domingo, 27 de noviembre de 2011

BIEN DE ESTADO

Una semana después de las elecciones legislativas, y salvo esporádicas apariciones de responsables del Partido Popular y del presidente in pectore que no permiten vislumbrar mucha concreción en las aplicaciones gubernamentales futuras, es llamativo que hayan interesado más -al menos, mediáticamente- los derivados del descalabro y la sucesión en el Partido Socialista Obrero Español que los propios planes de los conservadores a los que esta vez no hizo falta, por cierto, su sempiterna apelación centrista, aunque deben ser conscientes de que cuentan con un montón de votos prestados, a la espera de cómo gestionan la crisis y si hallan una salida.

Los socialistas están situados en un trance histórico. Salen heridos, Zapatero dixit, de la derrota electoral que ya había tenido un anticipo sustantivo en la cita de mayo. Pero es que la notable pérdida de cuotas de poder territorial y local, unida a la más reducida representación parlamentaria tras la reinstauración de la democracia para afrontar tareas de oposición, hacen más complicada la gestión de ese trance.

Está ya convocado el Congreso Federal del que saldrá la nueva dirección. Ya se verá cómo evoluciona la fase preparatoria pero, sobre el papel, siete días después de los comicios, dos escenarios se vislumbran a la espera de que no haya propósito de flagelo público: uno primero, en el que se optaría por una solución de integración y renovación en torno a la figura de Pérez Rubalcaba, que no es exclusivo responsable del revés y puede concentrar un respaldo orgánico apreciable; y un segundo proclive a la concurrencia libre de canidatos a la secretaría general, capaces de aglutinar avales y apoyos territoriales y presentarse sin ataduras condicionantes para jugársela en el Congreso en el que decidan, también libremente, los militantes.

Es la hora de éstos, desde luego. Lo apuntaba Carme Chacón, adverando la necesidad de revitalizar la actividad orgánica, tan desaparecida o tan limitada a lo largo de los últimos años, especialmente en las agrupaciones locales. Que hablen los militantes, sí; que lo hagan porque es el principal activo de la organización y están llamados a un papel que no es el de partiquino precisamente ni el de limitarse a pagar las cuotas. Y que hablen en los órganos, necesitados, por cierto, de discursos ideologizados, cargados de alternativas viables, antes de hacerlo produciendo titulares altisonantes o enfrentamientos estériles.

Creemos recordar que fue Abril Martorell, ministro y vicepresidente con Adolfo Suárez, quien, aún en los primeros meses del primer gobierno de Felipe González (1982), le espetó a uno de sus miembros: “Cuidad ese partido, que es un bien de Estado”. En los días que han seguido al estrépito del 20-N, algunas voces sensatas -frente a los ecos de quienes no se conformaron con el importante retroceso sino que aún ansiaban más sangría- han coincidido a la hora de señalar la importancia de un PSOE firme y predispuesto para el buen funcionamiento de la democracia española.

Un partido que ha sabido y ha podido sobreponerse a situaciones delicadas tiene ante sí acaso uno de los desafíos más serios que históricamente pudo acometer. Las circunstancias de ahora, sin saber cuándo y dónde tocará fondo la recesión, hacen más complicada cualquier estrategia para recuperar no sólo apoyos electorales sino la confianza de la ciudadanía que ha castigado porque quería hacerlo y porque entendía que un cambio político era lo que tocaba. En la adversidad es donde hay que acreditar solvencia. Y que la perciba la ciudadanía.

La hora de los militantes, bien. Y también la de la madurez responsable y exigible ante un panorama plagado de incertidumbre social, política y económica en el que deben haber poco margen para los aventurerismos.

jueves, 24 de noviembre de 2011

CRÓNICA REALEJERA

Esteban Domínguez y José Ramón Peraza presentan esta noche su libro Los Realejos de ayer y de hoy. La convocatoria, a las ocho de la noche, en la casa consistorial realejera. Es el trabajo entusiasta e inquieto de "dos cronistas locales de su tiempo", como les definimos en el prólogo de la obra que a continuación se reproduce:

"La historia de los pueblos es tan densa como dispersa en algunos casos. No se han preocupado mucho por ella los propios pueblos, de modo que, pese a honrosas excepciones, ese descuido ha propiciado la pérdida de no pocas cosas y de no pocos valores. Suerte que algunas tradiciones permanecen o se mantienen gracias a testimonios, incluso orales, que van dando forma a un peculiar costumbrismo.

"Esa historia se llena de episodios, anécdotas, sucesos y personajes que enriquecen el quehacer y la evolución de las poblaciones. El tiempo y la imaginación popular tienden a deformarlos.

"Por eso, es bueno que haya personas dedicadas a plasmar las vivencias, a contar lo ocurrido, lo que vieron o lo que les han relatado puede incluso que algún protagonista.

“Son aquellas pequeñas cosas”, dice Serrat en un verso, las que, no por menor tamaño, dejaban de importar o de tener cierta enjundia. Precisamente empezaban a ser significativas o más apreciadas cuando alguna de esas personas las plasmaba: un artículo, una nota informativa, unas impresiones audiovisuales… Gracias a ello quedaba constancia y se convertía en una referencia, en una fuente quién sabe si para iniciar una investigación más rigurosa o profundizar adecuadamente. Sería injusto e incongruente, hasta un penoso desperdicio, que en plena sociedad de la información, con inimaginables posibilidades de expansión y difusión de cualquier mensaje, alguien no se preocupara o no quedara un hueco para esta otra historia hecha a base de pequeñas cosas.

"O sea, que no “las mató el tiempo y la ausencia”, por seguir con el poeta.

"En este caso, porque lo han impedido Esteban Domínguez y José Peraza, dos realejeros de pro pese a que sus rumbos laborales, profesionales y existenciales les hayan vinculado a otras localidades. Jamás se olvidaron de la suya natal, a la que ahora dedican una parte de sus esfuerzos y de sus inquietudes escribiendo la que es una interesante crónica sobre Los Realejos de ayer y de hoy.

"Domínguez y Peraza, ciertamente, se convierten en cronistas locales de su tiempo, en personas a las que movió un noble afán de querer perpetuar lo que vivieron o lo que han conocido, directa o indirectamente. Asumen ese papel de cronistas plenos de voluntarismo, entusiasmados con cada acto, con cada hecho o con cada testimonio que engrandezca a Los Realejos.

"Porque, como en cualquier otro pueblo, están la abuela centenaria, el sacristán de toda la vida, el primer dirigente vecinal, el zapatero artesanal, el cuidador de tal plaza, el relojero, el chófer que iba a la capital todos los días, el peón que creció entre plantones y edificios construidos a toda mecha, el mancebo que lo hizo entre los más variados fármacos, la maestra autodidacta que enseñó a tanta gente, el operador del antiguo cine y el guardia que lo fue y vio cómo se sucedían los cambios de alcalde y concejales.

"Figuran también los hechos que quizá algún día alteraron el sosiego y el aburrido devenir de la localidad. De las entonces cotidianas perras de vino, del costumbrismo: la procesión, el sepelio, la prueba deportiva, los campeonatos domésticos de cualquier juego, los cortes de luz, el ilustre pregonero o mantenedor, la banda de música, las verbenas, el enamoramiento costoso...

"Los autores estaban ahí, en muchos de esos escenarios, conviviendo con quienes los pisaban o eran sujetos pasivos. Fueron niños y corretearon; fueron jóvenes y se movieron entre el desenfado y la conciencia; hasta que maduraron y nunca se alejaron de ese particular núcleo existencial. Unas veces tomando notas; otras, haciendo fotografías; y otras hablando, preguntando y conversando para rescatar aquel hecho o aquella versión.

"El fruto de toda esa inquietud lo recogen en este volumen que habla del pasado y del presente realejero. Han hurgado en viejos y mohosos archivadores que se creían perdidos; han reproducido, en tipografías de computadora, manuscritos, recortes de prensa dispersos y desordenados y textos alusivos que les facilitaron otros autores. Han hecho acopio de un material importante que ahora, con este libro, será todavía más valioso. Lo han exhumado para escribir unas páginas con un amor a la tierra casi doloroso. Y que son un canto a su quietud rural, a sus personajes populares, a sus hijos ilustres, a sus tradiciones, a sus afanes y a su crecimiento.
"Esteban Domínguez y José Peraza son habituales colaboradores de medios de comunicación. El primero ha aprovechado su profesión para relacionarse con gente destacada de la política, del periodismo, de las artes y de la farándula. El segundo dispone, incluso, de su propio blog que aglutina informaciones del valle, que para eso él reside en ese centro singular que es La Vera y tiene un poco de los tres municipios.

"De su mano, hemos conocido “Aquellas fiestas de San Pedro” y el sabor de las de Tigaiga, con sus “Tocadores, cantadoras y bailes de salón”. Hemos sabido de sus alcaldes, alguno calificado de leyenda. Hemos asistido a la confesión sincera de Remedios Luis: “Mis Navidades fueron de potaje de coles con gofio y una cebolla”. El perfil de “Juana, la del Puerto, [que] cambiaba caballas por papas y coles” permite conocer las dificultades de subsistencia de la época, en tanto que “Las escuelas y los maestros nacionales (1950-65) del Realejo bajo” suponen una auténtica evocación. Hemos recorrido el Jardín de Zamora y hemos imaginado “La desaparecida Cruz de la Degollada” mientras tañían las “¡Campanas del Carmen!”. Porque es inevitable recrear su Octava.

"Pero también, gracias a su aportación, es posible releer a Eduardo Westerdhal, José Siverio, Padrón Albornoz, Leopoldo Morales, Guillermo Camacho Pérez-Galdós y Rodríguez Ramírez. Hasta han rescatado los sentidos y ensoñadores versos de R. Siverio publicados en “Hespérides”, en la década de los años veinte del pasado siglo.

"De manera que esta memoria, esta crónica realejera de ayer y de hoy, atrapa y hace que nos familiaricemos con sus rincones y sus tradiciones, con su tipismo y sus personajes. Las páginas propician recorrer de nuevo “el ocho de los caminos”, sabiendo que los autores abogan por “Un solo pueblo” cuya pequeña gran historia han robustecido con esta obra, recopilación de escritos que permiten refrescar e interpretar, con llaneza y sin pretenciosidades, la dimensión pasada y presente.

"Los autores, identificados legítimamente con su sentimiento realejero, hacen en este tomo de más de trescientas páginas una atrayente y respetuosa crónica no exenta de tono crítico en algunos pasajes. En definitiva, un testimonio sensible que sirve para conocer mejor y comprender la dimensión de cosas que sobreviven al tiempo y al olvido".

miércoles, 23 de noviembre de 2011

UNA RETIRADA CON INCÓGNITAS

La entrevista pagada a la madre del encubridor de un asesinato en uno de los programas estelares de Tele 5 ha desencadenado una tormenta incluso de pretendidos efectos moralizantes. No es la primera entrevista por la que se paga ni es la primera envuelta en procesos judiciales pendientes de resolución.
Pero alguien -ya se sabrá si en solitario o acompañado; si previo pacto o saltando al vacío- elevó el listón y promovió un boicot de firmas publicitarias anunciantes que, en principio, ha prosperado, hasta el punto de que varias de ellas se han retirado y la propia cadena ha decidido suspender dos de sus programas, en tanto que habrá de tomar una determinación con el espacio en donde fue emitida la entrevista de marras.
¿Crisis inducida? ¿Situación límite? ¿O aprovechamos la coyuntura antes de que la marea termine arrastrando con suerte fatídica?
Las incógnitas precisan de algún tiempo y de algunas explicaciones. Hay razones para interpretar que no todo vale a la hora de competir y ganar audiencias. Sin necesidad de escandalizarse, es evidente que los contenidos de algunos espacios de Tele 5 se han ganado la consideración de 'telebasura'. Otra cosa es la doble moral, el desnudo hipócrita: los criticarán pero los ven. Los índices de audiencia no engañan.
Pero todo todo tiene un tope y llega un momento en que algunas prácticas, algunos estilos y algunas conductas son insostenibles. El medio, por mucho que ingrese publicitariamente hablando -y con eso paga sus producciones y a sus "monstruos" televisivos-, pierde credibilidad: a estas alturas, nueve de cada diez espectadores saben o tienen la convicción de que lo que están viendo en esos programas es falso, artificial, está pagado o está concebido para estirar el chicle de la falacia, de la astracanada y hasta de la perversión. Estirarlo hasta donde haga falta.
La pregunta es si los ejecutivos del canal aludido han decidido cortar por lo sano para emprender un nuevo rumbo, o lo que es igual, si consideran agotado el género y deciden incursionar en otro. Ya hablan de contenidos blancos y ya han anunciado la supresión de dos programas. Si se consuma, hay que lamentar la pérdida de los puestos de trabajo, no más. Los programas, con todos los respetos, muchos de ellos girando sobre un monoterma o con los mismos personajes, eran merecedores de pasar al basurero de la historia televisiva.
Y en el otro platillo de la balanza habrá que pulsar y contrastar si las marcas patrocinadoras están actuando libremente y su actitud de boicot no obedece a razones estratégicas ahora que el mismo cambio político puede sugerirlas. Se han retirado, vale, pero ¿se van a otro sitio, a otra cadena? Sin anunciantes potentes es difícil por no decir imposible competir y evolucionar.
Y como todo es cuestión de negocio, o sea, de inversión dineraria, es lógico que salten las dudas de si todo lo que está ocurriendo es un montaje más, otra opereta, un giro para poner punto final con apariencia moralista a un lamentable estado de cosas en una programación que la TDT, desde luego, no ha arreglado.
Porque, recordemos, garantizaban más calidad. Al menos, si esto sirve para algo, que sea para fijar una reglas aceptables y transparentes, de modo que haya menos margen para la manipulación y la bazofia.
Hasta el sencillo intento de recuperar el buen gusto será bienvenido.

VOTOS PRESTADOS

Es anecdótico pero revelador: hasta siete personas en el círculo de amistades más próximo, votantes del PP, consultadas cuarenta y ocho horas después de la jornada electoral sobre quién era la segunda senadora por la isla, dijeron desconocerla, no saber su nombre.

-Entonces, ¿votaste por alguien si saber siquiera de quién se trata?

La respuesta -afirmativa, claro- puede ser explicativa de los resultados pero mucho más de las tendencias. Fueran quienes fueran los candidatos y las candidatas, el afán de castigo -ya señalado- y la voluntad de cambio político impulsaron el sentido del voto. Teniendo en cuenta la millonaria disminución de apoyos a los socialistas, hasta el incremento de quinientos mil sufragios para los populares puede parecer corto.

Surge entonces la teoría de los votos prestados. Fue Felipe González, en 1982, quien primero la reconocía, calculado el techo de la fidelidad de los votantes y el aumento experimentado en aquella otra histórica consulta.

Rajoy también ha recibido votos en préstamo. Esos quinientos mil de crecimiento en relación con la convocatoria anterior o la cantidad que se quiera estimar. Votos "a ver si cambia esto" o votos "aunque estoy lejos de la ideología conservadora" o votos "porque los que estaban no merecen seguir" o votos "aunque no convencen ni concretan lo que van a hacer". Cualquier razón pero prestados, es decir, de igual manera que ahora se ha producido un desplazamiento, más adelante se produce otro en sentido inverso, sobre todo, si las expectativas no se corresponden.

¿Con qué? Pues con lo urgente, lo palmario, lo importa, lo que interesa: empleo, la vivienda, las hipotecas..., el bienestar, en definitiva. Esos han sido móviles de los votos, quienes se sumaron al cambio esperan muchas de esas cosas, aunque hayan votado sin saber por quién lo han hecho. Sólo la referencia de las siglas: nada de modelo, nada de programa, nada de ofertas y, en muchos caso, da igual las personas.

En esas circunstancias, apremiados por las necesidades y evaporadas las ideologías, no es de extrañar, desde luego, que haya una bolsa con miles de votos prestados. "A ver si cambia esto".

martes, 22 de noviembre de 2011

CASTIGO Y DESEO

"El voto de castigo es sólo una manera de expresar el descontento", concluye una investigación de la Fundación Juan March y la universidad de Duke (Estados Unidos). Todo da a entender que es el primer recurso que los ciudadanos tienen a su alcance para retirar la confianza a gobernantes que no han sabido o no han podido dar con soluciones a la crisis. De cualquier signo político, según se aprecia en distintas consultas llevadas a cabo en la Unión Europea. Si el malestar es azuzado por estudios demoscópicos y acentuado mediáticamente sea mayor o menor el interés, pues el resultado es el que tiene que ser.

El estudio viene a señalar que los votantes con preferencias moderadas son más propensos a este tipo de voto que los de extrema izquierda o etrema derecha, otro de los reflejos de lo ocurrido el pasado domingo. "El voto de castigo podría permitir que nuevos partidos accedan a la primera línea de la política española", era otra de las conclusiones obtenidas en la investigación realizada en vísperas de los comicios españoles. Se cumplió.

Y atención a esta apreciación: "Podemos esperar de los votantes tradicionales del PSOE muchos votos de castigo, ya sea hacia el PP o a otros. Esto no quiere decir que estén cambiando su afliciación al partido; de hecho podrían votar al PSOE de nuevo en las próximas elecciones", explicó uno de los expertos que intervino en el trabajo citado.

Total, que el recurso más fácil o más al alcance, es el empleado por los electores. Retirar la confianza a un gobierno o a una opción política en un contexto de crisis generalizada es una manera de castigar, aunque no se tenga demsiada convicción en la alternativa.

Los españoles querían un cambio político, o lo que es igual, no deseaban que los socialistas, aún con más ideas, aún con más alternativas, aún con más concretas y bien explícitas soluciones, siguieran gobernando.

Los resultados saltan a la vista: castigo y deseo.

domingo, 20 de noviembre de 2011

NUEVO CICLO

La política no se termina en unas elecciones, primera conclusión para el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que sufre el peor descalabro de la democracia. Y la grandeza y la madurez de una organización política se demuestran en trances como el que sigue a la jornada electoral. Pero la cuestión es saber cómo están las costuras para afrontar esa derrota histórica: además de autocrítica, se requiere rearme ideológico. La capacidad para ejercer la oposición se sobreentiende: hay experiencia de sobra.
Si la del 22 de mayo fue la noche más amarga, como quedó dicho aquí mismo, la del 20 de noviembre será recordada como la más preocupante, la del comienzo de un nuevo ciclo. Un partido debilitado que sale, en la oposición en casi todo el mapa político, en busca de nueva dirección y de nuevo liderazgo. Mejor no conjeturar sobre posibles nombres para la sucesión: se abre el proceso congresual. Hay que operar con prontitud pues las circunstancias aconsejan hacerlo sin dilación.
Lo cierto es que ahora los socialistas han sucumbido a la crisis general, como les ha ocurrido a otros gobiernos y otros mandatarios. Las ganas de castigo, ya anticipadas en mayo, han podido más que todos los intentos, incapaces de romper tendencias demoscópicas. Eso no obsta para dejar de reconocer la estatura política de Rubalcaba y sus activos, hasta el punto de preguntarse qué hubiera sucedido de no ser el candidato.
El Partido Popular (PP) vuelve al gobierno. Ahora, con el mejor resultado de su historia. Con un gran respaldo social. La templanza del presidente electo, en el clímax de la victoria, daba a entender las dificultades de la situación acaso porque allí mismo, en el recuento y en el contento, se habían acabado las tibiezas y las indecisiones. Para Rajoy ha llegado la hora de las determinaciones, las que empezarán a endulzar, por cierto, los que hasta ahora han sido más críticos con las políticas socialistas.
Los avances de otras opciones políticas configuran un Parlamento más pluralista. Atentos a los nacionalismos: mientras en algunas comunidades se fortalecen y ganan posiciones, en Canarias ocurre justo al contrario.
A ver cómo reaccionan las bolsas. Porque no olvidemos que los mercados no descansan.

sábado, 19 de noviembre de 2011

AGATHA, PARA EL RECUERDO Y LA PROYECCIÓN

Ha sido una de las iniciativas más atractivas entre las aparecidas en la ciudad a lo largo del último lustro. Tiene que consolidarse porque teniendo en cuenta la fatídica suerte corrida por diversas convocatorias -pese a estar llenas de reclamos y singularidades- es indispensable derrochar esfuerzos y energías para garantizar la continuidad de una idea interesante, con contenido, que, además, puede proyectar el nombre de la ciudad con muy buen resultado.

Hoy se inicia la tercera edición del Festuival Internacional Agatha Christie. Hasta el próximo 3 de diciembre, en distintos puntos del Puerto de la Cruz, se sucederán los números de un programa innovador e interactivo, o sea, con propuestas llamativas que favorecen la participación de espectadores y curiosos a los que este tipo de realizaciones deben cautivar y motivar. Es una excelente ocasión, desde luego, para acercarse a la obra de la escritora inglesa, para descubrirla e interpretarla.

La suya fue una breve estancia en la ciudad que todavía no había despertado al turismo de masas; todo lo más, ensayaba, con viajeros ansiosos de exotismo o pacientes en busva de salud y reposo. Es probable que muchos portuenses no sepan que Agatha Christie residió entre nosotros después de su fracaso matrimonial; que nadó en Martiánez y que ambientó parte de una de sus célebres novelas, “El hombre del mar”, en escenarios que visitó personalmente.

En este festival tiene mucho que ver el Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) de la localidad. Hay que ponderar el esfuerzo de su presidenta, Hortensia Hernández, y de su junta directiva para hacer que el CIT sea una entidad activa y dinámica, metida de lleno en la promoción de la ciudad a base de hechos como el que nos ocupa cuya financiación, por reducida que sea, será complicada. Pero es bueno que las empresas y otras instituciones se comprometan y contribuyan al engrandecimiento de la convocatoria. Estas cosas y no los delirios faraónicos objeto de manipulación son las que pueden incentivar los flujos de turistas. Ya tienen que ir planteándose los responsables un montaje escénico o similar en la próxima edición de la World Travel Market (WTM), en Londres, junto con la de Berlín y FITUR, las ferias turísticas más importantes de Europa.

Los ingleses son amantes del teatro y les llamará la atención, seguro, que haya aficionados de ambos sexos que dediquen su tiempo libre al ensayo de ambientaciones basadas en las descripciones de una de sus más afamadas escritoras. Mucho mérito, en ese sentido, tienen los integrantes del grupo “La Pandilla” que, dirigido por Antonia Jaster, va a representar en esta ocasión, por primera vez, la obra “La paciente”, con música compuesta por ese genial portuense que es Leopoldo Ortí.

Agatha Christie, pues, sigue entre nosotros. Escuchamos atentamente las emocionadas palabras del único nieto vivo cuando estuvo presente en las ediciones anteriores. Fue el suyo un testimonio de gratitud y de estímulo a la vez. Que aquella pequeña localidad insular, entonces un pueblo de pescadores que culminaba extensiones de plataneras, fuera la escogida por su abuela para reponerse de un revés personal y para seguir desmenuzando la intriga y el misterio; y que ahora, un emporio turístico venido a menos le dedicara afanes creativos para perpetuar su memoria y su obra, le impulsaba a expresar un testimonio de reconocimiento.

En una época para la ciudad tan dura como la que estamos viviendo, este festival tiene que crecer y expandir su sello, tiene que aglutinar a los portuenses. Depende de nosotros. Esta tercera edición debe ser otro paso a favor de su consolidación. Procuremos, entre todos, que no ocurra como otros eventos que lastimosamente desaparecieron .

Suerte.

viernes, 18 de noviembre de 2011

ESTATURA POLÍTICA

Sea cual sea el resultado, Alfredo Pérez Rubalcaba debería ser recibido con ovación el próximo lunes cuando asista a la reunión de la comisión ejecutiva federal del PSOE. Ha demostrado en la campaña su estatura política. Sólo con ella podía hacer frente a las circunstancias adversas con que afrontó su papel de candidato y a las que se sucedieron desde entonces, prácticamente hasta el último día de campaña. Sólo un corredor de fondo podía posicionarse con tanto coraje político y contanta firmeza ante los males que injustamente le atribuyeron. Y en una campaña caracterizada por la atonía y por tendencias demoscópicas repetidas hasta la saciedad, aportó la chispa y la frescura. Habló de ideas y alternativas. Y elevó su talla al eludir la rentabilización política de la decisión de la banda terrorista. Que las redes sociales, tras el debate televisivo, hayan registrado vibraciones más favorables, habla a las claras de que comunicó mejor. No se arrugó -al derechío mediático, empecinado en destacarle como un Rasputin, se le agotaron los denuestos y los dicterios para descalificarle- y asumió con entereza todos los riesgos de castigo.


Ocurra lo que ocurra, Rubalcaba será reconocido por no haber sido un candidato al uso, una solución de emergencia. El suyo es un dignísimo papel en las más desfavorables circunstancias para su partido. El papel de un político corredor de fondo que ha estado a la altura de lo que podía esperarse.

jueves, 17 de noviembre de 2011

SI ESTO ES ASI, AHORA...

Total, ¿qué es una raya más para un tigre?, se dirán en el Partido Popular, en la Junta Electoral, en las redacciones de los medios y en todos lados. ¿Qué importancia tiene una valla, acaso perdida en la inmensidad de las vallas elecorales?

Es lo que ha ocurrido en plena campaña con el exponente gráfico de Ana Oramas, candidata al Congreso por Coalición Canaria (CC), dirigiéndose al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, una frase extraída de su intervención en aquel pleno en que se le decía adiós: "Usted puede mirar a loos ojos de los españoles". A ver si pasado el frenesí de la contienda electoral, sea cual sea el resultado, la retomamos y decimos unas consideraciones al respecto.

Resulta que la valla es colocada. Inicialmente, en blanco, técnica que se utilizaa para producir el reclamo. No hay mucho margen para la sorpresa: por antecedentes similares y no muy lejanos en el tiempo, se puede deducir que es el Partido Popular el que patrocina.

Viene la reclamación correspondiente y la Junta Electoral ordena la retirada. Aquí viene lo malo, lo extraño, lo inasumible y lo reprobable: el Partido Popular no sólo no retira la valla sino que coloca su logotipo para que se identifique con claridad la autoría.

O sea, que da igual lo que diga la mismísima Junta Electoral, el órgano que decide estas cosas con la Ley en la mano, se supone. El PP se lo pasa por el forro de sus caprichos. Y eso es lo preocupante, lo que inspira la pregunta del principio.

Si esto es así, ahora; si ese es el respeto a las decisiones de la Junta; si es así como se funciona en el Estado de derecho, ¿qué no sucederá si el PP vuelve a gobernar?

A estas alturas, se dirá, bastante ingenuos que somos formulando esa pregunta, ¿verdad?

miércoles, 16 de noviembre de 2011

EMPLEO TURÍSTICO

Cuando se desató la primavera árabe y la inestabilidad en la zona propició que un importante volumen de turistas europeos fuese desviado hacia destinos más seguros, aunque ya fueran conocidos como Canarias, fuimos de los primeros en plantear que esos incrementos deberían corresponderse con la creación de empleo en el sector, que, más o menos, había resistido bien los vaivenes de la recesión. Añadíamos que no debería olvidarse que se trataba de turistas prestados y que, por tanto, era conveniente seguir esmerándose para alcanzar la sostenibilidad necesaria. Aunque todo da a entender que seguirá habiendo negocio, no es menos cierto que éste anda sujeto a condicionantes cuya duración, en circunstancias como las que concurren, es una incógnita y obliga, por tanto, a estar alerta en todo lo que concierne a la fidelización de clientes y la captación de mercados emisores. Algunos responsables institucionales, acosados por las continuas cifras de parados en las Islas, esgrimieron el mismo argumento, en tanto que las patronales hoteleras se mostraron más cautas y algunos empresarios continuaron con sus habituales reservas, teniendo a la vista la rentabilidad entre los rendimientos de los costes medios de las estancias y los de una contratación laboral.

Lo cierto es que el Boletín de Coyuntura Económica para el sector turístico del tercer trimestre del año que se acaba, elaborado por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, señala que los establecimientos hoteleros canarios han incrementado sus plantillas el 6,5% en relación con el mismo periodo de 2010, en tanto que el número de viajeros alojados en sus instalaciones subió casi el 11%. Estas cifras, según el estudio, permiten hablar de un fuerte repunte en el sector, apoyado en un alza anual del 18,6% más de turistas extranjeros que visitan Canarias y en un aumento del 9,7% del gasto turístico local. Para la Cámara, los márgenes de rentabilidad siguen siendo escasos, por lo que no lanzan sus dirigentes campanas al vuelo, a la vista de esa ola de incertidumbre que sigue envolviendo a varios países europeos, algunos de los cuales son emisores turísticos. Pero es evidente que los porcentajes de crecimiento reflejan una cierta capacidad de resistencia y el aprovechamiento de las potencialidades, un aspecto en el que conviene perseverar para que la cualificación y la innovación sean dos conceptos que se reflejen nítidamente en cualquier oferta que se haga de nuestro producto turístico. Ello ha de contribuir, teóricamente, a la creación de empleo estable. Si el turismo tiene actualmente un peso considerable en toda la estructura productiva y es imprescindible que prosiga sin merma su actividad para mantener el empleo que genera, es primordial una reorientación con el fin de lograr una mayor sostenibilidad.

El sector precisa un Plan de Empleo específico que tenga en cuenta sus características y necesidades, entre ellas la formación. En efecto, según algunos empresarios, se sigue detectando carencias en esta materia y muchos aspirantes a un puesto de trabajo parecen no ser conscientes de lo que significa desenvolverse en el marco de la libre circulación de mano de obra. La adaptación de los títulos universitarios y de formación profesional a las exigencias del mercado laboral es otro de los factores a tener en cuenta. Si el turismo también aspira a un nuevo modelo, si quiere consolidar productos alternativos, si queremos hablar en serio de la especialización y si la iniciativa empresarial confía en desarrollar expectativas en consonancia con las demandas de los clientes y usuarios de nuestra época, el empleo que se genere debe estar al nivel adecuado. De eso deben ser conscientes las instituciones, los centros y organismos de enseñanza, y hasta las propias centrales sindicales.