sábado, 7 de diciembre de 2019

CANARIAS, EN LA CUMBRE DEL CLIMA


Presumíamos, decíamos, nos ufanábamos de gozar del mejor clima del mundo. Incluso, dentro de cada isla, las tendencias diferenciadoras de cada municipio, de cada rincón. Miren por donde, la Cumbre del Clima de Madrid (COP 25) ha venido a consagrar tal apreciación al ser elegido el archipiélago lugar de excelencia contra el cambio climático por Naciones Unidas (ONU). La reunión será recordada, entre otras cosas, por el fenómeno de la sueca Greta Thunberg y por esta decisión de rango internacional, que es un hecho positivo para Canarias y para España al considerarse un paso firme hacia la sostenibilidad en las islas.

El asunto, ahora, es esmerarse en el cumplimiento de aquellas medidas que, desde aquí, contribuyan a mejorar las condiciones de vida en nuestro entorno y en todo el planeta. La reacción popular al fenómeno del cambio climático es de mayor conciencia, sobre todo, entre estudiantes y generaciones más jóvenes. El debate sobre la existencia o no o sobre las dimensiones del cambio climático deja paso a acuerdos como el de París o a esta cumbre de Madrid que obligan a los gobiernos a la adopción de medidas que, teóricamente, se orientan a impedir una seria complicación en el modus vivendi. Está claro que este es un hecho que nos afecta a todos, luego todos hemos de ser consecuentes. Se lee y se escucha que aún hay tiempo para salvar, recomponer y reconducir los daños más palpables. Cuestión de sensibilidad, de sentirnos responsables: tan solo ese eslógan, No hay planeta B, esgrimido por los propios estudiantes en sus manifestaciones, es lo suficientemente elocuente como para no permanecer indiferentes.

Confiemos, pues, en que ese Observatorio contra el Cambio Climático en nuestro país, con sede en Canarias, si se confirma, sea un hecho positivo desde el que promover, investigar y ejecutar acciones beneficiosas que, además, tengan la base de nuestras condiciones naturales (sol, viento, mar) para profundizar en el desarrollo de energías renovables. Los desafíos de la sostenibilidad en las islas son importantes, algunos inaplazables. El ascenso del nivel del mar, la deforestación, los riesgos de incendios forestales, entre otros factores interconestados, requieren de soluciones que han de reflejarse en el objetivo de ser un territorio cien por cien sostenible en el horizonte de los próximos treinta años.

Si es que queremos, sin bromas, seguir presumiendo del mejor clima del mundo.


1 comentario:

Rafael Estartús dijo...

Pues a una noticia tan importante no se le ha daod mucha importancia en los medios, verdad?