miércoles, 12 de agosto de 2015

VIOLENCIA EN LA INMIGRACIÓN

El fenómeno de la inmigración irregular, ese al que la todopoderosa Europa no ha podido ni ha sabido encontrar solución, cobra una inquietante y hasta ahora desconocida dimensión: los inmigrantes se rebelan, se violentan, chocan con las autoridades locales. Las imágenes ya no solo de llegadas masivas; ahora también de enconos y enfrentamientos físicos. Malo. Y preocupante.
        Las hemos visto en Reino Unido, Francia y Grecia. También, aunque por otros motivos, en Salou (Tarragona, España).  La presión va en aumento, la insatisfacción es notoria, el desespero se agiganta… Es la subsistencia en la tierra prometida. Es aferrarse a lo que sea: por muy mal que se pase en Europa, por muy infames las condiciones, no será peor que en sus países de origen.
        Quieren cruzar el ‘Eurotúnel’: la policía de ambos lados trata de frenarles. Hay dispositivos siquiera para minimizar el impacto. En Grecia, los agentes de la autoridad se emplean con brusquedad y fuerza para intentar ordenar la avalancha. A las islas italianas llegan tan exhaustos –los que tienen la dicha de llegar- que solo quedan recursos para ser asistidos.
        Se revuelven y se resisten los ciudadanos africanos. Hasta ahora, de comportamiento pacífico y resignado. Pero se está produciendo un salto en el modo de conducirse: un uniformado, que está cumpliendo con su deber, es un enemigo. Ya no se le respeta, ya no se siguen sus indicaciones… Empieza a tener la situación un aire de descontrol, de desbordamiento: los gobiernos respectivos, en el marco de su legitimidad, habrán de plantearse muy bien qué hacer, más allá del choque inicial para repeler o rechazar. Esta reacción de los ciudadanos africanos y asiáticos que se han arruinado para poder llegar hasta allí, que no quieren volver atrás porque les espera lo peor, esta reacción complica mucho las cosas y proporciona a la tragedia humana unos tintes de mayúscula incertidumbre.
        Entre tanto, hay personas crueles y sin escrúpulos que siguen enriqueciéndose con el tráfico de seres humanos, con el sufrimiento de oleadas de personas que buscan un mundo mejor tras haber salido de su infierno.
        Sobre esas personas los gobiernos también deberían hacer algo, ¿no creen?


martes, 11 de agosto de 2015

CALLE TEGUESTE, UNA CAUSA COMPLEJA

La calle Tegueste, en Punta Brava (Puerto de la Cruz), empieza a ser una causa compleja. Se hundió, parcialmente, el pasado 13 de mayo, a pocos días de los comicios locales. Desde entonces, por seguridad, fue necesario desalojar a los vecinos de algunas viviendas y cerrar el paso por un extremo de la vía. Y desde entonces, una sucesión de molestias y quebrantos. Fuimos de los primeros en reconocer que, por las características del lugar, no iban a ser fáciles ni cómodas las soluciones. El Ayuntamiento dispone ya, por lo visto, de los informes técnicos indispensables para hacer viables las que proceda. Pero las circunstancias comienzan a ser apremiantes: pasado mañana jueves se cumplirán tres meses del suceso.
         Gabriella Gulleserian publicó en Diario de Avisos (domingo, 9 de agosto) un interesantísimo reportaje sobre el drama que se vive en la calle Tegueste, en sus alrededores y en el propio barrio. Se titula ‘La puerta de la esperanza’: es el relato de la solidaridad y del desespero a la vez. Una historia convertida en causa de justicia social. Una reivindicación, un canto en forma de pancartas, pegatinas y declaraciones de distinto tenor -hay quien ha hablado de anexionarse a Los Realejos- pero que convergen en la necesidad de una apremiante solución.
         Ojalá que las administraciones se esmeren en orden a agilizar la ejecución de tal apremio. Recelo hay en cualquier obra pública que se haga en el Puerto: lentitud en la tramitación y mala suerte. Y dudas agigantadas con actuaciones que chocaron con directrices de planeamiento y se quedaron a medias (o a menos) o inconclusas, hasta surgir auténticos monumentos al abandono, edificaciones fantasmagóricas que solo vienen a remarcar un proceso de decadencia.
         La puerta de la esperanza -por seguir utilizando el título de Gulleserian- no solo debe ser la auspiciada por unas familias que permiten el uso de una serventía de paso para que el resto de vecinos puedan acceder a sus viviendas sino la que se abra para lograr que las familias desalojadas vuelvan a sus hogares y para resolver los problemas colaterales que han ido surgiendo desde el derrumbamiento parcial.
         Pero ocurre que la esperanza debe materializarse con hechos. Es natural que la gente ya no se crea nada, que desconfíe. Es hora de que las palabras, las que deben ser transmitidas en forma de explicaciones veraces, se traduzcan en soluciones físicas.

         La complejidad de la causa de la calle Tegueste bien lo exige. 

lunes, 10 de agosto de 2015

POSITIVA DECLARACIÓN TURÍSTICA

En una denominada Declaración en apoyo de una industria turística de calidad, suscrita por cocineros y reposteros, maîtres y camareros, gobernantas, conserjes de hotel y la Federación de Servicios de la central sindical Comisiones Obreras, se señala que entre los principales problemas del sector figura el de la precariedad laboral, “que presiona a la baja sobre la profesionalidad y la propia competitividad del sector”. En otras palabras, el empleo turístico de calidad retrocede y la pérdida de profesionalidad en el sector es palpable.
            Hay que prestar atención a esta circunstancia en plena bonanza. Es bueno que las conclusiones salgan de los propios operadores a poco que hagan un análisis autocrítico. Mejor ahora, desde luego, cuando el empresariado debe ser consecuente: el crecimiento puede y debe hacerse sobre bases sólidas, para mejorar la oferta en todos los sentidos, por si los mercados varían su rumbo y se vuelve a experimentar una evolución negativa, que nada es descartable en el negocio.
            La Declaración pone de relieve no solo el concepto de calidad en el empleo sino el impulso sostenido de formación que hay que realizar para robustecerlo y hasta para concienciar a quienes directamente forman parte del hecho turístico. "La calidad en el empleo, junto con las necesarias infraestructuras físicas e inteligentes, tiene un papel decisivo para el desarrollo turístico sostenible y de calidad, además de precisarse un esfuerzo de formación tanto de los responsables (públicos y privados) como de los trabajadores y trabajadoras", expone el citado documento.
            Los firmantes advierten, además, los perniciosos efectos que tales debilidades causan para alimentar, de paso, la economía sumergida que tanto daño está causando en el sector. El intrusismo, la oferta alegal, el empleo sumergido, precario y casi sin derechos, en su grado más alto, representan un auténtico lastre para un sector productivo del que presumen algunos gobernantes con las cifras estadísticas sobre la mesa pero con pocas medidas o iniciativas correctoras de tales problemas.
La Declaración -positiva si lo que tiene de compromiso se cumple-,  subraya que la citada precariedad laboral "supone una pérdida de profesionalidad que afecta a la calidad de la oferta turística, además de suponer una brutal competencia desleal para aquellas empresas que apuestan por la oferta reglada, empleo de calidad y el cumplimiento de los convenios colectivos sectoriales tanto en lo económico como en lo social".
            Las organizaciones profesionales que han suscrito el documento deben incidir en las políticas públicas que se vienen aplicando, uno de cuyos ejes, la denominada desregulación normativa en materia de contratos laborales, subcontratas de servicios o convenio colectivo, junto a la reducción de gasto público que ha afectado a los controles del Estado (inspección, judicatura…), han generado un proceso poco favorable para el sector.

            Hecha la Declaración -veremos cuál será la respuesta de los poderes públicos-, se trata ahora de hacer el seguimiento adecuado y producir alternativas valientes para el desarrollo de una industria turística sostenible y de calidad. El propio texto lo destaca para la consecución de este objetivo: “Tanto la calidad de la oferta como la calidad del empleo son el valor añadido necesario”.

sábado, 8 de agosto de 2015

LO QUE DEBEMOS LOS PORTUENSES

El Puerto de la Cruz, al terminar 2014, es el noveno de los ochenta y ocho municipios canarios con mayor deuda por habitante: 800,69 euros. En Tenerife solo es superado, en este concepto, por Buenavista del Norte y Los Silos. Así se recoge en el informe anual de SIELOCAL, el portal de Información Económica Local. El índice es superior al de la media provincial, cifrado en 380,85 euros por habitante.
         Para situar a los lectores. Según se explica en el citado informe, el índice relativo a la deuda per cápita (DPC), o endeudamiento por habitante, se obtiene dividiendo la deuda total existente a una fecha determinada entre el número total de habitantes, es decir, la DPC es igual a Deuda Total dividida entre el Número de Habitantes Este indicador refleja el montante de deuda per cápita, y ha de ser analizado observando su evolución a lo largo del tiempo, o comparándolo con los valores que adopta en ayuntamientos de similar tamaño. Obviamente, cuanto mayor sea este ratio, mayor es el nivel de endeudamiento de la entidad y mayor riesgo de insolvencia se produce.
         ¿Qué se entiende por deuda pública? Está así conceptuada en disposiciones europeas que son de aplicación. Por “deuda pública” se entenderá el valor nominal total de las obligaciones brutas del sector “administraciones públicas”, pendientes a final de año, a excepción de las obligaciones representadas por activos financieros que estén en manos del sector “administraciones públicas”. La deuda pública estará constituida por las obligaciones de las administraciones públicas en las categorías siguientes: efectivo y depósitos, títulos que no sean acciones, con exclusión de los productos financieros derivados  y préstamos, conforme a las definiciones del SEC 95.
Del informe de SIELOCAL se desprende que en España el número de municipios con datos es 8.117. El Puerto de la Cruz figuraría en el segmento de localidades entre 20.0001 y 50.000 habitantes para el que se calcula un promedio de 545,93 euros.
Cada portuense, por tanto, debe casi 801 euros. La deuda viva total, según el ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, entre los cincuenta y cuatro municipios de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, asciende a 23.568.213,42 euros. El número de habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), es 29.435. Hechas las debidas operaciones con esas cantidades, el Puerto se sitúa en 2014 en el noveno lugar (entre ochenta y ocho) de la clasificación canaria; y el ochocientos veintinueve (entre ocho mil ciento diecisiete) de la nacional.

En el comienzo del mandato, sería bueno que en el Ayuntamiento se debatiese sobre este asunto que, grosso modo, no pinta bien, entre otras razones porque desconocemos cuáles serían las medidas para reducir esas cantidades y mejorar esas clasificaciones, nada lucidas. Recordemos que está en vigor la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Su principal objetivo es la austeridad, o sea, todas las administraciones públicas deberán establecer un "límite de deuda como garantía de sostenibilidad presupuestaria" pudiendo ser sancionadas en base a "la reincidencia y la gravedad de los incumplimientos". Por lo tanto, tal y como dice la ley, y tal como se subraya en el informe de SIELOCAL, este índice es fundamental para garantizar la sostenibilidad presupuestaria de una institución local y se deberá tener muy en cuenta para evaluar la situación de un ayuntamiento.

viernes, 7 de agosto de 2015

LOS SIGNOS DEL OCHO

Lleva camino el hotel Marte (Puerto de la Cruz) de convertirse en un espacio habitual de manifestaciones culturales y artísticas. Incluso en agosto, mes poco apropiado para las mismas.
            Ahora ha acogido la presentación de la novela Los signos del ocho (Eride Ediciones, 2013), la segunda del autor malagueño Enrique Ballesteros Fernández, un relato, según dijo, sobre la identidad, la libertad y el poder. Ballesteros (Málaga, 1981) es biólogo, divulgador ambiental, Experto TIC en turismo sostenible y colaborador habitual de distintos medios de comunicación.
            El escritor malagueño había debutado con Ancestra (Eride Ediciones). Ahora desarrolla una trama en la que Javier, el protagonista, aparece perdido en la playa Baños del Carmen, donde no recuerda nada y donde se ve envuelto en una red de corrupción urbanística. A partir de ahí, un proceso de búsqueda constante, de él y de quienes le rodean, un viaje al encuentro de los antídotos del miedo.
            “Signos del ocho nos hacen ser como el infinito que se desconoce”, indicó Enrique Ballesteros quien, en sus explicaciones sobre los contenidos de su obra, habla de la naturaleza, del humor, de la amistad y del sexo como elementos consustanciales de quienes se ven devorados por signos con los que afrontar los enredos y los vericuetos de la corrupción urbanística sustanciada en los convenios, las permutas, las calificaciones de suelo y sus  múltiples formas. “Es lo que está en la prensa y lo que puede seguirse a diario en los medios audiovisuales”, afirmó el novelista a medida que desgranaba las características de su texto. La ficción novelada se desarrolla, en cualquier caso, en un escenario real: la playa (Baños del Carmen) existe, con cierto aire de decadencia tras sufrir maltrato y desidia de administraciones y ciudadanía.
            Aludió el autor a una escritora muy conocida, Ágatha Christie, cuando fue dada por desaparecida tras descubrir la infidelidad de su marido. La novelista utilizó el nombre de la amante de éste cuando se registró en un establecimiento. Sirvió el ejemplo para hablar de la vitalidad de su novela, de las emociones y de las ‘soluciones’ que va ofreciendo su relato.
            Tardes de una sociedad en crisis devoradas en rompeolas que se desvanecen, viene a describir Ballesteros antes de negar que la suya sea una novela pesimista. La intriga con que ha dotado su texto, los signos que va ofertando para ser descubiertos, son reveladores de la condición humana que se desnuda y desenvuelve en los espacios donde tiene que encontrar salidas. “Signos únicos, auténticos, irrepetibles”, concluyó el autor.

              

jueves, 6 de agosto de 2015

MODOS DE INNOVAR

“Innovar no es crear falsas expectativas al cliente para luego no cumplirlas, escribe Yeray González en un interesantísimo suplemento dedicado a la innovación turística y que publica el sitio digital hosteltur.com. No descubre nada, desde luego, pero apunta bien en la dirección de lo que no debe hacerse y de las repercusiones negativas derivadas de la confusión. Algunas ofertas, colectivas o individualizadas, vienen flaqueando precisamente por ni siquiera saber presentarlas. “De nada sirve meterle horas de 'photoshop' a las imágenes de tu establecimiento -escribe González- si luego el cliente llega y ve que el mar está a kilómetros, o que la habitación no es tan bonita como la de la foto cuando reservó”.

         Es el ejemplo adecuado. No hay que rebuscar más para despejar incógnitas o dudas sobre la teoría y la praxis de la innovación turística, principalmente la que debe ser aplicada en la relación directa con el visitante. No solo es engañarle sino que tales métodos -quién sabe si para ahorrarse unos euros- solo sirven para obrar de forma equivocada entre quienes los practican.

         Innovar es algo más. Es superar obsolescencia, es brindar atractivos en el conjunto de una oferta, es tener algo más que un perfil en las redes sociales, es mejorar estándares y niveles de prestaciones, es propiciar una política de precios dinámica, es hacer, en definitiva, todo lo que sea posible para que se reconozca la competitividad del producto y para lograr la fidelización del cliente.

         El asunto no se arregla con un par de conexiones a internet o con una “ventajosa” oferta de habitación más spa, por citar algo recurrente. Hay que echar más imaginación y, sobre todo, invertir con fundamento y visión de futuro, única manera de hacer tangible esa innovación de la que venimos hablando desde hace años pero que, por las razones que sea, no termina de cuajar o materializarse. El sector tiene que emprender y arriesgar. Y procurar, de paso, que la Administración también cargue baterías e impulse aquellas actuaciones que, supuestamente, tienen como finalidad superar deficiencias y  crear las condiciones necesarias para que los entornos, los factores inrtrínsecos (como seguridad y transportes) y los soportes de la oferta (entre ellos, los promocionales) constituyan una plataforma permanentemente atractiva.

         Se supone que de esto andarán hablando. Si no, innovar será, sencillamente, un verbo sin conjugar.


miércoles, 5 de agosto de 2015

PAISAJE PRESUPUESTARIO

Cuando comenzaron a sucederse los guiños y las carantoñas políticas en los primeros andares del nuevo Gobierno de Canarias, algunos dijimos que ese amor sobrevenido debía plasmarse en hechos presupuestarios, en actuaciones y acuerdos bilaterales que permitieran por fin a la opinión pública interpretar los principios de cohesión, solidaridad, respeto a las especificidades y cooperación interinstitucional.
            Quizá sea pronto para saber si se acabaron los días de vino y rosas pero, en este agosto que será recordado como el de las cuentas presupuestarias adelantadas y forzadas por interés electoralista, ya brotan las primeras dudas. Baste leer las apreciaciones del presidente del Gobierno, Fernando Clavijo: “Gestos que no son suficientes”, “No se cumplen ni de lejos las previsiones del Régimen Económico y Fiscal”, “Seguimos lejos de la media de la inversión del Estado”…
            Y eso que Canarias, que cumplió con los objetivos de contención del déficit público, es una de las nueve comunidades autónomas donde se incrementa la inversión estatal, un 2,19% más que el ejercicio anterior. Debe ser uno de los gestos considerados insuficientes.
            El caso es que Coalición Canaria (CC) aprecia cálculos para presentar una enmienda a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado 2016. El primer análisis de algunos capítulos presupuestarios de la formación nacionalista es lo suficientemente negativo como para entender la razón de esa enmienda que la mayoría parlamentaria del Partido Popular rechazará sin problemas; pero sirve para fijar posición política supeditada a la aprobación de enmiendas.
            Verano, pues, de números y controversias. Igual los días de vino y rosas dejan paso a las polémicas habituales cada vez que se habla de presupuestos. Entonces, el paisaje será el conocido. Aunque ya se atisben los horizontes de la campaña.


martes, 4 de agosto de 2015

APÓSTOL

Manuel Pérez Cedrés (Puerto de la Cruz, 1973) sorteó como pudo la pregunta de los cinco sentidos aplicados a su novela y la terminó definiendo, al tacto, como sedosa, aterciopelada. Su pretensión es clara: sublimar la reflexión y expandir ésta a partir de la palabra como medio de comunicación. Es una novela en la que se ausculta a  las mujeres. Tanto, que si es interpretada en clave de ensayo sociológico sobre el alma femenina, también es válido.
            Apóstol (Nova Casa Editorial, Barcelona), de Pérez Cedrés, fue presentada, por cierto, en un espacio que va ganando enteros en la oferta cultural del Puerto de la Cruz, el hotel Marte, cuyos propietarios y dirigentes se han empeñado en acoger a cuantos creadores -jóvenes, especialmente- tratan de proyectar su obra de la manera más directa, esto es, cara al público, coloquiando, haciendo revelaciones y ofreciendo matices complementarios a su escritura o a su pintura. Un acierto del establecimiento, sin duda. Una manera de cualificar la oferta propia o del destino y de comprometerse con la difusión del hecho cultural. Ojalá se hubiera hecho antes.
            Allí estaban Emilia Vié para introducir y Yolanda Arenas, autora del prólogo, arropando al novelista, entusiasmado éste con sus confesiones: la exaltación del amor romántico, de los sentimientos, del mayúsculo amar y ser libre. “Estoy descubriendo en mis lecturas recientes que soy una persona cada vez más observadora”, reveló. Por eso, Lucas, el personaje creado, se convierte en “un faro iluminado, es un espectador activo”, según describe.
            Entonces, desde la segunda línea, no se lee; se piensa. El amor como principio de todo. He ahí el quid de la sublimación. Una novela en la que la mujer representa la liberación. El autor exhibe, en la presentación, un fragmento de la película Cinema Paradiso como fuente de inspiración. La secuencia que reproduce invita a pensar, a discernir sobre la carencia de límites en los sentimientos genuinos. Y para que nada falte, hace una concesión a la pasión musical que ya se advirtiera en su opera prima, El samurai desnudo (Éride Ediciones), proyectando Insensatez, una magistral interpretación al piano de Tom Jobim. Es, a ritmo de ‘bossa’,  la banda sonora de Apóstol.

            Yolanda Arenas, con voz pletórica de registros radiofónicos, intercaló entre sus respuestas la lectura de fragmentos del texto de Pérez Cedrés, en los que fue posible descubrir los afanes de Lucas, su búsqueda, su amargura trágica y hasta la personalidad de las mujeres que van apareciendo en su vida. Con la misma intensidad de su estreno novelesco, solo que menos caótica, es la profundidad de la reflexión propiamente dicha; son las puertas de los sentimientos que se van abriendo para despejar los momentos de duda y las incertidumbres que se van concatenando, de forma invasiva y subyugante, con pretendida solución de continuidad. El desenfado y el desparpajo de Emilia Vié, hurgando en las entrañas del escritor y su obra, echaron el resto. El terciopelo de Apóstol estaba servido para la lectura.

lunes, 3 de agosto de 2015

CUENTAS Y GESTOS

Andaba la cosa de guiños y amores sobrevenidos cuando el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista Canario, Iñaki Lavandera, hizo un ejercicio memorístico, de esos en los que basta rescatar unas cuantas cifras demostrables, para advertir que quienes ahora se muestran tan generosos y tan proclives a entenderse -el fin justifica los medios, está claro- llevan un tiempo (toda una legislatura) incumpliendo y restando, por lo que cabe dudar de las intenciones que saltan a la vista de la proximidad electoral.
            Recuerda Lavandera que, tan solo en convenios, el Gobierno que ha presidido Mariano Rajoy y del que forma parte José Manuel Soria, adeuda a la Comunidad Autónoma casi mil millones de euros. Es llamativa la capacidad de supervivencia del ministro canario: cuando parecía tocado, cuando hasta en su propio partido empezó a ser cuestionado, cuando su crédito político menguaba, sacó el cuello y dio una brazada para intentar dejar claro que el malo era otro y todos felices, que vuelven los días de vino y rosas. Que aquí estoy yo…
            Pero, en fin, saca cuentas Lavandera y se encuentra con que, en materia de carreteras, por ejemplo, había 869 millones de euros comprometidos por Ley hasta el presente año, con una cuantía anual de entre 205 y 237 millones, pero no se han invertido 638 millones. En obras hidráulicas, había una previsión para este período de 154 millones de euros: como consecuencia de una reducción unilateral, el Gobierno de la nación suprime 63 millones para financiar actuaciones en el archipiélago. En un tercer concepto de cooperación territorial, las reducciones son evidentes: de 67 millones de euros consignados en 2011, se bajó a los 8 de 2012 y a poco más de 170.000 euros en 2013. En los dos ejercicios siguientes, cero al cociente.
            En materia de empleo, la cosa se pone de color hormiga. Según la versión del portavoz socialista, los Presupuestos Generales del Estado (PGE) consignaron, para los años 2011 y 2012, la cantidad de 42 millones de euros. La cifra enflaqueció el año siguiente hasta quedarse en 10 millones de euros. Y se quedó en cero, como lo leen, en los ejercicios  2014 y 2015. Otros capítulos, como el de infraestructuras turísticas o el complementario del Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (POSEI), también han visto recortadas sus dotaciones, en unos 130 millones de euros en números redondos. La guinda de este amargo pastel de restricciones presupuestarias para Canarias es la ayuda a la desalación de aguas que pasaron de 10 millones de euros en 2011 a 3,5 del presente ejercicio.
            La oportuna puntualización de Lavandera no solo ha servido para sustanciar la argumentación esgrimida por el anterior ejecutivo autonómico en su tirante relación con Madrid sino para señalar que, a estas alturas, en asuntos de financiación, prioridades y recursos presupuestarios, hay que apoyarse en hechos y pruebas para acreditar que los guiños, las carantoñas y las intenciones en vísperas electorales son apenas gestos para un personal cada vez más incrédulo.


sábado, 1 de agosto de 2015

LA LONA SOBRE LAS TEJAS DEL LAGO

Por un lado, el sitio web TripAdvisor, que puede presumir de aglutinar la comunidad de viajeros más grande del mundo, con información sobre emplazamientos turísticos en cuarenta y cinco países y con un registro que ha llegado a alcanzar los trescientos setenta y cinco millones de visitantes únicos al mes, ha distinguido al complejo turístico ‘Costa Martiánez’ del Puerto de la Cruz (popularmente, el Lago), como el segundo parque acuático más importante de España, el quinto de Europa y el vigésimo del mundo. Se trata de los premios ‘Travellers Choice Attractions’, instituidos por el citado sitio y otorgados tras consulta a los millones de visitantes. Se tiene en cuenta la cantidad y la calidad de las opiniones emitidas.
            Y por otra parte, las obras de restauración del ‘Homenaje al mar’, denominación del gigantesco monumento de César Manrique localizado en el mencionado complejo, pueden darse por concluidas, según fuentes municipales. Han costado casi cincuenta y nueve mil euros y la financiación ha corrido por cuenta del Consorcio Urbanístico de Rehabilitación del Puerto de la Cruz. Se trata de una escultura de un gran impacto estético, elaborada sobre hormigón beige y piedra volcánica.
            Sobre el papel, dos buenas y estimulantes noticias. El complejo necesita de revulsivos, hace años que su mantenimiento deja mucho que desear, abundan las quejas de los usuarios sobre deficiencias palpables, los servicios no son los mejores, desde luego, las atracciones no culminan… Es una joya de la corona sobre la que pesa la alargada sombra de la privatización. De hecho, está cada vez más extendida la opinión de que lo están dejando ‘morir’ para facilitar la entrada de la iniciativa privada.
            No se trata de amargar pero el caso es que las dos menciones positivas se difuminan rápidamente cuando se comprueba que han colocado unas banderas balinesas modernistas de cinco metros -anunciadoras de no se sabe muy bien qué- además de unas lonas publicitarias ¡sobre las tejas de las edificaciones de tipología canaria de la “Isla del Lago”! Como lo leen: sobre el mismo tejado. Es la lona sobre las tejas del Lago, emulando el título de una célebre película. En los alrededores también han puesto camas balinesas, como si encajaran o como si pretendieran una insólita fusión con la genuina tipología canaria, o sea, en una zona precisamente distinguida por la recreación de la arquitectura canaria como es la del restaurante y anexos.
            Nos negamos a pensar que la Fundación César Manrique, nacida entre otras cosas para vigilar y proteger la conservación de la obra del genio lanzaroteño, haya podido autorizar -si es que fue consultada- esa instalación. En el Puerto se han cometido -y se cometen- muchos atentados, urbanísticos y paisajísticos, estéticos, tipológicos, pero estas lonas son una suerte de gota que desborda esos desajustes y esas incongruencias. ¿Pero es que alguien pudo autorizarlas? ¿Bajo qué criterios? ¿Ningún responsable, del gobierno local y del propio complejo, ha reparado en ello?
            De modo que de poco sirven una distinción internacional y una necesaria mejora monumental si luego nos damos de bruces con impactos como ese, tan visibles, tan antiestéticos, tan horrendos, tan de adefesio.
            Ya están ordenando la retirada. El Lago, sus atractivos, merecen otra sensibilidad…