lunes, 26 de septiembre de 2016

APRENDIZAJE E INNOVACIÓN



Seguimos atentos -en la medida de nuestras posibilidades- a la evolución de los medios de comunicación. El escepticismo que envuelve a los diarios impresos es cada vez mayor. Las alternativas tienen mucho que ver con nuevos modelos de negocio: para las empresas que ya han emprendido ese camino, no hay marcha atrás. Pero otras se resisten: hay temores que, en muchos casos,  se entienden. Mientras tanto, los profesionales asisten, dubitativos y recelosos, a su desarrollo cargado de incertidumbres. Se preguntan, sobre todo, qué les aguarda.

         Una respuesta podría ser la de Flor Coelho, responsable del departamento de Gestión y Training en la gerencia de Desarrollo Multimedia del periódico argentino La Nación. Preguntada por el perfil ideal o necesario en una redacción, aclara primero que prefiere hablar de habilidades de una persona en esa redacción y concreta después que “es necesario tener una actitud de aprendizaje e innovación porque te van cambiando las herramientas”.

         Las dos ideas o los dos conceptos, aprendizaje e innovación, en efecto, resultan fundamentales para ejercer el periodismo. Hay que llegar con la mejor voluntad de volcar en la práctica los conocimientos teóricos adquiridos y las tripas de la vocación. Hay que hacerlo con humildad, o si se prefiere, huyendo de tentaciones de divismo: se aprende de un compañero de mesa, de algún jefe o experto en la materia sobre la que se trabaja, de la lectura y consulta de distintas fuentes. Y luego, innovar, a partir de la implementación de nuevas tecnologías, programas o aplicaciones, utilizando provechosamente las herramientas, cultivando habilidades, creando un estilo propio y hasta cambiando hábitos de desenvolvimiento a sabiendas de que en las redes sociales fluyen incesantemente no solo criterios e interpretaciones de todo tipo sino opciones de multiplicar la dimensión del propio trabajo.

         El profesional sabe que las exigencias de hoy en día influyen poderosamente en su desempeño, sobre todo si se ve inmerso directamente en un proceso de cambio de modelo de negocio, es decir, si el medio impreso para el que trabaja se expande en busca de un multimedia o incursiona en el campo de eventos y convocatorias donde se interactúa, donde quienes son o han sido lectores habituales se convierten en sujetos o espectadores que manejan la inmediatez o acceden a los contenidos informativos con otra predisposición y por otros canales.  Otra cosa es cómo procesen el mensaje pero lo importante es que los titulares del día siguiente ahora son prácticamente instantáneos y circulan a velocidad de vértigo.

         El profesional tendrá que estar preparado -aprendizaje e innovación- para dar una respuesta apropiada, consciente de los destinatarios de su trabajo y de la orientación del enfoque editorial que sustancie el modelo de negocio.

sábado, 24 de septiembre de 2016

PURA POESÍA VISUAL

Una nueva entrega de Cuatro lunas, esa iniciativa de la Brigada del Arte, una plataforma cultural del Puerto de la Cruz que pretende acercar el arte al gran público, dinamizarlo desde recintos abiertos al exterior, otorgando a los creadores la posibilidad de explicar su obra en un diálogo abierto y sin formalismos.

La ‘ruta lunática’ tenía esta vez una estación en el Castillo San Felipe donde quedó se inauguraba -ni un solo miembro de la cen orporación municipal presente, por cierto- la exposición “Collige, virgo, rosas”, un tributo artístico a la belleza femenina, en particular a su juventud. Las sensaciones y las sugestiones se multiplican -sin importar el orden de los factores para obtener un admirable producto- para poner de relieve la sin igual naturaleza de la mujer, sus cualidades, su versatilidad, su misterio, su lozanía…

Lorena Martín, comisaria de la exposición, lo plasmó de manera muy elocuente: “Sus creadoras comparten así, en lienzo y carne, el común denominador de haber parido, y casi sin dolor, pura poesía visual”. En la planta superior del recinto, tres ilustradoras, Lucilla Bellini, Ana Martín y Silvia Watercolor, que componen un ‘collage’ pleno de atractivos. Y abajo, Paola Rivero, Émili Bermúdez, Mimí Mitsou y Unbekannten, con sus imágenes de técnicas combinadas entre fotografías e ilustraciones digitales, hablando “de melancolía, de un mundo onírico, del ensueño, de romanticismo y de misterio; pero también de fuerza, ligereza y frescura, de femineidad sin juicios ni tapujos”, según atinada descripción la fotografía de la propia comisaria.

La exposición tiene un complemento sobresaliente en las dos salas de acceso al Castillo donde se puede contemplar las obras de Nati de la Croix y Zebenzui Armas, ganadores de la segunda edición del proyecto Ponle cara, incluido en Cuatro lunas, los artistas mejor puntuados que reciben como premio la exhibición de sus trabajos en esta convocatoria.

Una alusión obligada a Lucilla Bellini, autora del cartel anunciador, tan lleno de matices, una obra más en la amplia colección; y a Naira González, creadora de una original y espinada señalética en algunos cuadros, concebida como arte sobre papel para quebrar tópicos e invitar a completar la visualización.

Collige, virgo, rosas” es el fruto, bajo las raíces de un tópico literario, de siete miradas femeninas sobre un poema visual, al que no falta la simbología de pétalos y espinas de rosas que adornan el suelo del recinto, acaso el esplendor y la caducidad de la belleza femenina, un carpe diem para contrastar que la poesía visual existe.


Esta es la prueba.

viernes, 23 de septiembre de 2016

GALLEGADAS

Muy pocas cosas causan asombro en política a estas alturas. Hasta quienes acuñaron lo de nueva política, protagonizan o viven hechos que abundaron en la de prácticamente toda la vida democrática. Ay, esos vicios tentadores que todo lo pueden. Pero, bueno: cuando surgen episodios singulares, de esos que llaman la atención, hay que fijarse en su razón de ser, dar respuestas a algunos porqués, aunque luego las repercusiones sean de perfil bajo o apenas den para dos o tres subjetividades tertulianas o para esas columnas que leen los fieles.
Un par de gallegadas, advertidas en lontananza de una campaña en la que la noticia más repetida ha sido el triunfo en las encuestas por mayoría absoluta del candidato popular, Núñez Feijóo. Poco se ha reparado en que en la cartelería y otros soportes de campaña no aparezcan los logos del Partido Popular. Cada organización es libre, desde luego, de exhibir a su manera, la que más le convenga, sus señas de identidad. Y si éstas son suprimidas, se puede argumentar y allá las evidencias; total… Cuando no se pone el logo en vallas, carteles o trípticos, alguna razón habrá. Pero a una buena parte del electorado, eso le da igual. Un compañero de antiguas lides televisivas, se refirió al hecho en vísperas de unos comicios municipales, como una forma de que no se identificara a los candidatos socialistas con el partido de ZP, decía él. No sabemos si ahora mantiene el mismo criterio. El candidato del PP a la presidencia de la Xunta zanjó días pasados la cuestión: “Todo el mundo sabe que soy el candidato del Partido Popular”.

La otra gallegada: el socialista Abel Caballero, alcalde de Vigo, ha hecho, en plena campaña, una declaración pública de lo más insolidaria. En referencia al candidato del PSdeG, Xoaquín Fernández Leiceaga, ha dicho: “No es mi candidato ni mi lista”. Por supuesto, Caballero no participa activamente en la campaña ni aboga públicamente por Fernández, ganador de unas controvertidas primarias, reflejo de las pugnas intestinas del socialismo gallego desde que se empeñaron en liquidar a Juan Carlos Touriño. El alcalde vigués se queja de que no le han pedido opinión ni ayuda. Por todos esos motivos, y porque ha concentrado todos sus afanes en ser reelegido (“solo un objetivo, por encima incluso de mi partido: Vigo”), Abel Caballero, disconforme con resoluciones orgánicas, protagoniza una de las conductas más insolidarias e inapropiadas que se recuerda. Con hechos así, ¿es de extrañar que su partido siga retrocediendo, Núñez Feijóo amase una nueva mayoría y el nacionalismo galego gane respaldos y peso político en aquella comunidad? 

jueves, 22 de septiembre de 2016

LA CARA 'B'

Hasta el mes de agosto pasado, más de cincuenta millones de viajeros extranjeros visitaron España,un 8% más que en 2015, pero las centrales sindicales, Comisiones Obreras (CC.OO) y Unión General de Trabajadores (UGT), mayoritarias en el sector, ya han frenado los triunfalismos advirtiendo que detrás de los sucesivos excelentes registros existen aspectos no tan sobresalientes que conviene tener en cuenta. Son las sombras.

Es decir, el turismo español tiene una cara B. Al dorso de esos indicadores, están, por ejemplo, los de la precariedad laboral. Porque se supone que con el crecimiento de viajeros y de niveles de ocupación ha aumentado el nivel de contrataciones. Pero el empleo creado, según el secretario general de la federación de Servicios de CC.OO.,José María Martínez,“es precario, a tiempo parcial y, en muchos casos, fraudulento”.

Sostiene Martínez que los datos oficiales no se corresponden con el empleo declarado pues se trabajan más horas de las contratadas, lo que, en la práctica, significa un fraude a la Seguridad Social. Fuentes de ambos sindicatos coinciden en señalar que tan favorables indicadores suponen también “un récord en precariedad laboral”.
El empleo turístico, pues, no sale bien parado en esa cara B de la que hablan los sindicalistas. Seguro que se estarán notando los efectos de la reforma laboral, especialmente en lo que concierne a la precariedad,la circunstancia que más quejas inspira. Otro hecho: han proliferado los contratos a través de empresas multiservicios, lo que incide, según interpretan, en la remuneración de los trabajadores, un 30% inferior a la establecida en los convenios sectoriales. Así, para el secretario general de la federación de Servicios de la UGT, José María Cilleros, las estadísticas del turismo “esconden falsos autónomos y contratos formativos, subcontratación y externalización”. Habrá que tenerlo presente para cuando se conozcan los próximos registros del mercado laboral.

El mismo Cilleros concluye que el crecimiento turístico no está teniendo repercusión en los salarios, por lo que “no habrá turismo de calidad con estos niveles de pobreza laboral”.

De modo que se va conociendo mejor la cara B del turismo español. No se trata de amargar y mucho menos de hurgar en heridas que,según se aprecia en la esfera laboral, no han terminado de cicatrizar. Lo que se quiere es que los beneficios, aunque acompasados, se correspondan con mejores condiciones de trabajo para la mano de obra que, pese a las limitaciones, sigue demostrando estar a la altura de las circunstancias y de las exigencias.


miércoles, 21 de septiembre de 2016

MUY EN SERIO



Va muy en serio el asunto del que nos ocupamos el pasado lunes: presencia de despachos de abogados británicos en el exterior de vías y hoteles del sur de Tenerife, predispuestos para captar clientes a los que tramitar posibles reclamaciones por haber enfermado en el establecimiento y compensarles mediante un método muy bien urdido. No quisimos emplear entonces la palabra estafa pero, a medida que se van conociendo detalles, todo da a entender que eso es lo que puede estar fraguándose tras los furgones y mesas anunciadoras.
Ya dijimos que los dirigentes de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife (Ashotel) se había reunido con el delegado del Gobierno en Canarias, Enrique Hernández Bento, y el comisario principal de la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía en Canarias, José María Moreno, para exponerles la naturaleza de las prácticas contrastadas este verano y expresarles la preocupación que propicia este incipiente fenómeno -ya con antecedentes en Baleares y Costa del Sol- que, de no ser atajado, puede generar, a la larga, impredecibles consecuencias. Los perjuicios para las empresas hoteleras, si tienen que afrontar indemnizaciones, son evidentes. Se supone que, en el marco de sus competencias, la policía ya estará contrastando elementos para actuar en consecuencia.
Ahora también llegan noticias sobre el particular desde la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), dispuesta a combatir, con la firma profesional Tourism and Law, los abusos que se vienen advirtiendo en las demandas interpuestas por los bufetes británicos de abogados.
La CEHAT ya dispone de un plan de acción que recoge “actuaciones directas y contundentes a todos los niveles”. Se ha dirigido al ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno, García Margallo; al embajador británico en España; a los consulados y al presidente de la Asociación Británico de Agencias de Viajes (ABTA), para solicitar una actuación firme orientada a frenar estas prácticas supuestamente fraudulentas. El plan prevé también poner en conocimiento de los hechos al organismo que vele por la deontología profesional de los letrados del Reino Unido con el fin de que estudie y determine si estamos ante casos de mala praxis contraria a los códigos deontológicos.
La CEHAT complementa su iniciativa con el desarrollo de una amplia campaña de comunicación y de jornadas formativas dirigidas al propio sector a efectos de estar bien posicionados y dar una respuesta eficaz ante el problema que se ha desatado.
En este aspecto, será fundamental la prevención. De momento, la firma Tourism and Law señala que son acciones elementales informar al cliente, en el momento de registrarse, de que el personal del hotel estará disponible en todo momento para cualquier dolencia o circunstancia que requiera de su atención. En el momento de su salida, también le será ofrecida la posibilidad de una comunicación en la que deje constancia expresa de cualquier incidencia o de que todo ha transcurrido adecuadamente. Los hoteles decidirán sobre la utilización entre su clientela de un documento específico.
Lo dicho: el asunto reviste importancia, incluso desde la proyección de las marcas o destinos turísticos. Atentos, pues.

martes, 20 de septiembre de 2016

LA POLÍTICA BUSCA; LOS SUCESOS, NO

Es una gran verdad la que escribe la investigadora de la Universidad de Sevilla, profesora Rosa María Rodríguez Cárcela: “La información política buscaba al periodista, mientras que la información criminal tenía que ser investigada por el periodista”. Hoy en día, la situación es muy coincidente, salvando las circunstancias tecnológicas, líneas editoriales y alguna otra.

Pero es así: la política lo es todo, o casi todo. Las instituciones, los partidos, los núcleos de información política generan considerables volúmenes de datos, enfoques, declaraciones, relatos históricos y previsiones que son trasladados a redactores, más o menos especializados, hasta inundar su mesa de trabajo de modo que solo sea necesario hacer las llamadas indispensables para su verificación o un mínimo contraste. Hechas las excepciones de los grandes acontecimientos (investiduras, tomas de posesión, cumbres, dimisiones, votaciones de alguna ley, relevos…), prácticamente es innecesario acudir al lugar de los hechos. La información política fluye incesantemente y busca al periodista porque es su propio interés.

La profesora Rodríguez Cárcela, en un trabajo publicado por la Revista Internacional de Historia de la Comunicación del que se hizo eco Fernando Pérez Ávila en Diario de Sevilla, diferencia esta dinámica -¿o cabe decir también mecánica?- de lo que ocurre con los sucesos, sección que, junto a los deportes, sobrevive gracias a que exige presencia física para la adecuada y más creíble cobertura y al entusiasmo y desvelos de quienes tienen encomendadas las tareas correspondientes.

La “información criminal”, como llama Rodríguez Cárcela, obliga, de inmediato a una mínima búsqueda. Se trata de desplazarse al lugar de los hechos: un siniestro, un accidente, un caso de violencia de género, una violación, un encierro, un incendio, un secuestro… Hay que ir allí para ser notario de lo que acaece, para preguntar a testigos y a fuentes oficiales. Pero hay que moverse, hay que hacer una investigación de mínimos.

Pero esto no hay que confundirlo con el protagonismo, tendencia que se ha advertido en algunos profesionales, enviados especiales o presentes, sencillamente, en la que -por seguir a la profesora Rodríguez- sería la escena del crimen. Recordemos lo ocurrido con aquellas imágenes de los atentados terroristas de París o Bruselas. Se trata de evitar que peligre la integridad física, por un lado; y que un exceso de audacia o de celo del profesional desvirtúe o desvíe lo esencial de la noticia.

Otra cosa, en ese sentido, es el tratamiento que se le dispense a la información con ulterioridad. Los riesgos de amarillismo son evidentes. Se trata de no incurrir en alarmismos ni exageraciones. “Son los días en que la gente compra por fin el periódico”, nos dijo una vez un gerente que se entusiasmaba, en una suerte de morbo, con tres o cuatro páginas de abundante información gráfica. Puede haber, en efecto, una mayor demanda informativa pero debe primar siempre el equilibrio y el rigor, entre otras cosas, para conferir los adecuados valores de haber estado sobre el terreno y haber iniciado un trabajo -aún con las exigencias de la inmediatez y al apremio- basado en la visualización y la investigación elemental de lo sucedido.

La credibilidad se gana ahí.

lunes, 19 de septiembre de 2016

EL NEGOCIO DE CIERTAS DEMANDAS

Habrá que estar pendiente de los resultados de la reunión que la patronal turística de Tenerife, ASHOTEL, mantuvo días pasados con el Delegado del Gobierno en Canarias para tratar sobre las prácticas, supuestamente fraudulentas, de despachos de abogados británicos interesados en la interposición de demandas a cargo de turistas que hayan sufrido algún tipo de indisposición o quebranto de salud durante su estancia vacacional en determinados establecimientos hoteleros. Las demandas se formalizan contra las empresas utilizando subterfugios legales en torno a su responsabilidad última ante cualquier incidencia que afecte a los clientes.

ASHOTEL ya ha formulado algún tipo de denuncia en el Cuerpo Nacional de Policía, como consecuencia de haber detectado la presencia en las proximidades del establecimiento de furgonetas que, adecuadamente pintadas o formateadas, sirven de reclamo y primer punto de atención a turistas y curiosos que exploran -en mesas complementarias- la posibilidad de obtener algún tipo de beneficio económico en caso de que prospere su demanda. El móvil de la tentación y del negocio: el despacho de abogados solo cobra si gana la demanda, lo cual es bastante probable pues es el turoperador el que abona el importe, restándolo posteriormente al hotel de su facturación. Si el circuito funciona sin alteraciones, la conclusión es evidente: ganan todos, menos el hotelero. Clientes afectados y bufete jurídico obtienen su indemnización y sus honorarios, en tanto que el turoperador, que no se detiene a verificar los términos de la denuncia, se desentiende de reclamaciones y complicaciones varias.

Nos recuerda el caso de los métodos de venta utilizados hace años por las organizaciones de ‘time-sharing’ (algo así como ‘tiempo libre compartido’), con agentes jóvenes de ambos sexos en calles, avenidas y plazas de entornos turísticos que, empleándose con cierta agresividad dialéctica, llegaban a forzar la firma de los clientes que habían captado, en muchos casos por educación, cansancio o aburrimiento. Téngase en cuenta que los vendedores cobraban según el número de precontratos suscritos. Las consecuencias vendrían después. El empresariado local tardó en darse cuenta de la negativa repercusión que aquellos métodos estaba generando. Y las autoridades locales se veían impotentes para atender lo que terminó convirtiéndose en un problema de orden público.

Estas prácticas de ahora parece que tienen antecedentes en otras zonas turísticas del país, como Baleares y la costa levantina cuyas federaciones empresariales turísticas ya han emprendido la vía judicial para tratar de erradicar lo que entienden como fenómeno pernicioso. No será fácil la solución si se tiene en cuenta que la presión de las demandas aumentará cuantitativamente pues en las redes sociales no solo invitan o animan a los usuarios sino que ya circulan informaciones sobre los pasos a seguir para formalizar una reclamación.

El sector debe estar activo, sobre todo si se prueba que, además de prácticas fraudulentas y no autorizadas, generan, a la larga, perjuicios económicos de imposible reparación.

En plena bonanza del sector, si esto se convierte en un fenómeno, el daño de imagen, además, puede ser considerable.


sábado, 17 de septiembre de 2016

REACTIVACIÓN DE LA UNIVERSIDAD POPULAR

Hay que congratularse de los propósitos de reactivación de la Universidad Popular Municipal Francisco Afonso, la primera de Canarias, una pionera que, a principios de los años ochenta, abriría surcos y serviría de modelo. Se constituiría en un dotacional interesantísimo, cuando tanto había que hacer en aquellos municipios magros de opciones formativas, culturales y participativas.
Ha tenido sus altibajos el centro portuense. Cierto que las circunstancias no son las mismas de su etapa inicial pero la voluntad política era decisiva para timonear la evolución e impedir el marasmo. Puede que la voluntad escaseara y todo quedó a expensas de la inercia o la rutina, sujeto incluso a vaivenes político-administrativos. Para actualizar e innovar cualquier modelo o estructura, ese es el primer requisito.
Parece que es ahora, después de años de pasividad o indolencia, cuando algo se mueve en la UPM portuense. No puede ser que un recurso de tantas opciones esté infrautilizado. La concejala de Educación e Igualdad, Diana Mora, afronta con decisión un proceso de renovación de oferta y contenidos, según se desprende de una reciente comparecencia en la que explicó las características de los programas de formación no reglada y las condiciones de accesibilidad desde el punto de vista económico.
Talleres, actividades infantiles, lenguas extranjeras y casas didácticas son los componentes de la oferta. Sobre ese concepto novedoso, casas didácticas, Mora explicó que “se trata de espacios de creación tutorizados e individualizados cuya finalidad es ahondar en las inquietudes que no tienen cabida en la formación reglada”.
Dos novedades más: las aulas abiertas, concebidas para la libre disposición del alumnado fuera del horario lectivo; y la escuela de danza, donde será impartido ballet clásico para irradiar el interés por el baile y las danzas en general.
Quiere la edil Mora que la Universidad Popular Municipal emprenda para dotarse de un sistema de gestión sostenible, capaz de autofinanciarse y con las puertas abiertas para ampliar su oferta formativa.
Se trata, en el fondo, de educar en valores, de incentivar la formación de la ciudadanía, de fomentar su interés por la cultura, de motivarla y de fundamentar con la mayor solidez su participación en los procesos sociales de nuestros días. Esa ha sido una queja de siempre entre los portuenses: su escasa sensibilidad, su falta de interés en ser sujetos activos de sus propias cosas, de aquellas que ellos mismos han impulsado. Ese desapego de la vida participativa -apenas quebrado en convocatorias festivas- hay que invertirlo.
Ojalá que esta reactivación de la UPM sea un factor dinamizador y estimulante.


viernes, 16 de septiembre de 2016

RENTABILIDADES REALES

Las cifras siguen bailando a ritmo de récords, pese a sus claroscuros, que también los hay en el turismo boyante. A punto de concluir la temporada veraniega, ya se hacen previsiones sobre el cierre del ejercicio: si los mercados mantienen las tendencias en el último trimestre, en 2016 habrán visitado España unos setenta millones de viajeros extranjeros, de los que catorce, aproximadamente, tendrían alguna estancia en Canarias, Otra plusmarca. Los registros del primer semestre, correspondientes a la denominada Balanza de Pagos del Banco de España, reflejan la bonanza: los ingresos por turismo extranjero alcanzan los 22.651 millones de euros, un 6,8% más que en igual período de 2015. En esa franja, hay que contabilizar 32,8 millones de turistas, un 11,7% en la variación interanual. En términos coloquiales, pues, viento en popa.

Claro que si nos preguntamos por las rentabilidades reales de esta prosperidad, igual hay que fruncir el ceño de algunas dudas, no ya en el ámbito laboral, donde no parece que la mayor afluencia de visitantes se homologue con el volumen de puestos de trabajo generado en tanto que la calidad del empleo sigue siendo insatisfactoria, sino en la propia esfera económico-financiera de los municipios turísticos canarios, donde el indicador de la renta media personal es inferior a la media regional, según se desprende de las estadísticas de la Agencia Tributaria.

Estas incertidumbres y unas ciertas limitaciones informativas y de conocimiento acentúan las incógnitas de las rentabilidades del turismo que seguro son reales pero no lo suficientemente claras o explicadas. Basta comprobarlo con las quejas que aún mantienen alcaldes y responsables públicos de haciendas locales con respecto a los ingresos que se perciben de procedencia estrictamente turística. Solo las cifras del crecimiento hacen que atenúe el foco de las lamentaciones e insuficiencias.

Pero, en efecto, los problemas de prestación de servicios siguen existiendo. El sector privado reivindica sin cesar mejoras en ese sentido y todos somos conscientes de que cualquier destino turístico solo puede ser competitivo si su oferta entraña servicios públicos cualificados y eficientes, empezando por la seguridad y terminando con la limpieza viaria. Los munícipes sufren a menudo para encontrar explicaciones convincentes cuando les reclaman bases o dotaciones de mantenimiento. Ni siquiera la privatización o las concesiones de servicios han podido remediar del todo las obligaciones, de ahí que ya no se hable tanto del turismo como motor de la productividad económica sino más bien de cenicienta, de un ingreso/nutriente aparentemente extraordinario pero difícilmente sostenible y de un cada vez más difícil acomodo, por insuficiente, en el sistema de financiación de los ayuntamientos, aún con esta asignatura pendiente. O sea, los récords se cosechan pero las rentabilidades contienen muchas dudas.


jueves, 15 de septiembre de 2016

IDEOLOGÍA IRRELEVANTE

Encuesta de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Amsterdam. Más de quinientos profesionales del periodismo consultados que ejercen en España en distintos medios de cobertura nacional y regional. Datos destacados:

> Un 76,5% afirmó haber recibido alguna vez presiones políticas.
> Un 92,2% admitió haber recibido influencias directas de sus dueños o jefes a la hora de publicar determinados contenidos.
> Un 88,5% aseguró percibir las influencias de las expectativas económicas del medio como una influencia económica que limita su libertad de prensa.
> Un 52,9% consideró que su congruencia ideológica está alejada dos puntos o más en el espectro ideológico respecto al medio para el que trabajan.
> Los periodistas con contrato indefinido perciben una mayor libertad de prensa y menos presiones externas e internas.

Según el estudio holandés, “los periodistas españoles están sometidos a una gran presión política debido a la cantidad de información política existente y cuyos [agentes] políticos intentan controlar para cumplir sus expectativas”. Se añade la gran presión económica, debido a que los medios “normalmente no generan ingresos suficientes para subsistir por su cuenta”. Para el trabajo, dirigido por el licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración, máster en Comunicación Política, Cristóbal Crespo, tal factor genera una reducción de la calidad del contenido, “y guía a los periodistas a evitar publicar determinado contenido para no ahuyentar a posibles anunciantes”. En otro pasaje del estudio, se alude a las presiones que “la organización” somete a los periodistas. En ese sentido, se acepta que dicha “organización” posee una estructura dominante y que los profesionales “están sometidos a los objetivos de la misma, a las rutinas y a la influencia de dueños y editores”.

Y una llamativa conclusión de este trabajo elaborado en Holanda: la ideología del periodista no resulta relevante a la hora de que reciba presiones políticas, económicas -o de la propia empresa- que limitan la libertad periodística.