sábado, 12 de mayo de 2018

¿QUIÉN SE CREE QUÉ?

En Madrid han debatido esta semana sobre las 'fake news', noticias falsas, un mal de nuestro tiempo que no es fácil contrarrestar. La ciudadanía, los habituales consumidores de información están cada vez más desconcertados. Ya dudan, no saben a qué atenerse con los riesgos de un gato por liebre cada vez más acusados ya sea en forma de propaganda con ropajes de información o con contenidos sesgados pretendientes de finalidades perversas.
El caso es que asistimos a un gran teatro de la desinformación, a una función que se alarga y en la que algunos parecen estar muy cómodos mientras muchos espectadores/receptores no saben si asisten a una farsa. En el fondo del escenario están el debate público y la propia democracia. Casi nada: según los datos que maneja la Unión Europea (UE), dos de cada tres ciudadanos tienen ante sí, cada día, una noticia falsa; en tanto que el ochenta por ciento de los europeos admite que las noticias falsas representan un problema para la democracia.
La UE, con los antecedentes obrantes, tendrá que reaccionar ante la proximidad de las elecciones al Parlamento Europeo del próximo año. Sí, se puede pedir una legislación comunitaria orientada, con su propio régimen sancionador, a frenar o impedir la desinformación y contrarrestar los discursos y las conductas radicados en el populismo y en el odio, aunque, a más corto plazo y en planos estrictamente periodísticos, parece claro que la autorregulación es la mejor manera de afrontar estos factores que alteran la realidad y producen unos efectos muy dañinos en la opinión pública.
Directores de medios europeos reunidos en la capital del Reino han planteado que es indispensable profundizar hasta averigüar quiénes son los ideólogos y los distribuidores de las noticias adulteradas, única manera de robustecer la fiabilidad de la información y la seguridad para sus consumidores, evitando, de paso, alimentar la ceremonia de la confusión y las falacias. Han hablado, en ese sentido, de vertebrar un frente común contra las que llaman noticias contaminadas, conscientes de que hay que apoyarse en hechos, verificar y disponer de datos y soportes contrastados para ofrecer una información ajustada y rigurosa.
Cierto que también hay que procurar un pensamiento crítico entre los destinatarios de la información que ejercen su derecho a recibirla con garantías y libre de impurezas y tendenciosidad. Y hasta las corporaciones tecnológicas tienen también que implicarse: no pueden ni deben contribuir a la difusión de contenidos perversos.
Por tanto, una tarea ambiciosa de las partes, informantes e informados, para unos sanos objetivos porque, a este paso, conviene acabar con esa interrogante: ¿quién se cree qué?

viernes, 11 de mayo de 2018

MARCA


Entre aquel Marca de los lunes que en la isla comprábamos y leíamos los miércoles -el mismo día que había partido de Copa de Europa o del Generalísimo, que esa era su denominación- y el multimedia de nuestros días  -al que se accede on line o nada más terminar una convocatoria-, están las naturales diferencias que marcan toda una época de imparables avances tecnológicos y de sucesivos tratamientos periodísticos.
        Marca cumple ochenta años, una edad muy respetable para cualquier medio de comunicación, mucho más cuando se trata de una publicación especializada, en este caso, deportiva. Es una referencia de vanguardia en la historia del periodismo español. En los años sesenta del pasado siglo, a medida que se acentuaba la vocación y el deporte atraía como actividad que seguíamos cotidianamente, esperábamos por el periódico en la desaparecida librería Tenerife, de Fernando Luis. En efecto, la edición de los lunes estaba en nuestros manos los miércoles, cuando las comunicaciones o el transporte aéreo tenían todas las limitaciones propias de la época. Venía en primera página con un sello que decía “Sobretasa aérea”, por lo que págamos dos pesetas y cincuenta céntimos. Y devorábamos los contenidos en los preponderaba el fútbol, pero también los había de baloncesto, balonmano, atletismo y un abanico de disciplinas deportivas. Hasta había una página dedicada a la hípica, Marca-Turf, con la que tratamos de prolongar el interés por las carreras de caballos que habíamos atesorado en Venezuela.
        Había dos hechos llamativos: las crónicas de los partidos y la información gráfica acaparada por Zarco y Zarkhijo. Leíamos a Antonio Valencia (poeta y autor taetral), a Jesús Fragoso del Toro (padre de veinte hijos, cuñado de Miguel Delibes y dibujante), a Carlos Méndez, que firmaba con el seudónimo Cronos, a Belarmo, a Blas de Altamira, a César de Navascues, a Carlos Piernavieja, a Fernando Vadillo... Aprendíamos, eran auténticos ejercicios de literatura deportiva. “En esa época -dice el director de la edición impresa, del actual sitio web y de la radio, José Miguel Gallardo- la gente veía los partidos a través de las crónicas”. Recordamos algunas portadas, en dos colores, rojo y negro: cuando Luis Felipe Areta -años después ordenado sacerdote- batió un récord europeo de salto indoor; cuando el Madrid ye-yé ganó su sexta Copa de Europa -solo faltó a aquella cita, por lesión, Antonio Betancort-; cuando España perdió (2-1) con Argentina en su debut mundialista de 1966 (“Derrota bien merecida” fue el titular de primera); cuando la hazaña de Orio batiendo a Oxford en piragüismo; cuando fue inaugurado el estadio 'Vicente Calderón' (una foto con los portadores de una pancarta alusiva a la eterna rivalidad:  “Ya estamos en nuestro campo y nadie nos ha humilado; mientras ellos van de pie, nosotros, todos sentados) y cuando un equipo célebre de la Unión Deportiva Las Palmas ganó en este campo a falta de un minuto con un gol memorable del majorero Trona: “El trueno de Trona”, anunciaba  la inserción en primera. Que recordemos, Marca tuvo en Tenerife, desde entonces, un destacado elenco de corresponsales: Álvaro Castañeda, Miguel Ángel Ruiz, Luis Padilla, Paco Simón y Antonio Carló. El Tenerife, el Náutico y el boxeo eran los principales núcleos informativos.
        Cuando cumple ocho décadas de puntual aparición, Marca se ha convertido en un poderoso multimedia de indiscutible liderazgo periodístico en nuestro país. Su tirada -por encima de los periódicos generalistas- alcanza los ciento veinticinco mil ejemplares. Pero ocurre que su edición digital (marca.com) sobresale, con más de cinco millones de usuarios. La media mensual de visitas ronda los cuarenta y cinco millones de navegadores únicos. Y por si fuera poco, dispone de su propia emisora de radio que ofrece todo lo que se puede exigir a un medio especializado.
        Ochenta años de información deportiva. Innovación, experimentación, nuevos campos, nuevos profesionales, otros enfoques, consolidación... El propio Gallardo dice que nos movemos en un escenario donde vender periódicos de papel es un ejercicio de fe. Tiene toda la razón. El caso es que en ese escenario su cabecera tiene los mejores registros.
       
       

jueves, 10 de mayo de 2018

INFORTUNADA EXPRESIÓN


Con la que está cayendo pues casi no es noticia que la secretaria de Estado de Comunicación, la responsable en La Moncloa, Carmen Martínez de Castro, haya lanzado un exabrupto mientras trabajaba junto al presidente Rajoy: “¡Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles os jodéis!”, dijo mientras los pensionistas reclamaban unas pensiones dignas y afeaban la conducta de la corrupción al Partido Popular.
Está el personal acostumbrándose a este tipo de lenguaje político, de modo que la televisión pública llegó a silenciar la exclamación grabada, que no quiso enterarse, vamos. Hombre, viniendo de quien venía, podían haber dado quienes presumen de los informativos más vistos lo que se dice un toque de atención, a ver si la señora Martínez se daba cuenta del valor de las formas en un cargo público, máxime si además tiene responsabilidades en políticas de comunicación de un ejecutivo. A ver si la secretaria de Estado asume la máxima de ver, oír y callar, o hablar en público según qué cosas y en qué momentos. Debió percatarse o debieron llamarle la atención cuando medio reconsideró lo que manifestó al día siguiente. Claro que el daño ya estaba hecho y afirmaciones así difícilmente tienen reparación.
“¡Qué ganas...!”, es decir, deseando. Luego, desahogó la intención. Lo siguiente no merece más comentarios: ese lenguaje de mala educación, de taberna y tente tieso ya es conocido en algunos representantes públicos del partido gubernamental, proclives a la bronca o la algarada. ¿Recuerdan a la hija del condenado presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, cuando desde su escaño, en el curso de un debate en el Congreso, espetó aquel “¡Que se jodan!”, dirigido a los desempleados? ¿O aquel alcalde conservador que llamó “puta barata” a la portavoz socialista de Castilla-La Mancha? Y ya puestos, pocas frases tan expresivas como aquel “¡Manda huevos!”, de Federico Trillo, a la sazón presidente de la Cámara baja.
Un poquito de por favor. Mejor dicho: de educación y de respeto. Se puede tener un nulo apego a la puclritud lingüística pero en la dialéctica política hay que saber mantener las formas. No extrañe tanta desafección cuando no se tienen buenos modales y cuando se dicen en público auténticas barbaridades. Cierto que estas expresiones revelan por sí mismas la catadura de los personajes que las pronuncian pero hay que reprobarlas en la sana confianza de que no se van a repetir y de que algún jefe o alguien del entorno, con un mínimo de auctoritas, llamará la atención y hará ver que con ese tipo de afirmaciones no se va a ningún lado. Y menos creyendo que ninguna cámara o ningún dispositivo las habrá grabado.
La señora Martínez de Castro, desde luego, ha contribuido con su deseo de joder y con sus cortes de mangas nonatos, a que su partido no sume y mucho menos, entre los pensionistas que solo defienden lo que entienden que les pertenece. Ya elevó su propio descrédito para los restos. Aunque el paso del tiempo lo deje en anécdota.

miércoles, 9 de mayo de 2018

CONSECUENCIAS DEL FRENAZO


Los datos de nuestra entrada de ayer, el freno que se ha registrado en el primer trimestre del año en el ritmo de afluencia turística, se confirman: las vacas gordas empiezan a ser historia. Un informe del banco suizo UBS, firmado por el responsable de inversiones en España de la entidad financiera, Robert Scholtes, titulado España: un boom turístico que se desvanece, anticipa que la contribución al crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del sector turístico español se va a reducir a menos de la mitad.
La recuperación y la normalización de destinos atrayentes, como Túnez, Egipto y Turquía, es determinante. Ahora se entenderá mejor lo de los turistas prestados: España captó más o menos la mitad de los más de diecisiete millones de visitantes que perdieron los citados países durante 2014 y 2015.
El informe de UBS señala que el número de turistas extranjeros en España creció un 10,5 % en 2016 y un 8,6 % en 2017. Su predicción advierte de una contracción al 5,2 % en el presente año y al 4,1 % en 2019.
La cuestión ahora es ver cuáles son y cómo van a funcionar los mecanismos teóricamente diseñados para afrontar este trance que se sabía iba a llegar. De nuevo, habrá que tener en cuenta la competencia, que desapareció del mapa en los últimos años. Por lo tanto, habrá que esmerarse en la disponibilidad de soportes para perseverar en la captación de mercados. Las tendencias obligan a los sectores público y privado a entenderse, a coordinar sus esfuerzos y a intercambiar estrategias con tal de que el frenazo se note menos.
Porque no olvidemos que el parón va a repercutir en el ámbito inmobiliario. La batalla de los alquileres turísticos o vacacionales sigue librándose con desiguales resultados. Teóricamente, cabe interpretar que el frenazo va a enfriar el aumento de precios, al menos en las zonas de mayor demanda.
El caso es que se empieza a dibujar un panorama turístico diferente. A ver cómo se desenvuelven en eso que se conoce por fidelización de turistas.

martes, 8 de mayo de 2018

UN TOQUE DE ATENCIÓN


De los datos publicitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en la Estadística de Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur), se desprende que decrece el ritmo de afluencia de visitantes a Canarias. Un toque de atención: en el primer trimestre del presente año, fueron tres millones setecientos veinticuatro mil doscientos setenta y seis los turistas que nos visitaron, un 1,7 % respecto a la cifra acumulada del mismo período del año anterior, cuando el incremento relativo llegó al 6,8 %.
Canarias fue, el pasado mes de marzo, la Comunidad Autónoma que más turismo extranjero captó para su oferta de alojamiento. Es un buen dato: llegaron un millón trescientos cuarenta y siete mil seiscientos visitantes, un 5% más que el mismo mes de 2017.
Las islas acapararon el 25 % nacional de todas las llegadas con origen fuera de España. Ello significa que uno de cada cuatro turistas con procedencia exterior eligieron a Canarias. Cinco turistas de cada diez proceden del Reino Unido (3,4 de cada diez) y Alemania (1,9 de cada diez).
En los gráficos de Frontur, se detallan los conceptos territoriales y la evolución. Ya se verá si los datos son indicativos o anticipan las tendencias del año. Igual sirven para replantearse algunas políticas y acciones promocionales. De momento, lo dicho: un toque de atención.


lunes, 7 de mayo de 2018

LOS DIAS DE RAQUEL Y DE CARLOS CRUZ GARCÍA

Si nos autocensuramos en la ficción, tenemos un problema”, dijo el escritor y periodista Carlos Cruz García, en el curso de la original presentación de su tercera novela, Todos los días son de Raquel (Del Medio Ediciones), en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) del Puerto de la Cruz. Original porque consistió en un diálogo que mantuvo con la periodista Estíbaliz Pérez, de RadioTelevisión Canaria, apoyado en la proyección de imágenes televisivas del incendio y posterior hundimiento en aguas al sur de Gran Canaria del barco ruso Oleg Naydenov; y en un sorpresivo testimonio de audio grabado de la mujer que da título al libro. En las postrimerías, se unió uno de los editores, Manuel Pérez Cedrés, quien acuñó una expresión muy curiosa para definir la obra que veía la luz: “Historia real ficcionada”.
Aquel suceso, en efecto, es la base de la tercera entrega de Cruz. Antes, había aparecido con H (Editorial Dilema) y No es la noche (Idea Ediciones), novelas con las que dejó una muy grata impresión, la antesala de una producción que se adivina exitosa. El autor rezuma talento y audacia, cualidades propias de quien ha optado por la conciencia crítica para interpretar la realidad que nos envuelve, aunque ello signifique abonar el terreno donde se cultiva lo que escapa a la sociedad, lo que no se cuenta o lo que cuesta que trascienda. El sino de Canarias.
Carlos Cruz García escribió su obra en dos partes: la primera, en las islas; y la segunda en la península, donde posiblemente fue incorporando perfiles y matices a los personajes y a sus interrelaciones. Raquel es el leit motiv de la historia, “que pasó y no pasó”, uno de los muchos juegos de palabras con los que el autor fue definiendo su trabajo. “Un juego de la realidad negra de aquellos días”, por ejemplo.
Pero Cruz bebió de fuentes oficiales para ir encajando sus piezas, para hacer más verosímil su relato. Al editor se presentó con el texto terminado y con una copia del informe CIAIM-01/2016, del ministerio de Fomento, donde se plasmaba lo ocurrido. Rebuscó también en el informe de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Con ellos cimentó una trama, un thriller que también podría ser una novela social en la que se mezclan las pugnas de los círculos de poder, el fútbol, el periodismo... “Yo fabulo, sin ser conspiranoico”, afirmaría el autor quien confesó que había redactado para exorcizar de alguna manera los años que se dedicó a la política local.
Preguntado, lógicamente, si esperaba que algunos de los personajes de su novela se sintiera identificado, dijo desconocerlo; pero precisó que los había creado para que lucharan por una justicia: “No hay personajes buenos ni malos. Creo en los personajes de la vida real”. ¿Los identificables?
Fue cuando apareció, para animar la distensión del diálogo y avivar el misterio, el mensaje de audio de Raquel. Un testimonio descarnado, entre dolido, paradójico y sarcástico: “Me tratas como si no fuera nadie... Necesito tiempo para mí... Deja la verdad tranquila, escritor...”. Era una suerte de arenga para que las raqueles del mundo hablen alto y claro, ahora que el feminismo y la dignidad de la mujer parecen haber eclosionado. Raquel, junto a Julia y Jeniffer, otros personajes de la novela, coadyuvan en el texto a alimentar la conciencia crítica, el empeño personal de su autor, para quien “leer es un acto que nos ayuda a a interpretar mejor la realidad y las relaciones de una sociedad heterogénea”. Quizás por ello desveló su querencia por los finales abiertos, de modo que “la historia continúe en la mente de los lectores”.
Con Todos los días son de Raquel lo consigue, desde luego.

sábado, 5 de mayo de 2018

EL SEMILLERO XDC

Se han cumplido cuarenta y cinco años del nacimiento de un equipo periodístico-deportivo que se convirtió en una referencia sobresaliente en la historia de la radiodifusión canaria. Eran aquellos tiempos en los que prevalecía el romanticismo en la radio, con predominio de los valores que, con el paso del tiempo y por mor de distintas circunstancias, se fueron perdiendo. El entusiasmo, el afán por cumplir con el deber informativo, el ingenio para sortear obstáculos que parecían insalvables y el espíritu de superación, en cada crónica, en cada conexión, en cada transmisión y en en cada programa forjaron un ejercicio, con el paso del tiempo, admirable.
El equipo al que aludimos es el Grupo XDC, de Radio Juventud de Canarias, después Radio Cadena Española. Manuel Negrín Ruiz (Santa Cruz de Tenerife, 1955), miembro cuasi fundador, ha publicado un opúsculo La historia del Grupo XDC de Radio Juventud de Canarias (AyB|Editorial) que recoge, en cincuenta y tres páginas, los pasos, los hechos y la dedicación de quienes promovieron y desempeñaron un modo de hacer radio de participación que, por cierto, mereció el prestigioso premio Ondas concedido en su edición de 1975. En realidad, como escribe el propio Negrín, “fue concedido al Club Juvenil San Borondón (Grupo XDC y Discolandia), artífices y reflejo en las ondas de ese fenómeno social y periodístico”, concebido como eso, como radio participativa.
Las siglas XDC respondían a una idea de colectividad que se comprometía a la vista del auge que iba cobrando la actividad deportiva y cuya demanda informativa era palpable: Por (X) el Deporte (D) Canario ©. Hablamos de la década de los setenta del pasado siglo, cuando ya en las islas se hacia una radio de muy estimable nivel, brotaba una competencia estimulante y el medio, pese a la creciente pujanza de la televisión, alcanzaba unas inimaginables cuotas de audiencia.
En ese clima romántico, el Grupo XDC se convirtió en una verdadera escuela de periodismo deportivo. Tuvo al frente a un excelente director, José Agustín Gómez, quien se esmeró para que a nadie resultaran ajenos los principios básicos de la información radiofónica. Junto a él, los fundadores Juan Hernández, Fernando Rojas, David Rodríguez, Norberto Yanes, Isidoro González, Eladia (Eli) Perdomo, Jesús Infante, Miguel Ángel Domínguez (Mínguez), Pedro Darias y Tomás Correa. Sobre la marcha se incorporaron Manuel Negrín, Pili Cruz, Lala Rivero, Paco González, Luis Orán, Manuel Lorenzo Sosa y Julio Marante. Con posterioridad se unirían otros miembros, colaboradores y corresponsales (algunos de los cuales permanecen en activo y desempeñan altas responsabilidades) que fraguaron, con sus distintas sintonías, un modelo de radio que cuajó y tuvo no solo una acogida relevante sino alta credibilidad en todas sus prestaciones, pese al amateurismo con que se ejercía.
Negrín detalla en su obra las características de aquella experiencia, “un semillero que fue de locutores, técnicos de estudio, periodistas e informadores”, en el que la puntualidad, las innovaciones y la musicalización consolidaron una sistemática que se ganó el respeto de la audiencia. Casi medio siglo después de la puesta en marcha de XDC, esta publicación rememora una época en la que hubo que superar muchos desafíos y en la que se empezó a valorar el ejercicio profesional.
Tanto, que ahora hasta pueden presumir de haber contado con la primera informadora deportiva de Canarias (Pili Cruz) y de acuñar las siglas para el futuro, pues algunos de los supervivientes han decidido crear y registrar en el Gobierno de Canarias la Asociación Cultura y Deportiva Grupo XDC “con el objetivo de dejar constancia histórica y su relevancia social”, del citado Grupo, de Radio Juventud de Canarias.