martes, 31 de marzo de 2015

LA MEJOR FUENTE, UNO MISMO

Cuando en 1983 interrumpimos el ejercicio cotidiano del periodismo deportivo, dos compañeros (Ventura González, que siguió en COPE Tenerife; y Juan Carlos Castañeda, que ya descollaba en Antena 3 Radio) nos insistieron mucho en que les cediéramos nuestra agenda telefónica. Entendían que había en ella unos valiosos contactos para ellos proseguir y desarrollar su tarea, en la que tantos esfuerzos estaban volcando para hacer un producto atractivo y de calidad. En realidad, seguían dando pasos para especializarse en una materia en la que, desde entonces, acreditan notable solvencia. Al cabo del tiempo, y sin perjuicio de los números que no facilitamos por haber encontrado sitio en el depósito de la memoria que se activaba prácticamente a diario, comprendimos mejor el valor de aquella agenda, sobre todo para los momentos de apuro, para la dotación de contenidos de aquellos programas en los que no había material.
            Ha ocurrido algo similar con la lectura de un trabajo del periodista y profesor universitario sevillano José Luis Rojas Torrijos, titulado Periodismo deportivo. Hacia la innovación y el emprendimiento en la red (2013), atinadamente seleccionado por Fran Barquilla, periodista, editor y guionista de ‘social media’ para su blog El Tipómetro.  Después de señalar que para hacer un periodismo especializado “es una exigencia profesional ser exhaustivo en la recolección de datos y, aún más, en los procesos de verificación, selección y jerarquización  previos a la publicación o emisión de noticias”, distingue Rojas tres clases de fuentes periodístico-deportivas:
a)     Las primarias personales: deportistas, técnicos, directivos de clubes, federaciones y organismos, agentes o representantes, árbitros o jueces, empleados (médicos, juristas, delegados, subalternos), otros periodistas, ex practicantes y expertos o especialistas de áreas determinadas.
b)    Las primarias documentales: actas arbitrales, estadísticas deportivas, informes médicos o técnicos, acuerdos de órganos y resoluciones judiciales o de otro tipo.
c)     Y las secundarias: agencias de noticias, gabinetes de comunicación de organismos reguladores o patrocinadores, de federaciones o de clubes e informaciones de otros medios de comunicación (diarios y revistas de referencia en cada modalidad).  
Las primeras, está claro, son las que deben formar parte de la agenda de contactos de cada periodista o informador. Es decir, el propio profesional tiene que ser la mejor fuente, la más fiable, la más segura, a poco que haga un adecuado uso de sus procedencias y recursos, de modo que pueda adelantarse en las informaciones, lograr exclusivas u obtener testimonios relevantes y esclarecedores. Es así como el medio al que se debe ofrecerá un producto informativo diferente, sólido, riguroso y creíble. Es así como ganará respeto y credibilidad.

De modo que, en una época tan dada a la deformación y la superficialidad, cuando se abusa del periodismo declarativo, cuando se trata de rellenar y de opinar (especialmente en programas de tertulia y similares, el periodista debe andar bien pertrechado para ejercer su oficio con solvencia y seguridad. Tiene que esmerarse para que él mismo sea la mejor fuente. 

lunes, 30 de marzo de 2015

CABILDOS INESTABLES

Ahora que los cabildos insulares disponen de nuevo marco legal, a ver si bajan más tranquilas sus aguas internas, muy turbulentas a lo largo del mandato que declina. Ni una sola de las siete instituciones se ha librado, en efecto, de agitaciones, contenciosos políticos o discordias, de modo que, contrariamente a la estabilidad aportada por el Gobierno de Canarias en este ciclo, han sido los cabildos escenarios en los que se ha puesto a prueba ese duro equilibrio, ese casi imposible sosiego tan difíciles de conseguir en la política canaria.
            Tirando de memoria, todo empezó cuando Belén Allende (CC-AHI), en El Hierro, se vio desbancada de la presidencia por una censura que, suscrita por los consejeros de PSOE y PP, prosperó para que el socialista Alpidio Armas se convirtiera en nuevo presidente. Fue, después de las elecciones de 2011 y del ‘Pacto por Canarias’ rubricado por Coalición Canaria y los socialistas canarios, la primera gran prueba que hubo de superar esta entente.
            Otra alianza entre socialistas y populares significó en la práctica, en noviembre de 2013, la salida de Guadalupe González  (CC-API) de la presidencia del Cabildo palmero, relevada por Anselmo Pestana, con un severo coste para su organización política, aún con flecos recientes que discutir.
            Si las censuras entrañan siempre alteraciones en gobernabilidad y esquemas de funcionamiento, las fracturas internas también suponen un alto coste, tanto si se trata de la ruptura de un pacto político como de una quiebra o fuga que llaman mucho la atención cuando del presidente se trate. Es lo que ocurrió con dos históricos: José Miguel Bravo de Laguna (PP) que decide continuar y adscribirse a otra formación política después de que el primer dirigente de la suya, José Manuel Soria, decidiera relevarle; y con Casimiro Curbelo (PSOE), considerado no idóneo en el proceso de selección de candidatos, razón que debía temerse cuando pronto anunció las nuevas siglas que, por lo visto, él mismo había promovido.
            En otros dos cabildos de la provincia oriental, las aguas se removieron bien es verdad que sin grandes efectos. En Lanzarote saltó por los aires el entendimiento entre CC y PSOE, por un quítame allá las incidencias presupuestarias de la Cueva de los Verdes. El presidente, Pedro San Ginés, seguía como presidente en tanto que el coste más grave, con las bajas de dos consejeros, sería para los socialistas. Mario Cabrera, en Fuerteventura, preparaba su salto al Parlamento y el relevo de Marcial Morales cuando se vio sorprendido por una de esas intrincadas disputas internas que obligó a los dirigentes nacionalistas a impedir una sangría de mayor volumen para intentar salvar su proyecto autonómico.

            Finalmente, en Tenerife, una sustitución en la presidencia con el mismo color político: Ricardo Melchior, después de muchos años, cedió el testigo a Carlos Alonso. Es la guinda con que completar este mandato de acusada inestabilidad que, por fortuna, se salda con la aprobación por unanimidad en el Parlamento de una ley específica, generosamente trabajada por las partes y llamada a ponderar de una vez, con una clara delimitación competencial, su papel de relevantes instituciones de la Comunidad Autónoma.

sábado, 28 de marzo de 2015

LA CRISIS DEL 'DINÁMICO'

El ‘Dinámico’, de nuevo a escena, de nuevo en un primer plano de la controversia. De las informaciones periodísticas publicadas sobre su situación presente, se desprende que prima la incertidumbre con cuyas letras, a la espera de que el gobierno local ofrezca una versión clara y sin dobleces, se escribe también el futuro. El bar-cafetería, en pleno centro neurálgico de la ciudad, desde la noche de los tiempos objeto de deseo de explotación, se vuelve a enfrentar a una suerte muy inquietante.
         El actual concesionario -a quien no se puede negar voluntad de querer introducir algunos reclamos en los primeros meses de su actividad pero que, con el paso del tiempo, vinieron a menos hasta terminar en el descuido y la desidia, con la consiguiente pérdida de clientela- manifestó su deseo de entregar las llaves, de poner punto final cuando concluyera el presente mes. Una renuncia que hizo bueno aquel célebre aserto de quien fuera presidente de la República de Venezuela, Rómulo Betancourt (“Yo, ni renuncio ni me renuncian”) pues, según parece, en el último instante, apareció una fórmula con la que salir del trance. Si es verdad, es lo que debe explicar el gobierno local, que para eso tiene adoptadas decisiones y, lo que es más, una delegación de competencias en su organigrama.
         Habrá que saber si eso tiene cobertura legal, por ejemplo. Y si algún órgano del Ayuntamiento debe estar, cuando menos, enterado de la determinación. Habrá que conocer cuáles son las nuevas condiciones de lo que es, de facto, una nueva concesión. Y cuánto ha dejado de percibir el Ayuntamiento en concepto de canon. Quién o quiénes serán los responsables de ello. Y qué será de los pobres trabajadores, como siempre, los perdedores. Y qué garantías se dan  de que no se repita este desastre continuado que son las concesiones administrativas en el Puerto de la Cruz.
         El gobierno local lo tenía fácil hace unos meses: la oposición presentó una iniciativa para constituir una comisión de investigación que analizara la situación y las interioridades de dichas concesiones, en las que hay dineros y recursos públicos en juego, para tomar decisiones que recondujeran la situación en los casos que procediera. Se negó el gobierno, perdió la gran oportunidad de acreditar una prueba de transparencia y recuperar la iniciativa y ahora va a remolque de acontecimientos, oscurantismos y hechos consumados. A estas alturas y en la recta final del mandato, poca credibilidad va a tener.
         El caso es que el municipio se vuelve a ver perjudicado. Ya lo han exprimido bastante, mala suerte aparte. Se juega con sus intereses como si nada. Se crea una mala fama de aquí te espero. El ‘Dinámico’, el ejemplo más reciente.


jueves, 26 de marzo de 2015

EXCESO E IRRESPONSABILIDAD

Han publicitado una grabación de la ex delegada de la Junta Andalucía en Jaén, Irene Sabalete, hecha en una reunión con responsables de distintos organismos públicos celebrada en 2012. La señora Sabalete, que fue candidata socialista al Parlamento por la circunscripción de Jaén en los comicios del pasado domingo, estaba incluida en la candidatura municipal de Torredelcampo para el próximo mes de mayo y ha sido detenida por su presunta implicación en el fraude los cursos de formación, animaba a los asistentes a hacer campaña a favor del PSOE.
        Como la grabación no engaña y no ha sido desmentida, todo da a entender que Sabalete se excedió. Le faltó fineza. No es ético lo que ha hecho. Seguro que otros dirigentes, en otros partidos, han incurrido en lo mismo y han hecho cosas peores, sobre todo en vísperas electorales, pero no han sido pillados. O han sido perdonados y tolerados.
        Pero ya saben que, de un tiempo a esta parte, se ha elevado el listón de las exigencias en el comportamiento de cargos públicos y cosas como ésta no se toleran. Mucho menos después de radicales declaraciones de principios de quienes quieren ganarse la confianza del pueblo, advirtiendo que serán intransigentes ante casos de ilícitos o de corrupción. La propia Susana Díaz, flamante ganadora de las elecciones, ha señalado que no le temblará el pulso cuando se demuestre una comisión  delictiva.
        El caso de Irene Sabalete, hasta ahora, es una transgresión del deber ético en política, no un delito propiamente dicho. Otra cosa son los motivos de su detención. Pero la presidenta de la Junta tendrá que ser consecuente con lo que ha venido predicando. Le pedirán una actuación ejemplarizante. De momento, la reacción de Sabalete ha sido renunciar a las candidaturas de las que formaba parte y causar baja voluntaria en el partido a la espera de resoluciones judiciales.
        En la amargura de la derrota, quienes no tenían argumentos para justificar un retroceso electoral, han encontrado este oasis con el que quieren ilustrar las peculiaridades sociopolíticas de Andalucía. Se olvidan, claro, de que en Madrid, Baleares o Valencia también se producen excesos, irresponsabilidades y hechos raros.
        Más sencillo: caiga sobre los infractores todo el peso de la Ley.


miércoles, 25 de marzo de 2015

GONZÁLEZ SE VA A CARACAS

El gran contrasentido genera hasta un juego de palabras. Cuesta aceptar que, en pleno siglo XXI, en un régimen democrático, haya presos políticos. Ocurre en Venezuela, país más próximo al totalitarismo político en medio de un proceso revolucionario pero, a fin de cuentas, habiendo pasado por las urnas. El presidente de la República Bolivariana, Nicolás Maduro, rechaza esa consideración y afirma que lo que hay en su país son “políticos presos”.


Bueno, pero el debate más allá del nominalismo conceptual o de la semántica. Tanto, que el ex presidente del Gobierno español, Felipe González, toma la iniciativa de asumir la defensa de dos políticos venezolanos encarcelados que han destacado por su resistencia opositora al presidente Maduro y al régimen bolivariano. La decisión de González es algo más que un gesto. Normal, pues, que Maduro y su gobierno hayan reaccionado con fastidio y malestar, conscientes de que la intervención de González amplificará la dimensión internacional de un hecho, el encarcelamiento, contrario a las convenciones democráticas.

Pero acentuará, además, las percepciones de que la democracia se deteriora a gran velocidad en un país que, en la segunda mitad del siglo pasado, era una referencia de convivencia democrática avanzada, especialmente en su entorno geográfico. Quizás eso sea lo que más teme el presidente Maduro, muy lejos -como puede deducirse de sus declaraciones públicas- de la talla de liderazgo de su antecesor.

No gustará en Venezuela la irrupción de Felipe González, a la que se sumarán, quizás, otros gobernantes. Pero lo cierto es que se necesitaban mediaciones o intercesiones, en definitiva, ayuda para que el país salga de su crisis económica, política, social e institucional. Una sociedad fracturada, partida en dos, con presos políticos que temen por su integridad física y no digamos por el desarrollo de un procedimiento judicial que directamente les afecta.

González se va a Caracas y hay que reconocer, en ese sentido, que la iniciativa para desbloquear una situación compleja y delicada debe ser bienvenida. Ahora solo falta que lo entiendan en el Gobierno venezolano.



martes, 24 de marzo de 2015

NUEVO TERRITORIO

Profesionales de la cultura, del periodismo y de la comunicación incursionan en política. Bueno, positivo, interesante… De su bagaje, de su experiencia se puede esperar una aportación sustantiva y enriquecedora de una actividad que, por múltiples razones, lleva mucho tiempo causando desafección -cuando no, repulsión- en nuestro país. Si, además, sirve para combatir el abstencionismo y la incredulidad, estupendo.
         Hubo un tiempo que la democracia necesitaba ser apuntalada o consolidada y algunos decidieron dar el salto para contribuir a esa noble causa, sin que ello suene grandilocuente. Hoy, con sentido de perspectiva histórica y prescindiendo de connotaciones subjetivas y otras valoraciones, puede decirse que coadyuvaron al objetivo. Y hoy, cuando las circunstancias son otras, más adversativas si se quiere, cuando se requiere sensatez, equilibrio, ponderación, transparencia y funcionamiento pluralista con esquemas renovados, resulta cuando menos esperanzador que personas que han observado desde fuera los vaivenes de la política, con sus miserias y sus grandezas, hayan dado un paso al otro lado, hacia donde se cuecen y se adoptan decisiones que afectan a la sociedad, a una comunidad territorial o a un municipio.
         En el fondo, estas personas son como cualesquiera otras, de carne y hueso, con su corazoncito, con sus simpatías, con sus afinidades y con sus ideologías. Puede que ya hayan alcanzado su techo profesional, que sean jubilados o que les haya tocado engrosar las listas del desempleo. Pero no quieren estar ociosas -lo cual es siempre saludable- y se sienten útiles, con ganas de seguir en activo aún cuando sea en un terreno que en algún momento pareciera hostil y hasta miraron con recelo. Desean ayudar a la colectividad en la que se desenvuelven: tan solo por este hecho su decisión merece ser respetada.
         Que sepan, desde el primer momento, que van a ser criticadas, que no faltarán voces reprobatorias de su decisión. Les reprocharán por ejemplo que los partidos con los que van a concurrir les utilizarán como banderín de enganche por su fama o por su popularidad labrada en el ejercicio de su profesión. Y otros, más exigentes, cuestionarán su conocimiento de la gestión administrativa o de la gobernanza o de los equilibrios presupuestarios, como si todos los que acceden a la cosa pública ya fuesen aprendidos o como si no fuese en la praxis cotidiana y en el intercambio de conocimientos y experiencias donde curtirse en esas y otras materias. Por supuesto, después de una etapa de parabienes, llegarán los tiempos han de las exigencias y las críticas. Pero así como han acreditado respeto y tolerancia, esas espaldas -esperemos- aguantarán dicterios y frecuentes desmesuras. Elogios, los justos. O los mínimos.
         Tendrán que asimilar, desde luego, pero llegan con su ilusión, con sus pertrechos vitalistas y profesionales. Les espera el territorio donde no debería valer todo. Que aporten, pues, el equilibrio y la mesura de los que hicieron gala durante tanto tiempo para transformarlo. Dicen -después de la aritmética electoral, ya veremos- que se abre una nueva era para ese territorio. Ojalá estas personas aporten lo que puede esperarse para evitar ciertas repeticiones y ciertos vicios.
         Así, el actor Juanjo Puicorbé irá con Esquerra (ERC) y la escritora Ángeles Casco se alineará con Podemos en Asturias. Un paisano, Fernando G. Delgado, novelista, poeta y periodista, será candidato a las Cortes Valencianas con los socialistas de aquella Comunidad. Y en las islas, van saltando nombres: José Manuel Pitti, al Parlamento de Canarias, con Coalición Canaria (CC); Pedro Rodríguez, el tres de la candidatura socialista al Ayuntamiento del Puerto de la Cruz; Gerásimo Rivero, en la de CC en Candelaria… No descartemos alguno más, que aún hay tiempo.

         Suerte y aciertos para todos.

sábado, 21 de marzo de 2015

AFLORA LA CONTROVERSIA DEL BOTÁNICO

Los presupuestos planes de privatización del Jardín de Aclimatación, popularmente conocido como Jardín Botánico del Puerto de la Cruz, han reaparecido. No han concluido las obras de ampliación pero ya se habla de privatizar servicios. Las consignaciones en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de varios ejercicios no han sido enganche suficiente para impulsar y materializar aquéllas y se vuelve a especular con la posibilidad de hacer una o más concesiones administrativas.
        Habrá que aguardar a conocer con exactitud el alcance de esa operación. La titularidad del recinto corresponde a un departamento del ejecutivo autonómico y es preciso concretar si son los servicios de cafetería o similares los que pasarían a manos privadas (el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias, desde luego, no tiene camareros ni personal especializado para esos menesteres) o la iniciativa es de mayor calado, donde entonces mucho habría que decir.
        Hay antecedentes. En septiembre de 2005, cuando ejercíamos tareas de concejal en el Ayuntamiento portuense, ya en la oposición, el Grupo Municipal Socialista presentó una propuesta para garantizar la gestión pública del Jardín. Su texto era el siguiente:

“Algunos medios de comunicación se han hecho eco a lo largo de los últimos días de la posibilidad de privatización del Jardín Botánico, enclavado en nuestro término municipal.
Se trata de un recinto de profundo valor histórico y científico cuya gestión corresponde a la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias.
El Ayuntamiento del Puerto de la Cruz cedió hace unos años unos terrenos colindantes con el destino finalista de la ampliación del Jardín, hecho consignado en algunos ejercicios presupuestarios de la Comunidad Autónoma de Canarias aunque no materializado completamente.
El Jardín Botánico debe constituir un recurso primordial no sólo de conservación e investigación sino un soporte promocional que contribuya a la proyección turística del municipio.
En ese sentido, hay que esmerarse en la consecución de su ampliación, negociando ante quien proceda la agilización de los proyectos correspondientes.
Las características de este recinto, por otro lado, aconsejan que siga siendo de titularidad pública, incluso en lo que a gestión se refiere.
En consecuencia, se propone que el pleno adopte acuerdo del siguiente tenor:
1º Trasladar al Gobierno de Canarias la oposición a que el Jardín Botánico del Puerto de la Cruz sea privatizado, siquiera parcialmente.
2º Solicitar al mismo Gobierno de Canarias que agilice los proyectos previstos para la ampliación del Jardín Botánico, asegurando su realización en el horizonte temporal 2006-2008.
3º Facultar al alcalde-presidente para que disponga lo que sea procedente con el fin de producir y ejecutar el acuerdo adoptado.”

El acta de la sesión señala que “sometido a votación el referido dictamen, una vez debatido el asunto, fue rechazado, por mayoría (8 votos a favor de su aceptación de los concejales del Grupo Municipal Socialista, 11 votos en contra de los concejales del Grupo de Coalición Canaria y del concejal no adscrito D. Luís Gómez Pérez, y 2 abstenciones de los representantes del Partido Popular). En consecuencia, el Excmo. Ayuntamiento Pleno acuerda, por mayoría, desestimar la propuesta anteriormente transcrita del Grupo Municipal Socialista”.
El debate aportó una vertiente interesante, válida incluso para contrastar la voluntad y la visión política. El alcalde-presidente de entonces, Marcos Brito Gutiérrez, asumió -solía hacerlo- la negativa de su Grupo y anunciaba la recuperación de una iniciativa consistente en promover la declaración del Jardín Botánico como Patrimonio de la Humanidad. Replicamos -figura en el acta de la sesión- ofreciendo “nuestro apoyo ciego” a esa iniciativa. “Esperamos con ello no incurrir en excesos o que no incurran otros en excesos”, dijimos antes de rematar: “¡Qué contraste sería el ver en manos privadas una parte de la gestión de un Patrimonio de la Humanidad!”.
De la iniciativa nunca más se supo. De las obras de ampliación, ahí las tienen, inacabadas. Y ahora vuelve a hablarse de la privatización, a la que se han oponen los grupos de oposición en el consistorio local. La controversia aflora. Los responsables deben informar, aclararse y fijar posición política. El Jardín Botánico, desde luego, merece, de una vez por todas, un tratamiento a la altura de sus valores histórico, científico y turístico.

   

viernes, 20 de marzo de 2015

DILEMA DOTACIONAL

Nos congratulábamos ayer de la apertura como sala de estudios del espacio que ocupó la biblioteca municipal ‘Tomás de Iriarte’, una vez consumado el traslado de ésta al nuevo edificio de la calle Puerto Viejo. Apuntábamos que el contento podría relativizarse si se planteaba la resolución de una aspiración formulada por los dirigentes del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) consistente en ampliar su emplazamiento justamente sobre la anterior dotación bibliotecaria.


Es natural que la noticia de la apertura llenara de preocupación a esos mismos dirigentes que sí presentaron propuestas para dar uso al espacio y que trasladaron en su momento, al anterior alcalde y a su sucesora, la necesidad que tiene la entidad de contar con un local mayor y mejor adaptado a sus proyectos futuros. Uno de esos dirigentes nos señaló personalmente que el IEHC daría amplio uso a ese espacio adicional, abierto a toda la ciudadanía no solo a los que fueran a estudiar, “con todos sus derechos, desde luego”.

No se tomó ninguna decisión entonces, pese a la receptividad y declaración de buenas voluntades en aquellas conversaciones. Se quedó a la espera de informes técnicos que desconocemos si se habrán emitido y han servido de base a la determinación de abrir ya como sala de estudios y si ello tiene valor provisional o se debe a otras prisas políticas. El Instituto sigue pensando dónde colocar la biblioteca del escritor portuense Juan Cruz Ruiz, quien anunció su donación en acto público. A este hecho, habría que añadir otro de carácter similar: el arquitecto y fotógrafo Carlos Schwartz también había pensado en donar su biblioteca especializada. Por supuesto, son opciones desde todos los puntos de vista enriquecedoras y muy aprovechables para la cultura, la creatividad y el fomento intelectual.

De manera que nos encontramos ante un dilema que podría frustrar un proyecto que se aprecia sólido y necesario. Habría que revisar si hay más alternativas para el uso específico de la sala de estudios, incluidas la del nuevo inmueble. Para el IEHC, desde luego, mucho nos tememos que no, dada su realidad física.

Aún se está a tiempo de reconsiderar, pensamos, si bien ello obliga a una decisión por parte del gobierno local. Se trata de encontrar la solución más satisfactoria. Es cuestión de sensibilidad. De cumplir expectativas. Y de visión de futuro.



jueves, 19 de marzo de 2015

POR FIN, SALA DE ESTUDIOS

Por fin! Ya hay sala de estudios en el Puerto de la Cruz. Solo cabe congratularse. De las escasas noticias positivas en el mandato que declina, ésta es una de ellas, aunque haya que aguardar a que se complete la dotación, especialmente con los recursos humanos que precisa. De momento, estará abierta de lunes a viernes. Pero los fines de semana también son válidos para recuperar y para seguir empollando lo que quedó pendiente, de modo que hay que confiar en que las medidas para la apertura en esas fechas -ahora que se aproximan fechas de exámenes parciales y finales- se materialicen cuanto antes.
            Hablamos del antiguo emplazamiento de la biblioteca municipal ‘Tomás de Iriarte’, en la céntrica calle Agustín de Bethencourt, el cual quedó prácticamente vacío cuando se produjo el traslado al nuevo edificio de la calle Puerto Viejo, donde se pensó que debía haber un espacio para la misma finalidad, pero la habilitación de la sede anterior parece muy consecuente aunque no sabemos si será definitiva pues los dirigentes del vecino Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) habían pensado en ella a la hora de plantearse una ampliación.
            En cualquier caso, una vieja demanda -tan vieja como la democracia municipal misma pues se viene hablando de ella desde 1979- empieza a quedar satisfecha. Durante muchos años, estudiantes portuenses de toda condición han tenido que ir a La Laguna y otras localidades para “invertir” sus horas de estudio y concentración. En el Puerto no había espacios adecuados y la  vieja biblioteca era insuficiente. Los jóvenes estudiantes apretaron cuanto pudieron y encontraron apoyo moral hasta que la reconversión del antiguo edificio judicial, incluida en el Plan ‘E’ del Gobierno de Rodríguez Zapatero, fue, por fin, una realidad y ahora da pie a que haya otro recinto donde poder formarse y cultivarse.
            De verdad, compartimos la alegría de los actuales y futuros usuarios. Van a disponer de algunos ahorros (tiempo, desplazamientos, accesibilidad…) que son también un estímulo para ese deber que es atesorar conocimientos. Ahora tienen a su alcance una sala que ha de resultarles muy útil y pueden confirmar que el saber sí ocupa lugar.