sábado, 28 de marzo de 2015

LA CRISIS DEL 'DINÁMICO'

El ‘Dinámico’, de nuevo a escena, de nuevo en un primer plano de la controversia. De las informaciones periodísticas publicadas sobre su situación presente, se desprende que prima la incertidumbre con cuyas letras, a la espera de que el gobierno local ofrezca una versión clara y sin dobleces, se escribe también el futuro. El bar-cafetería, en pleno centro neurálgico de la ciudad, desde la noche de los tiempos objeto de deseo de explotación, se vuelve a enfrentar a una suerte muy inquietante.
         El actual concesionario -a quien no se puede negar voluntad de querer introducir algunos reclamos en los primeros meses de su actividad pero que, con el paso del tiempo, vinieron a menos hasta terminar en el descuido y la desidia, con la consiguiente pérdida de clientela- manifestó su deseo de entregar las llaves, de poner punto final cuando concluyera el presente mes. Una renuncia que hizo bueno aquel célebre aserto de quien fuera presidente de la República de Venezuela, Rómulo Betancourt (“Yo, ni renuncio ni me renuncian”) pues, según parece, en el último instante, apareció una fórmula con la que salir del trance. Si es verdad, es lo que debe explicar el gobierno local, que para eso tiene adoptadas decisiones y, lo que es más, una delegación de competencias en su organigrama.
         Habrá que saber si eso tiene cobertura legal, por ejemplo. Y si algún órgano del Ayuntamiento debe estar, cuando menos, enterado de la determinación. Habrá que conocer cuáles son las nuevas condiciones de lo que es, de facto, una nueva concesión. Y cuánto ha dejado de percibir el Ayuntamiento en concepto de canon. Quién o quiénes serán los responsables de ello. Y qué será de los pobres trabajadores, como siempre, los perdedores. Y qué garantías se dan  de que no se repita este desastre continuado que son las concesiones administrativas en el Puerto de la Cruz.
         El gobierno local lo tenía fácil hace unos meses: la oposición presentó una iniciativa para constituir una comisión de investigación que analizara la situación y las interioridades de dichas concesiones, en las que hay dineros y recursos públicos en juego, para tomar decisiones que recondujeran la situación en los casos que procediera. Se negó el gobierno, perdió la gran oportunidad de acreditar una prueba de transparencia y recuperar la iniciativa y ahora va a remolque de acontecimientos, oscurantismos y hechos consumados. A estas alturas y en la recta final del mandato, poca credibilidad va a tener.
         El caso es que el municipio se vuelve a ver perjudicado. Ya lo han exprimido bastante, mala suerte aparte. Se juega con sus intereses como si nada. Se crea una mala fama de aquí te espero. El ‘Dinámico’, el ejemplo más reciente.


1 comentario:

Alexandre Luis Vidal dijo...

El Dinamico, siempre ha estado en el candelero del Ayuntamiento, desde que conceción la tenía Sotomayor.