días desde su introducción.

Finalmente, otro de los principios a tener en cuenta en un protocolo que abarque zonas de más riesgo, es que no se debería rechazar la entrada de las personas que llegan desde otros Estado miembros pero un país podría requerir a quien llegue de cualquier zona que no sea 'verde' someterse a una cuarentena o un autoaislamiento y pasar por un test. Y atención, porque si una persona desarrolla síntomas a su llegada, las pruebas, diagnóstico, aislamiento y rastreo de contactos deberían realizarse "de acuerdo con las prácticas locales y la entrada no debería rechazarse".

Las recomendaciones proponen una definición común de cuáles son la denominadas “funciones necesidades esenciales” , por las cuales una persona no tendría que pasar por una cuarentena, como trabajadores sanitarios, diplomáticos, pasajeros en tránsito, transportistas o periodistas que se encuentren cumpliendo con su trabajo.

Aguardemos entonces los acuerdos del Consejo de Ministros para saber si se despeja el panorama y es posible vislumbrar la recuperación de la actividad turística. Confiemos en que estas medidas sean un avance bien fundamentado. El invierno está cada vez más cerca.



lunes, 12 de octubre de 2020

LA ERA DEL DESORDEN

 

Interesantísimo informe de la Deutsche Bank, el mayor instituto financiero alemán. Sus autores concluyen que el mundo está en el umbral de un nuevo ciclo estructural que vaticinan como “la era del desorden”, una etapa en la que “en la que presenciaremos la drástica modificación de las estructuras económicas, de los sistemas políticos y, por ende, del modo de vida de los pobladores del Planeta”.

Tal desorden ya lo estamos pulsando y contrastando. El pesimismo y el escepticismo se van apoderando de todos nosotros, a medida que las cifras de fallecimientos y contagios no paran de crecer, preocupante y trágico resumen de una crisis sanitaria que todo lo envuelve y condiciona. La “nueva normalidad” que, teóricamente, habría de seguir a la primera oleada cuya curva creíamos doblegada, no era tal. Aquellas perspectivas halagüeñas de antes del verano pronto se evaporaron, eran un espejismo. Predomina la incertidumbre, uno de los vocablos venido para quedarse sin que nadie, a la espera de las ansiadas vacunas, sea capaz de atajarla con pruebas solventes, el rayo de esperanza que no aparece.

Solo constatamos The long and winding road (El largo y tortuoso camino) que interpretaron The Beatles hace ya muchos años. La noche de viento y tormenta que la lluvia se llevó, ha dejado un charco de lágrimas… Muéstrame el camino, casi imploraban a la desesperada Lennon y McCartney en aquel poema descarnado. Ahora hay que convencerse de que nada será como antes. ¿Y lo será a partir de ahora? Es enorme la interrogante. Hace apenas unos meses, cuando aún el virus no habitaba entre nosotros, en esta humanidad que se desgarra, hablábamos de valores y hasta de discrepancias ideológicas. De la bondad y de la maldad, de la nobleza, de las malas artes y de las perversiones. Pero ahora… no sabemos si seguiremos haciéndolo o de qué otras cosas toca. ¿Habrá ideales, quedará ética, dónde habrá ido a parar el afán de superación, será factible una convivencia civilizada?

Las preguntas abruman, ciertamente. El informe de los analistas económicos de la Deutsche Bank lo pone crudo para las posible respuestas. “El espectacular deterioro de los tejidos económicos y sociales registrado en los primeros meses de la actual pandemia –señala- se irá acrecentando. Tanto los Gobiernos como las grandes empresas industriales optarán por un mayor endeudamiento. La próxima década será decisiva para la vitalidad de Europa, cada vez más aislada en un mundo «desglobalizado», cuyos principales protagonistas serán los dos gigantes de la economía: los Estados Unidos y China. Las guerras comerciales se tornarán en el común denominador de las relaciones entre Estados”.

Mucha atención porque el estudio de la corporación germana advierte que “la propia Unión Europea corre el riesgo de atomizarse. Los economistas no descartan la creación de tres o cuatro subgrupos de países, cuyos intereses no serán forzosamente convergentes. Esta división incluiría los siguientes bloques: Europa central (Francia, Alemania, Bélgica, Países Bajos, Austria), Europa oriental (los países de Europa del Este y Rusia), Europa meridional (Italia, España, Grecia, Chipre y Malta), el Reino Unido y su aliada, Norteamérica”.

Y es así como nos meteremos de lleno en “la era del desorden”, cuando, siguiendo el crudo informe que nos ocupa, asistiremos al deterioro de las relaciones entre EE. UU. y China y la reversión de la globalización y al reto para la supervivencia de Europa. Y claro, eso comporta el incremento de la deuda, un mayor «centrifugado» de capitales, la disyuntiva inflación o deflación, el incremento de las desigualdades, que podría generar reacciones violentas y cambios a nivel sociedad y hasta el el ensanchamiento de la brecha intergeneracional.

Y dos grandes incógnitas: ¿se cerrará el debate sobre el cambio climático? ¿Seguiremos asistiendo a la revolución tecnológica o al estancamiento?

La conclusión de los expertos alemanes: “No hay que extrapolar los tímidos pasos de la «nueva normalidad» con las tendencias pasadas, con la época de bonanza de las décadas de los cincuenta a los ochenta, que acabamos de dejar atrás. Sería uno de los peores errores que el «hombre nuevo» podría cometer; ya nada será como antes”.

Y con la incertidumbre nos quedamos pues escasos son los estímulos ante las perspectivas de nuestros días, la bien llamada “era del desorden”



domingo, 11 de octubre de 2020

AYUDA Y CAPACITACIÓN

 

Desde La Palma llegan noticias tan desconcertantes como aquella súbita ruptura de la alianza política que determinaba la gobernabilidad en el Ayuntamiento en Santa Cruz de La Palma. Y como es cuestión de hacer seguimiento a la diversidad productiva pues parece demostrado que los canarios no van a vivir solo de la actividad turística, pues ahí aparece, en el lado de lo positivo, la iniciativa de dos departamentos del Gobierno de Canarias, la consejería de Economía, Conocimiento y Empleo y la de Agricultura, Ganadería y Pesca, en con colaboración del Cabildo Insular, consistente en desarrollar tres programas de formación en alternancia con el empleo por un importe cercano a diez millones de euros, con un alcance estimado de cinco mil personas beneficiarias. Municipios de la acción: San Andrés y Sauces y Barlovento.


En tiempos de crisis, hay que destacar, por supuesto, la colaboración interinstitucional, que también se refleja, ya que hablamos de La Palma, en el Plan de Empleo de Transición Ecológica (PETE), dotado con cinco millones para la contratación de quinientas personas desempleadas, en cumplimiento del Plan de Reactivación que dedica una parte, como se sabe, a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. A lo largo de 2020, en concreto, el Servicio Canario de Empleo (SCE) distribuyó fondos entre los ayuntamientos y el Cabildo de La Palma para la actual ejecución de actuaciones de orientación por valor de doscientos cuarenta y un mil quinientos cincuenta y ocho euros euros en beneficio de seiscientas cinco personas. A ellas hay que añadir programas de formación por importe de tres millones doscientos setenta y tres mil novecientos cuarenta euros a favor de tres mil ciento noventa y dos personas. Luego hay que consignar los programas de oportunidades de empleo por cuatro millones doscientos noventa y dos mil treinta euros para cuatrocientas ochenta y una personas; y los de ayuda al emprendimiento para los que habría crédito de un millón quinientos diecinueve mil euros del que se beneficiarían ochocientas veintisiete personas.


Según fuentes de la consejería de Economía, Conocimiento y Empleo, con tres mil novecientas diez personas trabajadoras en los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) de novecientas diecisiete empresas palmeras, el mercado laboral de la isla bonita contabilizó ocho mil ochocientas noventa y dos personas desempleadas tras reducir el paro el pasado septiembre un 2,47% con respecto al mes anterior, un periodo clave para afrontar el actual proceso de recuperación económica como consecuencia de la crisis sanitaria por la pandemia de COVID-19.


Las ayudas están bien pero los programas de formación son los que hay que considerar fundamentales en las circunstancias de crisis que nos envuelven. El problema es que la tasa de desempleo estructural no se reduce o desaparece solo con tales ayudas. Por eso, la capacitación es un factor clave que hay mejorar o enriquecer. De ello deben ser conscientes también los beneficiarios de las ayudas que, en ciertos segmentos de edad, han de plantearse alternativas en busca de un puesto estable en el mercado laboral.


Lo dijo la consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca del ejecutivo autónomo, Alicia Vanoostende: “Las inversiones en el ámbito rural tanto en infraestructuras como en formación, son importantísimas para que los habitantes de las zonas rurales puedan acceder a los mismos servicios que en una ciudad, como centros de salud o guarderías, para seguir luchando contra esa España vaciada y contra el cambio climático”.


En fin, una iniciativa bien programada y bien dotada. Que sea provechosa en sus destinos.

sábado, 10 de octubre de 2020

ACUERDO PARA CORREDORES

 

Fuimos de los primeros en hablar de los corredores turísticos para facilitar la movilidad de los viajeros y de aquellos que deseaban sortear las restricciones derivadas de la pandemia. No hubo mucho empeño que digamos, ni en el propio sector. Pero bueno, la iniciativa ya se ha plasmado en un protocolo entre el ministerio de Industria, Comercio y Turismo y los gobiernos autónomos de los dos archipiélagos, Canarias y Baleares. El objetivo primordial es reactivar el turismo sin poner en riesgo la salud pública. Para ello, el protocolo fija la realización de un test en origen y destino cuando la incidencia acumulada sea mayor a cincuenta por cada cien mil habitantes.

Desglosemos el alcance de las medidas consignadas en el protocolo, diseñado por un grupo de trabajo en el que se han integrado representantes de tres ministerios y ambos ejecutivos autonómicos. El grupo ha homologado que las dos comunidades insulares disponen de las capacidades necesarias para atender a los posibles turistas positivos:


-Al llegar a Canarias o Baleares, todo viajero que proceda de un territorio con una Incidencia Acumulada (IA) de 50 o menos por cada 100.000 habitantes en los últimos catorce días no deberá someterse a ningún test una vez acceda al aeropuerto.

Quienes procedan de territorios con una IA mayor a 50 tendrán que presentar un test negativo de diagnóstico de infección activa realizado 48 horas antes del vuelo, como máximo.

-Antes de abandonar las islas, los visitantes deberán hacerse un test de diagnóstico de infección activa 48 horas antes del vuelo.

Las pruebas se efectuarán en dependencias asignadas por las autoridades sanitarias competentes, sin coste para el turista. En caso de dar positivo, no podrá volar y tendrá que guardar cuarentena en el mismo destino.

-Los gobiernos de ambos archipiélagos se harán cargo de la cobertura necesaria en caso de cuarentena de los turistas positivos, habilitando una serie de alojamientos previstos a tal efecto. También cubrirían la asistencia sanitaria u hospitalización en caso necesario.


La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, confía en la eficacia de los protocolos, de modo que sea posible extenderlos a otros territorios peninsulares. Explicó que “los protocolos son un instrumento útil para alcanzar acuerdos con nuestros socios europeos que permitan recuperar la movilidad y reactivar los flujos turísticos en condiciones de seguridad”.

Estos corredores turísticos son complementarios a las recomendaciones que está previsto apruebe el Consejo de Ministros de la Unión Europea la próxima semana con el fin de armonizar los criterios epidemiológicos y las reglas para restringir los viajes entre los países de la Unión Europea (UE).

A ello hay que añadir la aplicación Radar COVID cuya promoción será objeto de una amplia difusión entre la población turística. En estos momentos se está llevando a cabo una traducción a los idiomas mayoritarios de los visitantes de los archipiélagos.

Bueno, pues adelante con la fórmula acordada que supone una prueba del necesario entendimiento entre administraciones públicas y ámbito privado. Hay que priorizar las tasas de incidencia, es decir, reduciéndolas. Y hay que confiar, pensando en el futuro, en que los corredores seguros sean una prueba del reconocimiento de la singularidad territorial de los archipiélagos, también en el ámbito turístico. Es un certeza fundamental para afrontar el proceso de recuperación.



viernes, 9 de octubre de 2020

CAMBIO DE CHIP

 

Hay que impulsar la recuperación del turismo, que no se hace a un clic, desde luego. Han hablado los empresarios, desde las cúpulas de las todopoderosas Organización Mundial del Turismo (OMT) y Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), que creen en un sector más inclusivo, sostenible y resiliente. Los secretarios generales de ambas estructuras, Zurab Pololikashvili y José Angel Gurría, respectivamente, han coincidido en señalar la importancia macroeconómica del turismo en la mayor parte de las economías de los países y advierten que la reactivación de los viajes depende de una cooperación multilateral reforzada, con una regulación coherente a escala bilateral, regional e internacional.

El enfoque empresarial para acelerar la recuperación pasa por la adopción de medidas políticas nacionales e internacionales, entre las que se debe consignar un incremento de la coordinación en todos los sectores. Objetivo primordial: restablecer la confianza de los viajeros y del entorno empresarial. Para ello, es evidente que resulta necesario estimular la demanda.

La pandemia sigue causando estragos en el turismo. Entidades, agentes y operadores del sector sufren una crisis desconocida, especialmente en las economías en vías de desarrollo o de rentas bajas. Y, naturalmente, también en aquellas que dependen exclusivamente o en gran medida del turismo. Las estadísticas de los primeros ocho meses del año asustan y anticipan un cierre de ejercicio muy a la baja y un porvenir plagado de incertidumbres. No será fácil esa recuperación, no. Sobre todo, cuando la crisis ha dejado en evidencia las debilidades y las flaquezas, entre las que hay que consignar “las carencias en preparación y capacidad de respuestas de administraciones y empresas”, dicen los dirigentes empresariales.

Ello hace que se hable, cada vez con más intensidad, de otra fuente de productividad alternativa a la turística y de otro modelo turístico más lento, esto es, con la reinvención de destinos y negocios, la reconstrucción del ecosistema específicamente turístico y el impulso a la inversión e innovación en un marco sostenible.

Expertos, investigadores, gabinetes técnicos de estudio y foros de diversa naturaleza deben ponerse manos a la obra sin demora. La crisis va para largo, algunos ya se han cansado de perder dinero y los emprendedores querrán algunas garantías. Las sombras de una recesión mundial están cada vez más extendidas pues los gobiernos siguen adoptando medidas muy restrictivas, entre ellas los límites a la movilidad o los viajes. La previsible caída del turismo internacional el presente año, entre un sesenta y ochenta por ciento, la reducción de las exportaciones y los riesgos que corren más de cien millones de empleos que dependen directamente del turismo, revelan un panorama muy inquietante.

Según los secretarios generales de la OMT y de la OCDE, la respuesta colectiva ha de ser contundente, por lo que la implicación de la ciudadanía ha de ser un hecho a fomentar. Si se quiere que en esa respuesta se anteponga a las personas, hay que abogar por una distribución más justa de los beneficios del turismo, “avanzando hacia una economía turística neutra en carbono y más resiliente”.

Se trata, en fin, de que los poderes públicos afronten los procesos de recuperación de una forma más integrada, o sea, con participación de las instituciones públicas, de la iniciativa privada y de la sociedad. Los retos son complejos pero no hay otra opción que afrontarlos. Es la hora del cambio de chip en el ámbito turístico.