viernes, 10 de junio de 2022

Una sociedad menos adormilada

 

El promotor y empresario turístico tinerfeño José Fernando Cabrera se quejó en la última sesión del colectivo profesional al que pertenece, Calínico, del papel demasiado pasivo de la sociedad civil a la hora de participar e impulsar en el desarrollo de los grandes proyectos y de las grandes cuestiones que la conciernen. Casi siempre fue así: ir a remolque generó incluso algunos complejos y alimentó estados de ánimo que se fueron contagiando. Cierto que cuando llegaba el Carnaval y otras causas de divertimento popular parecía que menguaba la pasividad y el empeño recuperaba aliento. Después de la pandemia así se ha confirmado.

En su visión personal del futuro del turismo y de la isla, Cabrera cree que hay que tomarse en serio materias como la sostenibilidad y duda de la viabilidad de planes como el que se fragüa para Canarias para 2025 pues con razón advierte que “sin presupuesto, se convierte en papel mojado”. Lo peor es que sigue creciendo un cierto fantasma de inseguridad jurídica, por lo que se ahuyenta la inversión.

Cabrera quiso acreditar con ejemplos de mayor o menor actualidad que podrían tener un impulso de otra modulación. Cita el caos de las carreteras tinerfeñas, la fragilidad del sistema eléctrico y el elevado precio del agua. Entiende que el futuro puerto de Fonsalía es una auténtica necesidad –a la vuelta, desde la autopista vimos el cemento desnudo del puerto de Granadilla, flotando sobre el Atlántico como una infraestructura fantasmagórica e inservible: algo habrá que explicar-- y que el tren al sur es imprescindible. Tras preguntarse por qué no se terminan los hospitales, alude a las residencias de mayores como expresiones claras de pasividad ante el progresivo envejecimiento de la sociedad insular y la consecuente dependencia.

Planteó el que, en teoría, debe ser uno de los grandes debates a corto y medio plazo: la utilización del gas para sustituir al fuel oil, mucho más contaminante. Y como telón de fondo, la gran contradicción: ¿por qué se propugna las energías renovables y luego se ponen trabas o dificultades a su instalación?, se preguntó José Fernando Cabrera.

Es incrédulo o escéptico con los Fondos Next Generation (Unión Europea), “una oportunidad que nos tememos se va a perder”. Ya se palpa: hay carencia de planificación adecuada que consigne las actuaciones precisas y adecuadas, sin duplicidades ni inutilidades. Su denuncia estriba en que a lo largo de los últimos veinticinco años, en el sur tinerfeño no se ha hecho nada “salvo la construcción del invisible Magma” (y el aludido puerto de Granadilla, añadimos nosotros). En el norte, aunque aparentemente se haya invertido más, se debe a la actuación del Consorcio Urbanístico de Rehabilitación Turística cuya creación y puesta en marcha atribuyó a la patronal hotelera, Ashotel.

Fue valiente José Fernando Cabrera al sugerir que es necesario resolver la financiación de las grandes patronales. “Si no queremos que dependan de la Administración, tenemos que sostenerlas los empresarios”, llegó a vaticinar. Cree que las posibilidades de relanzamiento de destinos como Puerto de la Cruz, Los Gigantes y Playa de La Arena son factibles, “pero dependerá de compromisos, público-privados, liderazgos y capacidad inversora”. Más pesimista con Ten Bel, cree que ya es hora de una intervención del Cabildo Insular. “Destruida la parte alojativa, hay que explorar la conversión en residencial, fórmula ideal para el programa vacacional”, señaló el empresario y promotor que es partidario de apoyar a instituciones y alcaldes que acrediten, con seriedad y pruebas, disponer de planes y proyectos viables y poco complejos.

La cuestión es si la sociedad civil va a estar menos pasiva o menos indolente o menos adormilada. Difícil, difícil.


jueves, 9 de junio de 2022

ATAQUES ARMADOS A CENTROS EDUCATIVOS

 

La asociación Inter Press Service (IPS), dedicada al periodismo y comunicación para el cambio global, acaba de publicar una escalofriante informe de la Coalición Global para proteger la Educación de ataques (en inglés, GCPEA), que se resume en que más de nueve mil estudiantes, docentes y académicos sufrieron daños o murieron en unos cinco mil ataques contra la educación durante conflictos armados en los últimos dos años.

Su directora ejecutiva,Diya Nijhowne, una coalición adherida a la organización Human Right Watch,ha declarado que “es fundamental que los gobiernos y los grupos armados cesen los ataques la educación y dejen de usar escuelas y universidades con fines militares”.Es la otra cara de la guerra, de cualquier guerra en la que no se respete lo elemental,la vida, pero también todo lo material que significa dañar dotaciones y recursos hasta ocasionar pérdidas que quizás nunca se van reponer o reparar. Los ataques sobre los centros educativos, en efecto, tienen un efecto especialmente devastador. La investigación determinó que la cantidad de ataques a la educación y el uso militar de escuelas aumentó en un tercio de 2019 a 2020, y se mantuvo en este nivel elevado en 2021, aun cuando las escuelas y universidades de todo el mundo estuvieron cerradas por largos períodos durante la pandemia por covid. Aumentaron los ataques sobre profesores, estudiantes e instalaciones por los conflictos en Burkina Faso, Colombia, Etiopía, Malí, Myanmar y Nigeria, surgieron en Azerbaiyán y Mozambique, y disminuyeron en Siria, Sudán del Sur y Yemen. Los ataques se han intensificado en lo que va de 2022, pues más de mil escuelas y universidades resultaron dañadas en Ucrania desde el 24 de febrero, cuando fuerzas rusas invadieron ese país, según el Ministerio de Educación y Ciencias y organizaciones civiles ucranianas.

Las cifras espantan si nos ponemos a reflexionar sobre las consecuencias, máxime si se tiene en cuenta que las embestidas involucran a fuerzas armadas y grupos armados no estatales que atacan con explosivos o incendian escuelas y universidades, y que matan, hieren, violan, secuestran, arrestan arbitrariamente y reclutan a estudiantes y educadores en las instituciones educativas o cerca de ellas en períodos de conflicto armado. Además de las muertes y lesiones que causan estos ataques, las escuelas destruidas y ocupadas frustran el aprendizaje, a veces de manera permanente, y tienen consecuencias sociales y económicas a largo plazo.

El informe consigna los dramáticos casos registrados en Afganistán, Palestina, República Democrática de Congo y Mali. El uso militar de escuelas y universidades por fuerzas armadas y grupos armados no estatales se incrementó en más del doble en 2020 y 2021, en comparación con el bienio precedente –en Myanmar, más de doscientos casos-, empleándose las instalaciones educativas como cuarteles, centros de detención o para operaciones militares. Las armas explosivas, que se utilizaron en una quinta parte de todos los ataques a la educación registrados en el estudio, tuvieron efectos especialmente devastadores e hirieron o mataron a una enorme cantidad de estudiantes y educadores, y dañaron miles de escuelas y universidades. Los ataques dirigidos específicamente contra los estudiantes y educadores también fueron generalizados. En Nigeria, por ejemplo, más de mil estudiantes o educadores habrían sido secuestrados, heridos o asesinados, al menos un tercio de ellos mujeres y niñas. Hubo casos también en Burkina Faso, Camerún, Colombia, Palestina y Somalia. Grupos armados o fuerzas armadas atacaron asimismo escuelas para reclutar a niños y niñas, en Colombia, la República Democrática del Congo, Malí y Yemen, mientras que fuerzas armadas, de seguridad u otros grupos serían responsables de hechos de violencia sexual en escuelas y universidades, por lo menos en siete países.

Acabemos con cifras. Por ejemplo, profesores, estudiantes y trabajadores de escuelas fueron directamente alcanzados en trescientos veinte incidentes registrados, y al menos quinientos cincuenta resultaron muertos o heridos y mil cuatrocientos cincuenta fueron detenidos o condenados tras los ataques. Y luego, la pandemia, que no desaceleró los ataques a la educación en tanto que algunas violaciones se hicieron más generalizadas en 2020 y 2021.

Reflexionemos. Es terrible. Sin escuelas ni colegios ni universidades. ¿Pueden los países avanzar así? ¿Puede la Humanidad sobrevivir?



miércoles, 8 de junio de 2022

Tratamiento y gestión de los residuos

 

Hubo un tiempo en el que las reuniones, más o menos periódicas, entre representantes del Ayuntamiento y agentes sociales del Puerto de la Cruz, para tratar cualquier asunto pero principalmente los de ámbito turístico, tenían como factor preponderante la limpieza pública, la calidad de los servicios de recogida de residuos y todo lo que la rodeaba. Casi no había otras quejas.

Ahora el debate es otro. O, por lo menos, se enfoca de distinta manera. El Consorcio Urbanístico para la Rehabilitación Turística de Puerto de la Cruz, que cuenta con la participación del Cabildo de Tenerife, Gobierno de Canarias y Ayuntamiento portuense, ha mantenido recientemente un encuentro con profesionales hoteleros, de restauración y catering, para informarles sobre la nueva Ley de Gestión de Residuos y Economía Circular e impulsar acciones entre el sector público y privado que mejoren el tratamiento de residuos en el municipio. Casi treinta profesionales recibieron información sobre esta norma y su aplicación: se trata de cómo se debe afrontar la gestión sostenible de los biorresiduos generados en la ciudad turística.

El consejero de Desarrollo Sostenible y Lucha contra el cambio climático del Cabildo de Tenerife, Javier Rodríguez Medina, destacó durante la sesión que “la información es fundamental para conseguir los objetivos de sostenibilidad. Por ello son muy importantes citas como esta en la que, de primera mano, se solucionen dudas y se propongan alternativas y soluciones”. El consejero, además recordó que “recientemente se ha aprobado la ley nacional sobre residuos y suelos contaminados, un documento fundamental al que, desde todos los sectores productivos tendrán que mirar, porque la gestión de los residuos no puede seguir siendo igual que hace cuarenta años”.

La concejala de Bienestar Comunitario, Acción Educativa y Prácticas Saludables, Flora Perera; el gerente del Consorcio Urbanístico, Fermín García; y la gerente de la concesionaria del servicio de recogida de residuos de Puerto de la Cruz, UTE SUFI-TARAJAL, María José Baute, participaron también en este encuentro, en el que Flora Perera, dio las claves de los procesos administrativos que se realizan en el municipio para adaptarse a la nueva ley de residuos, que conlleva el trabajo conjunto de distintas áreas municipales y también del sector privado.

Esperemos que en ese trabajo exista también un apartado dedicado a la sensibilización ciudadana. Porque es muy necesaria una respuesta cívica que suplemente la acción que se acometa desde las administraciones. No vale solo con aceptar sin más la prestación del servicio sino de contribuir activamente a facilitarla para que luzca y todos salgamos ganando. Ese es el espíritu de la ley. Por poner un ejemplo, de poco sirven los horarios que avisen del tiempo de recogida si no se respetan.

El gerente del Consorcio, Fermín García, aclaró que “aunque son muchos los aspectos que recoge la nueva Ley de Residuos, existe uno que afecta principalmente al sector empresarial, como es la obligación de separación de los denominados ahora como biorresiduos, llamados comúnmente residuos orgánicos. Dentro de este contexto, son diversos los detalles que resultaba necesario abordar con el sector para seguir impulsando un destino turístico más sostenible, algo en lo que viene trabajando el Consorcio Urbanístico y el ayuntamiento”.

El encuentro, enmarcado en el Programa de Impulso de la Calidad en el que participan el consistorio y la organización empresarial Ashotel, ha de servir para que el sector turístico portuense sea sensible y se acerque a la excelencia en el tratamiento de los residuos. La gestión, por tanto, importa mucho y todos estamos obligados a mejorarla.



martes, 7 de junio de 2022

CINCUENTA AÑOS DE HORA 25

 

Principios de los años 70 del pasado siglo. Ya colaborábamos en Radio Popular de Tenerife pero, alertados por otros estudiantes que preferían la radio como acompañante, descubrimos un espacio atrayente que, además, incluía la figura emergente de José María García que iba imponiendo su estilo rompedor de entonces en la información deportiva. Las dificultades para sintonizar en nuestra zona hicieron que, a menudo, siguiéramos la emisión a través de Radio Club Tenerife (SER) desde los receptores de los coches de algunos amigos. Hasta llegar a la medianoche. Así empezó la relación con Hora 25, el programa que está cumpliendo medio siglo de existencia y en el que llegamos a participar en alguna oportunidad.

Hora 25, bajo la dirección de Manuel Martín Ferrand, había arrancado un 31 de enero de 1972. Según recoge Eduardo Naya, en un artículo en El País, «por aquel entonces solo la SER podía aspirar a plantar cara a Radio Nacional de España (RNE), que contaba con el monopolio de la información. Con el simple planteamiento de que se trataba de “un programa de cuestiones actuales”, Hora 25 pudo dar sus primeros pasos en el mundo informativo sorteando la censura franquista».

Hasta que se convirtió en una referencia de la radio española. Todos escuchábamos el programa. No solo seguíamos a García, también fuimos familiarizándonos con Basilio Rogado, Javier González Ferrari, Luis Rodríguez Olivares, Manuel Campo Vidal, Iñaki Gabilondo y Fermín Bocos, nombres que protagonizaban en las ondas la nueva madera con que se fabricaba la información. Después vinieron Carlos Llamas, Ángeles Barceló y Pepa Bueno. Y la ampliación de la duración del programa que supo como compenetrarse, por cierto, con las jornadas europeas de fútbol y baloncesto. Era la radio de la Transición y de la democracia, la que ofrecía nuevas aristas, la que proporcionaba coberturas impensables y la que producía unos impactos inimaginables.

En alguna ocasión, Gonzalo de la Vega López, que debía ser un coordinador-productor , nos encargó alguna gestión de localización y preparación documentada de algunos invitados o de hechos noticiosos, en la línea editorial del programa.

Desde entonces, en sus distintas etapas, Hora 25 se convirtió en el último acto del día. “No te dormirás sin escuchar primero Hora 25”, se decía habitualmente entre los seguidores o ejercientes del periodismo y los amantes de la radio.

Con el fin de la dictadura llegó la Transición y el programa estuvo al día con algunos de sus directores más conocidos, como Iñaki Gabilondo (1978-1980). Fue también en ese periodo cuando Hora 25 afrontó algunas de las coberturas que han quedado para la historia, como la de la matanza de Atocha de 1977 y el golpe de Estado del 23-F. Este último suceso significó la más larga emisión del programa hasta el momento, que contó además con la presencia de los periodistas Antonio Jiménez y José María García frente al Congreso ocupado por los sublevados del ejército. Actualmente, el espacio conducido por Aimar Bretos es líder en la noche de la radio con más de novecientos mil oyentes, según la última entrega del Estudios General de Medios. Bretos ha dicho que es un programa “que se elige escuchar frente a otras alternativas poderosas de ocio nocturno”.

Nada de la realidad informativa de los últimos cincuenta años ha sido ajeno a Hora 25, que sigue brillando en la constelación radiofónica de nuestros días, compitiendo y esmerándose para dar lustre a la referencia y para acentuar el rigor y la credibilidad, ganados noche a noche durante cincuenta años, ni más ni menos.


lunes, 6 de junio de 2022

Factchequeado

 

Desde Argentina, donde han establecido su base para el denominado Sur Global, nos llega la aparición de una nueva cabecera, Factchequeado, un medio digital de verificación cuya finalidad es aglutinar una comunidad de hispanos y latinos que permita contrarrestar la desinformación en español en Estados Unidos.

Es el fruto de la concertación de maldita.es y Chequeado, una organización que impulsa alianzas con medios en español y en inglés y con firmas de ‘fact-checking’, “para fomentar la escucha a las diversas comunidades y la circulación de contenido verificado en español”.

Factchequeado es, en síntesis, un hub, un dispositivo de red que conecta diferentes nodos de, por ejemplo, una red Ethernet con configuración en estrella. En el modelo de referencia OSI (Open Systems Interconnections), los hubs se clasifican como elementos de la capa 1 que operan en la capa física. Su principal cometido es conectar varios ordenadores entre sí y reenviar inmediatamente los datos recibidos. Los hubs suelen ser de plástico, necesitan una fuente de alimentación externa para funcionar y contiene entre cuatro y dieciséis puertos, es decir, conexiones físicas. Su ancho de banda máximo suele ser de 10/100 Mbit por segundo. El término “hub” procede del inglés y significa “centro” o “nodo”.

Para sintetizar, estamos ante:

  • Una comunidad de personas que quieren contrarrestar la desinformación. A través de WhatsApp y otras plataformas, identifica las demandas de información de las diversas comunidades latinas en Estados Unidos.

  • Una iniciativa colaborativa que impulsa alianzas con medios latinos -grandes y pequeños- y organizaciones de fact-checking para fomentar la producción y circulación de contenido en español.

  • Un espacio de formación en fact-checking y lucha contra la desinformación en español con foco en periodistas hispanos.

  • Un laboratorio de innovación para luchar contra la desinformación que desarrollará nuevos formatos por medio de la experimentación y la exploración de nuevas tecnologías.

Se trata, en fin, de una base de datos para que académicos tengan recursos para investigar y saber más sobre la desinformación en español en Estados Unidos.

La razón de ser de esta iniciativa tiene su razón de ser en que desde hace ya más de tres años se viene observando que las comunidades latinas en Estados Unidos se estaban viendo afectadas por la desinformación y que algunos de los bulos creados en este país viajaban a otros países hispanohablantes como Argentina o España; y también desinformación que empezaba en cualquiera de las dos naciones y llegaba a las comunidades latinas en USA.

Este vacío –según los promotores- se hizo más evidente durante la pandemia de la COVID-19: las comunidades de habla hispana en América son especialmente vulnerables a la desinformación ya que hay poca información verificada en español. Este fenómeno actualmente afecta a 60 millones de hispanos y latinos que viven en Estados Unidos, y para 2030 representarán más del 20% de la población del país. El mundo hispanohablante se vio afectado a nivel global por los mismos bulos, que viajaban en conversaciones privadas a través de WhatsApp, saltando de país en país en chats de familiares emigrados y en grupos de redes sociales conectados por la misma lengua. Algo difícil de regular, ciertamente.

Tanto maldita.es como Chequeado llevan mucho tiempo luchando contra la desinformación en español desde sus propias organizaciones e intentando hacer proyectos colaborativos que escalaran el impacto de lo que hacen cada día. Factchqueado, según su propia versión, es un paso más en esa lucha colaborativa contra la desinformación con la intención, por un lado, de “servir con nuestro conocimiento y nuestra experiencia de estos años a unas comunidades que a día de hoy no tienen a quién acudir cuando les llega algo al móvil y dudan sobre si creérselo o no.”. Añaden que, por otro lado, al trabajar directamente en USA “obligamos a las plataformas y redes sociales a poner el foco en la desinformación en español, que hasta ahora ha estado en un segundo plano que ha generado que las medidas que se vienen aplicando hasta ahora en lenguas que no son el inglés sean menos efectivas y por lo tanto nuestros países y nuestras audiencias se vean negativamente afectadas”.

¿Qué pueden aportar maldita.es y Chequeado? Tanto una como otro comparten una forma innovadora de involucrar a sus audiencias, construyen comunidades proactivas, fomentan el trabajo colaborativo y las redes entre periodistas y desarrollan tecnología cívica. Chequeado tiene una larga trayectoria en la construcción de proyectos periodísticos de involucrando múltiples redacciones tras el éxito de su experiencia Reverso y maldita.es lleva años escuchando las necesidades de sus audiencias y construyendo una comunidad involucrada en la lucha contra la desinformación. Según Laura Zommer, directora ejecutiva y periodística de Chequeado y cofundadora de Factchequeado, “el periodismo es un servicio de interés público y que hoy es colaborativo o no es. Debido a la falta de información verificada en español en Estados Unidos, el aporte de Factchequeado será unir esfuerzos dispersos, ayudar a entender mejor cómo circula la desinformación en español y escuchar y trabajar con las comunidades latinas para que puedan reconocer si los contenidos que reciben y comparten son veraces o falsos".

Por otra parfte, en palabras de Clara Jiménez Cruz, CEO y cofundadora de maldita.es y Factchequeado: “A lo largo de los años, nuestras organizaciones han invertido mucho tiempo y recursos en entender a sus comunidades y en innovación de formatos y herramientas para llegar mejor al público hispanohablante. Factchequeado se construye a partir de esas experiencias y aprendizajes, siendo conscientes de los errores que ya hemos cometido y de las fortalezas que sabemos que funcionan en España y América Latina y que creemos que pueden hacerlo también en las comunidades latinas e hispanas de Estados Unidos”.

Google News Initiative apoya este proyecto a cuyos contenidos se puede acceder en info@factchequeado.com

domingo, 5 de junio de 2022

RUBÉN LÓPEZ GARCÍA, EL SABIO MODESTO Y SOBRIO

 

Rubén era el último de los hermanos López García vivos. Su biografía es la de un sabio, la de un hombre de ciencia, por tanto cabal y juicioso, que cada verano venía a su Puerto de la Cruz natal para disfrutar, entre otras cosas, leyendo en la plaza del Charco frente a la ñamera que cantara como nadie María Rosa Alonso.

Era licenciado en Ciencias Biológicas (1963) y doctor en Ciencias por la Universidad Complutense de Madrid (1967). Profesor de investigación desde 1989. Ejerció como profesor ayudante de Fisiología Vegetal de la misma universidad y también como ‘Vissiting Associated Profesor’ en la Universidad Rockefeller de Nueva York (USA), becario en el Instituto Superior de Sanidad de Roma (Italia) y en la Universidad Agrícola de Wageningen (Holanda). Hizo cursos de especialización en la Fundación Gulbenkian de Oeiras (Portugal) y en el Instituto Pasteur de París (Francia). Fue director de cursos de doctorado en Barcelona y Madrid. Fue también vicepresidente de la Asociación de Personal Investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).Jefe de laboratorio de Genética Bacteriana, donde trabajó en el denominado Streptococcus pneumoniae (neumococo) y sus bacteriófagos, en particular, en la organización estructural y el papel de las enzima líticas y de los bacteriófagos en la virulencia de neumococo y el genética de la cápsula de este importante patógeno humano.

Publicó casi doscientos trabajos científicos en revistas nacionales y extranjeras y es coautor de más de ciento sesenta comunicaciones en numerosos congresos. Coeditor de tres libros y director de seis tesis doctorales. Conferenciante en Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia y otros países. Fue colaborador de los eminentes Severo Ochoa y Santiago Grisolía. Miembro de más de cincuenta tribunales de doctorado en universidades españolas y de otros países.

Fue el primer editor-coordinador de la revista Microbiología, editada por la Sociedad Española y vocal de la Sociedad Española de Quimioterapia, desde su fundación en 1987 hasta 2006. Fue en enero de este año cuando se jubiló. Aunque ya se sabe que los hombres de ciencia no se jubilan nunca.

Sus amigos portuenses recuerdan las visitas que hacían a su domicilio durante la enfermedad que padeció en los años cincuenta del pasado siglo. Y cuando le despidieron (Martín Bravo, Peri González y Manolo Torres) antes de marchar a Madrid. Pero siempre volvía en agosto, a disfrutar de la quietud de la urbanización La Paz y del ambiente de la plaza y del refugio pesquero, como cualquier otro portuense.

En 1984, pregonó las Fiestas de Julio de 1984. Durante sus estancias en el Puerto, aprovechaba para publicar, más de veinte trabajos de divulgación científica en los periódicos Diario de Avisos y El Día. En 1990 le fue entregada la Medalla de Oro del Centro de Iniciativas y Turismo (CIT). Disfrutaba, junto a Conchita Ronda, su esposa, otra científica muy valiosa; y su sobrino, el doctor Nicolás López Rodríguez, en el Lago y paseando por las calles de su antiguo barrio, donde quedaron, por cierto, las esencias de su madridismo, esparcidas a lo largo de su vida en nostálgicas y evocadoras conversaciones. Un socialdemócrata humanista, cuando alguien le saludaba e interrumpía sus lecturas frente a la ñamera, era correspondido con sus doctas y sustantivas apreciaciones.

Un sabio portuense, en fin, modesto y sobrio, fallecido en Madrid el pasado viernes. La ciudad quizás –o sin quizás- no haya reconocido ni sus méritos ni su contribución a la ciencia y la investigación. Es hora de reflexionarlo.



sábado, 4 de junio de 2022

UNA PRESENTACIÓN DE LUJO

 

La profesora Margarita Rodríguez Espinosa hizo una primorosa presentación de la última novela de Juan Cruz Ruiz, Mil doscientos pasos (Alfaguara), prolongando la relación del autor con el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), donde ha ido fraguándose una sucesión de palabras y reflexiones encadenadas que hacen del amor por la literatura y el periodismo un hecho permanentemente sugerente, en el que siempre hay algo por recordar y por descubrir. Si a ello se le añade la presencia, vía digital, de la joven escritora Saray Encinoso, que protagoniza el salto y la visión generacional, con el esfuerzo técnico de Alex Amador para que el diálogo fluyera en condiciones que mantuvieron el interés sin alteraciones todo el tiempo, quedó un acto de los que se recuerdan siempre, con sabor a letras bien hilvanadas.

Rodríguez Espinosa empezó aludiendo un tiempo de vacío cultural en la ciudad. Allí estaban el IEHC y el colegio de segunda enseñanza Gran Poder de Dios para intentar superar la situación. “Se daba la circunstancia --evocó Margarita-- de que la profesora de Literatura del colegio era la secretaria del Instituto. En la secretaría impartía sus clases y ponía a disposición de sus alumnos la biblioteca. Juan conserva el recuerdo de los primeros libros que se llevó en préstamo, los de Julio Verne, los de Dickens, uno del padre Coloma..., y ha mantenido viva y cálida su relación con esta institución desde aquellos años, desde poco después, cuando figura como miembro de las primeras promociones de la Sección de Estudiantes del Instituto, y hasta la actualidad. Aquí ha hecho presentaciones de libros, incluidos los suyos propios, ha dado charlas y conferencias, ha organizado encuentros y hasta celebró un cumpleaños en un emotivo acto en el que hizo público su deseo de donar su biblioteca particular a aquel instituto de su infancia, que es este, que trata de corresponderle con afecto y con la gratitud que se merece”.

La presentadora dijo haber descubierto un libro diferente a los otros, “una novela en que la ficción es ficción, lo que parece una redundancia, pero tratándose de la literatura de Juan hay que señalarlo. Eso no quiere decir que esta vez el escritor traicione su uso acostumbrado de la memoria como recurso literario, porque la ficción está edificada con materiales que son recuerdos”.

La profesora Rodríguez Espinosa habló de que estamos ante otra novela de la memoria, “la misma inagotable memoria que atraviesa todos sus libros”. Un libro dedicado A los chicos de mi barrio, ninguno de los cuales sale en esta novela. “Los chicos del barrio de Juan –aclaró la presentadora-- entran a formar parte de la novela, pero el escritor nos ha querido dejar claro desde el principio que los de esta historia van a ser otros, en un barrio recreado para ser escenario de los sucesos de la etapa que ha acotado: la adolescencia, la edad del descubrimiento del mundo adulto y de su crudeza; de los experimentos sexuales, de la curiosidad por el sexo y de la culpa. La edad que él describió una vez tan dura, tan llena de peligros y de competiciones, de agresiones y de burlas y que él ha elegido para narrar lo más oscuro de su memoria: el recuerdo de las sombras del franquismo, de la pobreza de la posguerra y de los niños descalzos”.

Precisó luego que el autor no abandona su universo narrativo ni su mitología. Por eso se reconocen en el texto sucesos, lugares y personajes. Pero “hay poco lugar para el relato de la inocencia, del paraíso perdido. Todo lo describe y lo cuenta el hombre que regresa sesenta años después al barrio que abandonó a los dieciséis años, y trata de recuperar los sonidos de su adolescencia ( el rumor de la platanera, los chicos llamándose a gritos...); el estanque, por una vez limpio de verde y de lagartijas, y los pocos momentos en que había una “felicidad chiquita”: Después de la lluvia, la tierra feliz desprende olor de inocencia”. Pero la felicidad y la inocencia duran poco, como el paso fugaz de Alessandra, el primer amor, aunque las cosas y el amor de la adolescencia no se saben lo que son hasta mucho después.

A este narrador –dijo Margarita Rodríguez-- que fue una vez un chico del barrio, los recuerdos le vienen como suelen hacer ellos, dando vueltas; y con cada vuelta vamos a ir ahondando en los personajes y conociendo mejor los sucesos de aquel tiempo, en un desorden mínimo que permite al propio narrador y a los lectores ir atando cabos hasta llegar al desenlace. La casa, el regreso; todo es un verbo que significa lo mismo: vivir, haber vivido, recordar. Esa es la materia de la poesía".

El pasado viene como la bruma y él, abrumado por los recuerdos, se encuentra “diciendo hacia adentro lo que es al fin el resumen de una vida que he venido -dice- a recitar aquí y ante nadie”; sin atreverse a dar los mil doscientos pasos que lo separan de aquella pared de los versos, apoyado en el muro, el Muro con mayúscula, donde los chicos paraban siempre, y ocasional mentidero para los hombres. Las mujeres pocas veces salían a hablar a las puertas de las casas.

La presentadora aludió a la maledicencia como otra clave de la historia, con los vaivenes de los recuerdos y mientras se desvelan los secretos. Señaló que “la calumnia entonces formaba parte de lo cotidiano. Decide el destino de los personajes de manera gratuita, sucia, despiadada y asesina. Las mentiras maliciosas se escuchaban en todas partes, era imposible escapar. Hasta los chicos las practican, aprendidas de los mayores, de los hombres, las peores malas lenguas”.

La calumnia y la burla eran tan habituales como inevitables”, apostilló. Y para contarlas, el autor rescata palabras que teníamos perdidas, como monifato, singuango, sorullo o sarasa, o la misteriosa cariante usada como cobarde, que, que yo sepa, solo aparece en un diccionario, el Diferencial del Español de Canarias de Dolores Corbella, Cristóbal Corrales y Maria de los Ángeles Álvarez, con el significado de “vaso de vino”, con lo que se le da un giro surrealista al insulto. Son las palabras que, junto a otras más inocuas, como malimpriadito, disbruzada o cambado, casi todos portuguesismos, por culpa del uso estandarizado del idioma, habíamos extraviado, pero no olvidado. Y aquel “más nada” , que, igual que el “más nunca”, nos corregían en la escuela: se dice “nada más”; no sé por qué, que había en contra del portugués mais nada.

En fin, una brillante y lucida presentación de este nuevo libro de Cruz, Mil doscientos pasos, en cuya página de dedicatoria aparecen también su maestro, Domingo Pérez Minik; y su amigo, el doctor Rafael Cobiella. “A ellos les hubiera gustado mucho esta novela sobre la amistad y contra la calumnia”, concluyó.

(Y a Rubens López García, biólogo, un sabio portuense, fallecido ayer en Madrid y del que escribiremos mañana).


viernes, 3 de junio de 2022

Atípica bendición

 

Qué ganas de meterse en jardines estériles o infecundos, qué reprobable afán de comprometer y desprestigiar a la institución que se representa por una gloria (?) efímera al cabo de la cual habrá inevitables consecuencias lesivas y negativas, sobre todo para una hoja de servicios. Qué manera tan tosca y chabacana de ignorar el principio de subordinación al poder civil.

Es lo que ha ocurrido con el capitán jefe de la unidad que intervino en un acto religioso en Cuelgamuros (Valle de los Caídos). Se trata de una unidad militar del Batallón Ligero Protegido ‘Uad-Ras II’, miembros del Regimiento de Infantería ‘Asturias’ 31 (RI 31), una unidad encuadrada en la Brigada de Infantería ‘Guadarrama XII’, ubicados en la base militar de ‘El Goloso’, en Colmenar Viejo (Madrid). Reaccionó con prontitud el Ministerio de Defensa, antes incluso de que llegaran las primeras preguntas al Congreso de los Diputados para tratar de esclarecer los hechos, de manera que tras iniciarse una investigación con el fin de depurar responsabilidades, le fue abierto un expediente al capitán, que ha cesado en sus funciones.

En fotos e imágenes –luego la premeditación es evidente- se ve a miembros de la unidad bendiciendo el banderín de la compañía. Fuentes del Ejército de Tierra, según se ha publicado, han explicado que se trataba de “una actividad no autorizada que fue realizada durante una marcha programada”, por lo que se procedió a abrir la correspondiente investigación. En este sentido, y a la espera de que la ministra de Defensa ofrezca las explicaciones pertinentes, se ha sabido que los militares accedieron a la explanada de la basílica tras haber penetrado previamente en el terreno de Cuelgamuros por algún punto de los pinares que rodean el lugar. Por ello, algunas publicaciones referidas al hecho, excluyen que el destacamento castrense entrase por la entrada principal que da acceso al Valle, ya que la actividad se realizó sin conocimiento de Patrimonio Nacional ni de la comunidad benedictina.

En tanto aparecen los informes y las conclusiones de las investigaciones, el episodio no puede pasar inadvertido ni despachado sin más. El Ejército es una institución muy seria donde no caben estos comportamientos por muy inusuales que resulten. La jerarquía y la escala de mando –aunque parezcan inocentes y nobles los móviles de una bendición religiosa-- deben ser tenidas en cuenta. Cada cosa, en su momento y en su lugar. Las circunstancias, incluidas las que concurren en torno al lugar de los hechos, exigen algo más que unas simples disculpas. El Ejército no está para pequeñeces aunque con ellas empiecen otras iniciativas.


jueves, 2 de junio de 2022

El desempleo sigue bajando

 

Bien. Ahí tenemos los datos del desempleo para desayunar. El número de parados ha bajado de los tres millones por primera vez desde noviembre de 2008. Así lo ratifican los datos registrados en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, que cifran en dos millones novecientas veintidós mil novecientas noventa y una personas desempleadas al cierre del mes de mayo. Por muy tópica que sea la frase, que siga la racha.


Según fuentes del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, el número de parados se ha reducido en noventa y nueve mil quinientas doce personas -correspondiente a un 3,29 % menos- a nivel mensual, dejando la cifra total por debajo de niveles registrados en el arranque de la pasada crisis económica. En tasa interanual, el número de desempleados se reduce en ochocientas cincuenta y ocho mil doscientas cincuenta y nueve personas, un 22,7 % menos, hasta tocar el nivel más bajo desde hace más de trece años. Trabajo celebra estos datos a pesar del contexto de incertidumbre internacional por la guerra de Ucrania.


La evolución del empleo en el mes de mayo es positiva incluso para los sectores tradicionalmente afectados, especialmente en el caso del paro juvenil. Según los datos oficiales, el número de parados menores de 25 años toca mínimos históricos, nunca antes vistos, en los ciento noventa y nueve mil novecientos veinte desempleados desempleados,un 38,1 % menos frente al año anterior. A nivel mensual, se reduce en veintiún mil novecientos setenta y tres jóvenes parados, un 9,9% menos respecto a abril.

El paro cae en todas las comunidades autónomas y en todos los sectores y con Servicios a la cabeza. En concreto, este sector registra sesenta y cuatro mil doscientos treinta parados menos, un 3,02 %; y le sigue la Construcción, la Agricultura y la Industria. Por comunidades, las regiones puramente turísticas como Baleares, Canarias y Catalunya presentan las mejores cifras, con una caída del 52 %, 30 % y 28 % respectivamente frente a mayo de 2021.


Estos datos entrañan que se ha obtenido un nuevo récord de contratos indefinidos. En efecto,además de la caída del paro hasta niveles de 2008 las cifras de Trabajo desvelan una nueva muestra de la creación de empleo de calidad, con la contratación indefinidda también en máximos de la serie histórica. En el mes de mayo se han firmado un total de un millón seiscientos quinientos noventa y cinco contratos, un 6,17 % más que el mismo mes del año pasado, de los que setecientos treinta mil cuatrocientos veintisiete son de carácter indefinido, récord desde que hay registros.


En fin, es probable que más de uno esté agradeciendo al diputado Casero aquel error en la votación de la Ley de reforma laboral. ¿Se acuerdan?

miércoles, 1 de junio de 2022

RECURSOS PARA LA FORMACIÓN

 

Ahora que aparece un déficit de camareros, por ejemplo, salta a un primer plano la formación en el sector turístico. En pleno proceso de recuperación de una crisis que lo golpeó, principalmente con destrucción de empleo, hay que poner el foco nuevamente en la formación profesional para poder moverse con mejor bagaje en el mercado laboral.

Ha reaccionado con prontitud el Gobierno de Canarias, más allá de la carencia señalada, y ha expuesto a las confederaciones empresariales las dos convocatorias que están en vigor para programas con compromisos de contratación por importe de ocho millones de euros hasta el próximo año y para la denominada ‘cualificación a la carta’, dotado con otros siete millones de euros. Se trata, pues, de modificar los planes de las subvenciones para formación. Difícilmente, es cierto, podrán encontrarse antecedentes de tanto dinero público en forma de ayudas directas.

La iniciativa del Servicio Canario de Empleo trata de favorecer la presentación del sector empresarial a las convocatorias vigentes de subvenciones públicas para la necesaria adaptación del mercado laboral. El viceconsejero de Empleo del Gobierno autónomo, Gustavo Santana, señaló que la convocatoria se alinea con las estrategias autonómicas de crecimiento económico, diversificación productiva y mejora formativa, las cuales se desarrollan en un momento clave para la digitalización y la sostenibilidad.

Santana, junto a la directora general del Servicio Canario de Empleo (SCE), Dunnia Rodríguez, detallaron a los responsables empresariales las próximas ayudas por valor de ocho millones de euros para programas formativos con compromiso de contratación, al menos, del 40% de las personas desempleadas que completen las diferentes acciones durante 2022 y 2023, una convocatoria abierta por primera vez con carácter plurianual (cuatro millones en cada ejercicio).

La resolución, a la espera de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias (BOC), establece para las empresas y entidades de formación un total de cinco plazos para la presentación de solicitudes en concurrencia competitiva a través de la sede electrónica de la administración: veinte días desde el anuncio en el BOC y del 15 septiembre al 14 de octubre, para el ejercicio de 2022; entre el 20 de enero y el 28 de febrero, del 10 de mayo al 16 de junio, y 15 de septiembre al 16 de octubre, para el ejercicio de 2023.

Asimismo, define como colectivos desempleados con prioridad para las acciones formativas del catálogo de especialidades del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) no conducentes a la obtención de un certificado de profesionalidad, con inclusión obligatoria de materias como inserción laboral, sensibilización medioambiental o igualdad de género, a las personas menores de 30 y mayores de 45 años, paradas y parados de larga duración, ciudadanía con discapacidad o mujeres víctimas de violencia de género, con un compromiso de contratación para el 40 % del alumnado final durante seis meses como mínimo en caso de jornada completa y de nueve meses a tiempo parcial.

Además, Gustavo Santana y Dunnia Rodríguez recordaron a las confederaciones empresariales la anterior convocatoria de otras subvenciones por valor de casi siete millones de euros a empresas, agrupaciones empresariales y entidades sin ánimo de lucro con el objetivo de financiar acciones para la cualificación y recualificación de la población activa (alrededor de doce mil quinientas personas) en sectores estratégicos y transición ecológica.

Enmarcada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, principal estrategia del Gobierno de España para canalizar los fondos destinados por la Unión Europea (UE) a reparar los daños provocados por la crisis de la COVID-19 a través del instrumento Next Generation EU, la convocatoria vigente fijó de plazo hasta el 9 de junio para presentar proyectos de actualización y adquisición de competencias profesionales o la acreditación de capacidades obtenidas a través de la experiencia laboral, un novedoso sistema para la formación a la carta del personal por parte de empresas y entidades sin fines de lucro.

Por último, también en concurrencia competitiva, las nuevas ayudas con cargo al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) establecieron un máximo de doscientos mil euros para empresas (hasta el 33 % del importe total del presupuesto disponible) y entidades sin ánimo de lucro (hasta otro 33 %) o de cuatrocientos mil euros a grupos empresariales (hasta el 33 % restante) para el desarrollo hasta final de 2022 de acciones formativas desde 30 hasta 60 horas en modalidad presencial o mixta (presencial y telemática) entre trabajadoras y trabajadores o personas desempleadas, con preferencia para mujeres, menores de 30 años, mayores de 45, ciudadanía con baja o sin cualificación, con discapacidad y colectivos de difícil inserción o vulnerables como parados y paradas de larga duración.

O sea, que dinero hay. Se trata pues de aprovechar los recursos y facilitar el acceso a la formación. Se diría que no es una opción sino una obligación. Tal como están las cosas.