viernes, 21 de septiembre de 2018

EL BUS TV

Ante tantos bulos, ante tantas noticias falsas, ante tanta impostura, ante tanta insolencia, ¡cómo no ponderar los intentos imaginativos y las fórmulas audaces, siquiera con métodos o recursos rudimentarios, para superar las crisis, la censura, las presiones, las limitaciones y hasta los cierres de medios para mantener encendida la llama de la libertad de información y el desempeño periodístico profesional!
Es lo que sucede en Venezuela, donde la revolución acarrea una de las mayores calamidades mediáticas que se recuerdan. En lo que va de año, han dejado de circular veintiséis diarios. La crisis social, política y económica, la carencia de materias primas y las presiones del Gobierno, persecuciones judiciales incluidas, han ido minando la oferta informativa hasta reducirla actualmente a límites inimaginables. Como que se da por desaparecida en varios Estados del interior. Obtener información real de lo que está sucediendo en el país es muy complicado.
Ahí surge El Bus TV, una especie de noticiario ambulante, promovido por periodistas jóvenes, desempleados y estudiantes, consistente en dar a conocer las noticias directamente en la calle, en las paradas y a bordo de unidades de transporte colectivo. Eso sí que es, permitan la licencia, nuevo periodismo, aunque tenga mucho de ambulante y se ejerza 'off line'. La cuestión es resistir y persistir. Siempre se ha dicho que en períodos de crisis, se necesita mucha imaginación para salir de ella. Y que igual con escasos recursos se puede obtener muy buenos resultados, sobre todo si se cree en lo que se hace. La forma es bien sencilla: estudiantes y periodistas leen las noticias más importantes detrás de un marco de cartón que simula la pantalla de un televisor. Los microinformativos tienen una duración máxima de tres minutos y, naturalmente, son transmitidos en directo. La iniciativa se inició en Caracas pero varias localidades del interior ya han hecho las adaptaciones regionales y locales correspondientes.
Es la alternativa a la censura gubernamental y a la asfixia que vienen sufriendo no solo los periódicos sino también radios y digitales. Téngase en cuenta que solo un sesenta por ciento de la población del país accede a Internet, sin perspectivas inmediatas de mejora, de modo que esta opción permite conocer aspectos de la realidad cotidiana. Laura Helena Castillo, confundadora y directora de El Bus TV, confiesa que han partido de una premisa: “No podemos esperar que la audiencia se acerque a los medios”. Y añade: “Si cada vez menos personas disponen de teléfonos inteligentes en Venezuela, y si se suman los cierres, las radios censuradas, los ataques a los portales web y las demandas a los periodistas, el panorama para garantizar el derecho a la información es aterrador”.
La iniciativa es ingeniosa, de acuerdo. Recuerda a los lejanísimos tiempos en que una persona de voz potente, un pregonero, gritaba las noticias subido en una silla en un espacio público concurrido; o los vendedores callejeros vociferaban el nombre del rotativo y los titulares destacados de su contenido. De modo que no hay que engañarse: va a contracorriente de la gran tendencia, la migración a lo digital. Entonces, la primera responsable de este original canal informativo pone el dedo en la llaga: “Cuando te subes al autobús, te das cuenta de que la gente no está informada. Por eso buscamos ser un atajo a la censura... y también ser útiles a la gente en un momento de extrema necesidad y muchísima fragilidad social”.
Plausible.



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