jueves, 16 de junio de 2011

EN MEMORIA DE ALFONSO HERGA

Fue a quien primero leímos los vocablos tritón y ondina.
Era un entusiasta de la natación; en realidad, de todos los deportes. Practicó, allá cuando un descampado o una pista o una superficie térrea servían para improvisar una partida de algo y si había que hacer un torneo, pues también. Tiempos de escasez, de carencia de instalaciones: no importaba, se jugaba descalzo o con lonas.
Alto, espigado, fornido: cuerpo de atleta, cuerpo de deportista.
Atento, servicial, solidario. Una persona solidaria.
Y encima, escribía, hacía las crónicas de encuentros de todas las categorías o firmaba breves entrevistas con quienes destacaban en el reducido marco del deporte portuense.
Ayer tarde le acompañamos a su última morada. Murió Alfonso Hernández García, hijo de Sixta y Chencho, un popular policía municipal capaz de lidiar cualquier situación. En cierta ocasión, en el campo "El Molino", de Icod de los Vinos, reprochó al árbitro una decisión sin insultarle. Estaba a su lado. Un guardia civil mal encarado le llamó y le pidió la documentación. Chencho, que seguía atentamente la escena, dejó hacer y cuando los ánimos se serenaron, convenció al guardia de que la expresión proferida por su hijo no era merecedora de aquella demostración de autoridad.
Alfonso empleaba un seudónimo de vez en cuando, Alfonso Herga. Tenía una excelente caligrafía y escribía a máquina con mucha soltura.
Le estaré eternamente agradecido: cuando uno vestía calzón corto y la vocación periodística nos hacía seguir las competiciones de las categorías de base, entregaba los escritos a Alfonso para que los hiciera llegar a la redacción de Aire Libre y Jornada Deportiva, las publicaciones en las que colaborábamos regularmente. El era ya conocido de Julio Fernández, Domingo Rodríguez, Alvaro Castañeda, Salvador Pérez y Juan Carlos Carballo que entonces controlaban la información deportiva. Utilizaba el correo postal ordinario y años después, la guagua, el "expreso" que hacía la ruta Santa Cruz-Puerto Cruz. Además, insertaba textos en el boletín que periódicamente editaba el Club Natación Martiánez. Guardaba recortes y coleccionaba sellos y postales.
Sus ocupaciones profesionales le fueron alejando del mundillo deportivo, de modo que mermaron las colaboraciones periodísticas. Fue de los que me animó a que prosiguiera y mantuviera siempre el principio de ecuanimidad en cualquier crónica.
Fue a quien primero leímos los vocablos tritón y ondina. Firmaba Alfonso Herga.
Le recordaremos siempre. Descanse en paz.

MARIA ROSA ALONSO, LA PREGONERA

Ocurrió en julio de 2002. Costó lo suyo pero desde la alcaldía logramos convencer a María Rosa Alonso para que pregonara las portuenses Fiestas de Julio de aquel año. Lo hizo; fue una pregonera de lujo. Cuando finalizó su intervención y la agradecíamos no pudimos evitar expresar un sentimiento de frustración: aquella pieza suya, tan vibrante, tan vehemente, tan llena de matices y contenidos, no fue recogida por ninguna cámara con sonido incorporado, por ningún magnetofón. Apenas una foto, remitida si no recuerdo mal por Isauro García-Panasco y publicada en el número de junio por la revista Tangentes, daba fe del acto.
Sin embargo, rebuscando en hemeroteca -con la facilidad y la prontitud que aporta internet-, hemos encontrado dos testimonios que propician retrotraerse a aquel episodio y superar el vacío frustrante del que hablamos.
Uno, el de la propia María Rosa Alonso, de su puño y letra, con un texto publicado el domingo 14 de julio en El Día, con el título “Otra vez la ñamera de la plaza del Charco”. Escribía lo siguiente:

“NO QUERÍA HACER LO que llaman un pregón de fiestas. Tengo que terminar unos trabajos, a ver si puedo, antes de cascar, y el señor alcalde de mi antiguo y gran amor, el Puerto de la Cruz, persona atenta y educada en este mundo, donde tales seres ya no abundan, casi me presionó para que este año fuera la encargada de tal misión. Me ha costado un esfuerzo cumplir los deseos de Don Salvador García, además de alcalde, diligente periodista, porque el Puerto ha tenido una extensa cantidad de personas importantes, tanto insulares como peninsulares y extranjeras, que han cantado sus bellezas geográficas y su noble discurrir histórico. Es muy difícil decir algo nuevo sobre el Puerto de la Cruz. Por otro lado, los a veces sufridos oyentes suelen mirar las manos del pregonero a ver si adivinan cuántas hojas le quedan por leer y una de mis más grandes preocupaciones actuales es no dar la lata a mis voluntarios oyentes, ni cansarlos, una tendencia natural de los viejos, porque llevamos mucho pasado sobre nuestras espaldas.
He tenido que ponerme al día releyendo montones de trabajos que conservo sobre el Puerto, pero olvidados, y consultar unos cuantos libros leídos hace muchos años, mas al leer en éste (gracias a la bondad del señor alcalde que me lo ha obsequiado) el libro
Puerto de la Cruz. Historia y anécdotas, del escritor austriaco y senador de Viena, señor Hans Köning, que acaba de aparecer y he leído íntegro, ya vi mi necesidad de saludar a los portuenses que tuvieran la amabilidad de oírme y dar mis excusas y hasta pedir perdón a una vieja amiga, a la que involuntariamente he ofendido, por ignorancia y ligereza mía. El señor Hans Köning, en la página 28 de su ameno e interesante libro, reproduce un articulito escrito por mí, desde Madrid, en 1951. Se trata de tres párrafos nada más que, por no desairar a mis entonces amigos del Puerto, les envié, en los días que me tocó leer mi tesis doctoral sobre Antonio de Viana (1578-¿1650?) en la entonces llamada Universidad Central. Mis amigos del Puerto han muerto casi todos. Hay algunos que ya no viven en el Puerto, como la señora Candelaria Reimers de González, pero entonces era una criatura muy joven y muy bella, por cierto, que a veces me llama por teléfono. Ignoro si está por la patria de los Iriarte, la grata señora María de Cobiella, esposa del desaparecido doctor Celestino Cobiella, muy buenos amigos míos los dos. Recordar tantos amigos que han vivido en este espacio y me los ha llevado el tiempo es para mí sumamente ingrato y doloroso.
El señor Hans Köning reproduce mi trabajito titulado
La ñamera de la Plaza del Charco, que la noche del 5 de julio leyó, después de mis palabras, el señor alcalde. Yo, desde mi ignorancia, había escrito de la ñamera: "anchas y rotundas sus hojas suplen una ausencia de flores que no tiene ni necesita". El señor Köning reproduce íntegro mi citado trabajito y en su libro supone ser una especie de ameno cicerone que enseña los encantos del Puerto a un posible visitante con el que habla y le dice sobre mi prosa lo siguiente: "Quizá encuentre Vd. estos renglones algo exagerados, pero en el futuro Vd. mismo le rendirá más respeto a nuestra ñamera, cuando vuelva a pasar por su lado apresuradamente, o bien a observarla detenidamente. Ciertamente sabe Vd. muy bien por las páginas anteriores, que la planta tiene flores, aunque no se pueden ver bien. Pero desde luego, las poetisas no tienen por qué ser botánicas". ¡Lo que son los años! Al leer el desdén que tan sabio senador vienés lanza sobre esta infeliz María Rosa Alonso, que él supone "poetisa" (¡qué más hubiera querido yo haberlo sido, pero buena!), me reí del justo rapapolvo que me lanza tan excelente admirador del Puerto, pero no piense nadie que se trata de una risa desdeñosa, porque entre mis defectos no figura el de ser maleducada y soy respetuosa con todo el mundo.
Mi risa se produjo al pensar en lo que habrían disfrutado mis enemigos, pues los tuve en mi juventud y madurez, incluso en el Puerto de la Cruz, al leer el justo y merecido varapalo recibido con humildad por mi parte. Pero están todos muertos y también lo siento, porque si uno carece de enemigos se aburre.
Ahora bien, donde se pasa una chispita el ilustre escritor vienés (¡con lo que a mi me encanta Viena!) es el suponer que no tengo respeto a la ñamera. Muy señor mío: sepa usted que no consiento a nadie un amor superior al mío por tan gran amiga, ofendida por mi ignorancia. He aprendido ahora, con nuestro Viera, el nombre científico de mi amiga: es la
Arum Colocasia de Linneo, hoy Colocasia esculenta . Y confieso y así lo dije con la solemnidad de un "confiteor" ante los portuenses que me escucharon la otra noche. Del mismo modo declaro que, aunque no soy poetisa, sí tenía la obligación de saber que la ñamera posee flores y las debe tener, aunque mi mala vista no las haya captado nunca, porque tampoco he vivido en el amado Puerto de la Cruz, pero quitarle a una planta sus flores es como arrancarle a una buena madre sus hijos. Estoy segura que la ñamera me ha escuchado y conoce mi admiración por ella. Al lado de tantos bustos que en el Puerto existen: del gran Franchi Alfaro, del inolvidable Don Francisco Bonnin, de Viera, de Domingo Pérez Trujillo, "el hombre bueno", y algunos más, ella, que no es un recuerdo estatuario, sigue verde, frondosa y está viva. Es el centro de mesa, como ya he escrito de la bella Plaza del Charco; el único testigo de mi juventud perdida, que en el Puerto me queda. Testigo y gran amiga.
Cuando Don Cristóbal del Hoyo, aquel delicioso trapisondista, al fugarse de Paso Alto, se embarcó en el Puerto, rumbo a la Madera, por 1732 escribió un soneto, muy conocido, despidiéndose del Teide. Algunos tinerfeños de mi época nos sabíamos de memoria el soneto, más plagio que imitación del atribuido al poeta portugués Francisco Rodrigues (con ese) Lobo al Tajo, pero el soneto de nuestro Vizconde de Buen Paso está plagiado con un cierto ajuste y le dice al Teide: "Yo me voy, tú te quedas y consiste / tu gloria en eso y la crueldad de mi hado".
Sé que, cuando cumpla mi tiempo, aquí seguirá la ñamera: hermosa, redonda, verde y... con sus flores, aunque pocos las vean, como no supe verlas yo”.
Dos días antes, también en El Día, Luciano Lemus Izquierdo, otro enamorado del Puerto de la Cruz que dejó muchos afanes y la huella de su talante en el Centro de Iniciativas y Turismo (CIT), publicaba una referencia del pregón a cuya lectura había asistido. He aquí su texto:
“EL PUERTO DE LA CRUZ ha contado para las Fiestas Patronales de este año con un Pregón de "Cinco Estrellas de Gran Lujo", como corresponde en el argot turístico: Doña María Rosa Alonso, una vez más, nos ha dejado asombrados con ese verbo increíble, en el que condensa ese "archivo viviente" de sus 92 años, que Dios le conserve, desgranando, en una muy amena charla coloquial, toda esa memoria prodigiosa, sin papeles, exponiendo sus "amores" y vivencias sobre este Puerto de la Cruz, al que desde siempre ha considerado "su amante". Imposible condensar en este comentario la gran cantidad de historias, anécdotas, hechos y sucesos, sobre el Puerto y sus personajes, narrados por Doña María Rosa, con todos los detalles de nombres y fechas, amenizados con su peculiar gracia, a pie firme, como a ella le gusta hablar. Necesitaría medio periódico para el relato.
Pero sí tenemos interés en destacar cómo dedicó la última parte de su brillantísima intervención al turismo, como buena conocedora de la vocación y tradición de la Primera Ciudad Turística de Canarias y, después de referirse al señorío y esplendor de etapas pasadas, se refirió a la necesidad de concentrar esfuerzos "para superar un momento de incertidumbre y afrontar el porvenir con decidido ánimo de superación".
Pidió a los hijos del Puerto de la Cruz que no se arredraran, que lucharan, con el espíritu que les ha caracterizado para sacar adelante su pueblo, que tiene todos los elementos para que cualquier visitante se sienta cómodo y confortable. "No más cemento. Hay que mantener el paisaje, defender el verdor y todo lo que la Naturaleza ha regalado a este pueblo de hijos ilustres y, con paso firme, seguir acogiendo turistas de todas las nacionalidades, atraídos por las singulares cualidades de este destino".
Reflexiones muy atinadas y oportunas. "Cuidado con los ciclos de la historia y lo ocurrido con los monocultivos en Canarias. Ahora dependemos de una industria que debe ser cuidada y atendida por todos".
Para quienes estamos vinculados al turismo estas ideas de Doña María Rosa resultan cautivadoras e invitan a las autoridades y agentes del sector a trabajar, sin descanso, para que cristalicen los proyectos y actuaciones que revitalicen al Puerto de la Cruz, con nuevos atractivos para los mercados emisores que introducen cambios en los sistemas de elección de lugares de descanso a los que el sector debe estar muy atento.
Sugerimos al Ayuntamiento del Puerto y a su Sr. Alcalde, Don Salvador García, que la grabación de tan interesante Pregón se divulgue tanto por TV como, si es posible, en una sesión especial para que pueda ser más conocida. El Salón de Plenos que estaba totalmente lleno, aplaudió, con inusitado calor, esta magistral y cordial charla, que da principio a las Fiestas”.

Recientemente fallecida -vino a decir su último adiós, precisamente, al Puerto de la Cruz-, la valía intelectual de María Rosa, su personalidad, su figura respetada y venerada han sido glosadas con brillantez por distintos autores. De aquel verano de 2002, además de la foto de Isauro y estos testimonios rescatados, nos queda aquella vivencia ya no tan frustrante ni tan vacía.

miércoles, 15 de junio de 2011

RESISTIR ES VENCER

En abril de 2009, publicamos en este blog la entrada titulada "Resiste Fidela, resiste". Decía así:
"Fidela Velázquez es la concejala portavoz socialista en el Ayuntamiento de San Juan de la Rambla. Antes fue consejera del Cabildo Insular de Tenerife donde, con toda dignidad, defendió las posiciones de su grupo en circunstancias, además, poco gratificantes.

Docente vocacional, ejemplo de compromiso y de entrega en su respetable profesión que ejerce con toda dignidad, Fidela parece nacida para sufrir en política, a poco que se repase su trayectoria. Bien pertrechada ideológicamente, muy juiciosa en cada debate que ha afrontado, defensora de causas nobles, una firme mesura caracteriza la defensa de sus postulados y planteamientos públicos.

Pero lo mejor de Fidela Velázquez es su resistencia. No han podido con ella quienes desde posiciones de poder político han tratado de señalarla como malvada o de marginarla. Lejos de arrugarse ante las injusticias, ante los incumplimientos de normativa, ante los caprichos y abusos de poder, la portavoz socialista ha sabido no descomponerse ni desanimarse.

Como tampoco se ha arrugado ante los pretendidamente humillantes vejámenes que desde hace algún tiempo, según cuentan, viene recibiendo de una televisión local.

Fidela es una demócrata convencida y practicante. Por eso ha sabido ganarse el respeto y la estima de quienes la vemos aguantar estoicamente, en silencio, con auténtico espíritu feminista. Ante las incomprensiones y los reveses, la concejala ramblera se ha propuesto, sencillamente, llevar cordura a los plenos de su Ayuntamiento y transmitir a sus vecinos un planteamiento de sosiego tan necesario para apaciguar ánimos y desarmar a quienes insultan y denigran.

Fidela Velázquez resiste. Si la critican por defender su programa electoral, por cumplir con el mandato popular que recibió, por querer acabar con los abusos, por exponer una visión diferente de la realidad, por estar al lado de sus gentes, por soportar tantas vejaciones, por su probada honestidad… es porque reúne cualidades que el pueblo sabrá reconocer en su día. Entonces callarán los déspotas y los insensatos.
Así que resiste Fidela, resiste".
La hemos reproducido porque poco más de dos años después Fidela Velázquez es la nueva alcaldesa de San Juan de la Rambla. Se quedó a tres votos de la mayoría absoluta y por eso precisa del apoyo del único concejal del Partido Popular. Al pie de la letra cumplió con aquella célebre frase del presidente del Gobierno de la II República, Juan Negrín, "Resistir es vencer". Lo hizo: aguantó, templó, calló, mantuvo, prosiguió...
Una resistente, una vencedora. Ya es alcaldesa.

martes, 14 de junio de 2011

CURIOSA FERTILIDAD

Un leve ejercicio de memoria nos proporciona, prácticamente, la misma realidad: en Canarias, desde 1995, después de cada convocatoria electoral autonómica y hasta la constitución del Parlamento y la posterior conformación del Gobierno, hay un período de tiempo de una extraordinaria fertilidad informativa (?).
(Se explica este interrogante de duda: circulan noticias o comentarios de variables y combinaciones políticas, ententes a conveniencia, escenarios hipotéticos a medio y corto plazo, resarcimientos y nombres, muchos nombres. Si después se compara todo lo dicho y escrito con los hechos consumados y se contrasta la realidad, posiblemente nos encontraremos con un cúmulo de incumplimientos y de pronósticos desacertados).
Hasta Paulino Rivero llegó a decir, después del 22M, que había que alcanzar pronto un acuerdo "para evitar el culebrón". Si se repasa todo lo publicado, en efecto, estamos ante una sucesión de capítulos que termina desconcertando a los mismísimos afectados (En el pasado, por cierto, hay un para de sabrosas anécdotas. Una, cuando un miembro de la comisión negociadora se fue a acostar con un resultado determinado y al día siguiente, al leer un periódico, se encontró justamente con el contrario. Otra: cuando un consejero 'in pectore' participó por la mañana en Las Palmas de Gran Canaria en una reunión para definir su departamento y por la tarde, al llegar a Los Rodeos, le reciben diciendo que ya no era consejero).
El caso es que cada empresa mediática tiene sus preferencias; cada director, sus simpatías; cada redactor, sus tendencias... y entonces se va amasando un 'totum revolutum' de muy difícil comprensión. Y a lo largo de ese período, claro, el que va desde la noche electoral a la rúbrica y presentación pública de algunos acuerdos, se van acumulando y entrecruzando todos los mensajes posibles. Natural el desconcierto del lector o del oyente que, si ya andaba hastiado de la política, mucho más sigue con tantos dimes y diretes, con realidades o con invenciones, que de todo hay en la viña política canaria.
Entre el deseo interesado y las lealtades coherentes, entre las aspiraciones y "lo ideal" (no queda más remedio que entrecomillar la expresión), se van sucediendo informaciones, titulares, comentarios y posicionamientos que reflejan una curiosa fertilidad. ¿Quién dijo que la política anda a la baja?

lunes, 13 de junio de 2011

GANA SANTA CRUZ

“Gana Santa Cruz”, la última frase del discurso de investidura de José Manuel Bermúdez, nuevo alcalde de Santa Cruz de Tenerife, el aserto enfático dirigiendo la mirada a Julio Pérez, primer teniente de alcalde en virtud del pacto suscrito entre Coalición Canaria y el Partido Socialista Canario, se convertía no sólo en la asimilación de un eslogan de campaña de esta organización política sino en la rúbrica de una alianza y en el propósito que la sustancia y estimula para justificarla, como es natural, en el lugar común de la defensa de los intereses generales de la ciudadanía.

Las negociaciones debieron ser tensas y difíciles, con muchas aristas por ambas partes, inevitables circunstancias del pretérito, recelos repartidos entre personalismos y sustrato ideológico, presiones internas y externas, dudas y expectativas caracterizadas por la incertidumbre, no en vano es la primera vez que se experimenta en la capital tinerfeña una gobernabilidad de este tipo. En Coalición Canaria afrontaban un escenario completamente desconocido: partían como opción derrotada, por primera vez desde los tiempos de Manuel Hermoso. Los socialistas arrancaban con un resultado que, sin ser óptimo, brindaba una ocasión de oro para cogobernar, dicho en puridad, para tocar poder también por vez primera, sea en los términos más comunes. Mientras la ganadora de los comicios, Cristina Tavío, constataba cómo se esfumaban las posibilidades de que Mariano Rajoy colocase otra banderita en el casi insuperable mapa del poder municipal popular al no lograr una mayoría suficiente para gobernar, otras combinaciones con posibles entendimientos entre grupos que habían obtenido representación corporativa eran sinónimo de inestabilidad y de sopa de siglas que seguro no gustaban a una ciudadanía más preocupada en salir del marasmo que afecta a la capital.

Queda la impresión de que los socialistas fueron ganando progresivamente en la negociación, sortearon vericuetos y al final han obtenido una cosecha óptima: controlan las áreas centrales del Ayuntamiento sobre la base de que el programa de gobierno, a grandes rasgos, y el suyo se superponen. Y por primera vez en la historia desde 1979 -habría que remontarse a los tiempos de la II República para hallar acaso los antecedentes- asumen responsabilidades de gobierno en el ámbito municipal. Este sí que es un hecho novedoso. De la mesura y del oficio de Julio Pérez, así como del propio Bermúdez, depende ahora el buen fin de asuntos controvertidos pero, sobre todo, de la estabilidad y de la seriedad que ha de aportar para superar el desprestigio, el hastío y hasta las sombras de deterioro e ingobernabilidad que la larga estancia sembraron la monopermanencia en el gobierno municipal. Aún es pronto para hablar de ello pero este salto es para ir pensando en el futuro y la cogestión gubernamental que se inicia en este mandato será determinante.

Pero, todo a su tiempo. Porque ahora hay que poner en valor los resultados y su repercusión, sabiendo, además, que la cultura de pactos políticos va imponiéndose. Este encontrará enemigos dentro y fuera y debe superar otros enquistamientos. Mientras la ley se mantenga en vigor y la ciudadanía emita mensajes como el de Santa Cruz, entiéndanse ustedes señoras y señores, hay que cultivar y empezar a acostumbrarse a ententes que, eso sí, deben tener un norte claro como el que pareció desprenderse del aserto final de Bermúdez: Santa Cruz gana.


viernes, 10 de junio de 2011

ULTIMO DÍA

Ultimo día en el destino, gabinete de la alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria. Punto final a tres años de intensa actividad, de aprendizaje, de tareas municipalistas realizadas desde la óptica de la gran ciudad. Culminación de otra etapa en la vida pública, interesantísima, pese a la inesperada suerte final. Limpieza, embalaje, despedidas, una nueva mudanza que agregar a las ya experimentadas en otros lugares, en otros destinos.
Palabras de gratitud y reconocimiento. Obligadas. Por el respeto dispensado, por los afectos desplegados. Por la predisposición y por la paciencia. Con nosotros se queda ese montón de cualidades que concejales, funcionarios, colaboradores, personal de otros departamentos y compañeros atesoraron para hacer más provechoso el trabajo y más llevadero el trajín cotidiano, ese que no conoce límites de horarios ni dedicación.
Y con nosotros también la relación con directores de medios de comunicación, con redactores y locutores, con cámaras y fotógrafos.
Los plenos, los actos de entrega de honores y distinciones, la inauguración de la sede consistorial de Santa Ana, el consejo de ministros celebrado en la capital grancanaria, las comparecencias informativas, el desgarro tras el accidente de Barajas, las negociaciones, el Carnaval desde dentro, las visitas de autoridades, las relaciones interinstitucionales, los informes de última hora, la primera criba en Madrid para ser Capital Europea de la Cultura 2016…
Son unas cuantas cosas, ciertamente.
Sin lágrimas, sin resquemores... Siempre nos quedará Las Palmas.

lunes, 6 de junio de 2011

MATICES

El registro de la abstención en las pasadas elecciones autonómicas y locales iba a ser de los datos más requeridos como consecuencia de todo el proceso opinativo que las precedió. Que si corrupción galopante, que si descrédito de la clase política, que si progresiva desafección, que si desapego en aumento… Llegamos a la conclusión de que la abstención era el adversario común -especialmente en determinadas circunscripciones- y que los estados mayores de las organizaciones políticas debían esforzarse en estrategias orientadas a la motivación, emisión y captación del voto.

Con los porcentajes a la vista, en Canarias puede decirse que casi todo sigue igual o que las variaciones apenas se notaron. No ganó la abstención, pese a que la irrupción de los acampados en la segunda semana de la campaña fue un estimulante a quienes, indecisos o no, tenían la intención de no pasar por las urnas.

En la Comunidad Autónoma, la abstención se elevó al 37,30%, un 1,28% menos que en la convocatoria de 2007. Luego hay que referirse a los votos nulos y en blanco, para interpretar algunos matices. Así, se contabilizaron 22.245 votos nulos (2,36%), un 1,70% más que hace cuatro años. Y hubo 20.813 votos en blanco (2,21%), un 0,81% más que 2007.

Dando por sobreentendido que nulos y blancos no quisieron votar candidaturas, su suma es del 4,57% que, descontado el mismo concepto de los anteriores comicios, queda en 2,57% y restado del total relativo de votantes de ambas convocatorias (1,30%) hace que el incremento real de sufragios nulos y en blanco el pasado 22M haya sido del 3,27%.

Con permiso de los sociólogos y expertos en estadística electoral que deberán seguir aplicándose en análisis que justifiquen esta evolución, las fluctuaciones no son significativas, lo que tampoco debe ser admitido como un triunfo de los partidos políticos que saben de deserciones y han comprobado cómo se multiplicaban, desde muy distintos ángulos y casi a la desesperada, las apelaciones a la participación en la jornada electoral.

En cualquier caso, estos comportamientos del electorado que dejan una aritmética tan peculiar y tan respetable subrayan la doble necesidad de revisar el sistema electoral para que las proporcionalidades sean más justas o equitativas; y de robustecer una cultura de pactos políticos, inevitable para propiciar la gobernabilidad de las instituciones y proporcionar estabilidad a las mismas… porque así lo ha determinado el pueblo.
Que esa cultura choque con imponderables, desde la contraposición ideológica a las pugnas tribales y familiares, desde las ansias de poder a los deseos de revancha, desde la salvación de personalismos a la cristalización de otros intereses políticos, que choque, decíamos, es lógico e inevitable. Alcanzar la cuadratura del círculo en esta materia sí que es imposible. Sólo en la tolerancia, en la generosidad y en la visión de futuro están las claves de su madurez, decisiva, al menos, para no oscurecer aún más el horizonte.

sábado, 4 de junio de 2011

EL RETO DEL CONSORCIO


En pleno tránsito hacia el noveno mandato municipalista -con toda cordialidad: a ver si se maneja definitivamente bien ese concepto, el de mandato, y se deja de aplicar legislatura a los ciclos de los ayuntamientos- y cuando los resultados electorales del pasado 22M abrumaron la incertidumbre que pesa sobre una ciudad anquilosada, en la que predominan la inestabilidad y crispación política, en pleno tránsito, decíamos, se registra una reunión de la Junta Rectora de Consorcio para la Rehabilitación del Puerto de la Cruz que fue concebido para revitalizar un municipio en sus vertientes urbanística y turística.

A él nos hemos referido como el último tren, como la última oportunidad para salir del marasmo. La participación de las administraciones públicas y la provisión de recursos son, sobre el papel, una válvula de seguridad con la que trabajar sin demora pero con realismo, sin saltos en el vacío, sin improvisaciones, con un mínimo de planificación y con evidentes propósitos de superar aquellas trabas que se han enquistado hasta multiplicar el escepticismo y la decepción, sobre todo en la ciudadanía.

El presupuesto para el presente año asciende a ocho millones de euros. Aprobarlo en el mes de junio parece tardío pero ya conocen algunas de las circunstancias que concurren en la puesta en marcha del Consorcio. El sector turístico -siempre expectante pero que debe invertir su tradicional pasividad- también aguardaba los primeros resultados pues cualquier intento de revalorizar su oferta pasa por presentar un producto distinto, más actualizado y con innovaciones capaces de captar segmentos de mercado.

La Junta Rectora del Consorcio, según informaciones periodísticas, aprobó quince propuestas de actuaciones a ejecutar en lo que resta de año, entre las que se encuentran la rehabilitación y acondicionamiento del castillo San Felipe y su entorno; la regeneración y mejora del paseo de Los Cipreses y nuevo mirador de La Paz; la remodelación del parque San Francisco; el complejo deportivo de San Felipe; la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la Casa Amarilla con la calificación para uso dotacional del sitio histórico y su entorno y reconstrucción del inmueble; la ordenación urbanística pormenorizada del ámbito del parque marítimo; el desarrollo de la estación de guaguas; los aparcamientos subterráneos en la plaza de la Constitución y Punta Brava; el reacondicionamiento de la carretera del Este y mejora del paseo San Telmo, entre otras.

Como es fácil comprobar, de muchas de estas actuaciones se viene hablando desde hace años. De ahí que, al comprobar los escasos avances, la gente haya aumentado su escepticismo. Demasiada lentitud. Es verdad que el Puerto de la Cruz, históricamente y salvo excepciones, como Playa Jardín, no ha tenido mucha suerte con las obras públicas pero eso tiene que empezar a dejarse de ser una mera disculpa. Sólo el tesón y la continuidad posibilitarán la culminación de aquellas iniciativas orientadas a una nueva realidad urbana y a un enriquecimiento del producto turístico. Se trata de hacerlo más competitivo.

El Consorcio, por otro lado, tiene que funcionar con recíproca lealtad de las administraciones cuyos representantes se sientan en su mesa. Hay que expresarlo en términos de deseo: ojalá que las diferencias políticas no sean un obstáculo. Está en juego la supervivencia de un destino turístico. Tiene mucho trabajo y es todo un reto el que está planteado para sus responsables, luego se trata de que la población perciba la eficacia y que es factible, sí, el principio de cooperación interadministrativa.

Quienes lo hemos defendido desde hace años, sin que hubiera muchos respaldos por cierto, ahora sólo tendremos que congratularnos al palpar los resultados.



jueves, 2 de junio de 2011

ITALIA, FIN DE CICLO

A Berlusconi también le han castigado los electores, por resumir en el adverbio de modo las similitudes que pueden encontrarse con el revés sufrido por el socialismo español, interpretado, no sólo por analistas sino por numerosos militantes, como una respuesta desfavorable a las medidas contracrisis puestas en marcha por José Luis Rodríguez Zapatero. Otros gobernantes de la Unión Europea, incluidos Sarkozy y Merkel, recibieron también varapalos electorales en elecciones regionales o cantonales.
Pero en el caso del primer ministro italiano concurren otras circunstancias. Quizá el pueblo italiano, tan tolerante, tan permisivo, se haya cansado de un comportamiento impropio de un gobernante proclive a los escándalos que ha ido timoneando en medio de un progresivo desprestigio y ante una creciente pérdida de credibilidad.
Cierto que las peculiaridades de la política italiana proporcionan unos tintes grotescos a los que nos hemos acostumbrado desde hace años pero… todo tiene un límite y ese es el que los electores acaban de poner a Silvio Berlusconi, derrotado con estrépito en Milán y Nápoles. Un auténtico descalabro de imprevisibles consecuencias pues sabidas son las dificultades de relación personal y política con el jefe de la Liga Norte, Umberto Bossi, su aliado político y el más firme sostén cuando han arreciado las sucesivas crisis que envuelven a Il Cavaliere.
El desgaste de Berlusconi es notable. Ni sus delirantes afirmaciones sobre el triunfo de la coalición centroizquierdista ni las predicciones catastrofistas amainaron el descontento ciudadano. Los electores de importantes ciudades italianas se han cansado, han dicho basta y su pronunciamiento cabe interpretarlo no sólo como un castigo sino como un fin de ciclo.
Eso sí: fin de ciclo a la italiana.

miércoles, 1 de junio de 2011

LUCES ROJAS

“Hay muchas luces rojas de racismo y xenofobia encendidas en Europa”, ha declarado en Las Palmas de Gran Canaria Alvaro Gil Robles, ex defensor del Pueblo y ex Comisario de derechos Humanos del Consejo Europeo. O sea, se constata que la incertidumbre se acrecienta y que la inquietud se agrava: cuando observadores con experiencia como Gil Robles hacen estas afirmaciones es que los temores, con los brotes consagrados en las urnas de distintos países, son fundamentados.
¿Corre peligro Europa? Pues aunque la pregunta parezca bruta o exagerada, hay elementos suficientes para una respuesta afirmativa. Entre esos elementos, la falta de un liderazgo potente y respetable (no personal sino el que correspondería a la Comisión Europea) que frene los movimientos unilaterales de países que cuyos gobiernos buscan respuestas para salvarse sin reparar en que ponen en peligro la unidad y los cimientos mismos de la Unión Europea.
El propio Gil Robles habla de un progresivo debilitamiento de la Europa económica, política y social lo que, en esencia, significa que han entrado en crisis los grandes valores colectivos democráticos de la construcción europea.
En Austria, Holanda, Dinamarca, Finlandia, en la Francia lepenista o la Italia permisiva donde resurgen ciertas actitudes autoritarias, se encienden esas luces anunciadoras de fenómenos sociales que cuestionan no ya el espíritu europeísta sino las bases mismas de la convivencia.
Agresividad, incitación a la violencia, radicalización… Todo eso -he ahí lo preocupante- por la legitimidad de las urnas.
No echemos en saco roto apreciaciones como éstas pues formamos parte de la Unión y esta vez no caben posturas complacientes de verlas venir, de descansar responsabilidades en terceros y ya nos alinearemos.
Las luces rojas advierten. Y hay que posicionarse.