miércoles, 20 de febrero de 2019

DERECHO A LA LIBERTAD DE INFORMACIÓN Y LA LIBERTAD DE PRENSA. UN MANIFIESTO


La Asociación de Periodistas de las Islas Baleares (APIB) ha dado por cerrado su Manifiesto en defensa del Derecho a la Información y la Libertad de Prensa, promovido a raíz de la intervención judicial en Diario de Mallorca, Europa Press Baleares y EFE Baleares. Mil setecientas firmas, en representación de entidades políticas, sociales y económicas o a título individual, respaldan el texto del Manifiesto.
Se trata del “caso Cursach”. La actuación del juez, Miguel Florit, ha sido criticada con mucha severidad por organizaciones profesionales, académicas y ciudadanas, al poner en riesgo el derecho al secreto profesional.
El Manifiesto pone de relieve la exigencia del respeto al ejercicio de los periodistas en su labor informativa con garantías de independencia y libertad, lo que implica velar por su derecho constitucional del secreto profesional.
El registro policial y la incautación judicial de ordenadores, móviles y documentación a periodistas [de los medios citados] para identificar una fuente de informaciones en un caso de corrupción -dice el Manifiesto- suponen un grave atentado contra la libertad de prensa”.
Los firmantes del texto reclaman el respeto a un periodismo libre, pilar básico en una democracia, y piden a la Fiscalía General del Estado que retire su apoyo a estas actuaciones coercitivas hacia los periodistas que informan sobre casos relevantes de corrupción.
A la espera de las correspondientes resoluciones de los órganos jurisdiccionales, los entresijos del “caso Cursach” y algunas decisiones que han ido sucediéndose han de marcar un antes y un después en nuestro país. Pensemos en que estamos ante cuestiones vitales referidas a principios básicos de nuestra convivencia y de nuestro mismo sistema de libertades, en definitiva, del funcionamiento democrático.
El paso dado por los periodistas de Baleares ya ha suscitado la adhesión al Manifiesto que es toda una toma de posición y a la que habrá que seguir estando atentos, conscientes de lo que significa, sobre todo, cuando no han desaparecido del todo ciertas amenazas y ciertas tentaciones. El precedente, o los precedentes, son de su importancia, desde luego.

martes, 19 de febrero de 2019

RED NORTE: ALGO FALLA

Señoras y señores de TITSA, a ver: ¿de qué revolución están hablando? ¿Nos creemos esos registros de incremento de pasajeros desde la implementación de la reordenación de líneas en la denominada Red Norte? ¿Es posible que una de las dos líneas que cubren el trayecto Puerto Cruz/Santa Cruz a primeras horas de la mañana se ahorre la insufrible entrada por La Laguna, donde hay hasta cuatro paradas? ¿Saben ustedes que para recorrer apenas trescientos metros en el acceso a la rotonda del Padre Anchieta se tardó ayer, en ese trayecto, treinta y un minutos? ¿Conocen que muchos usuarios paran y al subir preguntan al conductor si paran en el Hospital Universitario o en la siguiente? ¿Es posible que el mencionado trayecto tarde casi dos horas en cubrirse, o lo que es igual, en tiempos de Franco se tardaba menos? ¿De verdad hay menos coches en la TF-5 después de las medidas que han implantado, que tanto malestar han causado hasta el punto de tener que revisarlas después de las quejas de usuarios y las peticiones de los alcaldes?
No se nota. Algo falla. Porque los atascos siguen siendo kilométricos y las demoras son sensibles.
Y miren que hay que alegrarse de esas estadísticas: casi un aumento del 11 % de pasajeros en 2018, tres millones ochocientos veintitrés mil en números redondos, esto es, un sensible incremento en las líneas interurbanas. La Red Norte, en concreto, ha subido cincuenta y dos mil pasajeros desde que pusieron en marcha la reordenación. Pero, siempre según esas estadísticas de la propia compañía, permitan que pongamos en duda este dato: el 91 % de los usuarios ha mejorado el tiempo de viaje. Si el cálculo engloba todas las líneas o se hace sumando parámetros a los que no accedemos, podrá alcanzarse ese porcentaje. Pero quienes somos usuarios de la que une el Puerto con la capital, al menos a esas horas tempranas, estamos en condición de asegurar que no es así. O lo que es igual, nos colocan en el 9 % restante, el que no ha visto reducido el tiempo de desplazamiento.
Como se deduce que querrán seguir mejorando y alardeando de cifras y porcentajes, sigan reuniendo más informes, de los conductores y de los usuarios, a ver si es posible palpar esos cambios tan favorables. Si los objetivos siguen siendo lo mismos, es decir, evitar que haya más coches en la autopista, con un conductor en solitario o dos ocupantes, traten de facilitar que en determinadas líneas en determinados horarios hay paradas que conviene racionalizar. Está bien lo de la movilidad y el no dejar a nadie atrás o tirado, como se suele decir, pero es mejor ser operativos mediante la difusión adecuada de los servicios horarios y las prestaciones.
Ganamos todos e igual los objetivos se pueden materializar.


lunes, 18 de febrero de 2019

PRECIOS HOTELEROS

La pregunta es: ¿es positivo o no tanto que los precios de los hoteles canarios sean los únicos que suben (un 4,5 %) mientras en el resto del país caen un 4,2 %? A ver qué dicen las patronales y el sector, después de que el Índice de Precios al Consumo (IPC) conocido el pasado fin de semana registrara estos datos que deben responder a algunas circunstancias.
Por ejemplo, ¿es que eran precios modificables al alza, dada la demanda? Es probable que los empresarios señalen que se trata de una actualización sin más. Téngase en cuenta que cerraron el año 2018 con un incremento medio de las tarifas del 2,3 %. Se sabe que en Canarias la temporada alta coincide con la fase invernal y que ese incremento del 4,5 % es con respecto a diciembre pasado, mientras que, comparado con enero del pasado año, la subida fue solo de un 1 %.
En cualquier caso, será interesante conocer las explicaciones de este hecho. Los expertos coinciden en señalar que enero es el que registra mayor tasa de reservas para alojarse en cualquier mes posterior, distinguiendo, claro, entre destinos urbanos y vacacionales. En ese sentido, y tomando como referencia algunos cálculos de consultoras especializadas, Canarias es el destino que más sufre el impacto de la baja de precio medio. Y abundan con este desglose: Tenerife, con un descenso del 5 %, apenas logra salvar el mes de enero, con tendencia a que la situación se agrave durante todo el año, con perspectivas no muy favorables que digamos; y Gran Canaria presenta una notable disminución de reservas para el primer trimestre, con un -3,7 %. Se espera que después de marzo, las reservas y, consecuentemente, la ocupación, experimenten un cambio.
Los datos hacen presumir un ejercicio más incierto de lo que aparentaba. En plena FITUR se supo que las pernoctaciones en establecimientos hoteleros del país habían descendido en 2018 un 0,1 %, apenas relevante, pero según el Instituto Nacional de Estadística (INE) era la primera reducción desde el año 2012. Antes de esta oscilación de precios que comentamos, la facturación media diaria de los hoteles el pasado año por cada habitación ocupada fue de 88,8 euros, mientras que el ingreso medio diario por habitación disponible (lo que se conoce con las siglas RevPAR), condicionado por la ocupación registrada, alcanzó los 59,4 euros de media.
Aguardemos reacciones, en fin, para valorar si ese incremento en los precios hoteleros marca tendencia y, sobre todo, si es un hecho positivo para cualificar la oferta y las prestaciones.

sábado, 16 de febrero de 2019

BIBLIOTECA PREMIADA

Coincidiendo con la festividad de la Constitución criticábamos el cierre por las tardes de la biblioteca pública 'Tomás de Iriarte'. Poco después, ya en enero, reincidíamos a la vista de la falta de soluciones.
A este cierre por las tardes -escribíamos- hay que añadir el de los fines de semana. El acceso de la ciudadanía a prestaciones importantes de educación, aprendizaje e información se ve seriamente restringido. El gobierno local no solo tendría que dar una explicación convincente sino afanarse en la búsqueda de alternativas, haciendo el esfuerzo que sea preciso para aliviar estos perjuicios o no dar lugar a ellos. Tiene que haber fórmulas, como esas tan fáciles a las que se recurre, sin control y sin exigencias, para cubrir plazas o necesidades en otros departamentos y en otras instalaciones. Hay que explorar la vía de convenios con otras entidades que no requieran de un gran desembolso para prever turnos de vacaciones o bajas de trabajadores y propiciar oportunidades, a sabiendas de que es una opción importante desde todos los puntos de vista. A la espera de subsanar, vía Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y consignación presupuestaria, las deficiencias que se vengan observando y que terminan mermando o colapsando un servicio público”.
Los dos grupos de oposición de la corporación municipal expresaron su contrariedad y su preocupación, una prueba flagrante de mala gestión, exigiendo medidas efectivas y consecuentes.
Era el lado amargo de esta realidad bibliotecaria portuense. Ahora se ha conocido otro algo más almibarado y que pone en valor el trabajo de los responsables. La biblioteca ha sido una de las galardonadas en el decimonovena Campaña de Animación a la Lectura María Moliner 2018. Hay que congratularse, naturalmente, pues salta a la vista el esfuerzo con el libro y la lectura. El proyecto de Matilde Perera, Ricardo Ritcher y Fernando Viale llevaba, además, un título sugerente: “Amor entre renglones y pentagramas”.
La convocatoria tenía como objetivo premiar a aquellas bibliotecas que lleven a cabo un proyecto único que consigne las acciones de animación a la lectura, la eficiencia y labor bibliotecaria, la integración social en su comunidad, así como el uso de las nuevas tecnologías. El jurado valoró, precisamente, la eficiencia en la administración de los recursos de la biblioteca así como el esfuerzo realizado en función de sus recursos disponibles, la colaboración con centros educativos y otras entidades con los diferentes agentes socioculturales del municipio, además del fomento de la convivencia intercultural.
Entonces, el premio ha servido para compensar los sufrimientos y los malos tragos derivados de aquel cierre parcial vespertino. Y para demostrar que cuando se pone empeño es posible sortear imponderables. Pero aún así, hay que exigir, cuando menos, voluntad política para que no produzcan situaciones como esa.
A ver qué dicen los presupuestos.


viernes, 15 de febrero de 2019

RADIO

Carlos Alsina (Onda Cero Radio) obtuvo un resonante éxito con la entrevista que hizo al presidente de la Generalitat, Quim Torra, en la misma fecha que se celebraba el Día Mundial de la Radio. No pudieron pues el periodista y sus oyentes tener mejor celebración. Documentos así no se obtienen en todas las emisiones: Alsina no solo acreditó su profesionalidad -aún se recuerdan otras entrevistas célebres, entre ellas la que mantuvo con Mariano Rajoy en enero del pasado año- sino que probó nuevamente que es posible hacer una radio consecuente, informativa, rigurosa y apta para todas las tendencias. El periodista, sencillamente, hizo honor a la conmemoración. La repercusión de su conversación con Torra, en otras emisoras y en redes sociales, prueba que la oportunidad, los contenidos y el propio curso de la entrevista se conjugaron en una fecha memorable tanto para el medio y sus habituales seguidores como para sus profesionales.
Que la radio tenga su Día Mundial estimula el amor ese medio. Que el lema de la edición de este año haya sido “Diálogo, tolerancia y paz” pone de relieve que los mensajes se pueden transmitir de esa forma tan sencilla y diáfana para servir de lección a quienes deben desenvolverse en todos los órdenes y en la vida pública bajo esas premisas. En un mundo tan convulso, cuando las sociedades de innumerables países y las estructuras institucionales necesitan entendimiento y concordia para superar los problemas que las atenazan, la UNESCO lanzó esa tríada de conceptos que no son de otra época sino de un presente que la necesita hasta el anhelo.
La radio tiene que contribuir a su implementación por encima de líneas editoriales e intereses comerciales o empresariales. La Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, celebrada en París en 2011, establece que “teniendo presente que la celebración de un Día Mundial de la Radio promoverá una mayor toma de conciencia del público y los medios de comunicación acerca de la importancia de la radio y favorecerá la constitución de redes y la cooperación internacional entre organismos de radiodifusión”, proclama su convicción de que “la celebración de este Día incitará a los responsables de la adopción de decisiones y a todos quienes trabajan en el ámbito de la radiodifusión en sus diversas formas a crear y ofrecer acceso a la información por medio de la radio, entre otras cosas mediante radios comunitarias, y a diversificar el contenido de los programas para que todos puedan beneficiarse”.
La radio sigue siendo el medio de mayor audiencia en el mundo y ha superado varias crisis en las que se barruntaba prácticamente su desaparición o su arrinconamiento. No ha sido así, ha salido adelante, ha sabido adaptarse y estar a la altura en una formidable evolución tecnológica a la que hemos asistido en los últimos años. La supresión de la recepción de distribución por ondas ya es un hecho, por ejemplo en Noruega, donde se avanza hacia un modelo enteramente digital. La prueba más reciente es la radio que se ve, o sea, aquella que se hace en vivo y es posible verla en Internet a través de la fórmula streaming. Muchas emisoras disponen ya de este recurso tecnológico y lo están empleando con fluidez y con éxito, aunque muchos detractores, acaso los más puristas, creen que desvirtúa enormemente la magia o el embrujo de la radio, eso que se imaginaba estando al otro lado del receptor.
Figuras históricas quedaron vinculadas al medio por sus descubrimientos científicos, sus investigaciones o sus reflexiones: Marconi, Nicola Tesla, Bertold Brecht, Orson Wells, Groucho Marx, el español Cervera, el alemán Heinrich Hertz y el escocés James Maxwell entre otros. Este Día Mundial sirve para rememorar su aportación.
Y para encontrarse con entrevistas como la de Alsina a Quim Torra, una lección de periodismo que, dictada en esa fecha -mejor dicho: hecha en directo-, tiene aún más valor. Sobre todo, cuando se corresponde al triple concepto del lema: “Diálogo, tolerancia y paz”.

jueves, 14 de febrero de 2019

PAGAR PARA INFORMARSE

Igual las convocatorias electorales constituyen otro aliciente para confirmar la entrada en funcionamiento de una fórmula de la que se viene hablando, que algunos medios ya están aplicando (al menos parcialmente) y que terminará aceptándose como tantas otras cosas: las empresas editoras van a cobrar a los usuarios digitales por acceder a determinados contenidos.
2019 sería entonces el año en que se pudo palpar el cambio en el modelo de negocio en el ámbito mediático, al menos en el del papel prensa. Las empresas trabajan en esa dirección y aceleran sus planes, sus estrategias y sus sinergias. Habrá que pagar para estar informados, de la misma forma que se abona una cantidad para acceder a bienes, patrimonio o espectáculos.
Algunos datos recientes son reveladores y dan a entender el por qué de estos impulsos de principios de año. Por ejemplo, el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de los Sistemas de Información (ONTSI) ha publicado el estudio titulado Uso y Actitudes de consumo de contenidos digitales que revela el pago de contenidos informativos en Internet es prácticamente residual en nuestro país. Sólo un 2 % de internautas declaran haber efectuado esos pagos para acceder.
Por otro lado, un informe de Reuters Institute coincide en que el número de personas que pagan por leer noticias digitales es reducido, pero “sí estarían dispuestas a hacerlo si se les presentara una oferta informativa atractiva”. De acuerdo con este informe, un 11 % se encontraría en esta situación, es decir, “algo más de tres millones de usuarios de un total de treinta y tres millones que consultan diarios digitales cada mes en España”.
Estas investigaciones señalan, no obstante, algunas malas experiencias que son “fruto de un mercado poco maduro todavía”, pero reconocen que existe un amplio margen de mejora en la tendencia al pago, mediante suscripción, en las publicaciones digitales de nuestro país.
Las empresas editoras de cabeceras como El País, El Mundo o La Vanguardia han entendido que es muy difícil sostener una redacción exclusivamente con los ingresos derivados de la publicidad digital, por lo que han diseñado iniciativas de información y sensibilización preparatorias del sistema que se avecina: la necesidad de pagar para acceder a determinados contenidos. Les anima la experiencia de cabeceras como Le Monde, The Times, Financial Times o Le Figaro, cada uno de los cuales ya supera los cien mil suscriptores.
Ejecutivos de estas empresas editoras consideran que el modelo de suscripción es inevitable. La implantación de los muros de pago y los hábitos de lectura de los usuarios están siendo objeto de estudio al calor de las experiencias que ya atesoran los grandes periódicos europeos y americanos, entre las que figura, por cierto, la integración de las redacciones de las ediciones impresa y digital.
Todo da a entender entonces que adiós al papel, aunque siempre habrá resistencia, y adiós a la gratuidad para acceder a la totalidad de los contenidos digitales. Los nuevos modos de consumir información y de negocio ya están aquí.

miércoles, 13 de febrero de 2019

UN PASO DE LA SOCIALDEMOCRACIA

Por primera vez en mucho tiempo, la socialdemocracia alemana ha tomado la iniciativa para intentar salir del letargo que la ha caracterizado, arrastrando a otros partidos de su sustrato ideológico y habiendo producido una debacle electoral de proporciones considerables. Esas mismas formaciones políticas son las que deben estar atentas a la reacción del partido socialdemócrata germano para contrastar la evolución de las alternativas y la viabilidad de su eficacia. Sean bienvenidas las aportaciones teóricas al debate pero las circunstancias apremian y exigen más pragmatismo que nunca. Eso sí, con fundamentos, con rigor y con cohesión política: la preponderancia de criterios y, sobre todo, la inacción y la carencia de respuestas solo prolongarían la agonía y un vacío que dejará el campo expedito a las derechas y los movimientos populistas.
Las próximas elecciones europeas de mayo, además de los comicios regionales alemanes, serán determinantes para ir comprobando si se producen avances y a qué ritmo. O por el contrario, prosigue el anquilosamiento que agravaría la situación.
La socialdemocracia opta por medidas sociales y por nuevos enfoques para generar empleo y reformar el mercado laboral. Trabajo, solidaridad y humanidad son los tres ejes sobre los que recuperar esencias ideológicas y hacer girar políticas creíbles que mejoren el sistema productivo y despierten el interés de la ciudadanía.
Se trata de generar un gran cambio cultural. Lo expresan en un documento marco titulado Un nuevo Estado social para una nueva era. Una de las premisas de ese cambio consiste en que “los beneficios del Estado del bienestar sean derechos sociales que pertenecen a los ciudadanos, quienes poseen esos derechos y no suplicantes”. Hay que reformar el Estado social pensado en “los que lo necesitan, no en los que abusan de él”. Descendiendo al terreno de lo concreto, el documento recoge que las modificaciones operadas en las formas de trabajar obligan a posicionarse de otra manera. Por ejemplo, la digitalización entraña desafíos que que deben estar orientados a la protección del trabajador. En la era digital, precisamente, el teletrabajo, la flexibilidad horaria derivada de cuentas horarias para cada trabajador o los límites de la disponibilidad de éste son cuestiones que requieren de respuestas que no pillen desprevenidos y sin alternativas a los productores del presente y del futuro.
Eso sí, el triple eje, trabajo, solidaridad y humanidad, debe funcionar con solidez. Si no, será imposible el reconocimiento de la vida laboral que dé pie a un incremento de las pensiones, sobre todo las más bajas, y hasta donde se pueda pactar, del salario pues ya se ha comprobado que los poderosos organismos internacionales y algunos gobiernos conservadores no están por la labor. En ese entramado, será interesante contrastar cómo aborda la socialdemocracia cuestiones como la pobreza infantil, la exclusión social, las migraciones y la igualdad de oportunidades.
Un paso, no más por ahora. Pero ante la esclerotización palpable, habrá que reconocerlo y confiar en que sea el primero de otros más provechosos y necesarios.



martes, 12 de febrero de 2019

LA INFORMACIÓN EN TIEMPO PREELECTORAL

Tiempo preelectoral. Se nota, claro. Cualquier declaración, cualquier mensaje, iniciativas, anuncios y manifestaciones de todo pelaje -si son insultos o descalificaciones, más todavía- se vinculan o se significan por la proximidad de la convocatoria de mayo, que se puede acentuar, por cierto, si la estimación de ayer del Gobierno se termina consumando.
Por tal razón, ha sido interesante y procedente la advertencia del presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Nemesio Rodríguez, quien recientemente, en una tribuna pública, instaba a los medios y a los periodistas a fortalecer la verificación de los hechos, “ante la previsible avalancha de noticias falsas y de eufemismos sin precedentes” que aparecerán coincidiendo con las citas electorales previstas para mayo y, como decimos, puede que para antes.
Preparémonos entonces. Habrá que estar muy atentos no sea -como ya ha ocurrido- que cuelen gato por liebre, esto es, bulo, deseo, sesgo o posibilidad por información aparentemente certera. De ahí la importancia de contrastar, de insistir con las fuentes y de asegurar antes de emitir o publicar la información.
De no hacerlo, los riesgos de la desinformación serán considerables. Y proliferarán los desmentidos o las puntualizaciones, si es que los medios -ya saben: para que la realidad o la veracidad no estropee un contenido llamativo- terminan insertando.
La desinformación inocula sus efectos nocivos sobre la misma democracia. En efecto, las paparruchas, las falsedades y las falacias suelen ir dirigidas a la línea de flotación de los valores de nuestro sistema de libertades o convivencia: la igualdad, el pluralismo, la diversidad, la no discriminación por razones de religión, raza o sexo, el Estado del bienestar o la lucha contra la violencia de género pueden verse directamente afectados. Nemesio Rodríguez ha sido rotundo al afirmar que “una sociedad que toma sus decisiones basándose en información falsa es una sociedad que tenderá a equivocarse”. Aunque esto no importe mucho -en realidad, nada- a quienes publiquen o emitan sin verificar.
Se comprobó en la campaña de las últimas elecciones autonómicas andaluzas: estadísticas poco fiables o sin soporte técnico, hechos desvirtuados o descontextualizados y manifestaciones carentes de fundamento pero cargadas de alarma o de reclamo fueron utilizados con superficialidad inusitada y con evidente irresponsabilidad. En materias como la violencia contra la mujer o las migraciones, por ejemplo, llegaron a fomentar el miedo, vayan ustedes a saber si fomentaron la abstención como comportamiento del electorado. El presidente de la FAPE no exime de su responsabilidad a los políticos que utilizaron esos recursos y abusaron hasta límites insospechados para tratar de reforzar sus discursos y sus mensajes.
Rodríguez alerta, en ese sentido, de los males de periodismo de nuestros días, lo que obliga a esmerarse en el cultivo y cuidado de sus fundamentos principales: ls búsqueda de la verdad, la verificación de los hechos, su comprobación con las fuentes, la contextualización y el respeto al derecho de las personas a su propia intimidad, como establece la Constitución.
Dijo el presidente de los periodistas españoles que “los principios que han cimentado históricamente el oficio se están arrumbando en una alocada carrera por ser los primeros en informar sin comprobar, por dramatizar la noticia para ganar audiencia a toda costa y por ser los que más 'clics' logremos con titulares engañosos”.
Bueno, pues todo eso se agrava con la inminencia de las elecciones, de manera que habrá que estar muy atentos para saber distinguir el humo de las llamas. Permitan que insistamos: está en juego la propia esencia democrática y bastantes amenazas hay ya como para no cumplir con los cánones elementales y saber distinguir.

lunes, 11 de febrero de 2019

CON MUSEOS TAMBIÉN SE VIVE

Auténtica desmoralización la que se vive en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), con sede en el Puerto de la Cruz. La situación de los museos es desesperante y parecen desbordadas la paciencia y la motivación de dirigentes y asociados. 
En uno participa, el Museo Arqueológico Municipal (MAM), que se gestó precisamente en el seno del Instituto. Pero lleva dieciocho meses cerrado y pese a la declaración de buenas intenciones, no parece que un problema de dotaciones y mobiliario, por la lentitud funcionarial, por la demora administrativa, por lo que sea, tenga fácil e inmediata solución. Ojalá nos equivoquemos al cabo de la publicación de estas líneas. Se diría que con voluntad política y un poco de empuje o interés, bastaría; pero pasa el tiempo sin que se alumbre una salida. La imagen que se proyecta no es, desde luego, muy edificante que digamos.
El otro está a su cargo: Museo de Arte Contemporáneo Eduardo Westerdhal (MACEW) emplazado en la Antigua Casa de la Real Aduana, último vestigio de un sin igual entorno urbanístico y arquitectónico del refugio pesquero portuense. Ahora mismo, un inmueble en obras de remozamiento sin que el IEHC, por cierto, haya sido consultado, siquiera sobre el color de las paredes. Aunque este es un problema menor al lado de la verdadera cuestión de fondo: ¿qué pasa, cuál será la futura sede del MACEW?
Porque cuando se creía que iba a ser el nuevo parque San Francisco, resulta que no: que el proyecto, tras el concurso de ideas, no lo consigna. Además, va para largo, aunque el desmontaje sea teóricamente inminente. Y la alternativa del antiguo colegio de los padres agustinos, esto es, Casa Ventoso, se ha complicado al máximo entre interpretaciones y diferencias del acuerdo de compraventa (Ayuntamiento, Obispado, propiedad privada) y los usos que, definitivamente, van a ser autorizados. El vetusto inmueble, por tanto, sufre ya la plaga del abandono (recuérdese que en la parte trasera, junto a la calle Valois, está el Torreón Ventoso, otro monumento a la deriva) que dio al traste con aquella llamativa exposición de belenes que animaba la Navidad portuense pues ya no hubo en 2018.
Habrá quien diga que una maldición pesa sobre el IEHC y sobre los museos mencionados, una frustración de marca mayor, desde luego. Pero no: son muchos años solicitando, gestionando e insistiendo, con promesas y anuncios que rodaron cuesta abajo por la senda de los incumplimientos y sin que se hayan registrado avances sustantivos para materializar un anhelo. El Instituto necesita de esas dependencias para fundamentar y programar mejor sus propósitos. La ciudad, no sobrada precisamente de dotaciones y recursos culturales, ve también mermada, de forma sensible, sus ofertas turístico-culturales y sus potencialidades.
La maldición se combate con hechos, aunque cueste materializarlos. Y no se ven ni se sienten. Pasa el tiempo, pasan los años y es natural que entre los responsables y asociados del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias cunda la desazón. Ya no saben si hay norte. Han perdido esperanzas porque el margen de credibilidad en quienes deben inspirarla ha menguado considerablemente. Demasiadas pegas más larga dilación igual a bloqueo. 
El mensaje debería ser fácil y claro para el IEHC: reivindicar, ante las administraciones, mejoras y reapertura del MAM así como una sede para el MACEW, que fue una iniciativa pionera en la historia del arte contemporáneo español. El primero de su género en nuestro país. ¿Será necesario volver a contar la idea de Westerdhal, el apoyo de su esposa Maud, el del pintor Óscar Domínguez y el del arquitecto suizo Alberto Sartoris?
El Puerto de la Cruz es olvidadizo, desde luego, pero también descuidado y negligente con su patrimonio y con sus pilares históricos-culturales. Que haya desazón entre quienes se han esforzado para hacer de los museos centros vivos y dinámicos de producción cultural, es lo más natural. Hace un año, precisamente, una de esas personas, declaraba en Diario de Avisos: "Estamos esperanzados pero a la vez agotados". No queda más remedio que decir ahora: no desfallezcan. Háganlo y propinen una lección de compromiso, entrega y perseverancia. 
Con museos también se vive.



sábado, 9 de febrero de 2019

EL AYER DE TRINO GARRIGA

Caracas, desde las alturas, desde el Monte Ávila, desde aquel teleférico que era admirado y un reflejo del desarrollo del país. El hotel Caracas Hilton, cerca del teatro Teresa Carreño, tomados desde Parque Central, exponentes de una arquitectura modernista y de una capital que avanzaba e iba haciéndose incontenible. Pero también la capital de los contrastes: las edificaciones del 23 de enero, emergentes entre los ranchos de donde salían, desnuditos, niños y niñas con sus madres que también colaboraban en las tareas domésticas o con picos y palas en las de reparación o reconstrucción de caminos de barro o barranquillos desde los que acceder a aquellos ranchitos que servían de viviendas, las populares autoconstrucciones en los cerros y montículos colindantes. 
Esa Caracas, a la que llegó en 1957 y en la que permaneció durante treinta años, ya destilaba cosmopolitismo y la diáspora canaria empezaba a poblarla. Familias enteras llegaban a un país, Venezuela, auténtica tierra de promisión. Hasta allí se fue Trino Garriga Abreu, con sus cámaras, a ganarse el sustento, a estar al lado de los personajes de la vida pública, a retratar la cotidianeidad, a plasmar la vitalidad de la que ya era una gran ciudad y del interior de un país de recursos naturales inagotables y que se brindaban florecientes para cuantos querían emprender y hacer fortuna.
Allí Garriga trabajó sin cesar, atento a la evolución política y participando, como un ciudadano más, como un emigrante más, en los procesos democráticos. Hasta el embajador Matías Vega Guerra le requirió en alguna ocasión para concederle una exclusiva.
Fruto de aquellas tareas fotográficas son las Imágenes del ayer que expone hasta el próximo viernes en el Parlamento de Canarias. Bueno, esas y las que aporta de una etapa anterior a ese viaje, obtenidas aquí, en la isla, que se sacudía como podía la modorra de la posguerra. Trino Garriga comenzaba a ser un fotoperiodista de nivel, una mirada singular, un ojo especial, un objetivo que parecía esperar a su disparo. Santa Cruz, ciudad apacible y provinciana, con sus rincones de la calle del Norte, luego Valentín Sanz, con su café El Aguila, refugio de intelectuales, y por donde las aguas pluviales discurrían llamativas para los transeúntes y los escasos conductores trataban de sortearlas. Era el ambiente urbano, con callejas y callejones como la que conduce a la Iglesia de la Concepción, captada en 1953 y que hoy ya no existe, o la modernista avenida de Anaga, en una de las primeras expansiones portuarias, captada desde la cúspide del ascensor en el monumento de la plaza de España. 
Ambiente  diferenciado de la isla rural, de la isla romera y de las zonas campestres, de los caminos vecinales para acceder a las fincas y de refugios pesqueros, como el del Puerto de la Cruz parte de cuyo entorno parece un decorado sobre la orilla del mar, donde cuatro ranilleros estarían hablando de ciencias y artes, según la copla. Los balcones desvencijados de Icod de los Vinos o de Vilaflor, en blanco y negro, harían las delicias del estudioso del género, Tomás Méndez Pérez, autor de un excelente libro sobre las balconadas canarias. Las gangocheras atraviesan el cañaveral del parque García Sanabria y Trino Garriga proporciona un toque de exotismo.
Imágenes del ayer, treinta y una fotos de un Trino Garriga que se tomó muy en serio su quehacer y que fue testigo excepcional de momentos que convertiría en históricos. Cristóbal García, de algún modo su administrador, su consejero de confianza, es el comisario de esta colección que viene a significar un rescate pletórico de vida, experienciada allá por los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo. Desde entonces, Garriga, su ojo, su mirada, sus objetivos, alumbraban paisajes y rostros, progreso y humanismo, estampas, en fin, que ahora nos ofrece con su ternura de siempre.