lunes, 18 de diciembre de 2017

HUMOR DESCAFEINADO, SIN CHISPA

No es una broma macabra, pero casi. Es de esos mensajes que, dichos con cierto don de la oportunidad, se incrusta e invita a reflexionar sobre la realidad y la trayectoria de hechos o entidades. Como somos un pueblo tan dado a la desmemoria, impulsada por la volubilidad, conviene tenerlo en cuenta siquiera para estimular ese frágil espíritu crítico que nos caracteriza.
El humor de la tele canaria es ofensivo para la inteligencia, ha venido a decir el dúo de humoristas Piedra Pómez (Francisco Santana y Gregorio Figueras, o sea, Sioni y Fefa), que se predispone a conmemorar treinta años de ejercicio combinado, esto es, alternando sus ocupaciones profesionales con las actuaciones en escenarios y platós. El mensaje llega en un momento de zozobra para la Radiotelevisión Canaria, pendiente de la viabilidad de concursos para informar y de los enésimos equilibrios políticos, además de una amenaza, más o menos superable, de no emitir señal. Las próximas fechas serán decisivas: serán unas celebraciones, cuando menos, entretenidas.
Pero bueno, el caso es que a Piedra Pómez no le gusta el modo de hacer reír que se estila en la televisión autonómica. Denuncia una inhibición, una suerte de desentendimiento de la realidad social, siquiera para ser tratados con humor e ironía. Para discernir si es una tónica impuesta desde las alturas y los despachos o si no se quería amargar más a los canarios su propia existencia. Porque el género, no: el humor -que es cosa seria, como diría el periodista catalán Ricardo Pastor- siempre vende, aunque claro, debe reunir unos mínimos.
En cualquier democracia, bajo gobiernos de todo signo, aunque mejor tolerados en los de izquierda, en televisiones públicas siempre hubo espacios para la sátira y el desenfado. Algunos hasta se convirtieron en guías correctoras de medidas políticas gubernamentales. Pero, en efecto, si el tratamiento, los guiones y las adaptaciones no estaban actualizados, no eran fácilmente identificables por el espectador, difícilmente lograrían la continuidad y el respaldo de los televidentes que siempre buscan una vía de escape o de evasión de los problemas con los que han de convivir. La conclusión es la de Piedra Pómez: un humor descafeinado o desabrido, el predominio del acriticismo.
Cierto que la televisión canaria contó con humoristas y programas de postín que, con el paso del tiempo, fueron modulando sus propias trayectorias. Es más, han ido surgiendo, con nivel y acogida desigual, figuras que cultivan esta modalidad de hacer reír a los demás. Es difícil mantener el nivel en el género cómico, mucho más si el ingenio y la creatividad terminan incurriendo en la rutina o si se ven condicionados por algún factor que, sin llegar a la censura, se resumen en la idea 'esto no se toca'. Que viene a ser lo mismo.
Entonces, el adocenamiento es inevitable. Es la interpretación que puede hacerse del mensaje del dúo humorista canario, valiente y perspicaz. La tele canaria, con excepciones, ofrece un humor sin chispa, poco atractivo, incapaz de crear opinión al día siguiente de su emisión. Hay que estar atentos y pegados a la realidad. Si alguien ha pensado que no debe mezclarse la política o problemas sociales con tintes cómicos, se respeta esa opinión pero está bastante equivocado. ¿Por qué no tratar, por ejemplo, con gracia, sátira y desenfado, el caso de las explosiones submarinas en aguas de Fuerteventura?
Igual es por lo que afirma Piedra Pómez: prefieren ofender la inteligencia.

domingo, 17 de diciembre de 2017

MESONES, LA SERIEDAD PERSONIFICADA

9 de marzo de 1976. Transmitimos, junto a César Fernández-Trujillo, para Radio Popular de Tenerife, aquel partido, Tenerife-Real Madrid, ida de octavos de final de la entonces denominada, por última vez, Copa del Generalísimo. Ganó el Tenerife (2-0), con goles de Antonio Illán y García-Murcia, ventaja que permitió a los blanquiazules pasar de ronda, pues en la vuelta, en el Bernabéu, el gol de cabeza de Santillana resultó insuficiente. Una defensa heroica, encabezada por el portero navarro Alberto Lanas, fallecido el pasado mes, propició la gran sorpresa.
Felipe Mesones era entonces el entrenador del Tenerife, que militaba en Segunda división. Nacido en Buenos Aires, como futbolista destacó en dos equipos de postín, Boca Juniors y San Lorenzo de Almagro. Jugaba de extremo derecha. Llegó a la isla, con buena fama, procedente del Real Murcia, al que había ascendido de categoría en el ejercicio 1972-73. Falleció el viernes, en Murcia, a los 81 años.
Mesones tenía una personalidad caracterizada por la seriedad. Le costaba sonreír. Era seco en sus expresiones pero muy respetado. Recordamos a Alvaro Castañeda recomendando que preguntáramos los primeros, por si acaso Mesones respondiera de forma inapropiada, hecho que no ocurría pues mantenía las formas. También lo hizo al final del aludido encuentro en el coliseo madridista, cuando reconoció que el presidente, Julio Santaella Benítez, Colo, había prometido cien mil pesetas por barba si el equipo pasaba la eliminatoria.
En aquella temporada, 1975-76, el Tenerife se clasificó en séptima posición, con catorce partidos ganados. En algunos momentos de la competición, coqueteó en los puestos de ascenso, pero primó la irregularidad en confrontaciones decisivas y al final no pudo ser.
El temperamento de Mesones se contrastaba en algunos momentos que sus jugadores aceptaban disciplinadamente. Recordamos uno de ellos, en los últimos minutos de un Tenerife-Valladolid de manifiesta incertidumbre. La escena, contemplada desde el foso de transmisiones de Radio Popular, muy cercano al de suplentes del equipo local, fue la siguiente: todos pidiendo la hora cuando Gilberto I quiere jugar de tacón en el centro del campo y gana la posesión el rival que dispone un contrataque, por fortuna sin efectividad. Mesones, desde el banquillo, con gestos y silbidos, reclama al extremo que se acerque. Cuando Gilberto I se aproximó, el técnico espetó: “¡Váyase a la mierda!”.
Felipe Mesones prosiguió su carrera en otros clubes. Desde aquí se marchó al Elche. Luego continuó en el Hércules, Salamanca, Valladolid y Cartagena. Volvió al Murcia, pasó por Jerez y Granada. Se convirtió, pues, en un clásico de los banquillos españoles. En su haber, tres ascensos a Primera división y unas cuantas promociones en distintas categorías. Una reflexión suya, ya retirado, es muy llamativa: “La competitividad está en la vida y a todos nos gusta el triunfo, pero no se hunde el mundo cuando se pierde”.

sábado, 16 de diciembre de 2017

'GUANAJO', SÍNTESIS DE VIVENCIAS


Hay dos referencias de Gregorio Dorta en la memoria personal. Una tiene que ver directamente con la práctica del deporte. La otra, con la comunicación deportiva que durante un tiempo desarrollamos conjuntamente.
        Dorta es alto. Esa estatura le convertía en un privilegiado para jugar a baloncesto. En el instituto le animaban sus compañeros, sobre todo, a superar la lentitud en los movimientos del “centro” o del ‘5’, una circunstancia natural en casi todos los que ocupan esa posición. Pero le estimulaban también a ser más duro, a emplear más los codos, a desenvolverse en la zona -en “la llave” se decía entonces- sorteando el poderío o las artimañas de los adversarios. Porque Goyo era alto pero también blando. Forzaba muchas personales pero recibía mucha “leña”.
        Y con esos perfiles descubrimos un jugador, un pivot, allá a principios de los años setenta. Debieron ser las penúltimas opciones del baloncesto local que pugnaba por contar con un patrocinador estable y disponer de una cancha propia mientras habría de conformarse con jugar en el habilitado parque San Francisco. Goyo era “el Romay” de aquel Ucanca redivivo. Le llovían golpes, manotazos y empujones; pero solía terminar con un buen índice anotador. Era proclive a la desmoralización cuando las cosas no le salían bien pero se animaba a medida que los entrenadores o los espectadores le “picaban”.
        La otra referencia es la de la información deportiva. Residenciado en La Vera, se incorporó al equipo de corresponsales de Radio Popular de Tenerife (COPE) que prestó una formidable cobertura al deporte provincial durante varias temporadas. El Vera se codeaba entonces en las primeras categorías del fútbol regional y su equipo de juveniles atravesó también una fecunda etapa de producción de futbolistas. Ahí estaba Gregorio Dorta, puntual cada fin de semana, esmerándose por enriquecer la actualidad de los deportistas de aquel barrio enclavado en el centro del valle.
        En esta segunda faceta, fue atesorando experiencia hasta el punto de que sus más allegados, con esa tendencia a colocar motes que tienen los portuenses, le bautizaron como ‘Parrado’, en alusión al periodista deportivo que se inició con José María García en Hora 25. Se acercó al C.D. Puerto Cruz, cuando éste aún competía con los grandes; al Puerto Cruz de balonmano que llegó a militar en la División de Honor jugando en el pabellón ‘Díaz Molina’ después de un codicioso ascenso; al Martiánez de waterpolo que hacía frente a los poderosos equipos catalanes; a la lucha canaria; a los juveniles nacionales y a los Marlins de béisbol, campeones de Europa aunque mucha gente aún no lo sepa.
        En varias emisoras de radio está el sello de Gregorio Dorta. Informaciones en directo, aunque fuera a horas intempestivas, utilizando la primera cabina al alcance y luego las modernas tecnologías que tanto han facilitado el trabajo de quienes habían de moverse en los ámbitos modestos o minoritarios del deporte.  Transmisiones, crónicas telefónicas, impresiones sobre el terreno y grabaciones con prisas o en condiciones de cierta tensión se acumulan el bagaje de producción informativa de alguien al que sobrevino la vocación desde su propia práctica baloncestística.
        Pero resulta que Dorta tiene también su inquietud por la escritura. Ahí donde le ven tienen a un lector empedernido, a alguien movido por sentimientos de búsqueda de valores en los libros que le han ido cautivando. Es una vena que ha ido fluyendo, que ha mantenido casi en secreto y que ahora, cuando aflora, revela sin alardes la voluntad de dar un paso, mejor dicho, un salto en su propio quehacer. Se empeñó en un libro y aquí está.
        Escribe cuentos, le gusta el género. Sus vivencias, en las canchas y en las gradas o las cabinas de los recintos deportivos, desde donde informaba, son su fuente de inspiración. Aunque no es la única, como el lector comprobará. Incursionó con su propio sitio ‘web’, buscó soportes fotográficos. Llevaba un par de años rumiando con un volumen modesto que proyectara esa vena y la escritura que ha ido modulando con ilusión y con ganas de no defraudar.
Las historias relatadas por Gregorio Dorta Martín inmediatamente hacen que el lector saque dos primeras conclusiones: su afición al fútbol, deporte al que dedica nueve narraciones; y por la escritura, que el propio autor recalca que es una pasión que surgió en su infancia.
Aunque nacido en La Orotava, ha estado más vinculado a la ciudad de Puerto de la Cruz, en la que enmarca muchos de sus relatos, que describen el pasado de la ciudad turística, sus rincones, olores y  paisaje, y en los que tienen un espacio especial numerosos vecinos de este municipio norteño, a los que el escritor hace un emotivo homenaje en cada una de las líneas que escribe sobre ellos.
Las narraciones surgen de los recuerdos amontonados desde su más tierna infancia, sobre todo las relacionadas con el deporte ‘rey’. En esos cuentos, el autor destaca los aspectos positivos del deporte como la honradez, el compañerismo, la perseverancia, la amistad, el esfuerzo, la dedicación, la superación y la colaboración entre otros.
En sus escritos, Gregorio Dorta se empeña una y otra vez en destacar las buenas acciones y comportamientos de los protagonistas de sus historias, acaso para demostrar que esos valores existen, aunque en el deporte de élite casi hayan desaparecido.
Al margen del futbol, el autor también aborda temas tan importantes para la sociedad en su conjunto como la inmigración, la educación o la defensa del medio ambiente.
Dorta, a propósito, se pone al lado de los valores humanos al hablar del rechazo al diferente.  En el cuento titulado El cangrego diferente, una vez más da una lección de humanidad al criticar la crueldad con los inmigrantes, en clara alusión a las personas que llegaron en patera a Canarias, sobre todo antes de la crisis económica,  con la única intención de buscar una vida mejor para ellos y sus familias. Deja vislumbrar la débil memoria de los españoles, especialmente de los canarios,  al hacer mención a la tradición emigrante de la población isleña, que abandonaban su tierra para buscar también una mejor vida, una aspiración tan legítima para unos como para otros.
En el relato ‘Don Benjamín Afonso, mi primer maestro’, el autor rememora la importancia de la enseñanza y la educación, pero sobre todo de los docentes. Subraya la motivación de los alumnos para que aprendan no sólo los conceptos académicos sino también los valores humanos, algo que se capta en cada una de las historias.
En Guanajo también alude a un asunto muy candente en los últimos meses en Canarias: la oposición a las prospecciones petrolíferas y la defensa del medio ambiente, esta vez de la mano de su hijo pequeño y de las reflexiones de éste ante la tragedia del ‘Prestige’, cuyo hundimiento, en noviembre de 2002, generó una marea negra que afectó especialmente a las costas gallegas. “Que la mancha no llegue a Canarias”, es la petición que hace su hijo de nueve años en su carta a los Reyes Magos,  una solicitud que sirve de excusa al autor para alertar de las consecuencias medioambientales y económicas que supondría para Canarias un desastre similar en las aguas de su entorno.
El amor es otro de los sentimientos que impregnan esta obra;  el amor por el otro, pero sobre todo el amor por la ciudad de Puerto de la Cruz, de la que describe rincones como el Parque Taoro o la playa de San Telmo a través de los recuerdos de su juventud. Añoranzas que fija en estos espacios, con una visión de su pasado  y su presente. A pesar de los cambios experimentados por la ciudad en su conjunto, el autor sigue apreciando esos lugares como zonas mágicas y especialmente bellas.
En definitiva, Guanajo es la síntesis las vivencias de un hombre bueno al que estimulaban de joven para que impusiera la autoridad de su estatura bajo los tableros y al que cariñosamente llamaban ‘Parrado’ cuando se consolidó como informador deportivo. Sus impresiones se desgranan con sencillez, la cualidad de la que humanamente también puede presumir.
Se empeñó en publicar y ya lo ha hecho. Gregorio Dorta quería contar. Sus cosas, sus impresiones. Y ya lo ha hecho. En cierto modo, es el relato de su vida.

N. del A.- Texto del prólogo del libro 'Guanajo' (Letrame.com), original de Gregorio Dorta Martín, presentado ayer en La Ranilla Espacio Cultural, Puerto de la Cruz).


 





       

viernes, 15 de diciembre de 2017

CONVICCIONES DE SU ESTATURA

Sus convicciones eran de su estatura, de modo que persuadía con firmeza y con notable capacidad argumental. Aquella mirada tranquila, nunca altiva ni desdeñosa, aquella barba profesoral a la vez que soporte de eterna juventud, aquellas camisas canarias que lucía con tanto porte, aquella dialéctica sosegada ya fuera en una sesión plenaria del Parlamento ya en una reunión del Comité Regional de los socialistas canarios, aquellas elegantes reconvenciones que hacía en debates o en tertulias radiofónicas que degeneraban…
Apenas unos rasgos descriptivos de la personalidad de Carmelo Padrón Díaz, catedrático de Derecho Urbanístico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, fallecido ayer para dolor irreparable de cuantos conocíamos de su compromiso y de su bondad. Carmelo, ejemplo de integridad, probidad y coherencia política, asumió con todas las consecuencias su militancia socialista, incluso en la disidencia orgánica. Era arquitecto y se hizo jurista para reafirmar su amor por la tierra insular y su defensa sin fisuras de la causa naturalista y medioambiental.
Por eso lució allí donde le encomendaron tareas: en el Parlamento, en el Gobierno de Canarias, en el Cabildo Insular y en Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Lució con el rigor de los capaces y de los brillantes que no solo se saben la lección sino que la llevan a la práctica. Ahí supo ganarse el respeto de todos y la admiración de cuantos conocían de su seriedad y de sus afanes.
A Padrón Díaz le bullía el Pacto por el territorio, aquella bandera del segundo gobierno autónomo presidido por Jerónimo Saavedra y del que Caco Henríquez fue un empeñado adalid. Acreditó su esmero y su amplitud de conocimientos en todas aquellas materias relacionadas con la protección del medio natural, con la sostenibilidad y con el adecuado uso y cuidado de los recurso naturales. Pocas personas en Canarias tan convencidas de que el territorio es un bien escaso, razón que intentó inculcar a cuantos se dirigía y le pedían criterio. “Se trata de evitar desmanes”, solía repetir. A él se le debe un primigenio sistema de control regional del territorio, primero con la Comisión de Urbanismo y Medio Ambiente de Canarias y luego con la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias.
Su entereza sobrellevó la inacción o la lentitud de la administración de justicia, aquel 'caso Guillén' que tardó más de una década en resolverse y que forzó su dimisión como diputado al Parlamento de Canarias en la cuarta legislatura. Fue absuelto. Y entonces volvió a verse al Padrón combativo, lúcido, predispuesto para el análisis y las alternativas. Su aportación al urbanismo canario, en todas las instituciones a las que sirvió, y contrastada también en su trabajo académico que consigna numerosas publicaciones, es de las más valiosas.
Es de justicia ponderar las convicciones de Carmelo Padrón en la hora del adiós definitivo. Si esa expresión de afecto que se ganó a pulso, con verbo y con hechos, fuera secundada, seguro que irían bastante mejor las cosas a la formación política a la que dedicó tantos afanes. Será recordado siempre.

jueves, 14 de diciembre de 2017

MARGEN PARA LOS AYUNTAMIENTOS



El Congreso de los Diputados ha aprobado la toma en consideración de una proposición de ley, promovida por el grupo parlamentario de Podemos, para modificar los criterios de aplicación de la denominada 'regla de gasto' a los ayuntamientos que han afrontado, con sujeción a la ley, un proceso de saneamiento de sus cuentas.
Se trataba de una aspiración del municipalismo a la que ya nos hemos referido en otras ocasiones. La tramitación de la iniciativa significa en sí misma una estupenda oportunidad para materializarla partiendo de la idea principal: adecuar y flexibilizar la regla de gasto, sin distingos políticos, en el ámbito de las entidades locales.
Lo que quieren los munícipes es invertir sus recursos, fruto del superávit obtenido tras el saneamiento de sus haciendas, en políticas sociales, esto es, educativas, planes de empleo, igualad y juventud, como materias principales.
Los ayuntamientos se han esmerado ante una hipotética situación de bloqueo. Muchos tendrán que revisar aún sus planes para acabar con el déficit estructural pero han dado pasos positivos orientados a ganar confianza como administraciones que han de prestar servicios públicos esenciales. Ese hecho fortalece los principios de autonomía local, algo enflaquecidos en los últimos tiempos, hasta el punto de haber generado muchas críticas hacia el Gobierno presidido por Mariano Rajoy.
Habrá que ver ahora -mucho dependerá de expectativas electorales- si la situación más desahogada propicia la remunicipalización de los servicios, un debate muy interesante a la vista de las experiencias que se han ido produciendo en ciudades y municipios que optaron por esa fórmula después de haber contrastado los resultados y los rendimientos de la gestión indirecta mediante concesiones administrativas o privatizaciones claras.
Si hay superávit, en definitiva, es positivo y hasta obligado plantearlo de forma tal que sean los ciudadanos y vecinos los que se beneficien. Eso requiere, por otro lado, consenso y transparencia. Que se acuerde y se sepa los que se quiere hacer.
Es un margen favorable que no se puede desaprovechar.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

PASIVIDAD ANTE LAS EXPLOSIONES



Que se sepa, solo el presidente del Cabildo Insular de Fuerteventura, Marcial Morales, ha alzado su voz en demanda de explicaciones por las explosiones sónicas detectados por buceadores profesionales en aguas majoreras, tanto frente a Las Salinas como Puerto del Carmen.
Es, cuando menos, extraño. El hecho inspira curiosidad. Pero en las islas, ya se sabe, depende de lo que se airee un asunto de esta naturaleza, en medios y en otros foros, para que termine calando en la población, para que ésta se interese de verdad. Teóricamente, con los antecedentes obrantes, debería haber despertado más atracción y hasta algún grupo político podía haber hecho bandera. A ver hasta dónde se llega. Pero si ni siquiera las cianobacterias del pasado verano en varias islas fueron más allá de algunas denuncias mediáticas y de algunas muy respetables explicaciones científicas -se supone que alguien, en alguna administración competente, las tendrá en cuenta-, tampoco debe asombrar que las explosiones, de origen desconocido, se hayan evaporado en las profundidades abisales.
Solo Morales se ha preguntado qué pasa aquí. “No queremos ni pensar que esto sea cierto o esté vinculado al petróleo”, en referencia a las pretendidas prospecciones petrolíferas de una compañía, frenadas como consecuencia de la movilización de la sociedad canaria que expresó su disconformidad, postura que compartió con el gobierno autónomo entonces presidido por Paulino Rivero.
Pero, claro: la interrogante del dirigente majorero suena inquietante, a la espera de alguna respuesta. ¿Tiene conocimiento el Gobierno de España de que se está desarrollando una actividad vinculada a la extracción de hidrocarburos en aguas canarias? Claro que sería muy delicado en cualquiera de las dos opciones, afirmativa o negativa.
En el Cabildo Insular de Fuerteventura promovían requerir del Gobierno presidido por Mariano Rajoy una información precisa. Pero que no se engañen en Maxorata: bastante ocupados andan en el ejecutivo con lo de Catalunya. De todos modos, a la vista de la pasividad política y social advertida, sería bueno insistir: no puede ocurrir que ahí debajo, en los fondos del Atlántico, cerca de los peñascos, estén apreciando explosiones y se desconozca el origen. ¿O también olvidaron el refrán, más vale prevenir que curar?



martes, 12 de diciembre de 2017

VERANO TURÍSTICO DE MÁXIMA RENTABILIDAD

El último Barómetro de Rentabilidad y Empleo de los Destinos Turísticos Españoles elaborado por la asociación especializada Exceltur consigna unos datos que, pese a la merma de crecimiento, algo menos generalizado e intenso, están en consonancia con el buen momento del sector turístico en nuestro país.
En efecto, según el informe de Exceltur, los destinos vacacionales españoles cerraron la pasada temporada de verano con niveles de rentabilidad económica en máximos, es decir, con notables incrementos de los ingresos por habitación disponible (RevPAR) y del empleo turístico que se sitúan en el 5 y 6 %, respectivamente. La merma producida afectó a treinta y ocho de los cincuenta y dos destinos analizados en el informe, de los que solo diez superan lo dos dígitos.
También se alude al concepto de los enclaves urbanos, que registraron un comportamiento estimable con aumentos del 5,6 % en RevPAR y el 11,2 % en empleo.
El estudio de Exceltur atribuye los buenos resultados a la reciente renovación de numerosas instalaciones turísticas, la inversión en nuevos proyectos y a las situaciones de plena ocupación en los principales meses del verano en algunos destinos, factores que, en consecuencia, han favorecido una mejora de los precios y, en consecuencia, de los ingresos. El aumento de actividad se ha dejado notar en la mayor parte de destinos de sol y playa, y la mejoría en los ingresos se ha debido en su totalidad al incremento en los precios -un 5,5% más entre julio y octubre respecto al mismo período de 2016-, mientras la ocupación se ha reducido un 0,5%. En los destinos vacacionales el ingreso medio diario en los cincuenta y dos destinos analizados fue de 86,6 euros, el máximo desde que se elabora este informe de Exceltur.
Los más críticos siguen observando una falta de correspondencia entre los registros favorables y la creación de empleo, que consideran insuficiente. No obstante, la patronal hotelera insiste en que estos resultados impulsaron la capacidad de generación de empleo en el sector. En el área de alojamiento se incrementó un 7,3%; en las agencias de viajes, un 6,6%; en transporte, un 6,2%, y en restauración, ocio y comercio, un 6%, 4,9% y 2,6%, respectivamente.
Otro estudio, el de la Encuesta de de Gasto Turístico (EGATUR), realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), pone de relieve la pujanza del sector turístico: el gasto de los más de setenta y tres millones de turistas que visitaron España entre enero y octubre pasados, superó los setenta y siete mil seiscientos millones de euros, un 13,1 % más que en el mismo período del año anterior. El Reino Unido, por cierto, se mantiene como primer mercado emisor y el que mayor gasto efectúa, con más de quince mil setecientos millones de euros en los diez primeros meses del año.
En fin, con las cifras sobre el papel, se confirmó la previsión de que sería una verano excepcional. Ahora se trata de despejar las sombras que siguen existiendo, concretamente en el ámbito laboral, y de contrastar si se ha aprovechado la bonanza para ganar competitividad.

lunes, 11 de diciembre de 2017

VENEZUELA, RUTINA NO NOTICIOSA

¿Sabía usted que ayer había elecciones municipales en Venezuela? Intuimos que el porcentaje de quienes lo desconocían es superior al de quienes están al tanto de lo que ocurre en el país hermano. Curioso: hace unos meses casi seguíamos en directo un ambiente 'guerracivilista', los luctuosos sucesos previos a un proceso constituyente que, en realidad, camuflaba un auténtico golpe de Estado. Vimos a soldados disparar contra jóvenes que protestaban mientras un helicóptero lanzaba descargas sobre edificios de Caracas y unos disidentes robaban armamento en uno de los acuartelamientos más importantes del país; mientras la Fiscal General de la República denunciaba, inútilmente, irregularidades de todo tipo, un coronel empujaba al presidente del Congreso en su propia sede institucional, los jueces pedían asilo político o se marchaban y funcionaban, de facto, dos cámaras representativas de la soberanía popular. Hubo elecciones a gobernadores, simplemente para constatar el cisma de la oposición, paradójicamente encarnada con la denominación Mesa de la Unidad Democrática (MUD), y para resignarse a que, entre unas cosas y otras, no hay nada que hacer: el régimen totalitario se consolida por muy aislado internacionalmente que esté. Por resumir: porque lo grave es que la fractura social se agrandaba, la emigración se acrecentaba, la escasez de abastos se multiplicaba y las condiciones de vida empeoraban como se acredita con los cortes de luz y agua.
Pero pareciera que ya no hay noticias de Venezuela. Hasta hace unos domingos en que Jordi Ébole (La Sexta TV) entrevistara, en dos entregas, a Nicolás Maduro, presidente de la República, y nos acordamos de que aquel país sigue existiendo. Pero como si no interesara, como si lo que allí ocurra haya dejado de llamar la atención de quienes, por las razones que sea, se sientan vinculados al hecho venezolano. Cierto que lo de Catalunya, informativamente hablando, pesa mucho, pero ni siquiera las alusiones del propio Maduro en la citada entrevista despertaron mayor curiosidad (Por cierto: discurre diciembre y no se aprecian señales de que el presidente cumplirá su propósito de que los mayores y los emigrantes cobren sus pensiones, tal como se comprometió ante Ébole).
Y ese es el caso: apenas hay registros en los informativos de televisión, muy escaso espacio en los periódicos y poquísimas menciones en el Congreso e instituciones políticas. Venezuela ya no interesa, o no interesa tanto. De ahí que la convocatoria electoral prevista para ayer hasta resultara una gran desconocida. Las previsiones apuntaban un cincuenta por ciento de abstención, lo cual nos da idea del abatimiento de amplios sectores de la población, independientemente de coyunturas como la carencia de liderazgos alternativos, de la división de quienes no comulgan con el régimen y de los directos beneficios de éste ante tamaño porcentaje. Y la sospecha, siempre la sospecha de la manipulación de los resultados después de las actuaciones más que controvertidas del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Estaba prevista la elección de trescientos treinta y cinco alcaldes y el gobernador del estado Zulia, uno de los más importantes de la geografía venezolana. Pero la gran novedad es que no participaban en los comicios los principales partidos de la MUD, si bien algunos representantes y dirigentes decidieron concurrir por su cuenta, lo que da idea del caos que caracteriza la realidad sociopolítica de Venezuela. Miren por donde, el fracaso de la revolución, de cumplirse las previsiones, fortalecerá el pensamiento único, ahora expresado con el penúltimo invento -el último es la moneda virtual, el petro-, ese 'carné de la Patria' con el que a partir de ahora habrá que hacer todo.
La desmotivación, pues, se impone para seguir quebrando la autoestima de los venezolanos y las ganas de luchar por una alternativa que, sencillamente, procure otras condiciones de vida. Los medios del régimen hacían hasta ayer mismo llamamientos a la votación: es significativo. “¡Todos desde temprano!”, se permitía titular uno de ellos.
Hoy, resultados y reacciones. Mañana -ojalá nos equivoquemos- volverá a sonar Julio Iglesias, la vida sigue igual, y un inevitable aire de rutina no noticiosa envolverá las sombras venezolanas.

sábado, 9 de diciembre de 2017

TORNEOS PORTUENSES DE EMPRESAS Y AFICIONADOS

En la pequeña intrahistoria del fútbol portuense, hay que consignar el breve capítulo que protagonizaron los equipos de empresas de hostelería, por lado, y los de aficionados y enteramente amateur por otro. Tuvieron sus antecedentes en un denominado campeonato de adheridos, allá por los años cincuenta, que terminó siendo reconocido por la Federación Tinerfeña de Fútbol.
Los torneos de hostelería y aficionados venían a llenar el tiempo estival, cuando paralizaban las competiciones oficiales. El Peñón, aún con cancha de tierra, quedaba disponible. Los equipos participantes abonaban una reducida cuota para gastos de uso y mantenimiento, a veces un duro o diez pesetas por jugador o ficha.
Hubo de todo: rivalidad, calidad, entusiasmo, emoción, goles de nivel, paradas, lesiones, discusiones y hasta agresiones... Algunos encuentros registraban una notable afluencia de espectadores, muchos de ellos extranjeros que, animados por los empleados que les atendían o servían en el hotel, acudían curiosos para apoyarles. Los que éramos devoradores de fútbol a tan temprana edad disfrutábamos.
Que recordemos, hubo al menos dos ediciones del campeonato de hostelería. Las Vegas, Valle Mar, Tenerife Playa, Bélgica, Oro Negro, Taoro, Dinámico, Martina... En una final Valle Mar-Oro Negro, los graderíos estaban casi repletos, como si de un partido oficial se tratara. En esa ocasión, el duelo entre José María Salazar, central del Oro Negro, y Antonio Méndez (q.e.p.d.), delantero centro del Valle Mar, fue épico.
Luego disputaron competiciones los aficionados, si bien, al principio, no sin discusión, hubo acuerdo para admitir hasta dos jugadores federados por equipo. Team Playa, Estrella del Norte, Ucanca, Chiclaneros, Once Amigos, Bambino, Peseta, Royal, Ye-Yé, Cilantro, Durazno, Peña Celtic, Cariocas, Super 2000, Nuevo Club, Puerto Cruz Aficionado, Peñita, Cima Club, Oriental... son nombres para el recuerdo de quienes practicaron, se esmeraron, emularon y entretuvieron a muchos seguidores durante las épocas veraniegas.
Algunos episodios memorables. Por ejemplo, cuando se enfrentaron Peseta y Royal, el primero con once futbolistas y el segundo con seis. A pesar de la inferioridad numérica, Royal resistió y llegó al desempate mediante penaltis. Sorprendentemente, transformó más que su rival y pasó a la siguiente ronda.
O cuando en plena prohibición de fichar extranjeros, Gilberto Hernández, al frente de Cariocas, concertó con un ciudadano italiano, Alessandro Pietro Riva, su participación en un partido decisivo: “¡No puede jugar!, alineación indebida, se le descuentan los puntos”, se escuchaba en el exterior de los vestuarios, mientras se tensaban los ánimos. El caso es que, al final, no disputó el encuentro.
Tiempos de entretenimiento y diversión futbolera. El Peñón no descansaba en verano. Y muchos gozaban con lo que era algo más que un sucedáneo balompédico en plena década de los sesenta.

viernes, 8 de diciembre de 2017

DESIGUALDAD LABORAL PATENTE

Siguen las camareras de piso, las populares 'kellys', con su reivindicación de mejores condiciones laborales y hasta con amenaza de huelga en fechas señaladas, cuando los últimos registros del mercado laboral ponen de manifiesto que no hay forma de reducir la brecha. Al contrario, es como si el desempleo se cebase con las mujeres: según las oficinas de los servicios públicos (antiguo INEM), el incremento del paro del pasado mes de noviembre se elevó a siete mil doscientas cincuenta y cinco personas, de las que doscientas ochenta y seis son hombres y seis mil novecientas sesenta y nueve, mujeres, o sea, el 96 %, a cuatro puntos de la totalidad. Estas cifras dejan el paro femenino en nuestro país en dos millones ocho mil seiscientas dieciocho personas.

Cifras que imponen y que revelan la magnitud de la brecha: por cada hombre sin puesto de trabajo, hay veinticinco mujeres nueves en paro. En un informe de la central sindical Comisiones Obreras, el nivel de desempleo de las mujeres en nuestro país se sitúa en un 57,8 %, es decir, casi dos puntos por encima del registro del año pasado en esta misma época. En noviembre de 2015, las mujeres en paro representaban el 54,9 % y en el mismo mes del año 2007, antes de la gran recesión, eran el 39,8 % del paro registrado. Es lógico que con estos datos sobre la mesa, la secretaria de Mujeres e Igualdad del sindicato, Elena Blasco, haya valorado que la brecha de género en materia de empleo es imparable. “Con estas cifras -afirmó- está claro que para las mujeres no hay salida de la crisis”.

Su argumentación se basa en que la precariedad laboral está caracterizada, entre otras cosas, por la temporalidad. La tendencia se va prolongando. Y así, el acceso al empleo se complica no porque sean muchas más las mujeres paradas sino que el empleo que se genera es para los hombres.

Ello confirma las conclusiones a las que llega el informe del Consejo Económico y Social (CES), titulado La participación laboral de las mujeres en España, entre las que destaca que éstas se encuentran cada vez más distanciadas de los hombres en lo que se refiere a mejorar tasas de empleo y desempleo. El más bajo empleo en las mujeres, según este informe, repercute en que las tasas de paro resultan, casi sistemáticamente, más elevadas, lo cual es indicativo de que las mujeres en el mercado de trabajo se ven afectadas por el paro con mayor frecuencia que los hombres.
Para el CES, las condiciones de trabajo son un factor determinante de la participación laboral de las mujeres en nuestro país. Se habla mucho de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres pero todo da a entender que sigue siendo un objetivo lejano, pese a los avances que se han ido produciendo. Tales condiciones se ven agravadas con los tipos de contratación, con la distribución del tiempo de trabajo durante la jornada laboral, con los salarios y ocupaciones en los respectivos sectores de actividad, de modo que, al final, se constata una notable desventaja en el ejercicio profesional femenino.

No es de extrañar entonces que la brecha salarial de género en nuestro país se aproxime al 15 % y que la pensión media de jubilación sea de setecientos cuarenta y tres euros al mes para las mujeres y de mil cientos noventa y siete para los hombres.

Lo dicho: la igualdad parece lejana.