jueves, 9 de enero de 2020

LA DESINFORMACIÓN , PREOCUPACIÓN GALOPANTE


El Informe sobre la Profesión Periodísica, editado anualmente por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), en su decimosexta edición ofrece una visión muy interesante de la situación de la profesión periodística. Está apoyado en una gran encuesta profesional, confeccionada en colaboración con la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), el Sindicat de Periodistes de Catalunya (SPC), y de las secciones de periodistas de la Unión General de Trabajadores (UGT) y de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), y a la que contestaron mil doscientos dieciséis periodistas (Para aquellos lectores que no son del gremio, el interés deriva de las circunstancias que concurren en el ejercicio de la profesión y que explican algunas cosas reflejadas luego en los distintos productos informativos).
Centrémonos hoy en el primero de los tres capítulos incluidos en el Informe: la desinformación, la situación de los medios lanzados por periodistas y la precaria situación de la libertad de expresión en Europa.
La desinformación, en efecto, constituye un problema relevante como lo prueba la similitud de los porcentajes de respuestas: el 87 % de los periodistas y el 91 % de los ciudadanos encuestados creen que estamos ante una cuestión delicada que condiciona el papel de los medios, como se verá más adelante.
Los periodistas estiman que el origen de la desinformación se encuentra “en personajes con capacidad de influencia en las redes sociales, seguidos por el ámbito de la política, la publicidad y el mundo de la empresa”. En último lugar, de las opciones sugeridas para responder, “se situaban los propios medios de comunicación, si bien casi el setenta por ciento decía que su influencia era mucha o bastante”.
El presidente de la Comisión de Publicaciones y Comité Editorial de la entidad promotora, David Corral, recomienda al respecto, tanto a la sociedad como a los periodistas, “reforzar a incrementar la lucha contra la desinformación , una tarea titánica pero absolutamente necesaria para la supervivencia del periodismo”. Su apreciación se basa, probablemente, en la experiencia sobre la disponibilidad de la información y la objetividad con que se mueven los profesionales. Tal como se explica en la interpretación de los resultados, “según las secciones o temas de los medios, las opiniones siguen un patrón inverso”. El director del Informe de la APM, Luis Palacio, señala al respecto, que en secciones como los deportes, la política y la economía, “un buen número de encuestados creen que hay suficiente información, pero sin embargo son pocos los que piensan que la información que se ofrece sea suficientemente objetiva.”
Añadió que, “en cambio, en secciones como cultura y ciencia, hay pocos encuestados que piensen que se ofrece suficiente información”, en tanto que un número elevado “opina que se trata de información objetiva”.

1 comentario:

José Juan Benavente dijo...

Las redes Salvador....Las redes...ahí esta el núcleo de este problema...y detrás de la desinformación, las batallas políticas entre partidos, empresas e incluso países, hoy los famosos "fake news" o desinformación en nuestro hermoso idioma, son un arma de destrucción masiva, convierte pacíficos ciudadanos en legiones de violentos, en algunos casos, y en otros, convencen a esos mismos ciudadanos de ir en una dirección u otra...haciendo de procesos democráticos, una autentica farsa....Rusia, China, EE.UU, la UE...utilizan esta nueva arma, que si en principio, no causa victimas..si que tiene "efectos colaterales" poco beneficiosos para la sociedad y los ciudadanos, pero buenos para quienes los controlan...Un saludo.