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lunes 6 de febrero de 2012

MAS RESPETO PARA MENOS TELEBASURA

Ha definido Gloria Serra, que conduce el programa “Equipo de investigación”, en Antena 3 (antes estuvo en “La Noria”, de Tele 5, aportando con mucho rigor los planteamientos documentales y de análisis), que “la telebasura es hacer un programa sin respetar al público”.
Y no hace falta extenderse mucho más, en efecto, para comprender de una vez por todas que tantos subproductos como circulan por algunos canales televisivos están elaborados no sólo sin unos mínimos patrones de calidad sino que parecen concebidos para espectadores a quienes se toma por tontos o discapacitados culturales, tal es el grado de superficialidad, tendenciosidad, manipulación y lenguaje inapropiado que se utiliza. O sea, todo menos rigor periodístico. Todo, menos la debida consideración hacia quienes están ante la pantalla.
La propia Serra llega más lejos al señalar que “hay espacios informativos, mal llamados informativos que son telebasura misma”. Pensar que el telediario de una de esas cadenas privadas, según dicen, es el segundo más visto del país, es para temblar y para preocuparse seriamente.
Pese a que algún rayo de luz penetre en las intrincadas y cuasi imposible medidas correctoras, como fue aquella reacción de publicistas y anunciantes que respondieron a la idea de boicot lanzada desde una red social digital, no hay que hacerse demasiadas esperanzas. Ya se advirtió hace unos años, cuando fue firmado aquel Código de autorregulación sobre contenidos televisivos e infancia, poco respetado y con flagrantes incumplimientos, principalmente en lo concerniente a determinadas franjas horarias, cuando se supone que hay niños ante el televisor. Ni las sanciones pecuniarias frenaron la incontinencia de guionistas, presentadores, programadores y tertulianos.
El problema, por cierto, se acentuaba en Canarias, por aquello del horario que dejaba aún más desprotegidos a los menores, como pusieron de relieve las representaciones sindicales y, si la memoria no es infiel, el mismísimo Enrique Múgica cuando ejercía como Defensor del Pueblo.
Se podrá decir que es una cuestión de gusto o sensibilidad pero hay que compartir la apreciación de Gloria Serra: no se tiene en cuenta el otro lado de la pantalla, quiénes están ahí. El respeto, en esos espacios, en esas telepredicaciones insufribles, en esos informes sesgados, en esa sucesión manejada de imágenes, en esas pseudotertulias donde a veces no se entiende nada porque los intervinientes gritan o guardan un mínimo orden, en esos programas donde preponderan las descalificaciones y los improperios, el respeto, decíamos, brilla por su ausencia acaso porque se parte de una premisa: todo vale.
Y no es así.
Claro que, contra eso, sólo queda la libertad y la facultad de elegir. Menos mal.

sábado 4 de febrero de 2012

LA HORA DE LOS HOTELEROS

Reinventar la oferta hotelera. A ver si cunde la idea, principalmente entre quienes deben asimilarla y llevarla a la práctica, esto es, los propietarios y compañías de los establecimientos. La han parido entre la patronal hotelera, Ashotel, y el Consorcio para la Rehabilitación Turística que parece empezar a moverse con resultados operativos, los suficientes como para intentar salir del marasmo. Lo hemos repetido hasta la saciedad: es la última oportunidad para una ciudad con ansias de revitalizar su oferta turística pero con enormes limitaciones, no sólo económico-financieras sino también de tipo anímico: el carácter acomodaticio de muchos emprendedores, la falta de un relevo generacional y de recursos para mantener niveles de competitividad así como la convulsión político-institucional de los últimos años más la carencia de ideas y la escasa capacidad de gestión han propiciado un estancamiento del que se quiere salir.

La patronal turística, pues, y el Consorcio han suscrito un convenio de cooperación a uno de cuyos programas han puesto título: “Nosolocamas: modelos para la renovación”, con el fin de diseñar y llevar a la práctica innovaciones viables en el negocio turístico, de modo que favorezcan los planteamientos empresariales en orden a mejorar los atractivos de los establecimientos, especialmente para intentar captar segmentos determinados de clientes y contribuir a fortalecer de paso la condición de destino turístico diferenciado.

A la espera de la debida concreción que permitirá evaluar más detalladamente el alcance y la dimensión de los contenidos del programa, hay que incidir en el interés con que los hoteleros deben tomarse esta iniciativa. Por primera vez en mucho tiempo, la pelota está en su tejado. Y no tienen excusas. Hasta ahora, entre la desidia y el escepticismo, la resignación y el recurrente descanso de responsabilidades en el poder público, han ido escapando. Ahora les toca. Aunque ya han dejado caer que se necesitan mecanismos de financiación para traducir los proyectos y así se lo han hecho saber al ministro del ramo. Vale, pero no empecemos con adversativas, disculpa perfecta para no hacer nada y seguir anquilosados. O entienden que han de mojarse o la teoría no servirá absolutamente de nada. O aprovechan la coyuntura de afluencia sostenida durante el pasado año o dentro de nada seguiremos escuchando el lamento del hotelero.

El “Nosolocamas” es muy revelador en sí mismo: se trata de ofertar algo más. Cultura, recreo, fiestas, deportes, gastronomía, etnografía… algo con lo que motivar la estancia del visitante, hacerla más amena, instructiva y agradable. Incluso para lograr que la relación calidad-precio mejore y sea más ajustada.

El Puerto reúne características para tener ese producto diferenciado que le situó en los primeros niveles de competitividad cuando esta palabra ni siquiera era empleada. Hay que pasar de estar dormidos en los laureles al ánimo emprendedor y espartano para seguir captando y fidelizando clientela a base de cualificar e innovar, los mismos términos que venimos utilizando desde hace años y que, por fin, parece que son tenidos en cuenta.

viernes 3 de febrero de 2012

SORIA Y LA LOTERÍA

Alguien, un empresario, precipitadamente, claro, se mostró eufórico y declaró que a Canarias le había tocado la lotería cuando nombraron a José Manuel Soria ministro, en su caso de Industria, Energía y Turismo.
Hasta el momento, puede decirse que ni la Pedrea si se toma al pie de la letra el símil lúdico o azaroso, simplificado en el hecho de que, por ser oriundo, ya están las islas beneficiándose de las decisiones ministeriales.
Tiempo al tiempo pero, de momento, con Soria titular de esa cartera ni llueve ni nieva. Aunque sea para imaginar o interpretar aquel célebre italianismo del “Porco governo”.
De momento, no hay suerte. Ni en el turismo, con la supresión de las tasas aeroportuarias bonificadas, ni con las energías renovables, suprimidas por decreto las primas a este sector, decisión política, de escaso fundamento técnico o económico y que, en el fondo, no contribuirá, según todos los indicios, a la reducción del déficit público.
Hay que aclarar que las primas que perciben las energías renovables no deben ser conceptuadas como subvenciones convencionales ya que son pagos de los consumidores de electricidad a la generación de tales energías, aumentando en todo caso el coste de la electricidad.
En Canarias hay una repercusión directa con la supresión: se dejarán de invertir 600 millones de euros en energía eólica, 500 millones en bombeo y 50 millones de energía fotovoltaica. Si suman: 1.150 millones de euros, que se dice fácil, en los tiempos que corren.
Están en peligro cinco mil empleos, habrá cierre de empresas y se frenará la expansión del sector, incrementándose la dependencia de las islas de los combustibles fósiles.
El ministro Soria argumenta que la medida propiciará que no se incremente el déficit tarifario y que se ahorren unos ciento sesenta millones de euros. Pero los empresarios y los expertos no están muy de acuerdo que digamos, a tenor de sus reacciones. Eliminar las primas, sostienen, no reduce el déficit público y la cantidad que se ahorra, independientemente de los cálculos hechos a conveniencia, se sitúa en torno a los setenta millones de euros.
No hay que olvidar, es la cuestión, que generar energía en Canarias es mucho más costoso. Soria lo sabe, pero…

La lotería no toca.

jueves 2 de febrero de 2012

NI MEDIA MEDIDA

Nunca antes los sindicatos se sintieron tan bien servidos: en bandeja de plata les brindó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la convocatoria de una huega general. Sin necesidad de pedirla. Contrastados los planes de ajuste (por llamarlos de alguna manera), barajadas por encima unas cuantas magnitudes ante los socios de la Unión, en su primera cumbre, a micrófono abierto, se le escapó, nunca mejor dicho, que la huelga general era inevitable. Así de sencillo, a las primeras de cambio. O no tan a las primeras del ejercicio gubernamental, ya se verá, que para eso habrá que maniobrar, a ver si se impide, que el derechío mediático está echando el resto tan pronto, pero qué va, mira el nuevo incremento del desempleo, y todavía el personal no ha notado las mermas en las nóminas, encima queda el Rubicón andaluz...
Antes o después, la bandeja estará sobre la mesa. Ni los acuerdos para subir un fisco el salario ni la reforma laboral impedirán el paro general. Los estrategas populares ya deben estar pensando en el plan para el día después. Con un añadido: no bastan las palabras y difícilmente se admitirán las justificaciones. Aquí venían con el indiscutible aval de unos cuantos millones de votos y con la palabra 'Soluciones' bajo el brazo.
Hasta ahora, para generar empleo, ni una sola. Qué una: ni media.
Y encima, le quedan abiertos los micrófonos.

miércoles 1 de febrero de 2012

EL MAGISTERIO DE DON JESÚS

Don Jesús nos marcó a todos. Al menos, a todos los que nos dio clase y supimos de su rectitud. Era tan rígido como enérgico, mas también comprensivo y tolerante. Observador, analista, estudioso, creyente… Pocas cosas se le escapaban a quien no le hacía falta presumir de memoria pues él era la memoria misma: de su infancia, de su familia, de su juventud, de las carencias, de los desplazamientos a pie por caminos intransitables para ir al colegio, de las horas de estudio entre las velas. Memoria, igualmente, de hechos y episodios de la vida portuense.

Don Jesús (personalmente le llamamos siempre así, hasta el último adiós, hace nada), fue uno de los grandes docentes del Puerto de la Cruz. Varias generaciones de portuenses se formaron en su singular metodología -esto es, rigor, pragmatismo y constancia- acompañada, durante unos cuantos años, de ‘doña Tula’, aquella regla de madera con la que tomaba las lecciones o hacía correcciones en la pizarra, dejando huellas en las pantorrillas, especialmente en las chicas que terminaban prefiriendo los pantalones para no lucir aquellos sellos.

En el colegio de segunda enseñanza Gran Poder de Dios, en el de la Pureza de María (tanto en el Puerto como en Los Realejos), pero, sobre todo, en el viejo inmueble de la calle Santo Domingo, de zaguán permanentemente gélido, incluso en verano, y de amplios ventanales, con el ‘tacataca’ incesante de las máquinas de la imprenta de las que salieron tantos programas, tantos folletos y tantas entradas, tantos libros reciclados, don Jesús, Jesús Hernández Martín, ‘el Villero’, pero sobre todo ‘el Maestro’, enseñaba con su peculiar estilo a chicos y grandes. Las más diversas materias: ciencias, matemáticas, lengua, latín, historia, física y química… Cursos completos y clases de refuerzo o recuperación. En aquellas ‘aulas’ de la vetusta casa, congeniábamos todos sin importar las diferencias de edad, se compatibilizaban las enseñanzas y se escuchaban las respuestas memorizadas de carretilla y también los lamentos cuando se fallaba “porque están pensando en las musarañas”.

Pero don Jesús fue algo más que un enseñante de los de antes. Fue un deportista al que era común verle bañándose y nadando en San Telmo y Martiánez, donde con un grupo de habituales, jugaba también al fútbol sobre la arena. Antes lo hizo en el césped de los Fernández, en el barranco, en El Penitente, en El Tope o en El Peñón, en aquellos partidos anuales entre el alumnado conmemorativos de la festividad de Santo Tomás de Aquino. Un deportista, pues, que gustaba de usar calzón corto para ir de un sitio a otro hasta bien cumplidos sus ochenta. Después lució su chandal.

Fue también un entusiasta de la actividad cultural. Fue mentor de los primeros festivales lírico-musicales que se hicieron en la ciudad. Y hasta el desaparecido teatro Topham llevó la dirección de representaciones teatrales: ‘La estrella de Oriente’, ‘Casilda, reina mora’, ‘El amor en bicicleta’,’La fórmula 3K3’… En Santo Domingo también dirigía los ensayos y cooperaba en la confección de los decorados, tareas que trasladó luego al parque San Francisco, donde era frecuente verle asesorando a sus encargados.

(Una anécdota personal: nuestra primera presentación, de un festival escolar, a los once años, tuvo lugar en el antiguo colegio de los padres agustinos. Apenas cinco minutos antes de empezar, fue comunicado el fallecimiento de una componente del patronato del centro. Ante la sugerencia de suspender el acto, don Jesús mantuvo la posición contraria y nos espetó:
-Matías Prats, sal ahí y dices que, todos en pie, se va a guardar un minuto de silencio en memoria de doña Victoria Savatry, protectora de este colegio.
-Lo siento, Maestro, yo no digo eso.
Viéndonos tan negado, fue él mismo quien asomó la cabeza entre el cortinaje, acercó el micrófono y pronunció las palabras que habíamos sido incapaces siquiera de leer. En el resto del espectáculo todo discurrió normalmente y hasta nos felicitaban porque hablábamos sin papeles).

Asistimos a un par de actos de homenaje que se le tributaron, uno tras su jubilación en un hotel de la localidad, donde fluyó incesante, entre colegas y ex alumnos, el vínculo de la nostalgia; y otro, en su barrio natal, en La Florida, en torno al núcleo familiar. Se enorgullecía al señalar que el inolvidable Paco Afonso, el primer alcalde portuense de la democracia, también fue su discípulo.

Durante una época fue también delegado de la Federación Tinerfeña de Fútbol. Hizo un pregón de las Fiestas de Julio y redactaba los textos (a veces hasta los leía) de la ceremonia de adoración que culminaba las cabalgatas de Reyes Magos.

Con más de noventa años sobre sus espaldas y con esa prolija experiencia, ha dicho adiós silenciosamente.

Siempre nos quedará su magisterio.

martes 31 de enero de 2012

PRÓRROGA DE TASAS

Señala el ministro de Industria, Energía y Turismo que nones, que los registros de la afluencia turística en Canarias durante el pasado año nada tienen que ver con la aplicación de bonificaciones en las tasas aeroportuarias. La mejoría de la economía alemana, la evolución favorable del cambio monetario para los británicos y, por supuesto, la inestabilidad sociopolítica en países ribereños del Mediterráneo (Soria dixit) son los factores de la bonanza, algo disminuida, por cierto, si tenemos en cuenta que no crece el empleo, al menos de forma estable. Por tanto…
Y afirma el portavoz del Gobierno de Canarias que Soria no es interlocutor, que no es él con quien supuestamente hay que negociar (en todo caso, con la ministra de Fomento) sino que hay que pasar a los hechos, que no deberían ser otros que la materialización del anuncio de prórroga que el propio Soria le había manifestado al presidente del ejecutivo autonómico, “cuando la realidad no es así”, versión Martín Marrero. Por tanto…
Total, que estamos ante el primer desencuentro sustantivo entre Madrid y Canarias en el nuevo ciclo político abierto tras las elecciones del pasado 20 de noviembre. En una materia tan sensible como la turística, el asunto debe preocupar pues no es cuestión de estirar recelos y malas relaciones políticas entremezclándolos con el sector productivo que más aporta al PIB canario y que está salvando no pocos muebles.
Algún empresario (no del sector, es verdad) se apresuró en su día con un alegre juicio sobre la lotería que significaba Soria como ministro para esta tierra. Si el asunto de las bonificaciones en las tasas de transporte aéreo era un banco de pruebas, incluso involuntario, no ha tocado la pedrea. Seguro que el ministro, si fuera vicepresidente o consejero autonómico y en Madrid gobernaran los socialistas, estaría esmerándose en una de sus proclamas reivindicativas: la coyuntura da la función.
Pero lo que hay son respetables conclusiones de informes técnicos en los que apoyarse para frenarel mantenimiento de las tasas, cuyo coste se elevó a diecinueve millones de euros durante el pasado año.
Por este balón dividido, como ahora se escucha en las transmisiones de encuentros futbolísticos, pujan también, por un lado, los grupos parlamentarios que en Canarias sustentan a su gobierno con una iniciativa en la que persiguen la continuidad de las bonificaciones para compañías aéreas que abran nuevas rutas con las islas o incrementen el número de pasajeros; y por otro, los cabildos insulares, cuya federación política habla de la aplicación de las tasas como “una necesidad”. Independientemente de la suerte que corran la proposición parlamentaria y la petición cabildicia, lo cierto es que constituyen otros elementos que pueden alimentar el desencuentro.
Lo inquietante: que se produce una situación de incertidumbre entre las compañías áreas, alguna de las cuales, por cierto, ya ven cómo se las ventila desde el pasado fin de semana.
El Gobierno de la nación, en cualquier caso, empuje Soria más o menos, tendrá que ser sensible a una demanda muy extendida entre instituciones, agentes sociales y operadores turísticos pues tal como están las cosas la prórroga de las tasas bonificadas se considera primordial para la economía de las islas, para el sector y hasta para el mantenimiento de los niveles de empleo.

lunes 30 de enero de 2012

TEMPLO RADIOFÓNICO

En los años de infancia y juventud, cuando brotó la vocación, siempre estaba Radio Nacional de España. Hasta en alguna travesía del Atlántico apareció Radio Nacional de España que, días pasados, ha cumplido setenta y cinco años, tres cuartos de siglo en el aire, que se dice fácil, un auténtico templo radiofónico cuya cobertura, su expansión, sus voces, sus nombres fueron determinantes en muchos de nuestros hábitos, en los usos sociales de tantos y españoles. Sus señales horarias, las del Observatorio Astronómico de Madrid, eran una guía hasta para entrar a clase o comenzar las misas, cuando el reloj de la iglesia anda averiado. Y la exactitud en el comienzo de los programas, como Radiogaceta de los deportes, ocho y media de la tarde/noche hora canaria, para estar al corriente de la actualidad, o el Diario hablado, con su peculiar sintonía que memorizábamos en silbidos alargados, al mediodía o por la noche, para señalar el almuerzo o recogerse tras cerrar la puerta del zaguán. Lo llamaban, lo llamábamos “el parte”. Era la hora en que no se escuchaba otra cosa. En el vetusto Philips de la sala o en el transistor venido de América o comprado en los indios, daba igual, allí, a esas horas, estaba Radio Nacional de España.


Tiempos de incertidumbre, de ataduras, corsés y lenta evolución social, de ignorancia de tantas cosas, de rigideces y de comedidas aperturas. Tiempos de radio, fiel compañera para entretener, amenizar y compartir horas de tarea y estudio. Hasta que llegó la televisión y parecía que aquella magia que no entendía de distancias se evaporaba. No sucedió así porque baluartes como el de Radio Nacional y la imparable expansión tecnológica -la frecuencia modulada significó un salto extraordinario- así como las progresivas conquistas de la radiodifusión privada contrastaron las capacidades de un medio cuyo valor era enormemente apreciado en gestas deportivas o sucesos como el terremoto venezolano de los años sesenta del pasado siglo.


Nació en Salamanca, en el fragor de la metralla y las bombas de la guerra incivil, con tecnología alemana prestada o donada. Se convirtió entonces en otro recurso bélico y luego, como no podía ser de otra manera, en un instrumento propagandístico del régimen preconstitucional. Radio Nacional fue, durante décadas, la conexión con el mundo. Fue, en una oferta muy limitada en el dial, sencillamente, la radio. Así la identificamos miles de españoles muchos, muchos años.


En las plazas, o cerca de algún vehículo, seguimos transmisiones célebres, como las confrontaciones de Real Madrid y Barcelona en las primeras copas de Europa. O aquella final de Copa Davis en Australia, madrugada en España. Nos fuimos amoldando a programas como España a las 8, conducido por Victoriano Fernandez Asís; nos entusiasmábamos, junto a la abuela, con Teatro invisible y nos fuimos haciendo con nombres que se unían al del maestro Matías Prats: Enrique Mariñas, Martín Navas, Elena Francis y Jesús Alvarez. Después se añadirían los de Juan María Mantilla, con sus Novedades musicales Marinieves Romero, Herminio Verdú y Eduardo Sotillos, que hacían Para vosotros, jóvenes; Iñaki Gabilondo, Luis del Olmo que popularizó De costa a costa y Protagonistas; Alejo García, el hombre que anunció la legalización del Partido Comunista de España en aquel sábado santo al que, por tal motivo, adjetivaron rojo; Carlos Tena y Manolo Ferreras. En la memoria también se almacenan otros títulos de programas, auténticas celebridades radiofónicas, El loco de la colina, Tardes de verano, La barraca, Tiempos modernos y Clásicos populares.


Hemos seguido de cerca sus procesos de expansión, sus nuevas instalaciones y sus avances tecnológicos. Hemos vivido la absorción de RadioCadena Española. Y cómo fueron cambiando los indicativos: del Centro Emisor del Atlántico a Radio Nacional de España-Radio 1. Hoy, al cabo de setenta y cinco años en el aire, con su plataforma multimedia, su vocación de servicio público, su pluralismo probado y con profesionales de postín, sigue siendo un templo radiofónico.

sábado 28 de enero de 2012

MUJERES MUNICIPALISTAS

La recordamos dando instrucciones a los trabajadores, en el perímetro interior de la plaza del Charco, donde se sentaban las parejas a enamorar. La política, entonces, no interesaba mucho pero era llamativo que una mujer desplegara tareas de concejal. Por eso, en los primeros años de la década de los setenta del pasado siglo, cuando supimos que Conchita, Concepción Rodríguez García, era responsable municipal del área de parques y jardines, empezamos a tratarla con mucho respeto y consideración, factores acentuados progresivamente, a medida que trazábamos el recorrido profesional y coincidíamos a menudo en convocatorias institucionales, especialmente aquellas galas en el parque San Francisco que nos tocó presentar y dirigir durante un largo período de tiempo.
Luis Febles, en Diario de Avisos, rescata su figura, los “recuerdos de una mujer comprometida”, en realidad la primera concejala en la historia del Puerto de la Cruz (1973-79). El compromiso lo extendió, durante muchos años después, a su quehacer social en la Asociación de Amas de Casa y a su fe religiosa en la Hermandad de la Virgen del Carmen. Por si fuera poco, también ejerció como Juez de Paz -ni concejala ni jueza se empleaban entonces; hoy se las cita como edilas-, antes de que la Ley de Planta y Demarcación, ya en tiempos democráticos, propiciara la dotación de juzgados de instrucción en el término municipal.
Es entrañable la licencia nostálgica de Conchita Rodríguez en las páginas del decano. Rememora a personas, recuerda hechos que, sin duda, incidieron en el desarrollo de una ciudad que afirmaba, año tras año, su indeclinable vocación turística. Estaba esa nota pendiente, Luis, sí señor.
En unos momentos singulares de la política, como fueron los correspondientes a los últimos años del régimen preconstitucional y los de la Transición, Rodríguez estuvo a la altura. Ella fue pionera en labores edilicias. Abrió el camino a las mujeres que, ya en la democracia, se incorporaron al Ayuntamiento en representación de distintas formaciones políticas, con diferentes responsabilidades y con otras funciones que, de alguna manera, iban marcando el paso de las aspiraciones de igualdad que en buena medida se han ido materializando en el transcurso de los nueve mandatos municipalistas.
Conchita Rodríguez, en una época en la que no se hacían o importaban muy poco las estadísticas, fue la primera. Hoy, por fortuna, las cosas han variado muchísimo hasta el punto de que puede afirmarse que los ayuntamientos ya no son solo cosa “de ellos”. En efecto, casi el 41 por ciento de los representantes consistoriales canarios corresponde a mujeres, según datos procesados por el instituto Canario de Estadística (Istac) tras los comicios municipales del pasado año.
El incremento, por cierto, ha sido notable: en 1995, quinto mandato, había un 18,30 por ciento de mujeres entre los ediles. En 2007 ya se había elevado al 38,27 por ciento. Pero no sólo han aumentado las concejalas. También hemos pasado del 2,5 por ciento de alcaldesas canarias en 1995, al 19,32 por ciento en el año 2011. Puerto de la Cruz, por cierto, también tuvo su primera regidora: en 2007 fue elegida Dolores Padrón Rodríguez.
La pionera y sus continuadoras, en el Puerto y en las ciudades y los pueblos de las islas, han acreditado su vocación y su compromiso político. Desde las últimas décadas del pasado siglo a los primeros años del presente se han incorporado a la vida pública con ánimo emprendedor y con ganas de aportar el sello que tanta falta hace.
Prosiguen en su afán de conquista. Dicen que la igualdad aún queda lejos.

viernes 27 de enero de 2012

INVOLUCIÓN

Circula en una red social un rótulo en el que puede leerse: "Los alemanes juzgaron a los nazis. Los argentinos juzgaron a los militares. Los islandeses juzgaron a los banqueros". En España, donde los vaivenes de la justicia acentúan el pesimismo derivado de la crisis y elevan el desconcierto del personal hasta niveles de escepticismo absoluto, juzgan al juez que investiga a los presuntos -y no culpables- corruptos y trata de saber dónde éstán, qué pasó con las víctimas del régimen preconstitucional. Así, observadores de organizaciones visitan el país y verifican sobre el terreno el estado de cosas y no salen de su asombro.

España y sus circunstancias. La España de charanga y pandereta.

Vaya racha: desde los jueces que emplean términos inapropiados para referirse no a justiciables sino a ciudadanos de carne y hueso a inculpados que reiteran insultos públicamente, totalizando, a los magistrados. Desde veredictos bajo ineluctable sospecha a anuncios ministeriales de reforma que son, en verdad, la contrarreforma. Y encima, algunos corifeos que hablan de revolución.

No, no: modificar la composición del Consejo General del Poder Judicial, el gobierno de los jueces, a base de mermar la soberanía popular residenciada en las Cortes, en el legislativo, es un retroceso cuyo lado más inquietante, desde luego, es consagrar el gremialismo, el corporativismo y, si nos apuran, hasta una casta.

Los mentores de la medida no se conforman con el respaldo popular, quieren más. Y así, lo que fue un pacto de respeto y de equilibrio, con sus defectos pero también con sus virtudes, salta hecho añicos. No es un retorno al futuro ni mucho menos. Es una involución.

Con razón anda la gente tan descolocada y tan escéptica, dándose cuenta, además, de que estas cosas se emplean para desviar la atención de otras más preocupantes y perentorias.

Claro, para eso se esfuerzan los corifeos en blanquear lo que hasta hace poco más de un mes eran el caos y las tinieblas.

jueves 26 de enero de 2012

LÁGRIMAS NEGRAS

Primero que nada, el respeto.

Y luego, serenidad y ecuanimidad máximas para valorar una decisión que, en sí misma, invita al dilema: "No culpable" que no es lo mismo que "inocente".

Es lógico que el país ande confundido y desconcertado con la justicia, con algunas de sus decisiones.

Pero ya se sabe: abstracción de sentimientos, la Ley, sus reglas, sus exigencias, sus requisitos... Y también sus interpretaciones.

El caso de Camps y Costa tiene ya un punto de inflexión con la decisión del jurado popular. Un voto -otra vez la historia de un solo voto para decidir- ha servido para que Camps y Costa sean considerados como no culpables. Alguien se ha apresurado a reivindicar su honorabilidad: si es el contenido en las conversaciones grabadas y reveladas, se lo regalo.

Ahora queda conocer la sentencia, a ver qué dice el juez. Pero da igual: aunque se presuma un error judicial descomunal y queden abiertas las puertas para un recurso ante un tribunal profesional, ya nada podrá anular esta impresión que queda, de pruebas evidentes que no lo han sido tanto para unos miembros de un jurado. Casual y cruel paradoja (¿o no tan casual?): otros encausados se declararon culpables por los mismos hechos y han sido condenados.

Se respeta la decisión, vale. Pero permitan también una respetuosa discrepancia, una respetuosa disencia.

A fin de cuentas, la justicia será muy ciega y todo lo que se quiera, pero, con permiso de Miguel Matamoros, también derrama lágrimas negras.