sábado, 14 de enero de 2012

UNA PERCEPCIÓN TRAS UNA CONSULTA

Al menos, los mismos que se han visto otras veces en convocatorias similares, escuchando las mismas cosas, haciendo variaciones sobre un mismo tema, habrán respirado un aire de cierto modernismo: la interactividad, plasmada en el uso de un dispositivo tecnológico (Powervote), les habrá servido para mitigar la sensación de pérdida de tiempo que, en otras circunstancias y en otro ambiente, seguro les hubiera embargado.

Ciento veintiocho personas acudieron al centro de congresos del otrora esplendoroso Taoro convocadas por el Consorcio de Rehabilitación Turística del Puerto de la Cruz, la última oportunidad, según hemos reiterado, que tiene la ciudad para intentar despegar y sacudirse la modorra que la atenaza como destino turístico.

Era, según definieron, una sesión de consulta, la primera de las que quiere hacerse para tomar el pulso al sector y a los agentes sociales. Ya dijimos en su día que el Consorcio, para ser operativo y ganar credibilidad, debía tener el máximo dinamismo posible y éste debía contrastarse no sólo en la trascendencia pública de su actividad sino en la posible participación de quienes se sienten más involucrados por su toma de decisiones.

La consulta se hizo así, mediante votación electrónica, a base de conocer in situ un ‘powerpoint’ e ir respondiendo, utilizando el artilugio, a las preguntas que, en forma de distintas opciones, iban apareciendo en pantalla referidas a situaciones o circunstancias de la realidad presente del Puerto de la Cruz y a perspectivas de futuro.

Por lo tanto, seguro que para muchos no fue un rollo al uso. Un suponer: si se hubiera explicado, exclusivamente desde el plano teórico, que los dos instrumentos con los que cuenta el Consorcio0 para realizar su cometido, el Plan de Rehabilitación de las Infraestructuras Turísticas y el Plan de Modernización, Mejora e Incremento de la Competitividad, hay que dar por hecho que el personal se hubiera aburrido.

Lo dicho: los habituales se habrán dado cuenta de que hablar de innovación significa ir acostumbrándose a estas cosas.
A la espera de conocer en detalle el procesamiento de los resultados, que fueron ofrecidos ‘on line’, pero sin tiempo para valorarlos adecuadamente para hacer un análisis más sosegado, hay algunos anticipos significativos que sobresalen.

Por ejemplo: que hay un elevado porcentaje que no está nada conforme con las políticas específicas que se hacen desde el consistorio. Reveladora insatisfacción. Y otro dato porcentual, no menos elevado, que considera prioritaria y urgente una actuación en la cerrada desde hace meses estación de guaguas, donde a raíz de cierto artículo que se transformó en denuncia en las redes sociales, han llevado a cabo una tarea de adecentamiento.

Por cierto, no obtuvo una buena clasificación la opción del proyecto del puerto del Puerto de la Cruz. Seguramente, primará la incredulidad después de tanto tiempo de espera, de tantas trabas político-administrativas y de tanto bloqueo.

En cambio, apareció mejor valorada la previsión del parque marítimo, pese a que los posibles contenidos en la consulta eran bastante inconcretos y difusos. Pero la percepción de que ese desarrollo del litoral es más relevante y rentable para la ciudad que otras infraestructuras va aumentando razonablemente. Y eso es bueno, sobre todo para que la gente se identifique con la actuación y, en cierto sentido, la haga suya.

Más ejemplos: lo cultural y lo deportivo parecen importar poco como factores que incidan en el modelo que de desarrollo que, al final, se den los propios portuenses -ya veremos lo que dicen y hacen otros poderes que estarán atentos a la pisada. El comercio, por cierto, tampoco salió bien parado. Que tomen nota los afectados: desde hace algún tiempo se viene incidiendo en ello.

Aguardemos, para mejor proveer, el procesamiento de los resultados. A fin de hacer un adecuado seguimiento y una mínima fiscalización. Que estas cosas, por muchos adelantos tecnológicos, suelen también echarse en olvido.


El número, los ciento veintiocho asistentes, tiene su valor porque seguro que fue superior al esperado y porque será inevitable que en el futuro se asocie a quienes tuvieron en sus manos el pulso y el futuro desarrollo de la ciudad.

A ver si hay efectos estimulantes.

viernes, 13 de enero de 2012

ENSALZA, QUE ALGO QUEDA

Pero ¿quién ha salido ganando con esa operación del Tesoro Público español, dónde y para quién la rentabiludad? ¿Es que ya empieza a circular crédito para empresas y familias? ¿Y es que ya los mercados son buenos?

Y así podrían sucederse las preguntas, especialmente entre los profanos como uno, nada asombrado, por cierto, de que ciertos medios hayan ensalzado la decisión relacionándola, habráse visto, con las medidas de ajuste adoptadas por el gobierno que preside Mariano Rajoy. Nada asombrado porque el sesgo se demuestra con portadas y titulares que reflejen menciones positivas -que así se va fraguando el triunfalismo- para el jefe del ejecutivo. Y menos estupor, desde luego, cuando fácilmente se adivina que se trata de invertir lo que ya no es una impresión ni una apreciación: el descomunal y masivo engaño electoral de quienes predicaron no incrementar impuestos y ya ven el desaguisado posterior. Dentro de nada, asistiremos a otro milagro. Ya lo verán.

Las entretelas de éste, de los diez mil millones de duda -el doble de lo esperado- colocados a buen precio, tienen mucho que ver, según los entendidos, con un grifo abierto para la banca del Banco Central Europeo (BCE) que, a efectos de paliar liquidez y demás, presta quinientos mil millones de euros a las entidades que piden dinero pagando al 1% mientras compran bonos con rendimientos superiores al 3%.

Para entendernos, dinero llama a dinero. Y alguien debería explicar la supuesta rentabilidad. Porque no parece que sea un aval de las medidas de Rajoy. Pero, claro, hay que ensalzar, hay que ensalzar...

jueves, 12 de enero de 2012

JULIO, SONRISA APAGADA

Le han definido en una red social como “el niño grande del Puerto”. Julio, Julio González García, ¡en una red social! Un adiós a la altura de su ingenuidad, de su bondad retratada en aquel rostro que delataba algo más que un síndrome de Down. Porque revelaba frescura, una curiosa predisposición a ser bueno con todo el mundo. Y porque expresaba, a su manera, una atención en cuanto le rodeaba que a la vez entrañaba un sentido de la intuición fuera de lo común.

Sólo así podía explicarse que fuera de los primeros, si no el primero, cada vez que había un fallecimiento y él aparecía en el cuarto mortuorio o en el domicilio. ¿Cómo se enteraba?

Julio ya no está entre nosotros, en nuestras calles y en nuestras plazas donde su aspecto bonachón y su saludo alegraban la convivencia cotidiana. Ya no recibiremos su espontáneo y efusivo abrazo, su gesto de cariño reposando suavemente la cabeza sobre el pecho. Ya no mostrará sus monedas coleccionadas para un helado o una golosina que degustaba celosamente en un banco, en una esquina, sin querer ser molestado. Ya no enseñará las fotos de cualquier folleto que él quería mostrar como si de un gran descubrimiento se tratara. Ya no estará pendiente de su hermana, permanentemente preocupada, al límite, siempre atenta para rescatarle y hacer que siguiera siendo él mismo.

Julio, ese niño grande al que los portuenses respetaron y amaron con todas las circunstancias, ha apagado su sonrisa angelical. Éramos muchos quienes la echamos de menos últimamente. Seremos muchos quienes le evocaremos: nadie le irrespetó y nadie abusó de su condición.

En realidad, fue él, con su modo de de ser y su comportamiento, quien se ganó el afecto de todos.

Otro abrazo, ‘ñiño’.

martes, 10 de enero de 2012

DIEZ AÑOS SIN TELESFORO

Diez años se cumplen estos días de la muerte de Telesforo Bravo Expósito, eminente geólogo portuense, un naturalista excepcional, un sabio en toda la extensión de la palabra. Un estudioso del medio físico, el profesor al que todo importaba: las aves, los peces, los musgos, las rocas, las aguas, los árboles, las especies…
Diez años sin él, sin el hombre tranquilo que se opuso sin estridencias a la metamorfosis de la playa de Martiánez; el primer analista del erupción del Teneguía en 1971; quien transmitió a través de las ondas radiofónicas todo el sosiego que hacía falta en la madrugada de aquel 9 de mayo de 1989, la noche del seísmo en el norte tinerfeño; el experto en aguas subterráneas que puso a disposición de quien quisiera escucharle toda la experiencia acumulada en esa materia y en esas galerías; el excursionista que conocía su tierra palmo a palmo; el estudioso de los deslizamientos gravitacionales; el investigador de fósiles y restos arqueológicos; el intelectual humilde que dio lustre al Instituto de Estudios Canarios y al Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias, donde contribuyó decisivamente a la consolidación del Curso de Español para Extranjeros; el científico admirado y respetado, distinguido y galardonado.
Diez años sin él, sin sus sabios consejos. Uno de ellos, en pleno ejercicio de la alcaldía: “No se te ocurra -vino a decir- nada del teleférico sobre el acantilado de Martiánez. Dudo que la geomorfología de la zona resista anclajes y movimientos regulares de presiones humanas y mecánicas”. No fueron necesarias más explicaciones.
Diez años sin sus pasos firmes y serenos, sin su mirada socarrona, sin su palabra pausada y sin sus doctas apreciaciones. Quedan su memoria, el reflejo de su quehacer en artículos y publicaciones, su obra y sus descubrimientos… Y, sobre todo, sus miles y miles de fotos y diapositivas, todas las que plasmó -a veces con gran riesgo, según contó- en sus viajes y en sus vivencias.
Fue un sabio.
Y hace diez años que no le tenemos.
En el Mar de las Calmas, desde luego, le echan de menos.

lunes, 9 de enero de 2012

PULSO

A la espera de que aparezca la que se denominaría una ‘tercera vía’ -el caso es que cada vez queda menos tiempo-, y de la resolución a esa solicitud firmada por unos centenares de militantes de aplazar a junio la convocatoria del Congreso Federal -¿no querían flagelo?; toma otra dosis-, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón ya echan el pulso por la secretaría general del PSOE, tarea prioritaria que, por cierto, no debe desdibujar ni difuminar la fiscalización de la acción del Gobierno pues aunque andemos en ese período cada vez más etéreo de los cien días de gracia, algunas decisiones de calado obligan a fijar posición política.

Pero hay otro pulso que los aspirantes conocen bien: el pulso orgánico, entendido como el latido de la propia organización, la que se asienta en las agrupaciones locales y ramifica una estructura cuyo funcionamiento debe tener otro carácter y otra dinámica sea quien sea el ganador de la cita congresual de febrero. El objetivo, entonces, sería que el partido recobrase el pulso, el que se ha ido apagando progresivamente no por causa directa de los notables reveses electorales del pasado año sino por la actividad interna que, por factores de distinta naturaleza, fue menguando de forma incesante hasta darla por inexistente en algunos casos. Después de haber experimentado en la década de los ochenta y en los primeros años de la siguiente aquella efervescencia que, en el fondo, entrañaba una motivación que, a su vez, servía para proyectarla al exterior -base primordial de cualquier trabajo político-, de unos años a esta parte apenas unas burbujas y la acción del poder institucional allí donde lo ocupen adveran la huella del socialismo.

Difícilmente se puede hacer política, en toda la extensión de la palabra, si hay agrupaciones cerradas durante meses o si los órganos de dirección no se reúnen o lo hacen de uvas a brevas. Si falta el debate, falta todo: cristalizan los recelos, la incomunicación, la desgana, la apatía, la exclusión, el aburrimiento y la retirada. En esas condiciones, si es difícil tener discurso y transmitir mensaje, no digamos emprender cualquier iniciativa orientada a recabar el respaldo de la población.

Por poner ejemplos: cuando tanto se habla de rearme ideológico o de democratización de la estructuras y del funcionamiento de la organización, habrá que enseñar desde la base nociones y fundamentos. Enseñar y practicar, hacerlo sin miedo, explorando si es necesario, con métodos y programas, sin fomentar cainismos ni estigmatizaciones por un quítame allá esas discrepancias o esas críticas.

Habrá que formar, en definitiva, para aprovechar las experiencias que se acumulan a lo largo de la historia democrática. Por fortuna, hay instrumentos de sobra para hacerlo en todos los niveles, combinando los recursos elementales con las técnicas al alcance más modernas.

Formación, pletórico tesoro, para integrar y cohesionar, para darle sentido al activismo político, para ganar espíritu crítico y para fortalecer la organización. Lo contrario sería una esclerotización de mucho cuidado.

viernes, 6 de enero de 2012

LA INSÓLITA PARADOJA DE PAMARSA

Al calor de las controversias suscitadas (reclamaciones judiciales incluidas) y de los resultados cosechados, la experiencia de los procesos de concesión administrativa, fraguados y decididos en el mandato 2003-07, del servicio municipal de recogida de basuras y de la empresa pública Parque Marítimo S.A. (Pamarsa) -para entendernos: privatización- son la crónica de un fracaso anunciado.
En medio de la crisis a la que recurrir para justificarse, varias causas de distinta naturaleza, como la mala gestión, la carencia de seguimiento, una dejación de funciones para hacer cumplir los contratos respectivos y una respuesta inapropiada por parte de los adjudicatarios han determinado un fiasco descomunal como fórmula escogida para resolver el problema que el servicio y la sociedad representaban y al que, sin duda, había que hacer frente. Esas son las razones visibles: cabe deducir que hay otras que no han trascendido, desde la falta de entendimiento y buena relación entre las partes a los vicios ocultos, exigencias e imposiciones de diverso tipo que los adjudicatarios alegarán en su defensa.
El fiasco, cuyo costo total al pueblo portuense (político, social y económico) aún está por calcular, se plasma en una de las paradojas más insólitas que se recuerdan en la vida política del pueblo y, si nos apuran, del país: los mismos que denostaron y desmantelaron Pamarsa (el mismo alcalde, los mismos grupos políticos, CC y PP) son quienes ahora, en una cabriola inextricable, quieren devolver o traspasar a la empresa pública las prestaciones que, en su día, formaron parte de la concesión.
El intringulis jurídico es de aúpa pues a la declaración de desierto resultante del concurso público convocado, aún con un contrato pendiente de resolución, hay que unir la liquidación de deudas pendientes, la conminación de los órganos municipales para que el adjudicatario devuelva las instalaciones el próximo lunes y la incertidumbre que entraña la restitución de la posesión. Es previsible que durante este fin de semana se intensifique el trabajo de funcionarios y asesores para saber cuáles son los escenarios que se registren en esa fecha. Y cómo hay que actuar entonces.
Todo empezó así

Es interesante volver a los orígenes de este dislate. En el ejercicio de oposición corporativa y como miembro del consejo de administración de la sociedad en el mandato citado, nos opusimos a la privatización y aportamos una alternativa que el gobierno local de entonces, obsesionado por aligerar cargas sin reparar en las consecuencias que, a medio plazo (apenas seis años ha durado la concesión) y a la larga, se podrían generar, ni siquiera intentó considerar.
Todo empezó en el pleno del 20 de octubre de 2003, cuando se planteó la modificación del objeto social y los estatutos sociales de Pamarsa: “La difícil situación económica que atraviesa, en la actualidad, la empresa municipal hace necesario adoptar una serie de medidas de choque que ayuden a paliar la misma y que, en definitiva, contribuyan a seguir haciendo viable la empresa municipal con unos márgenes de beneficios lógicos para este tipo de sociedades. Dentro de tales medidas, es conveniente recuperar la explotación del Complejo Turístico Municipal “Costa Martiánez” para que sea este Ayuntamiento el que gestione, por sí mismo y también directamente, dicha instalación, excluida la Isla Central del Lago y demás instalaciones y locales que, por convenio de fecha 31 de julio de 2003, se han cedido al Casino Taoro, así como los servicios de restaurante, self-service, bares y kioscos que explota, mediante concesión administrativa, la Cooperativa “Costa Martiánez” (COSMAR). Por lo demás, el próximo inicio de las obras de reforma del Complejo, que habrán de realizarse en ejecución del citado Convenio, puede incidir negativamente en los rendimientos de la explotación”, se decía en la propuesta de acuerdo a modo de justificación. Fue aprobada con los votos de CC y PP. La representación del PSOE se abstuvo. La posición del Grupo fue expresada por el portavoz en aquella sesión, Antonio González Pérez. La síntesis de la misma está contenida en el acta. Dice:
· “Con respecto al retorno al Ayuntamiento de los trabajadores del Complejo Turístico Municipal “Costa de Martiánez”, era algo que ya estaba previsto. Si esa es la voluntad de los trabajadores, aceptan, sin ningún reparo el que retornen.
· “Están de acuerdo en que, como consecuencia de las obras de rehabilitación que se van a ejecutar, por fases, próximamente en el Complejo, es muy posible que se produzca una disminución en la recaudación dándose una situación parecida a la que ocurrió en el año 2002 por razones climatológicas.
· “Sobre el uso que se le quiere dar a El Polvorín (turístico-cultural), nada que objetar. Tan válida es la opción en la que había pensado el grupo de gobierno anterior como la que quiere desarrollar el actual.
· “Con respecto al Servicio de Parques y Jardines, están de acuerdo en que lo asuma el ayuntamiento, recordando que, en el mandato anterior, se previó una vía de colaboración a través de un plan para tratar de amortiguar los efectos negativos para la liquidez de la empresa por aquello que a aquel le correspondía.
· “Sobre las cafeterías de Martiánez, recuerdan que en el anterior pleno habían sometido a la consideración de la Corporación Municipal una iniciativa pidiendo se hiciera la ordenación de la franja marítimo-costera; proceso largo en el que, dijeron, había que encontrar, a medio plazo, una solución que no les fue aceptada. Hoy en una propuesta de la alcaldía se introduce como medida correctora a través de la privatización de las cafeterías y les preocupa que algo que es importante, que es vital, como la planificación urbanística, se venga a obviar a través de una concesión administrativa. Rechazan de plano esa vía indirecta. No están de acuerdo en que la ordenación venga a través de la realización de una concesión administrativa. Y no lo están porque respetan las competencias dadas en el actual organigrama municipal al Area de Urbanismo y Medio Ambiente.
· “Sobre este mismo asunto, a pesar de que les parezca legítimo el que por parte de las dos formaciones que conforman el gobierno municipal (CC y PP) se tengan diferentes criterios para afrontar la situación deficitaria de ingresos de las dos cafeterías, no están de acuerdo en que “se empiece a privatizar”. No comparten ese criterio. Eso, a su juicio, sería “abrir la puerta”. Recuerdan que en su día, en una sesión plenaria, todos los grupos expresaron su voluntad de no privatizar nada de lo gestionado por PAMARSA”.
Hasta que se consumó
Las portavoces de los grupos gobernantes, en el pleno citado, negaron intenciones de privatización pero el proceso había empezado su curso que cristalizó en el pleno ordinario de 19 de noviembre de 2005 con la aprobación de la “modificación de la forma de prestación de los servicios de restauración y servicios de temporada, así como del objeto social de la entidad mercantil “Parque Marítimo S.A. (Pamarsa)”. Los concejales de CC, PP y el no adscrito integrado en el grupo de gobierno votaron a favor. Antes, en el consejo de administración de la sociedad del 31 de octubre, habíamos emitido personalmente nuestro voto negativo.
Del acta de la sesión plenaria, extraemos el siguiente clarificador
“RESULTANDO: Que la difícil situación económica que atraviesa en la actualidad PAMARSA, ha motivado que se contrate con una consultora – CORPORACIÓN CINCO, S.L – la realización de un estudio de viabilidad de la empresa municipal (resoluciones de la Alcaldía de fechas 9 de diciembre de 2004 y 8 de agosto de 2005). Redactado el estudio, el mismo aconseja a esta Corporación la adopción de una serie de medidas urgentes para, por un lado, superar la actual situación de quiebra técnica y, por otro, hacer viable la empresa, zanjando definitivamente la dinámica de pérdidas acumuladas a la que le ha llevado la actual forma de gestión así como la naturaleza de los servicios gestionados por la misma, las cuales en caso de mantenerse, no harían sino empeorar tal situación.

En concreto, dentro del segundo grupo de medidas, el aludido informe de la consultora aconseja la modificación de la forma de gestión de los servicios de restauración y servicios de temporada de playas, encargando su explotación a profesionales del sector. Para ello, como trámite previo, se hace preciso que el Ayuntamiento modifique el objeto social de PAMARSA, adoptando el oportuno acuerdo plenario de modificación de los estatutos”.
El acuerdo significaba Transformar el modo de gestión directa –por sociedad mercantil de capital íntegramente municipal- para que los servicios que a continuación se detallan y que actualmente se prestan por PAMARSA, sean gestionados, a través de concesión administrativa.
Los servicios son los siguientes:

Bar Cafetería- Restaurante de la Plaza del Charco.
Zona de Restauración (restaurantes, Self-service, Bares, Cafeterías y Kioscos y Bar Restaurante El Charcón), vestuarios y Servicios de Temporadas en Playa Jardín.
Bar Cafetería El Taoro

Ello suponía “modificar el objeto social de la entidad mercantil Parque Marítimo S. A. excluyendo del mismo los servicios detallados en el punto primero así como el apartado primero del artículo 2º de los estatutos referido a la construcción, explotación económica, prestación de servicios y mantenimiento, en su caso, de las instalaciones del Parque Marítimo Municipal, de forma que el artículo 2º quedará redactado en los siguientes términos:

“Artículo 2.- OBJETO.
1.- La Sociedad tendrá por objeto la explotación económica, prestación de servicios y mantenimiento de las instalaciones siguientes:
Aparcamientos de la Plaza de Europa y dependencias anexas.
Aparcamientos de San Felipe – El Tejar“ (Bajos de la Iglesia Nuestra Sra. de Los Dolores)
Aparcamientos de la Estación de Guaguas
Aparcamientos del Centro Comercial San Felipe- El Tejar (Mercado municipal).
Otros aparcamientos que pueda encomendarle la Corporación Municipal.
Servicios de Temporada en layas del municipio”.
Razones de una oposición
En aquel pleno, en nombre del Grupo Municipal Socialista, expresamos algunas consideraciones que comenzaban en el reconocimiento a los promotores de la sociedad mercantil, una idea no sólo factible sino que se consolidaba en el tiempo.:
La aparición de Pamarsa, en efecto, es un hecho determinante en la economía municipal y en importantes sectores de la sociedad portuense en los años noventa. Fue una auténtica innovación: era la primera gran apuesta que se hacía para fortalecer el sector público local después de aquellas experiencias que significaron las fórmulas de trabajo de cooperativas asociadas, las cuales, por cierto, posibilitaron soluciones a problemas que afectaban a numerosas familias y a la propia institución.
Explicábamos la concepción y la finalidad de la empresa, modificada, dadas las heterogéneas dificultades concurrentes, para desplegar actividades turísticas y de gestión de plazas de aparcamientos. Ello permitió generar empleo, resolver muchas incertidumbres familiares y contribuir, razonablemente bien, a canalizar aspiraciones de conductores y propietarios de vehículos.
Y así fue avanzando hasta aquellos días en que sus responsables de entonces decidieron ponerla en manos privadas. Como miembro del consejo de administración en representación del grupo político al que pertenecíamos, voté en contra de tal decisión: por coherencia, por sentido de la responsabilidad, por seguir defendiendo lo público, por perseverar en la seguridad jurídica de la estabilidad laboral, por consecuencia ideológica, en definitiva.
La postura, como dijimos en el pleno seguía siendo la misma. Pero la voluntad del consejo y del gobierno local era que determinadas prestaciones de la empresa se hicieran desde el sector privado. Discrepábamos de la medida, evidentemente. Nos preguntábamos, en claro plannteamiento premonitorio, si alguien podía asegurar que la gestión privada propiciaría más calidad y mejores condiciones que las ofertadas desde el sector público. Y aludíamos a la inseguridad de los puestos de trabajo, muchos de los cuales desaparecieron a pocos meses de iniciarse la andadura.
Otro vaticinio de aquella intervención: Futuras actuaciones en materia de infraestructuras en el municipio inciden en los restos de “Pamarsa”. Precisamente ahora, en que hay unos avances en la cristalización de tan importantes y anhelados proyectos, la criatura concebida para su desarrollo entra en fase de descomposición. Una lástima: de haber tenido fe –en la empresa, en sus recursos, en sus potencialidades– y de haber acreditado otra capacidad de gestión, podían haber enderezado el rumbo.
Empleábamos ya el término 'fracaso', tal como puede leerse en el enlace: cuando se opta por desembarazarse del problema y pasarlo a manos privadas –que otros resuelvan–, cabe hablar de fracaso. No vale decir que era el único remedio, el clavo ardiente, el único recurso al alcance. Había que demostrar que lo que se decía en otros tiempos, que la crítica acerba de entonces, debía contrastarse ahora con medidas ajustadas y consecuentes. Lo dicho: un fiasco.
A esta discrepancia, leal y sin insultos, y a aquella negativa de entonces unimos la alternativa: la creación de una empresa mixta que permita salvaguardar activos patrimoniales, proporcionar estabilidad a los trabajadores, cualificar la profesionalización y acometer actuaciones futuras con indudable interés general.
Las siguientes son las últimas frases de aquella intervención plenaria:

“Reconvertir “Pamarsa” en una empresa mixta es un objetivo al alcance. Aún se está a tiempo, independientemente de los apremios: si se ha obrado casi en tiempo récord para materializar las decisiones, se puede emplear la misma diligencia y sin excesivos gastos añadidos. Sólo se requiere humildad y voluntad política.”
El tiempo ha venido a darnos la razón. La cosa no ha funcionado bien; demasiados tumbos, muchas alteraciones, recelos crecientes, insatisfacción permanente, calidad de las prestaciones cuestionada, dotaciones y servicios infraexplotados... Y en estos días, los mismos -el mismo alcalde, los mismos grupos políticos- que entonces denostaban a la empresa, los que creían a pies juntillas en la privatización y presumían de haber resuelto un problema al Ayuntamiento “pues éste pasará de pagar e inyectar dinero a ingresar, que buena falta le hace”, los mismos que se la quitaban de encima y la condenaban, sumiéndola en una angustiosa incertidumbre, quieren resucitarla, no importa los costos que quizá nunca se conocerán con exactitud.
¡Qué paradoja, qué insólita paradoja!

Salvador García Llanos

P.S.- Pinchando en el siguiente vínculo (Ctrl+clic), para ampliar información, se puede acceder a un extracto del acta del pleno del 19 de noviembre de 2005.



https://sites.google.com/site/seriepamarsa/p/ARTÍCULOPAMARSA.doc?attredirects=0&d=1






jueves, 5 de enero de 2012

PATIO REVUELTO

Aunque parezca redundante, en épocas de déficit toica hablar de deuda. Ahora toca hacerlo de la deuda autonómica: los reajustes, de aquí, de allá y de todas partes, están haciendo que afloren todas las cuentas en rojo y todas las obligaciones que hay que asumir.
Valencia es el último caso. Las cifras que se van conociendo revelan, cuando menos, una gestión desastrosa. Eso sí que es derrochar o, si se prefiere, no administrar adecuadamente los recursos públicos. Claro, llega un momento en que la situación es insostenible y no hay para la nómina de los funcionarios o para cumplir con las farmacias, por poner un ejemplo.
Durante años se ha llamado histórica a la deuda autonómica. Y servía como arma política recurrente: si algo fallaba en territorio propio, la culpa era del Estado, que no paga o se ha retrasado. Ahora, cuando ha sido necesario conjugar el verbo recortar en todos sus modos y en todos sus tiempos, hay que encararla de otra manera. Hay que volver a replantearse el sistema de financiación de las Comunidades Autónomas y establecer un apropiado mecanismo de control y fiscalización del gasto presupuestario, válido para todas las comunidades.
Valencia, según se ha sabido, es la comunidad más endeudada de España, casi el 20 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB). Todas, modulaciones políticas al margen, empiezan a sentirse asfixiadas pues faltan estímulos económicos para el crecimiento.
Patio revuelto, desde luego.

miércoles, 4 de enero de 2012

ABUSADORES

El colectivo de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) ha destacado días pasados que más del 71% de la evasión fiscal anual la cometen las grandes fortunas, corporaciones empresariales y grandes empresas de España.
O sea, la vida sigue igual. Evasores, defraudadores, abusadores, aprovechados... Incorregibles que son algunos, los más poderosos, pese a los estudios técnicos, los informes periodísticos y las investigaciones que contra sus prácticas se hagan. No basta con decir que va en los genes. Hay que decir que no hay derecho. Con lo que está sufriendo el personal, no hay derecho.
Algunas cifras para entender el alcance del problema: las medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal por parte de la Agencia Tributaria permitirán recuperar un total de 10.400 millones de euros durante 2011, un 3,6% sobre los 10.043 millones del ejercicio 2010, lo que representa cerca del 1% del PIB.
O sea, que no es para tirar voladores: los diez mil millones que se espera recaudar suponen dejar impune al 88,4% de la evasión fiscal anual. Como diría alguien: se siguen hinchando.
Esa impunidad en la evasión fiscal consolida, está claro, los comportamientos defraudatorios, tal es así que los índices de economía sumergida de nuestro país se han cuadruplicado entre 1980 y 2008, período en el que, según datos oficiales, el Producto Interior Bruto (PIB) se duplicó.
Con esos datos, fruto de prácticas consolidadas y resultantes de las más alambicadas ingenierías financieras, las autoridades competentes deben ser más ambiciosas en la lucha contra le evasión y el fraude fiscal. Lo dicen los técnicos: grandes fortunas, corporaciones empresariales y grandes empresas son las que manejan ingentes volúmenes de capital que tratan de poner a buen recaudo y engrosar el poder de los mercados.
Igual se quejan de que haya un incremento de tributos o se les obligue a transparentar sus declaraciones.
Abusadores.

martes, 3 de enero de 2012

CREDIBILIDAD MENGUADA

Ahora se recuerda aquel debate de la campaña electoral entre los principales aspirantes. Sostuvimos entonces, en una red social 'on line' y en comentarios posteriores que Alfredo Pérez Rubalcaba había salido airoso, que había sobresalido en algunas fases y que había sido especialmente incisivo para tratar de arrancar al actual presidente del Gobierno algunas respuestas que realmente dieran a entender sus verdaderas intenciones en materias económico-financieras muy concretas. En su habitual estilo, Mariano Rajoy prefirió el ni si ni no sino todo lo contrario, de modo que se pudo percibir con claridad que o algo oculto había o no sabía realmente qué hacer ante aquel torbellino de dudas. Quienes vieron entonces en Rubalcaba a un periodista que interrogaba para intentar averigüar lo que realmente importaba, hoy tendrían que reconocer que, en todo caso, ofició con acierto.
El caso es que ni en programa ni en campaña electoral, y lo que es peor, tampoco en el discurso de investidura, el presidente Rajoy habló de las medidas que directamente afectan al bolsillo de los ciudadanos. Como la memoria es flaca, está muy bien que se tire de archivo para evidenciar cómo se está obrando en el sentido contrario del anunciado. El presidente reprochó a su antecesor que subiera impuestos en plena crisis y que no era justo que recayera sobre los mismos el grueso de las que ahora son calificadas por su ministro de Economía como "desagradables". El presidente añadiría meses después que no tenía intenciones de incrementar los tributos. Y el presidente -por cierto, ¿dónde sigue el presidente?- nada ha dicho de comparecer en sede parlamentaria -sí que lo hizo Rodríguez Zapatero- para explicar el alcance de las determinaciones de su Gobierno tomadas en las últimas horas del pasado año.
Total, que cabe preguntarse cómo llamarán a esto ahora quienes en su día se rasgaron las vestiduras porque el segundo de los presidentes socialistas de la democracia no empleara la palabra 'crisis' cuando ésta ya era un hecho constatable. ¿Lo llamarán engaño electoral o les parecerá muy fuerte y se quedarán en fraude? ¿O lo justificarán diciendo que era inevitable?
Gobierno que se estrena decidiendo lo contrario de lo que sus componentes predicaban tan sólo unas pocas semanas antes, Gobierno que empieza menguando su credibilidad.

lunes, 2 de enero de 2012

TRANCE SOCIALISTA

Es llamativo que el partido “estrepitosamente” derrotado en las urnas, afectado por una “significativa” debilidad política, siga ocupando la centralidad semanas después de aquel revés vaticinado por activa y por pasiva. El que en estos días se ponga en marcha su proceso interno con vistas al trigesimooctavo Congreso Federal del primer fin de semana de febrero; el que sean previsibles nuevas candidaturas a la secretaría general tras la anunciada por Alfredo Pérez Rubalcaba; el que circulen documentos que sirven para referenciar filosofías y posiciones; que se visualicen muy atinadas sus acciones iniciales de oposición y hasta que el nuevo gobierno -por cierto, ¿dónde está el presidente?- empiece a probar el impopular acíbar de sus primeras decisiones tan cargadas de contradicción con respecto a lo que se había anunciado hace pocas fechas -la tendenciosa capacidad de desmemoria de algunos del derechío es inagotable- sitúan al PSOE en una posición que, coyuntura electoral andaluza al margen, fortalece su responsabilidad futura y lo que ésta entraña de compromiso con la sociedad.

Cierto que los socialistas afrontaron históricamente trances delicados tras los que salieron airosos para superar relevos generacionales y hasta travesías del desierto; pero no desde la endeblez política derivada de las dos últimas convocatorias electorales, fruto de la corriente incontenible de la recesión, del castigo que inevitablemente propinan quienes directamente la padecen y de los errores propios. De ahí que más importancia tenga ahora la necesidad de acreditar la madurez que se le supone a una organización centenaria y a la que ha correspondido buena parte de la responsabilidad gubernamental en la España constitucional.

Sin perder de vista las cifras del pasado 20 de noviembre -con Rodríguez Zapatero en 2008 obtuvo cuatrocientos cincuenta y ocho mil votos más que los sumados por el PP en la última cita electoral; pero con cuatro millones trescientos quince mil menos que su propio registro de hace cuatro años, se ha quedado con la representación institucional en las cámaras más exigua-, la recuperación de espacios políticos y apoyos sociales para el PSOE pasa por un ejercicio, el de su Congreso Federal, que poco o nada tenga que ver con la transitoriedad o la provisionalidad. Al contrario, debe sentar bases para contrastar que da un salto en orden a una revisión de su rearme ideológico, de su funcionamiento, de sus ofertas programáticas y de las estrategias que sea capaz de elaborar para mantenrse en esa centralidad política tras su última derrota electoral.

O sea, que cualquier cosa menos inmovilismo o producir un debate público descabalado. Nada que temer al pluralismo de enfoques, a la diversidad de criterios, a la renovación ideológica. Las cosas no son imutables: la realidad obliga a una organización política a dar pasos que empiecen por robustecer sus propios fundamentos democráticos en un marco de respeto y tolerancia. Sabiendo que hay gente expectante, que hay una sociedad que aguarda decisiones que inspiren confianza. La pregunta ¿qué hacen o qué dicen los socialistas sobre tal cuestión?, en cualquier ámbito de este país, no es baladí.

Por eso, con un funcionamiento interno muy diferente al de los últimos tiempos, las premisas de renovación e integración son primordiales en este trance histórico del PSOE cuya reconquista del poder político es muy legítima pero siendo consciente de lo que significa para la sociedad y para la democracia española la realidad presente, necesitadas de algo más que afanes y mensajes electorales.

Por eso, esta vez, el día después, el día después del Congreso Federal tiene más importancia que nunca. Esa fecha, en la que hay que saber administrar la victoria, vertebrar la organización y cohesionarla, con generosidad y sin planteamientos excluyentes, tiene que ser la demostración palmaria de que el PSOE sigue siendo una sólida referencia social y política para un sistema que precisa de estímulos y de credibilidad. En fin, otro trance histórico.