martes, 12 de febrero de 2013

ESPERAR QUE ESCAMPE


Resulta evidente que el Gobierno espera a que escampe para materializar la aprobación de la reforma del régimen local. Ya ha dado unas cuantas vueltas, incluso las más optimistas, aquéllas que -por lo visto, sin mucho fundamento- hicieron concebir alguna entente con los socialistas que, tras un más detallado conocimiento del texto, prefirieron desmarcarse augurando pérdidas para el municipalismo y, por consiguiente, para los ciudadanos.
            Lo ha puesto de relieve Gaspar Zarrías, secretario de Política Municipal de la comisión ejecutiva federal del PSOE, al significar que la reforma supondrá, en la práctica, un desmantelamiento de muchos ayuntamientos y la pérdida, ni más ni menos, de unos doscientos mil empleos públicos, que se dice pronto. Y para satisfacción, un suponer, de Juan Rosell, presidente de los empresarios españoles, empeñado como está el hombre en denostar el sector público y, en concreto, la Administración.
            La reasignación de competencias, la gran cuestión de la reforma, tiene como telón de fondo la privatización de los servicios públicos. El sustrato ideológico de la medida es fácil de adivinar después de haberse agotado fuentes de financiación que obligan a los poderes empresariales a buscar otras nuevas. Y en ese telón se dibuja la prestación de los servicios sociosanitarios. Dicen los socialistas que se opondrán -seguro que armarán mucho ruido porque la naturaleza de la causa, tal como están las cosas, será interpretada favorablemente por agentes sociales- y es probable que sean secundados por alcaldes del Partido Popular que son conscientes de lo que eso significa. Sobre ellos también recae el descontento, la protesta y la impotencia de los vecinos.
            Una incógnita, en ese sentido, el papel de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) que modula su ánimo reivindicativo en función de las respuestas que va obteniendo del gobierno de turno. Pero su interlocución es decisiva, especialmente a la hora de trazar las líneas rojas que traten de defender los postulados municipalistas que son intocables.
            Es en el seno de la FEMP, por ejemplo, donde deben quedar claras la eliminación de duplicidades, la evitación de solapamientos y la financiación de las haciendas locales. Está en juego buena parte de la autonomía municipal, concepto determinante para entender el peso social y político en el sistema democrático. Sólo hay que repasar la trayectoria de estos treinta y cuatro años de municipalismo democrático para entender lo costoso de muchas conquistas, la inmensa mayoría invocando esos principios de autonomía que tantas amenazas reciben desde distintos ámbitos.
            Por lo que a Canarias respecta, la Federación Canaria de Municipios (FECAM) va recelando cada vez más de la pretendida reforma. Incide en el nudo competencial como principal causa de su desconfianza. Para entender el carácter regresivo de la propuesta que han manejado los munícipes canarios, baste tener en consideración que no consigna el hecho diferencial canario y así es difícil acercar posiciones. Que no se alcancen determinados estándares de calidad en la prestación de los servicios por los ayuntamientos y, por tanto, sean asumidos por los cabildos, puede suponer, de facto, una auténtica convulsión en la esfera local pues los riesgos de desapoderamiento competencial y de pérdida de autonomía son evidentes.
            A la espera, pues, de que escampe y el Gobierno valore la oportunidad de poner en marcha el procedimiento para que la reforma de la Ley de Bases de Régimen Local sea una realidad, todo da a entender que estamos ante una batalla política en la que ojalá no salgan perdiendo los ciudadanos.

lunes, 11 de febrero de 2013

FRIVOLIDAD EMPRESARIAL


Ganas de meterse en jardines… o fiel reflejo del patronato rancio, el de toda la vida. A Juan Rosell, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), se ve que no le gustan la Administración pública ni los funcionarios. Y ya por contrariar -“encantado de abrir debates”, ha declarado-, hasta de las cifras de desempleados, sobre todo las resultantes de la Encuesta de Población Activa (EPA). Porque con las otras, las del paro registrado, sí parece estar más de acuerdo.
            Lo cierto es que el presidente de los empresarios se ha descolgado con un planteamiento que levanta ampollas, pese a los inevitables matices posteriores surgidos cuando el alcance de lo manifestado se desborda y se convierte en un clamor de rechazo o protesta. Aboga Rosell por un subsidio (sic) para que los funcionarios se queden en casa y no acudan a sus puestos de trabajo donde consumen papel, teléfono y tienen que hacer normas. “Saldría más barato”, afirmó. Claro que la culpa de que no trabajen, la tiene la propia Administración, “que no les da trabajo”, según la válvula de escape que encontró para justificarse cuando ya empezaba a empapar el aluvión de críticas. Curiosa manera de tirar por elevación, al abstracto, que ya se verá.
            Hay algo de menosprecio a la condición funcionarial en las palabras de Rosell. Por esa razón lleva tragándose las reacciones de sindicatos y políticos de todo el espectro. Particularmente dura ha sido la de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) que no se ha conformado con decir que el presidente de la patronal demuestra no tener ni idea de lo que es la función pública ni de entender el papel de los empleados que en todo el sector prestan servicios. Le pide también que asuma sus responsabilidades en el proceso de destrucción de empleo. El chasco se lo habrá llevado Juan Rosell cuando el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, ha salido en defensa de los empleados públicos y le ha pedido prudencia y mesura a la hora de valorar su trabajo. Es decir, que hasta los jardineros aliados también se han desmarcado, no sea que el lodo les salpicara, que tal como está el patio, es lo menos conveniente.
            Pero esa frivolidad de la que en este caso ha hecho gala el jefe de la patronal igual esconde el renovado afán privatizador que se aprecia en la propuesta de reforma de la administración local, aparentemente paralizada por el Gobierno hasta que escampe el vendaval político que sacude al país. Si así fuera, se comprobaría que, en tiempo de crisis, también es posible hacer negocios. Y si es con despojos del sector público, mejor. Igual debería preocuparse más por esa implicación de colegas en tramas de financiación. O de por qué la reforma laboral no da ni para mantener los puestos de trabajo.
            Dicho: lo de toda la vida.

sábado, 9 de febrero de 2013

SAN TELMO BULEVAR


Hace años, en Diario de Avisos, a raíz de una remodelación, lo bautizamos como “San Telmo bulevar”. Rescatemos el título. No era muy exacta la denominación si tenemos en cuenta las acepciones del Diccionario de la Real Academia Española: “Calle generalmente ancha y con árboles” o “Paseo central arbolado de una avenida o calle ancha”. Pero la fisonomía había cambiado de forma tal que aquel nuevo tratamiento que sustituyó a un callejón estrecho y destartalado nos acercó a esa definición de bulevar.
Ahora, el paseo San Telmo va a ser objeto de una nueva actuación urbanística. No es que rechine su aspecto pero en los contenidos del Plan Especial del Casco (PEC) quedó fijado como un área susceptible de mejora teniendo en cuenta sus características. El paseo, en efecto, se extiende desde la Punta del viento hasta la ermita. Une, por tanto, el casco de la ciudad con el corazón turístico de Martiánez. Desde el paseo se domina el horizonte atlántico y los límites de una franja del litoral portuense. Constituye un auténtico balcón sobre la pequeña cala, el antiguo ‘Boquete’, una de las zonas naturales de baño más apreciada por nativos y visitantes.
Mejorar la accesibilidad -tanto en el curso del paseo como a las terrazas y al mar-, dotación de servicios públicos, incorporación de vegetación y nuevo mobiliario urbano son los elementos esenciales de la actuación en una superficie de casi siete mil metros cuadrados. Los materiales a emplear son losas de pavimento basáltico y adoquines de textura lisa. La actuación consigna, asimismo, el tratamiento de rehabilitación de fachadas y la integración de los espacios comerciales y edificaciones privadas. Se quiere, naturalmente, que todo tenga un carácter global que proporcione un acabado homogéneo y armonioso. El presupuesto asciende a 1,7 millones de euros. Tres son las administraciones concurrentes: Gobierno de Canarias, Cabildo Insular y Ayuntamiento.
Dos apuntes breves sobre la actuación: ya en algunas redes sociales se han emitido opiniones de los habituales de San Telmo, de la zona de baños, queremos decir. Son muy celosos y como que no quieren demasiados experimentos (De hecho, recordamos su oposición, cuando estábamos en la alcaldía y sometimos a su consideración un proyecto de reacondicionamiento de la terraza inferior izquierda. Se opusieron a un murete transparente antipánico a instalar en el borde. Favorecía la seguridad en todos los sentidos, pero…). En cualquier caso, a tener en cuenta sus apreciaciones antes de los hechos consumados que den pie a protestas o malestar ciudadano.
Lo otro: a ver qué criterios se tienen para la ocupación de la vía pública. Si se llama paseo o bulevar, si se quiere hacer honor a este nombre, si se va a remodelar esta pequeña pero importante arteria de tránsito peatonal, que se vaya elaborando desde ya una ordenanza específica -si no es de aplicación la vigente- para que el espacio sea el más diáfano posible, para que no haya obstáculos, para no propiciar condiciones de inseguridad, en definitiva, para que se pueda disfrutar de verdad. No parece muy difícil, la verdad.

viernes, 8 de febrero de 2013

CANDIDATA EN LLAMAS

El drama vivido en el curso de la gala de elección de la reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife propende a dilemas difíciles de resolver. ¿Hubiera usted suspendido el espectáculo?, por ejemplo. Pues vaya a saber: hombre, por respeto y porque en ese momento había damnificados –entre los que se encontraba una aspirante- que requerían atención prioritaria, puede que sí. Pero, de no haber actuado con exquisita profesionalidad -vaya papeleta para los presentadores- vaya a saber también: cómo hubiera reaccionado el público presente: ¿desbandada, protestas? Hubiera sido peor el remedio, quizás.


Era difícil decidir en aquellos momentos, desde luego. A posteriori, en frío, con sentido más reflexivo y de forma incluso más colegiada, ya era distinto, de modo que sí es un acierto suspender los actos programados para el viernes. Aunque haya perjuicios evidentes.

En todo caso, cuando pasen los disgustos, concluya la investigación abierta y todo se normalice -deseemos el pronto restablecimiento de la candidata y de los damnificados- la organización sabe que, entre sus tareas prioritarias, figura la revisión de las bases de participación de las aspirantes al reinado carnavalero. De la misma manera que se limita la altura de los diseños o el ancho, de la misma manera que se impide el empleo de utensilios rodados o suplementos lumínicos, también habrá que regular el adoso de artefactos o sustancias que conlleven un riesgo para la integridad física de las actuantes y del equipo de personas que se necesita para que, por fin, puedan acceder al escenario.

No es una cuestión menor. Teniendo en cuenta lo ocurrido, extremar las medidas de prevención y todas las cauciones posibles es una obligación. La creatividad carnavalera es un torrente inagotable, de acuerdo; el espíritu de superación es evidente. Y se ha alcanzado un grado tal de sofisticación, en alegorías y diseños, que sube y sube año tras año. Pero ya se han conocido los peligros. Y las consecuencias.

Luego, habrá que mirar esas bases con lupa, aunque les duela a los modistos y diseñadores.

jueves, 7 de febrero de 2013

EL QUE NO SE CONSUELA...

Luis María Ánson pidiendo el retorno de Aznar para poner orden en el partido y Pío Moa señalando que la regeneración democrática pasa por un reconocimiento al franquismo.
Está la derecha revuelta, encajando los golpes que ponen al descubierto algunos de sus métodos pero sin reponerse o sin saber muy bien cómo contratacar porque los escenarios son otros y porque la gente, fieles aparte, se ha vuelto muy incrédula ante tantas evidencias.
Está la derecha como el boxeador que flota sobre el ring, que se mueve porque aún le quedan recursos como el de una mayoría absolutista, pero sin saber muy bien si el grado de resistencia le permite hallar una salida antes de que suene la campana y se vuelva a sentar en la esquina. No escapa a la guerra sorda y sin cuartel que libra contra sí misma, ahora que gozaba del poder omnímodo.
Y entonces invoca la derecha al pasado, a la supuestas glorias del pretérito. Primero, negar la mayor, decir lo contrario de lo que parece eviente. Después, inventarse enemigos o atribuir indecibles maniobras a sus demonios, los atavismos para envolver el victimismo. Trata de demostrar que no está noqueada, aún. Se revuelve, no quiere perder lo ganado en las urnas con tan amplio margen, no importan los engaños, aquel fraude masivo, los incumplimientos flagrantes y las decisiones contrarias a las programadas.
No está noqueada. Pese a tramas coruptas. Pese a la caída y condena judicial de conspicuos representaes. Siempre nos quedará un Rubalcaba. Y dentro de nada, González 'again', ya lo verán.
Mientras tanto, catarsis para todos. Oscuridad y chitón en el Parlamento. Faltaría más. Y la invocación al pasado para arreglar el desaguisado: uno, para ordenar y mandar en la organización, que ya se sabe eso de la auctoritas. Otro, para otorgar -¡a estas alturas!- carta de bondad a aquel régimen de cada vez más infausto recuerdo.
El que no se consuela...

miércoles, 6 de febrero de 2013

NO MATEN AL MENSAJERO


Puede entenderse que, en su legítima defensa, el Partido Popular (PP) proponga medidas con las que intentar paliar el desaguisado. Pero los estrategas deberían contar con un estado mayor donde una de las máximas sea pensar y pensar antes de contratacar a los medios de comunicación, antes de arremeter contra el mensajero e incurrir en lo que tantas veces han criticado porque es lo que otros han hecho. Por supuesto, cada quien es libre de proteger su honor si considera que éste ha sido lesionado públicamente. Y de interpretar si se han traspasado los límites del artículo 20 de la constitución. Ya tienen los conservadores aquella experiencia de hace unos años cuando decidieron poner la proa a los medios del Grupo Prisa que no les fue tan positiva. Pero así como la mejor táctica de defensa es un buen ataque, según un viejo aforismo balompédico, en este caso, tales las circunstancias que concurren, no parece que sea buen recurso el empleo de acciones judiciales con las que pretender frenar la escalada de informaciones.
            Cierto que los elementos que se van acumulando hacen que el “Barcenasgate”, como ha sido bautizado el caso de la controvertida contabilidad del partido gubernamental a partir de la aparición de una cuenta millonaria en Suiza y del papel de su ex tesorero, Luis Bárcenas, sea difícil de tratar desde cualquier flanco. Y aunque los populares tienen los antecedentes del asunto Naseiro-Sanchís-Palop -es inaudito que Pedro J. Ramírez afirme que el comportamiento de entonces fue lo que catapultó al partido a la presidencia del Gobierno-, no es menos cierto que ahora hay múltiples aristas que complican el tratamiento y la defensa, sobre todo las que tienen que ver con el apremio de la credibilidad.
            En La Moncloa y en la sede de Génova tienen un problema, cada vez más agudo. Aunque cierren filas, la percepción de que en el partido gubernamental se libra una guerra interna sorda y sin cuartel es inevitable. Nadie lo ha ordenado pero un sálvese quien pueda circuló cuando el diario El Mundo publicó una información relativa a sobresueldos como práctica reservada habitual durante unos años. Es curioso pero el periódico no publicó pruebas de ese hecho. Sin embargo, que se sepa o haya trascendido de forma notoria, nadie ha anunciado acciones contra el medio por una información, cuando menos incompleta. Y delicada: la sustancia de una presunta comisión delictiva.
            Dejan El Mundo en paz. Al menos, por ahora. Por el contrario, el PP advirtió de acciones judiciales en plena emisión en directo de un programa de Tele 5, El gran debate. Claro: ese hecho tenía un significado que las organizaciones periodísticas profesionales señalaron a la hora de criticar la actitud de los responsables del Partido Popular: cortar, impedir la emisión del programa, frenar o restringir su continuidad… y sembrar para los demás. “Intento intolerable de censura previa”, llegó a afirmar el portavoz de la Asociación de Prensa de Madrid (APM), Nemesio Rodríguez. “Lo que no puede hacerse es evitar la emisión de un programa”, dijo por otro lado el dirigente de la Federación de Sindicatos de Periodistas de España (FSPE), Agustín Yanel. Antes de la emisión del programa, según se ha publicado, dirigentes conservadores avisaron al canal televisivo de que iban a estar muy pendientes de lo que se dijera. Fueron congruentes: cuando escucharon aquellos testimonios -basados, según la cadena, en lo publicado en El Mundo y otros periódicos-, lanzaron sus advertencias.
            Después fue el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, el que anticipara acciones legales contra el diario El País por una alusión en el contexto de lo que publicaba sobre los papeles de Bárcenas. Es lo único que se sabe, por cierto, del señor Aznar, presidente de honor, en medio del desaguisado. Si lo que ha ocurrido o está ocurriendo le merece alguna otra reflexión, al menos por ahora, se desconoce. Hasta Pedro J. Ramírez le afeó -¿sinceramente?- la iniciativa en una entrevista televisada.
            La publicación posterior en este mismo periódico de supuestos reflejos contables, anotaciones y cifras de puño y letra de Luis Bárcenas, también mereció, aunque comedidos, anuncios de estudio de iniciativas judiciales por parte de Dolores de Cospedal. Se puede entender como normales en medio del apocalipsis que vive la organización popular, necesitada de que escampe cuanto antes. Ya se verá en qué paran.
            La forma utilizada por el presidente Rajoy, es decir, aprovechar la comparecencia ante su comité ejecutivo, para que la ciudadanía quedase enterada de medidas a emprender o de apreciaciones políticas a exponer públicamente, es bastante discutible. En cierto sentido, es hasta humillante para el periodismo. Algún medio, consecuentemente, decidió no cubrir el acto en la sede del partido. ¿Para qué? En las redes sociales, la forma ha sido criticada sin reservas. Y alguien, atinadamente, escribió: “Sin preguntas, no hay periodismo”.
            Es verdad que esto no debe extrañar: desde el principio del mandato, desde el arranque del Gobierno, cuando lo anunció sin ni siquiera explicar la composición, y con alguna convocatoria posterior en la que tampoco ha admitido preguntas, se nota claramente que Rajoy prefiere eludir al periodismo. Por no recordar aquel bochornoso episodio de la salida del Senado por el garaje, esquivando cámaras, micrófonos y bolígrafos.
            En el PP deben ser conscientes de que no es cuestión de añadir más pimienta al pote, es decir, abrir nuevos flancos con demandas o querellas contra los medios de comunicación. Ocioso insistir en el papel de éstos en la sociedad de la información, en una democracia moderna y en un cuerpo social como el español al borde de la fractura. Pero es ineluctable insistir en lo importante que resulta la fiscalización de la cosa pública, cada vez más insuficiente, al menos en España, con los mecanismos de que dispone. O lo que es igual: ¿para qué hablar de transparencia si luego no se admiten preguntas tras la comparecencia de todo un presidente del Gobierno para que explique, ni más ni menos, si la contabilidad y las finanzas de su partido registran o no supuestas irregularidades? Tal como evolucionan las cosas: lo mejor que puede hacer el PP es debatir qué hacer con su ex tesorero, superar las diferencias intestinas y apuntar desde dentro en la búsqueda de soluciones.
Le han recordado -y no sobra, desde luego- a dirigentes del PP que Richard Nixon, en su inútil defensa cuando Watergate,  arremetió también contra la prensa, a la que culpabilizó y la tachó de irresponsable.
Luego pasó lo que paso.


martes, 5 de febrero de 2013

VICKI PENFOLD, LA SUTILEZA


Había recorrido medio mundo y no era ajena a las intrigas, a las persecuciones y a las inconsecuencias de los humanos. Hasta que en 1964 se afincó en el Puerto de la Cruz, donde a la sombra de la montaña de Las Arenas, en La Asomada, trabajaba en silencio y con una delicadeza fuera de lo común, apoyada en todo momento por Dori Tamajón, una buena amiga y una eficacísima colaboradora. Nacida en Polonia, alumna del célebre pintor Oscar Kokoschka, le echó valentía a la vida, residió en varios países africanos y cuando retornó a Europa, fue atesorando la sutileza que distinguió su producción artística, la que valió un generalizado reconocimiento de crítica y público. Había ingresado en la Academia Real de Bellas Artes de Londres y la de San Miguel Arcángel de Tenerife la había elegido miembro correspondiente en 1998, año de una inolvidable exposición antológica de su obra. La corporación municipal portuense la hizo Hija Adoptiva en 2004: su trabajo y su trayectoria se veían merecidamente recompensados.
            Los ojos y las manos de Vicki Penfold dejaron de hablar en la festividad de Nuestra Señora de Candelaria. Era, por encima de todo,  una excelente observadora. De ahí la finura de su concepción artística, ya en la pintura ya en la escultura: quedó plasmada en lienzos, en bronce, en grabados y cartones donde se reflejaba su interpretación de la realidad. En ocasión de su noventa cumpleaños, subrayamos su dulzura, la dulzura de la miel artística apreciada en cada obra suya, fruto de un tratamiento esmerado que exaltaba la sutileza de su personalidad creadora.
            Acompañamos a Vicki Penfold cuando hizo entrega en el hotel Mencey a Su Majestad el Rey de un busto que impresionó a don Juan Carlos. Tuvo el detalle de enseñármelo antes, recién acabado, cuando explicó pacientemente las características del proceso de elaboración.  Hablaron en inglés y el monarca le dirigió palabras tan emotivas como cariñosas. La obra era digna de admiración. Debe andar su busto, tan realista, tan certero, en algún lugar distinguido del palacio de La Zarzuela.
            Era otra expresión de sutileza de una artista polifacética, capaz de dominar varias técnicas pictóricas y de esculpir con golpes certeros.  Por siempre Vicki.

lunes, 4 de febrero de 2013

TURISTA DE TERCERA GENERACIÓN


Debe haberse hablado en FITUR del que ha dado en llamarse “turista de tercera generación”, una nueva modalidad de cliente que personaliza una de las nuevas tendencias de mercado ante la que los titulares del negocio turístico deben posicionarse. Lo previene la Organización Mundial de Turismo (OMT): “Es un viajero experimentado buscador de experiencias”. A partir de ahí, ya pueden deducir que, tal como avanza la implantación de nuevas tecnologías en los terminales del sector, hay que lanzarse a su captación.
            Claro, porque la experiencia que atesora no sólo le impulsa a explorar nuevas rutas, ofertas distintas y hasta sensaciones diferentes. Le lleva también a elevar su propio techo de exigencias pues para eso se supone que se desenvuelve bien en el ciberespacio y en las redes sociales. El “turista de tercera generación” es, pues, un cliente muy tecnificado e hiperconectado, muy exigente y muy sensible a las deficiencias que le cuesta aceptar o pide que se resuelvan a un clic, de modo que si no ocurre así, se sentirá incómodo y con ganas de probar en sitios mejor dotados. Pensemos que viene de utilizar una panoplia tecnológica más o menos avanzada desde que preparó su viaje, luego pedirá establecimientos accesibles y sostenibles, más allá de los recursos convencionales.
            El factor tecnológico es, pues, primordial. No iba a quedar el sector al margen de esta revolución. Otra cosa es el ritmo al que vaya. Pero que debe estar preparado para fenómenos como el que comentamos, seguro. Quien quede excluido de esta carrera -que tomen nota los destinos turísticos maduros- estará quedándose desfasado y desplazado, con muy reducido margen de competitividad.
            Vendrá luego el debate: si este tipo de turista está menos humanizado o se va a comportar de forma mecánica o cómo hacer frente a clientela de dos velocidades. Que sus gustos son otros, es un hecho. El mismo secretario general de la OMT, Taleb Rifai, afirma que el eje turístico mundial se está desplazando. Entonces, hay que hacer frente a mercados de clientes caracterizados por las exigencias de su experiencia y de su diversidad. Hasta hace nada, hablábamos de turismo cultural, gastronómico, naturalista, de senderismo  o de aventura. Habrá que estar preparados para identificar y conocer a fondo al turista de tercera generación, ese que tiene un sustrato de diversidad etnográfica, religiosa, cultural y costumbrista, alimentado cada vez más por el uso de las nuevas tecnologías. Valga este otro dato: en la última edición de la World Travel Market (Londres), una encuesta entre empresas reveló que sólo el 27% de las mismas está preparada para atender, como lo esperan, los nuevos mercados.
            No queda trabajo ni nada.

sábado, 2 de febrero de 2013

VERSOS DEL ESPÍRITU BURLÓN


Hemos rescatado versos populares, algunos de los cuales circularon en cierta época de forma clandestina, robusteciendo el dicho ‘En lenguas del Puerto te veas’, al que hemos aludido también en varias ocasiones. Eran curiosas creaciones, cargadas de ironía y hasta de un sentido satírico que perseguía la burla y descalificación de personas. Hubo quien las memorizó, para repetirlas en conversaciones, hasta hace unos años en voz baja, por temor a ofender a algún posible pariente o allegado. Y hubo quien conservó manuscritos esos versos curiosos que, aflorando nuevamente, despiertan gracia y permiten entender las claves de diversión de la época.
Así ocurrió con un personaje que aparece en el Puerto de la Cruz en plena guerra española. Un turista, elegante, vestido de negro, al parecer de origen cubano, que se alojó en la pensión “Thomsom” que, junto a la de Machado y “Brisas del Teide”, constituían parte de la planta alojativa de la ciudad, donde ya lucían los hoteles Taoro, Martiánez, Marquesa y Monopol.
Se llamaba Cienfuegos. Cuenta Manolo Álamo, haciendo alarde de memoria, que trabó amistad con varias personas del pueblo, con sus apodos, faltaría más, como Pepe el Negro, (a quien llamaba Chepe), Heleno Pérez (a quien identificó como Miguel Ligero), Cándida la Figurina y Fernando el Gato, a quien Cienfuegos bautizó como Fernandito el Cantinero del cinema aristocrático (en referencia al teatro-cine Topham). Es el propio Álamo quien evoca al verseador.
Algo le debió pasar con Pepe o Chepe el Negro, cuando le dedicó estos versos:
“Chepe el Negro, relamido, con palabras traicioneras/ falso que nunca ha tenido/ otro norte que el dinero/ si lo invitas a tu casa/ cierra bien todo con llave/ porque puede ser que se abra/ llevándose unas cositas/ para después saber decir:/ ¡fue por las copitas!”.
Cuando escribió la Figurina, es probable que se refiriera a una entrañable mujer portuense, Cándida apodada la Pirulina. En estos términos:
“La Figurina/ aquella mujer pálida, flaquilla/ que en otro tiempo fue bella/ y vive por La Ranilla…”.
Finalmente, a Heleno Pérez le identificó como Miguel Ligero:
“Al cuco Miguel Ligero/ si no domina su risa/ por burlón y majadero/ le taparé el agujero/ del cuello de la camisa”.
En fin, versos para una época de tribulaciones y penurias, para animar la vida de un pueblo de espíritu burlón. Gracias a Álamo por su aportación.

viernes, 1 de febrero de 2013

CUÁNTO ABSURDO, CUÁNTA INCONGRUENCIA

Cada vez más complicada la política catalana, cuanto la envuelve es poco seductor, poco atractivo. Resignación o no, lo cierto es que, desde hace algún tiempo, damos por hecho que algún día Catalunya dejará de ser parte de España. No sabemos cuándo ni con qué fórmula, ni con cuantas fracturas. Pero lo será: el sentimiento chocará con todos los obstáculos pero no se detendrá y seguirá apremiando y extendiéndose. Hasta que llegue a su meta.


Entretanto, episodios para reír o para llorar, según se quiera.

Resulta que cuando la toma de posesión de Artur Mas, hace pocas semanas, un cuadro de Su Majestad el Rey fue tapado con tela negra. Otra raya del tigre ese al que todo el mundo acepta. O da por imposible.

Y ayer, el presidente de la Generalitat visita al monarca en una reunión “que forma parte del trabajo, de la cortesía y del diálogo”.

Imposible mayor contradicción, por ser benevolentes con lo que de verdad inspira la situación. Entonces, aquel acto de toma de posesión, con el retrato real velado, no era parte del trabajo, no era una expresión de cortesía ni era base de diálogo.

Era otra manera de simbolizar la rebeldía, el separatismo, lo inaceptable de una forma de democracia y de una jefatura de Estado que no se quiere reconocer.

Semanas después, el retrato se hizo carne y fue saludada ‘in person’. Trabajo, cortesía y diálogo, justificantes; o sea, justo lo que no se quería hacer o aparentar cuando, saltándose el elemental respeto, taparon con tela negra un cuadro que debía molestar.

Cuánta falsedad, cuánta estupidez, cuánto absurdo, cuánto contrasentido, cuánta incongruencia…

De charanga y pandereta.