viernes, 21 de abril de 2017

BOTÁNICO, SIN NOVEDAD

Es un auténtico misterio. Y si encima, nadie ofrece una explicación convincente ni nadie toma alguna iniciativa para desbloquear, el enigma se acentúa. ¿Qué pasa con la ampliación del Jardín de Aclimatación de La Orotava, popularmente conocido por Jardín Botánico? Allí está, viendo pasar el tiempo, sin alguien que se ocupe o dedique una mínima atención, la realidad desoladora de unas obras inconclusas. Alguna razón muy poderosa tiene que haber para que, aun contando con dotaciones presupuestarias, la finalización del proyecto se demore sine die. Tan solo la ejecución del adecentamiento exterior de una curva de la carretera del Este, contigua al recinto, ha modificado algo la fisonomía. Es algo, insuficiente, y además nada que ver con la ampliación en sí.
Lo hemos planteado en varias ocasiones: hemos sido testigos en las guaguas de conversaciones de turistas que han repetido visita durante los últimos años y expresan su extrañeza, teñida de contrariedad, al comprobar que la situación es la misma que la última vez que la visionaron. Quienes circulan a diario -hablamos de una de las carreteras más transitadas de la isla- ya se han familiarizado: es una prolongada estampa de desidia, aumentada, si se quiere, por la muralla de piedra exteriores, ya concluida. Dentro, se ven muros y paredes de una distribución del espacio, escombros amontonados, desechos entremezclados, maleza, residuos…
Evidente parálisis, entonces, de la ampliación del Botánico, el segundo en antigüedad de toda España cuyos orígenes hay que situar en el reinado de Carlos III. El Jardín es resultante de las actividades desarrolladas durante la Ilustración o el Siglo de las luces. La realización discontinua del proyecto, mediante consignaciones plurianuales en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma y de otras instituciones públicas, no habla a favor de los operadores implicados. Es hora de un empujón, desde luego. Es el momento de que algún responsable con capacidad de gestión y decisión se ocupe con determinación de este asunto con tal de desbloquear las obras paralizadas. Como todo sigue igual desde la última vez que nos ocupamos de la ampliación, como no hay novedad en el Botánico, recordemos que se está pendiente de la dotación de vegetación a la zona circundante al área de agua y de la habilitación de la conexión de acceso desde el recinto original. Quedan también los equipamientos del centro de visitantes y de los servicios interiores complementarios.

Sencillamente: hay que superar la estampa de parálisis y abandono, derivada de una resignación que llega a asombrar.

jueves, 20 de abril de 2017

TURISMO SOSTENIBLE



La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha declarado 2017 Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. No sabemos, tal como evolucionan las cosas en el tablero internacional de las grandes potencias, cómo será el turismo del futuro; pero si de tal Declaración se desprenden políticas y acciones que sirvan para tomar conciencia de que ese sector productivo debe ser cultivado o mimado, principalmente en todo lo que concierne a respetar el medio ambiente y cuidar con sensibilidad la cultura y el conjunto patrimonial, habrá que aceptarla, como mínimo, para contrastar que no todo son récords y cifras que robustecen el negocio turístico.
La aclaración es inevitable porque ya imaginamos al profesional más o menos experimentado preguntándose ¿para qué sirve eso?
Pues debe servir, teóricamente al menos, para tomar conciencia. Si interpretamos la definición de turismo sostenible que hace el director de esta rama en el seno de la Organización Mundial de Turismo (OMT), Dirk Glaesser, es para actuar con la máxima seriedad. Dice que es “el turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas”.
Pero la sostenibilidad en el turismo llega aún más lejos. Dice el mismo Glaesser, ajustándose al concepto de sostenibilidad más asumido, que “el turismo sostenible no debe ser considerado como un componente separado del turismo ni como un conjunto de productos de nicho. Debe ser visto como un proceso a través del cual el sector trabaja para minimizar sus impactos negativos sobre la sociedad y el medio ambiente, manteniendo al mismo tiempo el crecimiento económico”.
Es lo que deben tener en cuenta empresarios, profesionales, trabajadores del sector y, si nos apuran, hasta incluiríamos a los habitantes de los destinos turísticos, cualquiera que fuese su especialidad. En Canarias, ya se sabe, territorio fragmentado y limitado. Si no hay conciencia de ello  -y tal como se deduce de algunas declaraciones públicas en las vísperas y en la tramitación de nuevas leyes que afectan a su desarrollo y ordenación, todo da a entender que se quiere volver al ladrillo y tente tieso- es que no hemos escarmentado con ofertas sobredimensionados y productos cuyos estándares de calidad son muy difíciles de mantener.
Recordemos, aquí aludido,  el caso del verano pasado en Menorca de cuya capacidad de resistencia de la carga de afluencia turística se duda con toda crudeza. Y eso que allí priman los criterios de estacionalidad.
Lo dicho: hay que esmerarse en potenciar la eficiencia de los recursos y la protección del medio ambiente, sin perder de vista la incidencia del cambio climático. El turismo del mañana tiene mucho que ver con la diversidad y el desarrollo armónico de las fuentes que lo sustentan. A primera vista, todos tienen cabida y hay opciones para dedicarse, cada quien en su especialidad. Pero hace falta ser consecuentes con la teoría y con el respeto a los valores que, entre otras cosas, hagan posible que la naturaleza privilegiada lo siga siendo.

miércoles, 19 de abril de 2017

CRIMEN EN LA RED SOCIAL



Primero, fueron los rumores. Siguieron los insultos, las descalificaciones y los dichos disparatados. Continuaron las invenciones y las noticias falsas. Y hemos llegado a los crímenes en directo. Crímenes reales, no peliculeros.
La red ha terminado siendo un escenario apto para matar. Facebook, donde se registró y fue visto el suceso, tiene un servicio de mil ochocientos millones de perfiles activos, de los que más de mil doscientos se conectan a diario. Por si no se habían dado cuenta de la magnitud de ese escenario.
Los hechos, en síntesis: Steve Stephens, tiroteó en plena calle de Cleveland (USA) al ciudadano Robert Godwin Senior, de 74 años, nueve hijos y catorce nietos. Acabó con su vida y transmitió en directo su acción. Stephens tenía cuenta en esa red social, claro, cuyos responsables ejecutivos dieron de baja, transcurridas dos horas de la emisión de las imágenes del crimen. El asesino, según datos policiales,  terminó suicidándose.
Es una sensación terrible. Aquél género, el ‘reality show’, la telerrealidad, la demostración de la realidad, como prefieran, ha empequeñecido o se desvirtúa aún más, con imágenes y transmisiones como la que nos ocupa, una auténtica conmoción, un hecho que, añadidas las circunstancias que concurrieron, ha de significar un antes y un después en los contenidos de las redes y su tráfago diario. Independientemente de las medidas que adopte Facebook, se abre otro capítulo de análisis y reflexión sobre el papel y la evolución de las redes que no nacieron ni llegaron para quedarse, desde luego, con estas situaciones y llevando al extremo todas las posibilidades, sangre de por medio, delitos incluidos, ‘in live’.
En el comunicado de justificación de la citada red social se señala que “mantener segura a nuestra comunidad es parte de nuestra misión”. No se pone en duda, pero ya no bastan las palabras. Hay que pasar a los hechos y establecer todos los controles posibles. Es una cuestión deontológica, de ética, y hay que valorar su dimensión en principios o valores como la propia libertad de expresión.
Lo que no pueden convertirse las redes es un escenario de crímenes y fechorías.

martes, 18 de abril de 2017

A LA ESPERA DE UN NUEVO APAGÓN EN LA TDT

Estamos en puertas de la implantación de un segundo dividendo digital en el universo de la Televisión Digital Terrestre (TDT). Es cierto que hasta junio del próximo año -mes en que el Gobierno de España debe presentar ante los organismos competentes de Bruselas su hoja de ruta, con un calendario específico- parece quedar aún mucho tiempo, pero no es menos cierto que el silencio que mantiene el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital desconcierta al sector audiovisual que teme zozobrar si no se conocen los planes y se ponen en marcha los preparativos correspondientes. Se habla de un nuevo apagón y hasta de una bomba de relojería en caso de carecer de bases firmes y directrices concretas. Por supuesto, no es solo la reordenación y el salto tecnológico sino los millones que significará y el volumen de negocio que está en juego. Esto interesa a todos, consumidores por supuesto.

¿Qué es el dividendo digital? De acuerdo con tratados técnicos, pues el conjunto de frecuencias que han quedado disponibles en la banda de frecuencias tradicionalmente utilizada para la emisión de la televisión, gracias a la migración de la televisión analógica a la digital. Para que los ciudadanos puedan disfrutar de este dividendo en forma de nuevos servicios de banda ancha inalámbrica, es necesario disponer de un conjunto de frecuencias contiguo. En Europa se determinó que este conjunto de frecuencias sería la banda de 800 MHz (790-862 MHz). En España, las frecuencias del Dividendo Digital, estaban esparcidas, y la banda de frecuencias de 800 MHz estaba ocupada, en parte, por algunos canales de la TDT (canales 61 al 69 de UHF). La liberación del Dividendo Digital fue el proceso de reordenación de frecuencias necesario para que la banda 800 MHz quedara disponible en toda Europa. Tras la liberación, el pasado 31 de marzo, la banda de 800 MHz dejó de utilizarse para la transmisión de la TDT y se ha asignado a los operadores de telefonía móvil para prestar nuevos servicios de banda ancha de cuarta generación (4G).

Este segundo dividendo digital, siguiendo las mismas fuentes técnicas, acarreará una nueva reorganización de canales que pasa por la liberación de la banda de 700 MHz del espectro radioeléctrico a favor de los servicios de telefonía móvil 5G. España, para ejecutarlo, tiene que llevar a cabo un nuevo proceso de antenización similar al del primer dividendo digital, cuando hubo que dejar espacio a los móviles de 4G. Según un primer estudio elaborado por la empresa de satélites SES Astra Ibérica, será necesario actualizar el 87% de los receptores de televisión. Recuerden que el segundo apagón de la TDT producido en nuestro país en los primeros días del presente mes de abril, ya hubo hasta diez mil edificios que se quedaron en negro a la espera de la nueva resintonización.

El problema estriba en que en otros países europeos ya se han puesto a trabajar y los operadores españoles temen ir a remolque. La Comisión Europea (CE) ha cuantificado en ochocientos noventa millones de euros el coste de la adaptación de las redes TDT. Otra cifra mareante: está previsto recaudar de los operadores once mil millones de euros en las obligadas subastas de frecuencia. Las compañías de telecomunicaciones (popularmente conocidas como telecos) serían las grandes beneficiadas en caso de que se dilaten los procesos y los plazos establecidos por Europa, allá para 2020.

Y mientras, el Gobierno guarda silencio, no se sabe muy bien por qué. O quizás sí: temor a una nueva sanción al no cumplir las sentencias que declararon fuera de la ley las ayudas a la TDT -elevadas a doscientos sesenta millones de euros- por no respetar el principio de neutralidad tecnológica. Tiene que ser un negocio...

lunes, 17 de abril de 2017

LA EXCELENCIA PASA POR MENOS AHOGAMIENTOS

Puede creerse que los accidentes de tráfico sean el tipo que mayor número de muertes causa en Canarias. Y sin embargo, las estadísticas indican lo contrario: el pasado año, treinta y ocho personas dejaron la vida en las carreteras insulares; y en las playas canarias, setenta y dos, casi el doble, fallecieron por ahogamiento. Más datos: en lo que llevamos de 2017, han muerto por esta causa veintiséis personas, por lo que estamos, a falta de ocho meses -entre ellos los veraniegos- para concluirlo, ante el número más elevado desde 2000. A estas alturas, en 2016, se habían ahogado en aguas canarias dieciséis personas.

Las cifras no pueden causar indiferencia. Hay que reconocer al periodista grancanario, Sebastián Quintana, la iniciativa de una campaña audiovisual que bajo el título Canarias: 1.500 kilómetros de costa, trata de sensibilizar para, cuando menos, reducir estos registros que, entre otras cosas, pueden terminar convirtiéndose en una contrariedad para la propia promoción de nuestra oferta turística. Las playas canarias no pueden ser sinónimo de inseguridad. Ni para nativos ni para visitantes.

Quintana, que compareció recientemente en el Parlamento regional para explicar los pormenores de su campaña y demandar la implicación de las instituciones, habla de una cultura de la seguridad acuática como base indispensable para prevenir accidentes fatales. Cierto que la desinformación y las imprudencias generan hasta el 90% de estos fallecimientos, en su mayoría turistas que desconocen las características de las zonas de baño -por muy calmadas que aparezcan- y se arriesgan o se confían cuando igual apenas saben nadar. No digamos cuando se acercan a avenidas o diques de protección donde, pese a estar señalizados los días de mar bravo o temporal, suelen acercarse o traspasarlos en busca de una estampa o sensación que puede terminar mal.

“Los turistas desconocen que estamos en medio del Atlántico y que cada punto de la costa tiene su personalidad”, dice el periodista, preocupado porque la carencia de esa cultura acuática pueda agrandar el problema a medida que se incrementen los flujos de visitantes. La prevención, por tanto, es primordial, sobre todo cuando muchos destinos turísticos archipielágicos siguen basando su producto en la fórmula sol y playa. De la misma manera que se insiste en campañas sobre el cuidado de la piel, habría que optar por acciones similares para evitar los ahogamientos. Si Canarias es un destino turístico de primer orden internacional y puede presumir de excelencia en muchos aspectos y prestación de servicios, es consecuente que se esmere en la preservación de la integridad física y emocional de sus habitantes y visitantes.

Ya se ha dicho que la implicación de las instituciones públicas es decisiva para la consecución de este fin. El Gobierno autónomo, en primer lugar, habrá de aprobar un decreto que propicie la creación de un sistema de protección o salvamento para que se cumpla en las quinientas setenta y nueve playas contabilizadas en el litoral canario. Ya se intentó en 2003 pero no hubo respaldo local y el vacío, incomprensiblemente, se ha prolongado, por lo que las playas insulares carecen de normativa reguladora de su vigilancia. Y como ésta es una tierra de paradojas, pese a los 1.500 kilómetros de costa, sí existe tal normativa para piscinas e instalaciones acuáticas que exige a los titulares o propietarios disponer de un socorrista mientras estén abiertas al público.

Demostrado: la seguridad en las playas -no bastan las banderas azules distintivas- requiere de información y de dotaciones. Si el 80% de los ahogamientos en nuestras aguas acaba en muerte, hay que actuar para evitar que merme el atractivo y para que la excelencia siga siéndolo allí donde más se precisa.


sábado, 15 de abril de 2017

UN PROGRAMA PARA MEJORAR LA OFERTA TURÍSTICA

En febrero de 2014, después de FITUR, saludamos con expectativa cordial y positiva el acuerdo que se había alcanzado para convertir el Puerto de la Cruz en un destino SICTED, esto es, disponer de un sistema que favoreciera la experiencia y la satisfacción del cliente con tal de mejorar la oferta y la gestión que aguardan los turistas. Sobre todo, si con ello se logra identificar y extender el concepto de mantenimiento, una palabra clave en una ciudad de servicios que, por desgracia, apenas se ha cultivado en algunos campos. Y los tiempos, como se sabe, no están para que las pocas inversiones que se hagan, a los pocos meses haya que repararlas o completarlas. “Los empresarios que han decidido incorporarse -escribíamos entonces- confirman que el interés existe y que iniciativas tales, de tener continuidad, servirán para hacer un destino diferenciado. Factores y cualidades hay. Los afectados, si es que son conscientes de lo que se juegan, deberán echar resto”.

El Sistema Integral de Calidad Turística Española en Destinos -eso identifica las siglas SICTED- es, básicamente, un proyecto de mejora de la calidad de los destinos turísticos promovido por la Secretaría de Estado de Turismo y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) que se desarrolla con empresas y servicios turísticos con el objetivo de mejorar la experiencia y la satisfacción del turista. Se trata de una metodología que proporciona un sistema integral y permanente de gestión de la calidad en un destino turístico con una nueva concepción de los resultados esperados, es decir, un trabajo enfocado hacia la mejora continua a partir de una actitud de recuperación y puesta en valor de los recursos y del espacio.

Por lo tanto, la primera premisa es asumir una conciencia integral del destino. La segunda, una identificación de objetivos comunes de los agentes implicados. El SICTED pretende un nivel de calidad homogéneo en los servicios ofrecidos al turista dentro de un mismo destino, de manera que, tal como se explica en su declaración de intenciones, “no se aprecien deficiencias de calidad sustanciales entre los diferentes productos (agentes) que componen la oferta en el destino y, con ello, condicionamientos negativos de la percepción y satisfacción de los turistas”.

Pues bien, resulta interesante que el Consorcio Urbanístico para la Rehabilitación del Puerto de la Cruz esté desarrollando, en el marco de este programa, sesiones de trabajo de carácter formativo sobre utilización y aplicaciones de herramientas digitales para empresarios y profesionales que están siguiendo desde dentro el proceso de modernización. Se trata de aportar conocimientos y contrastar información sobre el posicionamiento de la marca, reputación en línea, publicidad digital o gestión de marcas en redes sociales.

Es interesante para pulsar los cambios que se viven en el sector turístico y predisponer a los profesionales en los avances que se van produciendo en un contexto de innovación del que algunos venimos hablando desde hace años. Para competir, decíamos, hay que innovar y cualificar. Pero de ello tienen que ser conscientes los propios agentes y operadores turísticos que se desenvuelven en un destino determinado con el que se tienen que identificar y a cuyo desarrollo han de contribuir.
Ninguna de las actividades identificativas de un destino turístico y que forman parte de su oferta debe estar ajena a ese doble objetivo. Ni el comercio ni la restauración ni el ocio nocturno ni la información directa ni el transporte se entienden ya sin un hilo conductor, sin una homogeneidad en sus planteamientos orientados a la consecución de un producto sólido y competitivo.

Casi cincuenta firmas y profesionales portuenses disponen ya de la distinción “Compromiso con la calidad turística”, que acredita el cumplimiento de los requisitos establecidos en la metodología y reconoce el esfuerzo por la mejora continua. Si se quiere alcanzar y ofrecer unos niveles de calidad homogéneos en todos los servicios turísticos, así como aumentar la satisfacción de los visitantes y fomentar, de paso, la fidelización de los mismos, hay que ser prácticos y trabajar, desde dentro, con estas miras.

viernes, 14 de abril de 2017

ESCENARIO ICODENSE

Fueron tantas las situaciones insólitas que hasta acabamos por dejar de emplear el término que las englobaba en el ámbito de la política canaria: surrealismo. Ahora, en Icod de los Vinos, parecen haber rebrotado con la difícilmente explicable aprobación de los presupuestos municipales ¡por la oposición! En síntesis: el gobierno local presenta las cuentas, los grupos de oposición las enmiendan, aquél se abstiene y el voto favorable de éstos hace que prosperen. Es un más difícil todavía, igual hasta es exagerado decir el mundo al revés pero esa colección surrealista, desde luego, se enriquece con el episodio icodense.

Desde el principio del mandato se sabía que la configuración corporativa, fruto de los últimos resultados electorales, iba a propiciar inestabilidad, máxime si, por esas incompatibilidades y esos resentimientos que se suelen dar en algunos pueblos, no había una alianza política que favoreciera una gobernabilidad que, salvando inevitables diferencias en algunas cuestiones, permitiera ir timoneando a la espera de mareas menos inciertas. Curiosamente, el pactismo en cascada tan denostado, impregnado de un respetado principio de no agresión, es lo que ha ido salvando los trances inciertos.
La política proveerá, parecieron aceptar los actores. Hasta que llegaron los presupuestos del presente ejercicio y las diferencias intramuros que se han ido amasando durante estos casi dos años ya de ciclo corporativo han propiciado, precisamente, no un bloqueo sino un cuadro singular -será difícil encontrar antecedentes en el municipalismo español- del acto político más importante que el pleno de un ayuntamiento decide, resuelto con la aprobación de quienes, siendo corresponsables generales de las cuentas no siendo gobierno, ofrecieron una alternativa que, por cierto, no fue rechazada por los promotores de aquéllas sino convertida en abstención, a la espera de lo que pueda suceder. Pues es la hora de los actores, sí señor. Y necesitan destreza todos para que las cosas no empeoren. En el tablero todos tienen que mover ficha. A ver si saben.
Los grupos de oposición habían lanzado un mensaje atribuyendo al alcalde, Francisco González (CC), el mérito de haberles unido. Esos mismos grupos le piden ahora que se someta a una moción de confianza, prevista en la normativa reguladora del régimen local, pero de la que se tiene muy poca experiencia. La política habrá de proveer para saber si el alcalde toma la iniciativa y negocia alguna salida y si la oposición mantiene esa unidad monolítica de la que ha hecho gala con la contabilidad presupuestaria. El escenario, desde luego, es, cuando menos, curioso, retador; y requiere de una cierta audacia para encontrar un final satisfactorio.
Que nadie olvide, en cualquier caso, que los experimentos hay que hacerlos pensando en el interés general de la ciudadanía y del municipio. En situaciones así es donde se pone a prueba la visión, la madurez y la generosidad de quienes ejercen responsabilidades públicas. Sobrepasado el sorprendente impacto y recobrado el aire surrealista, procede dar pasos consecuentes.

jueves, 13 de abril de 2017

CONVERSAR, EL ESLABÓN PERDIDO


Le han venido a dar la razón al crítico y pensador alemán Walter Benjamin que, antes de su misteriosa muerte en Portbou (1940), llegó a escribir que “la libertad de hablar se está perdiendo”.

        El novelista norteamericano James Dashner, autor de la saga The maze runner (en español algo así como El corredor del laberinto), cuya adaptación cinematográfica constituyó un señalado éxito comercial, se preguntaba en 2009 “cuál era el punto de siquiera tener una conversación, cuando no se podía confiar en las palabras”.

        Y más recientemente, la profesora estadounidense, doctora en Sociología por Harvard, Sherry Turkle, ha publicado un libro, En defensa de la conversación, en el que analiza la práctica desaparición de la conversación experimentada durante los últimos años, de modo que peligra lo que nos define como seres humanos. En la promoción de su obra, se dice que “es una cautivadora apología del valor fundamental de las conversaciones cara a cara en todos los ámbitos de nuestra vida y una llamada a recuperar el terreno perdido”.

        Entonces, si antes de la primera mitad del pasado siglo, ya se cuestionaba la libertad de hablar, después del formidable desarrollo tecnológico de las últimas décadas, no es de extrañar que la conversación haya dejado de ser un arte -así llegó a ser estimada- para terminar, sencillamente, desapareciendo. Paradójico que andemos en la sociedad o la era del conocimiento y uno de los fundamentos para saber, la conversación o el diálogo, haya reventado en nuestras propias fauces.

        Cuando en programas radiales o televisivos, no se respeta siquiera el turno de palabra, es que una manera de hablar, respetuosa y asequible, apta para la comprensión y el entendimiento, ha pasado a peor vida. Con razón la deserción de tantas personas de esos espacios, que prefieran la música o la lectura, la desconexión, antes que intentar seguir un batiburrillo a menudo ininteligible.

        Seguro que ya no quedan ni las conversaciones de los novios o de las parejas, esas en la que se producía un intercambio de revelaciones o de sentimientos, íntimos o no tanto. Ya no hablan: están conectados, sí; pero no necesitan el cara a cara. La cultura digital que todo lo puede envuelve la amistad y hasta las relaciones sentimentales. En el trabajo, en el seno familiar, en todos los ámbitos, se habla poco o ya no se habla; se depende del muy pragmático factor conexión: tiempo, wifi, avances y demás. “Las ánimas conectadas”, de las que habló el fótógrafo londinense, Babycakes Romero, habitantes de una sociedad en las que el teléfono o cualquier dispositivo de transmisión resultan la excusa perfecta para evitar decir algo o interactuar con otras personas. Seamos conscientes de las consecuencias: la conversación es un soporte de lo que nos define como seres humanos. ¿O mejor decir era?

        La bloguera española María José Rincón dice que necesitamos que nos enseñen destrezas comunicativas, las cuales se aprenden y se practican. “El hogar y el aula -precisa- son los contextos apropiados: fallamos en esta tarea con nuestros hijos o con nuestros alumnos, no podemos exigirles que hablen correctamente o criticarles que no sean buenos hablantes”. Por eso recomienda enseñarles y acompañarles “en el difícil arte de la conversación [pues] todos saldremos ganando”.

        Se trata entonces de recuperar el terreno perdido. Es probable que más de uno diga que no vale la pena o que ya no hay nada que hacer pero admitamos que son necesarias estas voces de alarma sobre el déficit de comunicación y de empatía generado en nuestra era. La enseñanza es que hemos de hablar más los unos con los otros. Hablar y escucharnos en busca de unos beneficios liquidados. Las charlas han sido reemplazadas por mensajes o correos electrónicos, abundando de esa forma en la impersonalización, justo cuando más necesitamos hablar, cara a cara, para reafirmar nuestra señal identitaria y diferencial: la de los humanos.


miércoles, 12 de abril de 2017

COSME YANES, EL ADIÓS DE UN PUNTAL

En el único ingreso hospitalario que personalmente hemos experimentado, Cosme Yanes era el enfermero, el que nos atendió en horas nocturnas preparándonos para una intervención felizmente superada. Cosme, con aquel corpachón embutido en una bata clínica, era todo amabilidad y ánimo.
En aquela lejana primavera del 82, con Jaime Lusinchi aspirando a la presidencia de la República (entonces no Bolivariana) de Venezuela, ya sabíamos de su vocación por la lucha canaria. Junto a su hermano Santiago, mantenía encendida la llama del deporte vernáculo en el Puerto de la Cruz, en Punta Brava, para ser exactos, el barrio donde destacaron Marino, los hermanos Díaz Tena, Antonio Pérez, Batista y tantos otros, entre ellos Regui y Donate. Aquella inolvidable formación del Atlante con Pepe Botella y Próspero; la cercanía con el latente núcleo de Las Dehesas; las post-luchadas junto a Benito y Guillén, en el Casino; los esfuerzos de cada temporada para fichar al puntal y garantizar la categoría; las nutridas presencias de extranjeros en el parque San Francisco; el papel activo en aquel proceso de autonomía de la lucha canaria en el que tanto tuvo que ver Eligio Hernández, todavía juez, y que impulsamos desde Radio Popular de Tenerife; las gestiones inacabables para disponer de un terrero propio donde entrenar y competir; las rifas periódicas para contar con unos mínimos fondos y la dedicación de su hermano Santiago, que lleva el nombre, por cierto, del espacio polideportivo ubicado en Punta Brava, el mejor y más justo homenaje de reconocimiento que se le podía tributar.
Todos esos elementos formaron parte del hilo conductor de la lucha que nos unió entonces y recobró vigor años después, cuando asumió las riendas del club -esas que nadie quería- y nos empeñaba -ya desde la alcaldía- en la materialización del proyecto de un terrero que encauzara la práctica luchística en la ciudad, cuya fase previa se centró en la dotación de una instalación provisional, muy digna, eso sí, en los dominios de Loro Parque.
Si Cosme Yanes repartía los carteles, anunciaba los encuentros en la megafonía de su vehículo, vendía las entradas y despachaba hamburguesas en el recinto, lavaba equipajes y llevaba al médico a los lesionados, si era un directivo o un presidente para todo, era justo que insistiera con el proyecto, para desbloquear trabas en otras administraciones, para afinar detalles con los constructores y para lograr que, finalmente, la instalación se correspondiera con los nobles propósitos de contar, por fin, con un terrero apropiado.
Ahora se reencuentra con su hermano Santiago, con limpieza en la mirada, y volverán a hablar de fichajes, de cantera imposible, de afición decadente, de puntales que no se mueven si no cobran y de la vestimenta adecuada.
Cosme Yanes, practicante en su día y dirigente baqueteado del deporte vernáculo, nos dejaba ayer. Se fue un puntal, de los que se necesita fuera de los terreros. Una pérdida sensible, en efecto, para la lucha y para su pueblo. Lucha en paz.

martes, 11 de abril de 2017

ICÓNICA

Hay imágenes que están predestinadas a ser eternas. Y una de ellas es cuando tomó posesión, pasó revista a las tropas y dio su primera orden:
-¡Capitán, mande firmes!
Lo hizo con tanta sutileza que hasta cabría retirar los signos de interjección.
Una mujer embarazada pasando revista a tropas. Si alguien dudaba de la subordinación al poder civil o cómo demostrar el principio de igualdad preconizado en mil y un discursos, la imagen lo decía todo. Icónica.
Allí estaba Carme Chacón, serena, consciente, responsable, seria, predispuesta para la misión política que le habían encomendado: ser ministra de Defensa. Era impensable para muchos pero a Carme no le hacían falta otros estímulos que los de servir a su país y acreditar que la mujer también también está preparada para otros cometidos.
Lo demostró con creces hasta el punto de ganarse no solo el afecto sino el respeto de muchas personas, entre ellas los adversarios políticos. Puede que algunos que entonces no comprendieran y hasta rechazaran aquel nombramiento de Rodríguez Zapatero ahora hayan callado cuando María Dolores de Cospedal, por decisión de Mariano Rajoy, le sucediera al frente del ministerio. Ironías -que no heroínas- de la política.
Luego, aún embarazada, cuatro días después de haber asumido la cartera, fue aquel largo viaje para visitar a los destacamentos españoles en Afganistán con una alocución interrumpida cuando sonó una alarma. Anécdota al margen, lo mejor, ahora que los hemos visto repetidos, fueron los testimonios expectantes e ilusionados de los mandos y del personal femenino.
Años después, otro desplazamiento muy comentado: a la isla italiana de Cerdeña, donde había más de medio millar de militares españoles, desplegados en una misión internacional aprobada por la Organización de Naciones Unidas (ONU), conocida como Operación Protector Unificado de la OTAN sobre Libia, concebida para frenar los ataques de Gadaffi sobre su pueblo.
La entereza de Chacón, su vena política, cobró relieve cuando decidió competir en unas elecciones internas a la secretaría general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que terminó cediendo a Alfredo Pérez Rubalcaba por veintidós votos. Cuentan algunos asistentes que su intervención aquel día no fue del todo afortunada y hasta es probable que, a raíz de ella, más de un indeciso se inclinase por el veterano político socialista. Alfredo fue un caballero en la victoria y Chacón una noble derrotada, sin estridencias ni descalificaciones. Siguió en el partido y en la política sabiendo que había que trazar otros horizontes pues ya había pasado para ella el tren del poder.
Tuvimos oportunidad de tratarla en dos ocasiones: en un viaje a Lanzarote, donde no quiso utilizar la sala de autoridades del aeropuerto, pese a que todo estaba dispuesto, como le correspondía; y en un acto en un hotel del Puerto de la Cruz, enero de 2012, recién estrenada la comisión ejecutiva municipal que habría de afrontar el futuro inmediato de los socialistas portuenses.
Un honor para los españoles tener las Fuerzas Armadas que tenemos”, dijo en Radio Caracol, en la última entrevista concedida. Una declaración que realza su estatura política. En unos momentos convulsos para el socialismo español, inmerso en un proceloso oceáno de diferencias y resquemores, todos lloraban su pérdida. Al menos, una tregua. Igual se acordaron de aquella sutil orden de Chacón:
-¡Capitán, mande firmes!