viernes, 18 de septiembre de 2020

EDUCACIÓN DIGITAL

 

Arrancó el curso educativo en Canarias. Entre incertidumbres y con algunas estampas inauditas como esa foto de padres, madres y allegados amontonados –unos cuantos sin mascarilla- en el exterior de un colegio que ha circulado por las redes como si se hubiera querido poner en evidencia lo que no hay que hacer. No es anecdótico en los tiempos que corren, después de enésimas apelaciones a la responsabilidad cívica y en el contexto de un arranque caracterizado por el propósito de asegurar la presencialidad y la seguridad, por un lado; y de otro, por los preparativos específicos en los centros y las cifras de los distintos niveles de la comunidad educativa, algunas muy reveladoras, como los ciento sesenta mil escolares de Infantil y Primaria que se incorporaron el pasado martes. Hay casi trescientos veinticinco mil estudiantes en educación secundaria, bachillerato y formación profesional, a los que hay que sumar los de enseñanzas artísticas y los de idiomas que iniciarán las clases en las próximas fechas.

Desde la consejería de Educación del Gobierno de Canarias, se destaca el esfuerzo realizado por el Ejecutivo canario para este nuevo curso escolar, en el que la Comunidad Autónoma contará con 3.765 docentes, 2.600 de los cuales para refuerzo de plantilla por COVID, a causa de los desdobles de grupos y de otras necesidades de los centros educativos, 402 auxiliares de servicios complementarios y 18 subalternos más que el año pasado. Además, se producirá la incorporación de 50 educadoras y educadoras sociales en el marco del programa PROA+ y se contratará a 78 nuevos orientadores y orientadoras (47 destinados a Infantil y Primaria, 27 a Secundaria, y cuatro formarán parte de los dos equipos provinciales que se crearán para la atención y asesoramiento a familias, profesorado y alumnado con trastornos graves de las emociones y la conducta), el mayor incremento que se ha producido desde la creación de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógicos (EOEP).

Pero quedémonos con otro hecho relevante de este campo educativo: la puesta en marcha, este curso, del Plan para la Educación Digital de Canarias en el siglo XXI. Contará con una ficha financiera de 11,4 millones de euros, procedentes del Estado, la Comunidad Autónoma y la Unión Europeas (UE). El plan consigna la adquisición de 24.500 dispositivos (13.000 ordenadores y 9.000 tabletas con conexión a Internet.

Creemos estar ante un paso decisivo para ejercer el derecho a la educación digital regulado en la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y que se convertirá en una modalidad fundamental si la pandemia no remite y no habrá otra alternativa a los sistemas de enseñanza. El sistema educativo, en efecto, tiene que garantizar la plena inserción del alumnado en la sociedad digital y que el aprendizaje del uso de los medios digitales sea seguro, así como respetuoso con la dignidad humana, los derechos fundamentales y los valores constitucionales. Una atención especial a la intimidad personal y familiar y la protección de datos, completa la dimensión de este derecho.

El Plan de Acción Digital, según una comunicación de la Comisión Europea de enero de hace dos años, señala que “las capacidades digitales son, junto con la alfabetización y las matemáticas elementales, necesarias en todos los ámbitos de la vida”. Las competencias digitales, aún algo difuminadas en el el sistema educativo vigente, generarán un debate interesantísimo pensando en el futuro inmediato. Es cuestión de estar muy atentos. La comunidad educativa habrá de dar una respuesta determinante para el futuro inmediato. En ese sentido, no puede permanecer ajena a los aprendizajes que se adquieran por esa vía ni insensible a un hecho o una modalidad que ha venido para quedarse… y predominar.

jueves, 17 de septiembre de 2020

UNA ENCUESTA REVELADORA (y II)

 

Concluíamos la entrada de ayer, dedicada a la encuesta mundial promovida por la Confederación Sindical Internacional (CSI), con el sentimiento que se desprende en amplios sectores de población de pérdida de control con respecto a su trabajo y su salario.

Se refleja en estos porcentajes:


· Casi la mitad (42%) de los encuestados piensa que la próxima generación tiene pocas probabilidades de encontrar un empleo digno.

· Más de un tercio de los encuestados (39%) indicó que ellos mismos o alguien en su familia perdió su empleo o vio reducidas sus horas de trabajo en los últimos dos años.

· Tres cuartos (76%) consideran que el salario mínimo no es suficiente para sobrevivir.

· Un tercio (33%) piensa que tiene menos control respecto a sus opciones de trabajo decente.

· Más de uno de cada cuatro (28%) tiene menos control sobre las horas que trabaja.

Es natural entonces que la desesperación gane terreno en la población hasta el punto de hacer disminuir la confianza en la democracia como sistema político de convivencia. Esto es muy preocupante. Así lo reconoce Sharan Burrow, secretaria general de la CSI: Una de cada tres personas siente rabia o desesperación al preguntarle su reacción respecto a las medidas del Gobierno para cubrir sus necesidades y las de su familia. “Para recobrar esa confianza –dice Burrow- hará falta un compromiso de los gobiernos hacia los ciudadanos que desemboque es un futuro basado en una serie de prioridades muy diferentes”.

En este sentido, La encuesta, que nos ha parecido muy reveladora, arroja estos resultados con respecto a las medidas que deben adoptar los gobiernos:

· 70% de la población mundial reclama más medidas en relación con aumento salarial para los trabajadores.

· 73% opina que los Gobiernos deberían hacer más para asegurarse de que las compañías paguen los impuestos que les corresponden.

· 74% quiere que los Gobiernos creen empleo invirtiendo en la atención de personas mayores, discapacitados y niños en edad preescolar.

Para la secretaria general de la CSI, “la demanda de un cambio, reclamando empleos, acción climática y justicia en numerosos frentes, ha dejado de ser un simple eslógan. Los líderes deberían tener la confianza necesaria para comprometerse con un Nuevo Contrato Social, sabiendo que contarán con el apoyo de sus votantes”.

Su afirmación deriva de otros porcentajes de la misma investigación demoscópica. Y es que una reforma en relación con éstas y otras cuestiones contribuiría a recobrar y restablecer la confianza de la población en su Gobierno, puesto que la mitad de los encuestados (52%) indicó que si se adoptasen medidas respecto a siete áreas de políticas relativas a salarios y condiciones de trabajo, acción climática, la economía del cuidad y la paz y la seguridad, confiaría más en su Gobierno.

El cambio climático y el impacto de las nuevas tecnologías están muy presentes en las mentes de la población mundial. Casi dos tercios (63% ) de la población quiere que su Gobierno haga más para promover una transición justa hacia un futuro con cero emisiones de carbono. En el mundo entero la gente está asimismo preocupada por la cuestión emergente de regular las grandes multinacionales tecnológicas y proteger a sus trabajadores, a menudo muy vulnerables. Dos tercios de la población quiere que su Gobierno incremente los impuestos que pagan estas empresas y la misma proporción (66%) dice que apoyaría que el Gobierno aumente la regulación de las grandes empresas tecnológicas.

Sharan Burrow, reconociendo que el poder y el dominio de tales empresas no ha hecho más que incrementarse durante la pandemia, concluye de una forma muy contundente: “Las personas y los Gobiernos no deben estar sometidos al poder corporativo. Las consecuencias para los derechos y la democracia serían demasiado graves como para poder ignorarlas”.

A tener en cuenta.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

UNA ENCUESTA REVELADORA (I)

 

¿Qué mundo nos aguarda? ¿Cómo vamos a convivir? ¿Cuáles serán las condiciones de vida? Seguro que muchos de ustedes se habrán hecho estas preguntas. El predominio de las noticias cargadas de incertidumbre es ostensible. Claro que ha aumentado el miedo y claro que preocupan las dilaciones con las vacunas. Atravesamos la etapa más preocupante en todas las latitudes. Gobiernos de todo signo político se las ven y desean para que la población no se vea desasistida y para administrar los recursos de la forma más equilibrada posible. La pandemia sigue causando estragos, esta es la cuestión.

Se conocen ya los primeros resultados de una encuesta mundial encargada por la Confederación Sindical Internacional (CSI), representante de unos doscientos millones de trabajadores pertenecientes a trescientas treinta y dos organizaciones afiliadas nacionales en ciento sesenta y tres países y territorios. La encuesta fue encargada por la CSI a la empresa internacional de estudios YouGov, está hecha en dieciséis países (España no figura) que representan el 56 % de la población mundial.

Este importante trabajo demoscópico arranca de la siguiente premisa: los trabajadores y sus familias sobrevivían al límite antes de declararse la pandemia de COVID-19 de tan duro impacto en casi todos lados. Revela que la gente trabajadora se enfrenta a enormes problemas con un desplome de los salarios a escala mundial: tres cuartas parte de las personas encuestadas afirman que sus ingresos se han estancado o quedan atrás respecto al coste de la vida.

La secretaria general de la CSI, Sharan Burrow, consigna que las consecuencias económicas de la pandemia se suman a una crisis preexistente de bajo salarios y empleos inseguros. “Una de cada dos personas no cuenta con un colchón financiero y no es capaz de ahorrar para hacer frente a futuras dificultades, dependiendo de cada paga para sobrevivir. Sin ahorros o al no disponer de una red de seguridad, millones de personas afrontaron la pandemia debiendo escoger entre seguir trabajando o morirse de hambre”, afirma entre sus apreciaciones.

Realizada antes de la propagación de la COVID-19, la encuesta aporta una desoladora imagen de un mundo precario donde predominan la ansiedad respecto al trabajo y la falta de confianza en los Gobiernos, además de una clara demanda por parte de la mayoría de la población reclamando un cambio. Más de dos tercios de los encuestados indicaron estar preocupados por el cambio climático (69 %), la creciente desigualdad (69 %), el uso indebido de sus datos personales en línea (69 %) y la posibilidad de perder su trabajo (67 %). Estas preocupaciones se manifestaron en un momento de 2020 en que una de cada dos personas (52 %) describiría como mala la situación económica de su país. Los resultados constituyen una advertencia de que los gobiernos deberán trabajar con los sindicatos y con la sociedad para asegurar que sus planes de recuperación creen confianza y resiliencia.

Es significativo que la gente se sienta impotente ya que dos de cada tres encuestados, un 66 %, piensan que la gente como ellos tiene poca influencia sobre la economía global. Una proporción similar, el 63 %, considera que los trabajadores tienen demasiada poca influencia. Para contrastar estas apreciaciones, la mayoría piensa que el 1 % más rico (65 %) y los intereses de las empresas (57 %) tienen demasiada influencia.

Estas opiniones culminan en la percepción por parte de casi tres cuartos de los encuestados (71%) de que el sistema económico de su país favorece a los ricos; percepción que comparte la mayoría de los encuestados en todos los países cubiertos y que viene a demostrar la ruptura generalizada del contrato social.

Los ingresos familiares, la seguridad en el empleo y un sentimiento extendido de pérdida de control respecto al trabajo y su salario arrojan resultados inquietantes que analizaremos mañana.

(Continuará)




martes, 15 de septiembre de 2020

'NEWSLETTERS', UNA ALTERNATIVA

 

Tradúzcase como ‘boletín informativo’ o ‘carta de noticias’. Una ‘newsletter’ –según el diccionario de marketing digital- es una publicación digital que se distribuye a través del correo electrónico con cierta periodicidad (diaria, semanal, mensual, bimensual o trimestral). Las ‘newsletters’ suelen estar formadas por diferentes artículos de interés para los suscriptores sobre la marca o el sector en el que se mueve y acompañadas de alguna oferta o CTA (call to action, ‘llamada a la acción’) hacia un contenido ‘premium’ o un producto/servicio.


Normalmente, las personas que reciben este tipo de comunicaciones son suscriptores que previamente han mostrado interés en la marca y han aceptado recibir esta información. Esto es de vital importancia ya que solo debemos enviar comunicaciones que el usuario ha solicitado previamente. Siempre que se pueda, es imprescindible que el usuario haga doble opt-in antes de recibir las comunicaciones.


Seguro que más de uno se está preguntando para qué sirve una ‘newsletter’. Se trata, según el citado diccionario, de una herramienta de comunicación con un gran potencial de conversión y fidelización. Debido a su bajo coste, las marcas son capaces de impactar más veces a sus usuarios, manteniendo así un vínculo continuo con ellos. Así mismo, las newsletters son una herramienta perfecta para generar tráfico web. Esto estimula las ventas de sus productos o servicios, ya sea generando nuevos clientes o fidelizando a los antiguos. Ten en cuenta que el público que lo recibe ha mostrado previamente interés en el contenido y (por lo general) ha solicitado expresamente la recepción de este tipo de comunicaciones.


Con estos presupuestos conceptuales, hay que decir que abundan los ejemplos de ‘newsletters’ que no están vinculadas a ningún medio de comunicación sino que “han nacido por el empuje de uno o varios periodistas y han logrado alcanzar audiencias relevantes y cierta monetización, sobre todo a través de patrocinios”, tal como se explica en un trabajo aparecido en el sitio Laboratorio de Periodismo.


Esto quiere decir que la fórmula lleva camino de convertirse en una alternativa para profesionales en activo, un hecho positivo, sin duda, dada la incertidumbre que azota a muchas empresas periodísticas obligadas a reajustes de plantel, especialmente con la pandemia. Algunas firmas destacadas en Estados Unidos, con muchos seguidores en redes sociales, ya han probado y están cosechando un amplio seguimiento. Quienes están viendo en peligro su puesto de trabajo deben ir planeando y modulando su propio quehacer.


Incluso ya ha surgido en Norteamérica una plataforma de comercialización. Se trata de Substack, que está ayudando precisamente, sobre todo en el mundo anglosajón, a que periodistas y especialistas en alguna temática se aventuren en este camino. Substack, con sede en San Francisco, fue fundada por Hamish McKenzie, Chris Best y Jairaj Sethi en 2017. Los tres habían trabajado juntos en Kik, una aplicación de mensajería cofundada por Best. La publicación de Laboratorio de Periodismo nos ofrece detalles concretos de esta iniciativa.


Los tres autores citados habían promovido una plataforma que habría de permiri a cada cliente construir un “mini imperio de medios” en torno a sus listas de correo, según dijo McKenzie en una entrevista. Twitter contextualizará las tendencias para evitar la desinformación. La plataforma alberga los boletines y todo lo necesario para que funcionen a cambio del diez por ciento de los ingresos por suscripción. Los creadores mantienen el derecho sobre todo el contenido, además de sus listas de correo. Los boletines no incluyen anuncios. Otros periodistas que publicaban en cabeceras destacadas como Rolling Stone o New York Magazine o Sports Illustrated y cesaron en sus cometidos cotidianos se abrieron paso y cosecharon notable éxito.


La alternativa se va consolidando. Podrá ser considerada una tabla de salvación, en definitiva, una alternativa que nos dará idea de por dónde se andará también el periodismo del futuro. Sobre el papel, hay ventajas produciendo ‘newsltters’. Pero tengamos en cuenta que si se escoge este tipo de comunicaciones, hay que pensar primordialmente en el usuario a sabiendas de que si es molestado en su día a dia, hay que asegurarse de que se va a aportar valor y buenos contenidos que se van a enviar.

 

lunes, 14 de septiembre de 2020

PLENITUD DE MUECA

 

La compañía de malabares Pistacatro y la Banda de Música del Puerto de la Cruz revelaron una compenetración admirable en la apertura de la última jornada de Mueca 2020, un desayuno apetitoso en la explanada del muelle pesquero que la gente, poco acostumbrada a este tipo de escenificación, saboreaba con deleite. La función de Superabuela, con divertidas canciones sobre el amor y la convivencia para toda la familia, dejó también una gratísima impresión para asistentes de todas las edades.

Tenía razones el alcalde, Marco Antonio González, para expresar su satisfacción. El domingo llevaba camino de culminar con brillantez las cuatro programaciones que se desarrollarán de forma tematizada hasta que termine el año. Y así ocurrió: se había pronosticado la edición más especial, en la que no faltó ni la lluvia que cayó en el campo de béisbol de El Burgado el sábado por la noche, mientras actuaba el grupo Puja, y se cumplió el vaticinio. Agradeció el edil al público, al equipo y al plantel de artistas “su comportamiento, para aplaudir y para terminar integrándose en una convocatoria cuyos condicionantes eran claros pero con los que se han garantizado las distancias de seguridad, uso de mascarillas y acceso y salida escalonada de los eventos. El alcalde admitió que tenía “plena confianza en el sector cultural, en todos los profesionales que organizan un festival de estas características y en los espectadores”.

La organización calcula una asistencia de ocho mil espectadores lo que permite completar un 90 % del aforo para las diez performances programadas. Era una apuesta por la cultura en momentos delicados y salió bien. La trayectoria de Mueca, desde su creación, es un desafío constante al que ha sido capaz de sobrevivir pese a los imponderables. Hay que congratularse: la ciudad lo necesita, la iniciativa ha servido para proyectarla, con un estimable respaldo mediático y hasta con la presencia de una ministra, precisamente la de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, que habrá comprobado cómo con voluntad, imaginación, esfuerzo y creatividad se pueden obtener favorables resultados en un destino turístico consolidado.

Asistimos, pues, a la plenitud de Mueca, edición 2020, con lleno en los recintos dispuestos al aire libre para ver y seguir espectáculos de calidad protagonizados por compañías y grupos internacionales, españoles y canarios. Generar actividad y empleo era el gran empeño del alcalde, que resaltó la importancia de “mantener la marca Mueca” y la oportunidad brindada a través de esta cita para “devolverle a la cultura que nos hiciera sentir vivos durante el confinamiento”.

Es procedente conocer datos de la logística. Sesenta agentes de la Policía Local, veinte del Cuerpo Nacional de Policía, treinta efectivos de Protección Civil, setenta y tres miembros de Cruz Roja y treinta y cinco integrantes de Coordinación de Seguridad y Emergencias velaron por la seguridad y seguimiento de las medidas sanitarias del festival, que contó con todas las autorizaciones pertinentes. Igualmente, ha habido un equipo de alrededor de doscientas personas destinadas a la organización y al correcto desarrollo de la cita, entre ellas, veinticinco encargadas de la limpieza y desinfección de los espacios entre cada función y veintinueve integrantes de la plataforma de eventos tickety.es, responsable de la venta online de entradas para los espectáculos. La programación discurrió fluída y segura. Todas las funciones se desarrollaron con aforo limitado al aire libre en cuatro recintos vallados: el campo de fútbol El Peñón, el Muelle, la plaza Reyes Católicos y el campo de béisbol de El Burgado. A su entrada se realizó la toma de temperaturas de los espectadores y se distribuyó gel hidroalcohólico. Además, se dispuso un servicio gratuito de lanzadera a través de los taxis del municipio.

En fin, un certamen que no se arrugó en medio de la pandemia. La plenitud de Mueca, pese a las limitaciones, se alcanzó para dejar un sello gratificante. Gobierno de Canarias y Cabildo Insular habrá comprobado que su colaboración ha sido productiva. Solo queda que la población local la haga suya para aguardar cada edición con las expectativas que llenen de orgullo una realización conjunta de alto nivel.



domingo, 13 de septiembre de 2020

QUE SE LEAN AL PAPA

 

Tragedia en la isla de Lesbos, donde se incendia el campamento (Moria) que albergaba a unos doce mil migrantes. Ocurre y se pone en evidencia la debilidad de las infraestructuras para socorrer a quienes huyen de guerras, de plagas, de hambre y de aislamiento, para aguardar –acaso inútilmente- una oportunidad que buscaban, incluso poniendo en riesgo sus vidas. Las imágenes, todas las imágenes posteriores a las llamas, son la respuesta del sindiós de la Unión Europea en materia de inmigración.


Sucede cuando más cerca, en nuestras costas, se agrava el problema del alojamiento para los miles de desplazados desde latitudes africanas. Un problema de extraordinaria dimensión que arroja derivadas de incomprensión y suscita discursos de rechazo que plasman la deshumanización y hasta un abominable aprovechamiento político, abusando de las circunstancias, incluidas las de la subcultura. La sucesión de dislates en redes sociales y algunas televisiones locales no es que preocupe sino que revela el rumbo de esa incontrolada pérdida de valores. Con palabras del poeta argentino Santos Discépolo: “¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón”.


Y si quieren algo menos lírico, que se lean al Papa Francisco, que interpreten bien sus mensajes. Pide el pontífice no permanecer indiferentes ante las tragedias humanas en el Mediterráneo. Por extensión, las del Atlántico. Algunas de sus frases, estas dos, son muy elocuentes:


Son muchos los desafíos y nos interpelan a todos”.

Nunca se podrá aceptar que los migrantes mueran en el mar sin recibir ayuda”.


La segunda deberían memorizarla y practicarla, en la medida de sus posibilidades, quienes en conversaciones e incluso intervenciones públicas, llegan a afirmar, poco menos, que hay bombardear o dejarlas hundir. Bárbaros.


Bergoglio, todo lo contrario, apela a practicar una solidaridad concreta y una responsabilidad compartida, tanto en el país como a nivel internacional. Porque la pandemia que ha azotado a la humanidad ha puesto de manifiesto la interdependencia. Ante esa extendida actitud de rechazo, favorecida por el caldo de cultivo que encuentran los radicales y fundamentalistas, el Papa Francisco se ha mostrado partidario “de cambiar la forma en que vemos y contamos la inmigración”.

Atentos a su pensamiento:

Se trata de poner a las personas, los rostros, las historias en el centro. He aquí la importancia de los proyectos que tratan de proponer diferentes enfoques, inspirados en la cultura del encuentro, que es el camino hacia un nuevo humanismo. Y cuando digo "nuevo humanismo" no lo digo solo como una filosofía de vida, sino también como una espiritualidad y un estilo de comportamiento”.

sábado, 12 de septiembre de 2020

MIEDO Y PACIENCIA EN MEDIO DE LA CRISIS

 

Las cifras que se van conociendo ponen de relieve la crisis turística, mientras las señales de recuperación siguen siendo intermitentes. España no acogerá este año cincuenta y cuatro millones de turistas, por ejemplo. Las pérdidas económicas del sector turístico alcanzarán los ochenta y ocho mil millones de euros, lo que supone el 6,2 % del Producto Interior Bruto (PIB), otro ejemplo. Las comunidades más golpeadas son Baleares y Catalunya, donde el turismo caerá un 76 % y un 66 %, respectivamente.

Pero hay más: el manager de la firma ‘Simon-Kucher and Partners’, Carles Munich, ha lamentado que a lo largo de las últimas semanas se ha producido un repunte de las cancelaciones. “Nos queda –dice- salvar la temporada de otoño-invierno en zonas turísticas como Canarias y retomar el flujo de viajeros para lo que queda de año dentro de la península”.

Recordemos que hace pocos días nos hicimos eco del propósito del principal turoperador italiano que, teniendo en cuenta el factor aviación, pretende centrar en Canarias su principal núcleo operativo comercial.

Por tanto, es difícil predecir si ya hay claridad en el túnel, en tanto que los agentes, operadores turísticos, instituciones y organismos se posicionan en la pugna por reconquistar los mercados. Consta que en el seno del World Tourism and Travel Council (WTTC) se siguen buscando fórmulas para paliar la crisis y encontrar salidas viables. La Organización Mundial del Turismo (OMT), con cautela y muchas reservas, lanza mensajes de apoyo a los gobiernos; pero la situación debe estar tan enrevesada que no hay concreción ejecutiva.

Y es que hay que ser conscientes del miedo. Mientras no se despeje –con vacunas o respuestas impecables de la población- será difícil retomar los hábitos de viaje o recuperar la cultura de las vacaciones tan ponderada en algunos países como Inglaterra y Alemania. En cualquier caso, tengamos presente la “crisis de paciencia” de la que hablamos esta misma semana, a propósito de lo manifestado por un experto internacional como Ginés Martínez, quien señala que si se admite que los recursos turísticos están ahí, “tenemos que esperar a que aparezcan las soluciones, médicas y económicas, que también harán falta”.

En este sentido, el turismo ya no será lo que era. Lo ocurrido –lo que está ocurriendo- obligará a cambios, quién sabe si hasta en el mismo engranaje de la turoperación. En el contexto de países como España, Carles Munich duda si la distancia social y las duras restricciones dificultarán o ralentizarán la reactivación turística, por su efecto psicológico y social, aunque habrá que balancearlo con las ganas y necesidad tremenda de normalidad real y la recuperación económica del turismo.

Claro, eso determinará la suerte de muchas empresas. Para algunas, la situación es ya insostenible. Aumentarán los desempleados, claro. Ojalá tuvieran una segunda oportunidad si se contrasta fehacientemente la recuperación, antes de ser absorbidas en procesos de fusión o de compraventa o de que la banca se lance a la pieza sin miramientos.

La crisis sigue dando coletazos. Sobrevivir no será fácil.


viernes, 11 de septiembre de 2020

¿Y AHORA?

 

El Gobierno ha de ser consciente de que alinea a casi todos en contra. Le tienen ganas. Quedó acreditado ayer, en el Congreso de los Diputados, cuando una mayoría de los grupos parlamentarios, prácticamente toda la oposición, derogó el Decreto-Ley de los remanentes municipales aprobado previamente por el ejecutivo. Es su primera derrota parlamentaria, que, por un lado, desde el ángulo del funcionamiento institucional y democrático no debe asustar (especialmente por aquéllos que hablan de dictadura socialcomunista y etiquetas totalitaristas varias); pero, por otro, ha de procurar que no se repitan y proliferen pues van germinando un desgaste político que, tal como están las cosas, difícilmente mitigará, aunque la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se apresuró a negarlo tras el episodio. Al contrario, para reafirmar sus convicciones y sus argumentos, afirmó que “los grandes perjudicados serán los ayuntamientos”.


Ya se verá. No es la primera vez, en efecto, que en trances así se revisan esquemas de diálogo y negociación en los que algunas de las partes tienen que ceder. Aquí, el pecado original se sigue llamando Cristóbal Montoro, el que fuera ministro de Hacienda y Función Pública con Mariano Rajoy, con su Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, una norma calificada de ‘economicista’ que no supo dar respuesta al concepto de “coste estándar del servicio”, agravada por otra, la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera que produjo un gran rechazo en el ámbito del municipalismo al desatar un conflicto claro que atenta contra la defensa de la autonomía local. Sin embargo, y a pesar de la lucha mantenida durante los últimos años, con una acentuada reivindicación municipalista, canalizada a través de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), no hubo manera de reconducir la situación, especialmente en lo que concernía a la utilización de los remanentes presupuestarios por parte de las corporaciones locales. Cuando parecía que todo estaba a punto de caramelo, el voto de calidad del presidente de la FEMP, el socialista Abel Caballero, salvó el que ya era un cisma evidente entre los municipalistas y daba paso a la fórmula técnico-jurídica convenida con el Gobierno que, elevada ayer al Congreso, cayó en una votación que será recordada y que obliga a replantearse algunas cosas.


Porque la derrota parlamentaria queda ahí, pero ¿seguro que han ganado los ayuntamientos? El Partido Popular, que bastante tiene con lo que entraña ahora mismo el caso Kitchen, habló de fragilidad en el margen de maniobra que asiste al Gobierno; y Coalición Canaria se adelantaba a calificar de buena noticia que el Congreso impidiera, en fraseología discutible, que el “Estado no se apropie finalmente de los ahorros municipales”. En su consideración, si hubiera prosperado el decreto que promovía el Gobierno, los “ayuntamientos se hubieran quedado sin capacidad de respuesta”.


A la espera de nuevo acuerdo o nueva fórmula, seguirán sin tenerla. La ministra Montero ha sido clara al afirmar que no habrá más propuestas tras la derogación, si bien ya no habrá interlocución única con la federación municipalista ya que se espera en la escena la aportación de los grupos parlamentarios, que habrán de hilar fino y esmerarse para presentar propuestas sólidas y viables en un contexto complejo. En todo caso, en buena lógica, corresponde a quienes votaron ‘no’ elaborar una alternativa que exigirá unos máximos niveles de consenso que no serán fáciles de alcanzar teniendo en cuenta la heterogeneidad de los ayuntamientos y los fines que persiguen. Una cosa es votar en contra del Gobierno y salir contentos de la sesión y otra, muy distinta, acercar posturas y planteamientos que resulten satisfactorios para todos. Por ahora, las entidades municipales se quedarán sin recursos adicionales que se consignaban en el Decreto-Ley y no dispondrán de un margen más flexible para sus inversiones.


Ni para repartir dinero público nos ponemos de acuerdo los españoles. Esto es lo triste.



jueves, 10 de septiembre de 2020

MUECA, EDICIÓN ESPECIAL

 

Su edición más especial y segura para toda la familia”, dicen desde el gobierno local del Puerto de la Cruz para referirse a Mueca 2020, que se inicia hoy y se prolongará hasta el próximo domingo. Acierta con el mensaje en tanto que las circunstancias que concurren obligan a una convocatoria diferente que, en todo caso, significa la continuidad de una cita cultural al aire libre que los portuenses han hecho suya y se han identificado con ella en tanto que gente de otras latitudes –este año habrá menos extranjeros, desde luego- acudirá atraída por los contenidos y por la curiosidad que significa hacer estas cosas en plena crisis sanitaria y socieconómica.

Pero el trabajo bien hecho por la cultura no puede ni debe abandonarse. Un destino turístico que hace todo lo que puede para proyectarse y que trata de mantenerse a flote en un marco o en un ambiente casi desolador revela su capacidad de superar adversidades, precisamente con actividades que romperán la preocupación, la monotonía y la anodina ambientación de fechas inquietantes.

Aseguran desde la organización que esta edición se desarrollará con todas las medidas de seguridad “para la protección tanto de sus asistentes como de los organizadores y los grupos o compañías invitadas”. Bueno fuera. Sería impensable afrontar la ejecución si no hay garantías si no hubieran dispuesto todas las medidas que salvaguarden las actividades –que no los espectáculos- programadas. El cumplimiento de los protocolos tiene que ser la noticia, independientemente de los contenidos. En convocatorias y actuaciones recientes en el Puerto de la Cruz, cuando no era fácil asumir la asistencia y la animación en la recta final del verano, los resultados han sido bastante estimables. Esperemos que con Mueca 2020, ocurra igual.

Hasta cuatro espacios al aire libre acogerán la programación. El alcalde, hombre del teatro y de la escenografía, se ha involucrado personalmente en la búsqueda y en los preparativos. Marco Antonio González elogió públicamente la capacidad que tiene Mueca para reinventarse.

Los espacios son los siguientes: en el enclave Loro Parque plaza Reyes Católicos, donde en la fachada del hotel Catalonia Las Vegas se realizarán los espectáculos de danza aérea y acrobática de las compañías Delrevés y Vértice. Además, el espacio Caixa - Caja Canarias El Peñón es el recinto donde la compañía Abubukaka estrenará su nueva realización para dar la bienvenida a Mueca 2020. Otro marco, el Aqualia Muelle acogerá números circenses y un sinfín de acrobacias de la mano del Col·lectiu La Persiana, entre otros. Y finalmente, en el campo de béisbol de El Burgado se ofrecerá la representación del Principito de Puja! a decenas de metros de altura.

El director artístico del certamen, Mario Vega, explicó, tras el recorrido de verificación por los citados espacios, que “el público no sólo disfrutará de comodidad y confortabilidad en los espectáculos, sino de las máximas garantías de seguridad, pues las puertas de los recintos se abrirán media hora antes del comienzo de cada función y “habrá dos personas tomando la temperatura a los asistentes”, a quienes, además, se facilitará gel hidroalcohólico y deberán llevar en todo momento su mascarilla, así como cumplir con la distancia interpersonal. Al término de cada función se procederá a la higienización de los espacios y las butacas para fortalecer la seguridad del festival.

Según fuentes del gobierno local, “Mueca 2020 ha reducido y adaptado su programación con el objetivo de garantizar la seguridad y, por este motivo, este año se retiran los eventos de las calles para su celebración en cuatro amplios espacios al aire libre y perimetrados, con asientos distanciados y nominativos”. Desde el ayuntamiento se informa de que “en esta edición no habrá ni taquillas ni puntos de información en el municipio y todos los asistentes deberán adquirir previamente su entrada a través de la plataforma online  tickety.es, cuyo sistema permite el agrupamiento de hasta seis personas convivientes y procede al bloqueo automático de las butacas laterales en el proceso de la compra para el mantenimiento de las distancias de seguridad durante el desarrollo de los eventos.”. Asimismo, las entradas para asistir a Mueca 2020 se pusieron a la venta por valor de dos euros el pasado sábado y las taquillas de tickety.es permanecerán disponibles hasta dos horas antes de cada espectáculo en esta edición programada para la seguridad y diversión de toda la familia.

Ciertamente: una edición especial y segura. Eso es lo que se ha procurado. Mueca 2020, con patrocinio privado, y con un esfuerzo titánico por parte de los organizadores y colaboradores en los que no ha cundido la desmoralización, bien merece un resultado exitoso.




miércoles, 9 de septiembre de 2020

LA OPCIÓN ITALIANA

 

En medio de la desolación y del pesimismo, se escucha una voz con un mensaje que suena a oportunidad: es la de Ginés Martínez, CEO de ‘Jumbo Tours Group’, la división española de Alpitour, el primer turoperador internacional en Italia:

Los destinos del invierno son larga distancia y nuestra apuesta principal ahora, si va bien, es concentrarnos en Canarias”.

Añade Martínez que “vamos a poner aviones a Canarias que hasta ahora no habíamos puesto, los 787, que normalmente los tenemos dedicados al largo recorrido y vamos a meter más rotaciones”.

Pocos mensajes como este desde que fue declarado el estado de alarma y desde que se paralizó la actividad productiva, la turística, que salvo algunos núcleos reactivados, ha quedado reducida a la mínima expresión.

Y este anuncio, que pone el foco en un mercado que, cuando fue descubierto, allá a finales de los ochenta, significó un importante incentivo tanto para el norte como para el sur de la isla, viene a representar un rayo de esperanza en la necesidad de superar este trance de vacas flacas en el sector.

De modo que la apuesta de Alpitour por Canarias, a la espera de materializarse con programas y contratos, es bien vista para la reanimación. El argumento de los aviones y la larga distancia es bastante sólido, por lo que procede una promoción adecuada con tal de que los contingentes de italianos sean un fundamento poderoso que igual sirve de estímulo para otros mercados emisores.

Ginés Martínez, por cierto, ha aportado una nueva idea a la coyuntura que se padece. Considera que nos encontramos ante “una crisis de paciencia”, o lo que es igual, si se admite que los recursos turísticos están ahí, “tenemos que esperar a que aparezcan las soluciones, médicas y económicas, que también harán falta”.

De ahí que la ‘oportunidad italiana’ deba ser valorada atentamente, con una gestión preparatoria encaminada a la captación de clientela que encontró en el destino insular una opción sugerente y hasta exótica. Si alemanes e ingleses tienen una cultura vacacional estimable, desarrollada con agenda previsora y cada vez más exigente con los alojamientos escogidos, los italianos pueden volver a hacer gala de su espontaneidad, de su más latina capacidad de improvisación.

Para eso, naturalmente, hay que corresponder con una oferta atrayente, aunque, dadas las circunstancias, el primer adjetivo que procede emplear es segura, única manera de que el célebre ‘boca-oído’empiece a funcionar nuevamente y se convierta en otro eficaz soporte de promoción.

La clave va a estar en la confianza en el mercado español”, proclama Ginés Martínez, que se ha mojado y ha anticipado, en medio de la desolación y el pesimismo, las primeras expectativas de reanimación. La opción italiana es muy interesante.