jueves, 11 de abril de 2019

EMOCIONES DE UNA GALA


La Gala del Deporte que organiza la Asociación de la Prensa Deportiva de Tenerife (APDT) -inevitable remontarse a las primeras celebraciones en el desaparecido Casino Taoro- se ha convertido en una cita relevante del mundo deportivo canario. Ya se han cumplido treinta y dos ediciones. La del martes noche, en el Teatro Guimerá, volvió a reunir todos los ingredientes de la confraternización en una noche que resume la exaltación de los valores deportivos en cualquiera de sus vertientes: amistad, respeto, admiración, superación, reconocimientos, emociones, reencuentros y nivel, muy buen nivel, salvo en la necesidad de mejorar el sonido y dar siquiera una pincelada más de deporte en directo, allí, en el escenario, siquiera unos ejercicios o unas prácticas elementales. Un matiz más, ya que estamos: demasiado oscuras, casi tétricas, las fotos de la fechada del Guimerá que antecedían a los videos de los galardonados.
Pero Paco Fariña, presidente, y su gente de la APDT se esmeran con tal de que todo salga bien, del primer al último minuto, que para eso se emite en RTVE. Óscar Herrera y Laura Castro hicieron, en su línea, la presentación austera y exacta que se requiere. Y el quinteto de Fran Barajas, con obertura sobre la marcha y mientras los asistentes terminaban de sentarse, hizo una animada aportación musical, que para eso llegaba la teniente O’Neill.
Una futbolista, Paola Hernández (Santa Cruz de Tenerife, 2002), jugadora de la UDG Tenerife Egatesa, campeona de Europa y del Mundo sub 17, con la selección española, fue elegida la mejor deportista de 2018 entre las mujeres. Golea, ya conoce el éxito por todo lo alto y cabe augurar un porvenir brillante.
Lo mismo cabe decir de Jonay Risco, un sanmiguelero tinefeño, practicante de ‘kick boxing’ (deporte japonés en el que se mezclan las técnicas del boxeo con las de patadas de algunas artes marciales como el karate y el muay thai) quien terminó venciendo a quienes eran sus ídolos y tuvo un papel sobresaliente en la convocatoria Enfusion, considerada como la mejor del mundo en esta especialidad. Se llevó el título de mejor deportista masculino 2018.
El apartado Mejor equipo deparó una de las sorpresas de la noche. Ganó el Tenerife Marlins Puerto Cruz de beisbol, equipo de división de honor, acaparador de títulos nacionales. Llevaban varios años intentándolo pero se quedaron ahí, en finalistas. Esta vez, los periodistas deportivos, que son los que votan, determinaron que había llegado su hora. Asistimos, en su día, al nacimiento del equipo, cuando compartíamos con Milagros Luis Brito, tareas municipalistas en el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz. Al terminar el acto, saludamos ambos al gran Néstor, el factótum de Marlins, aún dolido con una copa perdida -dice que con descarado parcialismo de los jueces- ante los Rojos. Pero se le notaba hablador (como siempre) y satisfecho.
La noche fue pródiga en emociones. Seleccionamos unas pocas. El entusiasmo y el contento de los componentes de La Piruleta (premio Juego Limpio), el primer equipo inclusivo de basket en las islas, desde que salieron de sus butacas hasta que coparon el escenario, terminaron cautivando, vaya que sí.. Quienes conocimos a José Antonio Hidalgo Caño (premio In Memoriam), desde la cancha a los despachos, desde el recordado Náutico a la ACB, sabemos de su pasión y de su compromiso, justamente reconocidos. Y hubo también licencia para la nostalgia cuando el incansable Manuel Paniagua Sánchez, el corresponsal del sur por antonomasia, condensó en pocas palabras su trayectoria y su afán de querer seguir siendo útil, junto a su familia, al deporte y a la comarca. Recibió la insignia de oro de la APDT, la máxima distinción del periodismo deportivo tinerfeño.
Se la impuso, por cierto, el presidente Paco Fariña quien dio una lección de solidaridad cuando aludió en su intervención a los compañeros afectados por el cierre del periódico La Opinión de Tenerife. Palabras oportunas, muy sentidas y muy aplaudidas.
En fin, con todos los demás galardonados en la foto de familia sobre el escenario como colofón, treinta y dos ediciones de esta Gala. Ya un clásico, sin duda.



miércoles, 10 de abril de 2019

EN CAMPAÑA, YA


Bien, pues la última entrega del Centro de Iniciativas Sociológicas (CIS) casi pone punto final a la precampaña electoral. Encuesta, que algo agita. Aunque no difiera mucho de las elaboradas por firmas privadas para medios y organizaciones, lo cierto es que, como otras veces, se lleva la peor parte. Pero ya saben nuestra posición: tratándose consultas demoscópicas, todo es relativo. Hay algunas tendencias bastante claras: dejémoslo ahí.
Lo cierto es que a las cero horas del viernes, de pasado mañana, ya estarán pegando carteles o encendiendo paneles luminosos y tableros, alfa y omega de las campañas electorales. Entonces, con métodos y recursos artesanales, con recluta de voluntarios para cubrir los barrios y los distritos que no solo utilizaban los paneles dispuestos por la administración local sino que buscaban rincones, paredes y espacios visibles. Ah!, eran otros tiempos. Más entusiasmo, más ilusión, mayor motivación y hasta más respeto, aún cuando, muy excepcionalmente, se colara algún aprovechamiento o alguna infracción intrascendente.
Ahora, ya saben, no solo abunda la innovación y sofisticación de recursos, todo más tecnificado. Los voluntarios, salvo excepciones, muy contadas, han cedido sus puestos a operarios pagados por las organizaciones en liza que cumplen con lo suyo, pero no aportan el entusiasmo y hasta la algarabía que lucían en 1979 y años sucesivos. Campaña, sí: pero a ver quién dispone del soporte más original. Ahora no mola empapelar paredes, puertas, garajes y fachadas de solares: se trata de ver cuál es el emplazamiento más lucido y más llamativo, sobre todo si está sustentado técnicamente.
Pero, bueno, durante un par de semanas habrá tiempo para más encuestas, para más declaraciones altisonantes, para muchos pronósticos, no pocos mensajes y para más valoraciones hasta que empiece el escrutinio y las tilas circulen sin cesar. Si la campaña va a discurrir como las semanas previas, preparémonos para una ristra de lindezas y exabruptos, de titulares llamativos, de adjetivos y descalificaciones, de reclamos -unos más originales que otros- y de algunas, pocas, propuestas programáticas cuya explicación hay que despachar cuanta más breve mejor.
Porque hemos visto y escuchado de todo, casi sin otra alegría que el incremento de afiliados medios a la Seguridad Social el pasado mes de marzo. Es posible que nunca antes durante la precampaña hubiera tantas barbaridades dialécticas. Algunos, como que no midieron el alcance y los significados; y otros, menos experimentados, sacaron a pasear los dislates y hasta la ignorancia. Mediocridad en marcha, se ha dicho. Nervios, dimes y diretes reflejan estados de ánimo.
Mientras, algo tan serio como el espionaje a una organización que concurre, hasta en el domicilio personal de su candidato a la presidencia, con cámaras de seguridad pirateadas, un espionaje sin escrúpulos, sigue pasando bastante inadvertido.
A ver…  

martes, 9 de abril de 2019

LA MUESCA DE MUECA


Al principio, hasta parecía razonable la decisión del aplazamiento: trasladar Mueca, el festival de artes escénicas en la calle, consolidado en el Puerto de la Cruz, desde mayo a septiembre, para no hacerlo coincidir con la campaña electoral de europeas, autonómicas y locales, era comprensible. Mosqueaba, eso sí, que no fuera el gobierno local (PP+CC) el que, en una nota oficial o declaración similar explicativa, anunciara la decisión y le confiara esos menesteres a la plataforma Cómplices Mueca.
Han pasado los días y el asunto se ha complicado, hasta el punto de que Diario de Avisos informa hoy de que el aplazamiento pone en jaque al gobierno municipal, el del pacto que nunca existió pero que se ha mantenido y que por hechos más graves no ha sufrido alteraciones. Las complicaciones son fruto de desencuentros entre el ejecutivo local y los grupos de oposición, de falta de claridad en la toma de decisiones en la comisión informativa y hasta de alguna contradicción, como es que la citada plataforma no quedara plenamente enterada y, sin embargo, asume la responsabilidad de anunciar el traslado a septiembre, con casi todos los preparativos administrativos hechos.
El asunto, políticamente hablando, tiene una derivada curiosa: dice el alcalde, Lope Afonso (PP), que hoy por la mañana esperaba reunirse con la concejala delegada, Sandra Rodríguez (CC), y analizar la situación. Rodríguez, por si acaso, se ha apresurado a decir que Afonso fue la primera persona con la que habló sobre el aplazamiento.
Pero el malestar se ha desatado. Y no nos referimos al apreciado durante el pasado fin de semana en redes sociales ni los comunicados de los dos grupos de oposición (PSOE y ACP), sino en el sector hotelero y círculos empresariales que ya contaban con las fechas de celebración de Mueca para timonear la tradicional baja de visitantes en mayo y junio. Algunos establecimientos ya contaban con reservas y sus ejecutivos han tenido que cancelarlas.
En fin, el mandato municipal en el Puerto de la Cruz termina con otra prueba de una gestión controvertida. No sabemos si Mueca terminará convirtiéndose en una muesca pero que la decisión de aplazamiento pudo haberse adoptado antes, con cómplices desde luego, es evidente. Por las fechas en que nos encontramos, se podrá pensar que habría consecuencias. Pero no pasará la polémica de los fuegos de artificio, ya verán.

lunes, 8 de abril de 2019

CONVIVENCIA ADECUADA

Hasta no hace mucho tiempo, se hablaba de turismofobia, el rechazo social al turismo, para definirla en pocas palabras. En su obra Tendencias del turismo 2009-2013 (Kindle), el periodista Xavier Canalis afirmaba que en varios destinos turísticos, la actividad del sector empezaba a ser percibida por los nativos como una especie de amenaza para su estilo de vida. Después de contrastar opiniones de expertos, Canalis plantea que la turismofobia surge al quebrarse el equilibrio o la capacidad de carga de un destino teniendo en cuenta que la población local y los visitantes han de compartir recursos limitados, el mismo espacio público, servicios y otras utilidades.

Cuando parece que el fenómeno ha remitido, la Organización Mundial del Turismo (OMT) convocó un foro en Lisboa (Portugal), bajo el título “Ciudades para todos: construyendo ciudades para ciudadanos y visitantes”, para tratar la convivencia entre residentes y turistas que, en efecto, ha atravesado por fases de tensión en momentos determinados. La organización es claramente partidaria de impulsar una adecuada convivencia entre ambas partes.

“Que no se creen barreras entre residentes y quienes son visitantes”, dijo el alcalde de la capital portuguesa, Fernando Medina. “La experiencia de los turistas debe ser lo más agradable posible y al mismo tiempo los ciudadanos no han de sentir la presencia de visitantes como algo que les excluye de la ciudad sino como algo que puede ser compartido”, reflexionó el ministro de Economía de Portugal, Pedro Siza Vieira.

Los dos pensamientos anteriores convergen en la importancia del turismo como industria productiva y como dinamizador económico, a la vez que factor integrador de la convivencia y de las relaciones sociales. Ya lo palpan así en Buenos Aires (Argentina) como puso de manifiesto en la reunión de Lisboa el secretario de Estado de Turismo del país criollo, Gustavo Santos. “Ya estamos comenzando a sentir la presión turística”, dijo. Argentina registró en 2018 siete millones de visitantes extranjeros, cantidad sensiblemente inferior a los de países de la Unión Europea (UE), pero la primera entre las naciones del entorno suramericano. Reconocer los síntomas de esa presión, sobre el papel obligará a los argentinos a hacer previsiones y adoptar medidas encaminadas a evitar males mayores.

El turismo tiene algunos impactos negativos, cierto. Pero no puede negarse que es un sostén muy importante de la productividad económica. En España, números relativos, significa el 11 % del Producto Interior Bruto (PIB) y proporciona empleo a un 10 % de la población. Nuestro país ha vivido tiempos de auténtica bonanza, beneficiada, si si se quiere, por la situación que se ha vivido en destinos emergentes o competidores. Los récords son difícilmente igualables. Está claro que España, en el plano internacional, ocupa un lugar destacadísimo, turísticamente hablando. En efecto, la evolución de la actividad turística se traduce en beneficios para el país y para el sector.

Pero, como es natural, se ido gestando un cierto rechazo en determinados destinos, sentimiento cuya capacidad de contagio es verdaderamente inquietante. Claro que hay que distinguir entre dos situaciones: una, cuando se constata un cierto equilibrio entre las comunidades nativa y visitante, casi hasta producir una cierta fusión o una convivencia natural tendente a la integración. Entonces, se da una clara apreciación de los beneficios por parte de los residentes que termina ignorando o sobrellevando los efectos negativos. La otra: hay una capacidad de carga en todo destino turístico. Al superarla, se nota y se padece los problemas derivados. Ahí radica la génesis del rechazo. Y entonces, hay que hacerse cargo de lo que inspira esa actitud y de la necesidad de corregir lo que sea para superarla.

A ver qué aporta la OMT tras el foro de Lisboa, tras esa conclusión de convivencia adecuada entre las partes y con la que estamos plenamente de acuerdo.

sábado, 6 de abril de 2019

DOS MIL INTERMEDIOS

Eran dos mil programas pero Miguel Ríos acompañaba a El Gran Wyoming dando la bienvenida. En directo. Eran dos mil intermedios y él mismo cerraba la cifra cantando junto a Ana Belén y Amaral “Maneras de vivir”. En directo, respaldados por la banda Los Insolventes. Había que hacer algo distinto para la ocasión pero, contextualizado, sin perder señas de identidad. A fin de cuentas son trece años en antena, todo un récord si se tiene en cuenta el género del programa, un derroche de humor inteligente, entremezclado, de vez en cuando, con testimonios, reportajes y análisis serios. El contratelediario, la verdad desde otro prisma contada, con ironía y sorna, sarcasmos, absurdos y gags en prime time, después de conocer las noticias de la jornada. Un informativo altermativo que ya es un clásico. La actualidad, de otra guisa.
El Intermedio (La Sexta TV) cumplió, en efecto, dos mil programas. Que dan para mucho, claro, al cabo de tantas temporadas, catorce. En la sala Florida Retiro, de Madrid, allí donde Lola Flores perdió un pendiente, no solo parodiaron el hecho sino que entremezclaron flashback (escenas retrospectivas), secuencias y preguntas distendidas a los invitados. Y eso que todo empezó con los testimonios de invitados que expresaban su imposibilidad de asistir. Wyoming dio la vuelta y aprovechó las negativas para ir entrando en calor, aportando ese singular toque irónico.
Después, Sandra Sabatés, Thais Villas, Gonzo y Dani Mateo, los habituales, los otros locutores, fueron desgranando, con sus peculiares estilos, cómo se hace un espacio televisivo de humor en el que se han reído de sí mismos en alguna oportunidad, sin renunciar a la autocrítica. La directora del programa, Carmen Aguilera, puede sentirse satisfecha: la edición 2000 estuvo a la altura de lo que puede esperarse tras un bagaje sustancioso, original y divertido, plagado de creatividad, animado y osado.
Dos mil intermedios han dado para mucho. Un espacio televisivo que es un canto de libertad con el que discernir y echar unas risas antes del descanso cotidiano. Lo que empezó siendo entretenimiento es ahora una puja por dar un tratamiento diferente a la actualidad informativa. Que nos sigan contando la verdad.

viernes, 5 de abril de 2019

CITA MUNICIPALISTA

Fue un granado homenaje a los líderes de la Carta Municipal, uno de los principales logros de los alcaldes y ediles de Hacienda salidos de las primeras elecciones municipales democráticas en abril de 1979. Se están cumpliendo, precisamente, cuarenta años de aquel acontecimiento, un sensible impulso al modelo de convivencia que los españoles se habían dado un año antes. La democracia, en efecto, echaba raíces: era una nueva etapa, con tanto por hacer y por aprender.
Un municipalismo incipiente. Pronto entendieron los regidores que, ante el vacío, era indispensable hallar nuevos cauces de financiación. O se revisaba la Carta (una distribución en la participación de los ingresos con un evidente desequilibrio a favor de Santa Cruz capital) o había poco que realizar ante aquella realidad que brotaba desnuda y plagada de carencias. Se reunían en restaurantes de Tacoronte, a mitad del trayecto, cuando iban en sus propios vehículos y almorzando daban forma a las reivindicaciones. En esencia, lo que se pretendía era un reparto más justo e igualitario de los fondos públicos disponibles. Estaban sembrando las semillas del Fondo de Cooperación Municipal Regional, posteriormente creado, así como de un Fondo Insular de Cooperación. Los nuevos munícipes tenían que hacer frente a planeamientos, infraestructuras y dotaciones de todo tipo. Fue una ingente tarea, desde luego, luego tratada más globalmente, con la creación y puesta en marcha de las federaciones canarias de municipios, cabildos o islas.
Pues fue reconocida en un acto promovido por la Asociación Domitila Hernández por la Igualdad de oportunidades y Sostenibilidad en el Espacio Cultural de San Juan de la Rambla que presentó con solvencia Pedro Ángel Gómez Barreto. Allí estaban los supervivientes de aquella singular generación del alcaldes de 1979, con allegados y descendientes y regidores actuales, algunos herederos. La alcaldesa, Fidela Velázquez, dio una emotiva bienvenida institucional. José Luis Figueroa, director general de la Asociación, puso en valor todas las iniciativas de la época. Invitaron a intervenir a Pedro Martín, alcalde Guía de Isora, quien resumió muy bien el salto cualitativo del municipalismo. El periodista Salvador Pérez acreditó por qué fue el cronista puntual de la época, cuando no había móviles y se transmitía la producción informativa por las vías más insólitas, guaguas y propinas incluidas. El funcionario nonagenario del Ayuntamiento de Los Realejos, Eleuterio Garrido Luceño, allí presente, autor de los estudios económicos sobre la Carta Municipal, recibió un más que merecido tributo, con los alcaldes puestos en pie. Pepe Grillo, ex alcalde de La Guancha, glosó su obra y contó sabrosas anécdotas. Gaspar Sierra, en tono autocrítico y reivindicativo (“tenemos que volver al espíritu del 79”, dijo), se quejó del maltrato que recibía el municipalismo en el nuevo Estatuto de Autonomía de Canarias, a la hora de reflexionar sobre la historia, el presente y el futuro del municipalismo. Fidela Velázquez, antes de clausurar, también invitó a compartir los afanes y anhelos colectivos, así como a renovar energías para continuar la obra de aquellos ilustres antecesores y mejorar las condiciones de vida “de los vecinos”.
Al final, entregaron unos distintivos conmemorativos a aquellos líderes. Besos, plácemes y abrazos para rubricar una cita municipalista con la sencillez de entonces. Eso fue lo mejor.

jueves, 4 de abril de 2019

LA CONSTANCIA DE SANTIAGO PÉREZ


La frase es del poeta y crítico literario Arturo Graf: “La constancia es la virtud por la que todas las demás dan su fruto”. Se le puede aplicar a Santiago Pérez García, político y profesor universitario. Ahora que se sigue concatenando las consecuencias del caso Las Teresitas, la constancia de Pérez fue determinante para llegar al final -¿el final?- y contrastar los valores de su iniciativa, tomada cuando era secretario general de los socialistas tinerfeños, cuando, comprobando que se agotaba sin fruto la vía política decidió residenciar el asunto en los tribunales de justicia para esclarecer los entresijos y las irregularidades de una operación urbanística claramente especulativa, coloquialmente calificada para los restos como “un pelotazo de libro”.
¿Un justiciero empecinado? Ni mucho menos. Quienes así opinen, seguro que desconocen la personalidad de Santiago Pérez, al que animaba -como en otras causas- la defensa de los intereses generales. El político no es de los que se arrugan ante las adversidades. Interpretó que, bajo su responsabilidad, debía evitar que su partido se viese involucrado en un asunto demasiado turbio, como la justicia se ha encargado de resolver.
Dotado para la política, su ideología progresista, bien sustanciada, le permitió salir airoso en no pocos debates. Estudioso a fondo de los asuntos que habría de afrontar, procuraba dejar para la improvisación los pormenores justos. Bregado en responsabilidades de todas las escalas de la Administración, no le ha molestado el fragor del cuerpo a cuerpo. Sus críticos le reprochaban la visceralidad y hasta una cierta obcecación, aunque ésta no obedeciera a episodios de ceguera mental. ¿Obstinación? Es seguro que muchas personas, compañeros y adversarios políticos, hayan descubierto tal circunstancia en su comportamiento y en algunas de sus decisiones.
Pérez ha sido constante, nadie puede ponerlo en duda. Y menos ahora. A sabiendas de los costes de aquella doble decisión que significaba tratar de impedir el apoyo de los socialistas del ayuntamiento capitalino a aquella operación y promover la denuncia que quedaría residenciada en los tribunales, perseveró porque creía razones suficientes para hacerlo. Era desagradable, claro que sí. La determinación significó una fractura de marca mayor para los socialistas de Tenerife. Luego, como la política es sangre que corre por las venas, se salió de la organización -sin dejar de sentirse socialista, como él mismo confiesa- y siguió desenvolviéndose en los intrincados avatares del municipalismo lagunero.
Pero no tiene espíritu de justiciero ni de artífice. Es así: sobre todo, constante. Le apasiona hacer las cosas bien y las cosas justas. Eso, en su ámbito, no es fácil, desde luego.

miércoles, 3 de abril de 2019

LECCIÓN PAPAL

Claro que es, por muchas razones, una entrevista histórica la concedida por el Papa Francisco al programa de Jordi Évole, en La Sexta, emitida el pasado domingo. Un documento periodístico excepcional, pleno de mensajes, apto para captar gestos, reflexivo y hasta propenso a interpretaciones críticas de alguna respuesta de Su Santidad. Pero quedaron los valores periodísticos y testimoniales, eso es indudable. Con una audiencia de cuatro millones y medio de espectadores, la entrevista es uno de los grandes hitos mediáticos de nuestro tiempo.
Cabe desear que entre ellos estén quienes desde las tribunas públicas y desde algunas pantallas se comportan con fanatismos o extremismos, sobre todo quienes presumen de catolicismo o religiosidad exagerada, porque su referencia a los “cuatro pecados capitales” de los medios de comunicación entrañó toda una lección. Hasta Évole se percató de la importancia de aquella manifestación, de modo que replicó que “para no ver televisión, ha hecho un análisis de la televisión actual bastante importante”.
Concretó el Papa, al ser preguntado por las “guerras olvidadas” en los medios, cuatro grandes males que caracterizan y amenazan constantemente al periodismo de nuestros días: la desinformación, la difamación, la calumnia y la coprofilia.
Y fue desmenuzando, con explicaciones sencillas, cada uno de ellos. De la desinformación (“doy la noticia pero la mitad, la otra no la doy”), está claro que representa la manipulación y el sesgo y atenta contra los derechos del ciudadano de estar debidamente informado.
Sobre la calumnia y la facilidad para extenderla, advierte de la impunidad. Esas descalificaciones permanentes, basadas muchas veces en opiniones insostenibles o en hechos tergiversados, penetrando a menudo en el ámbito personal o de la privacidad, resultan cada día más reprobables. El Papa se pregunta dónde están los límites y la responsabilidad.
Con la difamación, habla de una mayor sutileza todavía. “Toda persona tiene derecho a la reputación”, dijo Su Santidad. “Te traen una mancha de antes y te la sacan ahora; los medios no te pueden sacar una historia superada y bien pagada”, añadió.
Y en cuanto a la coprofilia, es el amor a lo sucio, esa tendencia a exprimir lo negativo hasta producir el escándalo, en la supuesta creencia de que así se gana audiencia o se venden más ejemplares.
El Papa planteó que, superando estas cuatro circunstancias, la comunicación es algo primordial en la convivencia y en las relaciones humanas. “Es algo maravilloso”, precisó, antes de aludir al papel ejemplar del comunicador que no incurra en alguno de esos males.
Fue una auténtica lección papal. A ver si algunos aprendieron algo.

martes, 2 de abril de 2019

EL VALOR DE UNA FECHA

Mañana miércoles se cumplen cuarenta años de las primeras elecciones democráticas municipales que significaban un avance en la construcción de la nueva institucionalidad, otro paso hacia la consolidación del sistema y la voluntad clara de abrir un nuevo ciclo en lo centros de poder más próximos a la ciudadanía. Era un salto importante en un proceso social lleno de innovaciones, de aspiraciones, de afanes modernizadores y que habría de ser determinante -eso que muy bien podría definirse como un antes y un después- para transformar la vida de los ciudadanos. En efecto, el norte era claro: rumbo a la democracia.
Algo hemos escrito sobre el valor de esa fecha. Al menos, el que concedemos los municipalistas o los que hemos tenido responsabilidades públicas en su ámbito. Los ayuntamientos han sido y serán una excelente escuela de aprendizaje político. A ella llegaron numerosos vecinos sin mayor experiencia que la atesorado en asociaciones más o menos reivindicativas. En ellas, en el tránsito hacia un nuevo modelo convivencial en el que tanto había que descubrir, aprendieron que lo importante era el interés general. O lo que es igual, el trabajo comunitario, para que cristalizara cualquier proyecto o para que, más llanamente, se llevaran a cabo las fiestas del pueblo o del barrio.
Hubo que reestructurarlo todo. O casi todo. Hubo que invertir notables esfuerzos mientras las modificaciones legislativas iban aplicándose, y las nuevas estructuras y el nuevo funcionamiento nos acercaban a las concepciones y a los esquemas de desarrollo democrático.
Es bueno volver a referirse a aquella fecha. Hay una plaza con el rótulo '3 de abril', en el Puerto de la Cruz. La misma denominación puede encontrarse en otras ciudades y municipios de Canarias y de España. Es como si fuera un homenaje permanente a la democracia. Y en la memoria hay que consignar los nombres de aquellas personas, mujeres y hombres, que integraron las primeras corporaciones locales salidas de las urnas y que trabajaron para engrandecer sus localidades pero, sobre todo, para dar sentido a la convivencia a la convivencia democrática, al diálogo, al consenso y a la eficacia que los vecinos también iban aprendiendo sobre la marcha, igual de ilusionados, igual de entusiastas. Hasta quienes gozaron de mayorías absolutas supieron repartir delegaciones y competencias para acentuar la pluralidad y la correponsabilidad. Y allí donde hubo que pactar pues se impartieron cursos acelerados de cultura política para acreditar que el entendimiento era posible y que de ello se beneficiaba la ciudadanía.
Aquel primer mandato municipalista fue un ciclo lleno de experiencias, de avances sociales y participativos, de aprendizaje y de ganas de aportar todo lo que podía esperarse en la nueva etapa sociopolítica que se iniciaba en el país.
La fecha quedó en la memoria. Y es positivo recordarla y rendir tributo testimonial. A la fecha y a todas aquellas personas que ejercieron sus cometidos de alcalde y concejales, aprendiendo y ejecutando a la vez, sobre la marcha, pero con voluntad indiscutible de crecer y cualificarse.

lunes, 1 de abril de 2019

HÁBITOS E INDICADORES

Cuenta un veterano periodista que cierto domingo del mes de febrero, al mediodía, desde una cafetería se puso a contemplar el kiosko de prensa cercano para ver cuánta gente y de qué edades compraba el periódico. Entre las doce del mediodía y las dos de la tarde, contabilizó a veintitrés personas y ninguna menor de veinte años. Se convenció del todo:

-A los jóvenes ya no les interesa la prensa. Y desde luego, prescinden de ese gasto. Si quieren estar informados, utilizan otros canales. La prensa impresa está condenada.

Recordando el episodio, les preguntamos días pasados a los alumnos de dos institutos de secundaria, en el curso de una charla sobre la comunicación de nuestro tiempo, quiénes habían adquirido un periódico últimamente o lo hacían habitualmente. Muy pocos, apenas quince, levantaron la mano. El trance de desaparición, así las cosas, es evidente.

La Oficina de la Justificación de la Difusión (OJD), pendiente de certificar los últimos registros del mes de febrero, consigna que la difusión de los cinco principales diarios españoles (El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia y La Razón) apenas superó los cuatrocientos veintiocho mil ejemplares, tres mil menos que la alcanzada por El País en el año 2008. La OJD señala que en 2018 la tirada de los cinco rotativos se ha reducido en 79.452 ejemplares, un descenso del 15,7 %, en la misma línea desde hace diez años, cuando la crisis endémica era ya un proceso en expansión y las ventas caían a un ritmo superior al actual.

Es natural entonces que en círculos mediáticos y empresariales del sector, se hable sin ambages de “negocio en caída libre” desde hace algo más de una década o de “histórico desplome del negocio impreso”. Las incertidumbres del porvenir son evidentes, de ahí que se siga hablando del cambio de modelo de negocio para intentar superar tan desfavorable situación. La desaparición de cabeceras en algunos países ha alternado con intentos de reconversión, como afrontar un multimedia y reducir la edición impresa a los fines de semana con contenidos y tratamientos digamos que propios de esos días (farándula, deportes, ocio, reportajes, atención a las convocatorias...), tratando de recuperar lectores en segmentos de edad más jóvenes.

Y atención porque la radio empieza a recorrer caminos que pueden estar erizados de dificultades. Lo acaba de recordar en Tenerife Carlos Alsina, el periodista de Onda Cero, al frente del programa 'Más de uno', uno de los líderes de la programación matinal:

-La radio es más estable que otros medios y sigue funcionando muy bien, aunque tiene una dificultad para llegar a los menores de veinticinco años porque los hábitos han cambiado. Ahora los chavales están más con lo que les llega por redes sociales, trocitos de cosas, y es muy difícil que se enganchen a escuchar algo largo.

O sea, que si no se lee y no hay intención de sintonizar porque los contenidos son largos, estamos ante hábitos preocupantes para la salud convivencial, para las relaciones humanas y para los niveles de consumo de información.

Se dirá que es una visión pesimista pero las experiencias, las cifras y los testimonios son unos indicadores a tener en cuenta.