domingo, 10 de abril de 2022

Cien años de querencias y nuevos horizontes

 

El sábado, víspera de Carnaval, celebróse la inauguración de una sociedad en el importante barrio de Las Dehesas. La referida sociedad lleva el nombre de Valle Taoro.

A las dos del citado día, se lanzaron al aire varios cohetes mientras se izaba una preciosa bandera española, y luego se obsequió espléndidamente a los que acudieron al acto.

Por la noche, tuvo lugar en la expresada sociedad un animadísimo baile de máscaras, que duró hasta las ocho de la mañana. Al final del baile, se dieron vivas al presidente, a la directiva y a la sociedad en general.

Es de esperar que esta sociedad, cuyo reglamento fue aprobado por el gobernador civil, tenga mucha prosperidad pues es muy grande el entusiasmo entre sus miembros.

La directiva del presente año la forman los siguientes señores:

Presidente, don Marcelino Sosa Acevedo; primer vicepresidente, don Ángel Hernández; segundo vicepresidente, don Cristóbal García; tesorero, don José Afonso; secretario, don Florencio Sosa Acevedo; vicesecretario, don Antonio Pérez Correa; y bibliotecario, don Manuel Fernández.

Deseámosle a la nueva sociedad toda suerte de prosperidades”.


Lo que hemos leído aparece publicado, bajo el título ‘De la vida canaria. Puerto de la Cruz. Nueva sociedad’, en la primera página de Gaceta de Tenerife, Diario Católico-Órgano de las derechas, publicado, según consta en el encabezado, en “Santa Cruz Tenerife, capital de la provincia de Canarias”, siendo director Adolfo Febles Mora. La información figura al lado de un texto titulado “De pluma ajena. ¡El arreglo de la casa!”; y en el opuesto, una crónica de riñas de gallos, firmada por Espuela y Botana. En la parte superior, crónica de “La actualidad parlamentaria” titulada “Discursos para la galería”, unos poemas suscritos por Francisco de Vega y enviados desde Vilaflor y una esquela mortuoria alusiva al tercer aniversario del fallecimiento del médico Benjamín J. Miranda nombre con el que se rotula una conocida calle del casco del municipio.


Este testimonio documental, cuya aportación -no será la única- agradecemos al profesor y doctor en Ciencias de la Información, ex alcalde de Los Realejos, un dehesero perpetuo como es Jesús Manuel Hernández García, sirve para varias cosas: para acercarnos al origen de esta entidad, que cumple cien años; para entender el alcance de lo que hoy se conceptúa como prensa o periodismo de proximidad; para comprender el papel del Casino en el devenir y la evolución de este sector del municipio; y para dimensionar adecuadamente los primeros pasos de la participación y dinamización ciudadana no solo en una época en la que estas ideas, tal como las entendemos hoy, no se conocían, sino que cristalizaban en un núcleo entonces esencial para la productividad y avance social del Puerto de la Cruz: el turismo estaba aún lejos de ser el sostén principal de ese modelo de crecimiento y desarrollo.


Las Dehesas, o en singular, La Dehesa, que es como coloquial y habitualmente la mencionamos, era la campiña portuense, algo más que una mancha verde en la geografía del norte tinerfeño y del valle de La Orotava en particular. La campiña donde muchos tuvieron su primer empleo, donde pequeños propietarios dispusieron de tierras para producir, donde las labores agrícolas fueron desempeñadas siempre con tesón admirable y con esfuerzos sin límite con tal de ganarse el sustento.


La Dehesa, el Puerto rural, cien años después de la fundación de la sociedad que hoy empezamos a conmemorar, poco o nada tiene que ver con el paisaje y la realidad de entonces que imaginamos. La platanera, a qué negarlo, ha ido menguando. A duras penas ha contenido el turismo. Sus características territoriales son otras, contempladas desde cualquiera de los puntos cardinales. Aunque conserva -es necesario ponderarlo- todos los encantos de una zona agrícola que ha ido salvando las calificaciones reservadas en los planes de ordenación urbanística.


Aquí, en medio de fincas y frutales, de gañanías y atarjeas, de veredas y estanques, caminos rudimentarios y muros empedrados, en medio del campo, para entendernos, donde la vida se hizo durante décadas sin otros ruidos notables que el trino de las aves, donde las veredas y las cuestas parecían tan largos pero con propiedades intangibles que alimentaron la buena vecindad y no mermaron la relación social, a pesar de los pesares. Lo comprobamos personalmente cuando, siendo niños, veníamos de la mano de los tíos, subiendo por Carril o Las Quinteras, daba igual, a ver cómo se verificaban las dulas, a ayudar en algunas tareas, a recoger aguacates y nísperos, a impregnarse los calcetines de ortiga, de la familia de las urticáceas, o sea, que picaba y pica, que decíamos ortiguilla, a transportar la leche, los sacos o algunos frutos y a esperar alguna propinilla que ahorrábamos para comprar algún periódico. Recuerdo imborrable de maestro Felipe, que nos enseñó métodos y ‘técnicas’ agrícolas con la nobleza de los medianeros y nos orientaba o acudía al rescate cuando los afanes de curiosidad nos desviaba del mollero, así llamado aquel rincón de la finca aunque su significado real poco o nada tuviera que ver con aquel nombre.


Aquí, en este ambiente –decíamos-, al borde de la carretera, surgió la Sociedad Valle Taoro, el casino de La Dehesa, el que dirigieron, entre otros, los hermanos Sosa Acevedo, uno de ellos, Florencio, alcalde del Puerto de la Cruz y diputado a Cortes, el que presidió durante treinta años Manuel Delgado. La Sociedad de Instrucción y Recreo Valle de Taoro, que así era su denominación original, poseía –en palabras de Javier González Antón, profesor de la antigua Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de La Laguna y ex director del Museo de la Naturaleza y el Hombre- unos rasgos similares a las sociedades laguneras o grancanarias, “todas ellas ejes vertebradores de la sociedad de su entorno, sensibles a la cultura y al avance de los ciudadanos”.


El profesor González Antón, en su prólogo del libro de Jesús Hernández García que condensa los “75 años en la historia de un barrio”, publicado en el año 2000 gracias a la cooperación de varias firmas comerciales, destaca los loables propósitos consignados en el primer reglamento de la sociedad, como son “la presencia de un bibliotecario –el primero, Manuel Hernández González-, la suscripción a periódicos y revistas, primero conservadoras, como La Gacerta de Tenerife o Mundo Gráfico, en 1922, pero luego también comprometidas y de izquierda, como Espartaco, en 1932”.


Y sigue González Antón: “La adquisición del aparato de radio, el gramófono, o la presencia del cuadro artístico, luego grupo folklórico… Todo ello es buena muestra del prioritario papel social y cultural que la sociedad, fiel también a la denominación, de aquella originaria instructiva, ha jugado desde su fundación”. Pero lo que sí resulta insólito para el profesor lagunero, es la implantación en un barrio de pequeña población. No compara pero sí alude al hecho de que, en aquellos años, Las Palmas de Gran Canaria o San Cristóbal de La Laguna, eran las ciudades más importantes de las islas. Añade que el casino de La Dehesa, “nace y perdura en un ámbito mucho menor y ello es posible gracias a la estrecha vinculación con su entorno. Entorno –escribe- del que “la Sociedad ha sido, es y seguirá siendo blasón, bandera, escudo y estandarte del barrio que la sustenta”.


En la introducción del libro de Jesús Hernández García que ya hemos citado, se alude a la importancia del fenómeno de la comunicación en la secuencia histórica de la sociedad. “Habremos de incidir en la prensa. En aquella que sirvió de base para la consulta de algunos hechos. Y a la que se hace reiterada alusión en las cuentas sociales, al ser uno de los gastos obligatorios en los ejercicios anuales, ocupando lugar preferente La Prensa, de don Leoncio Rodríguez”, escribe el autor que, más adelante, dedica unas páginas a la radio, “otra constante en la vida de la sociedad”. Dice Hernández que “marcó hitos importantes y fue medio de unión entre un barrio y lo que acontecía allende los mares. Dispuso de comisión que regulaba su funcionamiento. Y a la que se aplicaba el correspondiente impuesto sobre la audición”.


Si algunos deheseros se aglutinaron en torno a la radio, veamos cuál era el contexto.


Con la llegada de la II República, el número de personas que disponía de un aparato receptor aumentó y la audiencia de este medio se engrosaba día tras día. Además, durante esta época fueron surgiendo un gran número de estaciones locales, que engancharon, como se dice ahora, a muchas personas a lo largo de todo el territorio español.


Sin embargo, con el estallido de la guerra incivil, julio de 1936, las cosas empezaron a cambiar. La radio se destapó como un gran medio de propaganda política que fue utilizado por los bandos combatientes para emitir los informativos y sus particulares arengas. La implantación de una nueva dictadura supuso una larga temporada de dominio político sobre el sistema radiofónico. El 19 de enero de 1937, antes de que acabara el conflicto, se crea Radio Nacional de España, a la que se le otorgará el monopolio de la información en nuestro país, gracias a la promulgación, un año antes, de la Ley de Prensa, que estaría en vigor hasta 1966. Además, la entonces Unión Radio se transforma en la actual Ser (Sociedad Española de Radiodifusión).



Esta situación desembocó nuevamente en la instauración de la censura (la Ley de Prensa así lo establecía), o lo que es lo mismo, las radios no podían programar nada que el poder político no quisiera. Los censores se ocupaban de revisar los guiones para que nada indebido se les escapara, al tiempo que las radios comerciales, las privadas, estaban obligadas a conectar siempre con Radio Nacional de España (Rne) para emitir los servicios informativos que elaboraba esta red gubernamental y que se conocían con el nombre de El parte, debido a que durante los años de la contienda civil, el espacio informativo por antonomasia era, precisamente, el parte de guerra. Las estaciones distintas a Rne sólo podían elaborar las noticias comarcales y locales, pero siempre bajo supervisión de la autoridad competente.



Mientras esto sucedía en España, en Europa se desencadena la II Guerra Mundial. Esta circunstancia obliga a transformar la radio -al igual que ya había sucedido en nuestro país poco antes-, en un arma de propaganda política que utilizaban los dos bandos para informar de los avances de la guerra o de las grandes batallas.



Sin lugar a dudas, en ese momento la información radiofónica es un baluarte importante que hay que cuidar y vigilar, pero la radio también es un medio de entretenimiento al que recurren las familias españolas para pasar sus pobres y aburridos ratos de ocio.

Llegados a los años 40, en concreto a 1942, el Gobierno crea la primera red de ámbito estatal, la Red Nacional de Radiodifusión (Redera). Hasta ese momento, el sistema estaba conformado por tres tipos de emisoras, por decirlo de alguna manera: las estaciones locales, que tenían poca potencia, las comarcales (de las cuales la mayoría pertenecían a lo que es hoy la Ser) y, finalmente, las que estaban dentro de la Sociedad Nacional de Radiodifusión, es decir, las de Rne, y las de la FET y de las JONS (Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista). Esta década de los 40 supuso también avances técnicos para los profesionales de la radio. En 1948, aparece la cinta magnetofónica, lo que favorecerá en gran medida la mejora en la producción de programas.



Durante estos años, el número de aparatos receptores no dejó de crecer, siendo España uno de los países europeos que más radios tenía por habitante. En concreto, y según datos de la Unesco, en 1955 había un receptor por cada noventa ciudadanos, o, lo que es lo mismo, 2.717.000 aparatos distribuidos por todo el territorio. Pero si los receptores aumentaban, también lo hacía el número de emisoras, especialmente las vinculadas política o ideológicamente al Gobierno.



En la obra del doctor Hernández García, se alude a la querencia del Casino por la radio. En mayo de 1935, la directiva trata sobre la compra de un aparato. En el acta de la reunión, consta que “dando cumplimiento a un acuerdo de la General sobre la adquisición de una radio, se vio una carta del comerciante de esta localidad, don Lorenzo Hernández, en la cual hace un ofrecimiento de un aparato RCA, de seis tubos, cuyo precio es de setecientas pesetas, análogo a otro General Electric, propiedad de don Alejandro Baeza y que en calidad de prueba viene funcionando en este Casino y cuyo valor es de setecientas cincuenta pesetas”.



“Esta directiva –transcribimos- acuerda, por unanimidad, ofrecer al señor Baeza la compra de su aparato pero que éste sea pagado sin anticipo de ninguna clase pues el señor Hernández ofrece el suyo para pagar en veinte meses”.



Las dificultades económicas del Casino en aquella época motivaron que en 1937 el aparato de radio fuera vendido en doscientas veinticinco pesetas, según consta en los libros de contabilidad de la entidad.



Pero en enero de 1941, la Junta General aprueba la adquisición de un nuevo receptor. En el relato histórico de Jesús Manuel Hernández se consigna que “el ofrecimiento lo hace don Pablo Delgado Luis, que había sido elegido presidente de la sociedad y que lo será hasta 1950, en representación de varios socios, quienes habían adquirido uno y lo ceden a la sociedad”. Para el profesor Hernández, “la comunicación era fundamental. El espíritu liberal y abierto de las gentes de Las Dehesas, de los socios de Valle Taoro, demandaba un canal informativo. La enajenación del anterior aparato debía ser prontamente reparada”.



Del progresivo auge de la radio en las islas y en nuestro país, tenemos pruebas estadísticas oficiales. Por ejemplo, del listado de Contribuyentes del Impuesto de Radiodifusión, desde 1956 a 1960, se desprende que en 1956, había, en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, diez mil seiscientos setenta y un aparatos. En el 57, once mil novecientos cuarenta y nueve; en 1958, trece mil doscientos setenta y cinco; en 1959, doce mil doscientos cincuenta y cuatro y un año después, 1960, se incrementaron hasta diecisiete mil cuatrocientos treinta y ocho.

Naturalmente, ahora son muy diferentes las alternativas de ocio y los vehículos para convertirse en lo que modernamente conocemos como consumidores de la información. Eso sí, la radio conserva como medio un grado de confiabilidad muy estimable, por lo que cabe recomendar su disponibilidad en el bar o en la dependencia del Casino que oportunamente se valore.



Porque, eso sí, la revitalización de la entidad –idea con la que queremos finalizar esta intervención- pasa por sumarse a las distintas opciones y variantes de la comunicación. Es más, tienen que ser un reclamo para los jóvenes y adolescentes, de modo que aquí, en un lugar seguro y bien dotado, puedan desarrollar tareas docentes, incluso lúdicas, interactuar, ver qué se puede hacer con los nómadas digitales, comunicarse y complementar el uso de herramientas que sirvan también de aprendizaje y disfrute.



Estamos, se acepta, en la era o sociedad de la comunicación y tras las crisis que amenazan el nuevo orden o, por decirlo en positivo, alumbran nuevas directrices de funcionamiento, es necesario afrontar el proceso de digitalización que se impondrá como se impusieron otros órdenes y otros hábitos en el pasado.



Las nuevas generaciones de La Dehesa no pueden quedarse atrás. El Casino tiene que ser una entidad viva y dinámica desde lo que sus integrantes, de todas las edades, promuevan, deseen y ejecuten. Han de contribuir, seamos claros, a la conservación de las señas de identidad, a su costumbrismo y a su gradual transformación. Somos conscientes de que hay gente con valía y con inquietudes. ¿Por qué resignarse, entonces? Iniciativas hay múltiples para mantener encendida la llama y hacer buenos los versos de las décimas de Jesús Manuel Hernández García, con los que finalizamos:

“Tiene La Dehesa un tesoro,

legado de buena gente,

que sigue siempre presente,

perdurando como el oro,

Sociedad Valle Taoro.

Es un regalo imponente,

que sigue firme y al frente,

irradiando más saber;

así lo han querido hacer

desde aquellos años veinte”.



A esta noble empresa, a la renovación de valores, a la modernización y al engrandecimiento, están todos invitados.



¡Mucha suerte, feliz centenario y mejor porvenir!



sábado, 9 de abril de 2022

OCUPACIÓN DE LA VÍA PÚBLICA

 

Tratan de encontrar en el Puerto de la Cruz una solución a la ocupación de la vía pública, muy descontrolada a lo largo de los últimos años. Entre la permisividad y los incumplimientos, el asunto ha ido degenerando. En su día, años ochenta del pasado siglo, los gobernantes de entonces optaron por el modelo de una adaptación peatonal

de vías, concebida inicialmente, para solaz y paseo de nativos y visitantes. Pero con el paso de los años, surgió la cultura del terraceo, es decir, aprovechar el espacio para compartirlo con otras finalidades consumistas. En un clima de las características del portuense, todo predispone a gozar de los encantos añadidos en kilómetros de vía pública o en los generosos exteriores de edificaciones próximas.

Pero el problema se ha agravado desde un aprovechamiento indebido de los recursos. Más sillas, más mesas, más expositores, más elementos de ornamentación o reclamo, que la confusión, en algunos casos, es flagrante. La conclusión es que por determinados sitios no se puede circular, se produce una interrupción con los que para muchas personas son auténticos obstáculos.

Cierto que ha habido intentos correctores mediante disposiciones municipales pero no han tenido recorrido o han resultado ineficaces. Algunos propietarios de establecimientos tomaron el rábano por las hojas y una vez ocupado el espacio de ahí no se quieren mover. Luego han venido las quejas y la protestas, cuando llegan las liquidaciones del hecho imponible. Que son elevadas y otros argumentos (entre ellos, los sociolaborales) pero sin tener en cuenta, por ejemplo, que en realidad disponen de dos locales o espacios comerciales, el interior y el externo que, por cierto, a veces es mayor que el primero.

Bueno, así las cosas, el área de Ciudad Sostenible y Planificación del Ayuntamiento portuense, dirigida por el teniente de alcalde David Hernández (ACP), promueve una solución y emprende la vía de la participación ciudadana para ajustarla. Días pasados, en efecto, organizó una Mesa Ciudadana de participación para exponer y debatir el borrador de la nueva ordenanza de ocupación de la vía pública. Tras la presentación en la Mesa participativa de movilidad y el Consejo de Comercio municipal, esta Mesa Ciudadana abarca un tercer espacio de participación abierto a toda la ciudadanía interesada en la ocupación de la vía pública.

Es respetable la iniciativa. Ya veremos cuáles serán los frutos. En la primera parte de la Mesa, el concejal de Ciudad Sostenible realizó una exposición con el apoyo de personal técnico del área sobre los principales cambios que presenta el nuevo borrador frente a la ordenanza vigente en la actualidad, que data de 2012. “Esta modificación viene dada por la necesidad de adaptar la normativa a la realidad actual de Puerto de la Cruz, y pretende organizar el espacio público municipal atendiendo a las demandas de todos los sectores productivos garantizando a su vez los derechos de accesibilidad y movilidad de toda la ciudadanía”, explica Hernández. Nada que reprochar.

A continuación, según fuentes del gobierno local, el borrador se abrió a la participación de las treinta personas asistentes, entre las que se encontraban integrantes de diferentes entidades sociales, de sectores comerciales, representantes del Partido Popular y ciudadanía en general. En el debate, se visibilizó la preocupación por las necesidades de movilidad en las vías públicas del municipio, así como por una mayor integración de los criterios de sostenibilidad en la ordenanza.

Hernández invitó a todas las personas interesadas en la ocupación de la vía pública “a continuar trabajando de forma coordinada para seguir mejorando el documento de trabajo propuesto, tanto con el tejido comercial en futuras mesas de trabajo como con los grupos de la oposición en la próxima comisión informativa del área de Ciudad Sostenible”.

Estaremos atentos al recorrido y a las posibles soluciones que se alcancen. La ocupación de la vía pública tiene que dejar de ser un problema. El Puerto, una ciudad para vivirla y disfrutarla, de intensa actividad en los espacios públicos, durante prácticamente todo el día, tiene que sentirse atractiva pero con un orden y un aprovechamiento equitativo, no anárquico ni desordenada.

Si lo logran, por la vía de la participación ciudadana, mejor. Así habrá sensibilidad, más compromiso y más identificación con lo realizado.




viernes, 8 de abril de 2022

Bucha

 

Cada guerra, un desmán en sí mismo, tiene su masacre, su episodio vergonzante, su matanza horribilis. Y en algunos casos, su relato o su película. Algo que sucede pero de lo que nadie luego quiere hablar, salvo que algún participante, algún superviviente o algún testigo hiciera un esfuerzo de confesión e hiciera trascender lo ocurrido. La guerra de Putin, o la de Ucrania, como la quieran llamar, ya tiene la suya: Bucha, una ciudad de cierta importancia, perteneciente a la oblast o región de Kiev.

En Bucha han registrado imágenes de atrocidades, tantas que el Kremlin se apresurado a hablar de montaje que, desde el lado opuesto, se presenta como prueba irrefutable de la crudeza con que se comportan los rusos. Siempre habrá un margen para la duda en tanto las partes en conflicto exageran, pero cuando se creía que el núcleo de poder ruso estaba dando otra magistral lección de desinformación del conflicto en Ucrania, el desmentido y las sucesivas reacciones a escala internacional ponen de relieve que la guerra, además de los frentes puramente bélicos, se libra también en otros foros, otros espacios y con otras armas, con otros recursos tecnológicos. Ahí entra en juego el Comité para la Seguridad del Estado, antiguo KGB, agencia de inteligencia y centro principal de la policía secreta de la Unión Soviética, operativa desde marzo de 1954 hasta noviembre de 1991 (desapareció precisamente cuando la disolución de aquélla). Fue sustituido por el Servicio de Inteligencia Extranjera que pasó a dirigir las actividades de espionaje fuera del país y conservar todos los archivos y la documentación referente al KGB.

Los métodos de desinformación fueron generados e impulsados durante el régimen zarista. Con ellos, cuando sucede una masacre como la de Bucha, se trata de poner en cuestión la evidencia más palpable, es decir, sembrar la duda sobre los hechos y así ir socavando la confianza de la ciudadanía en las instituciones y en los medios de comunicación independientes. El KGB, según la periodista e investigadora española, Ana Alonso, definía la desinformación como "la invención de datos para generar, en la mente del adversario, imágenes incorrectas o imaginarias de la realidad para que éste tome decisiones beneficiosas [para Moscú]". Se mueve en el terreno de lo encubierto y clandestino. Está claro entonces que la desinformación es un instrumento muy valioso. Desde los tiempos de Lenin, según los estudiosos.

Así hemos ido sabiendo de los entresijos de la masacre de Bucha. De este modo opera la maquinaria de la desinformación ‘made in Moscú’: mientras decenas de testigos daban cuenta del horror de ucranianos enterrados en fosas comunes o asesinados en plena calle maniatados, el Kremlin coreaba al unísono que aquello era una "escenificación", otra patraña de occidente. La conclusión es que todos mienten y tratan de hacer llegar mensajes falsos, interesadamente mendaces y no basados en la realidad. O sea, que en la guerra hay que obrar así si quieres tener una ventaja en los otros frentes de los que hablamos. Se termina por no creer en nada, ni en gobiernos ni en fuentes oficiales ni en expertos ni en medios, por su puesto. ¿Es eso lo que buscan? O sea, ciudadanos desinformados y amargados viendo cómo se mata a inocentes y seres indefensos. Claro: así se les ve cada vez más vulnerables, más manipulados (con vistas al futuro, casi nada) y alejados de los medios de información.

Terrible panorama.



jueves, 7 de abril de 2022

Previsiones turísticas para Semana Santa

 

Habrá que ser prudentes con la afluencia y la ocupación durante la Semana Santa en las islas de la provincia, según se desprende de la encuesta interna que lleva a cabo el Observatorio de Competitividad Turística y Sostenibilidad de la patronal hotelera y extrahotelera, Ashotel.

Los establecimientos asociados prevén una ocupación media en Tenerife del 77,99 % para el período vacacional comprendido entre los días 10 y 17 de abril próximos. El dato supone apenas cuatro puntos menos que la media estimada para la Semana Santa de 2019, año de referencia prepandemia.

Según fuentes de Ashotel, la encuesta de previsión mejora notablemente los datos en La Palma (75 %) y registra también buenas expectativas en La Gomera (78 %) y en El Hierro (87 %). Isla por isla, La Palma mejora notablemente sus previsiones, después de unas Navidades muy complicadas, en las que apenas rozó el 35% de media. Para esta Semana Santa, el porcentaje se eleva al 75,69% de media y experimenta una recuperación, inicialmente para este periodo, muy necesaria para la economía insular. En 2019 las previsiones en La Palma fueron prácticamente las mismas que las de este año.

Siguiendo con las previsiones, La Gomera experimenta un comportamiento positivo, con una media de ocupación para esta semana vacacional del 78,61 %, apenas tres puntos menos que la estimada para el mismo periodo de 2019 y que se situó en el 82 %. Finalmente, El Hierro eleva sus previsiones al 87,61 %, unos datos muy positivos que suponen incluso dos puntos más de los estimados en 2019 (85%).

Con respecto a las diferentes zonas de Tenerife, el sur registra el porcentaje más elevado, con una media del 82,25 %, mientras que el norte prevé un 68,24 % y el área metropolitana, un 49,23 %. En el caso del comportamiento de estas tres zonas con respecto a la Semana Santa de 2019, los datos son en todas menores. Mientras el sur preveía un 85 % para aquel periodo, 2,5 puntos menos que ahora, el norte estimó un 74 % (-6 puntos) y el área metropolitana casi -10 puntos.

Las citadas fuentes indicaron que las previsiones del sector son algo más optimistas después de unos meses de diciembre y enero muy complicados, influidos especialmente por las restricciones debidas a la variante ómicron de la COVID-19 y la ralentización de los viajes. Febrero y marzo han sido meses de mejor comportamiento.

Mejor pues ser cautos, si bien esos índices de previsión, de cumplirse, confirmarían la tendencia de la recuperación. Y es que, según Ashotel, las expectativas de los empresarios del sector alojativo sobre el comportamiento de esta Semana Santa aún no superan mayoritariamente las de 2019. Según la citada encuesta de su Observatorio de Competitividad Turística y Sostenibilidad, el 44,8 % de los hoteleros prevé que esta semana vacacional cerrará con ocupaciones menores que las del año prepandemia, mientras que el 33 % confía en que sea mayor y el 22 % igual.

El presidente de la organización patronal, Jorge Marichal, tras la recuperación del sector en estos meses de febrero y marzo, confía en que la Semana Santa se cierre con ocupaciones importantes en la provincia tinerfeña, siempre dentro del escenario de incertidumbre que genera el conflicto bélico en Ucrania.

Hay que ser positivos –dice Marichal- pero siempre con la cautela necesaria ante los nubarrones que aún tenemos encima, como la inflación, un aspecto que influye mucho en los costes operativos de los establecimientos hoteleros; y del lado de la demanda, la incertidumbre que tienen nuestros clientes a la hora de reservar”.

Por lo tanto, aguardemos –incluso por las reservas de última hora- para confirmar previsiones. Ya hemos dicho que este período que se avecina habría de ser un test interesantísimo para contrastar cómo se viene el verano, cuando el mercado nacional, cada vez más disputado, será determinante.



miércoles, 6 de abril de 2022

No encenderán las chispas

 

Ayer al mediodía, en La Sexta TV, informaban y debatían sobre un aparente choque entre los dos partidos que van a formar gobierno en la Comunidad de Castilla y León. Quizás sea esa la causa por la que están retardando la conformación del ejecutivo –más de cien días con el actual en funciones-- pero lo cierto es que en el Partido Popular aguardaban a la celebración de su congreso extraordinario para que, ya con Núñez Feijóo entronizado, dieran las partes –bueno, en realidad, el PP, porque la extrema derecha, ansiosa como pocas veces se la ha visto, ya había adelantado sus peticiones tan pronto como suscribieron el acuerdo para la coalición, al estilo Trump, por cierto-- los últimos pasos para alumbrar el nuevo Gobierno.

Pero no, la discrepancia no es tan insalvable. Además, en el lado de Abascal se apresuraron, tan pronto como se produjeron las primeras filtraciones –ya empiezan a saber lo que es el fuego amigo- a puntualizar que sus peticiones habían sido atendidas, con lo que entre las ansias y las ganas no echarlo a perder a la primeras de cambio, dejarían para más adelante y para escenarios más propicios las posibles fricciones. Nada nuevo, por tanto, en el derechío.

Pero a ver si echan pelillos a la mar cuando entran en juego factores tales como la distribución de una golosa partida presupuestaria de diecisiete millones de euros, destinada a la ayuda que en Castilla y León prestan a las empresas editoriales de comunicación, independientemente de las ayudas consistentes en la edición/publicación/emisión de mensajes institucionales.

Según explicaban en el plató televisivo, la clave es que las ayudas --¿las llamarán así quienes suelen descalificar planteamientos similares del Gobierno que califican de comunista-bolivariano?-- se deben canalizar desde una Dirección General de Comunicación, una vez negociados y convenidos los criterios de distribución. Y esta Dirección General se supone que dependerá orgánicamente de la Presidencia de la Junta, no de un escalón inferior. ¿O es aquí donde estriba la auténtica razón de la discrepancia? A este paso, si encontraran un contubernio judeomasónico al que echar culpas y alimentar recelos, serían felices.

La controversia está servida y a ver cómo evoluciona. Como es cuestión de unos milloncejos del alma, se podrán de acuerdo, apremiados incluso para adelgazar el organigrama y no ser acusados desde la investidura de no haberlo reducido como seguro que prometieron en debates y programas electorales. La política es así, tratarán de hacerle ver a los extremistas. Para que se resignen, más que nada, y vayan acostumbrándose, ahora que estrenan poder.

De momento, antes de que subiera la temperatura de las discordias, ya han fijado fecha para la investidura de Fernández Mañueco: el próximo lunes. Bien. Pero claro: si aparecen los primeros síntomas de debilidad y entreguismo, con la nueva literatura para luchar contra la violencia machista; y la garantía de que el futuro vicepresidente, Juan García-Gallardo, participará en “la elaboración, autorización, seguimiento y evaluación de la planificación de las campañas de publicidad institucional”, es que podrán ir de procesión –perdón, de coalición-- tranquilamente.

Así que las primeras chispas no encenderán las diferencias.

martes, 5 de abril de 2022

Menor número de desempleados desde noviembre de 2008

 

El dato es sobresaliente: Canarias registró la menor cifra de personas sin empleo desde noviembre de 2008, una vez analizados las estadísticas del paro registradas correspondientes al pasado mes de marzo. En efecto, ahí se refleja una reducción del 1,65 % (son tres mil trescientas ochenta y una personas menos) con respecto a febrero; y del 28,11 % (setenta y ocho mil ochocientas noventa y siete menos) en la comparativa interanual hasta un total ligeramente superior a las doscientas una mil personas desempleadas y desempleados.


Al mismo tiempo, la afiliación a la Seguridad Social contabilizó un incremento del 1,24 % mensual (10.186 personas más) y del 8,03 % interanual (61.948 más) en Canarias hasta un total de ochocientas treinta y tres mil ochocientas veintitrés personas inscritas en el sistema público, la mayor cifra de la serie histórica en las islas.


El viceconsejero de empleo del Gobierno de Canarias, Gustavo Santana, explicó que “por tercer mes consecutivo, justo el período de vigencia de la reforma laboral, también se registró un crecimiento del porcentaje de la contratación indefinida hasta representar el 34,84 % del total en el archipiélago durante marzo (19,33 % en enero y 27,4 %, en febrero), frente al habitual 10 % con la normativa anterior”.


Los datos positivos se deben, principalmente, a los avances hacia la normalización de la crisis sanitaria. Ha aumentado la afiliación hasta la mayor cifra de la serie histórica. Y por tercer mes consecutivo sube la contratación indefinida. De todos modos, es necesario seguir siendo prudentes porque la inflación da señales o dígitos de incontenible y los efectos de la guerra de Ucrania se aprecian en distintos sectores.


Pero bueno, las estadísticas reflejan una mejoría que ojalá se convierta en tendencia si se cumplen las previsiones de afluencia turística tanto en Semana Santa como en los meses preveraniegos. Doscientas mil personas, en números redondos, siguen siendo muchos desempleados.


lunes, 4 de abril de 2022

Relación sadomasoquista con el medio

 

Si creían haberlo visto todo entre las imágenes de los primeros tiempos de la pandemia; de miles de afganos huyendo del talibán en alas de aviones militares; de palmeros y palmeras rendidos a la impotencia huidiza de la furia desatada de un volcán, ahora padecemos la crueldad y la crudeza de cadáveres abandonados en calles y avenidas de Ucrania que, hasta hace nada, eran vías por donde fluían los medios de transporte en busca de desplazamientos de todo tipo y ahora son la antesala descarnada de ciudades fantasmagóricas, ruinosas e inspiradoras de miedo, especialmente de noche, cuando la oscuridad envuelva la nada. Por no contar las que plasmaron otros hechos desgraciados de emergencias, catástrofes y destrucción. Y no hay piedra con piedra ni existe una flor, cantó Manolo Díaz, allá por los sesenta.

No, no lo habían visto todo. No ha pasado mucho tiempo entre aquellos sucesos marcados por la COVID-19 y la tragedia ucrania, causada por una brutal agresión destructiva. Pero el vértigo de las imágenes nos transmite ese pesimismo –mejor, escepticismo- que no aliviamos ni con el retrospecto, crónicas y reportajes –trufados , por cierto, de una vena humanista que se añora y que se quiere- de acontecimientos de un tiempo que un día fue mejor.

El vértigo teñido de amarillo, el amarillismo casi inevitable que, de paso, opaca otros escenarios noticiosos. La demanda de historias trágicas sigue aumentando. Somos así. Sucesos y farándula. Lo que gusta, lo que hay. Y casi todos pendientes, da igual el interés que se preste. La realidad de lo insólito, de aquello que no es surrealista: las personas que se hacían ‘selfies’ mientras se vacunaban. ¿Cómo explicarlo? El filósofo y sociólogo Abel Ros ha dicho: “Una realidad que refleja una sociedad apagada y moribunda en los callejones del pesimismo”.

El mismo autor interpreta que este periodismo, urgido por las audiencias, arroja al vacío las doctrinas que defienden el optimismo social. Escribió Serrat que “nunca es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio”. A la vida, dadas las angustias, la ruindad, lo trágico y lo maléfico, le aguarda un triste final. Y en ese triste final, escribe Abel Ros, antes de conceptuar lo que llama relación sadomasoquista con el medio, que “el ser humano encuentra consolación en la imagen. Imágenes de guerra, pandemias y demás catástrofes naturales sitúan al espectador como un superviviente de la tragedia. Desde el sofá, el espectador se convierte en un afortunado ante el horror. Se siente agradecido por su ubicación geográfica, social y política. Aunque oye y ve el sufrimiento ajeno, ese sufrimiento no trastoca su ámbito de confort. Y en esa muralla, que supone la distancia entre la imagen y su realidad, es donde se fragua esa relación sadomasoquista con el medio. Cuando la noticia traspasa los umbrales de la imagen y el lobo acecha, con sus ojos, la comodidad de nuestras vidas. Es en ese momento, cuando decidimos cambiar de canal y consumir otra ficción”.

Eso: que no lo han visto todo.

domingo, 3 de abril de 2022

SEMANA SANTA, BANCO DE PRUEBAS

 

El secretario de Estado de Turismo, Fernando Valdés; y el jefe de Inteligencia de Mercado de la firma ‘ForwardKeys’, Juan Antonio Gómez, avanzaron días pasados el estado de las reservas de los turistas internacionales para viajar a Tenerife la próxima Semana Santa. En principio, han aumentado un 7 % en relación con 2019, mientras que las reservas procedentes del mercado nacional se incrementan un 23 % en comparación con el mismo período.


Según coincidieron Valdés y Gómez, Tenerife es el tercer destino español con mayor número de reservas, tanto para llegadas nacionales como para llegadas internacionales. En el caso de las llegadas nacionales, Lanzarote (+78 %) y Fuerteventura (+49 %) ocupan el primer y segundo puesto. Ibiza (+34 %) y Palma de Mallorca (+12 %) hacen lo propio con las llegadas internacionales.


El presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín, ha valorado estas buenas previsiones y ha destacado que “el intenso trabajo que se ha llevado a cabo en los dos últimos años por incrementar las conexiones aéreas y por traer nuevas compañías que, o no volaban con Tenerife, o hacía muchos años que no lo hacían”.


Este dato nos parece fundamental. Distintos factores, pero principalmente la pandemia sanitaria, han modificado no solo estratos del mercado sino la propia cultura vacacional y los hábitos de los viajeros. Es obligado, por tanto, revisar algunos planteamientos y posicionarse en busca de la captación. Martín augura “un buen verano y una magnífica Semana Santa”, pero lo importante, a nuestro juicio, es que si se cumplen las previsiones, los resultados sirvan para ganar expectativas y tendencias con vistas al verano y a la estación otoño-invierno, cuando la competencia volverá a ser feroz, si la guerra y la inflación no lo impiden.


Si la situación mínimamente se estabiliza –apunta el presidente del Cabildo- la capacidad de Tenerife de ser nuevamente líder en Canarias, va a ser un hecho”.


Los pilares en los que se apoya lo tenemos en lo que respecta a la capacidad aérea internacional programada por las aerolíneas: Tenerife registra un incremento del 11 % en relación con 2019. El archipiélago canario se sitúa como la segunda comunidad española con mayor recuperación de la demanda internacional (alrededor del 97 %), solo por debajo de las Islas Baleares, que crecen un 14 %.


A nivel global, España se encuentra entre los cinco destinos del mundo más recuperados en lo que a recepción de viajeros internacionales se refiere, con una recuperación de casi el 90 por ciento del turismo internacional para esta Semana Santa de 2022.


Veamos si la línea de recuperación se sigue prolongando.



sábado, 2 de abril de 2022

EL DOCTOR CHICHO, DEL PUENTE A LA ALAMEDA

 

El doctor Pedro Eustaquio Pérez García, Chicho, tuvo ayer el reconocimiento que se merecía. Por la respuesta institucional y popular; por los contenidos de las celebraciones; por los reencuentros; por los abrazos pletóricos de sentimentalidad; por la evocación hecha emotividad, hasta el punto de casi no dejar hablar a su amigo del alma, Cayetano Mejía; por los testimonios videográficos llegados desde Galicia y desde tierras americanas. Todo envuelto en un aire de bolero, el género al que el doctor Chicho, como le citaron varias veces, dedicó buena parte de sus ratos de ocio y diversión, compartidos, como prefería, con sus amigos y allegados.

Ya tiene su nombre en el callejero orotavense, del puente a la alameda, un pasaje que transitó en innumerables ocasiones. Con su viuda, Marisela, hijos, numerosos familiares y amigos (muchos venidos desde Galicia), siendo testigos de aquella voluntad de perpetuar en la memoria el quehacer de un hombre apreciado, como tuvimos oportunidad de contrastar los presentes. Lo decía David, su hijo menor, que leyó un sentido texto alusivo. De alguna forma, todos estábamos descubriendo que esta respuesta es la mejor prueba del respeto y del afecto que se granjea en la vida. Lo valoró en su intervención el alcalde, Francisco Linares, destacando la unanimidad del acuerdo.

Después, al Liceo Taoro. Música y palabras, introducidas por Cándido López, tan sobrio como siempre. De nuevo Cayetano Mejía y luego Isidoro Sánchez que se adentraron en el proceso de los preparativos, Chicho in memoriam, que cristalizaba precisamente allí, donde arrancaba, por cierto, el compromiso de una cita anual, cada 1 de abril en torno a Chicho.

Quinegua entre amigos, Los soles del Paraguay, Chago Melián (que improvisó algunas estrofas con el nombre del homenajeado), Trío Ucanca, el arpista José Luis León (que entusiasmó al público con un recorrido de interpretaciones inspiradas en varias películas), y hasta Arístides Galán, cantaron e hicieron más inolvidable al médico fallecido. Y el aire del bolero envolviéndolo casi todo.

Su trayectoria, por cierto, en el ejercicio de su profesión, en el deporte, en la música y en el alfombrismo, quedó sellada en un tomo que lleva por título Chicho y punto (Le Canarien), distribuido al final del emotivo acto. A él pertenece el siguiente texto, Chicho, ese otorrino, músico y deportista:


Conocimos y tratamos lo justo a Pedro Eustaquio Chicho Pérez García, como para contrastar su pericia profesional (era médico otorrinolaringólogo), sus inclinaciones musicales, sus aficiones deportivas… y su talante, el de un hombre atento, bromista, desprendido y correcto al que conocía todo el mundo y al que todo el mundo correspondía a sus cualidades.


Una tarde desapacible dijo adiós, después de larga enfermedad a la que parecía poder vencer dado su grado de resistencia, el popular galeno villero que era hijo predilecto, si no recordamos mal, de la localidad de Padrón, municipio de La Coruña. De su provechosa estancia en Galicia se trajo ese título y la licenciatura en Medicina, cursada en Santiago de Compostela.


Hace unos meses, en efecto, compartiendo almuerzo con algunos de sus amigos en el Puerto de la Cruz,en las cercanías del muelle cuyos aires siempre apreciaba, las informaciones que llegaban eran desalentadoras. Hubo tiempo para las remembranzas que los presentes coleccionamos para deleite común, esas vivencias que siempre saben diferente cuando el final se intuye inminente. Pero Chicho se reafirmó y seguro que pudo seguir apreciando el sabor de la amistad y cultivando los valores que le distinguían.


Nos parece verle en algún partido con el Veteranos Orotava, junto a su primo Isidoro. Esa vena deportista de los Sánchez, la dinastía, es inagotable. Era asiduo del Municipal Los Cuartos, incluso antes de que sembraran el césped y a su lado contemplamos más de un partido del Trofeo Teide. Fue responsable más de veinte años de los servicios médicos de la U.D. Orotava. Pero intervenía cada vez vez que era necesario en encuentros de cualquier categoría, incluso para atender a los lesionados visitantes. Y le recordamos, desde luego, animando como uno más de sus aficionados al San Isidro de baloncesto, su denominación de toda la vida, el club que presidió durante seis años.


Asistimos al nacimiento de Quinegua, un grupo musicovocal que se encargó de promover para dar rienda suelta al género del bolero. Nos regaló una de sus grabaciones como también cantara una noche memorable en la venta-guachinche de Genaro, en Santa Úrsula, donde villeros y ranilleros congeniaban y brindaban sin la más mínima reserva con tal de disfrutar. Era un excelente animador de este tipo de festejos.


Un día, hace más de una década, acudimos a su consulta, en La Orotava –también prestó servicios en la Seguridad Social del Puerto-, después de un episodio de epistaxis, ya casi a la desesperada después de que las hemorragias nasales nos persiguieran desde niño. Observó e hizo lo que tenía que hacer. Fue una intervención tan precisa que –lo confesamos- no he vuelto a sangrar desde entonces. “Doctor, te debo una”, nos despedimos. “Pero no me pagues en sangre”, replicó con ironía.


Así era Pedro Eustaquio, serio en su desempeño y sandunguero con su voz y su guitarra, cuando había que vivir la parranda y la esencia romera, “la fiesta más bonita que hay en Canarias”. Su amigo del alma, Juan Felipe Hernández González, le despedía ayer mismo con unas estrofas tituladas “El requinto y la guitarra”. Las dos primeras dicen:



La guitarra queda sola

ya no tiene compañero,

de su caja brotan lágrimas

que mojan el clavijero.

Las gotas de mi dolor

humedecen tu madero,

hoy se me ha ido el amigo

con quien tocaba ‘Bolero’.


Hasta siempre, doctor y amigo”.

viernes, 1 de abril de 2022

Caza de brujas

 

Entre los siglos XV y XVII, tanto en Europa como en América se vivió la denominada ‘caza de brujas’, un fenómeno histórico en el que miles de personas, principalmente mujeres, fueron ejecutadas y perdieron la vida tras haber practicado la brujería en muy diversas formas. Hoy en día, la expresión se usa metafóricamente para referirse a la persecución de un enemigo percibido –habitualmente, un grupo social no conformista- de modo notoriamente sesgado e independiente de la inocencia o culpabilidad real. Distintos y sistemáticos acosos han recibido el mismo sobrenombre.

Amnistía Internacional (AI) ha devuelto la vigencia de la expresión después haber publicado una información que detalla cómo al menos cuarenta y seis personas se enfrentan a cargos penales en Rusia al haberse posicionado en contra de la guerra en Ucrania. La justicia penal rusa les acusa de delitos como difamación, incitación a actividades extremistas, incitación a disturbios masivos, odio y fraude, entre otros.

Según AI, en diez de estos casos se ha investigado a las personas críticas con el Gobierno a través de la nueva Ley de control de la información que puede penalizar con hasta quince años de prisión a aquellos que “difundan” una versión de la guerra diferente a la del Kremlin. La norma fue aprobada por unanimidad en las dos cámaras del Parlamento ruso y generó la interrupción de la mayoría de medios internacionales y de unos pocos independientes que operaban en el país. La prueba más reciente se ha vivido esta semana con el periódico Novaya Gazeta, dirigido por el Premio Nobel de la Paza, Dimitri Muratov, quien anunció que dejaba de circular “porque no puede informar sobre la guerra”.

Y es que sobre los acusados pesan cargos de decrédito a las fuerzas armadas: fraude, calumnias y hasta acusaciones de terrorismo. Por supuesto, la norma fue ampliada para tipificar como delito las noticias falsas, aplicable también, faltaría más, a los funcionarios o representantes del Gobierno ruso también el extranjero.

Una organización rusa de derechos humanos, Ágora, ha denunciado la apertura de sesenta causas penales por protestas pacíficas contra la guerra o por críticas públicas a las autoridades rusas.

Algunos casos son muy reveladores, como el del técnico del Departamento de Policía de la ciudad de Moscú, Sergei Klokov, la primera persona en ser arrestada. Según su abogado, el pasado 18 de marzo se le acusó de difundir "noticias falsas" durante llamadas telefónicas con residentes de Crimea y la región de Moscú. También Aleksander Nevzorov, un destacado periodista que ganó popularidad durante la perestroika (las reformas políticas aprobadas por el Estado en la década de 1980) y fue acusado el 22 de marzo por compartir información sobre los ataques de Rusia contra un hospital materno-infantil en Mariúpol, después de criticar el bombardeo en un post de Instagram. El 24 de marzo, Irina Bystrova, profesora de arte de la ciudad de Petrozavodsk, fue acusada de compartir "noticias falsas" y de "justificar el terrorismo" en relación con los mensajes que compartió en VKontakte, una red social rusa. Hay que consignar, igualmente, que a medida que aumentan las críticas públicas a la guerra, las autoridades rusas también han tratado de criminalizar el arte callejero y los grafitis, según informa también Amnistía Internacional. Al menos nueve activistas y artistas callejeros han sido acusados de escribir grafitis "de odio", un delito que puede llevarles a la cárcel hasta tres años.

Lo dicho, una “caza de brujas” en toda su plenitud.