jueves, 12 de abril de 2018

Y LOS PROBLEMAS, SIN ARREGLARSE


Se nota, se siente, elecciones en el frente…
La proximidad de nuevos comicios es algo más que una explicación recurrente para justificar algunos comportamientos o algunas situaciones que transitan desde los nervios de los protagonistas a las tensiones y las fracturas que se registran en el universo político más inmediato. Solo no dejar un hueco al adversario, quebrar las formas de la cortesía elemental o, simplemente, ausentarse de una convocatoria, revelan la tirantez y las maniobras electoreras con tal de obtener supuestos réditos y/o causar perjuicios a quienes se mueven en las mismas coordenadas.
Acaba de ocurrir con los alcaldes del norte de Tenerife del Partido Popular y del PSOE que se han negado a participar en una convocatoria del Consejo Insular de Administración Territorial (CIAT), tutelado por el Cabildo Insular de Tenerife, donde, supuestamente, se iba a tratar del estado de las carreteras y de las dotaciones sanitarias en esa franja de la isla, en muchos de cuyos habitantes anida -porque algunos responsables lo han querido y no han sabido atajar- un sentimiento (que tiene algo de complejo) de victimismo o de perjuicio perpetuo por un desequilibrio inversor o por un tratamiento sociopolítico poco favorable y algo sesgado.
El clima de opinión -se nota, se siente…- empieza a ser poco propicio para la formación política que desde 1987 acapara la gobernación insular, con mayoría o con alianzas políticas a derecha e izquierda, y por eso se han desatado las prisas para invertir la tendencia, si es necesario hasta socializando las pérdidas. Debieron interpretarlo así los munícipes que dicen no querer ser copartícipes de “shows” mediáticos, según su propia definición, ni alimentar falsas expectativas. Reclaman planes, proyectos, medidas y soluciones después de tantos años de padecimiento de un problema insufrible. Pero no están o no aparecen. La situación se ha vuelto insostenible.
Pensar que el asunto de las carreteras costó, entre otros motivos e intereses, una alianza política sobre la que las mismas partes decían que era la mejor para Canarias, y comprobar que la ruptura de entonces no ha conllevado las soluciones que se demandaban, ya tiene perspectiva como para ir calibrando las dimensiones del error. Ahora se agota el tiempo, los problemas de los atascos y de las prestaciones sanitarias siguen en iguales o parecidos niveles y el descontento de la población se agrava.
Mientras tanto, las relaciones entre representantes institucionales se complican. Recelan unos de otros. Y se refleja, con declaraciones de distinto tenor, en los medios de comunicación. ¿Qué dirán los sufridores y los pacientes, en fin, los administrados en general? Ven que los problemas se alargan y las alternativas no llegan. Por las razones que sea, incluida también, dirán, las discrepancias entre los políticos que ya no dicen nada ni a los periodistas que se esfuerzan por el titular más llamativo. ¿Dónde habrá ido a parar la cooperación interadministrativa?
Se nota, se siente, elecciones en el frente… Temporada de reproches. No es que sean nuevos ni causen sorpresa. Pero tantas diatribas, con puntos de vista respetables, aumentan el desasosiego ciudadano. Malo que problemas de envergadura, infraestructurales o enquistados en el tejido de la gestión política se vean acentuados con falta de entendimiento y concordia. Ya no es la divergencia, que es legítima y hasta comprensible, sino el desencuentro, el disenso en su último extremo. 
Pero, mañana sigue la cola, ¿verdad? Y no hay camas o recursos para atender la demanda o las intervenciones continúan demorándose. Esto es lo que la ciudadanía reprueba. Al menos, teóricamente. Todo lo demás, por cansino y repetido, porque es más de lo mismo y mucho tiempo en el mismo punto, cáscaras de lapas. Aunque se nota, se siente, hay elecciones en el frente.


martes, 10 de abril de 2018

PENSIONES, PREOCUPACIÓN LATENTE Y CRECIENTE


Las pensiones preocupan. Lo expresan los españoles en la última entrega del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), cuyo trabajo de campo fue llevado a cabo entre el 1 y el 13 de marzo pasados. Esa preocupación alcanza el nivel más alto de los últimos treinta años: se sitúa en el quinto puesto del listado de problemas, ascendiendo desde el noveno, después de que hasta un 15,5 % de los encuestados se manifestara en esos términos.
En sentido inverso está la inquietud de la ciudadanía por la independencia de Catalunya, que sigue descendiendo. Es el nivel más bajo desde el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre: un 8,6 % frente al 11,3 % del mes de marzo.
Ese estado de opinión se corresponde con los últimos acontecimientos: protestas masivas, clamorosas reivindicaciones de mejora, debates parlamentarios y mediáticos, mensajes tranquilizadores y escépticos a la vez hasta que la solución parece depender ya de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado -con un incremento del 2 % pactado para las mínimas y de viudedad entre el Partido Popular y Ciudadanos-, cuando no de la propia marcha de productividad económica del país.
Según los últimos datos publicados por el ministerio de Empleo y Seguridad Social, el gasto en pensiones durante el mes de marzo superó los ocho mil novecientos cuarenta y seis millones de euros, lo que significa un 3,02 % más que en el mismo período de 2017. La pensión media de jubilación se situó en mil setenta y nueve con dieciséis euros, un 1,94 % más que en marzo del año pasado. La pensión media del sistema que, además de la de jubilación, incluye las de viudedad, incapacidad permanente, orfandad y a favor de familiares, alcanzó los novecientos treinta y tres euros, con treinta y siete, un aumento del 1,85 % respecto a marzo del pasado año.
El caso es que los fantasmas de la posible insostenibilidad de las pensiones y de la insuficiencia futura, independientemente de los horizontes temporales, siguen vagando en amplio sectores de la sociedad. El catedrático de Economía de la Universidad del País Vasco, Felipe Serrano, ha afirmado que el sistema necesita más recursos financieros pero advierte que no es partidario de crear o aplicar un nuevo impuesto. Sugiere una solución que consistiría en desplazar a los Presupuestos Generales del Estado algunas prestaciones del sistema, como las de viudedad por ejemplo, modificando su naturaleza a prestación no contributiva. Según su criterio, ello elevaría transitoriamente “las necesidades de financiación del sector público, que debería financiar con un aumento de las aportaciones de los trabajadores mediante una subida de sus cotizaciones, inferiores a la media europea”.
Los fantasmas continúan vagando, de ahí que la preocupación se incremente y se justifique.





ESPAÑA, SUSPENSO EN DERECHOS HUMANOS Y LABORALES

Conviene que nos situemos antes de entrar en detalles, con dos preguntas. Primera: ¿Qué son los Derechos Económicos Sociales y Culturales (DESC)? Son los Derechos Humanos relativos a las condiciones sociales y económicas básicas necesarias para una vida en libertad y dignidad. Versan sobre cuestiones tan básicas como el trabajo, la seguridad social, la salud, la educación, la alimentación, el agua, la vivienda, un medio ambiente adecuado y la cultura. Están contenidos en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC). En España está en vigor desde 1977. Luego: ¿Qué es la Plataforma DESC? Se trata de un espacio de la sociedad civil española (entidades sociales, organizaciones de Derechos Humanos, de cooperación al desarrollo, medio ambientales, de discapacidad, centrales sindicales...), que trabajan juntas para la elaboración del Informe Alternativo en el Sexto Examen periódico de España-PIDESC.
Sabido esto, se trata ahora de valorar las conclusiones del informe confeccionado por la Plataforma DESC, referido al grado de cumplimiento, protección y defensa de los citados derechos, en el cuatrienio 2012-16. El estudio ha sido apoyado por más de ciento cincuenta entidades. Su apartado laboral corrió a cargo de Comisiones Obreras (CC.OO.). Los resultados son bastante desalentadores: España, tras la evaluación por el comité correspondiente de Naciones Unidas (ONU), suspende en derechos humanos y laborales.
En lo concerniente al ámbito del trabajo, por ejemplo, el Comité DESC tiene en cuenta los estereotipos de género para contrastar las dificultades apreciadas en orden a la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Eso le lleva a recomendar al Estado español que intensifique la implementación del Plan Estratégico sobre igualdad de género (2018-21). El mencionado sindicato, por cierto, considera que también se debió recomendar “la adopción de medidas coeducativas, la obligatoriedad de planes de igualdad en las empresas, más inspecciones laborales pàra afrontar situaciones de discriminación por razón de género así como medidas que favorezcan la conciliación”. Igualmente se alude a la lacra social de la violencia contra las mujeres y a la necesidad de dotar presupuestariamente el Pacto de Estado contra la violencia de género aprobado el año pasado.
La brecha salarial entre hombres y mujeres también es situada como una de las principales preocupaciones del Comité, una vez constatado que las mujeres deben enfrentar para acceder a oportunidades de carreras en iguales condiciones que los hombres. Ello sustancia otra recomendación: el Estado debe redoblar esfuerzos para combatir la segregación vertical y horizontal en el empleo, la efectiva aplicación del principio 'igual salario por trabajo de igual valor' y la obligación de una mayor transparencia en el régimen retributivo de las empresas.
Un concepto ya sabido aparece también entre los contenidos del informe: la precariedad laboral, especialmente en las consecuencias que comporta entre las mujeres. Añadida a la congelación de los salarios, salta a la vista que la incidencia en la población laboral femenina es preocupante.
Finalmente, después de expresar su inquietud por las que siguen siendo altas tasas de desempleo, la limitación del ejercicio del derecho a la negociación colectiva que introdujo la reforma laboral de 2012, así como la aplicación excesiva del artículo 315.3 del Código Penal que persigue penalmente a trabajadores que han participado en huelgas, son denunciadas por el Comité DESC respecto a los derechos sindicales. Sugiere este que el Estado garantice la efectividad de la Negociación Colectiva y del derecho de representación sindical y que se revise o derogue el referido precepto del Código Penal.
Total, que con estos condicionamientos, mucho tendrán que seguir trabajando y movilizándose los empleados y sus representaciones para superar esta mala nota que la ONU otorga a nuestro país, sobre todo pensando en la pretendida garantía de la viabilidad del sistema de pensiones.

domingo, 8 de abril de 2018

COMBATIR LA DESINFORMACIÓN

La compañía norteamericana Google, un gigante de la comunicación de nuestro tiempo, propietaria del motor de búsqueda más usado en la red, ha anunciado que dedicará trescientos millones de dolores en los próximos tres años a ayudar a combatir la desinformación. Trata de evitar consumidores de información compulsivos 'tragalotodo' y fomentar ciudadanos críticos. ¿Cómo? Potenciando el conocimiento en todos los sentidos y un periodismo de calidad. Lo quiere hacer, sobre todo, en las plataformas digitales con la denominada Google News Initiative.
Lo decíamos hace pocas fechas, cuando nos identificábamos con el planteamiento del analista José A. Pérez Ledo, a propósito de su sugerencia de una asignatura sobre pensamiento crítico, concebida para que “el alumnado entienda la necesidad de dudar, de buscar fuentes, de confrontar versiones”. La aportación de Google puede ser de gran utilidad en medio de los incesantes avances tecnológicos y del influjo, no siempre positivo, de las redes sociales y de los propios medios de comunicación. Hay múltiples ejemplos con los que contrastar que los editores de la información impulsan (prácticamente en la impunidad y sin escrúpulos) la difusión de contenidos falsos y de baja calidad, incluso con el empleo de insultos y difamaciones.
Hay que situarse ante la gran paradoja que significa disponer, en la sociedad del conocimiento, de unos recursos tecnológicos para entender el mundo mejor; y comprobar que la utilización de los mismos de forma artera, sesgada y hasta viciosa, nos aleja de una información ante todo veraz, fiable, actualizada, genuinamente útil para una sociedad comprometida. El resultado es el desconcierto y la progresiva incredulidad. Es decir, una sociedad tendente a no mejorar de las patologías que la afectan. Un estudio de la universidad estadounidense de Columbia ha alertado, en ese sentido, de la creciente difusión en las redes de contenidos de baja calidad.
Las consecuencias estriban en un creciente número de ciudadanos que pueden ser considerados “víctimas difusas que se sienten perjudicadas en un mundo cada vez más complejo que no consiguen comprender”, según publica Cosme Ojeda en eldebate de hoy.com, donde pone como ejemplos a “clases medias que temen dejar de serlo y abrazan soluciones mágicas para problemas que les han desbordado. [Son] Esos ciudadanos que eligieron a Donald Trump, votaron a favor del 'brexit' o decidieron creer que con uneas fronteras en una Catalunya independiente estarían más protegidos de las sacudidas de este mundo cambiante”.
Por eso se recomienda el uso del buen periodismo de siempre con el fin de informarse mejor de los asuntos a los que se debe prestar mayor atención. Es en lo que Google quiere poner el acento: utilizar herramientas sólidas, rigurosas y duraderas para documentarse adecuadamente. Hay que evaluar la información que se transmite o se publica. Y, por supuesto, evitar la concentración de modo que las grandes plataformas digitales controlen qué ideas o planteamientos son los que hay que compartir. Simplemente hay que usar mejor las nuevas tecnologías. Hay que prepararse convenientemente para distinguir los sesgos y las manipulaciones. Si convenimos en que hay más información que nunca, hay que usarla para convertirla en conocimiento.
Suele ocurrir que cuestione a los periodistas y hasta se pone en duda la capacidad de expertos y estudiosos pero, por contra, como señala Ojeda, “nos tragamos todo lo que hacen las nuevas plataformas digitales y sus algoritmos. Tenemos que hablar más del papel que juegan las grandes empresas tecnológicas en nuestras sociedades y cómo afecta a la formación de la opinión píublicas. Sin olvidar que hay un descontento latente del que se aprovechan los populistas para incendiar incluso países con ciudadanías hasta ahora inmunes a los virus de la manipulación”.
Habrá que estar atentos, entonces, a la que parece buena voluntad de Google. Los riesgos son latentes, luego deben ser bienvenidos los esfuerzos para corregir y revisar hábitos y métodos viciosos que solo producirán ciudadanos cada vez peor informados y más autómatas. Es decir, pensamiento crítico para distinguir mejor, sobre todo, falacias, vilezas y difamaciones.

sábado, 7 de abril de 2018

EL PAPEL DE UN INSTITUTO, TAMBIÉN DESDE LAS ARTES

Hay una interesantísima exposición abierta en el Castillo San Felipe hasta la última semana del presente mes. Contiene los trabajos de los alumnos de bachillerato de artes plásticas del IES 'María Pérez Trujillo', de La Vera, cuyos responsables se decidieron a trasladar hasta el recinto (“a bajar al Puerto”, dicho en lenguaje coloquial) la potencialidad creativa de quienes cursan sus estudios para sentirse integrados, comprendidos y acompañados.
En el IES de La Vera quieren personas libres, iguales, críticas y solidarias. Nada mejor, al cabo de veinte años de funcionamiento, que mostrar el camino emprendido con los frutos del aprendizaje de quienes escogieron la ruta artística. Téngase en cuenta que el instituto es el único centro del norte de Tenerife con bachillerato de Artes, lo que propicia que el alumnado de Ciencias Sociales pueda cursar materias optativas relacionadas con las artes escénicas y las artes plásticas.
Con esa trayectoria de dos décadas, y siempre con el espíritu de superación y emprendimiento como factor primordial, ya hay perspectiva suficiente como para interpretar el papel del instituto de La Vera en la vertebración y proyección social primero del barrio y luego del municipio. Un hecho tan relevante o más que los títulos universitarios que ha ido cosechando: el IES ha contribuido decisivamente a que La Vera haya dejado de ser un territorio inhóspito y haya enriquecido los valores de su convivencia, borrando progresivamente imágenes de marginalidad y derivadas. Donde había prejuicios o connotaciones negativas, ahora hay una realidad intelectual, cultural y profesional que incide favorablemente en las propias relaciones sociales.
Por eso, hay que congratularse de que la gente, el barrio, se identifique con el instituto, o lo haga suyo y comparta su significado con orgullo. Ya es frecuente el uso de “estudié en el instituto de La Vera”, manera fácil de identificar los orígenes y la etapa decisiva de la formación académica individual y colectiva. Estupenda tarjeta de visita, de verdad: así la lucen -lo hemos comprobado- alumnos que ya han accedido al mercado laboral o profesional y los padres y madres que han comprobado que la educación es determinante para la sociedad de nuestros días y para el futuro. Para ellos, ir al centro o volver al centro es como estar en casa, desenvolverse con seguridad y retomar los valores que les brindaron. No solo es la propia vida académica: es el desenvolvimiento, la convivencia, la relación, el constante aprendizaje humano.
La exposición, por lo demás, reúne trabajos de cuatro asignaturas: Fundamentos del arte, con representaciones de cerámica griega clásica; Cultura audiovisual, con ilustraciones de carteles publicitarios utilizando técnicas mixtas (mezclas de técnicas, pintura, collage e impresión digital); Dibujo artístico, con realizaciones al natural (objetos reales dibujados en el aula), con técnicas de mancha y línea, utilizando carboncillos y lápices de grafito en gamas acromáticas, esto es, balanco y negros y toda la gama de grises intermedios); y Fotografía, como optativa de 2º de bachillerato, en la que se trabajan los conceptos técnicos tradicionales con propuestas de búsqueda de imágenes creativas, desarrolladas en formatos digitales, fusionando lo convencional con nuevas tecnologías.
El resultado, una muy estimable y variada colección de creatividad que estimula el quehacer del alumnado y proyecta las enormes potencialidades de un centro educativo que está siendo, por tantos motivos, motivo de auténtico orgullo.

viernes, 6 de abril de 2018

CHARANGA Y PANDERETA

Los dos hechos que han agitado la convivencia española durante esta semana, hasta el punto de eclipsar asuntos tales como los vaivenes de las aspiraciones soberanistas de una parte de los catalanes y sus derivadas judiciales, el tira y afloja de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y los inexorables avances en la resolución judicial de las obscenas tramas de corrupción, acentúan la desazón de una sociedad que apenas se acuerda de los valores que tuvo y contempla, entre la indignación y el pasotismo indolente, la evolución de la charanga y pandereta, con permiso del poeta.

Los dos hechos, decíamos, la tensión vivida entre componentes de la familia real a la salida de un oficio religioso cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo monárquico y republicano, y las oscuras incógnitas que envuelven el ya célebre máster de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, han generado la controversia que, para mal, termina dañando la seriedad y el respeto que hay que ganarse con obras y comportamientos bien distintos, así como mermando la credibilidad y la confianza que las instituciones -especialmente la universitaria- y su funcionamiento deben acreditar en todo momento so pena de ir sumiéndose en el desprestigio.

Entonces, no es que el personal pierda perspectiva sino referencias. Hace tiempo que, en el ámbito social y político, ha ido alejándose de todo progresivamente. Hasta el crecimiento económico, beneficiario principalmente de las clases pudientes, ha favorecido su indiferencia y su desafección. Los medios y las redes hacen el resto del trabajo. El socorrido tópico de la 'marca España' también se resiente (el tópico y la marca, claro). Las audiencias millonarias de las transmisiones deportivas televisadas revelan claramente cuál es el refugio, cuáles son las preferencias de la gente.

Y cuidado, porque las consecuencias de los problemas que laten, no es que sean imprevisibles, que también, pero cabe pensar que engrosen el fastidio y el escepticismo de mucha gente. Una sociedad que se va desmotivando porque contrasta que la tirantez familiar no se resuelve donde hay que hacerlo y da pie a que se haga visible sin freno ni remedio; y porque algo tan serio como la obtención de una titulación universitaria se presta a las más insondables componendas, hasta hacerla diluir en las coordenadas políticas que son manejadas a conveniencia. Con lo fácil que hubiera sido, por cierto, poner blanco sobre negro esta desesperanza del dichoso máster. No ocurrió así porque Cifuentes y los suyos no quisieron, no supieron y no pudieron despejar con claridad, en las primeras veinticutaro horas, las incógnitas que se multiplicaban. Tanta apelación a la transparencia para que luego asistiéramos al esperpento oscurantista.

No se merecen la institución y la comunidad universitaria sufrir estos quebrantos trufados de irregularidades o suspicacias y supeditados a intereses políticos personalistas. Tenemos pruebas de cómo se resuelven situaciones parecidas en otras democracias, sin necesidad de llevarlas al límite como aquel ministro del Reino Unido que puso el cargo a disposición del jefe del ejecutivo por la descortesía de haberse retrasado en sede parlamentaria dos minutos, dos, en la respuesta a una diputada de la oposición. Simplemente, con no poder demostrar lo contrario de lo que se imputa, ya basta.

No se merece esta sociedad, en fin, tener que asistir, más o menos cíclicamente, a bochornos, desaguisados y escandeletes que, además de reñir con la educación y la ética, prosiguen minando principios, credibilidad y confianza. Que sean conscientes quienes protagonizan estos absurdos, tamañas inconsecuencias. Mientras tanto, un problema político-territorial de cuidado y unas pensiones de muy incierto recorrido. Por citar algo, no más.

jueves, 5 de abril de 2018

HUELGA EN LA JUSTICIA ¿EVITABLE?

El asunto es delicado y se puede complicar, ya veremos hasta qué extremos. Jueces y fiscales de toda España inician hoy las movilizaciones que podrían desembocar, el próximo mes de mayo, en una huelga en el sector. Quieren despolitizar la justicia, a ver si con ello mejora la imagen que de ella se tiene en amplios sectores sociales. Las asociaciones profesionales -hasta ahora conduciéndose por la senda de la unanimidad- han sido contundentes en sus consideraciones previas, de manera que, en un comunicado conjunto, han criticado que el Gobierno no haya modificado las bases para elegir a los vocales del Consejo General del Poder Judicial, de modo que sean elegidos por los propios jueces. No se quedan ahí: el inmovilismo detectado en la política de nombramientos judiciales, al no tener en cuenta criterios de mérito, capacidad, igualdad de género y transparencia, es también objeto de severa crítica, tal es así que, en caso de prolongarse esta situación, irán a la huelga el próximo mes de mayo.
Por eso, las movilizaciones que hoy se inician en los juzgados y en las sedes judiciales del país servirán para ir tomando el pulso, siquiera desde el ámbito interno. Luego habrá una concentración en la capital del Reino, a la que seguirán paros parciales de una hora los jueves de cada semana. En caso de que no sean atendidas las peticiones de los estamentos judiciales, habrá huelga el próximo 22 de mayo.
Algunos testimonios de los promotores de esta decisión son reveladores y convergentes: ha pasado el tiempo, no hay soluciones ni avances y se han cansado de las palabras, por lo que es inevitable pasar a la acción. Tendrán que seguir explicándolo pues a mucha gente le será difícil aceptar hacerse a la idea de ver a servidores y responsables públicos de alto rango y de muy seria función en actitud huelguista, bien es verdad que ejerciendo un derecho constitucional. El portavoz de la Unión Progresista de Fiscales, Emilio Fernández, ha llegado a decir que “mantenemos el calendario de movilizaciones por el desinterés del Gobierno con nuestras reivindicaciones que son justas y medidas”.
Es positivo que jueces y fiscales tomen la iniciativa pues son conscientes de que hay que esmerarse para lograr de verdad la independencia del poder judicial, al cabo de varias décadas de convivencia democrática. Hay quienes niegan la existencia de un problema de independencia, aunque aceptan que se da una “percepción social de politización” que no está en consonancia con la teórica y aceptada independencia con la que ejercen su función constitucional los miembros del poder judicial.
Se trata, entonces, de evitar y eliminar las tentaciones de injerencias del poder político en el judicial. Fiscales y jueces quieren impedir los intentos de control, sobre todo, en refeormas legales y nombramientos. Será difícil si los partidos políticos y grupos parlamentarios no están por la labor, si no son generosos y sensibles con estas circunstancias concurrentes. Los grandes objetivos: mejorar el funcionamiento de la administración de justicia en todos los órdenes, ganar autonomía funcional y orgánica, recuperar la credibilidad y transmitir de mejor manera los valores que se presuponen al poder judicial.
Y algo también relevante: que las instituciones y los ciudadanos no se vean perjudicados.

miércoles, 4 de abril de 2018

BALÓN DE ORO CANARIO

Es loable cualquier iniciativa que, afrontada con entusiasmo, voluntad de superación y un poquito de esmero, resulta válida para estimular una competencia deportiva, por ejemplo, o el quehacer profesional, individual o colectivo, en una actividad de cualquier naturaleza. No estamos acostumbrados a eso, precisamente, en nuestros ámbitos más cercanos, de ahí que valoremos los intentos de emprendimiento que van aflorando.De la crisis se sale también con imaginación, con ideas, con audacia y cierta capacidad de riesgo. Entonces, si fructifican los intentos, estaremos ante nuevos alicientes y esas actividades cobrarán más interés para practicantes, ejecutivos, destinatarios y espectadores.
Es lo que acaba de suceder con la primera edición del Balón de Oro Canario -hasta la denominación tiene sus encantos- en la que han venido trabajando Marcos Díaz Gutiérrez y un entusiasta grupo de colaboradores, algunos de ellos vinculados al periodismo deportivo que aún ejercen. A la chita callando, sin oropeles anticipados, conscientes de que era necesario dedicar horas y suplir la falta de recursos con prestaciones eficientes que superaran el listón del voluntarismo o del cumplimiento sin alardes, los promotores se lanzaron a la conquista de patrocinios comerciales, de apoyos corporativos o institucionales y de la participación de los propios deportistas para abrir un espacio en el grupo duodécimo de Tercera división, para todos el grupo canario.
El resultado, en nuestra opinión, es muy estimable. Convocan una gala en la Casa de la Cultura de Los Realejos, lleno su aforo. Ambiente plagado de expectativas, se notaba. Presentación austera y ajustada de Pedro Ángel Gómez Barreto, quien imprimió la emoción adecuada en el momento de las votaciones, proyectadas con transparencia sobre una pantalla, casi como si de un festival musical se tratara (aunque fuera grabado). Presentación de los aspirantes. La actuación musical del dúo Beware, compuesto por Yaiza Pérez y Eliseo Lloreda. . Proyección de un video que glosaba la historia de la competición, que se inició en 1980-81. Presencia en el escenario del máximo goleador de esa historia, Ignacio Mederos -¡qué orgulloso se hubiera sentido su padre!- quien, con 44 tantos, aún conserva el récord. Trece periodistas de las islas, de ambos sexos, que, debidamente identificados, emitieron sus puntuaciones, entre 1 y 5. Patrocinadores y jugadores finalistas al escenario. Entrega de premios a los mismos: Echedey Mayor (Estrella F.C.), Gerardo (Buzanada), Cherre Bello (Las Zocas) y Jorge (Santa Ursula), así como al ganador del primer Balón de Oro Canario, Brian Martín, quien juega como delantero del Tenerife B y ya ha tenido algunas apariciones en el primer equipo. Barreto le arrancó unas palabras que contenían tanta gratitud como emoción.
Y culminó el acto -una duración computada muy llevadera- con el anuncio de la segunda convocatoria, prevista para enero del año próximo en Gran Canaria. El grupo canario de Tercera necesitaba un estímulo así. Y el team de Marcos Díaz Gutiérrez, muy compenetrado, que parece tener afanes perfeccionistas, acreditó que es capaz de lanzarlo con decisión y coraje, desafiando incluso las restricciones. Con modestia pero con visión clara de que esta es una obra de futuro que, si no hay alteraciones graves, se terminará consolidando. Desde la puesta en marcha del Trofeo Teide y del impulso experimentado por el fútbol femenino, no se conocía una inciativa tan atrayente.
Plausible, en fin, el empeño de los mentores.

martes, 3 de abril de 2018

CIFRAS QUE ASUSTAN PERO NO EXTRAÑAN

Asustan las cifras pero como es muy difícil, por no decir imposible, entender la economía, la hiperinflación y el control de cambios de Venezuela, habrá, cuando menos, que no extrañarse: entre el oscurantismo con que el régimen totalitario chavomadurista administra las finanzas y los recursos públicos; los tres ceros que, inopinadamente, suprime el presidente de la República de los billetes y de los precios; las trapisondas del que ya se conoce como narcorégimen; la inseguridad galopante; las dificultades para el abasto de gasolina -¡quién lo iba a decir!- o para comprar un pan y un huevo; agotada, en fin, la capacidad de asombro en un país, otrora democracia próspera, que ha experimentado en carne propia el fracaso de un proceso revolucionario, marean las cantidades registradas en un informe del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) de Venezuela.
Al cierre del ejercicio de 2017, hace poco más de tres meses, el Gobierno ha triplicado los noventa y siete mil millones de dólares invertidos en 2015, importe dedicado a publicidad y propaganda, “con el fin de discriminar a la prensa privada con tendencia crítica, fomentar la independencia y forzar al ejercicio de un periodismo cada vez menos incómodo para el poder”, según puede leerse en el estudio de IPYS.
El ministerio de Comunicación e Información recibió en 2015 -cuando se celebraron elecciones parlamentarias- una consignación presupuestaria -a saber cómo la vistieron- de trescientos ochenta millones de dólares, un 118 % más que lo autorizado, en tanto que la partida dispuesta para gastos por servicios de información, impresión, relaciones públicas, publicidad y propaganda se elevó a quinienttos setenta y cuatro millones de dólares. En 2016 fue dedicada a estos finesla una suma equivalente a ochocientos ochenta y un millones de dólares, de los cuales casi cuarenta y cuatro fueron destinados específicamente a publicidad y propaganda.
Para que no haya dudas de cómo se las gasta el régimen, citemos unas palabras del ex ministro de Comunicación, Andrés Izarra, hace ya una década: “Durante mi gestión, y mientras el presidente de la República (entonces, Hugo Chávez) delegue en mi la potestad de administrar los presupuestos del Estado, los medios golpistas no contarán con un solo bolívar del pueblo de Venezuela para publicitar la gestión gubernamental”.
Y así ha pasado de todo: desaparición de cabeceras, cierre de empresas editoriales, medios que no pudieron continuar, libertad de prensa amenazada, profesionales perseguidos y credibilidad mediática muy mermada. El régimen aprieta... y ahoga. Sin miramientos. Les da igual: es cuestión de lo que sea con tal de mantenerse en el poder.
El informe del IPYS es tajante: “En Venezuela, la publicidad oficial es una suerte de laurel o escarmiento. En este país, de manera cotidiana, las instituciones estatales castigan a los diarios que dan cabida a las denuncias ciudadanas y la crítica contra el Gobierno, mientras que sus páginas predilectas para pautar los anuncios publicitarios y propagandísticas son las de la prensa estatal y los medios privados que mantienen una línea complaciente”.
Por eso, las cantidades triplicadas no deben extrañar. Así crece el poder mediático, así se presiona, se discrimina y se excluye, se censura y se autocensura. Así se ejercita el dominio de las concesiones del espectro radioeléctrico. Así, cualquiera. Derrochando sin pudor y sin control. Y todavía quieren legitimar como elecciones libres y plurales las que se avecinan. En esas condiciones, todo menos libertad, pluralismo, fiscalización y democracia. Esos valores han quedado proscritos. Y si es a base de dólares, da igual.

lunes, 2 de abril de 2018

SIEMPRE NOS QUEDARÁ SEGUNDO

La transmisión del encuentro de Liga entre la U.D. Las Palmas y el Real Madrid nos devolvió, por unos momentos, a tiempos pasados de ejercicio y seguimiento radiofónico. Entre ellos, la figura de Segundo Almeida, un comunicador aventajado de la isla hermana, especialista en el medio, con quien tuve el placer de colaborar en la época que dirigía la programación deportiva de Radio Atlántico. Tiempos ilusionantes, laboriosos, meritorios: cuando se informaba desde una cabina telefónica en la que había que introducir monedas, se apuraba la información de resultados, de fútbol y baloncesto principalmente, y se aguardaba hasta el final de las sesiones de entrenamiento para conocer la lista de convocados o el parte de enfermería donde estaban los lesionados.
“Todo Deporte” se titulaba aquel programa que hacía furor en horas de sobremesa, incluso entre la población juvenil que estudiaba en La Laguna. Una audiencia sobresaliente, sin necesidad de EGM. La Unión Deportiva en Primera división, gestando una leyenda que llegó a subcampeón de Liga y años después un subcampeonato de Copa. Aquella alineación memorizada de carrerilla, ya fuera con 1-3-2-5 o después con 4-2-4, aquel conjunto con canarios de varias islas hasta que abrieron las puertas a los extranjeros y a los oriundos y se incorporaron valores que se ensamblaron perfectamente en la filosofía canterana.
Años de gloria del fútbol amarillo, supremacía indiscutible en la geografía canaria, imágenes en blanco y negro, también en color, para vivir jornadas épicas, como alguna remontada en el desaparecido Estadio Insular, las aportaciones a la selección española o aquel gol de Gilberto I a Iríbar, en el último minuto en San Mamés para otorgarle al granadillero Pedro Cano, treinta y dos millones de pesetas, el mayor premio millonario hasta entonces de las quinielas.
En todo ese proceso, y en los posteriores, donde hubo menos gloria y más sudor, más lágrimas y más fiascos, estuvo Segundo Almeida, junto con Antonio Lemus, Antonio Ayala y Pascual Calabuig, notarios del esplendor amarillo y sus posteriores caídas y vaivenes, hasta que llegaron las nuevas generaciones de periodistas deportivos. Segundo aún braceó entre ellas.
Le podía la UD. Como también la Unión Deportiva Lanzarote cuyos encuentros, en Preferente o en el Grupo Canario de Tercera división, transmitía para tener a toda una isla expectante y pendiente. Aún eran tiempos de difícil comunicación, a veces aguardando hasta la llegada del barco para ver si se jugaba o no.
Segundo, entrevistado a principios del mes pasado en Canarias 7, narraba o relataba como muy pocos. Era una narración descriptiva, detallista, meticulosa. Tiraba de énfasis cuando había que hacerlo. Situaba la acción constantemente para que el oyente supiera dónde y cómo se estaba jugando. Era pasión ante el micrófono. Tanta, que cosechó algunos disgustos con profesionales y amagos con su salud. Implacable con los arbitrajes que interpretaba como perjudiciales y con aquellos entrenadores de los que se distanciaba sin retorno y con jugadores que convirtió, por diferentes razones, en innombrables y solo citaba por su número o demarcación. Pero generoso siempre con el esfuerzo colectivo y con el fútbol de quilates del que, como canario, se enorgullecía. En esa entrevista, dice Almeida que no reconoce a esta Unión Deportiva. Con más de mil trescientos partidos con voz a menudo quebrada, añade que “este equipo no se identifica con lo que ha sido en su historia”. Viendo el partido del sábado, acierta plenamente.
Revela que ya no va al Estadio de Gran Canaria. Atrás, en el Insular, tuvo que escuchar, en medio de uno de aquellos vaivenes, el grito de “¡Segundo, vete ya!”, cuando la relación con el club y con los aficionados se tornó imposible e insufrible.
Dolido con los actuales dirigentes, por su desatención, después de dos intervenciones quirúrgicas, dice que ha descubierto las redes sociales, especialmente desde el ángulo de la conectividad. Añora alguna visita al Estadio, incluso cuando la tragedia se masque inevitable.
Y es que, pase lo que pase, siempre nos quedará Segundo.