martes, 30 de junio de 2015

LOS PARTIDOS, TRAS LOS INCUMPLIMIENTOS

Queda en el paisaje postelectoral y pactista la nebulosa partidista anunciada de los cargos públicos -¿y orgánicos?- a los que será abierto expediente disciplinario a raíz de los incumplimientos de las indicaciones cursadas para orientar el sentido del voto en el momento de elegir al alcalde, siguiendo las directrices políticas de quienes negociaron (CC y PSOE) para sellar una alianza de este color en aquellas instituciones donde consideraban que era precisa.
         La suerte siempre incierta de este tipo de iniciativas se acentúa desde el momento en que dirigentes de ambas formaciones han elevado el listón “con el fin de revertir la situación”, ya plasmada, por cierto, con resultados y decisiones que repercuten directamente en la composición de corporaciones. El Cabildo Insular de Tenerife y el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna siguen a la espera de un acuerdo -hoy habrá una reunión que se antoja decisiva- para despejar las incógnitas que se ciernen sobre tales instituciones.
         Será interesante contrastar la voluntad de los órganos partidistas cuando se trate de manejar la realidad más allá del cortoplacismo que significa la toma de decisiones y su incidencia en aquellos lugares donde realmente se pueda cambiar el escenario para modificar, ni más ni menos, que la gobernabilidad. Hasta ahora, las situaciones de este tipo se han lidiado de forma desigual, entre recelos, conveniencias e intereses, pero, sobre todo, con laxitud y cierta manga ancha: a la dirección de los partidos cuesta adoptar determinaciones basadas en aspectos disciplinarios, no quiere conflictos internos y si sobrevienen, prefieren que el tiempo abone el olvido o haga reconsiderar juicios por la vía natural.
         Pero hay episodios de lo que denominan ‘vieja política’ que colisionan claramente con las exigencias de los nuevos tiempos, cuando hacer que interese la política o que ésta desprenda credibilidad requiere actos y decisiones que no signifiquen un dejar hacer, un dejar pasar que, en el fondo, sea una expresión de irrespeto para todos y en todos los sentidos. Y son los órganos de los partidos los llamados a no mirar hacia otro lado. Han de ir al núcleo de los problemas para su resolución, puede que dolorosa o severa, pero inevitable. Si disponen de estatutos que consignen régimen disciplinario y de códigos éticos que han elevado el nivel de cumplimiento y respeto a las decisiones que tomen los órganos de dirección, están obligados a ser consecuentes. ¿Para qué sirven si no?
         Los militantes, por otro lado, han de entender que no pueden conducirse al libre albedrío cuando ingresan en una organización política que funciona con arreglo a fundamentos democráticos y que está jerarquizada. Si se está, es para participar y con este verbo, aceptar o acatar, no para cultivar un ‘panchovillismo’ o una suerte de anarquismo que confunde, bloquea y merma seriedad. Si ese es su estilo o ese es su fin último, que funden su propio partido y hagan de él lo que les plazca.
         Ha terminado siendo un lugar común la carencia de cultura política o democrática en amplios sectores de la sociedad y aún en el ámbito de los propios partidos. No falta razón a quienes lo esgrimen cuando asistimos a episodios que se alejan de la seriedad, de la sensatez y de la aplicación normal de los mecanismos internos reguladores. Parece llegada la hora de esmerarse, bases y dirigentes, con tal de impedir o prevenir las disfunciones.
             Se juegan mucho, en ese sentido, nacionalistas y socialistas con vistas al futuro. Hasta cuentan con algún soporte legal para hacer valer las medidas que pongan a los incumplidores o indisciplinados contras las cuerdas, que pueden ser también las de la subsistencia económica. En una época en la que la desafección política gana terreno -los registros de abstencionistas en Canarias el pasado 24-M son muy significativos-, obrar con permisividad o inhibirse cuando no debe hacerse es francamente peligroso. 
             Puede que haya que aguardar, incluso a trances como las próximas elecciones legislativas. Pero no mucho más allá pues si los partidos implicados no actúan con coraje y determinación, si no hacen uso de sus códigos y si van a dejar que siga girando la noria de las individualidades en el propio interés o capricho de éstas, flaco favor estarán haciendo a la democracia. Es una de las pocas cartas que les queda para que se contraste su misma capacidad de regeneración política. Si, por el contrario, su desempeño en esta materia es firme y decidido, si se apoyan en convicciones y preceptos éticos y estatutarios, se avanzará en cultura política y en calidad democrática.
         Que buena falta hace.

lunes, 29 de junio de 2015

UNA POSTAL DE PREGUNTAS

La enésima lección de periodismo de Juan Cruz Ruiz, al presentar “Toda una vida preguntando” (Círculo de tiza) en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), flanqueado por los periodistas Carmelo Rivero y Santiago Negrín, se basó en afirmaciones tales como “La base principal de la pregunta es la sencillez de la intención”, “Es noble preguntar” y “La naturaleza de la vida abre el apetito de responder”.
         Así, fue desgranando impresiones y reflexiones no solo basadas en la lúcida experiencia de su obra periodística y literaria sino en las contestaciones a bote pronto urgidas por la curiosidad de espectadores y lectores que querían saber, por ejemplo, si se había sentido alguna vez incómodo y con las que enhebró revelaciones de técnicas y métodos para entrevistar, a fin de cuentas él “preguntaba de chico de manera insaciable”.
         Carmelo Rivero había servido un jugoso aperitivo, “la apoteosis de las entrevistas”, que Cruz sorbió con la pasión de quien sabe que ese largo y denso recorrido comporta la traducción de treinta conversaciones con escritores y pensadores. “La historia de mi vida”, confesó también como otro elemento personalísimo de la lección que impartía sin querer. “La entrevista, el género, ha sido mi universidad”, añadió mientras volvía a recorrer el territorio de su memoria y evocar la vestimenta que compró su madre cuando hubo de interrogar a Caro Baroja, una de las dos entrevistas que aportó al libro (junto a la de Pablo Neruda) mientras le confió la selección restante (veintiocho) al editor Ulises Ramos.
         Juan Cruz se recreó en el interés que toda la vida ha sentido por las personas y que acentuó en las preguntas a partir del descubrimiento que le inspiró una frase del poeta alemán Michael Kruger: “A veces la infancia me manda una postal”. El autor portuense bien que la ha mirado y remirado para establecer las coordenadas donde se desenvuelven entrevistador y entrevistado, el primero en busca de la contestación anhelada; el segundo, quién sabe si sintiendo arrancada alguna confesión o transmitiendo una idea/mensaje. O algo de eso le sucedió con el ex ministro José Bono, quien, a la hora de revisar la transcripción de las respuestas, llegó a modificar las preguntas. Cruz volvió a rescatar aquel ya célebre grafito de Quito (Ecuador), extrapolado por el poeta Jorge Enrique Adoum para Mario Benedetti: “Cuando teníamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas”.
         Carmelo Rivero, antes de interpretar la pared enigmática traspasada por respuestas inteligentes u obstáculo impenetrable que devolvía las preguntas, desmenuzó citas de los personajes que aparecen en “Toda una vida preguntando”. De Pamuk, Neruda, Grass y Saramago, entre otros. Y de Vargas Llosa, que hizo el prólogo. Y Santiago Negrín, por su lado, habló de los valores del periodismo y de la versatilidad del libro “que es para dosificarlo y mimarlo”. Después, Juan Cruz Ruiz aludió al “postre de la entrevista”, ese que se digiere para contrastar la satisfacción o la insatisfacción del trabajo publicado y la personalidad misma del entrevistado.

         Por mucha apoteosis, por mucho mimo, por mucha pared, por muy esmerada que haya sido la selección, Juan se pasará el resto de su vida preguntando. La infancia, en el acto del IEHC, le había enviado otra postal.

sábado, 27 de junio de 2015

INTERPRETACIÓN PICTÓRICA PARA EVOCAR

Así lo vieron, así lo interpretaron aquellos pintores extranjeros que fijaron su residencia en un Puerto de la Cruz lleno de encantos y de atractivos naturalistas que brindaban una paisajística idónea para los lienzos. Es “El Puerto en la colección del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias”, una exposición cuya apertura sirvió de despedida a los dieciocho años de ejercicio presidencial del profesor Nicolás Rodríguez Munzenmaier, a quien el comisario de aquélla, Eduardo Zalba, dedicó unas afectuosas palabras de gratitud y reconocimiento.
            Con una inevitable licencia para la añoranza o la nostalgia, la exposición condensa una visión del jardín botánico del siglo XIX y hasta seis enfoques de San Telmo en cuadros de factura más reciente. Los fondos de arte del IEHC atesoran, en efecto, más de una veintena de paisajes que, realizados sobre distintas técnicas pictóricas y en distintas épocas históricas, se pueden contemplar durante todo el mes de julio. Ya son quinientos, por cierto, los cuadros que alberga esa rica pinacoteca del Instituto, siempre reivindicada hasta que cristalice la idea de que sea la futura remodelación del parque San Francisco el espacio que albergue tan valiosa colección.
            Una fotografía de 1958 titulada “El suizo pintando en la batería de Santa  Bárbara” (que siempre creímos que se trataba del acuarelista tinerfeño Ruano) antecede al recorrido pictórico. Es una fotografía que simboliza el Puerto de antaño, el que se abría al turismo y en el que era frecuente encontrar esa estampa del autor en plena tarea, rodeado de nativos y niños curiosos mientras los extranjeros se lanzaban a la búsqueda de rincones y tipismo que atraían su atención.
            Sea El Suizo sea Ruano, ese Puerto de la Cruz interpretado en las acuarelas de Mario Martín o de Gregorio Ábalos, en sus primeras y elementales entregas, sigue llamando la atención. En la inauguración estaba, por cierto, un autor superviviente, Teófilo Galán Ulla, donante además de un cuadro que está en pleno proceso de reconstrucción supervisado por él mismo. Al lado del sueco Acke Fornander, están los óleos de Luis Ibáñez, dedicado años más tarde a la decoración, solicitado incluso por César Manrique. El bajío contiguo a la marea, hoy terrenos del futuro parque marítimo, quedó plasmado en la acuarela de un excelente profesor de dibujo, Cristóbal Garrido Luceño. Gilbert Kovll nos dejó en 1963 una singularísima visión de la plaza del Charco, ceñida casi a la ñamera y a los laureles de indias. El rostro recio de los hombres de la mar lo captó la belga Anna Vandeputte. El finlandés Stig Akerval también dejó su sello, junto al del austríaco Norbert Klamt cuya paleta, estilo Germinal, prefieren en el Instituto para ilustrar la portada de alguna edición futura.
            Con tinta sobre papel pintó Manuel Sánchez en 1957 y Jesús Ortiz también dejó una preciosa acuarela. El sueco Bo Bergström hizo un óleo sobre tabla en 1970 con el patio del antiguo cuartel de la Guardia Civil . Y original del inglés P.Crock, de 1866, hay una reproducción fotográfica de una acuarela sobre papel del jardín botánico felizmente rescatada y que ha quedado bien resguardada por razones de seguridad.
            Aquellos autores que lograban exponer en el Instituto cedían luego una de sus obras para los fondos. Ahí están las muestras del francés Jacques Montagne, de Francisco Leal Páez y del malogrado artista local José Manuel Hernández Pacheco quien dejó en tinta la iglesia de San Francisco como muy pocos lo han hecho. Entre esos pocos está otro francés, Jacques Guillery, quien en 1964 ‘retrató’ el sin par rincón de la plaza del Doctor Víctor Pérez, antesala ajardinada de aquel templo. Un carboncillo (1971) de gran tamaño del catalán Esteban Frigola, a quien conocimos y tuvimos por vecino, completa esta sugerente y contrastada interpretación pictórica de la ciudad, válida, desde luego, para evocar.


viernes, 26 de junio de 2015

SOMBRAS DE FRAUDE

Escribimos recientemente sobre la denominada economía colaborativa, según los expertos, una suerte de revolución abrazada a las nuevas tecnologías. Su filosofía, ya lo dijimos, se basa en compartir en vez de poseer. Para entendernos: un sistema cuyos fundamentos son intercambiar bienes y servicios por medio de plataformas electrónicas. Un empresario turístico, seguidor de este blog, nos alertó de inmediato: cuidado, porque el asunto se presta a confundir economía colaborativa con economía sumergida.

Y desde el sector turístico, precisamente, llegan las reacciones. Un estudio encargado por Exceltur a una firma especializada constata que la economía colaborativa puede estar generando en nuestro país un fraude de cuatrocientos treinta y dos millones de euros anuales. Y cita el informe del caso concreto de los 2,7 millones de plazas que se comercializan como viviendas de alquiler turístico los cuales superan los 2,4 millones de camas regladas. Precisa que un millón de esas plazas están gestionadas por la diez primeras plataformas P2P, abreviatura de la voz inglesa ‘peer to peer’, que se traduce como ‘red de pares’ o ‘red entre iguales’, es decir, una red digital en la que se funciona de igual a igual, sin clientes ni servidores fijos. Las citadas plataformas propician el intercambio directo de información en los ordenadores interconectados.

Una de las conclusiones del estudio es que la vivienda de uso turístico no genera nueva demanda “ya que el cliente posee un perfil sociedemográfico muy similar al del usuario de la oferta reglada. No es un turista nuevo y no dejaría de visitar un destino si no tuviera esa opción alojativa”. En este mismo contexto, se señala que “su principal motivación a la hora de escoger este tipo de oferta es conseguir un mejor precio, además de disponer de una mayor amplitud de espacio y cocina para disfrutar de sus comidas sin salir de casa. La búsqueda de experiencias es a día de hoy un objetivo marginal para estos turistas en España, mencionado sólo por un 6% de los encuestados. El destino sigue siendo el primer elemento de elección del viaje”.

Saltan entonces las dudas sobre la bondad de la fórmula y los fantasmas del fraude a partir de aspectos del sistema no regulados y de posibles tratamientos fiscales no contributivos, de manera que el informe encargado por Exceltur anticipa un potencial fraude que ronda los cuatrocientos treinta y dos millones de euros anuales (¡qué genios de la lámpara son algunos para enriquecerse de forma tan fácil!) que es el resultado de aplicar un tipo impositivo medio del 21% a los dos mil cincuenta y cuatro millones de euros que, según cálculos, es la cantidad de las rentas anuales de los arrendadores particulares, “en el caso de que ninguno de estos propietarios -señala el informe- estuviera declarandoi esos ingresos.

Con tales incertidumbres, es natural que brote la duda: ¿de verdad estamos ante una economía colaborativa? ¿O será mejor ir hablando de un nuevo método de fraude, del que en Canarias el ‘time-sharing’ fue un amargo aperitivo?

jueves, 25 de junio de 2015

MÁS REGISTROS TURÍSTICOS

Más turistas pero menos gasto, síntesis de nuestra entrada de ayer, tiene en Canarias unos registros muy concretos. Esta vez la fuente es Impactur y su informe de 2014, un estudio promovido por Exceltur, una asociación sin ánimo de lucro integrada por 25 de las más relevantes empresas de toda la cadena de valor turística y de los subsectores del transporte aéreo, ferroviario, marítimo y terrestre, alojamiento, agencias de viajes y turoperadores, medios de pago, alquiler de coches, hospitales turísticos y centrales de reservas. Ha sido confeccionado en colaboración con el Gobierno de la Comunidad Autónoma con el objetivo de conocer detalladamente el impacto económico del turismo, tanto directo como indirecto, sobre la principales variables de la economía canaria. El estudio, por cierto, está basado en los métodos generales planteados por la Organización Mundial del Turismo y aplicados por el Instituto Nacional de Estadística para nuestro país.


A lo que vamos, el gasto vinculado a los desplazamientos turísticos de los extranjeros en Canarias. Según el estudio de Impactur, en 2014 dicho gasto experimentó un incremento i9nteanual del 5,5% respecto a los resultados positivos de 2013, elevándose a 8.831 millones de euros, que es el máximo histórico en la serie, tras cinco años consecutivos de crecimiento.

La pormenorización de los datos refleja la evolución positiva del sector. Llegaron casi 11,5 millones de turistas extranjeros en 2014. Se registraron el pasado año más de 109 millones de pernoctaciones en alojamientos turísticos de las islas, con un incremento del 5%. Y el gasto medio diario en el destino canario fue de 78,8 euros, ligeramente por encima de los 78.15 euros de 2013.

Estos registros abundan en la relevancia del sector turístico en la economía productiva de Canarias. Los responsables del estudio que comentamos señalan, en ese sentido, que el incremento de la actividad turística la sitúan en 2014 en el 31,4%, lo que significa 4,2 puntos por encima de los niveles del peor año de la crisis (27,2%), incluso superando los valores previos a la misma (29,2%).

La aportación del consumo turístico extranjero, unida a más altos niveles de inversión privada de las ramas turísticas y de gasto público vinculado al turismo, resultan determinantes para hacer que el Producto Interior Bruto (PIB) turístico haya superado las cifras del período inmediatamente anterior a la crisis.



miércoles, 24 de junio de 2015

GASTO MEDIO POR TURISTA

Hasta las mejores cifras tienen una arista negativa. El Banco de España vuelve a alertar sobre la evolución del sector turístico con datos que revelan que no es oro todo lo que reluce: vienen más turistas, de acuerdo, pero gastan menos. El gasto medio por visitante volvió a disminuir durante 2014: he ahí lo inquietante.


En el boletín “Balanza de pagos y posición de inversión internacional de España”, editado por la institución financiera, se señala que los ingresos por turismo extranjero se elevaron a casi cuarenta y nueve mil millones de euros durante el pasado año, lo que representó un crecimiento del 3,9% según la balanza de pagos. Por otro lado, de acuerdo con los registros de la encuestadora FRONTUR, nuestro país recibió 65 millones de turistas extranjeros, un 7,1% más que en 2013. El gasto medio por turista sería resultante de dividir los 48.928 millones de euros entre los 65 millones de visitantes, es decir 754 euros.

En cuanto a las previsiones hechas para el presente año, el Banco de España estima que "las mejores perspectivas económicas de nuestros principales mercados, junto con la depreciación del euro, que supondrá un atractivo adicional para algunos de ellos, y el menor coste del transporte por el descenso del precio del crudo continuarán apoyando el buen comportamiento de las exportaciones por turismo en el año en curso, en un contexto en el que España se ha posicionado en 2014 en primer lugar en el ranking de competitividad en turismo global".

En cualquier caso, lo preocupante es que el número de turistas no se correspondió con los ingresos. Según el Banco de España, el hecho refleja “el mayor crecimiento relativo del número de turistas con un menor gasto promedio en destino”. Luego, se reitera la tendencia que ya veremos cómo se comporta en verano. Precios, productos, preferencias y capacidad adquisitiva son los elementos que influyen. Veremos.

martes, 23 de junio de 2015

UN PROYECTO DE TDT POSIBLE Y NECESARIO

“¿Es posible una televisión local de base social en el norte de Tenerife?”.  Con esa pregunta, bajo el paraguas de un título muy sugerente, Ciudadanía Digital, se presentaron días pasados, en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), los adjudicatarios de una concesión, transformada en licencia, para la explotación de un canal del servicio de televisión digital terrestre (TDT). Querían llevar a cabo un taller en el que reflexionar colectivamente sobre la televisión local, su uso actual y sus potencialidades para el norte de Tenerife y su población.
            Arrancan, por tanto, de una premisa legal, lo cual no es de menor importancia en un campo dado a los vacíos y a la impunidad y en el que, por tanto, es fácil creerse que todo se puede hacer porque no va a pasar nada. No: parece que esa jungla ya se va despejando, de modo que la ‘alegalidad’ -tan permisiva y tan aprovechable cuando conviene- empieza a ser historia y, en teoría, solo puede y debe funcionar lo que está debidamente autorizado por la administración competente una vez ésta haya cumplimentado o cubierto los exigidos procedimientos legales. Este caso de Ciudadanía Digital, en concreto, dada la dimensión del proyecto y los objetivos que pretende, a la espera de su cristalización, solo puede entenderse desde soportes jurídicos válidos y desde el rigor que han de caracterizar, teóricamente, el funcionamiento de los medios de comunicación.
            ¿Cuáles son esos objetivos? Según se explicó, en primer lugar, articular y consolidar un canal de servicios y comunicación social de las organizaciones y experiencias sociales, ambientales, etnográficas, socioculturales, recreativas y deportivas del norte de la isla.  Y luego, fortalecer la ciudadanía y la participación social y política de la gente mediante contenidos programáticos que fortalezcan valores sociales y vertebren una sociedad más abierta, más participativa y mejor formada.
            Desde este punto de vista, sería positivo, en nuestra opinión, avanzar en las formas organizativas del proyecto antes que entretenerse demasiado en la naturaleza, la conveniencia o la viabilidad de esos contenidos. Además de innovadora, la iniciativa es distinta de un modelo de canal televisivo generalista. No parece que estemos ante una opción más de tertulias, de programas difusos y anodinos, todo lo más con algunas transmisiones y sus correspondientes redifusiones. Si quiere ser competitivo, tiene que empezar a serlo por su propia naturaleza. Y por rigor profesional. Se trata, por lo que informaron en el taller los promotores, de elaborar e impulsar una programación que canalice inquietudes y acciones sociales de las organizaciones cívicas de la isla y, en concreto, del norte tinerfeño.
            Eso posibilitaría desarrollar utilidades para la educación, las empresas, los sindicatos, los trabajadores, las mujeres, el deporte, la cooperación internacional, la discapacidad, la conciliación familiar, la salud, la cultura, el patrimonio, la infancia, los mayores, la ecología… Se quiere una televisión interactiva y que los consumidores abandonen el papel de exhaustos y deprimidos espectadores.
            En la sesión, llegamos a la conclusión de que un medio televisivo así es necesario. El déficit cultural de la sociedad canaria sigue siendo elevado. Cecilia Domínguez Luis, premio Canarias de Literatura 2015, hizo el pasado 30 de mayo toda una reivindicación para salir del marasmo, de los vicios y del espíritu acomodaticio que nos envuelve. No puede ser que los medios, especialmente los audiovisuales de cobertura local, contribuyan a “desaprender”, a la deformación o al embrutecimiento, cuando no a la desinformación o la comunicación sesgada de vulgarismos e intereses perversos. En las pasadas elecciones autonómicas y locales, se registraron índices abstencionistas muy pero que muy preocupantes. Son indicadores de una desafección que ya resulta inquietante desde el punto de vista sociológico. Las carencias ideológicas se suman a una alarmante falta de cultura política. Hay que superar esos quistes.
            Con esos considerandos, insistimos, que aparezca un medio dispuesto a promover valores cívicos, laicos, comprometido con la profundización de los derechos humanos, la solidaridad intergeneracional, las políticas de género y con el amplio abanico de conceptos contenidos en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía, es, cuando menos, esperanzador.
            Por ello, es primordial ultimar la fórmula jurídico-participativa que sustente el proyecto y que otorgue credibilidad desde que sea dada a conocer. Las potencialidades están: queda el buen uso del talento y de la capacidad de gestión para que esta iniciativa cristalice y sea de indudable utilidad social.

            La pregunta del principio, por consiguiente, tiene una respuesta afirmativa: sí es posible y sí es necesaria.

lunes, 22 de junio de 2015

AY, LA ABSTENCIÓN

Los porcentajes abstencionistas registrados en los últimos comicios autonómicos y locales ponen de relieve, pasada la euforia o el desencanto de los resultados y despejadas las incógnitas de las alianzas políticas para encauzar la gobernabilidad de las instituciones, que el sistema democrático sigue resintiéndose, que ni siquiera la emergencia de nuevas organizaciones ha sido un factor estimulante de la participación, que el desafecto no decrece, por lo que es indispensable que los partidos políticos dediquen más tiempo al estudio de las causas que determinan ese comportamiento electoral y, al menos, exploren las vías para revertir la situación.
            La amenaza se llama abstención. Mucha gente está desencantada y sigue desertando ante las urnas. Esos porcentajes abstencionistas son reveladores del hastío del electorado. Si se siguen amontonando entre amplios sectores de población el descontento, el rechazo, la frustración, la decepción y la protesta es consecuente que crezca el desapego y éste se refleje en el abstencionismo. Al ritmo que lleva, en Canarias al menos, será más noticia su aumento que el triunfo mismo de cualquier opción. Hay que insistir: los órganos de dirección de los partidos, sus comités de estrategia, a todas las escalas, tienen que tomarse esto muy en serio. Han de profundizar en el análisis de las causas y acertar en la búsqueda de las alternativas. Hasta en el municipio menos poblado deben hacer ese ejercicio. Que sean conscientes de que la democracia hay que cultivarla. Si no, para perjuicio de todos y de la sociedad misma, se les va de su control.
            Contrastemos algunos registros del pasado 24-M para reafirmarnos. La abstención en el Estado fue del 35,07%, en tanto que en Canarias subió al 39,76%, más de cuatro puntos y medio. Este porcentaje se desglosó así: el 40,03% en la provincia de Las Palmas y el 39,47% en la de Santa Cruz de Tenerife. Aquí, en esta isla, en el municipio capitalino, casi setenta y tres mil personas no fueron a votar, es decir, el 44,94%, confirmando así la tendencia advertida desde hace varias convocatorias.
            Llaman también la atención algunos datos zonales de Tenerife. En el sur, Adeje como ejemplo, hubo más abstenciones (12.161) que votos contabilizados (10.156). Las primeras, pues, alcanzaron el 53,63%. En Arona, fenómeno similar, con cifras acentuadas: 27.633 abstenciones frente a 19.508 votantes. Las primeras se elevaron nada menos que al 58.64%. En Granadilla de Abona, hubo menos abstencionistas (13.860) frente a los 14.788 votos contabilizados pero aún así, el 48,38% de los primeros es alto. En esta localidad, llama la atención el registro de 211 votos nulos y 250 en blanco. En Guía de Isora, los contabilizados (64,08%) superaron a las abstenciones que se quedaron en el 35,92%. En tres de los municipios citados (Adeje, Arona y Guía) se produjo victoria socialista por mayoría absoluta.
            En otras coordenadas, el valle de la Orotava. Dejaron de ir a votar 9.357 personas en La Orotava, 7.975 en Los Realejos, 2.986 en Santa Úrsula y 8.633 en el Puerto de la Cruz. En total, 28.951. No es para entusiasmarse desde luego. En números relativos, en las tres primeras localidades se supera el 27%, en tanto que la ciudad turística alcanza un preocupante 37,05%. No es la primera vez, por cierto, que los socialistas se quedan sin alcaldías o están al margen de cogobiernos en la comarca.
            En fin, el abstencionismo es un mal de nuestra democracia y golpea muy cerca, en todos los flancos. Frágil cultura política y notoria indolencia ante la realidad sociopolítica derivan de una participación cada vez más menguada. Que los partidos políticos -aunque alguno suprima Educación para la Ciudadanía- sean conscientes de que esto lo tienen que arreglar entre todos.

             

sábado, 20 de junio de 2015

EVITAR EL CONFLICTO EN LA VERA

El Centro de Educación Infantil (CEI) Clara Marrero, localizado en el portuense barrio de La Vera, se debate entre la continuidad y el cierre. Fue inaugurado en 1984, con una primera denominación, Preescolar Las Dehesas. Estuvimos presentes entonces: aún recordamos aquellas incesantes carreras de los niños de cuatro y cinco años que fueron los primeros alumnos y las expresiones risueñas y gozosas de las primeras seis profesoras especialistas, predispuestas para la enseñanza. El centro creció, mejoró, cualificó sus  prestaciones; la comunidad educativa se hizo una piña; los procesos de formación, en una etapa vital fundamental, se fueron completando; proyectos innovadores se desarrollaron con resultados satisfactorios hasta el punto de que una cierta fama labró en la península y en los ámbitos educativos. Varios reconocimientos a sus iniciativas iban completando un quehacer muy apreciado, no solo por las funciones para las que fue concebido sino por las repercusiones positivas que fue despertando en un barrio de notables problemas sociales. El nombre de Clara Marrero, una docente vocacional muy sensible con la educación infantil, que recibió hace unos años, se corresponde con la relevante dimensión cobrada por esta dotación de La Vera y al que hizo honor Severina Pérez, su directora hasta la jubilación en junio de 2011.
            Pero dificultades de distinta consideración se han cebado con el centro, de modo que, si no se produce un cambio sustancial en los planes, cerrará sus puertas a la modalidad de Infantil para acoger a los alumnos del colegio público de Educación Especial Inés Fuentes, situado en Icod de los Vinos, cuyas actuales condiciones son inaceptables para desarrollar funciones educacionales. Los alumnos del Clara Marrero, sesenta y siete para ser exactos, serían trasladados al Colegio Infantil Primaria (CIP) Juan Cruz Ruiz, también en La Vera. Mientras, la lucha para evitar el cierre se ha proyectado, incluso, en las redes sociales y plataformas civiles.
            La noticia de este traslado ha suscitado una controversia en la comunidad educativa. Las asociaciones de madres y padres de alumnos han entrecruzado públicamente algunas apreciaciones sobre las condiciones físicas del colegio que lleva el nombre del ilustre escritor portuense. No es buena, a nuestro juicio, esa polémica que hay que zanjar con soluciones fehacientes y equilibradas por parte de la consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Enrarece el ambiente, propende al de población que intenta sacudirse los sambenitos y los prejuicios que pesan sobre él. Y lo que es más importante: es consciente de que los niños no pueden ni deben verse afectados negativamente por estas circunstancias.
            Ojalá el jueves próximo salgan de dudas, cuando representantes de las asociaciones sean recibidos por la viceconsejera del Gobierno, Manuela de Armas. Se trata, según ha trascendido, de garantizar que si es necesario acometer  obras para acoger en el Juan Cruz Ruiz a los alumnos del Clara Marrero, se haga de forma consecuente. De esa forma, teóricamente, se solventaría la papeleta y no se tendría un conflicto justo en el comienzo del próximo curso escolar.


viernes, 19 de junio de 2015

EL MILLÓN DEL VERANO

Adecco, la compañía de recursos humanos, prevé que la contratación laboral durante loes meses de verano (junio a septiembre) abarcará casi un millón de personas, un 13% más que el mismo período del pasado año. De materializarse, es una cifra importante, sin duda. Otra cosa es valorar la estacionalidad y las condiciones de ese volumen de contratación, principalmente en lo que respecta a la precariedad del empleo.


Claro, porque tratándose de esta época. Es lógico que el turismo y la hostelería sean los sectores productivos que generen más empleo. Y como la gente ya se ha animado a consumir -independientemente de las advertencias, hasta del mismo Papa-, ese aumento del gasto debe notarse también en la contratación laboral. Según Adecco, sectores como el aeroportuario, la logística, la alimentación, el comercio, el transporte, la industria y el denominado ‘contact center’ también tendrán un peso elevado en el mercado laboral. Qué pasará después del verano, es otro cantar. Catalunya, Madrid y Comunidad Valenciana serán las comunidades donde se formalizarán más contratos. En términos relativos, Baleares, Catalunya y Madrid, con respecto a 2014, serás las comunidades que incrementarán el volumen de contratación laboral, la primera con previsible aumento del 20%. No se especifica sobre la incidencia en Canarias en los informes de Adecco pero se deduce que estará por debajo de esas tres comunidades.

Por otro lado, habrá que aguardar impresiones de las administraciones públicas y de las centrales sindicales sobre las características de los empleos y de las relaciones contractuales que se generen. Como suele ocurrir en esta época del año, los profesionales más demandados serán cocineros, camareros, mozos de almacén, carretilleros, dependientes, camareros de piso, teleoperadores y manipuladores de alimentos. Las modalidades de contratos por días y hasta por horas, independientemente de un bajo régimen retributivo, probarían la precariedad del nuevo empleo.

Según la firma Adecco, el perfil del demandante de empleo durante el verano ya no se corresponde únicamente con el de un joven estudiante, pues desde hace unos años los parados de larga duración, los mayores de 45 años y las amas de casa también se esmeran en conseguir empleo durante estas fechas.

“Este verano será mejor que el anterior para el sector turístico” ha dicho José Manuel Soria, ministro del ramo. Por pronósticos triunfalistas, que no quede.