“Un
líder es aquel que sabe el camino, lo recorre y luego lo muestra”,
dijo en cierta ocasión John C. Maxwell, escritor y conferenciante
estadounidense, de religión protestante, autor de más de ochenta
libros, entre los que sobresalen estos dos títulos, ‘Las veintiuna
leyes irrefutables del liderazgo’ y ‘Las veintiuna cualidades
indispensables de un líder’
Isaac
Hernández Álvarez, autor del libro que presentamos días pasados, ‘Maestro
de sombras. La construcción del liderazgo político’, editado por
Ex
Libric, conoce
muy bien el camino, lo está recorriendo y nos lo muestra tal cual lo
experimenta, al calor de sus conocimientos y de su praxis consultora,
y muy consciente de que el escenario geopolítico actual exige
liderazgos políticos “que marquen la senda de sociedades en las
que se impongan la convivencia, el desarrollo y el progreso”.
La
obra está prologada por Héctor Gómez Hernández, actual embajador
de España ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), en New
York, con un denso currículo en sus espaldas. Escribe Gómez que el
libro hace un claro llamamiento a la acción, a identificar
liderazgos que, proyecten, “desde la enorme responsabilidad que
supone la gestión pública”, la fuerza, la visión y la
contundencia necesarias que “demanda una sociedad castigada por la
confrontación política”.
En
síntesis, las estrategias sobre liderazgo político y la
recopilación de teorías que desmenuzan estas páginas invitan al
análisis y a la reflexión sobre la gestión adecuada del leadership
en
la actualidad.
Sostiene
Gómez que los liderazgos se construyen, se edifican y se manifiestan
en todos los ámbitos con características potenciadoras de
compromiso, ilusión y determinación. Y ofrece su primera receta
para los pilares sobre los que debe pivotar el liderazgo que, a su
vez, deben descansar en los valores eternos de justicia, igualdad y
libertad: la negociación y la búsqueda del acuerdo productivo y
eficaz, atendiendo al interés general por encima del cortoplacismo y
de las consideraciones sesgadas al interés individual o partidista.
En
efecto, para el embajador Gómez “el liderazgo en el tiempo, su
consolidación, su capacidad y su permeabilidad a la sociedad y al
entorno público son algunos de los aspectos clave” que afronta el
autor quien, en su opinión, “profundiza en las graves dificultades
y complejidades que los líderes han asumido en el contexto
internacional y también en los ámbito más cercanos de la
ciudadanía”.
Entonces,
en una época en la que la política es mercadotecnia, donde ya los
sustratos ideológicos son cada vez más tenues, donde importa más
que se llene un recinto y haya profusión de banderas, grímpolas y
pancartas, antes que mensajes potentes o anuncios programáticos
cumplibles y bien fundamentados, esa época cuando la puesta en
escena es lo que primordialmente interesa, requiere de aportaciones
como esta obra para entender mejor el por qué de las cosas o cómo
nos desenvolvemos.
En
otras palabras, la política de nuestros días necesita de visiones y
estudios como el que nos ocupa para intentar rehabilitar o recuperar
el interés por esa política que –dejemos las causas para otra
ocasión- parece haber entrado en picado, con un desapego galopante
que no se mitiga con eslóganes, frases hechas ni ocurrencias. Se
debe intentar, en todo caso, con estudios, con método, con
investigación, con introspección práctica y con proyecciones
sugerentes para que el mensaje resulte tan sustantivo como atrayente
y aplicable.
Este
es el primer libro de una trilogía que el autor ha concebido sabedor
de la necesidad. El cargo público de nuestros días, pasada la etapa
del voluntarismo, útil y respetable, precisa de conocimientos,
teóricos y prácticos, que fundamenten su acción. En ese sentido,
‘La construcción del liderazgo político’ es la primera entrega
en la que se indaga en “cómo se desarrolla un líder político,
desde sus orígenes hasta las vivencias y obstáculos que enfrenta.
Desde las alianza confidenciales –escribe Hernández- hasta la
capacidad para gestionar crisis, los lectores pondrán observar cómo
personas carismáticas y visionarias superan los desafíos”.
Además,
se presentan las siete fases que contribuyen a la construcción del
liderazgo.
El
libro segundo llevará por título “El arte de la guerra política”,
en el que hay que andar diestro para moverse entre las sombras, donde
la trama se enreda, se pone en práctica y golpea de repente. El
autor va más lejos y revela las estrategias secretas, las tácticas
maestras y las batallas silenciosas que definen el juego político en
neuromarketing
nuestro
día a día.
Un
párrafo anticipa la sugerencia de los contenidos.
“Desde
la manipulación sutil hasta la diplomacia más astuta, los líderes
se enfrentarán a desafíos que pondrán a prueba su ingenio y su
capacidad para conquistar la confianza de la ciudadanía, sin desatar
abiertamente la guerra política con sus adversarios, o sí”.
Entonces,
elementos como el neuromarketing
político
y la inteligencia artificial se presentarán, o de hecho ya figuran,
como aliados en la comunicación política del siglo XXI.
La
trilogía se completará con ”La campaña electoral ganadora”. En
democracia, aún con sus imperfecciones, una campaña –por mucho
que hayan anticipado las encuestas- suscita un auténtico frenesí.
El ‘Maestro de sombras’, el que incursiona en ‘El arte de la
guerra política’, tampoco es ajeno a ello y explora en el tercer
libro la habilidad necesaria para movilizar a las masas, a la
colectividad y a los grupos sociales. Se esforzará también en
controlar las narrativas y –muy importante- conquistar los
corazones y las mentes en la búsqueda del poder político.
Escribe
Isaac Hernández: “La batalla final se libra en las urnas, donde la
capacidad para ganarse la confianza del pueblo se convierte en el
arma definitiva y donde la política se presenta como un juego
complejo, una gran conversación social, una apasionante partida de
ajedrez. ¿Quiénes se alzarán –se pregunta- como los verdaderos
maestros de las sombras, capaces de gobernar no solo con poder, sino
también con sabiduría e inteligencia?”.
Tendremos
que completar la lectura de la trilogía para saber a dónde nos
conducen las inmersiones del autor, consciente de que “el liderazgo
político puede varias en gran medida según la cultura, la ideología
y las circunstancias específicas de cada situación”. Por eso
subraya que “algunos líderes políticos son carismáticos y
persuasivos, mientras que otros pueden ser más pragmáticos y
centrados en la gestión”. En cualquier caso, concluye, el
liderazgo político implica encontrar un equilibrio entre la
capacidad de inspirar a otros y la capacidad de tomar decisiones
difíciles que, en muchos casos, pueden no ser populares y fácilmente
aceptadas por la sociedad.
Por
consiguiente, no se trata de una construcción fácil. La obra,
precisamente, se presenta como destinada a explorar, reflexionar e
inspirar a todos los que desean desempeñar un papel activo en la
construcción de un futuro político más justo y sostenible en su
país, ciudad o municipio.
Una
obra de rigurosa actualidad como lo prueban los capítulos
dedicados a los dos gran protagonistas de los comicios del próximo
en América: Kamala Harris y Donald Trump, una con su personalidad
arrolladora, dispuesta para una singular inflexión; y el otro,
entre estrafalario o atrabiliario, que revindica “Hacer América
grande de nuevo” (“Make America great again”).
Les
invitamos a leer los respectivos capítulos que el autor dedica a
estos personajes. Seguro que van a encontrar razones y pormenores
de su liderazgo.
Enhorabuena
y mucha suerte. Aguardamos, impacientemente, los dos tomos.