jueves, 18 de junio de 2015

CINCUENTA MIL NUEVOS RICOS

España cuenta con cincuenta mil millonarios más que antes de la crisis. Qué suerte tienen. No es que disguste pero sí confirma que a caudal mermado, ganancia de acaudalados. ¿Qué hicieron los cincuenta mil millonarios nuevos de este país, hijos de la crisis, para enriquecerse mientras las penalidades y las tribulaciones se elevaban exponencialmente hasta hacer reventar la clase media y el Estado del bienestar? Dios bendiga esa listeza, esa capacidad para multiplicar ingresos sin necesidad de formar parte de escuelas de economistas. Tanto hablar de desigualdad, de umbrales de pobreza, de restricciones, de cierres de empresas, de los sin techo… y miren, por donde, millones y millonarios a tutiplén.

No hay quien lo entienda. El Informe Anual de la Riqueza en el Mundo registra estos datos referidos a España en 2014: nuestro país cerró el año con ciento setenta y ocho mil personas con un patrimonio superior al millón de dólares. Son cincuenta mil novecientas personas más que en el inicio de la crisis económica, allá por el no tan lejano 2008. Según el Informe, la población de ricos creció un 40% en estos siete años. Solo en el pasado ejercicio, el aumento fue del 10%, por encima de la medida europea que fue del 4%, a causa de la debilidad de la economía y a la caída de los mercados de renta variable en la mayoría de los países.

Las cifras globales de este Informe, distribuidas por continentes, son un insulto a quienes han padecido los rigores de la crisis. En otras palabras, la crisis no ha sido igual para todos. Lo peor ha sido tener que escuchar a los poderosos qué mal está esto o que tales medidas restrictivas eran inevitables. O sea, mientras desmantelaban el Estado del bienestar, unos cuantos se enriquecían sin rubor. Bendita crisis, aunque no lo dirán, claro. A ver, nada se tiene en contra de quienes amasen fortuna: esa es una habilidad como otra cualquiera. Pero que en la larga travesía de penurias se sepa ahora que hay cincuenta mil millonarios más en el país de los desequilibrios es como para desasosegarse.

Bueno, pues eso, solo queda comprobar los modelos fiscales próximos. No es por nada, solo para saber si los ricos, los cincuenta mil nuevos y los de antes, que no deben ser pocos, van a sentirse más y mejor protegidos, o lo que es igual, no van a verse perjudicados con tributos y gravámenes elevados. Sería una pena.

2 comentarios:

Olga Álvarez de Armas dijo...


Muy buen artículo,Salvador. Un abrazo. Olga

khispano atlántico dijo...

esa debe ser la salida de la crisis del Rajoyete, si hay más millonarios, TODO VA BIEN, viento en popa y a toda vela de CASTA 78 spain bourbons.