martes, 30 de septiembre de 2014

ARTE URBANO

‘Periplo’ es el título de un Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras cuya segunda edición parece haberse saldado felizmente en distintos emplazamientos del Puerto de la Cruz. Los medios se han hecho del poder de convocatoria y del éxito de varias actividades incluidas en un programa repleto de sugerencias y de nombres que destacan en ese firmamento donde las experiencias y la imaginación se abrazan para significar una fuente que intenta proyectar el nombre de la ciudad. No es menos cierto que en redes sociales también han circulado opiniones críticas con el gasto presupuestario que pudo haberse dedicado, según se ha leído, a necesidades sociales más apremiantes.
        Se suele preguntar casi siempre qué queda de aprovechable de estas manifestaciones artísticas, un tanto efímeras si se quiere. Y en este caso, puede que sin habérselo propuesto, han descubierto los promotores un museo de arte urbano al aire libre. Por si aún no lo conocen: se trata de murales, de pinturas de gran tamaño sobre paredes medianeras que proporcionan un reclamo inmediato para los viandantes. El resultado: trece murales visibles en calles de barrios céntricos dan lugar a Puerto Street Art. Ante el impacto positivo, a ver cómo lo gestionan y promocionan sus responsables pues la dimensión turística puede ser también relevante. Hay noticias de las primeras repercusiones en sitios web específicos: se trataría de elaborar una estrategia de comunicación adecuada, integrada en las genéricas del destino turístico, que sirva, además, como soporte informativo y cultural para convencer a los incrédulos y a los más reticentes, entretenidos en conversaciones de políticas de campanario y poco dados a reconocer que en la actividad artística, visible las veinticuatro horas, son coste alguno, hay todo un enganche. Tienen que convencerse de los efectos positivos hasta convertirse en primeros defensores de la idea. Como lo han sido los vecinos propietarios, merecedores de gratitud, que han colaborado facilitando el acceso a las paredes. Entre casas cerradas y abandonadas y paredes plenas de creatividad artística, no debe haber duda. La estampa es bien diferente. Los turoperadores, que llevan tiempo haciendo auténticos malabares para insertar novedades portuenses en sus canales de promoción, ya disponen de un atractivo que seguro interesará a mucha gente.
‘Periplo’ y ‘Mueca’, el otro festival de arte en la calle que parece plenamente consolidado, pese a los obstáculos que una parte del gobierno local se ha empeñado en ir colocando, vienen a salvar su gestión en el presente mandato, plagado de hechos que han despertado el malestar ciudadano. O sea, gracias a las manifestaciones culturales que, además de mantener encendida la llama que prendió en la ciudad hace mucho tiempo, son válidas para generar actividades comerciales y de consumo, para persuadir a los turistas que así encuentran algo más que sol y playa cuando tienen a su alcance una oferta distinta, asequible y hasta en algunos casos participativa.

Arte urbano, en definitiva. Sin grandes desembolsos y sin grandes controversias. Para una ciudad estancada, casi viviendo de las rentas, es casi un regalo.

lunes, 29 de septiembre de 2014

LA RECTITUD DE TOMÁS GARCÍA PADRÓN

Una reflexión del filósofo griego Platón sirve para ilustrar la memoria que conservamos de Tomás García Padrón. Dice: “El cuerpo humano es el carruaje. El yo, el hombre que lo conduce. El pensamiento son las riendas. Y los sentimientos, los caballos”.
      Éramos niños cuando nos conocimos. En la escuela de mi abuela, donde aprendió a leer y escribir. Donde entendió lo que era el respeto a los mayores y la tolerancia de los criterios. Ahí fue modelando el carruaje. Modesto y todo lo limitado que se quiera, pero que él habría de conducir con la responsabilidad de quien, en el seno de una familia unida y compenetrada, se sabía llamado a fortalecerla.
      Tomás lo hizo, desde niño. Cruzando caminos y etapas, con sus aficiones, sus convicciones y sus creencias. Eran las riendas del pensamiento que sostuvo con firmeza, sobre todo en los momentos que, por tener criterio propio, por entender que le asistía la razón y por defender ideas en silencio, de forma responsable, sin querer perjudicarse ni producir un clima de encono, los vientos soplaron más desfavorablemente.
      No importaba. Lo primero era su familia, los caballos de sus sentimientos; por eso actuó con un sentido de la responsabilidad fuera de lo común. Allí donde le enviaran, cumplió como imponía el deber. En cualquier departamento, en cualquier unidad donde habría de prestar servicios, Tomás fue diligente, atento, observador y cuidadoso. Nunca un mal gesto, nunca una grosería, nunca un rictus de desagrado. Estaba donde le habían asignado y allí era consecuente. En el colegio, en el complejo turístico, en el propio Ayuntamiento. O en las festividades donde participaba; o en obras sociales o en su faceta de dirigente deportivo, en una especialidad tan singular como el balonmano.
      A ese Tomás García Padrón, de comunes andanzas y aprendizajes infantiles, de posteriores cometidos humanos y profesionales que se caracterizaron por la lealtad y el recíproco respeto, le rindió ayer tributo, en su solemne festividad, la hermandad y cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno en la parroquia de la Peña. Reitero mi gratitud a le entidad por concederme esta oportunidad de compartir los sentimientos que inspiró su trayectoria vital y su fe religiosa, a la que dedicó no pocos afanes.
      Porque él estuvo vinculado a la hermandad desde su fundación, hace ya diecinueve años. Dos meses antes de fallecer, accedió a ser Hermano Mayor. Pero este título era lo de menos. Lo importante fue la seriedad con que se tomó su pertenencia al colectivo y supo imprimir en el desempeño de cada componente. Tomás se ocupaba como pocos, o como nadie, de cuidar el paso, de embellecerlo, detalle a detalle. Y en cada trayecto procesional, era el primero en procurar que todo luciera como tenía que ser.
      Antes de uno de esos trayectos, por cierto, en el exterior lateral del templo, en una jornada de Semana Santa, Tomás, vestido de nazareno, se acercó para imponer, sin estridencias ni alardes de ningún tipo, es decir como él mismo era,  la medalla que nos vincula de por vida a la cofradía como Hermano honorario.
      En la evocación del hecho, claro que emociona el gesto; pero, sobre todo, gratifica saber que provenía de un hombre hecho a sí mismo, que basó en la modestia, en la rectitud y en el sentido de la responsabilidad su razón de desenvolverse allí donde tuvo que hacerlo y donde le gustaba hacerlo.

      Fue una lástima que dejara de conducir el carruaje del que hablaba Platón. Pero mientras vivió, tuvo las riendas y los caballos de los sentimientos hicieron su recorrido con una percepción modélica. La de un esposo y padre ejemplar, la de un trabajador infatigable, cumplidor y responsable.

viernes, 26 de septiembre de 2014

SAN TELMO, PUNTO Y SEGUIDO

En un cuarto de millón de euros se ha incrementado el presupuesto de la actuación de mejora y acondicionamiento del paseo San Telmo, un factor más que añadir a la controversia que acompaña al proyecto. Las oquedades descubiertas y la subsiguiente necesidad de rellenarlas para dotar de la necesaria seguridad a una vía peatonal muy transitada durante las veinticuatro horas del día han determinado que las previsiones presupuestarias pasen de 1.2 millones a casi 1.5. O sea, que si éramos pocos, parió el modificado. No es la primera vez y, además, ya se sabe que las obras en dominio marítimo-terrestre suelen acarrear contingencias que hay que solventar sobre la marcha. Recordemos que la financiación se repartía entre Gobierno de Canarias, Cabildo Insular de Tenerife y Ayuntamiento. El segundo es el responsable de actuación. La decisión -en realidad, casi ninguna de las adoptadas al respecto- no contenta a la Plataforma Ciudadana Maresía, la más involucrada y la más activa en el afán de que el proyecto no se materializara. Ha sido coherente, en el sentido de que no era solo el muro -siempre el muro- lo único que importaba y que había que salvar. Siguen esperando alguna respuesta de las administraciones implicadas, a las que reclaman garantías de lo que se hace en el bajío, naturaleza pura de acantilado, en las proximidades de El Penitente. En realidad, una declaración de impacto a los efectos que proceda, se supone que para salvaguardar su carácter. A la espera, verán cómo el próximo miércoles ya no lucirá la “Pasarela a El Boquete”, es decir, aquel acceso con justicia tachado de adefesio que sirvió para que los fieles del lugar, pese a las incomodidades y las limitaciones, pudiesen disfrutar en el verano que se agota de los encantos de esta zona de baño. Es decir, el baño volverá a estar prohibido, se supone que ya hasta que terminen las obras cuya prolongación empieza a preocupar a los comerciantes de la zona que intentan mantener el tipo en medio de las vallas, carteles, desvíos y entradas o salidas provisionales. No se sabe si van a ser compensados vía fiscal, siquiera por un ejercicio. Porque queda aún pendiente alguna ejecución costosa y molesta como es el saneamiento. O sea, que la controversia continuará, a la espera de resoluciones administrativas y también judiciales. Lo más triste es comprobar que la actuación no era tan prioritaria. Ya se verá el resultado final: si realmente compensa tanto desaguisado. 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

martes, 23 de septiembre de 2014

ARQUEOLOGÍA ARTÍSTICA

No es que parezca, es que son testimonios nuevos de una memoria que querrían enterrar o negarse a cultivarla, pretextando mil disculpas con tal de hacer tabla rasa de los horrores y de las secuelas de los horrores, de hacer que se ignore algo sobre lo que si existe una sola probabilidad entre un millón de que se repita, hay que conocerlo. Las islas también padecieron el encono de la contienda, los odios viscerales, las penalidades, las (in)consecuencias de la represión y los honores o las prebendas unilaterales de los vencedores. ¿Qué menos que acercarse a las entrañas de todo eso?
            Pero hacerlo, además, a través del arte y proyectar una mirada y una sensibilidad que, sin perder rigor histórico, sin sesgar ni remarcar, dan vida a una conceptuación innovadora en el tratamiento de aquel conflicto incivil: la arqueología artística. En ese sentido, “Memorias de contrabando” (La Recova, Santa Cruz de Tenerife, hasta el próximo 2 de noviembre) no es una exposición más sino una mirada valiente y distinta que sus comisarios, el artista Alexis W. y el documentalista Dailo Barco, han querido proyectar con ánimo de descubrir enfoques e interpretaciones cuyos soportes en la bibliografía, la escritura, la música, la escultura, la pintura y hasta el cine aparecen muy bien ensamblados y distribuidos para constituir por sí mismos un reclamo.
            Aquí es como si se quisiera penetrar y sentir el contexto de la memoria histórica con una sensibilidad artística que propicie un nuevo ángulo de conocimiento y debate pero también una suerte de recuperación de la memoria personal o familiar de quienes padecieron las calamidades de la tragedia y hasta una cierta reparación moral. Ese es el rasgo distintivo de esta colección, más allá, como pretenden sus comisarios, del perfil historicista.
            No se trata de reabrir heridas ni de alimentar el rencor sino de propiciar la sensibilización de los ciudadanos canarios con hechos que les conciernen, que forman parte de su acervo, de su patrimonio colectivo, de su historia injustamente relegada al olvido. “El olvido de la represión forma parte de la represión, por lo que el testigo de la memoria es una necesidad que se transfiere de generación en generación”, dicen Alexis W. y Dailo Barco, empeñados en la perspectiva cultural y la difusión de la investigación en el pensamiento contemporáneo de un hecho que continúa despertando vertientes que parecían insondables. Iniciativas como la que nos ocupa prueban que aún queda por hacer, que aún son posibles descubrimientos como los testimonios de los artistas canarios cuya conjunción intergeneracional es admirable.
            Estas “Memorias de contrabando” contribuyen a ese nada sencillo objetivo de labrar el proceso memorístico del pasado como un factor de identidad social. Quienes seguimos creyendo en que es posible una causa cívica de memoria contra olvido, hemos encontrado en la exposición otra fuente, una novedosa aportación metodológica y una perspectiva atrayente. Asociaciones, estudiosos e investigadores pueden proseguir su trabajo, el que dice Dailo, gráficamente, que no tiene desenlace.

            

lunes, 22 de septiembre de 2014

UN GRAN PACTO 'URBANOTURÍSTICO'

La solución no es sencilla, desde luego, pero algo habrá que hacer -principalmente en núcleos turísticos- con los inmuebles cerrados y las edificaciones vacías, con muchas casonas antiguas -algunas de ellas, de gran valor arquitectónico- cuya propiedad, por las razones que sea, no ha podido mantenerlas abiertas ni siquiera habitables. Los respectivos planes generales de ordenación, allí donde estén en vigor, y todo el conjunto normativo que contiene distintos niveles de protección, condicionan enormemente cualquier operación. Pero, entre tanto, las edificaciones se van deteriorando, tanto por fuera como por dentro. A medida que pasa el tiempo, se hace cada vez más costoso cualquier proyecto de viabilidad que pasa, naturalmente, por una apropiada restauración, y el aspecto antiestético -por no hablar del higiénico-sanitario- se va acentuando hasta constituir un visible impacto negativo.

El problema tiene otra vertiente con la denominada planta turística obsoleta, o sea, aquel conjunto de edificios de explotación hotelera y extrahotelera cuya construcción ha quedado probadamente desfasada de manera que algunos han cerrado o, si permanecen abiertos, tienen una oferta en clara posición de desventaja, seguro que a todas luces insuficiente para los niveles de exigencia de los turistas aunque éstos quieran gastarse lo menos posible.

¿Qué hacer entonces? A ver lo que dice el próximo mes de octubre, en Tenerife, el director general de la Sociedad de Tasación e ingeniero de minas por la Universidad Politécnica de Madrid, Juan Fernández-Aceytuno, autor, además, del libro Gestión en tiempos de crisis (Editorial Deusto, 2009). Porque después de su declaración, “La rehabilitación de la planta obsoleta es una salida para el sector inmobiliario”, la intervención de Fernández-Aceytuno en el Congreso de Hoteleros Españoles que organizan la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y la patronal tinerfeña del sector, ASHOTEL, es aguardada con mucho interés.

Cree el experto que es indispensable renovar el parque alojativo turístico anticuado; pero también el que engloba los edificios residenciales. Si esos son los propósitos, ello significa que hay que establecer las reglas del juego. Y no va a ser fácil. Primero, por los intereses en juego que pueden desencadenar una especulación inmobiliaria desconocida. Y segundo, porque por mucha flexibilidad que se pida a los responsables de las administraciones públicas competentes, deben estudiarse a fondo estudios rigurosos sobre posibilidades de expansión y crecimiento así como todas aquellas directivas de un Plan General de Ordenación (PGO) que tengan que ver con el modelo de municipio para intentar determinar si puede resistir la presión/carga derivada y si realmente es posible compatibilizar jurídicamente esa asimilación de usos residencial y turístico, de modo que la unidad de negocio se vea favorecida. Habría que diseñar y cumplir un gran pacto urbanoturístico.

El regreso a las ciudades de mucha gente, las más recientes tendencias de desplazamiento turístico y la oferta de ocio y tiempo libre en centros urbanos o destinos turísticos consolidados hacen que se requiera casas donde residir, “por lo que será necesario rehabilitar inmuebles antiguos”, según ha manifestado Fernández-Aceytuno.

Después de la crisis inmobiliaria, cuyas secuelas son fáciles de advertir en cualquier localidad de las islas, pero principalmente en aquellas que se desarrollaron casi sin orden ni concierto al calor del negocio fácil del turismo, el planteamiento que se anuncia es digno de estudio. Fijarse bien: estudiar, planificar, prever… De prosperar, en algunos casos, puede regularizar la oferta y resolver, de paso, algunas servidumbres ya expuestas. Pero si se toma como un incentivo bajo cuyo paraguas todo vale, mejor pensar en otra salida.



sábado, 20 de septiembre de 2014

jueves, 18 de septiembre de 2014

CUMPLEAÑOS GALARDONADO

El Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) del Puerto de la Cruz celebra su cincuenta cumpleaños entre galardones. Nada más cierto que una trayectoria de medio siglo da para mucho y que la continuidad o la constancia merecen ser reconocidas. El CIT portuense, además, es el primero de la isla, como documentalmente podría probarse, que para eso firmó actas de constitución y asamblea Julio Pérez, padre del prestigioso jurista y destacado político del mismo nombre, entonces empleado del sector.
         El Puerto empezaba entonces a crecer, turísticamente hablando. Primeros hoteles, número de camas insuficiente para la demanda que se desbordaba en la próspera Europa, residencias y casas particulares habilitadas como lugares de alojamiento. La vocación turística de la ciudad iba moldeando el gran negocio. Con el paso de los años, se consolidó un pequeño gran emporio. Felipe Machado del Hoyo, empresario y alcalde durante muchos años, en presencia del ministro Manuel Fraga, asumió la primera presidencia. A Machado le sucederían Juan Cólogan, Gerardo Gleixner, Juan Topham, Rafael Escobedo, Francisco Rodríguez y la actual presidenta, Hortensia Hernández.
         Hay una entrada en este blog, de febrero pasado, cuando se supo que el pleno del Ayuntamiento otorgaría, según moción de la alcaldía, honores a la entidad con motivo de este cincuenta aniversario. Las consideraciones expuestas entonces podrían ser reproducidas. Aunque la noticia ahora, meses después, es que el Gobierno de Canarias ha concedido el premio de turismo “Islas Canarias 2014”, en su categoría ‘Excelencia en el sector’ (cuya anterior denominación era “Importantes del Turismo”), a una entidad cuyos integrantes, por estos galardones, tienen sobradas razones para sentirse contentos, que no satisfechos pues siempre se puede hacer más, sobre todo cuando el esplendor del destino resulta de otro tiempo. Pero tan solo con haber cumplido cincuenta años -es raro que algo se mantenga tanto tiempo en el Puerto- ya es para estar relativamente orgullosos.
         Pues así habría que interpretar los galardones que en este 2014 cosecha el CIT. Como un acicate, como un estímulo para superarse, para situarse a la altura de las exigencias del hecho turístico y para afrontar nuevas rutas que impliquen, en sí mismas, respuestas a las necesidades del sector y del propio destino. El Puerto de la Cruz, en su conjunto, debe esmerarse no ya para recobrar la pujanza pretérita sino para cualificar su oferta y abrir rumbos de innovación. El turismo del siglo XXI va más allá del voluntarismo de entonces y de la tutela administrativa del pasado, de casi cincuenta años. Ahí es donde el Centro debe desempeñar un papel proactivo y reconocible para que sus mismos componentes lo hagan suyo y se identifiquen, de modo que sea un soporte de promoción de la ciudad con personalidad propia.

         Cincuenta años guardan una muy seria aportación. Es cuestión de enriquecerla. ¡Felicitaciones! 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

PASO AL COSTADO

Es probable que se interprete como la penúltima concesión al bipartidismo pero lo cierto es que, aunque el Partido Popular (PP) no ha dicho la última palabra, todo da a entender que la reforma electoral para su pretendida elección directa de alcaldes quedará aparcada hasta las próximas elecciones autonómicas y locales, a la espera de un clima más apropiado para un consenso que ahora se antoja tardío e imposible de alcanzar.
            Eso es lo que se desprende de una reunión entre representantes del partido gubernamental y del PSOE: excluir de las negociaciones para adoptar medidas de regeneración democrática la modificación de la norma que regula el acceso a la alcaldía, un ventajismo -y hasta una fullería política- que auspiciaban los populares desde que se encendió la luz roja de las encuestas que advierte de posible pérdida de regidores y de gobiernos locales. Si los dirigentes del PP cedieron, después de contrastar el clamor objetor no solo de los grupos políticos sino también de expertos constitucionalistas y otros actores ciudadanos, es que habrán valorado las posibles negativas consecuencias de haber mantenido la posición. Dieron el célebre paso al costado de los argentinos. Ahora confiarán en que haya sido una medida inteligente.
            El asunto pasa a una mesa de partidos que, naturalmente, algo tienen que decir al respecto. Ya se verá si del desarrollo de la misma se colige algún acuerdo pero, tal como han evolucionado las cosas, parece que el único avance será precisamente ese: dejarlas tal como están, a la espera de mejor proveer. A bastantes incógnitas se enfrentan las organizaciones políticas como para echar más picante con una reforma controvertida, en sí misma un hecho sustantivo en materia electoral cuyo enfoque, teniendo en cuenta la incidencia constitucional, requiere de circunstancias muy distintas a las actuales para alcanzar un duradero y estable acuerdo de máximos.
            Hace bien, en cualquier caso, el PP aplazando la solución. El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite casi tres mil recursos presentados por ayuntamientos de todo el país en defensa de la autonomía local, un hecho insólito que prueba la contrariedad que ha causado en el municipalismo la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración local, sobre la que pesan también, por cierto, un par de varapalos del Consejo de Estado. Así las cosas, la decisión, si no hay hechos que fomenten el encono o la bronca, debe propiciar un clima de diálogo que, a la espera de lo que suceda en los comicios de la próxima primavera, vendrá bien a las partes.
            Porque todas estarán de acuerdo en que es necesario reformar el sistema electoral en pos de soluciones más eficaces y consecuentes. Se trata de hacer valer la voluntad de los electores, de acuerdo, pero también de garantizar mecanismos que preserven la proporcionalidad, la cultura de pactos y el funcionamiento de las entidades locales que sirvan para fiscalizar la acción de gobierno, incluida la moción de censura. No sería positivo un exceso de presidencialismo. El sistema precisa de un acuerdo de calado que inserte, por ejemplo, una segunda vuelta en determinados casos de obtención de un porcentaje de votos y que implicaría aún más no solo a los partidos sino a los propios ciudadanos.

            A la espera de lo que resuelva esa mesa de partidos y de la última palabra del PP, todo da entender que la asignatura queda pendiente. 

martes, 16 de septiembre de 2014

PAISAJE TRAS EL DESCABEZAMIENTO

El surrealismo nunca se alejó de la política canaria, aunque espaciara sus apariciones, de modo que, por muy plácida y muy estable que discurriera la legislatura, ahí hemos tenido, en poco más de veinticuatro horas, ese descabezamiento de un gobierno auspiciado por una decisión unipersonal de no optar nuevamente por la presidencia (léase José Miguel Pérez) y por la derrota/retirada en proceso de primarias internas de quien ha venido ejerciéndola desde 2007 (entiéndase Paulino Rivero).
         El hecho propicia nuevos y probables escenarios que obligan a actores y regidores, damnificados, expectantes y agregados, a realizar un impensable e inesperado ejercicio de empirismo político. Hay que administrar las secuelas (¿quiénes lo van a hacer?) y hay que preparar el terreno (con unas sensibles declaraciones de impacto) en medio de medidas legislativas de calado, elaboración del último presupuesto, determinaciones para apurar el cumplimiento del pacto de gobernabilidad y una consulta popular en la que habrá que definirse sobre el modelo futuro de desarrollo, en tanto late una colisión institucional de cierta entidad.
         Los partidos tendrán que resolver sobre la marcha. Los gubernamentales y quienes velan sus armas en la oposición y asisten al descabezamiento en posición más cómoda, así como los que, aún sin representación parlamentaria, redefinirán sus estrategias para ganar credibilidad y, si nos apuran, hasta espacios políticos. Para el periodismo también se abre un período singular que requiere de rigor en la información y en el análisis. Sobre los primeros pesa, además del encauzamiento de su futuro, la responsabilidad de atender los asuntos y las demandas aún insatisfechas de los ciudadanos. Priorizar y deslindar las actuaciones es un doble objetivo relevante en cuanto son sabedores de la influencia que puede tener en el período preelectoral (precampaña, a fin de cuentas) en el que nos encontramos.
         Los acontecimientos se han producido tan deprisa que hasta el factor oportunidad está cobrando mayor relieve. Quede para los estrategas su ‘feedback’ su incidencia tanto en el ámbito interno de las organizaciones como en la digestión que vaya haciendo la ciudadanía de cuanto acaece, que no es poco, no se sabe si para estimular el interés por la política y los políticos, tan horros de afectos en los últimos tiempos. Lo cierto es que cuando a la legislatura parecía faltar esa convulsión que ha caracterizado prácticamente todos los ciclos de nuestra democracia autonómica, ha surgido este descabezamiento de consecuencias que no proporcionan, precisamente, indiferencia.
         Y así, en los escenarios aparecen los socialistas que habrán de decidir -si no hay variaciones- entre cuatro opciones con un inquietante y difuso decorado de dilema interterritorial y de grietas internas. Lo fácil es decir que dependerá de la reflexión y la madurez de las bases que no se habían visto en otra, pero debilidades estructurales y limitaciones ideológicas llamativas en medio de los debates nominalistas, auguran una solución muy costosa y sufrida. Los nacionalistas de Coalición Canaria, por su parte, entran con la superación inicial de una prueba y de una situación interior a la que se enfrentaban por primera vez, pero con las incógnitas del proceso posterior que sus dirigentes se aprestan a gestionar con la racionalidad orientada a mantener cierta unidad, a la espera de reconducir un proceso de reunificación o integración cada vez más complicado.

         Total, que quienes vaticinaban un final de legislatura apacible y sin sobresaltos, ya tienen con que entretenerse. El paisaje invita.