domingo, 11 de febrero de 2018

REIVINDICACIÓN EN PLENO CARNAVAL

Mucho mérito tienen, desde luego, quienes se concentraron en las dos capitales canarias el pasado sábado, desafiando a las inclemencias y la resaca carnavalera, para pedir el fin de la precariedad laboral y unas condiciones de vida dignas. Convocaba la plataforma No + precariedad, aglutinante de entidades cívicas y asociaciones que reivindican derechos y conquistas sociales en un proceso que durará meses hasta culminar con una gran marcha en Madrid para cuando el buen tiempo haga acto de presencia allá a finales de mayo.

Es un 'no' a las políticas de recortes y austeridad. Se trata de una lucha difícil, sin duda, pese a algunos anuncios optimistas hechos desde instancias gubernamentales y empresriales en el sentido de que había llegado la ahora de incrementar los salarios. Los portavoces de algunas organizaciones han coincidido a la hora de señalar mientras se han ampliado las jornadas de trabajo, los derechos se han reducido, en tanto que las condiciones de vida de jubilados y dependientes se han visto sensiblemente mermadas.

Para la plataforma social citada, “la precariedad impide el acceso a una vivienda, a una sanidad, a una educación digna y a unos servicios públicos de calidad”. Llega más lejos: “Nos privan de la cultura, del deporte y el ocio, y atentan contra el medio ambiente y el patrimonio natural”. Su malestar, entonces, es evidente: hay amplios sectores de población que no han salido de la crisis. Y lo que es peor: las determinaciones políticas no terminan de satisfacer. Al contrario, es como si hubieran empeorado las circunstancias, especialmente las que afectan al ámbito social. Recordemos que, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el régimen retributivo de los trabajadores españoles es aún inferior al de principios de la crisis.

Por eso se sigue hablando de bajos salarios y de empleos precarios, estacionales y temporales, hechos que no facilitan la estabilidad y los horizontes personales, sino un estancamiento y hasta un empobrecimiento de trabajadores y familias, además de las desigualdades, en algunos casos cada vez más acentuadas. Las repercusiones en las cuentas de la Seguridad Social y también sobre el Sistema Público de Pensiones, mientras prevalezcan tales factores, son evidentes. Algunos datos, en ese sentido, son reveladores: durante el pasado año, fueron contabilizadas ciento cincuenta y siete millones de horas ilegales, en otras palabras, horas que no son compensadas económicamente ni con descansos y, además, no cotizan a la Seguridad Social que, por tal razón, dejó de ingresar en 2017 unos dos mil millones de euros. Se trata, pues, de un caso evidente de fraude laboral.

No + precariedad pretende sensibilizar a la población en la primavera próxima. Su mensaje: menos parcialidad (especialmente entre las mujeres) y mayor duración en la contratación laboral, única manera, según la plataforma, de ir mitigando la precariedad y de superar las brechas de desigualdad. Claro que para ello se necesitan medidas de otro calado que, de paso, incidan en los derechos fundamentales de modo que éstos no se vean amenazados ni desprotegidos. Tiene unos meses por delante para hacer ver que su malestar tiene fundamentos y no obedece a caprichos ni coyunturas políticas.

El Gobierno, aunque tiene otras asignaturas pendientes de resolución, tendrá que responder.

sábado, 10 de febrero de 2018

APARIENCIAS, DE ELADIO TAVÍO

Apariencias, titula el artista portuense Eladio Tavío su colección de collage que cuelga hasta el próximo 5 de marzo en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), veintitrés obras del mismo tamaño estandarizado (DIN A4) en las que experimenta (un toque de pintura en algunas de ellas) su personal estilo creativo.
Apariencias, en realidad, es una suerte de coraza para ocultar o envolver los deseos del ser humano que a menudo no nos atrevemos a expresar o materializar. Tavío, fiel a su búsqueda artística, entre el dibujo, la pintura, la fotografía y la escritura, remarca las derivadas de sus apetencias por la psicología cognitiva que tanto le apasionan.
Una palabra para titular cada una de sus obras. Una palabra para interpretar, con montajes de recortes de revistas y publicaciones, un estado de ánimo, una imagen fugaz, una ensoñación... Del pesimismo a lo contrario, de la reflexión al desenfado, del avance dinámico al anquilosamiento condenado, las composiciones del autor van combinando imágenes, objetos y fragmentos que reflejan un universo onírico donde todo es posible, incluso preguntarse si la historia hubiera sido escrita por mujeres.
Tavío traza Apariencias con la soltura propia de quien imagina sin límite los deseos humanos. Los deseos son aspiraciones pero también frustraciones y entonces el artista desarrolla su técnica invitando a que el espectador se acerque e interiorice sus trozos, sus adherencias y su diversidad matérica. Los resultados son llamativos: es como si la coraza resistiera los embates y los impulsos de los deseos, en buena medida eróticos. Figuras desiguales, miradas tiernas o rompedoras, abrazadas por extremidades o manos que salen de cualquier parte, imágenes en movimiento, actitudes contemplativas... El collage de Eladio Tavío es una sugerente expresión de brío, de garbo y hasta de cierta osadía para indagar las interioridades del ser humano. La colección es un paso firme del artista portuense en su constante proceso de búsqueda sensorial: lo que quiere, lo que transmite, la técnica, el cómo, las formas, las Apariencias...

viernes, 9 de febrero de 2018

SEGUNDA OPORTUNIDAD

El próximo mes de agosto se cumplirán cuatro años de la vigencia de la Ley de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social, popularmente conocida como Ley de Segunda Oportunidad. Se trata de una norma que regula el procedimiento legal mediante el cual se favorece que el ciudadano elimine su condición de moroso y recupere una vida, digamos, normalizada.
Hay opiniones desiguales con la experiencia de la aplicación de esta Ley, concebida para dar salida a quienes decidieron emprender, desenvolverse de forma autónoma o encontrar un medio de vida tras una experiencia negativa como pudo ser el cierre de una empresa, la pérdida de empleo, una enfermedad, unas inversiones fallidas, un negocio que resultó negativo y hasta una mala administración de la economía familiar. Es probable que en cada una de esas situaciones haya sido necesario contraer deudas. Ese es el escenario en donde, teóricamente, se desarrollaría la citada norma.
En cualquiera de los casos, hay que partir de una premisa: ser conscientes de la propia capacidad de endeudamiento y mantener de forma estricta el control de ingresos y gastos. Cuando, por las razones que sea, ambos factores se descontrolan y las dudas derivadas del fracaso se van amontonando hasta meterse en el callejón cuya salida no se vislumbra, la segunda oportunidad se convierte en una alternativa que tiene cobertura legal y hay que aprovecharla con tal de enderezar el rumbo. Se trata de un recurso, puede que el último, para abonar deudas sin recurrir a operaciones crediticias o financieras.
¿Qué ofrece la Ley de Segunda Oportunidad? Según las fuentes consultadas, en concreto, un intento de acuerdo extrajudicial (proceso tutelado por un juez) con el diferencial sobrante del cliente. En caso de no formalizarse, se solicita al juzgado la condonación de las deudas, condicionada al cumplimiento de determinados requisitos. Se garantiza que los ciudadanos inmersos en estas situaciones (en número considerable, los autónomos) cuenten con asistencia permanente, de modo que no se desvíen de las metas trazadas para sobrellevar la situación. Pensemos que hasta la vigencia de la Ley debían afrontar las deudas con su patrimonio presente y futuro.
A tener en cuenta en el procedimiento la aparición de un mediador concursal que, solicitado por el emprendedor/deudor, oficiará como interlocutor entre este y los acreedores. Si no alcanzaran un acuerdo, el deudor y el mediador concursal podrán solicitar a la autoridad judicial el denominado concurso de acreedores voluntario. Es en ese momento cuando el juez podrá exonerar de una buena parte de las deudas, siempre y cuando se den los dos siguientes y fehacientes supuestos: el deudor ya no tiene recursos ni activos para hacer frente a lo que debe; y que haya demostrado actuar de buena fe. Eso sÍ: no todas las deudas pueden ser exoneradas, en concreto, los créditos de derecho público y los créditos por alimentos. Es decir, el deudor debe seguir haciendo frente a las deudas con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, así como a la manutención alimenticia de los hijos en caso de estar divorciado.
La inclusión en una lista de morosos durante cinco años puede ser uno de los aspectos menos positivos de la norma; pero así está reglamentado.

jueves, 8 de febrero de 2018

DESCORTESÍA IGUAL A RENUNCIA


Podrá parecer exagerado o haber llevado el asunto a sus últimos extremos o que es una conducta estricta. Pero que a nadie le quepa duda, después de lo ocurrido, que la puntualidad británica tiene bien ganada fama.

El secretario de Estado de Desarrollo Internacional del Reino Unido, lord Michel Bates, anunciaba en sede parlamentaria su intención de dimitir tras haberse demorado la friolera de dos minutos en la respuesta que debía dar a la pregunta de una diputada laborista. “Quiero ofrecer mi sincera disculpa por mi descortesía al no haber estado en mi lugar para responder a su pregunta en un tema tan importante”, dijo desde la modesta tribuna de una de las sedes parlamentarias más antiguas del mundo.

El tono empleado, el rigor expresivo, el énfasis advertido, la mirada contrita lo decían todo: eran pruebas de que hablaba en serio, de que su decisión había sido tomada con todas las consecuencias, en medio de la confesión de su vergüenza por la ya célebre demora. Bates rompía los esquemas con un hecho completamente inusual, entre expresiones de incredulidad o de rechazo y esa gestualidad ya típica del Parlamento británico, en tanto ponía el cargo a disposición de la primera ministra, Theresa May, quien, por cierto, no consideró conveniente aceptar la renuncia.

Acostumbrados a que en la órbita política se registran situaciones o comportamientos mucho más graves y se constata la negativa a dimitir -unas veces porque se estima que no se infringe la ley y otras porque aún infringiéndolas, se acogen a la presunción de inocencia y se aguarda a una resolución judicial, si es que se media algún tipo de demanda, aferrándose al cargo-, la voluntad de Bates sobresale como código de conducta, aunque pueda interpretarse como exagerado. Los británicos y su flema, el mito de la puntualidad, la coherencia por encima de todo… y todo lo que ustedes quieran pero, tal como están las cosas en política, ¿a que son necesarios hechos como este, al menos para dignificarla? Gracias a Michel Bates por ser consecuente, por haber reivindicado las formas de manera tan significativa, por haber demostrado que aún se puede confiar en quienes demuestran que no todos son iguales.


miércoles, 7 de febrero de 2018

LECCIÓN ECUATORIANA


Un referéndum que poco tiene que ver, desde sus resultados, con recientes experiencias europeas. El de Ecuador, el pasado domingo, ha dejado un resultado que, a priori, no solo significa una victoria del pueblo  sino un paso de gigante en los procesos históricos del pueblo ecuatoriano. Su decisión ha sido terminante: el 63,6% del electorado aprobó la supresión de la Constitución de aquel país la reelección indefinida de sus presidentes.

El pueblo, claramente, dijo ‘no’ a las componendas proclives a la perpetuación en el poder. Las había concebido el anterior mandatario, Rafael Correa, a quien debió parecer insuficiente su estancia en el poder, de modo que tramó una fórmula para retornar y entronizarse. Va a ser que no: su sucesor, Lenín Moreno, de su misma formación política, se armó de valor político e hizo alarde de criterio propio para reconducir la situación hacia los perfiles de orientación liberal que debía recoger la Constitución ecuatoriana para cualificar la democracia y el pluralismo político.

Otro gran mérito de Lenín Moreno con este coraje político que le convierte, mientras no se demuestre lo contrario, en un líder de los que necesita el universo latinoamericano: quiere hacer frente a la corrupción administrativa. Los pueblos del mundo, en general, están bastante cansados de que lo público esté sombreado por la corrupción, de que esta galope sin freno mermando credibilidad a la política y a los políticos. Ecuador no quiere ser una excepción y su presidente abandera la lucha titánica -porque esa sí que es titánica- contra la corrupción. Moreno sabe lo que se juega en el envite: el 74 % de los ciudadanos confía en él y en las medidas propuestas para hacer efectivo el principio de tolerancia cero contra la corrupción. Ese altísimo porcentaje respaldó el propósito de que, a partir del acto de votación, los servidores y los funcionarios públicos que sean condenados por delitos de corrupción sean inhabilitados.

El pueblo ecuatoriano, una parte del cual reside en España y tuvo que retornar cuando se desató la gran crisis, ha dado una lección de saber qué hacer y cómo votar. Ha dado un ejemplo de madurez. Ha dado un paso de gigante para conducirse por la senda del civismo, de la transparencia, de la alternancia y del pluralismo democrático. En tiempos tan difíciles para la democracia, hay que congratularse.

Lenín Moreno se mostró agradecido al conocer los resultados: “Gracias por incentivar a nuestros jóvenes a participar en política”, dijo. Es palabra de estadista que piensa en su país, en su gente, en el futuro. Qué bien.

     

martes, 6 de febrero de 2018

LA LISTA MÁS VOTADA, OTRA VEZ


Primero fueron los contactos entre Albert Rivera (Cs) y Pablo Iglesias (Podemos) para acercar posiciones en el enésimo intento de reformar la Ley Electoral. Y después han sido las encuestas más recientes que confirman el alza de la formación naranja, tercera en intención de voto.

El caso es que el Partido Popular (PP)  ya siente el aliento de Ciudadanos en el cuello. Curioso: parece sobreponerse a los casos de corrupción, a las incertidumbres catalanas y a las tímidas revueltas internas, pero le inquieta el crecimiento de Rivera y Arrimadas en tanto que sustenta un proceso de implantación territorial, consciente de que si alcanza categoría de fenómeno –como lo fue Podemos- sería un directo perjudicado.

Y montan los conservadores el contrataque. Rescatan una vieja idea -algunos la estamos preconizando desde 1995- consistente en garantizar que en los ayuntamientos gobierne la lista más votada. La han trasladado ya al PSOE, que se ha mostrado partidario y ha sugerido, incluso, la fórmula de aplicar una segunda vuelta tras los comicios municipales.

Es cierto que casi todos los intentos anteriores fracasaron porque la voluntad política se diluía entre las dificultades de aceptación de otros partidos y las estrecheces de tiempo. Este es un asunto que requiere calma y negociación, desde luego, pues, de materializarse, produciría un vuelco político considerable. En las propias organizaciones hay gente que se sigue mostrando muy escéptica: es la más reacia a generar cambios de imprevisible calado.

Básicamente, el PP pretende que acceda a la alcaldía el candidato más votado, siempre y cuando superara el 40% de apoyos y obtuviera una ventaja, hecho el cómputo de votos, de siete puntos. El PSOE parece que se opone a esta segunda circunstancia, a la espera de aclarar la viabilidad de pactos, y mantiene su alternativa de llevar a cabo una segunda vuelta entre las dos primeras candidaturas una semana después.

Algo se mueve y el tiempo y las negociaciones dirán si los partidos acercan posturas para alcanzar un acuerdo satisfactorio aunque no se oculta que el interés de algunos de ellos lleva aparejado algún tipo de freno para los que, como Ciudadanos, quieren aprovechar la intensidad de la corriente y desembocar en una fuerza electoral con sólidas aspiraciones.

lunes, 5 de febrero de 2018

PARADOJA PALPABLE: MÁS RICOS, MÁS POBRES

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha hecho público un informe sobre Perspectivas sociales del empleo en el mundo para 2018, algunas de cuyas conclusiones son, francamente, preocupantes. El aumento de los denominados 'empleos vulnerables', cifrados en mil cuatrocientos millones de personas que los sobrellevan, es una de aquéllas. Los vulnerables son empleos con altos niveles de precariedad, son temporales, inseguros, con ingresos irregulares y de una menor tasa de protección social. Según las previsiones del citado informe, el aumento en número y porcentaje se produce prácticamente en todo el mundo, de modo que ya engloba un 43 % de trabajadores de ambos sexos, es decir, acercándose a la mitad de la clase trabajadora.

La OIT interpreta los datos con un cierto tono pesimista o escéptico. Admite, por ejemplo, que el crecimiento económico mundial fue el año pasado de un 3,6 %, porcentaje que podría mantenerse en 2018. Cabe preguntarse lo que en Canarias con el turismo: ¿se traduce ese crecimiento en más empleo o en mejores condiciones de vida o laborales? La Organización pone sobre la mesa el número de parados en el mundo: se estima que en 2019 habrá ciento noventa y tres millones, más o menos los mismos que en 2017. Eso significa que, en dos años, cero desempleados menos.

Echemos un vistazo a lo que ocurre en España, según la OIT y otras organizaciones que citaremos más adelante.. El régimen retributivo de los trabajadores es aún inferior al de principios de la crisis. Si en 2016, los salarios sumaron un montante cercano a los quinientos treinta y tres mil millones de euros, nos encontramos con que en 2008, cuando comenzó la crisis, los salarios fueron superiores a los actuales, casi quinientos sesenta mil millones de euros, según los registros del Instituto Nacional de Estadística (INE). Los recortes salariales de estos diez últimos años han supuesto treinta y siete mil millones de euros menos para la clase trabajadora.

Por tanto, otra de las conclusiones del estudio mencionado es que no hay incrementos retributivos durante esta década; al contrario, han mermado los ingresos. Eso lleva a algunos expertos a opinar que si durante ese tiempo, los salarios se hubieran actualizado conforme a la inflación, los asalariados hubieran ganado los treinta y siete mil millones de euros más, es decir, el 3,5 % del Producto Interior Bruto (PIB) anual.

Los datos ponen de relieve la relatividad de los discursos triunfalistas y la patente desigualdad social y económica. Se hizo saber en la última cumbre de Davos (Suiza), donde un informe de la organización Oxfam concretaba que solo ocho varones ricos acumulan tanta riqueza como la suma de ingresos de los tres mil seiscientos millones de personas más pobres de la Humanidad. Esto quiere decir que la concentración de riqueza en unas pocas manos, o en unas pocas mentes, es incontenible. Lo injusto es que la minoría rica haya aumentado durante 2017 un 82 % su patrimonio. El desequilibrio, por tanto, es enorme. En otras palabras, el crecimiento económico solo beneficia o solo lo perciben quienes más tienen que, en definitiva, con estadísticas sobre la mesa, son muy pocos.

No está nada claro, en fin, cómo eliminar la pobreza.

sábado, 3 de febrero de 2018

GOTERAS EN EL "DINÁMICO"

Las lluvias copiosas ponen al desnudo algunas deficiencias que se hacen ostensibles. Las goteras, por ejemplo. Las hemos padecido en el Bar Dinámico del Puerto de la Cruz, en la plaza del Charco, otrora médula espinal de lo portuense y ahora un establecimiento en decadencia abandonado a su suerte y cuyo mejor espejo de decadencia es que mientras todo el cinturón de cafeterías a su alrededor aparece casi pleno de ocupación mientras están abiertas, la más popular y conocida presenta muchos vacíos.
En el costado sur, concretamente, donde algunas mesas y sillas se veían literalmente empapadas, mientras en otras, las más resguaradas, los clientes hacían verdaderos esfuerzos por evitar verse afectados por las goteras o salpicados. Nada que reprochar al personal, que bastante tenía con soportar algunas quejas.
El caso es que el Dinámico, incluido en el objeto social de la empresa pública Pamarsa, si no lo han modificado a lo largo de los últimos meses, es el latente ejemplo del abandono y de la desidia de sus responsables. En pleno centro de la ciudad, las prestaciones y la imagen no son lo más edificante. Es como si se quisiera propiciar su fenecimiento para que, si alguna vez se plantea una modificación del citado objeto social o una nueva concesión o una privatización de facto, apareciera la realidad física lo más libre de cargas, lo menos gravoso para los nuevos adjudicatarios.
No es por comparar pero resulta llamativo que se aspire a disponer en este municipio de grandes infraestructuras o de nuevas dotaciones cuando luego no hay capacidad para reparar una goteras en un establecimiento público que gozó de gran aceptación popular.
Los clientes se sentaban, se mojaban y se iban, claro. La pregunta es si tanto cuesta subir al techo y proceder a la reparación. Igual sí, pero no hay liquidez para afrontarla. Antes, en el marco jurídico de las sociedades públicas, había una figura, el Plan Anual de Inversión y Financiación (PAIF), de obligada consignación presupuestaria y que, independientemente de objetivos y cuantía, servía para obras, servicios y atenciones puntuales como pudiera ser esta.
Pero no se sabe lo que el gobierno local quiere hacer con Pamarsa ni con las unidades de explotación que aún le quedan. Y así van pasando los meses del mandato, entre desconocimiento y carencia de una mínima planificación. ¿Quién se ocupa del Dinámico? ¿Cuál es su destino? Las preguntas deberían tener respuesta, al menos como declaración de intenciones. Preguntar más, pedir más sobre aspectos concretos de la gestión, personal, contratación, provisiones y demás puede parecer demasiado. Hace mucho tiempo que no se palpa una desatención y una insensibilidad tan acusada hacía la gestión de lo público.
Hagan algo por la techumbre del Dinámico. Por decoro, por el mantenimiento de los clientes que aún prefieren ese marco para sus conversaciones cotidianas, para sus encuentros habituales. Las goteras, ahora mismo, los ahúyentan.

viernes, 2 de febrero de 2018

MENOS SOLOS

La soledad es y siempre ha sido la experiencia central e inevitable de todo hombre”, escribió el norteamericano Tom Wolfe, considerado el padre del “nuevo periodismo” y autor, entre otros muchos libros de éxito, de La hoguera de las vanidades (Anagrama) y Todo un hombre (Ediciones B). Su afirmación será cribada ahora que desde el Reino Unido llega una iniciativa política a la que habrá que prestar atención: la creación por parte de la primera ministra Teresa May de un ministerio de la Soledad, concebido como un instrumento de lucha contra lo que se considera como una “epidemia social”.
Filósofos y profesionales de distintas ramas analizan la soledad desde muy distintos ángulos para obtener conclusiones diferentes. Por ejemplo, el psicólogo Miguel Ángel Rizaldos estima que “habría que diferenciar entre la soledad referida a estar solo sin nadie, y el sentimiento de soledad”. Esta última apreciación entraña la sensación de estar solo, aunque se esté rodeando de gente. Rizaldo matiza que “también puede ser la combinación de ambas cosas: estás solo y te sientes solo, consideras que no le importas a nadie”.
Lo cierto es que se incorpora al vasto campo de la política esta cuestión que brota en plena sociedad del conocimiento o de la comunicación, cuando, en teoría, más cerca estamos todos unos de otros o mejor conectados. Que esa facilidad para saber de aquí y de allá, para comunicar de forma más directa y más ágil, para multiplicar las opciones en las redes de ciudadanía haya nutrido el sentimiento o la sensación de soledad, haya propiciado el aislamiento, resulta toda una paradoja.
Hay unos nueve millones de personas que viven en soledad en el Reino Unido. Y en España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cada vez hay más personas que lo hacen. En 2016, llegó a contabilizar más de cuatro millones seiscientas mil personas que habitan sin compañía, siendo el tipo de hogar que más aumentó, alcanzando el 25,2 % del total de hogares. ¿Por qué se habla de “epidemia social”? Probablemente porque no es el caso de personas jóvenes que deciden por voluntad propia desenvolverse en soledad, pese a vivir hiperconectados en plataformas o redes sociales, sino también de mayores o ancianos que se desenvuelven sin apoyo externo. Otras fuentes señalan que hasta un millón de personas mayores de sesenta y cinco años viven solas en nuestro país. Es fácil deducir que muchas pasan días y días sin hablar con nadie. Otra profesional de la psicología, la tinerfeña Tamara de la Rosa, explica que este aumento posiblemente se deba “más a un cambio de mentalidad y las circunstancias de cada uno. Muchas veces el ritmo de vida, obligaciones y responsabilidades dan poco margen para tener la vida social que realmente nos gustaría”.
El caso es que la soledad ya es un asunto de Estado en el Reino Unido. Aquí creen que, dadas las circunstancias, hay que tratarlo como un proceso de reeducación que requiere de una estrategia nacional que afronte las consecuencias derivadas de una sociedad consumista en exceso de conceptos publicitarios simplistas, pero, a la vez, también generadora de una descohesión o de una desvertebración considerables en tanto los desequilibrios sociales y económicos se van acentuando.
Un asunto de Estado. Que no lo estropee la política. Porque entonces va a tener razón el poeta inglés John Milton: “La soledad a veces es la mejor compañía”.

jueves, 1 de febrero de 2018

AEROPUERTO SUR: IMPACTO DE UNA CARENCIA

A ver cómo le dan la vuelta los responsables de las administraciones competentes -porque se la darán y seguro que el PSOE saldrá escaldado- a la denuncia de la falta de previsión que concluye con un cierre nocturno, desde el 3 de abril al 30 de junio del aeropuerto 'Reina Sofía-Tenerife Sur', hecha por el secretario general de los socialistas tinerfeños y alcalde de Guía de Isora, Pedro Martín.
Obras de mejora en la única pista de operaciones motivan el cierre temporal de la infraestructura. Damos por sobreentendido que es el horario más adecuado, el menos perjudicial, el de menor tráfico de operaciones y que los trabajos son inevitables. No se dice en la denuncia el alcance del impacto pero es evidente que lo tendrá. De hecho, el dirigente socialista habla de que la compañía Ryanair ya anuncia cancelación de líneas y vuelos. Atentos a ello porque el período señalado comprende unos meses desiguales (más bien, temporada baja) en lo que a ocupación turística se refiere. Y el problema no afecta solo al sector turístico y a la productividad económica sino también a la movilidad de los ciudadanos en general.
Claro: no hay una segunda pista. Esta es la causa de los perjuicios. Es una vieja demanda. Y la carencia se hará ostensible. Estaba prevista en el plan director del citado aeropuerto desde 1977 y ya ha llovido desde entonces. Millones y millones de pasajeros, miles y miles de operaciones, reformas interiores, mejoras para unas prestaciones más funcionales... pero se olvidaron o fueron posponiendo la segunda pista. Se supone que ese es el fundamento de lo que se considera “falta de previsión”, atribuida en este caso a los Gobiernos de España y de Canarias.
La iniciativa socialista -apoyada, un suponer, por alcaldes de todo signo y por entidades de la vertiente sur de la isla- es válida en cuanto agilizará alguna solución y la propia actuación sobre el terreno, además de la tramitación del proyecto de construcción de la segunda pista, pero ojalá que no entre en el pantanoso terreno de la controversia política, muy dada por estos pagos, como bien se sabe, a una muy poco productiva inversión de tiempo y energías.
Pero no es cuestión de ver quién lanza mensajes de réplica o reproches más ocurrentes sino de mancomunar esfuerzos para minimizar las pérdidas e impulsar las soluciones. Se trata de poner a prueba la solidaridad, el entendimiento y la propia capacidad de gestión. Mucho se sigue hablando de la cooperación interadministrativa: bueno, pues ahí tienen, en el ya insuficiente aeropuerto sureño, una oportunidad para ponerla a prueba.
Ese sí que es un reto. Tanto emplear el término hasta convertirlo en un tópico de programas y discursos. Hay que afrontarlo sin reservas.